La vicepresidenta de Estados Unidos y candidata presidencial demócrata Kamala Harris y su recién elegido compañero de fórmula vicepresidencial, el gobernador de Minnesota Tim Walz, reaccionan mientras celebran un mitin de campaña en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos, el 6 de agosto de 2024. (Foto: AP)
There are countless reasons why I cannot support Trump and Vance. While I don’t believe the Harris-Walz ticket is perfect, given the alternatives, I can tell my children and grandchildren that Harris and Walz were honorable citizens who would help unify our country and preserve our democracy. I want to set an example for my family.
But let me ask you:
Do we want our children to honor a man like Trump, who cheated on his three wives?
Who has the audacity to vilify immigrants, even though two of his wives were immigrants themselves?
Who lies so much that his supporters believe his fabrications, and he ends up believing his own falsehoods?
Who tried to overthrow a presidential election, revealing his true colors in the process?
Who defrauded students out of their money at Trump University?
Who, along with his wife and daughter, tried to profit from their positions by selling trinkets to their supporters?
Who called military men and women «suckers» and «fools»? He himself never served due to so-called bone spurs. My family, and many of yours, proudly served this country and its flag. Yet, some still see him as a strong leader. I believe he is a coward—neither he nor any of his children have ever served this country.
Who claims immigrants are rapists and murderers without evidence, while he himself was convicted of assaulting a woman?
Who spread lies about Haitians, saying they eat cats and dogs?
Who wants to round up millions of documented and undocumented immigrants and deport them?
What has Trump done for Latinos?
Did he provide us with a better health plan? He used to claim he had a better plan than Obamacare, but when asked recently, he said he only had a “concept of a plan.” That might work for a ten-year-old, but not for a national leader.
Did he ever help Puerto Rico recover after Hurricane Maria?
Did he offer a solution to the student debt crisis?
Did he introduce a program to support small businesses?
Did he lower prescription drug costs?
In fact, it was the Biden-Harris administration that lowered the cost of insulin. For Hispanic Americans, who are disproportionately affected by diabetes, this was a crucial achievement.
Did Trump do anything to address racism in the judicial system?
Did he pass a reasonable immigration reform bill? No. In fact, he blocked legislation that could have improved the immigration situation.
Did he pass any law to make voting more accessible for all citizens?
Did he appoint reasonable individuals to the Supreme Court? His appointees were all white and from the radical right. His MAGA rhetoric prioritizes whites over any other group in America. Ninety-eight percent of his ambassadorial appointments went to whites, and not one to a Black woman.
“Make America Great Again” is a dog whistle meant to enrage a portion of the white population that longs for a bygone era:
When women couldn’t vote,
When lynching was accepted,
When child labor was commonplace in factories and fields,
When there were no civil rights laws,
When there were no environmental protections,
When “only white was right,”
When women had no say over their reproductive rights.
Despite this right-wing desire for ethnic and cultural isolation, America’s demographic balance is changing. More whites are crossing cultural borders and marrying people of different races and ethnicities every year. People of color are having more children than whites, and the browning of America is an unstoppable, slow-moving wave. In the end, we must ensure that we protect the rights of all Americans—even those with whom we disagree.
We must vote for candidates who believe in the Constitution and the rule of law. And once they are elected, we must hold them accountable to keep the promises they made to the voters.
El candidato presidencial republicano, el expresidente Donald Trump, habla durante un mitin de campaña en la Santander Arena, el lunes 4 de noviembre de 2024, en Reading, Pensilvania. (Foto: AP/Evan Vucci)
FILADELFIA. — La vicepresidenta Kamala Harris y el expresidente Donald Trump cerraron la campaña presidencial de este año con una feroz batalla por Pensilvania el lunes, haciendo sus últimos llamamientos a los votantes en un estado que podría resultar decisivo en la campaña por la Casa Blanca.
Harris terminó su noche en Filadelfia en los escalones del museo de arte que llevó a la fama la película “Rocky”, donde dijo que “la inercia está de nuestro lado”. También se reunió con partidarios en Allentown, Scranton y Pittsburgh, y pasó por Reading para visitar un restaurante puertorriqueño y hacer un poco de campaña puerta a puerta ella misma, tocando puertas junto a voluntarios de la campaña.
“Es el día antes de las elecciones y solo quería pasar y decir que espero ganar su voto”, dijo Harris a una mujer, quien dijo que ya había votado por la nominada demócrata.
Trump comenzó el día en Carolina del Norte y lo terminó en Michigan, pero habló en Reading y Pittsburgh entre medias. El expresidente pronunció discursos extensos en cada parada, mezclando falsedades sobre fraude electoral con advertencias sobre crímenes cometidos por migrantes y promesas de revitalizar Estados Unidos.
“Con su voto, mañana podemos solucionar cada uno de los problemas que enfrenta nuestro país y llevar a Estados Unidos, y de hecho al mundo entero, a nuevas glorias”, dijo.
Mientras Harris se centraba en el optimismo sobre el futuro y nunca mencionó a Trump por su nombre, el nominado republicano criticó a su oponente en cada oportunidad. Su compañero de fórmula, el senador de Ohio JD Vance, siguió el ejemplo de Trump durante su propio mitin en Atlanta, diciendo a la multitud que “vamos a sacar la basura en Washington, D.C., y el nombre de la basura es Kamala Harris”.
