Buscando un cuento sobre Navidad, cayó en mis manos un libro del profesor Juan Bosch, uno de los cuentistas más famosos del mundo y expresidente de República Dominicana. Era precioso, lo devoré en un día; pero, ¿quién se atrevería a darle a Bosch un libreto sobre su cuento?
Ningún famoso quiso hacerlo, pero no me di por vencida. Llamé al expresidente y le dije que tenía fecha separada en la sala más importante del Teatro Nacional para hacer musicales y cuentos para niños.
Conocer a Juan Bosch fue una cosa maravillosa. Le conté que nadie me quería hacer un guion de su libro, y que yo me ocuparía, si él lo permitía. Miró con una sonrisa y dijo: “Sí. Lo único que te pido es que me lo traigas a la oficina, y así ver el trabajo que has hecho”.
Lo que más me impresionó fue cómo el profesor mezclaba a los Reyes Magos con el hoy famoso Santa Claus. Es una manera bella de juntarnos en estas creencias: los de Estados Unidos y los latinos.
La Navidad era una gran fiesta en mi familia de origen. Llena de tradiciones, siendo niña, disfrutaba de hacer los pasteles de hojas, el cerdo asado, con mi mamá, y muchas más comidas. Abundaban, de forma exagerada, los dulces navideños, que se ponían en una mesa mediana, al lado de la grande, llena de turrones españoles, nueces, frutas, bombones, galletas…
Pero, lo que más esperaba eran los regalos de los Reyes Magos. En esa época, Santa Claus no era muy conocido. Acostarnos temprano, y antes poner hierba y agua para los camellos. Me despertaba varias veces en la noche para ver si habían entregado los regalos, o si quizás los podía ver. También eran famosos los desfiles de los Reyes Magos. No me los perdía.
Por eso es muy difícil, para los que están lejos de su familia, celebrar estas fechas solos. Recordamos a los que se fueron (en mi caso, a mi papá, que adoraba la Navidad), y nos enseñaron a disfrutarla y valorarla.
Si lees el cuento, notarás que él profesor habla con Dios, con una comunicación muy parecida a la que tenemos con cualquier amigo. Algo muy inteligente y gracioso. Los Arcángeles, Los Ángeles de la guarda, la confusión de María y José nos hacen reír. Y nos acerca a ellos.
Disfruta tu Navidad y ten un hermoso Año Nuevo. Cuida también tu cuerpo. ¡Qué Dios bendiga a todos y a sus familias!
En Las Animas, Colorado, casi nunca vimos una blanca Navidad con toda su nieve y esplendor.
Éramos una familia pobre con dos maravillosos padres inmigrantes que tenían 12 hijos. Cuando éramos niños, mis hermanos y yo, no recibíamos la cantidad de regalos que los niños reciben en la actualidad, pero teníamos la suerte de conseguir una prenda de vestir que realmente necesitábamos. Todos esperábamos la Navidad, esperando recibir caramelos, nueces y tal vez una fruta, pues era muy cara en ese entonces y tenerla fresca era muy especial.
EL ÁRBOL MÁS GRANDE
No podíamos permitirnos un árbol con tanta frecuencia, así que conseguíamos uno que había estado en la Memorial Grade School, ya que nos lo podíamos llevar a casa una vez que la escuela cerraba por vacaciones. Dos de mis hermanas mayores lo llevaban a casa. Caminaban orgullosas con el árbol que todavía tenía mucho oropel colgando de las ramas, lo cual apreciábamos mucho. Siendo este árbol el más grande del barrio, podríamos dar la bienvenida con orgullo a la época de navidad. Una vez que lo metíamos en la sala de estar, a menudo nos encontrábamos con que era demasiado alto y teníamos que cortarlo para que se adaptara a nuestra casa.
Teníamos una cadena de luces viejas que burbujeaban cuando se encendían. Y luego le poníamos tiras de palomitas y arándanos, haciendo el árbol aún más maravilloso.
