Más de mil niños inmigrantes serán enviados a refugios en la frontera norte. Fotografía donde aparece un niño de familias de inmigrantes rescatados de las calles mientras juega sobre una cama en una habitación de un centro de detención. (Foto: EFE/Beatriz Limón)
Legalizar y dar un camino a la ciudadanía a todos los trabajadores indocumentados en Estados Unidos generaría al país 1,5 billones de dólares adicionales al PIB acumulado durante 10 años, destaca un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en medio del debate en el Congreso de varios proyectos para sacar de las sombras a los inmigrantes.
La investigación titulada “Un camino hacia la prosperidad: los beneficios macroeconómicos de cuatro escenarios de regularización de inmigrantes”, detalla las contribuciones económicas que significaría para el país aprobar alguno de los proyectos más importantes presentados en las dos cámaras del Congreso.
Los investigadores destacan que legalizar a todos los trabajadores indocumentados que residen en el país generaría 1,5 billones de dólares adicionales al PIB acumulado durante 10 años. “El estudio indica que la legalización de todos los indocumentados es un gran beneficio económico para Estados Unidos” dijo a Efe Raúl Hinojosa, autor principal de la investigación, realizada por la Iniciativa de Pólizas y Políticas Latinas de UCLA.
“Definitivamente lo que más le conviene al país es aprobar la propuesta del presidente Joe Biden, que le da la oportunidad de la ciudadanía a los once millones de indocumentados”, sostiene Hinojosa.
El catedrático añade que esta solución “no solamente es un estímulo económico para el país durante la pandemia, sino que también regresa dinero a comunidades de Centroamérica y México”, lo que ayuda a detener el flujo migratorio.
Según el estudio, la propuesta de Biden generaría más ganancias si se compara con un proyecto respaldado por el senador Alex Padilla, demócrata por California, que pretende legalizar a los trabajadores esenciales indocumentados, y que ya fue presentado para su evaluación.
La investigación encontró que regularizar y otorgar un camino a la ciudadanía a los trabajadores esenciales indocumentados generaría 1,2 billones, lo que reduciría la ganancia potencial del PIB en 10 años en 274.000 millones.
En el caso de que la legalización y el paso a la ciudadanía se limite solo a los beneficiados por el programa de Acción Diferida (DACA) o el Estatus de Protección Temporal (TPS) se reduciría drásticamente la ganancia potencial de 10 años en el PIB.
La aprobación de la legislación que incluye solo a los amparados de DACA daría lugar a una ganancia de 112.000 millones en el PIB acumulado, y la que incluye solo a los trabajadores de TPS solo representaría 62.000 millones.
Al ser interrogado sobre el aumento de la llegada de niños no acompañados a la frontera sur, que ha avivado las críticas de los republicanos a las propuestas, Hinojosa explica que la legalización de los 11 millones ayudaría a detener el flujo de niños migrantes.
“Esos niños tienen familia aquí. Si permitimos que sus padres puedan ir a sus países a verlos, y traerlos de forma legal, vamos a detener todo este éxodo”, valora el catedrático.
La investigación también encontró que otorgar un camino a la ciudadanía a todos los trabajadores no autorizados resultaría en 367.000 millones en nuevos ingresos fiscales acumulativos debido a mayores ingresos de impuestos por la regularización y la ciudadanía.
También se estima que regularizar a los trabajadores indocumentados crearía 371.000 nuevos puestos de trabajo en la próxima década.
Aspecto de las instalaciones del centro de vacunación en Esperanza.
FILADELFIA – El pasado 8 de abril, las instalaciones de Esperanza, iniciaron sus actividades como centro de vacunación.
El reloj marcaba las 11:50 de la mañana, tiempo en el que tomaba mi lugar en una fila de al menos 30 personas, previo a la entrada del campamento de vacunación. Una chica con chaleco anaranjado me preguntó si tenía cita para recibir la vacuna, dije que sí, a las 12:06, y prosiguió con preguntas como “¿Ha tenido síntomas de fiebre los últimos días?, ¿Ha recibido alguna vacuna anti-covid previamente?, ¿Ha tenido diagnóstico de COVID-19 en los últimos 14 días?”. Al finalizar, me indicó que permaneciera en la fila, y pronto comenzamos a avanzar.
Durante el trayecto, observé varios letreros escritos en siete idiomas diferentes (inglés, español, árabe, japones, haitiano, ruso y vietnamita), con la siguiente información: “El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y el Servicio de Protección Fronteriza y Control de Aduanas, no realizarán ninguna operación en o cerca de las instalaciones o clínicas de la vacuna”. Antes de ingresar al campamento, nos pidieron desinfectar nuestras manos en el dispensador de alcohol.
Mi esposo y yo después de recibir la vacuna.
Al entrar, soldados del ejército me dieron la bienvenida, y solicitaron mi identificación para confirmar mi cita en su base de datos; sin embargo, mi nombre no estaba registrado, así que me dirigieron a otra estación, atendida por una mujer de ascendencia asiática, donde verificaron que, efectivamente, mi nombre no estaba. Por lo que, me enviaron a un anexo del campamento, donde Dafne, una señorita de aspecto hispano, me registró sin mayor problema. Regresé a la fila, entré, confirmaron mi cita y ahora sí, me pasaron a un área donde unas militares me dieron información, oral y escrita, de la autorización del uso de emergencia de la vacuna de Janssen para prevenir la enfermedad COVID-19; y acerca de las posibles reacciones después de su administración, tales como dolor, hinchazón, fiebre, escalofrío, cansancio y dolor de cabeza.