La candidata presidencial demócrata, la vicepresidenta Kamala Harris, ríe durante un mitin en la Universidad Muhlenberg, el lunes 4 de noviembre de 2024, en Allentown, Pensilvania. (Foto: AP/Jacquelyn Martin)
En su último mitin, Trump llamó a la expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, una demócrata que lideró la Cámara cuando lo impugnaron dos veces, una “persona horrible y loca” y apenas se contuvo de usar un insulto sexista.
“Es una persona corrupta, es una mala persona, malvada”, dijo Trump. “Es una persona enferma, loca, oh no. Empieza con b, pero no lo diré. Quiero decirlo”.
El último día de campaña fue un final frenético apropiado para una carrera presidencial que ha desafiado las expectativas en cada momento.
Trump fue condenado durante un juicio por delitos graves que involucraban pagos para silenciar a otras personas y sobrevivió a dos intentos de asesinato. Sigue acusado por intentar anular la última elección presidencial, que perdió ante Joe Biden.
Harris se convirtió en la candidata de reemplazo de los demócratas este verano cuando Biden se retiró de la candidatura, obligado a abandonar su campaña de reelección después de un torpe desempeño en su debate con Trump.
Una de las pocas constantes en la campaña ha sido lo ajustada que ha permanecido. Se espera que la elección se decida por márgenes muy ajustados, y los resultados podrían tardar días en conocerse.
Pensilvania es el estado en disputa con más votos del Colegio Electoral, lo que la convierte en el gran premio de la campaña. Una victoria allí despejaría el camino hacia la Casa Blanca para cualquiera de los candidatos.
“Ustedes van a marcar la diferencia en esta elección”, dijo Harris en Allentown.
A unos 48 kilómetros (30 millas) de distancia en Reading, Trump dijo a los partidarios que “si ganamos Pensilvania, ganamos todo el paquete”.
En Pittsburgh, Trump pronunció lo que sus colaboradores describieron como sus argumentos de cierre después de que su intento anterior —un multitudinario mitin en el Madison Square Garden en Nueva York— se viera empañado por comentarios vulgares y racistas. En ocasiones también se ha desviado del mensaje con llamamientos a la violencia y comentarios sobre que “no debería haber dejado” la Casa Blanca después de las elecciones que perdió.
“Durante los últimos cuatro años, los estadounidenses han sufrido una y otra vez fracasos catastróficos, traiciones y humillaciones”, dijo el candidato republicano. Agregó que “no tenemos que conformarnos con la debilidad, la incompetencia, el declive y la decadencia”.
La multitud estalló en aplausos cuando el republicano dijo que el país debería decirle a Harris, “¡Estás despedida!”, su característica frase en “The Apprentice”, el reality que lo convirtió en una estrella a nivel nacional.
Harris llegó a Pittsburgh mientras se celebraba el mitin de Trump. Para cuando ella terminó sus breves comentarios, él todavía estaba hablando.
“Debemos terminar fuerte”, dijo Harris. “No se equivoquen, ganaremos”.
La jornada fue otro ejemplo de los efectos secundarios del evento de Trump en el Madison Square Garden, donde el comediante Tony Hinchcliffe se refirió a Puerto Rico como una “isla flotante de basura”. El sureste de Pensilvania, que fue visitado por ambos candidatos el lunes, es hogar de miles de latinos, incluida una considerable población puertorriqueña.
“Fue absurdo”, dijo Germán Vega, un dominicano-estadounidense que vive en Reading y se naturalizó en 2015. “Molestó a muchas personas, incluso a muchos republicanos. No estuvo bien, y siento que Trump debería haberse disculpado con los latinos”.
Pero Emilio Feliciano, de 43 años, aguardaba fuera de la Santander Arena de Reading con la esperanza de fotografiar la caravana de Trump. A pesar de que su familia es puertorriqueña, Feliciano restó importancia a los comentarios sobre Puerto Rico, diciendo que lo que le importa es la economía y por eso votará por Trump.
“¿La frontera va a estar segura? ¿La criminalidad va a mantenerse baja? Eso es lo que me importa”, dijo.
Mientras estaba en Reading, Harris visitó el Café Old San Juan con la representante de Nueva York, Alexandra Ocasio-Cortez, quien tiene ascendencia puertorriqueña.
Sus partidarios gritaron “Sí se puede” y “Kamala” mientras llegaba la caravana de la vicepresidenta. Una vez en el interior, Harris habló con algunos comensales, incluso con algunas palabras en español. La vicepresidenta luego ordenó yuca, arroz amarillo y cerdo, diciendo: “Tengo mucha hambre” mientras señalaba que ha estado demasiado ocupada haciendo campaña como para darse tiempo para comer.
“Estoy orgullosa del compromiso que he tenido desde hace tanto tiempo con Puerto Rico y su gente”, dijo a su multitud en Allentown. Harris prometió ser “una presidenta para todos los estadounidenses”.
Mientras tanto, Trump siguió hablando sobre sus estrictas propuestas en materia de inmigración mientras hablaba en Reading. Llamó al escenario a Patty Morin, madre de Rachel Morin, una mujer de 37 años que fue encontrada sin vida un día después de desaparecer durante un viaje de excursión. Las autoridades dicen que el sospechoso de su muerte, Víctor Antonio Martínez Hernández, ingresó ilegalmente a Estados Unidos después de que supuestamente asesinó a una mujer en su país natal, El Salvador.
Alrededor de 77 millones de estadounidenses han depositado su voto en forma adelantada. Un triunfo de cualquiera de los dos bandos sería una victoria sin precedentes.
