Venezolanos deportados por Estados Unidos llegan al Aeropuerto Internacional Simón Bolivar, el domingo 30 de marzo de 2025, en Maiquetía, Venezuela. (Foto: AP/Cristian Hernández)
Un juez de Estados Unidos pausó el lunes los planes del gobierno del presidente Donald Trump para dar fin a la protección legal temporal de cientos de miles de venezolanos, una semana antes de la fecha programada para que expiraran.
La orden del juez de distrito federal Edward Chen, en San Francisco, es un alivio para 350.000 venezolanos cuyo Estatus de Protección Temporal (conocido como TPS por sus siglas en inglés) estaba programado para expirar el 7 de abril. La demanda fue presentada por abogados de la Alianza Nacional TPS y beneficiarios del TPS en todo el país.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, también ha anunciado el fin del TPS para aproximadamente otros 250.000 venezolanos en septiembre.
Chen afirmó en su fallo que la acción de Noem «amenaza con infligir un daño irreparable a cientos de miles de personas cuyas vidas, familias y medios de subsistencia se verán gravemente interrumpidos, costará a Estados Unidos miles de millones en actividad económica, y perjudicará la salud y seguridad públicas en comunidades de todo Estados Unidos».
Señaló que el gobierno no había identificado ningún «daño real contrapuesto por mantener el TPS para los beneficiarios venezolanos», y expresó que los demandantes probablemente tendrían éxito al intentar demostrar que las acciones de Noem «no están autorizadas por la ley, son arbitrarias y caprichosas, y están motivadas por un animus inconstitucional.»
Chen, quien fue nombrado por el expresidente demócrata Barack Obama, dijo que su orden es válida a nivel nacional.
San Juan.- La Iglesia Católica de Puerto Rico reconstruirá, gracias a un fondo de sobre 400 millones de dólares del Gobierno federal, local y el sector privado, más de 600 templos, 25 colegios y otras instalaciones eclesiásticas afectados por los huracanes Irma y María en 2017 y la serie de terremotos de 2020.
Así lo anunciaron este lunes el cardenal Blase Joseph Cupich, canciller de la organización sin fines de lucro Catholic Extension Society (CES), fundada en 1905 y que trabaja en las regiones más pobres de Estados Unidos para fortalecer comunidades católicas, y el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves.
Según explicó el cardenal, tras el paso de los huracanes Irma y María en 2017, el papa Francisco lo envió a Puerto Rico «para ofrecer su apoyo y aliento al pueblo puertorriqueño y a los líderes de la Iglesia, además de mantenerlo informado sobre la situación».
«Desde entonces, he regresado en numerosas ocasiones para dar seguimiento al progreso de nuestros esfuerzos por restaurar iglesias y escuelas católicas a través del Programa de Recuperación de Catholic Extension Society», indicó.
Pero, tras los sismos en 2020, se amplió el programa para incluir a más comunidades parroquiales y escuelas.
«¡Y hoy comienza la fase de construcción!», resaltó el líder católico.
«Sabemos que, al reconstruir iglesias y escuelas, no solo estamos sirviendo a la comunidad católica, sino también a la sociedad puertorriqueña en general. Este proyecto de recuperación generará un impacto económico, educativo y cultural de gran magnitud, beneficiando a muchas comunidades y a futuras generaciones», afirmó.
Tras la devastación causada por el huracán María, las cinco diócesis de Puerto Rico, con recursos financieros limitados, seguían operando diariamente sin electricidad, mientras intentaban valientemente responder a las necesidades humanitarias de sus comunidades locales.
Ante esta situación, las diócesis locales solicitaron a CES que liderara el establecimiento de un programa de recuperación a nivel isla, a la vez que la organización inició, ese mismo año, una colaboración estrecha con el Gobierno federal para hacer posible este extenso proyecto.
Recientemente, se estableció la Oficina Católica Principal de Recuperación en Puerto Rico que reporta a los obispos de Puerto Rico y está integrada por excelentes profesionales puertorriqueños.
Sus servicios en las áreas financiera, de ingeniería y de gestión ayudarán a la Iglesia a construir estructuras más resilientes, garantizando la sostenibilidad a largo plazo de su presencia en la isla.
Chester County, Pa., election workers process mail-in and absentee ballots at West Chester University in West Chester, Pa. (Photo: AP/Matt Slocum/File)
HARRISBURG, Pa.— Election boards in Pennsylvania’s 67 counties may not invalidate mail-in ballots simply because they lack accurate, handwritten dates on their exterior return envelopes, a federal judge ruled Monday.
The decision by U.S. District Judge Susan Paradise Baxter, the latest in a long-running legal dispute over what is a small percentage of votes cast in the state, was issued more than two months after the state Supreme Court announced it also would consider the issue.
Baxter wrote that most counties did not try to argue that the exterior dates, which are not used to show whether a ballot was received in time, serve an important state interest in regulating elections. The Republican National Committee and one county, Berks, did argue the dates help combat voting fraud, Baxter wrote.
“Absent from the record, however, is any evidence demonstrating how this requirement furthers that purported interest,» the judge wrote. The exterior envelope dating mandate violates the U.S. Constitution, she ruled, by impairing the right to vote under the First and Fourteenth amendments.
Jeff Bukowski, Berks County’s lawyer, said he will discuss a potential appeal with the county commissioners. Phone messages were left Monday with lawyers for the state and national Republican Party groups that intervened in the case and lost the ruling.
The voter and groups that sued, including Democratic campaign organizations and a teachers’ union, called the exterior envelope dates “nothing more than a ‘compliance test’” to show how state voters “’can follow written instructions,’” Baxter said.