Finalmente, llegué, y desde el marco de la puerta a la zona de administración, miré cómo el personal militar inyectaba las vacunas en los brazos de los solicitantes. Mientras esperaba a que me llamaran, uno de los militares, de apariencia joven y con acento puertorriqueño, daba ánimo a los presentes con palabras como “¡Hoy es un buen día, van a recibir su vacuna, es un día para celebrar!”. Palabras que me animaron y me invitaron a reflexionar. Avancé, y me condujeron a la estación donde sería vacunada. Ahí, una militar caucásica me dio la bienvenida, y me mostró el material que ocuparía en mi vacunación. Le comenté que estaba emocionada, y ella, muy amable me respondió, “Si, no es cualquier día. Yo estoy contenta de poder participar en este evento histórico. Inocular los brazos de los ciudadanos es un honor para mí”. Ambas sonreímos, y procedió a insertarme un piquete, el cual resultó indoloro. Me extendió mi comprobante de vacunación, y me deseo buen día.
Recibiendo la vacuna de Janssen.
Al salir de ahí, otro joven militar, también de aspecto puertorriqueño, me recibió y me condujo al área de espera. Mientras caminábamos por el pasillo me preguntó en español, cómo me sentía, y le dije, “¡Emocionada!”, y continuó, “Al recibir la vacuna pareciera que fuera el principio del fin de esta pandemia, ¿no?”. “¡Sin duda!”, le respondí. También me comentó que esperaba que pronto terminara esta situación que ha sido difícil para todos. “Por ejemplo, nosotros, por nuestro trabajo, no podemos ver a nuestros familiares frecuentemente, y con esta pandemia no he podido ver a mi familia”, expresó. “¡Verás que pronto todos volveremos a abrazarnos!”, respondí, y le deseé buena suerte. Ingresé a otra sala de espera, y me explicaron que, si sentía cualquier malestar, levantara la mano para que personal médico fuera a auxiliarme. Afortunadamente, tras los 15 minutos que permanecí ahí sentada, en sana distancia, no tuve ningún problema. En tanto, una militar de ascendencia africana rondaba la sala, preguntando a los pacientes si nos sentíamos bien.
Durante mi espera, conocí a María, una mujer mexicana que me confió que estaba harta de esta pandemia, que no había podido trabajar bien, y que todos los días sentía miedo de contagiarse, y sobre todo, ya no aguantaba usar mascarilla. Después de estar ella ahí como 10 minutos, dijo “Yo me siento bien, ya me voy a mi casa, tengo que hacer la comida y mucho qué hacer. Felicidades, que le vaya bien”, y se fue. Tras ella, salí de aquel lugar, dije gracias a los jóvenes militares que se encontraban a la salida, y después de vivir esta experiencia que duró poco más de una hora, también me fui para mi casa.
Una trabajadora andina con su típico sombrero alto. Las salineras de Maras, Cusco, Perú. (Foto: Solenec1, Pixabay).
El pasado 3 de abril, el Taller Puertorriqueño presentó el libro Misk’i Kachi (Sal dulce), del fotógrafo americano Laurence Salzmann sobre las salinas de Maras, localizadas en el Valle Sagrado de Cusco en Perú. Además de capturar el día a día de los trabajadores andinos, las fotografías documentalistas fueron acompañadas de textos bilingües, en quechua y en español, creados por la peruana Yolanda Carbajal Zuniga, licenciada en arqueología de la Universidad Nacional San Antonio de Abad de Cusco, y quien actualmente, se encuentra cursando una maestría en Gestión Cultural en la misma universidad cusqueña.
La arqueóloga peruana, empezó su ponencia con un recorrido histórico a través de fotografías sobre la ciudad de Maras. Esta villa fue fundada en 1556, tiempos de la colonia, por Pedro Ortiz de Orué. Carbajal mencionó que este pueblo tiene una entrada y una salida hacia el Valle Sagrado de los Incas. Las casas de esta zona tienen características muy especiales. Las construcciones están hechas a base de adobe (barro), los techos están adornados con tejas y las portadas de las entradas principales están cubiertas en piedra. Por otro lado, los visitantes cuando llegan al centro de la plaza divisan tres símbolos marcantes: un hombre y una mujer con sus trajes típicos, y un burro, el animal que transporta la sal y otros comestibles, a la población de este lugar.
Las salineras de Maras, Cusco, Perú. (Foto: Patricia van den Berg, Pixabay).
En este viaje fotográfico en el tiempo, la arqueóloga peruana añadió que, los hombres y las mujeres que trabajan en las salinas aprovechan las primeras horas de la mañana, y del ocaso, para laborar en los pozos de sal. El fuerte calor de esta área, aunado a los rayos solares, pueden provocar un reflejo intenso sobre los mantos blancos de sal, causando ceguera a los trabajadores.
Además, señaló que el trabajo de almacenar la sal, solo lo hacen los hombres.
Carbajal reveló que, en el 2016, Salzmann llegó a Cusco para realizar un trabajo de fotografía documental de las personas cusqueñas, iniciando así, una mutua colaboración profesional entre ellos. En uno de esos viajes llegaron a la ciudad de Maras, y la arqueóloga peruana –que es quechua hablante–, lo acompañó como traductora e intérprete para conocer más a fondo a sus habitantes, tradiciones culturales y forma de vida. Para Carbajal, este viaje fue una reconexión a su pasado andino y a sus raíces culturales.
Los burros son los animales de carga que ayudan a transportar la sal, y otros comestibles, en esta zona. (Foto: Chris Aram, Pixabay).