Un triunfo de Trump lo convertiría en el primer presidente entrante en haber sido encausado y declarado culpable de un delito grave. Obtendría el poder para poner fin a otras investigaciones federales pendientes en su contra. Trump también se convertiría en apenas el segundo mandatario en la historia del país en tener mandatos no consecutivos, sumándose a Grover Cleveland a finales del siglo XIX.
Harris aspira a convertirse en la primera mujer, la primera mujer de raza negra y la primera persona con ascendencia sudasiática en llegar a la Casa Blanca, cuatro años después de haber roto las mismas barreras para ocupar un cargo federal como la segunda al mando en el gobierno del presidente Joe Biden.
En los últimos días, Harris dejó de referirse a Trump por su nombre, llamándolo en cambio “el otro tipo”. La vicepresidenta promete resolver problemas y lograr consensos.
La presidenta del equipo de campaña de Harris, Jen O’Malley Dillon, dijo en una conferencia telefónica con miembros de la prensa que no decir el nombre de Trump era algo deliberado porque los votantes “quieren ver en su líder una visión optimista, esperanzadora y patriótica para el futuro”.
En su último día de campaña, Harris hizo un raro viaje al pasado al hablar sobre cuando era una candidata con pocas probabilidades de ganar la contienda a fiscal de distrito en San Francisco en 2003, su primer cargo electo.
“Caminaba hasta la entrada de la tienda, y colocaba mi tabla de planchar porque, ya saben, una tabla de planchar es un magnífico escritorio para trabajar de pie”, declaró Harris, recordando cómo pegaba sus carteles en uno de los costados de la tabla, llenaba la parte superior con folletos y “les pedía a las personas que hablaran conmigo mientras entraban y salían”.
Trump parecía nostálgico también.
“Es triste porque llevamos nueve años haciendo esto”, dijo en Pittsburgh después de invitar a miembros de su familia a unirse a él en el escenario.
Celebró su último mitin en Grand Rapids, Michigan, donde también concluyó sus campañas en 2016 y 2020. Saboreó el momento, deteniéndose cada pocos pasos mientras avanzaba hacia el escenario, absorbiendo una explosión de aplausos. Algunos en la multitud esperaron casi 18 horas, a veces bajo la lluvia, por un mitin que finalmente comenzó después de la medianoche y terminó después de las 2 de la madrugada.
“Es increíble”, dijo Trump cuando comenzó a hablar después de estar sin palabras en su atril durante una ovación prolongada. “Piénsenlo. Esto es todo. Este es el último que tendremos que hacer”.
Philadelphia (United States), 11/09/2024.- Republican presidential candidate Donald J. Trump (L) and Democratic presidential candidate US Vice President Kamala Harris shake hands at the start of a presidential debate hosted by ABC News at the National Constitution Center in Philadelphia, Pennsylvania, USA 10 September 2024. The 90 minute event is the only planned debate between the two candidates in the 2024 presidential election. (Filadelfia) (Foto: EFE/DEMETRIUS FREEMAN)
La vicepresidenta estadounidense y candidata demócrata a la Casa Blanca, Kamala Harris, y el exmandatario republicano Donald Trump (2017-2021) llegan este martes a las urnas no solo con dos visiones opuestas para el país, sino con dos personalidades antagónicas que polarizan Estados Unidos.
Un mandato omnipresente y una vicepresidencia discreta
Trump gobernó a golpe de Twitter. Las redes sociales sirvieron de altavoz de sus políticas y ocurrencias, que llegaban a la población, muchas veces a horas intempestivas, sin el filtro de los medios tradicionales.
Su amplia exposición contrasta con el discreto rol desempeñado por Harris hasta que Joe Biden renunció en julio a la carrera a la reelección y ella le tomó el relevo. Ha estado tan a la sombra del mandatario que muchos ciudadanos la han empezado a descubrir en esta breve y acelerada campaña.
El lastre de la continuidad contra la fuerza de grandes promesas
La Vicepresidencia, más que una ventaja, juega en parte en contra de Harris. Se la «culpa» simultáneamente por las decisiones de Biden y por no hacer durante su Administración lo que ahora promete, explica a EFE Tammy Vigil, profesora de Comunicación en la Universidad de Boston.
Trump intenta recuperar el poder con la intención de «arreglar» la situación del país tras estos cuatro años de gobierno demócrata. Tiene a su favor el aparente olvido de algunas de sus ideas más disparatadas, como la de tratar el coronavirus con una inyección de lejía, y el magnetismo superlativo de sus propuestas, resumidas en su lema «Hacer Estados Unidos grande de nuevo».
Una base fiel frente a la necesidad de convencer a la gente
El magnate neoyorquino goza de una base leal que no le penaliza ni sus errores ni sus causas pendientes con la justicia. «Ha establecido una relación con sus seguidores que le permite decir y hacer casi cualquier cosa sin alienarlos», explica Vigil, para quien «sus mensajes permiten a la gente dar rienda suelta a sus peores impulsos y muchos lo agradecen».
Harris tiene ante sí el reto de demostrar que puede asumir el mando. Según Tom Hollihan, profesor de Comunicación en la Escuela de Comunicación y Periodismo USC Annenberg, tiene de su lado su experiencia como abogada, fiscal general de California, senadora y después vicepresidenta, además de mostrar empatía hacia gente diferente a ella.