She ruled there is no state interest in requiring the signatures and noted that more than 10,000 votes statewide were invalidated as a result of the dating mandate in the 2022 election.
“Such disenfranchisement burdens the right to vote and there is no valid state interest to weigh this against,” Baxter wrote.
A decision by Baxter throwing out the envelope date mandate in a separate case was eventually reversed by the 3rd U.S. Circuit Court of Appeals, but it was decided on a different issue.
Lower courts have repeatedly deemed it unconstitutional or illegal to throw out such ballots. But higher courts — including the state Supreme Court most recently on Nov. 1 — have blocked those decisions from taking effect. New envelope designs have helped reduce the number of invalidated votes.
El quarterback Jalen Hurts (1) de los Eagles de Filadelfia es empujado para anotar un touchdown ante los Chiefs de Kansas City en el Super Bowl, el domingo 9 de febrero de 2025, en Nueva Orleans. (AP Foto/Charlie Riedel)
PALM BEACH, Florida, EE. UU.— Prohibir el ‘tush push’ está ganando impulso.
Aun así, se necesitarán 24 de 32 votos para eliminar una jugada que se convirtió en un elemento básico de corta distancia para los Eagles de Filadelfia en la campaña que acaba de llevarles al campeonato del Super Bowl.
Los propietarios de equipos de la NFL, entrenadores y gerentes generales están considerando varios cambios potenciales en las reglas en las reuniones de la liga de esta semana. Nada ha captado más atención que la versión de Filadelfia del ‘quarterback sneak’.
Se trata de una acción en la que la línea ofensiva, en busca de la yarda que le falta para conseguir un nuevo down o entrar a la zona de anotación, se sobrecarga hombro con hombro para empujar por detrás al quarterback que ha recibido el balón.
Los Packers de Green Bay presentaron la propuesta para prohibir la jugada, esgrimiendo la seguridad de los jugadores y el ritmo del juego como argumento.
Aunque el ejecutivo de la NFL, Troy Vincent, dijo el mes pasado que no se han reportado lesiones como resultado de la jugada, el entrenador de los Bills de Buffalo, Sean McDermott, miembro del comité de competencia de la NFL, lidera la iniciativa para eliminar la acción
“Siento que mi mayor preocupación es, aunque no hay datos significativos hasta este punto, mi mayor preocupación es la salud y seguridad de los jugadores, ante todo”, dijo McDermott. “Son dos cosas. Es la fuerza, fuerza añadida, número uno, y luego la postura de los jugadores, al ejecutar ese tipo de jugada, ahí es donde entra mi preocupación. … No soy médico. No voy a profundizar demasiado en esa situación, en términos de cuántos datos, cuánta muestra”.
“No creo que siempre sea la mejor manera de proceder. Hay otros datos que sugieren que cuando estás en una postura como la que estamos hablando, eso puede llevar a lesiones graves. Creo que ser responsable y proactivo en ese sentido es el camino correcto a seguir”, añadió.
El entrenador de los Chiefs, Andy Reid, quien vio a Jalen Hurts anotar con un tush push para iniciar la paliza de Filadelfia 40-22 sobre Kansas City en el Super Bowl, sonó como si pudiera estar de acuerdo con McDermott.
“Es una jugada difícil de detener, pero luego estás escuchando eso y el tema médico y probablemente podrías ir en cualquier dirección con eso”, dijo Reid. “Pero diría que si está poniendo a un jugador en una mala posición, entonces probablemente tengas que hacer algo al respecto. Pero si no lo está, es una gran jugada”.
Mike Tomlin, el entrenador de los Steelers de Pittsburgh que también es miembro del comité de competencia, quería escuchar más sobre las preocupaciones de seguridad.
“Creo que la primera vez que lo vi, no podía creer que fuera legal porque era ilegal en el gol de campo”, indicó. “Dicho esto, odias estar en contra porque cuando la gente es innovadora, quieres respetar eso. Y ciertamente ha habido algunos equipos que han sido más innovadores que el resto de nosotros en ese sentido. Y odias penalizarlos por eso”.
DeMeco Ryans, entrenador de los Texans de Houston, y Kevin Stefanski, el estratega de los Browns de Cleveland, dijeron que no quieren que se prohíba la jugada.
“Es difícil castigar a un equipo por ser realmente bueno en algo”, señaló Ryans.
Otros cambios incluyen hacer permanente la regla dinámica de la patada inicial y modificar el formato de los playoffs.
El comité de competencia de la NFL ha recomendado mantener la regla de la patada inicial que fue rediseñada el año pasado y ajustarla para mover los touchbacks a la línea de 35 yardas con la esperanza de generar aún más devoluciones.
En tanto, los Lions de Detroit propusieron que el pase a los playoffs se defina mediante el récord en lugar de asignar automáticamente a los ganadores de división en los cuatro primeros lugares.
El ejecutivo de la NFL, Peter O’Reilly, dijo que la liga está considerando potencialmente jugar un partido en Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos.
“Tenemos más trabajo que hacer allí”, dijo O’Reilly.
La NFL escenificará siete partidos internacionales en cinco países esta próxima temporada.
La liga regresará a Brasil, México, Alemania e Inglaterra, mientras que Irlanda albergará su primer partido de temporada regular. La NFL anunció previamente un compromiso de varios años para jugar partidos de temporada regular en Melbourne, Australia, a partir de 2026.
