Fotografía de archivo del expresidente de EE. UU. Donald Trump. (Foto: EFE/Tasos Katopodis)
El expresidente estadounidense Donald Trump cree que el dictador alemán Adolf Hitler hizo «cosas buenas» por su país y que el ultranacionalista húngaro Viktor Orbán es «fantástico», advirtió este martes el periodista de la CNN Jim Sciutto, que incluye esas declaraciones en su libro recién publicado «The Return of Great Powers».
El autor escribió en la web de su cadena que le filtró esos comentarios el general retirado John Kelly, que fue jefe de gabinete de Trump entre julio de 2017 y enero de 2019.
«Él dijo: ‘Pero Hitler hizo algunas cosas buenas’. Yo dije: ‘¿Qué?’ Y él dijo: ‘Bueno, reconstruyó la economía’. Pero, ¿qué hizo con esa economía reconstruida? Lo volvió contra su propio pueblo y contra el mundo. Y le dije: ‘Señor, nunca se puede decir nada bueno sobre ese tipo’. Nada'», relató Kelly.
La admiración del mandatario no se limitaba al dictador. Según el que fuera su mano derecha, Trump alababa la lealtad de sus oficiales hacia él.
De Orbán, con quien se ha reunido recientemente en su mansión de Mar-a-Lago (Florida), considera además que «no hay mejor líder o más listo»: «Es el jefe, un gran líder, un fantástico líder. Lo respetan en Europa y en el mundo», habría dicho.
Steven Cheung, portavoz de la campaña de Trump, no ha querido evaluar esas declaraciones, pero en su respuesta al periodista recomienda a Kelly buscar ayuda profesional «porque su odio está consumiendo su vida vacía».
Quien sí se ha pronunciado es la campaña del presidente demócrata, Joe Biden, y de la vicepresidenta, Kamala Harris.
«La información de hoy confirma que Trump ignoró el Holocausto y los cientos de miles de vidas estadounidenses perdidas en la Segunda Guerra Mundial para elogiar a uno de los dictadores más notorios de la historia. Esto no es liderazgo: es una traición a nuestros valores», dijo en un comunicado.
Para una de sus portavoces, Sarafina Chitika, esos elogios a Hitler son «vergonzosos, pero no sorprenden en absoluto».
«Vienen de un hombre que ha repetido en numerosas ocasiones la retórica nazi durante la campaña electoral, ha llamado ‘alimañas’ a sus oponentes políticos y ha llenado de elogios a dictadores y ‘líderes’ autoritarios como Vladimir Putin, Orbán y Kim Jong Un, entre otros. Cuando habla como un dictador, elogia a dictadores y dice que quiere ser un dictador, probablemente deberíamos creerle», concluyó.
El actual ciclo electoral en EE. UU. definirá no solo el rumbo del país por los próximos cuatro años, sino el sentimiento del público sobre temas claves para el país. En medio de una profunda polarización y apatía por los candidatos, la Voz de América explora los puntos de encuentro entre los votantes y cómo influyen en ellos al tomar decisiones.
Amaia Clayton no puede esperar a que llegue noviembre. Como millones de estadounidenses, esta joven de 19 años ayudará a decidir el futuro del país en unas elecciones complejas, celebradas durante uno de los períodos más divisivos en la historia reciente de Estados Unidos.
Como ella, analistas y políticos, incluidos los candidatos presidenciales más prominentes, insisten en que este ciclo electoral no solo definirá el rumbo del país por los próximos cuatro años, sino que pondrá en juego el “alma” de la nación.
Una nación donde la gran mayoría de estadounidenses comparte las mismas preocupaciones, aunque desde posiciones profundamente diferentes, marcadas por el partidismo y la simpatía o rechazo hacia los principales candidatos.
“Estoy muy emocionada de poder usar mi voz por primera vez (…) Esta elección es realmente importante”, reconoce Clayton, estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, donde forma parte de un grupo que promueve la educación electoral entre los universitarios.