Casi 20 años de diferencia
Harris cumplió en octubre 60 años y Trump en junio 78. Cuando el candidato demócrata era Biden, de 81, las críticas a la avanzada edad y a sus efectos sobre la capacidad física y mental de un aspirante iban dirigidas al presidente, obviando prácticamente que su rival republicano solo era tres años menor.
El exmandatario protagoniza según Hollihan «discursos divagantes e indisciplinados y comentarios a menudo disparatados», pero a diferencia de Biden, la cobertura mediática recibida no ha enmarcado estas fallas como debidas a la edad o un deterioro cognitivo, por lo que no le han perjudicado mucho.
Los ‘techos de cristal’ de Harris
Harris podría ser la primera mujer, la primera afroamericana y la primera persona de origen sudasiático en llegar al Despacho Oval. Aunque en cierta manera hace que más gente pueda identificarse con ella, también son factores que constituyen barreras a su candidatura.
«Aunque no lo admita, una gran parte de la población votante de Estados Unidos (tanto hombres como mujeres) todavía alberga creencias misóginas y racistas. Esas personas encontrarán excusas para votar por cualquier hombre en lugar de por una mujer, especialmente por una de color», señala Vigil.
Polos de electores opuestos
Trump aventaja a Harris por 5 puntos porcentuales entre los hombres y Harris le saca 11 puntos entre las mujeres. Esa última diferencia se eleva a 40 puntos entre las votantes de entre 18 y 29 años, anticipa un sondeo reciente de la cadena ABC News.
Los hombres, según Hollihan, parecen responder a la «tosquedad» de Trump, «su estilo machista y su percibida ‘dureza'». Estos mismos atributos, más su hostilidad hacia las mujeres y hacia su derecho a controlar sus decisiones en materia de salud reproductiva, parecen desanimar a las electoras, especialmente a las más jóvenes.
No es la única diferencia. Trump, añade Vigil, «atrae a votantes que se divierten con sus payasadas. Da voz a las quejas que sienten sus seguidores, pero que tal vez creen que necesitan reprimir», mientras que Harris es la opción viable para ciudadanos cansados de la retórica del republicano y «de la ira y la división de la política contemporánea». Marta Garde
Una persona sostiene una pequeña bandera de Estados Unidos. (Foto: EFE/CJ GUNTHER)
Los primeros centros de votación en Estados Unidos abrieron este martes a las 05.00 hora local (10.00 GMT) para dar comienzo a una jornada histórica en la que el país elegirá entre la vicepresidenta y candidata demócrata, Kamala Harris, y el exmandatario republicano Donald Trump (2017-2021).
Los primeros en poder acudir a las urnas fueron los vecinos de Vermont (noreste), donde los centros de votación abren entre las 05.00 hora local (10.00 GMT) y las 10.00 (15.00 GMT).
A las 6.00 hora local (11.00 GMT), abrirán sus puertas los colegios electorales de otros seis estados (Connecticut, Kentucky, Maine, Nueva Jersey, Nueva York y Virginia), seguidos media hora después por Ohio, Virginia Occidental y Carolina del Norte, considerado este último un estado «bisagra» clave para determinar quién ocupará la Casa Blanca.
Los horarios de apertura de los centros de votación varían considerablemente, ya que los 50 estados de EE.UU. y el Distrito de Columbia abarcan seis husos horarios diferentes, y cada estado tiene su propia ley electoral con horarios de apertura y cierre específicos.
A medida que avance la mañana, a las 12.00 GMT, comenzará la votación en la mayoría de los centros del Distrito de Columbia y en 17 estados con diferentes husos horarios: Alabama, Delaware, Florida, Nuevo Hampshire, Illinois, Indiana, Kansas, Luisiana, Maryland, Massachusetts, Misuri, Rhode Island, Carolina del Sur, Wyoming, Georgia, Pensilvania y Míchigan, estos tres últimos, estados «bisagra».
Una hora después, a las 13.00 GMT, abrirán los centros en otros diez estados con distintos husos horarios: Arizona, Iowa, Minnesota, Misisipí, Oklahoma, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Tennessee, Texas y Wisconsin.
Media hora más tarde abrirán los centros en Arkansas, y a las 14.00 GMT lo harán en otros seis estados (Colorado, Montana, Nebraska, Nevada, Nuevo México y Utah).
Los últimos en abrir serán California e Idaho, a las 15.00 GMT, seguidos de Washington y Alaska a las 16.00 GMT y finalmente Hawái a las 17.00 GMT.
Una contienda muy reñida
Las encuestas muestran una contienda especialmente ajustada entre Harris y Trump. A nivel nacional, Harris mantiene una ligera ventaja de poco más de un punto porcentual con el 48 % de apoyo frente al 46,8 % de Trump, según el promedio de encuestas del sitio web FiveThirtyEight.
Sin embargo, los estadounidenses no deciden por voto popular quién será su próximo presidente, sino que designan a un número de electores en cada estado que conforman el Colegio Electoral y que se encargan de elegir al próximo inquilino de la Casa Blanca.
El Colegio Electoral tiene 538 compromisarios y, para ganar, Trump o Harris necesitan al menos una mayoría de 270.
La mayoría de los estados ya se sabe si se decantarán por Harris o Trump, por lo que las elecciones se decidirán en solo siete estados clave, donde las encuestas también reflejan una carrera muy ajustada: Georgia, Carolina del Norte, Míchigan, Wisconsin, Pensilvania, Arizona y Nevada.