En esta fotografía proporcionada por la oficina de prensa de la presidencia de El Salvador, se muestra a guardias de prisión mientras transfieren a venezolanos deportados de Estados Unidos que presuntamente son pandilleros al Centro de Confinamiento del Terrorismo, en Tecoluca, El Salvador, el domingo 16 de marzo de 2025. (Foto: AP/Oficina de prensa de la presidencia de El Salvador)
El gobierno de Estados Unidos dijo el lunes que ha deportado a El Salvador a otros 17 “criminales violentos” pertenecientes a las pandillas Tren de Aragua y MS-13, como parte de una política de expulsar a personas a países distintos al suyo, a pesar de las críticas por la falta de transparencia y problemas de derechos humanos.
El Departamento de Estado estadounidense dijo que los migrantes fueron expulsados la noche del domingo. El comunicado afirma que entre ellos había asesinos y violadores, pero no da detalles sobre las nacionalidades o los presuntos delitos de los expulsados. La oficina del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, indicó que entre ellos había salvadoreños y venezolanos.
“Estos criminales ya no aterrorizarán a nuestras comunidades y ciudadanos», dijo el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. «Una vez más, extendemos nuestro agradecimiento al presidente Bukele y al gobierno de El Salvador por su colaboración sin igual».
El Departamento de Estado informó que los hombres fueron trasladados a El Salvador por el ejército de Estados Unidos. Como se ve en un video del gobierno salvadoreño, fueron transportados en autobús a la prisión de máxima seguridad de El Salvador, donde se les cambió a la vestimenta blanca estándar de la prisión y se les rapó la cabeza.
El video muestra que fueron llevados por los guardias a un bloque de celdas, y algunos fueron obligados a arrodillarse en el suelo con las muñecas esposadas detrás de la espalda y los tobillos encadenados. Los guardias pusieron una o ambas manos en los cuellos de los hombres y los obligaron a caminar rápidamente mientras estaban inclinados y encadenados. Algunos hombres en el video gruñían por el esfuerzo, y uno parecía vomitar en el suelo mientras escuchaba instrucciones.
Más de 200 migrantes venezolanos fueron enviados por Estados Unidos a El Salvador hace días y también están detenidos en la prisión de máxima seguridad.
El gobierno del presdente estadounidense Donald Trump también ha deportado a migrantes de varias nacionalidades a otros países de Centroamérica. Pero El Salvador es el único país al que Estados Unidos está enviando personas para que sean encarceladas allí.
Durante una reunión con Rubio en febrero, Bukele ofreció encarcelar a los migrantes que Estados Unidos quisiera deportar, independientemente de su nacionalidad.
Trump ha afirmado que la pandilla venezolana Tren de Aragua está invadiendo Estados Unidos e invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, una autoridad para tiempos de guerra que permite al presidente mayor flexibilidad en políticas y en medidas ejecutivas para acelerar las deportaciones masivas. Envió a docenas de personas a El Salvador antes de que un juez prohibiera más deportaciones amparadas por dicha ley. El gobierno estadounidense ahora está pidiendo a la Corte Suprema que le permita reanudar esas deportaciones.
El Departamento de Estado, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa de Estados Unidos, que manejaron las expulsiones el domingo, no proporcionaron información detallada sobre quién estaba en el vuelo, sus presuntos delitos o bajo qué autoridad legal fueron expulsados del país.
Defensores de los derechos de inmigración y civiles han interpuesto demandas para impedir que el gobierno de Trump deporte a personas a países distintos al suyo y deje de usar la Ley de Enemigos Extranjeros.
Un juez federal el viernes prohibió temporalmente al gobierno de Trump deportar personas a terceros países sin que primero se les permita argumentar que ello pondría en peligro su seguridad.
El juez falló que las personas con órdenes finales de expulsión deben tener «una oportunidad significativa» para argumentar que ser enviadas a un país distinto al suyo representa un nivel de peligro considerado digno de protección.
El domingo, el gobierno de Trump pidió al tribunal que revirtiera su decisión y proporcionó orientación que el Departamento de Seguridad Nacional utiliza para determinar si alguien puede ser removido a un tercer país.
Las banderas de México, Canadá y Estados Unidos en el puente Ambassador en Detroit el 3 de febrero del 2025. (Foto: AP/Paul Sancya)
El presidente Donald Trump está aplicando un enfoque radical a las reglas que han gobernado el comercio mundial durante décadas. Los aranceles «recíprocos» que se dispone a anunciar el miércoles probablemente crearán caos para las empresas globales y conflicto tanto con los aliados como con los adversarios de Estados Unidos.
Desde la década de 1960, los aranceles —o impuestos a la importación— han surgido de negociaciones entre docenas de países. Trump quiere tomar el control del proceso.
Richard Mojica, abogado de comercio en Miller & Chevalier, afirma: «Obviamente, esto interrumpe la forma en que se han hecho las cosas durante mucho tiempo. Trump está tirando eso por la ventana… Claramente, esto está desmantelando el comercio. Habrá que hacer ajustes por todas partes».
Señalando los enormes y persistentes déficits comerciales de Estados Unidos —desde 1975, el país no ha vendido al resto del mundo más de lo que ha comprado—, Trump sostiene que el campo de juego está inclinado en contra de las empresas estadounidenses. Una gran razón para ello, según él y sus asesores, es que otros países suelen gravar las exportaciones estadounidenses a una tasa más alta de lo que Estados Unidos grava las suyas.
Trump tiene una solución: está aumentando los aranceles estadounidenses para igualar lo que otros países cobran.
El presidente es un defensor declarado de los aranceles. Los utilizó liberalmente en su primer mandato y los está aplicando aún más agresivamente en su segundo. Desde que regresó a la Casa Blanca, ha impuesto aranceles del 20% a China, ha desvelado un impuesto del 25% sobre autos y camiones importados que entrará en vigor el jueves, ha aumentado efectivamente los impuestos sobre el acero y el aluminio extranjeros y ha impuesto gravámenes sobre algunos productos de Canadá y México, los cuales podría expandir esta semana.