Para ahondar en la naturaleza de estas diferencias y encontrar posibles puntos de conexión en medio de la polarización, la Voz de Américase embarca en un viaje por varios estados para conocer qué piensan los votantes estadounidenses, cómo ven este periodo crucial y documentar uno de los procesos electorales más influyentes del mundo.
Una nación dividida
Visiones extremadamente encontradas, que a menudo parecen irreconciliables. Una tendencia que no es nueva, afirman los analistas, pero que ha alcanzado sus puntos más extremos con la posible revancha del presidente demócrata Joe Biden y el expresidente republicano Donald Trump, con ambos aspirantes constantemente acusando a su rival de representar una “amenaza” para el país.
La reciente falta de consenso en un Congreso también marcadamente enfrentado pone a prueba un sistema, el bipartidista, donde las facciones más extremas -sobre todo del lado conservador- ven como una derrota el llegar a un acuerdo con el otro bando.
La grieta aparentemente insalvable entre conservadores y liberales también preocupa a los votantes. “Hay tanta división que están peleando entre sí, en lugar de pelear por lo que deberían apoyar”, advierte Nada Ann Lawrimore, una activista republicana, residente en un área rural de Carolina del Norte.
Más allá de Washington, sin embargo, la aparentemente irremediable polarización parece desdibujarse en líneas menos claras, debido a que la gran mayoría de la población parece preocupada por los mismos asuntos, independientemente de su afiliación política.
Diferentes lados, las mismas preocupaciones
Bien sean demócratas, republicanos o independientes, expertos y votantes coinciden en los principales asuntos que les preocupan de cara a las elecciones.
La economía, la inflación, el alto costo de la vivienda, la educación, el estado de la democracia, la inmigración, la política exterior y la salud se repiten en las respuestas a las preguntas sobre qué consideran temas cruciales en este momento en EE. UU.
“Creo que la economía sigue estando en el centro de la mente de muchos votantes (…) La democracia está en la mente de los votantes. Y los partidarios de cada candidato la definirán de diferentes maneras (…) Pero para mí, esos dos temas son centrales y muchos otros, ya sea el derecho al aborto, la inmigración, la atención médica y otros, pueden verse a través de esas lentes”, explica la VOA el politólogo y profesor de la Universidad de Duke Asher Hildebrand.
Para Linda Fowler, profesora emérita de Gobernanza en el Dartmouth College de Nuevo Hampshire, es una situación peculiar.
“Eso es lo que es tan extraño en el país en este momento. Hay mucho acuerdo sobre cuáles son los principales problemas: la violencia armada, hacer algo para controlar los costos de la atención médica y mantener la inflación bajo control, para mejorar la situación de las drogas, la educación, hay un gran consenso sobre el apoyo a Ucrania”, sin embargo, apunta, se defienden desde visiones -a veces- diametralmente opuestas.
“Lamento ver que está tan dividido. Y espero que podamos encontrar puntos en común. Es una pena que haya tanto odio en algunos lados (…) Creo que deberíamos unirnos (y coincidir) en que merecemos un lugar donde dormir, que nuestros hijos estén seguros y que la gente en la frontera no sea una amenaza para nosotros”, dijo la votante de Carolina del Sur Donna Tate, quien se declara demócrata.
Del otro lado del espectro, la candidata republicana a legisladora local en Carolina del Norte Jamie Daniell coincide en que lo que las personas siguen sin entender, “es que no se trata de cuestiones partidistas; estos son problemas humanos, de la comunidad”.
Según Hildebrand, que acumula unos 15 años de experiencia práctica en Washington y sirvió como director de Políticas e Investigación del presidente Barack Obama en 2012 durante su campaña en Carolina del Norte, el problema no radica en “la falta de acuerdo sobre los temas”, sino en las diferencias aparentemente irreconciliables entre republicanos y demócratas, que han “llegado a verse mutuamente como amenazas existenciales”.
“Creo que hasta que seamos capaces de sentarnos y tener conversaciones con personas con las que no necesariamente estamos de acuerdo, vamos a seguir yendo en la dirección equivocada”, destacó por su parte el republicano Kofalt.