244 millones llamados a las urnas
Unos 244 millones de estadounidenses están llamados a las urnas en estas elecciones. De ellos, 80 millones ya ejercieron su derecho al voto por adelantado, tanto en las urnas como por correo, según el recuento de la Universidad de Florida, referencia en este aspecto.
Además del presidente, los estadounidenses elegirán hoy a los 435 miembros de la Cámara de Representantes y a un tercio del Senado.
También votarán por varios gobernadores y numerosos alcaldes, además de legislativos estatales, y decidirán sobre iniciativas ciudadanas, incluidas propuestas para proteger el aborto o endurecer las restricciones sobre ese derecho en diez estados.
Mesa.- A un día del maratón electoral que cambiará la historia de Estados Unidos, cerca de cuarenta voluntarios se preparan para dar una de las últimas barridas puerta a puerta para agitar el voto entre la comunidad latina en Arizona, uno de los siete estados clave en estos comicios.
«Hago esto por mis padres, a ellos les costó mucho dinero la ciudadanía estadounidense como para ahora negarnos a votar», dice a EFE Ana Holqin, una de las voluntarias de Poder Latinx, organización dedicada a movilizar a los electores registrados en el decisivo condado de Maricopa, donde el 31,8 % de habitantes son hispanos.
Nacida en México y criada en Phoenix desde los tres años, Holqin se ha dedicado en las últimas dos semanas a llamar sin descanso a cientos de puertas para involucrar a gente como ella, latinos cuyos padres migraron a EE. UU. en busca de una mejor vida y cuyo voto puede abrir o cerrar derechos tan fundamentales para la comunidad como las protecciones migratorias.
Sus seis hijos se encuentran divididos: su hija mayor tiene claro su apoyo al exmandatario republicano Donald Trump; su único hijo votará por la demócrata Kamala Harris y su hija pequeña, de 19 años, ejercerá su derecho por primera vez tras la insistencia de su madre.
«Le dije: al fin y al cabo es tu futuro el que está en juego en estas elecciones», y así fue como logró convencerla para que pasara una jornada con ella colaborando en el llamamiento puerta a puerta, donde ha conectado tanto con votantes que le enseñaron el poder de las urnas como con gente que ansía votar pero no puede.
No importa a quién, solo vota
Erick Abarca, por su parte, lleva desde 2016 promoviendo el registro de votantes en Arizona, donde hay poco más de dos millones de latinos. Nacido y criado en Phoenix, procedente de una familia mexico-estadounidense, ha recorrido de punta a punta Maricopa para concienciar sobre la importancia del voto.
En su recorrido este lunes por la localidad de Mesa, colindante a Phoenix, Abarca se acerca al hogar de un joven de 24 años para preguntarle si ya ha deposito su papeleta por anticipado o si dispone de todos los documentos necesarios para votar en persona este martes.
«No se encuentra en casa ni tampoco tengo claro a quién quiere votar», dice su madre, Stephanie Max, asomada al otro lado de la verja mientras controla el ladrido de sus perros. «Pero yo sí: votaré por Donald Trump», continúa esta mujer que ha apoyado al magnate neoyorquino desde que se presentó a la presidencia por primera vez en los comicios de 2016.
La cuestión migratoria en el estado es lo que más le preocupa: «Muchos inmigrantes tienen atención gratuita mientras mi sobrina, que reside legalmente aquí, no puede recibir atención médica, y eso no es justo», dice a EFE.
Con el tema del aborto, otra punto de inflexión que divide a demócratas y republicanos, se muestra más ambigua: «No estoy a favor, pero que cada quien decida lo que crea», agrega. En Arizona se puede abortar hasta las 15 semanas de gestación.
Los votantes demócratas, entre el miedo y la esperanza
La jornada se estira hasta por 12 horas, desde el amanecer al anochecer, a medida que se acerca la fecha clave para acudir a las urnas y aunque van a hasta 70 casas por día, la mayoría de los hogares o no abren o afirman haber votado por correo.
Entretanto, un aura de miedo y entusiasmo a partes iguales se extiende entre los voluntarios mientras realizan sus jornadas llueva, truene o bajo un sol de justicia.
Es el caso de Rachely Pérez, una joven voluntaria que acude al llamado de puerta por puerta asustada por cuestiones como la posible victoria de Trump, quien ha amenazado con una deportación masiva de indocumentados si es reelegido.
Otras como Fiona Damacio muestran, por el contrario, su entusiasmo por poder participar por primera vez en unos comicios tan ajustados y no tiran la toalla: esperanzada, considera que su voto «puede reflejar un cambio» no solo en Arizona, sino en EE. UU.
Filadelfia.- La cantante estadounidense Katy Perry aseguró este lunes en un mitin de la vicepresidenta y candidata demócrata, Kamala Harris, que su hija es la razón por la que el martes votará por ella.
«Hace cuatro años fui madre. Es la mejor decisión que he tomado. Orlando y yo dimos la bienvenida a nuestra hija, Daisy. Ella es la razón por la que voto por Kamala Harris», sostuvo la intérprete en Pittsburgh, en el estado clave de Pensilvania.
Katy Perry, casada con el actor Orlando Bloom desde 2016, señaló que conoce a Harris desde los tiempos en los que esta era senadora por California (2017-2021).
«Siempre la he conocido luchando por los más vulnerables, defendiendo a los que no tienen voz, protegiendo nuestros derecho como mujeres a tomar decisiones sobre nuestros propios cuerpos. Sé que ella protegerá el futuro de mi hija, el de sus hijos y el de nuestra familia», dijo antes de ofrecer un pequeño concierto.