Así, Salzmann creó un conjunto de fotos abstractas sobre los pozos de sal; donde capturó también, las costumbres y las prácticas culturales andinas, que están basadas en el respeto a tres pilares: la pachamama (madre tierra), el apu (los espíritus de las montañas) y la hoja de coca. A su vez, Carbajal escribió textos poéticos (quechua/español) que la sumergieron a la intimidad de su cultura andina, valorando el idioma quechua y preservando su identidad cultural.
De esta experiencia cross-cultural nace la exposición fotográfica Misk’i Kachi Runakuna, que estará abierta hasta el 29 de mayo en el Taller Puertorriqueño.
Una persona ondea una bandera puertorriqueña desde el interior de su auto en San Juan (Puerto Rico). EFE/Thais Llorca/Archivo
WASHINGTON, D.C. – El Senador Bob Menéndez (D-N.J.), el latino de Más Alto Rango en el Congreso, ayer publicó una columna de opinión en El Nuevo Día, titulada Permitamos que Puerto Rico decida su futuro, donde explica la importancia de aprobar el Proyecto de Ley para la Autodeterminación de Puerto Rico, lo cual está liderando con sus colegas en la Cámara las Representantes Nydia Velázquez and Alexandria Ocasio-Cortez. A diferencia de otras propuestas pasadas y actuales, este proyecto de ley no favorece una opción de estatus sobre otra; al contrario, les ofrece a aquellos que apoyan la estatidad, la independencia y otras opciones una silla en la mesa de toma de decisiones. El proyecto de ley crea un proceso transparente, inclusivo y democrático que le ofrece al pueblo puertorriqueño la oportunidad de decidir su propio futuro político.
Por más de un siglo, Estados Unidos ha utilizado las interpretaciones de la Corte Suprema de la Cláusula Territorial de nuestra Constitución – conocida como los Casos Insulares – para perpetuar la forma injusta, excluyente y espantosa con que tratamos al pueblo puertorriqueño. No podemos seguir de brazos cruzados ante este atropello. Llegó el momento de luchar por un cambio.
Década tras década, nuestro gobierno ha ignorado en gran medida la cuestión del estatus político de Puerto Rico, y esta ambigüedad ha aguijado inequidades sistémicas que impactan a millones de ciudadanos estadounidenses en la isla. Recientemente, tras la catástrofe del huracán María, nuestras pantallas de televisión se llenaron de imágenes que mostraban cómo esta incertidumbre política exacerbó los problemas económicos de Puerto Rico y obstaculizó los esfuerzos de recuperación. Esta misma falta de autonomía también ha obstaculizado los esfuerzos del gobierno puertorriqueño para proteger a sus residentes durante la pandemia de COVID-19 y seguramente debilitará su capacidad para abordar crisis económicas y de salud en el futuro. Sin embargo, tal vez la consecuencia más palpable de esta desigualdad y este abandono es la desenfrenada aceleración en la emigración desde la isla.
No debemos, ni podemos seguir aguantando estas injusticias. No podemos seguir forzando al pueblo puertorriqueño a vivir en un limbo político, en traición completa a nuestros valores como país y a nuestro compromiso con la democracia. Tampoco podemos darnos el lujo de ignorar la urgencia de la autodeterminación puertorriqueña. Es hora de que el gobierno estadounidense facilite un proceso legítimo, inclusivo y democrático para por fin abordar el estatus político de Puerto Rico.
A lo largo de los años, miembros del Congreso han intentado aprobar diferentes proyectos de ley para tratar de discutir y resolver este asunto; sin embargo, todas sus propuestas se han quedado cortas hasta ahora. Con la presentación de nuestro Proyecto de Ley para la Autodeterminación de Puerto Rico , patrocinado por mis colegas congresistas Nydia Velázquez y Alexandria Ocasio-Cortez en la Cámara de Representantes, y por mí en el Senado, hemos logrado delinear un proceso integral, democrático y transparente para que al pueblo puertorriqueño se le permita determinar su futuro.
Este proyecto de ley representa la mejor oportunidad que hemos tenido en mucho tiempo para lograr una resolución justa a este dilema. Como presidente del Comité de Relaciones Exteriores en el Senado, me gusta recordarles con frecuencia a mis colegas la responsabilidad que tenemos de defender a los Estados Unidos como el faro de libertad y promotor de la gobernanza y de procesos electorales democráticos y justos a través de todo el mundo. Ese mismo conjunto de principios y valores también debe ser aplicado a los Estados Unidos, incluido Puerto Rico.
A diferencia de los otros esfuerzos, el Proyecto de Ley para la Autodeterminación de Puerto Rico no favorece una opción de estatus sobre otra; al contrario, les ofrece a aquellos que apoyan la estadidad, la independencia y otras opciones una silla en la mesa de toma de decisiones. Nuestro proyecto crea un proceso democrático que comienza con la elección de delegados a una Asamblea Constitucional de Estatus. Estos delegados luego participarán en numerosas conversaciones con una Comisión del Congreso bilateral para entonces determinar cuáles de las opciones del estatus político de Puerto Rico serán presentadas al pueblo puertorriqueño como parte de un referéndum reconocido federalmente por primera vez en la historia de la isla. El Congreso procedería entonces a reconocer los resultados de ese referéndum a través de una resolución conjunta que respete las voces del pueblo puertorriqueño y su derecho a la autodeterminación.
La idea de una asamblea compuesta por delegados electos para determinar el estatus de la isla no es nueva. Durante años, numerosos líderes políticos y cívicos puertorriqueños, grupos de activismo y entidades jurídicas han apoyado este mecanismo para abordar el futuro político de Puerto Rico – y ahora más de 80 de mis colegas, de ambos partidos y en ambas cámaras del Congreso, están firmemente a favor de la autodeterminación puertorriqueña. Estados Unidos tiene una oportunidad única para acabar con las inequidades sistemáticas que han resultado de sus más de 100 años de control colonial sobre Puerto Rico. Por eso estoy comprometido a usar la fuerza de mi voz y el poder de mi oficina para luchar por los millones de ciudadanos estadounidenses en Puerto Rico que se merecen la oportunidad de forjar su propio destino político.