El representante republicano reconoce, sin embargo, que hay mucho valor en “extender la mano a la otra bancada” y advierte que, si bien sí que existen diferencias, los medios de comunicación y las redes sociales en parte contribuyen a “avivar las llamas de la división”, porque solo reflejan las visiones más extremas, contribuyendo así a ahondar las diferencias.
“Creo que hay maneras de unirnos. Creo que para lograrlo necesitamos involucrar a muchas más personas en la conversación que normalmente no lo han estado”, opina Kofalt.
Sin embargo, a pesar de un posible entendimiento y de puntos de encuentro, las elecciones de 2024 en EE. UU. –opinan los expertos- no podrán escapar del partidismo, del profundo cisma entre republicanos y demócratas, ni del contraste entre los dos grandes aspirantes: Biden y Trump.
¿Votar por intereses o en contra del candidato que menos gusta?
La inminente revancha entre Trump y Biden es, según expertos, un motivo de “desánimo” para muchos votantes en las elecciones generales, y pone en la balanza las razones reales por las que se acercarán a las urnas en noviembre.
“Lo más probable es que (a los votantes) les motive más votar en contra de un candidato”, dice a la VOA Chase Meyer, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Carolina del Sur, quien estudia cómo los votantes perciben la ideología en ciclos electorales.
“Es algo que en ciencias políticas se llama partidismo negativo, donde si eres demócrata o republicano, puede que te guste tu partido pero sobre todo detestas y odias al otro lado… lo que más quieres es ponerles fin, esa es tu motivación principal”.
Votar en contra es, en territorios mayormente republicanos como Carolina del Sur, un factor importante, según Lynn Teague, vicepresidenta de acción en la Liga de Mujeres Votantes de ese estado. “No se trata sólo de votar en contra de un individuo, es votar en contra de una imagen de lo que se supone que es nuestra sociedad”.
Para Teague, los demócratas y republicanos están mostrando en esta elección los “extremos” de sus visiones. Por un lado, un fuerte conservadurismo y por el otro, posiciones más liberales. “Antes no se esperaba que la gente votara simplemente por su partido, sino que votara por una idea en su conciencia y en el interés propio. Mucho de eso se ha ido”, afirma Teague.
Esta evolución política ha hecho que en lugar de tener una variedad de opiniones sobre diferentes temas, la población tenga “la misma opinión que tiene su partido político, independientemente de cuál sea el tema”, apunta Eric Heberlig, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte.
“Eso hace que sea más difícil que haya muchos votantes que estén dispuestos a cruzar y votar por candidatos del otro partido político”, asegura el académico.
A pesar de la importancia que tiene para la población los temas como la economía e inmigración, las afiliaciones partidistas tienen un gran peso sobre la decisión final. Lo que brinda un reforzado sentido de importancia a los votantes independientes o indecisos, a quienes los candidatos deberán convencer de salir a las urnas a votar.
“El hecho de que muchos votantes no quieran a ninguno de los candidatos contribuirá a ayudarnos a comprender por qué las elecciones se desarrollarán como lo hacen y que los votantes -que van a decidir estas elecciones, en realidad- son a quienes no les gusta ninguno de los dos”, dijo Heberlig.
Rasome Chip, un hombre en sus 70 que ha vivido toda la vida en Carolina del Sur, dijo a la VOA que desde que pudo votar por primera vez -hace más de cinco décadas, ha votado demócrata. Su razón: “simplemente voto por los demócratas porque Carolina del Sur siempre votará por los republicanos”.
Muchos que votan por primera vez, como la joven Amaia, que abría este reportaje desde Carolina del Norte, no encuentran una opción representativa en los candidatos, pero saben por quién nunca votarían. “Votaré por Biden porque nunca podría apoyar a Trump. Pero diré que Biden definitivamente no es la opción óptima”, reconoce a la VOA.