Horas antes, en X, la autora de éxitos como «Firework» había anunciado su apoyo a la vicepresidenta y había animado a sus seguidores a votar por ella y no por el exmandatario republicano Donald Trump (2017-2021).
Pensilvania es el más importante de los siete estados que determinarán el resultado de los comicios. Otorga 19 de los 270 compromisarios del Colegio Electoral que los dos candidatos necesitan para lograr la victoria.
Elon Musk habla en el evento de campaña a favor del candidato presidencial republicano Donald Trump en en Madison Square Garden de Nueva York el 27 de octubre del 2024. (Foto: AP/Alex Brandon)
El comité acción política America PAC, del multimillonario Elon Musk asegura a un juez de Filadelfia que los ganadores de sorteo no son elegidos al azar.
Un abogado del comité de acción política de Elon Musk dijo a un juez en Filadelfia este lunes que los llamados “ganadores” de susorteo por un millón de dólares en estados clave no son elegidos por casualidad, sino que son seleccionados para ser “portavoces” pagados por el grupo.
El abogado republicano Chris Gober también dijo que los ganadores del lunes y martes provendrán de Arizona y Michigan, respectivamente, y por lo tanto no afectarán la elección en Pensilvania.
Afirmó que los ganadores son elegidos en base a sus historias personales y firman un contrato con la organización política, America PAC.
“Los receptores de un millón de dólares no son elegidos por casualidad”, dijo Gober el lunes. “Sabemos exactamente quién será anunciado como el receptor del millón de dólares hoy y mañana”.
Musk no asistió a la audiencia, que se celebró el día antes de la elección presidencial. Ha comprometido más de 70 millones de dólares al super PAC para ayudar a Trump y otros republicanos a ganar en las elecciones.
El fiscal de distrito de Filadelfia, Larry Krasner, subió al estrado el lunes y calificó el sorteo de estafa mientras pedía al juez que lo cancele. El juez Angelo Foglietta planeaba dictar sentencia después de un breve receso para almorzar.
“Todo esto es un marketing político disfrazado de lotería”, testificó Krasner. “Eso es lo que es. Un engaño”.
Los abogados de Musk y el PAC dijeron que no planean extender la lotería más allá del martes. Krasner dijo que los primeros tres ganadores, a partir del 19 de octubre, vinieron de Pensilvania en los días anteriores a la fecha límite de registro de votantes del estado el 21 de octubre.
Otros ganadores vinieron de los estados clave de Wisconsin, Nevada, Arizona, Georgia, Carolina del Norte y Michigan. No está claro si alguien ha recibido ya el dinero. El PAC prometió que lo recibirían antes del 30 de noviembre, según una exhibición mostrada en la corte.
Más de un millón de personas en esos siete estados se han registrado en el sorteo firmando una petición diciendo que apoyan el derecho a la libertad de expresión y a portar armas, las dos primeras enmiendas de la Constitución de Estados Unidos. Krasner cuestionó cómo el PAC podría usar sus datos, que tendrá en mano mucho después de las elecciones.
“Fueron estafados por su información”, dijo Krasner. “Tiene un uso casi ilimitado”.
El abogado de Krasner, John Summers, dijo que Musk es “el corazón de America PAC”, y la persona que anuncia los ganadores y entrega los cheques.
”Él fue quien presentó los cheques, aunque sean grandes cheques de cartón. Realmente no sabemos si hay cheques reales”, dijo Summers.
Foglietta presidía el caso en el Ayuntamiento de Filadelfia después de que Musk y el PAC perdieron un esfuerzo por trasladarlo a un tribunal federal.
Krasner ha dicho que aún podría considerar cargos criminales, ya que tiene la tarea de proteger tanto las loterías como la integridad de las elecciones. En la demanda, dijo que los demandados están “indiscutiblemente violando” las leyes de lotería de Pensilvania.
Pensilvania sigue siendo un estado clave con 19 votos del Colegio Electoral y tanto Trump como la vicepresidenta demócrata Kamala Harris han visitado repetidamente el estado, incluyendo paradas planeadas el lunes en las últimas horas de la campaña.
Krasner, quien señaló que ha conducido un Tesla durante mucho tiempo, dijo que también podría buscar daños civiles para los inscritos de Pensilvania. Musk es propietario de Tesla junto con la plataforma de redes sociales X, donde America PAC ha publicado mensajes sobre el sorteo, y el fabricante de naves espaciales SpaceX.
El cartel anuncia las probabilidades en apuestas por la carrera presidencial entre la candidata demócrata, la vicepresidenta Kamala Harris, y el republicano, el expresidente Donald Trump, en el Strip de Las Vegas, el 4 de noviembre de 2024. (Foto: VOA)
Al final de la tarde del lunes los candidatos presidenciales, la demócrata Kamala Harris y el republicano Donald Trump, hicieron sus últimos llamamientos a los electores estadounidenses en la misma área, en Pensilvania.
La vicepresidenta Kamala Harris y el expresidente Donald Trump hicieron sus últimos llamamientos a los votantes el lunes en la misma parte de Pensilvania, aproximadamente a la misma hora, pasando el último día completo de la campaña presidencial de Estados Unidos en un estado que podría decidir sus posibilidades de ganar.
Centrándose en el rincón suroriental del estado, Trump subió al escenario en Reading, Pensilvania, a unos 48 kilómetros (30 millas) de la ciudad de Allentown, donde Harris llevó a cabo su propio evento aproximadamente media hora después.