“SHOW AND TELL”
La costumbre en las escuelas era que la semana después de las vacaciones los niños mostraran sus obsequios en una actividad llamada “Show and Tell”, y contaran parte de la lección en el aula. Tenía miedo de que si tomaba los calcetines y la ropa interior que me habían regalado mis padres, me sacarían de la escuela a carcajadas, por lo que tome prestados unos juguetes que había en el patio de un niño blanco y más afortunado y los devolví después de adjudicármelos como propios en clase.
A menudo me preguntaba por qué este tipo de “Papá Noel blanco” nunca vendría a nuestro vecindario. No muchos blancos se aventuraban en nuestro bloque por la noche. Quizás no se presentó porque temía que algunos de mis hermanos morenos mataran a Rudolf y pudieran convertirlo en tacos para la comunidad.
Nuestras Navidades fueron humildes pero muy buenas. Tuvimos cariño y eso fue suficiente. Mientras muchos otros estaban recibiendo buenos obsequios, nosotros recibíamos cariño, frijoles, buenas tortillas caseras y unos sobresalientes tamales.
UN DOLOR INESPERADO
Yo era un estudiante en la Universidad de Colorado Boulder cuando mi hermano menor, Mano, me convenció de regresar a casa, para disfrazarme para algunas familias muy pobres; me vestirían como un “Papá Noel moreno”. Me resistí, pero Mano insistió en que necesitaban hacer esto. Su grupo de la iglesia católica junto con el sacerdote Charlie Horn, estaban organizando este proyecto. Conocí al Padre Charlie, y aprecié que trabajara con la juventud latina.
Había llegado la noche, hacía frío, nos habíamos reunido todos en la iglesia. Las donaciones de alimentos no habían sido tan abundantes. Así que el buen sacerdote junto con Lydia Vela y Teresa Saldana, mi prima, fueron a la tienda de Thaxton a comprar más productos enlatados.
Poco después, todos nos quedamos impactados al escuchar la noticia. Mi hermano Mano y un par de personas más se subieron a mi auto y corrieron hacia Thaxton’s Market. Había coches de policía por todas partes, y vimos los dos autos que seguían humeando; el del Padre Horns sufrió los peores daños. Nuestros compañeros habían chocado.
Los productos enlatados comprados recientemente se mancharon con sangre de los nuestros. Nos dijeron que Lydia había muerto, y Teresa había sido enviada a La Junta, a 21 millas de distancia, donde se tenía un mejor hospital.
Recogimos los productos enlatados y de regreso a la iglesia mientras limpiamos las latas, las lágrimas corrían por nuestras mejillas. Mano insistió en que el espectáculo tenía que continuar. Los niños y las familias esperaban a Santa. Mi hermano nos presionó para que fuéramos fuertes y no decepcionáramos a las familias. Me puse el traje barato de Santa y nos fuimos. Esas familias pobres y necesitadas nunca habían tenido a Papá Noel en sus casas. Si bien lo que dimos no fue mucho, fue dado de un corazón a otro.
Nos sentimos más fuertes después de visitar y ver sonreír a las familias. Había grandes sonrisas en los rostros de los niños.
Cerca de la medianoche, llegamos a La Junta, y descubrimos que nuestra tía, mamá de Teresa, ya estaba allí. Afortunadamente mi prima, aunque estaba gravemente herida, sobreviviría.
Más tarde nos dijeron que un estudiante borracho de una familia blanca de élite fue el que había impactado de frente el auto del Padre Horns. El joven que provocó el accidente nunca fue procesado. Otro terrible momento de racismo en nuestro pueblo.
Después de ese día, interpreté a Santa para muchos grupos comunitarios que necesitaban a alguien gordito con una voz fuerte que pudiera cantar fuerte un Ho-Ho-Ho.
SÓLO UN SUEÑO
¡Hoy quisiera una Navidad morena! Con nuestra propia versión de Papá Noel, llegaríamos a un parque en un Taco Truck decorado de verde, blanco y rojo, con muchas luces parpadeantes decorando el exterior.
En los altavoces se escucharían la canción “Feliz Navidad” de José Feliciano y luego, los mariachis harían zapatear a los elfos, y aparecerían danzantes aztecas con sus trajes coloridos y bailes increíbles a ritmo de los tambores.
Por fin, nuestro Santa del barrio “Pancho Claus o Chicano Claus” con un sarape al hombro, seria ayudado por los elfos, repartiría en abundancia, dulces, juguetes y regalos para todos.