Otros, como el joven afroamericano Isaiah Payne, republicano de Carolina del Norte, asegura identificarse con Trump puesto que, según dice, “ha hecho muchas cosas buenas”. “Como con cualquier otro candidato, no estaré de acuerdo con él completamente, pero me siento representado”, afirma.
Para José Cambrills, un cubanoamericano residente en Nuevo Hampshire, “Trump no es un hombre perfecto de ninguna manera; pero es hombre para tiempos como estos, como dice la Biblia”. El también representante estatal, asegura que el republicano “prevaleció como uno de los mejores presidentes de todos los tiempos” e indudablemente apoya su candidatura.
“Biden es menos popular que en 2020 y Trump es tan impopular como lo fue en 2020… será una elección muy desafortunada para el público estadounidense”, señala a la VOA Andrew Smith, director del Centro de Estadísticas de la Universidad de Nuevo Hampshire. El desdén por los candidatos llevará, según Smith, a que se enfoquen en campañas negativas de uno contra otro.
“Creo que las elecciones presidenciales desde hace bastante tiempo se han vuelto más divisivas…. Y es difícil ser optimista sobre el futuro cuando no se es realmente optimista sobre los candidatos de su propio partido”, agregó el profesor.
Las victorias de Biden y Trump en la gran mayoría de los 15 estados y un territorio en el supermartes de primarias – uno de los momentos más importantes de camino a la nominación partidista – acerca a EE. UU. a la certeza de una revancha y materializa las advertencias de los analistas sobre el curso de las elecciones.
Lo cierto, es que los estadounidenses “no aprenderán nada nuevo” sobre Trump o Biden durante las elecciones de 2024, sin embargo, dejará un amplio sentido de división. Al menos, así lo cree Sean Westwood, profesor de gobierno en Darmouth College en Nuevo Hampshire.
“El mayor error que tienen los estadounidenses es creer que no tienen nada en común con el otro lado… Y debido a esa falta de contacto entre demócratas y republicanos, en nuestra mente imaginamos lo peor del otro. Si evitamos el contacto, simplemente no hay camino para reducir el conflicto, será una isla de demócratas frente a una isla de republicanos. El peligro es que cuanto más odiemos al otro lado, más difícil será recuperarnos y volver a una posición de respeto”, concluye.
Evidence markers after a shooting in Northeast Philadelphia, Wednesday, March 6, 2024. (Photo: AP/Joe Lamberti)
PHILADELPHIA.— A third suspect has been arrested in the shooting that wounded eight Philadelphia high school students at a bus stop last week, authorities said Tuesday. A fourth person was still being sought.
The name of the 19-year-old suspect hasn’t been made public, but police said he will face charges including attempted murder, aggravated assault, and related counts in Wednesday afternoon’s shooting. It was the fourth shooting in four days involving the city’s transit system, the other three of which were fatal.
Officials on Monday announced the arrests of two 18-year-old suspects in the shooting. It occurred as students at nearby Northeast High School, the city’s largest public high school with more than 3,000 students, were waiting to board the bus home.
Three masked suspects rounded the corner and opened fire, surveillance video shared by police shows. The victims were ages 15 to 17. All were later listed in stable condition, including a 16-year-old who was critically injured after being hit nine times.
Officials said Monday that the recovery of a stolen car involved in the shooting led to the identification of Jamaal Tucker as a suspect, and he turned himself in Friday. On Saturday, federal marshals said they arrested Ahnile Buggs and recovered a loaded and fully automatic .40-caliber Glock that matched casings found at the scene.
Tucker and Buggs face charges including attempted murder, aggravated assault, and other counts and are being held on more than $2 million bail with preliminary hearings scheduled for March 20. A message was left Monday with Buggs’ attorney. The Defender Association of Philadelphia confirmed that it was representing Tucker but declined comment.
Police were investigating whether the shooting may have been related to the fatal shooting of a 17-year-old charter school student as people boarded a city bus. Four others were injured, including a 70-year-old woman.