Los economistas no comparten el entusiasmo de Trump por los aranceles. Son un impuesto sobre los importadores que generalmente se traslada a los consumidores. Pero es posible que la amenaza de aranceles recíprocos lleve a otros países a la mesa de negociaciones y haga que reduzcan sus propios impuestos a la importación.
Christine McDaniel, exfuncionaria de comercio de Estados Unidos ahora en el Mercatus Center de la Universidad George Mason, comenta: «Podría ser que al final todos ganen. Es en el interés de otros países reducir esos aranceles».
Señaló que India ya ha reducido los aranceles sobre artículos desde motocicletas hasta autos de lujo y ha acordado aumentar las compras de energía estadounidense.
¿Qué son los aranceles recíprocos y cómo funcionan?
Suenan simples: Estados Unidos aumentaría su arancel sobre bienes extranjeros para igualar lo que otros países imponen sobre productos estadounidenses.
El presidente declaró en febrero: «Si nos cobran, les cobramos. Si están al 25, estamos al 25. Si están al 10, estamos al 10z. Y si están mucho más altos que 25, eso es lo que somos también».
Pero la Casa Blanca no reveló muchos detalles. Ha instruido al secretario de Comercio, Howard Lutnick, para que entregue un informe esta semana sobre cómo funcionarían realmente los nuevos aranceles.
Antonio Rivera, socio en ArentFox Schiff y exabogado de Aduanas y Protección Fronteriza, señaló que entre las interrogantes está si Estados Unidos va a examinar los miles de artículos en el código arancelario —desde motocicletas hasta mangos— e intentar nivelar las tasas arancelarias uno por uno, país por país. O si mirará más ampliamente el arancel promedio de cada país y cómo se compara con el de Estados Unidos. O algo completamente diferente.
Stephen Lamar, presidente y CEO de la Asociación Nacional de Ropa y Calzado, expresó: «Es simplemente un entorno muy, muy caótico. Es difícil planificar de manera sostenible a largo plazo».
¿Cómo se volvieron tan desiguales los aranceles?
Los aranceles de Estados Unidos son generalmente más bajos que los de sus socios comerciales. Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos impulsó a otros países a reducir las barreras comerciales y los aranceles, viendo el libre comercio como una forma de promover la paz, la prosperidad y las exportaciones estadounidenses en todo el mundo. Y en su mayoría practicó lo que predicaba, manteniendo generalmente sus propios aranceles bajos y dando a los consumidores estadounidenses acceso a bienes extranjeros económicos.
Trump ha roto con el antiguo consenso de libre comercio, diciendo que la competencia extranjera desleal ha perjudicado a los fabricantes estadounidenses y devastado las ciudades fabriles en el corazón de Estados Unidos. Durante su primer mandato, impuso aranceles sobre el acero extranjero, el aluminio, las lavadoras, los paneles solares y casi todo de China. El presidente demócrata Joe Biden continuó en gran medida las políticas proteccionistas de Trump.
La Casa Blanca ha citado varios ejemplos de aranceles especialmente desiguales: Brasil grava las importaciones de etanol, incluidas las de Estados Unidos, al 18%, pero el arancel estadounidense sobre el etanol es solo del 2,5%. Del mismo modo, India grava las motocicletas extranjeras al 100%, Estados Unidos solo al 2,4%.
¿Significa esto que se aprovechan de Estados Unidos?
Los aranceles extranjeros más altos de los que se queja Trump no fueron adoptados furtivamente por países extranjeros. Estados Unidos acordó con ellos después de años de complejas negociaciones conocidas como la Ronda Uruguay, que terminó en un pacto comercial que involucró a 123 países.
Como parte del acuerdo, los países podían establecer sus propios aranceles sobre diferentes productos, pero bajo el enfoque de «nación más favorecida», no podían cobrar a un país más de lo que cobraban a otro. Por lo tanto, los altos aranceles de los que se queja Trump no están dirigidos solo a Estados Unidos. Afectan a todos.
Las quejas de Trump contra los socios comerciales de Estados Unidos también llegan en un momento extraño. Estados Unidos, impulsado por un fuerte gasto de los consumidores y mejoras saludables en la productividad, está superando a las otras economías avanzadas del mundo. La economía de Estados Unidos creció casi un 9% desde justo antes de que golpeara el COVID-19 hasta mediados del año pasado, en comparación con solo un 5,5% para Canadá y solo un 1,9% para la Unión Europea. La economía de Alemania se contrajo un 2% durante ese tiempo.
El plan de Trump va más allá de los aranceles. No satisfecho con alterar el código arancelario, Trump también está atacando otras prácticas extranjeras que considera barreras injustas para las exportaciones estadounidenses. Estas incluyen subsidios que dan a los productores locales una ventaja sobre las exportaciones estadounidenses; reglas de salud aparentes que se utilizan para mantener fuera productos extranjeros; y regulaciones laxas que fomentan el robo de secretos comerciales y otra propiedad intelectual.
Determinar un impuesto a la importación que compense el daño de esas prácticas añadirá otro nivel de complejidad al esquema de Trump.
El equipo de Trump también está enfrentándose con la Unión Europea y otros socios comerciales sobre los llamados impuestos al valor agregado. Conocidos como IVA, estos gravámenes son esencialmente un impuesto sobre las ventas de productos que se consumen dentro de las fronteras de un país. Trump y sus asesores consideran los IVA como un arancel porque se aplican a las exportaciones estadounidenses.