Fotografía a los carteles que los reclusos cuelgan en las ventanas de la cárcel La Picota pidiendo atención a su situación y la excarcelación , en Bogotá (Colombia). (Foto: EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda).
Redacción Internacional, .- América Latina, con 1,7 millones de reclusos, vive una pesadilla por cuenta de la pandemia del coronavirus que agudizó su ya dramática crisis carcelaria, en donde el hacinamiento, las deplorables condiciones sanitarias y las fracturas a la ley convierten a estos lugares en una verdadera bomba de tiempo.
Uno de los casos más dramáticos es el de Brasil, que albergaba hasta finales de 2019 a 755.274 presos, una cifra que lo ubica como el tercer país con más población de ese tipo en el mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China.
El sistema brasileño es para varias organizaciones defensoras de los derechos humanos uno de los «peores» por el hacinamiento que, como era de esperar, permitió que el virus se sintiera a sus anchas.
Datos oficiales indican que, desde que la covid-19 llegó a Latinoamérica en febrero de 2020, unas 340 personas han fallecido por el virus en Brasil, entre reclusos y funcionarios, y 67.262 han sido contagiadas.
De hecho, el número de muertes por coronavirus en las prisiones brasileñas aumentó un 190 % en el primer bimestre de 2021 frente a los dos últimos meses de 2020, de acuerdo con el Gobierno.
Así, por ejemplo, entre el 22 de febrero último y el 22 de marzo, la tasa de defunciones subió un 17,6 %, más del doble que un mes antes (8,4 %) y, lo que es peor, la pandemia está lejos de detenerse en esa nación, que se aproxima peligrosamente a los 14 millones de casos y 400.000 fallecidos por la mortal enfermedad.
COLOMBIA BATALLA CONTRA VIEJOS Y NUEVOS MALES
Precisamente, justo en marzo de 2020, cuando América Latina empezaba la cuarentena, los reclusos de más de diez cárceles de Colombia se amotinaron para protestar por el hacinamiento y la falta de elementos para prevenir el contagio, una revuelta que dejó 24 presos muertos en la cárcel La Modelo de Bogotá y 107 heridos -76 reclusos y 31 guardias-.
Human Rights Watch calificó tales muertes de «intencionales», ya que «la mayoría de las heridas de bala descritas en los informes de necropsia» eran «consistentes» con haber sido «infligidas con la intención de matar».
Frente a estos hechos, el Movimiento Nacional Carcelario explicó que el sistema vive en la «precariedad», una situación que se ha manifestado en un «hacinamiento del 53 %» y en la «falta de abastecimiento de agua las 24 horas del día; la propagación de chinches, zancudos, ratas y palomas, y las miserables condiciones de aseo para los espacios comunes».
Al respecto, la subdirectora de Salud del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), Martha Isabel Gómez, dijo a Efe que el hacinamiento «juega a favor de que se aumenten los casos de contagios porque hay menos distanciamiento físico y ventilación».
Datos suministrados por la funcionaria indican que, hasta el 9 de abril de 2021, los centros penitenciarios de Colombia tenían «25.475 personas contagiadas, de las cuales 24.804 se han recuperado, 534 están en proceso de recuperación y 137 fallecieron», dentro de una población total de 98.020 reclusos y un hacinamiento oficial del 21,17%.
Tras las revueltas y para frenar el avance del virus, el Inpec capacitó a los reos sobre qué es el coronavirus, cómo se contagia y cómo prevenirlo.
También, se suspendieron las visitas, el ingreso de abogados y de reclusos provenientes de las estaciones de Policía, se intensificó la búsqueda de los sintomáticos respiratorios y se aislaron, y se entregaron tapabocas, jabón y productos antisépticos, lo cual «permitió tener un control de la pandemia», comentó Gómez.
RÍOS DE SANGRE EN ECUADOR
En febrero pasado Ecuador, que tiene a 38.693 personas privadas de la libertad en 67 centros con capacidad para 29.897 reos, vivió su peor ola de violencia carcelaria en la historia, con un saldo de 79 internos muertos y una veintena heridos.
La crisis, que se desató simultáneamente en cuatro cárceles, puso de manifiesto no solo problemas crónicos sino también de corrupción.
Expertos en el tema como el periodista Arturo Torres creen que los responsables de la matanza fueron «Los Choneros», considerados el brazo armado del Cartel de Sinaloa y que se disputa el control de ciertos territorios de Ecuador para el envío de droga al exterior con el también mexicano Cartel Jalisco Nueva Generación.
A lo anterior se suman viejos males como el hecho de que solo hay 1.500 guardias de los al menos 7.000 que se requieren en todo el país.
Por ello, para Torres las cárceles ecuatorianas son un «enfermo terminal» al que se le sumó la pandemia.
Ante dicha urgencia y para prevenir que nuevamente corrieran ríos de sangre, el Gobierno puso en marcha medidas sustitutivas a quienes cumplían penas por delitos menores y logró reducir del 42 % al 30 % el hacinamiento.
CÁRCELES CENTROAMERICANAS, INCUBADORAS DEL VIRUS
Los centros de reclusión de Centroamérica, que para muchos son como tener una pesadilla despierto, fueron portadas de periódicos y revistas con las imágenes de pandilleros de grupos rivales revueltos, sentados en fila, en el piso de los patios de los penales, con la cabeza rapada, las manos atrás y vistiendo solo pantalón corto y mascarilla.