Earlier last week, gunfire erupted at a bus stop in a different part of the city, killing a teenager and wounding four others. Two men were killed in different shootings after arguments on buses ended in gunfire.
La creación de 275,000 nuevos empleos en Estados Unidos en febrero, anunciada la semana pasada por el Departamento de Trabajo, indicó que sigue vigorosa la expansión del mercado laboral. A ese paso, en febrero el promedio trimestral de creación de empleo aumentó a 265,000 durante más de tres años de aumentos sostenidos y a pesar de las tasas de interés más elevadas de los últimos 20 años, aprobadas por el banco central para controlar la inflación.
Pero miradas de cerca, las cifras de febrero también revelaron que las elevadas tasas de interés están desacelerando el mercado laboral, porque la tasa de desempleo aumentó a 3.9 por ciento, la tasa más alta de los últimos dos años, desde 3.7 por ciento en enero. También en febrero, el promedio del salario por hora aumentó levemente en 0.1 por ciento, desde la cifra revisada de 0.5 por ciento en enero. Sin embargo, es notable que en medio de la vigorosa expansión post-padémica, los salarios de los trabajadores de menor ingreso han aumentado más que los de los profesionales con educación universitaria, quienes han estado sujetos a despidos principalmente en las empresas de alta tecnología.
La evidencia de la desaceleración en el mercado laboral volcó la atención hacia el banco central especialmente en Wall Street, especulando si podría indicar el comienzo de las reducciones en la tasa de interés. La respuesta se sabrá la semana entrante, el 20 de marzo, al terminar en Washington la próxima reunión del Comité de Mercado Abierto del banco central.
The creation of 275,000 new jobs in the United States in February, announced last week by the Labor Department, indicated that the labor market expansion remains vigorous. At that pace, in February the three-month average of job creation increased to 265,000 during more than three years of sustained increases and despite the highest interest rates in twenty years, approved by the central bank to control inflation.
But looking closely, the February figures also revealed high interest rates are slowing down the labor market, because the unemployment rate increased to 3.9 percent, the highest in two years, after 3.7 percent in January. Also in February, average hourly earnings increased slightly by 0.1 percent, from a revised figure of 0.5 percent in January. However, it is remarkable that amid the vigorous post-pandemic expansion, the salaries of low-income workers have increased more than those of college educated professionals, who have been subject to layoffs mainly among high technology companies.
The evidence of a slowdown in the labor market turned the attention toward the central bank particularly in Wall Street, wondering if it could signal the start of interest rate reductions. The answer will be known next week, on March 20, at the end of the next meeting in Washington of the central bank’s Open Market Committee.
*International analyst and consultant, former Director ECLAC Washington. Commentator on economic and financial issues for CNN en Español TV and radio, UNIVISION, TELEMUNDO, and other media.
El gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi. (Foto: EFE/Ismael Herrero)
San Juan, Puerto Rico.– El gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, aseguró este martes que desea «paz, tranquilidad y un gobierno funcional» a Haití, después de que el primer ministro haitiano, Ariel Henry -quien hace una semana llegó a la isla- se comprometió a dimitir una vez que se produzca el establecimiento de un consejo presidencial de transición.
«La decisión del primer ministro habla por sí sola. Obviamente está dándole paso a otro tipo de gobierno», dijo Pierluisi a la prensa al ser preguntado por el acuerdo alcanzado en las últimas horas para que Henry renuncie tras la formación de un consejo presidencial de transición.
«Esperemos que en su momento reine la democracia, hayan elecciones libres en Haití y que, nuevamente, se controle esa violencia salvaje que se está viendo, lamentablemente, en estos días en ese hermano país», añadió.
Preguntado por si se ha concedido asilo político a Henry, el gobernador señaló que esas decisiones corresponden al Gobierno de Estados Unidos y no al de Puerto Rico, que es un territorio con estatus de Estado Libre Asociado.
«Quiero ser bien deferente al Gobierno de EE. UU. en este tema. Hoy me expresé más allá porque tengo que reconocer que lo que acaba de hacer el primer ministro (haitiano) abona a que regrese la estabilidad, la paz y la tranquilidad al pueblo haitiano, y eso lo veo con buenos ojos», subrayó.