Sin embargo, la mayoría de los economistas no están de acuerdo, por una razón simple: los IVA se aplican tanto a productos nacionales como importados, por lo que no apuntan específicamente a bienes extranjeros y tradicionalmente no se han visto como una barrera comercial.
Y hay un problema mayor: los IVA son grandes generadores de ingresos para los gobiernos europeos. Brad Setser, investigador principal del Consejo de Relaciones Exteriores, publicó en X: «No hay forma de que la mayoría de los países puedan negociar sobre su IVA… ya que es una parte crítica de su base de ingresos».
Paul Ashworth, economista jefe de América del Norte para Capital Economics, dice que los 15 principales países que exportan a Estados Unidos tienen IVA promedio superiores al 14%, así como aranceles del 6%. Eso significaría que los aranceles de represalia de Estados Unidos podrían alcanzar el 20%, mucho más altos que la propuesta de campaña de Trump de aranceles universales del 10%.
Aranceles y el déficit comercial
Trump y algunos de sus asesores argumentan que aranceles más altos ayudarían a revertir los déficits comerciales de Estados Unidos.
Pero los aranceles no han demostrado ser exitosos en reducir la brecha comercial: a pesar de los impuestos a la importación de durante Trump y durante Biden, el déficit aumentó el año pasado a 918.000 millones de dólares, el segundo más alto registrado.
El déficit, dicen los economistas, es el resultado de las características únicas de la economía estadounidense. Debido a que el gobierno federal tiene un gran déficit y a los consumidores estadounidenses les gusta gastar tanto, el consumo e inversión de Estados Unidos supera con creces el ahorro. Como resultado, una parte de esa demanda se destina a bienes y servicios del extranjero.
Estados Unidos cubre el costo de la brecha comercial esencialmente pidiendo prestado del extranjero, en parte vendiendo valores del tesoro y otros activos.
Kimberly Clausing, economista de UCLA y exfuncionaria del Tesoro, comenta: «El déficit comercial es realmente un desequilibrio macroeconómico. Proviene de esta falta de deseo de ahorrar y esta falta de deseo de gravar. Hasta que arregles esas cosas, tendremos un desequilibrio comercial».
Policías resguardan un camión cargado con aguacates que se dirige a la ciudad de Uruapan, el 26 de enero de 2023, en Santa Ana Zirosto, en el estado de Michoacán, México. (Foto: AP/Armando Solis/Archivo)
A medida que se intensifican las guerras comerciales del presidente estadounidense Donald Trump, todas las miradas están puestas en el miércoles.
Trump se ha referido en varias ocasiones al 2 de abril como el «Día de la Liberación», en el que promete implementar una serie de impuestos sobre las importaciones de otros países que, según él, liberarán a Estados Unidos de la dependencia en los productos extranjeros. Para lograr esto, el mandatario ha dicho que impondrá aranceles «recíprocos» para igualar los gravámenes que otros países cobran sobre los productos estadounidenses.
Pero aún hay mucho que se desconoce sobre cómo es que estos aranceles se implementarán en realidad. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló el lunes que Trump revelaría el miércoles sus planes para imponer aranceles recíprocos a casi todos los socios comerciales de Estados Unidos, pero sostuvo que le corresponde al presidente anunciar los detalles.
Desde que asumió el cargo hace unos meses, Trump se ha mostrado agresivo con sus amenazas arancelarias, al tiempo que crea una sensación de incertidumbre con sus acciones comerciales intermitentes. Y es posible que veamos más aplazamientos o confusión esta semana.
Trump ha argumentado que los aranceles protegen a las industrias estadounidenses de la competencia extranjera desleal, generan dinero para el gobierno federal y proporcionan una herramienta de negociación para exigir concesiones de otros países. Pero los economistas enfatizan que los aranceles a las tasas que sugiere Trump podrían resultar contraproducentes.
Por lo general, los aranceles se trasladan al consumidor con precios más altos —y las empresas de todo el mundo también tienen mucho que perder si sus costos aumentan y sus ventas disminuyen. Los impuestos sobre las importaciones que ya están en vigor, junto con la incertidumbre en torno a futuras acciones comerciales y posibles represalias, han sacudido a los mercados financieros y disminuido la confianza del consumidor, mientras plantean dudas en muchas personas y compañías que podrían retrasar la contratación y la inversión.
Esto es lo que se necesita saber.
¿Qué sucederá el 2 de abril?
Aún existe incertidumbre en torno a los detalles sobre los planes de Trump. Por ejemplo, se podrían implementar aranceles recíprocos a productos específicos, o imponer “promedios” más amplios a todos los bienes de cada país. O quizás algo completamente diferente. Las tasas podrían reflejar lo que cobran los otros países, así como sus impuestos al valor agregado y subsidios a las empresas nacionales.
Peter Navarro, asesor comercial de la Casa Blanca, declaró a «Fox News Sunday» que los aranceles podrían recaudar 600.000 millones de dólares anualmente, lo que implicaría una tasa promedio del 20%.
Trump ha hablado de imponer aranceles a la Unión Europea, Corea del Sur, Brasil e India, entre otros países. Leavitt dijo el lunes que sus asesores le habían presentado varias propuestas a Trump. Añadió que el presidente tomará una decisión final, pero que en este momento no tenía previsto eximir a algún país de los aranceles.
Los impuestos a las importaciones que aplazó previamente podrían entrar en vigor muy pronto. Por ejemplo, el retraso de un mes que ordenó Trump a la entrada en vigor de aranceles sobre muchos bienes procedentes de México y Canadá está programado a expirar a principios de abril. Hace unas semanas, Trump escribió en su plataforma de redes sociales Truth Social que la extensión que se les otorgó a las importaciones mexicanas establecidas en el T-MEC vence el 2 de abril. Pero desde entonces no ha confirmado una fecha en particular.