Hasta junio de 2020 la región acumulaba casi un millar de presos contagiados, por lo que la presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Esmeralda Arosemena, alertó a Efe que «las estructuras de las cárceles no permiten atender las medidas sanitarias mínimas» en tiempos de pandemia.
Arosemena precisó que los problemas de sobrepoblación e insalubridad afectan a los reclusorios de todo el continente y que, en el caso de Centroamérica, es crítico lo que ocurre en Panamá por el «impacto desproporcionado» de la enfermedad.
De hecho, solo hasta noviembre pasado se contabilizaban 2.571 contagios y 6 reclusos muertos entre los casi 17.000 que tienen los 19 centros penitenciarios panameños.
Un informe del World Prison Brief también llamó la atención sobre El Salvador ya que esa, que es una de las naciones más pequeñas de América Latina, es la segunda del mundo, después de Estados Unidos, con la mayor tasa de personas en prisión por cada 100.000 habitantes.
Y es que, pese a que la población de El Salvador es solo de 6 millones de personas, tiene 39.274 presos en cárceles con capacidad para 27.093.
Al 2 de junio del año pasado, los casos sospechosos de covid-19 en las prisiones salvadoreñas superaban los 1.000, con 142 confirmados.
«Estuve en diciembre pasado en El Salvador y había privados de la libertad en detención provisional con un hacinamiento del 900 %» en un centro, «ahí no cabía nadie», comentó Arosemena, sobre una realidad que, guardadas las proporciones, se repite en Honduras, Guatemala y Nicaragua.
PARAGUAY TRATA DE ESQUIVAR LA CRISIS
A lo largo de este año de pandemia, Paraguay sufrió varios intentos de fuga y algunos motines, el último en la cárcel de Tacumbú, en Asunción, el pasado febrero, que se saldó con siete fallecidos.
La ministra de Justicia, Cecilia Pérez, indicó a Efe que estos episodios no responden a la crisis sanitaria sino «al esquema de violencia» que el país arrastra «por la emergencia penitenciaria».
Sin embargo, Paraguay trató de dar una respuesta a los problemas de hacinamiento y, si bien no se consiguió una modificación legislativa, el ministerio depuró a 1.500 personas que padecían enfermedades de base y adultos mayores.
De este modo, se reportan seis presos y siete guardacárceles fallecidos en 2020 por el virus, frente a los casi 200 muertos que apuntaban las proyecciones.
Pero, a pesar del esfuerzo, este 12 de abril se dio el cierre epidemiológico de Tacumbú tras confirmarse dos casos positivos de coronavirus entre los internos, lo que evidencia que la lucha contra el hacinamiento y la pandemia está lejos de ganarse en las cárceles latinoamericanas.
El colombiano Alonso Álvarez retira el hielo en una rampa peatonal en el centro de Toronto (Canadá). (Foto: EFE/Gloria Nieto)
Toronto, Canadá, .- El Gobierno de Canadá anunció este miércoles que ofrecerá la residencia permanente a decenas de miles de trabajadores temporeros considerados esenciales, en su mayoría de los sectores agrícola y de salud, y a estudiantes internacionales que ya se encuentran en el país.
Las autoridades canadienses señalaron hoy que hasta 90.000 extranjeros podrán acogerse al programa como parte del objetivo de Canadá de admitir este año 401.000 inmigrantes, una decisión que llega después de meses de campaña por parte de organizaciones de defensa de los derechos de trabajadores.
Las personas que podrán ser incluidas en el programa son trabajadores con al menos un año de experiencia en Canadá en el sector sanitario u otras ocupaciones esenciales, así como estudiantes internacionales que se han graduado en un programa de educación postsecundaria en el país desde enero de 2017, explicó el Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía.
En 2020, Canadá se puso como objetivo admitir 341.000 emigrantes, pero la pandemia hizo que sólo 184.000 personas llegasen al país.
Además de los 401.000 inmigrantes que Canadá aceptará este año, en 2022 la cifra será de 411.000 y en 2023, 421.000.
A partir del 6 de mayo, las autoridades canadienses empezarán a aceptar las solicitudes para 20.000 trabajadores temporales en el sector sanitario, 30.000 en otras ocupaciones esenciales y 40.000 de estudiantes internacionales.
El ministro de Inmigración de Canadá, Marco Mendicino, dijo durante una rueda de prensa que «la inmigración es vital para la recuperación económica a corto plazo y la prosperidad a largo plazo».
«Sabemos que al atraer y retener los mejores y más brillantes añadiremos más empleos, crecimiento y diversidad a nuestra economía», destacó.
La Red de Derechos de Migrantes, una organización desde hace tiempo ha solicitado que los trabajadores temporeros que cada año acuden a Canadá puedan acceder a la residencia permanente, consideró insuficiente la medida.
«El anuncio de hoy abre una ventana en el corto plazo para los miles de migrantes que sean capaces de cumplir los restrictivos criterios, pero mantiene intacto los principios básicos del sistema de inmigración por el que centenares de miles son explotados», señaló la organización en un comunicado.
El director ejecutivo de la red, Syed Hussan, añadió que «es un principio, pero sin cambios fundamentales que otorguen el estatus migratorio total a todos, simplemente no es suficiente».
La Red de Derechos de Migrantes indicó que en 2020 Canadá permitió la llegada al país de 650.000 trabajadores temporales y estudiantes internacionales y que hay más de 1,6 millones de inmigrantes e indocumentados en el país.