“Si ganamos Pensilvania, ganamos todo el paquete”, declaró Trump. “Se acabó”.
De hecho, una victoria de Trump en Pensilvania, llevándose sus 19 votos del Colegio Electoral, perforaría el “muro azul” de los demócratas y le dificultaría a Harris ganar los 270 votos necesarios.
Harris, la candidata demócrata, pasó todo el lunes en Pensilvania, el premio mayor entre los estados que se prevé determinen el desenlace de los comicios con los votos del Colegio Electoral. Además de Allentown, visitó Scranton —el lugar donde nació el presidente Joe Biden— y tenía planeada una escala en Reading, antes de concluir con un mitin nocturno en Filadelfia al que asistirán Lady Gaga y Oprah Winfrey.
”¿Están listos para hacer esto?”, gritó Harris el lunes en Scranton, con un gran cartel hecho a mano detrás de ella que decía “Vota por la libertad” y una pancarta similar a su lado.
Trump acudió primero a Carolina del Norte antes de visitar Reading. Se dirigirá a Pittsburgh, en el extremo opuesto del estado, y luego concluirá en Grand Rapids, Michigan, donde celebrará su último mitin de campaña en el mismo lugar donde concluyó sus campañas de 2016 y 2020.
El sureste de Pensilvania alberga a miles de hispanos, incluida una considerable población puertorriqueña. Harris y sus aliados han criticado repetidamente a Trump por un comentario del comediante Tony Hinchcliffe sobre Puerto Rico durante un destacado evento del expresidente en el Madison Square Garden. Hinchcliffe dijo que Puerto Rico era una “isla flotante de basura”.
“Fue absurdo”, dijo Germán Vega, un dominicano-estadounidense que vive en Reading y se naturalizó estadounidense en 2015. “Molestó a muchas personas, incluso a muchos republicanos. No estuvo bien, y siento que Trump debería haberse disculpado con los latinos”.
Pero Emilio Feliciano, de 43 años, esperaba afuera del Santander Arena de Reading para tener la oportunidad de tomar una foto de la caravana de Trump. Desestimó los comentarios sobre Puerto Rico a pesar de que su familia es puertorriqueña, diciendo que le importa la economía y por eso votará por Trump.
”¿Va a estar segura la frontera? ¿Vas a mantener baja la criminalidad? Eso es lo que me importa”, dijo.
Trump se centró en hablar sobre su propuesta de endurecimiento en el control de la inmigración. Convocó al escenario a Patty Morin, madre de Rachel Morin, de 37 años, quien fue encontrada muerta un día después de desaparecer durante un viaje para ir de excursión. Las autoridades dicen que el sospechoso de su muerte, Víctor Antonio Martínez Hernández, ingresó ilegalmente a Estados Unidos después de supuestamente matar a una mujer en su país natal, El Salvador.
Unos 77 millones de estadounidenses han depositado su voto en forma adelantada. Una victoria de cualquiera de los dos bandos sería algo sin precedentes.
Una victoria de Trump lo convertiría en el primer presidente entrante en haber sido encausado y declarado culpable de un delito grave, después de su juicio en Nueva York por hacer pagos a cambio de silencio. Obtendría el poder de poner fin a otras investigaciones federales pendientes contra él. Trump también se convertiría en apenas el segundo presidente en la historia de Estados Unidos en ganar mandatos no consecutivos en la Casa Blanca, después de Grover Cleveland a finales del siglo XIX.
Harris aspira a convertirse en la primera mujer, la primera mujer negra y la primera persona con ascendencia del sur de Asia en llegar a la Oficina Oval, cuatro años después de haber roto las mismas barreras en un cargo federal al convertirse en la segunda al mando en el gobierno de Biden.
La vicepresidenta y candidata presidencial demócrata, Kamala Harris, habla en un mitin de campaña en vísperas del día de las elecciones en Allentown, Pensilvania, EE. UU., el 4 de noviembre de 2024. (Foto: EFE/JIM LO SCALZO)
La campaña de la vicepresidenta de EE. UU. Kamala Harris auguró unas elecciones «increíblemente ajustadas» y pidió calma ante el conteo de votos, que espera retrase los resultados finales de las elecciones por varios días.
En una llamada con periodistas, Jen O’Malley Dilon, la directora de la campaña de Harris, indicó que el equipo demócrata espera ver los resultados «casi completos» del conteo en solo algunos estados la misma noche electoral. Entre ellos, varios estados bisagra: Georgia, Carolina del Norte y Míchigan.
Por otro lado, la campaña demócrata espera que los resultados de Pensilvania, Winsconsin y Arizona y Nevada se retrasen hasta después del miércoles.
«Creemos que está carrera va a ser increíblemente reñida, por lo que es posible que no sepamos los resultados finales de esta elección durante varios días», subrayó O’Malley, y añadó que «estamos concentrados en mantener la calma y la confianza durante este periodo».
La campaña de Harris indicó también que espera que el expresidente Donald Trump aproveche ese periodo de incertidumbre para denunciar un supuesto fraude electoral, diseminar desinformación y «proclamar una victoria prematura».
«Estas acciones fracasarán porque serán los votantes y no Trump quien elija a su próximo presiente», indicó Dana Remus, consejera y abogada para el equipo Harris.
Las asesoras expresaron sentirse confiadas en el sistema electoral de EE. UU., asegurando que estos comicios serán «los más seguros en la historia del país.