¿Cuáles son los aranceles que están a punto de comenzar?
Trump ha dicho que impondrá un arancel del 25% a todas las importaciones procedentes de cualquier país que compre petróleo o gas de Venezuela, lo que incluye a Estados Unidos, a partir del miércoles, además de imponer nuevos gravámenes sobre el país sudamericano.
Sus aranceles del 25% sobre las importaciones de automóviles comenzarán a cobrarse el jueves, mientras que los impuestos sobre los automóviles importados en su totalidad entrarán en vigor a la medianoche. Se tiene previsto que los aranceles se extiendan para abarcar autopartes elegibles durante las próximas semanas, hasta el 3 de mayo.
La Casa Blanca dice que anticipa recaudar 100.000 millones de dólares en ingresos anuales con estos nuevos gravámenes, pero los economistas enfatizan que estas acciones comerciales trastocarían a la cadena de suministro global de la industria automotriz y conducirá a precios más altos para los consumidores.
¿Qué aranceles ya entraron en vigor?
Trump impuso un arancel del 10% sobre todas las importaciones chinas a partir del 4 de febrero, un gravamen que un mes después duplicó al 20%. Y China ha respondido con aranceles de represalia que cubren una gama de productos estadounidenses, incluido un impuesto del 15% sobre la importación de carbón y productos de gas natural licuado, así como un arancel del 10% sobre el petróleo crudo de Estados Unidos que entró en vigor el 10 de febrero. China también impuso a partir del 10 de marzo aranceles de hasta el 15% sobre exportaciones agrícolas clave de Estados Unidos.
Los aranceles adicionales de Trump sobre el acero y el aluminio también entraron en vigor a principios de este mes. Ambos metales tienen a partir del 12 de marzo un gravamen general del 25%, después de que Trump emitió la orden de eliminar las exenciones de acero y aumentar el gravamen sobre el aluminio, en relación sobre los aranceles que ordenó en 2018.
Canadá y México, los dos principales socios comerciales de Estados Unidos, también han enfrentado elevados aranceles. A principios de este mes, Trump implementó un retraso parcial de un mes a sus aranceles del 25% sobre ambos países, aplazando los impuestos sobre las importaciones relacionadas con la industria automotriz y sobre los bienes que cumplen con el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC) hasta principios de abril.
Pero otras importaciones todavía tienen gravámenes, así como un arancel más bajo del 10% sobre la potasa y productos energéticos canadienses. En respuesta a estos aranceles, así como a los nuevos impuestos a las importaciones de acero y aluminio, Canadá ha implementado una serie de contramedidas que ascienden a miles de millones de dólares en productos estadounidenses. México, por su parte, aún no ha impuesto formalmente nuevos gravámenes, lo que indica que aún conserva la esperanza de evitar una guerra comercial, aunque el país prometió previamente tomar represalias a las acciones de Trump.
¿Se pueden esperar aranceles adicionales en el futuro?
Es probable que aún haya más aranceles, ya que el presidente también ha amenazando con gravar las importaciones sobre productos como cobre, madera, medicamentos farmacéuticos y microprocesadores.
Además, muchos países han prometido medidas de represalia, si no las han impuesto ya, como Canadá. Trump ha dicho que no negociará con otros países sobre los aranceles hasta después de que entren en vigor, aunque ha asegurado que sus impuestos del 25% sobre las importaciones automotrices serían permanentes.
En respuesta a los aranceles sobre el acero y el aluminio, la Unión Europea anunció medidas sobre productos estadounidenses por un valor de unos 26.000 millones de euros (28.000 millones de dólares), para apuntar a productos de acero y aluminio, pero también carne de res, aves de corral, bourbon, motocicletas, mantequilla de maní y pantalones de mezclilla estadounidenses. El bloque de 27 países tenía previsto implementar esta acción comercial de represalia en dos fases, el martes y el 13 de abril, pero más tarde anunció que su entrada en vigor se aplazaría hasta mediados de abril, sin dar una fecha específica.
Es posible que veamos más anuncios de represalias esta semana, particularmente si Trump confirma más detalles sobre los aranceles recíprocos el miércoles.
Un hombre en bicicleta pasa frente a la prisión en Tocorón, Venezuela, el sábado 22 de marzo de 2025. (Foto: AP/Cristian Hernández)
TOCORÓN, Venezuela. — Tocorón alguna vez lo tuvo todo: una discoteca, piscinas, tigres, una suite de lujo y comida a raudales.
No era un resort al estilo de Las Vegas, pero así se sentía para algunos de los miles que hasta hace poco vivían con lujo en esta extensa prisión del norte de Venezuela.
Aquí, entre fiestas, conciertos y visitas de esposas e hijos que duraban semanas, nació el Tren de Aragua, una peligrosa pandilla que ha ganado notoriedad mundial desde que el presidente estadounidense Donald Trump la puso en el centro de su discurso antiinmigrante.
Secuestros, extorsiones y otros delitos se planeaban, ordenaban o cometían desde esta prisión mucho antes de la retórica de Trump.
El pequeño y empobrecido pueblo donde se encuentra el Centro Penitenciario de Aragua solía bullir con residentes que vendían comida, alquilaban cargadores de teléfonos y guardaban bolsas para quienes visitaban la prisión.