FILADELFIA – Las vacunas recientemente desarrolladas por distintos laboratorios de todo el mundo constituyen la mejor herramienta para luchar contra la pandemia por COVID-19. No obstante, laboratorios y universidades siguen en la carrera para desarrollar medicamentos eficaces para tratar la enfermedad, entre ellos los llamados antivirales.
Los antivirales son medicamentos usados para el tratamiento de infecciones producidas por virus. Son distintos a los antibióticos, los cuales combaten las infecciones bacterianas.
Usualmente se dirigen a una parte específica del ciclo de replicación del virus, para evitar que se reproduzca, sin matar a la célula humana que lo alberga. Los virus son muy adaptables. Debido a que se reproducen muy rápido, tienen muchas oportunidades de mutar (cambiar su información génetica), lo que les brinda la posibilidad de que en pocas generaciones desarrollen resistencia a los medicamentos o vacunas que se desarrollan contra ellos.
El caso Remdesivir
En octubre de 2020, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, en inglés) aprobó para su uso de emergencia el antiviral Remdesivir (Veklury) para tratar la enfermedad de COVID-19 en adultos y niños mayores de 12 años. Este es un medicamento desarrollado por la empresa de biotecnología Gilead Sciences, considerado uno de los primeros fármacos que se diseñaron originalmente en respuesta a la amenaza de enfermedades emergentes causadas por virus de ARN, como el coronavirus SARS-COV-2.
Los ensayos clínicos sugirieron que Remdesivir podía acelerar el tiempo de recuperación de los pacientes. No obstante, un artículo publicado este año por la revista Forbes, dice que, si bien estudios recientes demuestran que sí bloquea la actividad del coronavirus, los ensayos clínicos reportaron que este medicamento no es suficientemente eficaz para tratar a los enfermos por COVID-19. De acuerdo con un estudio realizado a gran escala por el consorcio de ensayos Solidarity de la Organización Mundial de la Salud, se reportó que Remdesivir tuvo poco o ningún efecto en los pacientes hospitalizados por COVID-19, por lo que la OMS no recomendó su uso.
La promesa de Molnupiravir
Recientemente, se anunció que la empresa Merck & Co, está desarrollando un nuevo medicamento para combatir el COVID-19, el antiviral Molnupiravir, el cual se diseñó originalmente para combatir la influenza, donde inhibe la replicación del ARN y evita que el virus se pueda reproducir.
De acuerdo con los resultados de un estudio publicado el 3 de diciembre del 2020, en la revista Nature Microbiology, por investigadores de la Universidad de Georgia en Atlanta, se identificó que el fármaco Molnupiravir es una contramedida prometedora para romper las cadenas de transmisión comunitaria del coronavirus SARS-CoV-2. “De comenzar el tratamiento a tiempo, los contagiados podrían obtener grandes beneficios para ellos y el resto de la sociedad debido a que el medicamento podría prevenir que los pacientes se agraven y evitar los brotes comunitarios”, mencionaron los autores.
Molnupiravir, promete interrumpir los contagios por COVID-19 en 24 horas.
Previo a ser aprobado para su uso, la farmacéutica Merck & Co, se encuentra realizando distintos tipos de ensayos clínicos para ver cómo evoluciona la enfermedad en distintas dosis de Molnupiravir, los efectos secundarios, si hay menos hospitalizaciones, si los hospitalizados se recuperan antes, si se reduce la carga viral y en qué casos. En definitiva, todavía hay mucho trabajo por delante.
Otros antivirales Fármacos como hidroxicloroquina, interferón beta-1a, lopinavir/ritonavir, ribavirina, favipiravir, ivermectin, han sido evaluados sin mucho éxito. No obstante, un reciente estudio publicó que la tapsigargina, ha resultado un prometedor inhibidor de los principales virus respiratorios humanos (coronavirus, respiratorio sincitial e influenza A), pero aún se encuentra en la etapa preclínica
El presidente de EEUU, Joe Biden. (Foto: EFE/Andrew Harnik)
Washington, EE.UU.- El presidente, Joe Biden, defendió este miércoles la salida en septiembre de este año de las tropas estadounidenses de Afganistán porque EE.UU. cumplió «su objetivo» al desmantelar Al Qaeda y matar a su entonces líder, Osama bin Laden.
«Creo que nuestra presencia en Afganistán debería estar enfocada en la razón por la que fuimos allí en principio, para asegurarnos de que Afganistán no se convirtiera en una base para atacar nuestra nación otra vez. Hicimos eso. Cumplimos ese objetivo», defendió Biden.
El mandatario recordó que es el cuarto presidente que gobierna con tropas estadounidenses en Afganistán y prometió que no pasará esa «responsabilidad a un quinto». Antes que él, tres presidentes ya intentaron salir del país asiático: George W. Bush (2001-2009); Barack Obama (2009-2017); y Donald Trump (2017-2021).
Reveló que habló este martes sobre su decisión con Bush y, aunque no explicó qué le dijo el expresidente, afirmó que ambos agradecen a los Fuerzas Armadas el sacrificio en Afganistán.
POCOS DETALLES…
Como ya se adelantó el martes, la decisión de Biden significa que EE.UU. y el resto de aliados de la OTAN no cumplirán la promesa que Trump hizo a los talibanes de sacar todas las tropas de Afganistán antes del próximo 1 de mayo.
El objetivo del actual mandatario es iniciar el proceso de retirada en esa fecha y terminarlo antes del vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Biden no ofreció nuevos detalles de los plazos de la retirada y se limitó a decir que no será una salida precipitada sino que se hará de forma «responsable» y «segura».
Además, dijo que en los «próximos meses» concretará el tamaño del pequeño contingente que EE.UU. quiere dejar en Afganistán para proteger a los diplomáticos estadounidenses.