No obstante, indicaron que ya han desplegado cientos de abogados en todo el país para enfrentarse a posibles demandas por parte del equipo republicano que pongan en tela de juicio el conteo o los resultados de las distintas regiones del país.
«No será un proceso rápido pero los hechos están de nuestro lado (…) y no permitiremos que Trump denigre las elecciones o la institucionalizad con sus intentos constante por crear caos y duda», acotó Remus.
Tras los comicios de 2020, en los que el republicano perdió ante el actual presidente Joe Biden, los abogados de Trump presentaron decenas de demandas en tribunales en todo el país alegando «fraude electoral».
La mayoría de esos recursos fueron desestimados por jueces a nivel federal y estatal. A su vez, tanto expertos como diferentes estudios han demostrado que las instancias de fraude electoral en EE. UU. son extremendamente escasas.
Durante este ciclo electoral, tanto Trump como importantes figuras republicanas han promovido ya la narrativa falsa de que «millones» de migrantes que no tienen nacionalidad estadounidense votarán en estas elecciones para favorecer a los demócratas.
A su vez, tanto el Partido Republicano como políticos dentro del partido han presentado ya varias demandas en estados como Pensilvania, Virginia y Texas para «depurar» las listas de votantes previo a los comicios.
Votantes en fila fuera del edificio del gobierno del condado de Bucks durante la votación anticipada en las elecciones generales, viernes, 1 de noviembre de 2024, en Doylestown, Pensilvania. (Foto: AP/Michael Rubinkam)
El martes, millones de personas en Pensilvania acudirán a su centro de votación local para emitir su voto.
Los funcionarios electorales desean que todo transcurra sin problemas, pero a veces ocurren imprevistos.
Según Jeff Greenburg, veterano con 13 años de experiencia como director electoral, los imprevistos más comunes en los centros de votación suelen ser la apertura tardía, la falta de personal y los problemas con las máquinas de votación. Greenburg actualmente trabaja como asesor principal de administración electoral para el Committee of Seventy (Comité de los Setenta), una organización no partidista especializada en la participación de votantes y la defensa de políticas públicas.
Cualquiera puede informar un problema con el proceso electoral. Pueden llamar a la oficina de elecciones de su condado, contactar a la secretaría de gobierno o comunicarse con una línea directa para votantes gestionada por organizaciones sin fines de lucro.
¿Qué ocurre si mi centro electoral no abre a tiempo o no tiene todo el personal necesario?
A veces los trabajadores llegan tarde o los propietarios de las instalaciones se olvidan de abrir las puertas a tiempo, explicó Greenburg.
Los centros electorales abrirán el martes a las 7 de la mañana y permanecerán abiertos hasta las 8 de la noche. Cualquiera que esté en la fila para votar cuando se cierren las urnas podrá emitir su voto.
Los votantes pueden encontrar su centro de votación local en línea.
“Las oficinas electorales del condado tendrán información de contacto tanto para los trabajadores electorales como para las instalaciones en caso de que las puertas estén cerradas o los trabajadores electorales no se presenten”, dijo Greenburg.
Si hay escasez de trabajadores en un centro de votación, los trabajadores pueden ser trasladados de otros lugares o reclutados, señaló Greenburg. La ley de Pensilvania permite a los trabajadores cubrir una vacante con alguien que haya acudido a votar si esa persona está dispuesta a ayudar.
¿Qué pasa si hay problemas con las máquinas de votación?
Hay múltiples respaldos en su lugar para que los votantes puedan emitir su voto si hay problemas con las máquinas de votación.
Greenburg indicó que los condados suelen tener técnicos itinerantes que responden si surgen problemas. Dijo que se envían tan rápido como sea posible una vez que se informa el problema.
Por lo general, los informes van del centro de votación a la oficina electoral del condado. Si el problema no se puede resolver o si se requiere una intervención legal, el abogado del condado y la junta electoral determinarán si se requieren más pasos.
“Si hay repercusiones significativas en el lugar de votación, la junta electoral puede solicitar a los tribunales del condado que amplíen el horario”, añadió Greenburg.
Cada oficina electoral del condado cuenta con un proceso para difundir información importante el día de las elecciones. Esto puede ser a través de la página web del condado, cuentas de redes sociales o a través de los medios de comunicación locales.
“Las personas solo deben recurri a fuentes confiables para esta información”, dijo. “Ya sea a través del sitio web del condado o cuentas de redes sociales, o a través de medios de comunicación locales”.
Los condados también tienen boletas de papel de emergencia si las máquinas no pueden ser reparadas o reemplazadas el día de las elecciones.
Eva Weyrich, directora de elecciones del condado de Juniata, dijo que el condado solo usa boletas de papel y cada lugar de votación tiene un tabulador de máquina.
Incluso si algo sale mal con el tabulador, los votantes aún podrán llenar sus boletas mientras un técnico acude al centro electoral para solucionar el problema.
Weyrich dijo que el condado nunca ha tenido una máquina que falle durante todo el día.
El condado de Juniata prefiere el sistema de boleta de papel marcado a mano, según indicó Weyrich.
“Siempre podemos volver y contar a mano las boletas para verificar que la máquina fue precisa”, afirmó.
En 47 condados los votantes rellenan las papeletas a mano. En los otros 27 hay máquinas de votación que imprimen papeletas con las selecciones de los votantes, que también pueden auditarse después de las elecciones.