Ahora, la penitenciaría ha vuelto al control gubernamental y las calles del pueblo, también llamado Tocorón, están prácticamente desiertas. La comunidad cuenta con algunas tiendas de conveniencia, iglesias evangélicas y católicas, y una licorería informal. Algunas personas se sientan a tomar cerveza y disfrutan de juegos de mesa, o se reúnen para un partido de béisbol juvenil.
Los residentes aún dudan sobre hablar de la famosa pandilla que solía controlar sus vidas. Algunos de quienes se atreven a hacerlo bajan la voz o miran a su alrededor para ver si alguien los escucha al narrar sus encuentros con el grupo criminal.
“Esto, aquí, Tocorón estaba todo muy controlado”, dijo Miguel Ponce al señalar la prisión detrás de él y el pueblo que la rodea. “Yo no podía hablar contigo un tiempo atrás. Nosotros anteriormente no podíamos desplazarnos por aquí”.
Incluso ahora, agregó, tal vez hablaba demasiado.
Soldados irrumpen en la prisión de Tocorón, Venezuela, el 20 de septiembre de 2023. (Foto: AP/Ariana Cubillos/Archivo)
Los inicios del Tren de Aragua
El Tren de Aragua surgió en Venezuela justo cuando el país sudamericano se vino abajo.
En 2013, una crisis se apoderó del país a medida que la corrupción, la mala administración y la caída de los precios del crudo destrozaban la economía dependiente del petróleo. El hambre se generalizó, los estantes de los supermercados se vaciaron, la inflación se disparó, los empleos desaparecieron y millones cayeron en la pobreza.
Casi al mismo tiempo, Héctor Guerrero, un criminal destacado, regresó a Tocorón para cumplir una penitencia por el asesinato de un policía y otras condenas.
La prisión, al igual que otras en Venezuela, estaba mal administrada y las denuncias graves de tortura y corrupción gubernamental abundaban. El criminal, apodado “Niño Guerrero”, y algunos otros reclusos vieron una oportunidad rentable y expandieron lo que había sido una pandilla incipiente.
“Una vez que estos privados de libertad se dieron cuenta de que tenían más armas y más poder que la propia fuerza militar que los custodiaba, pues entonces ellos asumieron el control y la administración”, afirmó Ronna Rísquez, autora de un libro sobre el Tren de Aragua.
Guerrero y otros establecieron una organización dentro de la prisión que controlaba a los reclusos mediante la fuerza y la extorsión. Los guardias se hacían de la vista gorda o se confabulaban con los pandilleros.
La mayor fuente de ingresos de la pandilla era la cuota semanal que cobraba a los reclusos, la cual, según Rísquez, sumaba 3,5 millones de dólares al año. Otros fondos provenían de delitos cometidos dentro o fuera de la prisión.
Con el tiempo, eso convirtió a la penitenciaría en el centro de reclutamiento de la pandilla y en “una especie de ciudad” diseñada para las necesidades del grupo, explicó Rísquez, con servicios como un zoológico, un campo de béisbol, un casino y restaurantes.
Los reclusos que seguían las reglas de la pandilla pagaban sus cuotas semanales, y si tenían dinero extra podían pedir comida preparada en un asador con techo de lámina o en otros puestos de comida. Sus esposas podían visitarlos durante semanas y sus hijos corretear por un colorido parque infantil. Sufrían quienes no podían pagar las cuotas o molestaban a la pandilla. Algunos incluso murieron.
Guerrero tenía su propia suite de lujo dentro de la prisión. Pero la característica más famosa de la “Casa Grande” —el nombre que la pandilla dio a la prisión— era el Club Tokio, donde los reclusos y algunos miembros del público disfrutaban de música en vivo y espectáculos de bailarinas con poca ropa.
Muros de prisión no logran contener a la pandilla
Durante más de una década, las actividades del Tren de Aragua se extendieron mucho más allá de Tocorón. Para 2023, la pandilla contaba con unos 4.000 miembros en todo el país y operaba en 11 de los 23 estados, según la organización independiente Observatorio Venezolano de Violencia.
La pandilla traficaba drogas y extorsionaba a negocios al cobrar cuotas regulares a sus dueños. También realizaba secuestros, gracias a que a algunos de los miembros que cumplían condena en Tocorón se les permitía salir de la prisión durante varias horas al día.
La grave escasez de alimentos en Venezuela durante la segunda mitad de la década pasada contribuyó al control de la pandilla. Con frecuencia, las esposas de los presos viajaban a Tocorón desde estados lejanos para hacer sus compras, reportó el gerente de una tienda de conveniencia en Maracay, la capital del estado. El gerente, quien pidió no ser identificado por temor a represalias, explicó que había comida disponible dentro de la prisión a pesar de no encontrarse en ningún otro lugar.
Gran parte del café, la harina, el arroz y otros productos que se vendían en Tocorón provenían de la piratería en las carreteras. Los ladrones vigilaban una autopista crucial, detenían camiones de carga y trasladaban el botín a la prisión. Esto llevó a los venezolanos a evitar permanecer al exterior o conducir después del anochecer.
Algunas víctimas de la pandilla abandonaron Venezuela y se unieron al éxodo de más de 7,7 millones de personas que migraron en busca de mejores condiciones de vida. Entre ellos se encontraba el hijo del jubilado Manuel Márquez.
“El tenia un abasto (una tienda de conveniencia)… y le querían cobrar ‘vacuna’”, dijo Márquez, de 71 años, quien utilizó el término coloquial para referirse a la tarifa de protección —la extorsión— que los delincuentes cobran a los negocios. “Entraron, lo amarraron y se llevaron todo. Todo el que se niega (a pagar), vamos a decirlo, lo saquean. Así funcionan las cosas aquí. Es lamentable”.