…Y MUCHOS SÍMBOLOS
Aunque faltó concreción, este anuncio, el mayor de Biden en política exterior en lo que lleva de mandato, sí estuvo repleto de símbolos.
El mandatario eligió dar su discurso en la «la Sala del Tratado» de la Casa Blanca, donde en 2001 Bush anunció el inicio de la ofensiva militar.
También recordó que es el primer presidente en 40 años en tener un hijo que estuvo en una zona de guerra, en referencia a Beau, quien luchó en Irak y falleció de cáncer en 2015.
Además, sacó un papel que lleva en el bolsillo desde hace 12 años con el número exacto de estadounidenses que han perdido la vida en Afganistán: 2.488.
«La guerra de Afganistán no fue diseñada para ser un proyecto de generaciones», manifestó Biden, quien recordó que hay estadounidenses destinados en ese país que ni siquiera habían nacido cuando se produjeron los ataques del 11 de septiembre y, además, hay familias en las que padres e hijos han luchado en ese conflicto.
Asimismo, tras el discurso, Biden hizo una ofrenda floral en la sección 60 del cementerio nacional de Arlington, donde están enterrados los soldados que perdieron en las guerras de Irak y Afganistán.
«Es hora de acabar con la guerra más larga de Estados Unidos. Es hora de que las tropas estadounidenses vuelvan a casa», subrayó.
La guerra de Afganistán comenzó en octubre de 2001 con la misión de dar caza a Osama Bin Laden, el «cerebro» de los atentados del 11 de septiembre de ese año, y castigar a los talibanes que le habían dado refugio.
SE DEFIENDE DE LAS CRÍTICAS
Por último, Biden se dirigió directamente a quienes han criticado su decisión de salir de Afganistán sin condiciones, es decir, sin supeditarla al cumplimiento de ciertos compromisos por los talibanes o el Gobierno afgano, como hicieron sus predecesores.
«No podemos continuar este ciclo de extender o expandir nuestra presencia militar en Afganistán con la esperanza de crear condiciones ideales para nuestra retirada y esperando un resultado diferente», contraatacó.
Además, argumentó que la amenaza del terrorismo es global y EE.UU. necesita concentrarse en otros temas prioritarios para Washington, como el auge de China.
Horas antes del discurso, el director de la CIA, William Burns, criticó la decisión de Biden al considerar que si EE.UU. se retira existe un «riesgo significativo» de que Al Qaeda y otros grupos terroristas encuentren un refugio en Afganistán, como ocurrió con los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Frente a ello, Biden, consideró que otros países con intereses en la zona, como Pakistán, pueden ayudar al Gobierno afgano y aseguró que Washington seguirá dando ayuda humanitaria.
Se comprometió también a apoyar las conversaciones entre el Ejecutivo afgano y los talibanes, que no han dado fruto en sus siete meses de duración y que los insurgentes ahora amenazan con boicotear por la decisión de Biden, al que acusan de traicionar la promesa que les hizo Trump.
Actualmente, hay unos 3.500 efectivos estadounidenses en Afganistán, entre ellos 2.500 militares y 1.000 miembros de las fuerzas especiales; mientras que la OTAN mantiene a otros 7.000 soldados, procedentes de otros países de la Alianza y también procedentes de socios como Georgia.
Philadelphia Department of Public Health (Foto: Archivo/Impacto)
FILADELFIA – El Departamento de Salud Pública de Filadelfia anunció hoy 1.077 nuevos casos de COVID-19. Esto eleva el número de casos confirmados a 131.194. El Departamento de Salud también anunció 236 nuevos casos probables de pruebas rápidas de antígenos.
El Departamento de Salud Pública reporta nueve nuevos fallecimientos en Filadelfia por el COVID-19 para el día de hoy. Esto significa que el número de residentes que han perdido la vida por el virus en Filadelfia es de 3.350. Del total de 3.350 muertes, 1,183 (35%) fueron en hogares de ancianos.
Asimismo, 499 pacientes con COVID-19 están siendo tratados actualmente en hospitales de Filadelfia, y 53 de ellos asistidos por ventiladores artificiales.
El Centro de Vacunación de Center City se prolonga durante cuatro semanas como clínica tipo 1 apoyada por FEMA: En respuesta a la “pausa” de la administración de la vacuna contra el COVID-19 de Johnson & Johnson por parte de la FDA y la CDC, la ciudad de Filadelfia y FEMA cambiarán el Centro de Vacunación de Center City a una clínica de vacunas Pfizer ampliando la misión del Centro durante cuatro semanas más hasta el 26 de mayo.
Se espera que el Departamento de Salud reciba 84.000 dosis de vacunas Pfizer del gobierno federal el lunes 19 de abril. Estas dosis se utilizarán durante tres semanas de clínicas de primera dosis que se extenderán hasta el 5 de mayo de 2019. Otras 84,000 dosis de la vacuna Pfizer estarán disponibles para las clínicas de segunda dosis que se llevarán a cabo del 6 al 26 de mayo. El Departamento de Salud ha mantenido una reserva de vacunas contra el COVID-19 para ayudar a la ciudad a enfrentar una posible escasez debido a dificultades climáticas y de entrega. Gracias a este plan, la ciudad podrá hacer funcionar el CCVC a plena capacidad (6.000 dosis al día) utilizando las dosis de Pfizer que ya tiene a su disposición hasta la entrega del lunes.
La provisión federal para esta clínica es de 4.000 dosis al día, con el entendimiento de que el Departamento de Salud complementará esta provisión con 2.000 dosis al día para mantener la capacidad actual de 6.000 dosis al día.