El Gobierno puertorriqueño se ha pronunciado de forma muy comedida sobre la presencia de Henry en la isla, ya que el estatus político de Puerto Rico implica cierta autonomía pero reserva a EE. UU. la gestión de fronteras, defensa y relaciones exteriores.
Consultado por EFE, el portavoz de la agencia federal Aduanas y Protección Fronteriza en Puerto Rico, Jeffrey Quiñones, dijo desconocer si Henry había solicitado asilo.
Quiñones confirmó que Henry aún sigue en Puerto Rico, pero no ofreció ninguna información sobre sus posibles planes de viaje para regresar a Haití.
La decisión sobre la transición política en Haití fue adoptada a última hora del lunes en una reunión de la Comunidad del Caribe (Caricom) en Jamaica con representantes de otros socios internacionales como EE. UU. y Francia, así como de la ONU.
El portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Matthew Miller, afirmó este martes que espera que el nombramiento de un nuevo primer ministro haitiano suceda «sin más demora».
La salida de Henry solo será efectiva una vez se forme el consejo presidencial de transición, algo que según Miller debe ocurrir en las próximas 24 o 48 horas, y este se ponga de acuerdo en el nombramiento del nuevo primer ministro.
El incremento de la violencia en Haití comenzó el 28 de febrero tras conocerse que Henry se había comprometido a celebrar elecciones antes de finales de agosto de 2025, aunque, conforme a un acuerdo de 2022, debería haber abandonado el poder el pasado 7 de febrero.
Washington.- Las mujeres latinas en Estados Unidos reciben 57 centavos de dólar por cada dólar pagado a los hombres, lo cual equivale a una brecha salarial de 30.450 dólares al año, según un informe del Centro Nacional de Derecho de la Mujer (NWLC, en inglés).
Las mujeres pierden decenas de miles de dólares cada año como resultado de la desigualdad salarial, y las de raza negra, latinas y nativas norteamericanas sufren debido a las brechas más anchas, señaló el informe elaborado por la analista de NWLC, Sarah Javaid.
«Esto no perjudica sólo a las mujeres sino también a las familias que dependen de sus ingresos», añadió. «A las mujeres se les ha escatimado y el valor de su trabajo se ha subestimado por demasiado tiempo».
Las desigualdades de salario también ocurren entre las mujeres ya que, según NWLC, las blancas reciben 80 centavos de dólar y las afroamericanas 69 centavos de dólar por cada dólar completo que se paga a los hombres por su labor.
Según el centro, California, Nueva Jersey y Texas son los estados donde las latinas ganan menos.
En comparación con los hombres y a lo largo de 40 años de trabajo las pérdidas de ingreso de las mujeres latinas equivalen a 1,22 millones de dólares, la de las afroamericanas a 884.800 dólares, y las de las blancas a 573.000 dólares.
Para acumular un ingreso similar al que los hombres blancos logran a los 60 años de edad, las latinas tienen que trabajar 90 años, las afroamericanas 78 años y las blancas 70 años, de acuerdo con el estudio.
En comparación con los hombres blancos, las mujeres de raza negra con título profesional pierden casi 2,4 millones de dólares, y las latinas casi 2,5 millones de dólares a lo largo de su vida profesional debido a esta brecha en los salarios.
El informe de NWLC calculó que las mujeres latinas que no han completado la escuela secundaria reciben 62 centavos de dólar por cada dólar pagado a los hombres blancos, en tanto que las tienen una licenciatura reciben 61 centavos y las que alcanzan una maestría reciben 66 centavos de dólar.
Los iconos de las aplicaciones Facebook, Messenger e Instagram se muestran en un iPhone el 13 de marzo de 2019 en Nueva York. (Foto: VOA)
Casi todos los adolescentes de Estados Unidos (95 %) tienen acceso a un celular, según un estudio que reveló, además, que casi tres cuartas partes de ellos dicen sentirse felices o tranquilos cuando están sin su móvil y que los hispanos son los que más discuten con sus hijos por su prolongado uso.