El hijo de Márquez se mudó a Ecuador después que la pandilla vaciara su tienda de conveniencia en Maracay.
El Tren de Aragua también sembró el terror con llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp para extorsionar cientos o miles de dólares de los venezolanos promedio.
“Me llamaron por teléfono. La primera vez, gracias a Dios, estaba mi nuera en la casa y me dijo: ‘Cuelga’. Pero fue fuerte y yo temblaba”, refirió Esperanza de Andrade, dentista de Maracay, quien recibió tres llamadas. “Me decían mi nombre, el nombre de mis hijos, dónde estudiaban. Y eso por supuesto me alarmó muchísimo. Amenazaron directamente mi vida y la vida de mis hijos”.
De Andrade reportó que la última llamada ocurrió alrededor del 20 de septiembre de 2023, cuando 11.000 soldados irrumpieron en la prisión para recuperar el control.
La pandilla se expande a otros países
Tras perder la prisión, algunos miembros de la pandilla se dispersaron y Guerrero escapó.
Miembros del ejército utilizaron equipo pesado para destruir parte de las instalaciones que la pandilla había construido. Pero la operación masiva llegó demasiado tarde a Tocorón para evitar que la pandilla cruzara las fronteras de Venezuela.
Perú, Colombia, Ecuador y Chile —países con grandes poblaciones de migrantes venezolanos— han acusado al grupo de ser responsable de crímenes violentos.
El trabajo inicial de la pandilla en el extranjero se centró en la explotación de migrantes venezolanos mediante la usura, la trata de personas y el contrabando de mercancías hacia y desde Venezuela. Pero a medida que los migrantes se asentaban en sus países de acogida, los miembros del Tren de Aragua se unieron o se enfrentaron con organizaciones criminales locales dedicadas al narcotráfico, la extorsión a negocios locales y el asesinato a sueldo.
La pandilla se dio a conocer en Colombia en 2022 luego de que las autoridades encontraron al menos 19 cadáveres en la capital, algunos desmembrados, y vincularon a cómplices de Guerrero con los asesinatos. Y en Chile, el año pasado, las autoridades culparon a la pandilla del asesinato de un oficial venezolano que había huido allí tras participar en un complot fallido para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro.
A principios de este mes, el gobierno estadounidense anunció la extradición de tres miembros del Tren de Aragua a Chile por su participación en el caso.
Pandilla pierde influencia en su país, pero atrae la atención en EE. UU.
El Tren de Aragua ha estado en el radar de las autoridades estadounidenses durante años. El gobierno del expresidente Joe Biden sancionó a la pandilla en julio de 2024 y ofreció 12 millones de dólares en recompensas por la captura de tres de sus líderes, incluido Guerrero.
Pero no fue hasta que Trump hizo campaña para un segundo mandato en la Casa Blanca que el Tren de Aragua se volvió ampliamente conocido en Estados Unidos, ya que él y sus aliados convirtieron a la pandilla en la cara de la supuesta amenaza que representan los inmigrantes que viven sin permiso en el país.
Trump tomó medidas extraordinarias para designar al grupo como “organización terrorista extranjera” y, a principios de este mes, como una fuerza invasora al invocar una ley de guerra del siglo XVIII que permite a Estados Unidos deportar a extranjeros sin ningún recurso legal, incluido el derecho a comparecer ante un juez de inmigración o de un tribunal federal.
En virtud de esas decisiones, el gobierno de Trump ha enviado a inmigrantes venezolanos a la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, Cuba, y a una prisión de máxima seguridad en El Salvador. Ha alegado que los individuos transferidos eran miembros del Tren de Aragua, aunque no ha aportado ninguna prueba que respalde esta afirmación.
Los padres de algunos de estos inmigrantes rechazaron categóricamente la acusación de afiliación a pandillas, y añadieron que sus hijos no tienen antecedentes penales en Estados Unidos ni en Venezuela.
Una presentación de diapositivas de septiembre de 2024 del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, por sus siglas en inglés) mostró la actividad del Tren de Aragua en seis estados y afirmó que los miembros tenían tatuajes identificables, como “estrellas en el hombro para indicar rango” y “trenes y dados”.
Algunos venezolanos recientemente deportados han dicho que las autoridades estadounidenses interpretaron erróneamente sus tatuajes para acusarlos de pertenecer a pandillas. Rísquez no dudó de que miembros de la pandilla se encuentren actualmente en Estados Unidos, pero explicó que los tatuajes, que son comunes en las pandillas centroamericanas, no son obligatorios para quienes pertenecen al Tren de Aragua.
“El problema es cuáles son las personas del Tren de Aragua que están en Estados Unidos, dónde están, cuántas son”, dijo Rísquez. “Eso no está claro. Y creo que con todos los últimos eventos esto es cada vez menos claro”.
Philadelphia Phillies shortstop Trea Turner, left, tags out Washington Nationals' Jacob Young, right, as he attempted to steal second base in the sixth inning of an opening-day baseball game, Thursday, March 27, 2025, in Washington. (Photo: AP/Nick Wass)
Philadelphia Phillies shortstop Trea Turner was not in the starting lineup Monday for a third straight game because of a back spasm.
Turner could be available to pinch hit in Philadelphia’s home opener against Colorado. He sat out the last two games of a three-game series against Washington.
The Phillies are off Tuesday, leaving open the possibility that Turner doesn’t play so he gets four full days off. Manager Rob Thomson was hopeful Turner would return for Wednesday’s game against the Rockies.
Catcher J.T. Realmuto was back the lineup after he bruised a foot when he fouled a ball off himself and sat out Sunday’s loss.