Lanzamiento de las Clínicas de Vacunación para empleados de la Ciudad en asociación con CVS Health y Jefferson Health: La Ciudad y CVS Health anunciaron esta semana una serie de clínicas de vacunación contra el COVID-19 para miles de empleados de la Ciudad de Filadelfia. Tres clínicas de vacunación de CVS Health están abiertas con cita previa únicamente para todos los trabajadores de la alcaldía, no para el público general.
Al mismo tiempo, la Ciudad y Jefferson Health han abierto una clínica separada en el Centro de Convenciones de Pensilvania específicamente para vacunar a los trabajadores de saneamiento de la Ciudad de Filadelfia. Las clínicas están administrando la vacuna Pfizer y, por lo tanto, no se ven afectadas por la suspensión de la vacuna Johnson & Johnson. En este comunicado de prensa (en inglés) encontrará más información, incluidas las ubicaciones de estas clínicas.
El Comisionado de Salud, Dr. Thomas Farley, recibe su vacuna contra el COVID-19: A principios de esta semana, el Dr. Farley recibió su primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 a través de su proveedor médico. El Departamento de Salud capturó este evento y está disponible en línea, incluyendo sus reflexiones sobre la situación de la pandemia y cómo se está llevando a cabo la distribución de la vacuna. Los medios de comunicación que deseen obtener imágenes inéditas de la vacunación deben ponerse en contacto con matthew.rankin@phila.gov.
Mapa de los centros de prueba: Un nuevo buscador de centros de prueba en phila.gov/testing ayudará a las personas a encontrar sitios donde puedan realizarse las pruebas para detectar COVID-19 de forma gratuita en Filadelfia. Cualquier persona puede buscar un sitio por dirección, hacer clic en su ubicación en mapa para obtener información específica del centro y filtrar por día de semana y formas de acceso (a pie o en automóvil).
Formularios de interés para recibir la vacuna contra el COVID-19: La Ciudad ha publicado dos formularios para ayudar a los habitantes de Filadelfia a registrar su interés en recibir una vacuna contra el COVID-19. Estos formularios no son para registrarse para una cita, pero le indicarán al Departamento de Salud Pública cómo comunicarse con usted cuando sea elegible y la vacuna esté disponible para usted.
Miembros de la comunidad pueden registrarse utilizando el Formulario de Interés para recibir la vacuna contra el COVID-19. El formulario está disponible en inglés, español, chino, vietnamita y francés. Las personas que no tienen acceso a Internet pueden comunicarse con Philly311 (marcando el 3-1-1) para obtener ayuda para completar el formulario de interés.
Fotografía cedida hoy por David Lang donde aparece la socióloga Tanya Ramos-Puig. (Foto: EFE/David Lang)
Miami, EE.UU.- La socióloga de origen puertorriqueño Tanya Ramos-Puig, considerada una «una defensora de la igualdad educativa», liderará a partir de este miércoles la Fundación Cultural Latin Grammy, una entidad filantrópica de la Academia Latina de la Grabación que promueve su música y los nuevos talentos.
Ramos-Puig, de padres boricuas y nacida en Nueva York, agradeció la nueva oportunidad a la Fundación, con la que ha trabajado los últimos seis años, al subrayar su empeño en apoyar juntos «la promesa de preservar y fomentar la música latina durante muchos años más».
La Fundación, establecida en 2015, ha contado con el apoyo de artistas como Enrique Iglesias, Juan Luis Guerra, Emilio y Gloria Estefan, Miguel Bosé, Carlos Vives, Julio Iglesias y Juanes para sus gestiones educativas.
Gabriel Abaroa Jr., presidente y director ejecutivo de la Academia Latina de la Grabación, manifestó en un comunicado que se trata de una organización sin ánimo de lucro que ha asignado más de 5,7 millones de dólares en becas que ayudan a más de 255 estudiantes de música en varias partes del mundo.
Además, dona instrumentos musicales a escuelas necesitadas y otorga subvenciones a investigadores, antropólogos, musicólogos, estudiosos e instituciones para contribuir a la investigación y preservación de la música latina.
Abaroa Jr además destacó la experiencia de Ramos-Puig en el sector de entidades sin fines de lucro y recaudación de fondos para «reforzar a nuestro equipo y su misión».
«Es un honor para mí asumir la dirección de la Fundación Cultural Latin Grammy, una organización con gran credibilidad y un compromiso indisputable para forjar el futuro de talentosos músicos jóvenes alrededor del mundo que comparten una pasión especial por la música latina», expresó por su parte Ramos-Puig.
Durante las dos últimas décadas, Ramos-Puig ha consagrado su carrera a mejorar las oportunidades educativas y los resultados en la vida de jóvenes en algunas de las comunidades más carentes de recursos en varias entidades, entre ellas, Pencils of Promise, Education Pioneers y The Children’s Aid Society.
Ramos-Puig, que tiene una licenciatura en Sociología de la Universidad de Nueva York (NYU) y una maestría de Ciencias en Política y Administración Urbana de The New School, es exalumna del Coro New York Leadership Center e INROADS, y fue profesora adjunta de LaGuardia Community College.
En 2009 se graduó del programa de nivel ejecutivo del Instituto de Administración de Entidades sin Fines de Lucro de la Facultad de Administración de Empresas de Columbia.
Entre tanto, Manolo Díaz, que encabezó exitosamente los inicios de la Fundación Cultural Latin Grammy, como su vicepresidente senior, seguirá a su servicio como miembro de su Consejo Directivo.
Abaroa Jr. manifestó que Díaz ha «cambiado la vida de muchos artistas jóvenes» durante su etapa al frebre de la Fundación.