Casi tres cuartas partes de los adolescentes de Estados Unidos dicen sentirse felices o tranquilos cuando no llevan el celular encima, según un nuevo reporte del Pew Research Center.
En una encuesta publicada el lunes, el Pew también descubrió que, a pesar de las asociaciones positivas con la ausencia de teléfono, la mayoría de los adolescentes no han limitado su uso del teléfono o de las redes sociales.
La encuesta se dio a conocer en un momento en que los responsable de formular políticas y los defensores de los niños están cada vez más preocupados por la relación de los adolescentes con sus teléfonos y las redes sociales.
El otoño pasado, decenas de estados, entre ellos California y Nueva York, demandaron a Meta Platforms Inc., propietaria de Instagram y Facebook, por perjudicar a los jóvenes y contribuir a la crisis de salud mental juvenil al diseñar deliberada y conscientemente funciones que crean adicción en los niños.
En enero, los directores generales de Meta, TikTok, X y otras empresas de redes sociales comparecieron ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado para declarar sobre los efectos dañinos que sus plataformas tienen en los jóvenes.
A pesar de las crecientes preocupaciones, la mayoría de los adolescentes afirman que los celulares les facilitan ser creativos y dedicarse a sus pasatiempos, mientras que el 45 % afirma que les ayudan a ir bien en los estudios. La mayoría de los adolescentes afirman que las ventajas de tener un celular son mayores que los perjuicios para las personas de su edad. Casi todos los adolescentes de Estados Unidos (95 %) tienen acceso a un celular, según Pew.
La mayoría de los adolescentes afirma que los celulares facilitan un poco o mucho a las personas de su edad la realización de pasatiempos e intereses (69 %), así como la creatividad (65 %). Cerca de la mitad (45 %) afirma que estos dispositivos han facilitado el rendimiento escolar de los jóvenes.
La encuesta se realizó entre el 26 de septiembre y el 23 de octubre de 2023 entre una muestra de 1.453 pares de adolescente-progenitor, y tiene un margen de error de más/menos 3,2 puntos porcentuales.
Estos son algunos de los resultados de la encuesta:
— Aproximadamente la mitad de los padres (47 %) dicen que limitan el tiempo que sus hijos adolescentes pueden estar con el teléfono, mientras que una proporción similar (48 %) no lo hace.
— Aproximadamente 4 de cada 10 padres y adolescentes (38 % cada uno) dicen que al menos a veces discuten entre ellos sobre cuánto tiempo pasa su hijo adolescente con el teléfono. El 10 % de cada grupo afirma que esto ocurre a menudo, siendo los hispanoestadounidenses los que más tienden a decir que discuten a menudo sobre el uso del teléfono.
— Casi dos tercios (64 %) de los padres de adolescentes de 13 a 14 años dicen que miran el celular de sus hijos adolescentes, en comparación con el 41 % entre los padres de adolescentes de 15 a 17 años.
— El 42 % de los adolescentes afirma que los celulares dificultan el aprendizaje de buenas habilidades sociales, mientras que el 30 % afirma que lo facilitan.
— Aproximadamente la mitad de los padres afirmaron que pasaron demasiado tiempo con el teléfono. Los padres con ingresos más altos son más propensos a decir esto que los de ingresos más bajos, y los padres de raza blanca son más propensos a decir que pasan demasiado tiempo con el teléfono que los padres hispanos o de raza negra.
Redacción Deportes.- Saquon Barkley, exjugador de Giants firmó con Philadelphia Eagles; Josh Jacobs, exjugador de Raiders acordó con Green Bay Packers; y Austin Ekeler, exjugador de Chargers, arregló con Washington Commanders en el inicio de la agencia libre de la NFL.
La agencia libre, que permite a los equipos negociar con los jugadores disponibles y marca el arranque del nuevo año de la NFL, abrió con un movido mercado de corredores.
Barkley, de 27 años, firmó el contrato más lucrativo entre los de su posición. Lo hizo con los Eagles por 37.7 millones de dólares por tres años que lo convierten en el cuarto corredor mejor pagado de la liga, sólo detrás de Christian McCaffrey, de 49ers, Alvin Kamara, Saints, y Jonathan Taylor, Colts.
En Washington, los Commanders reforzaron su ataque terrestre con Austin Ekeler, de 28 años, quien se comprometió por dos años a cambio de 11.43 millones de dólares. También se arreglaron con el apoyador Frankie Luvu, ex de Panthers, por 36 millones hasta 2026.
Los Green Bay Packers hicieron un doble movimiento. Contrataron a Josh Jacobs, de 26 años, líder de en yardas terrestres en 2022, y despidieron a su corredor Aaron Jones, quien deberá encontrar acomodo en otro equipo.
Los Packers también anexaron a su defensiva al profundo Xavier McKinney, ex de los Giants, quien percibirá 68 millones diferidos en las próximas cuatro temporadas.
Más temprano los Tennessee Titans se hicieron con los servicios de Tony Pollard, excorredor de Cowboys, gracias a un acuerdo de tres años y 24 millones de dólares.
Y fortalecieron su ofensiva con la llegada del centro Lloyd Cushenberry, quien jugó para Denver en 2023. Le pagarán 50 millones de dólares por cuatro campañas.
En otros movimientos importantes de la agencia libre de este lunes los San Francisco 49ers amarraron al destacado ala defensiva Leonard Floyd, quien jugó en Buffalo Bills en 2023; firmó un contrato de 20 millones de dólares hasta 2025.
Además, se hicieron con los servicios del exestrella de Panthers, Yetur Gross-Matos, apoyador que percibirá 18 millones en dos años.
Minnesota Vikings se arregló con el apoyador Blake Cashman, ex de Texans, por tres años y 25.5 millones.
En New York, los Giants eligieron al guardia Jon Runyan, que el año pasado estuvo en Packers, el jugador se comprometió para permanecer en la franquicia hasta 2026 por 30 millones de dólares.
Los Texans reforzaron su defensiva secundaria; anexaron al esquinero Jeff Okudah con un contrato por la temporada 2024 con valor de seis millones.
El guardia Jonah Jackson, ex de Detroit Lions, jugará para Los Angeles Rams tres años a cambio de 51 millones de dólares.
El liniero ofensivo Mike Onwenu, quien tenía etiqueta de agente libre, fue recontratado por New England Patriots bajo un acuerdo de tres años por 57 millones de dólares, y firmaron a Jacoby Brissett, ex ‘quarterback’ de Commanders, por ocho millones para 2024.
Washington.- La comunidad de inteligencia de Estados Unidos consideró este lunes que la «viabilidad como líder» del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, está «en peligro».
Así figura en un informe entregado este lunes al Congreso por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, que coordina las 18 agencias de inteligencia de Estados Unidos.
«La viabilidad de Netanyahu como líder, así como su coalición de Gobierno formada por partidos de extrema derecha y ultraortodoxos que han perseguido políticas inflexibles en asuntos palestinos y de seguridad, podrían estar en peligro», reza el reporte, que se publica de manera anual.
Asimismo, la inteligencia estadounidense considera que, dentro de Israel, la «desconfianza» en la capacidad de Netanyahu para gobernar se ha «profundizado y ampliado» y es probable que haya «grandes protestas exigiendo su dimisión y nuevas elecciones».
«Es posible que se forme un gobierno diferente, más moderado», añaden las agencias de inteligencia.
Netanyahu ha enfrentado duras críticas internas por no haber podido prever ni evitar el ataque terrorista del 7 de octubre, cuando el grupo palestino Hamas mató a 1.200 israelíes y tomó 240 rehenes.
Desde entonces, los ataques israelíes sobre la Franja de Gaza, gobernada por Hamás, han dejado 31.112 fallecidos y 72.760 heridos.