Colocarían una silla grande para tomarse fotos con Pancho Claus, que les daría un certificado de regalo para un camión de tacos local.
Habría mesas de buffet con enchiladas, chiles rellenos, arroz, tamales y por supuesto, tortillas de maíz. De postre, habría panes dulces mexicanos.
Las familias formarían un arco iris de diferentes etnias, dado los muchos matrimonios y amistades interculturales que se encontrarían ahí.
Hay muchas buenas tradiciones navideñas, yo solo quiero agregar mi propio toque a esta época.
¡Viva todos los Santas que nos traen amor y esperanza!
Alcanzar tus sueños de niño es posible, con esfuerzo y disciplina, así nos lo demuestra el actor y productor Jaime Aymerich, un mexicano que se atrevió a mirar alto.
VOCACIÓN
Jaime Alberto Aymerich Chávez, nació y se crio en la Ciudad de México. Desde niño siempre le llamó la atención lo relacionado al arte y la cultura; cada que tuvo oportunidad participó en hacer teatro. Estudió la carrera de actuación en el Centro de Arte Dramático con el escritor y dramaturgo Héctor Azar, donde fue galardonado por su trabajo. Aún estudiante, lo contrataron como actor en varias telenovelas en Televisa San Ángel, la televisora más grande de México.
Jaime formó parte de un grupo de teatro que daba giras por toda la República Mexicana, con la misión de acercar el teatro a la gente de todo el país. Participó en la televisión educativa para niños contando historias. Como actor teatral realizó varias puestas en escena como “El Tintero”, “El fin” y “Quiero vivir”, entre otras. Asimismo, como actor de teatro de sketches y comedias recibió varios premios por su participación en la Casa de los Comediantes.
En 1995, lo contrataron para hacer la telenovela “Acapulco Bay” en Acapulco, México, coproducción Televisa-Fox, el cual tuvo mucho éxito, con un alto rating en EE. UU. Así, Jaime volteó su mirada al país del norte.
“La presencia de los latinos ha crecido en Estados Unidos y en el mundo”
HOLLYWOOD
En 1996, el actor decidió emigrar a los Estados Unidos para probar fortuna, donde después de un tiempo, buscando arreglar su situación migratoria, consiguió varios papeles, donde tuvo la oportunidad de trabajar con Kristy Alley en un show que se llamó “Fat actress”, e hizo sketches con Martin Short en “Prime Time Glick”. A partir de ese momento Jaime inició una carrera fructífera en EE. UU.
Dentro de sus proyectos más recientes y exitosos está su participación en la película “The Laudromat” con actores de la talla de Meryl Streep, Gary Oldman y Antonio Banderas, en 2019. En ese mismo año, participó en una exitosa serie de comedia romántica estadounidense producida por Telemundo, llamada “Betty en NY”.
“Los artistas tenemos una responsabilidad con la sociedad”
SU PRIMER FILM
Aymerich debutó como actor en 2002, con la película “Un secreto de Esperanza”, el último filme de la actriz mexicana ganadora del Globo de Oro y el Oscar, Katy Jurado. Esta película obtuvo 11 premios en varios festivales internacionales, lo que marcó un nuevo nivel de éxito para la cinematografía mexicana.
Jaime recuerda que, después de la muestra de dicha película en un festival de cine en Londres, una chica se la acercó a él y le dijo “Gracias a ti acabo de dejar mi trabajo”, Aymerich quedó sorprendido y le preguntó “¿Por qué?”, y ella dijo “Porque voy a luchar por mis sueños, como lo dice la película”. “Ese momento me impactó, comprendí cómo con este trabajo puedes llegar al corazón de las personas, y lograr sacar de ellos algo bueno; y por eso sigo aquí”. Como actor, nuestro protagonista dice tener mucha responsabilidad con la sociedad. “No estamos en este negocio sólo por salir en la TV, sino para dar a conocer historias que agraden y con las que se identifique el público.
VENCEDOR DE BATALLAS
Han sido varios momentos personales difíciles que le ha tocado vivir a este artista en su andar por la farándula, y a nivel profesional, encontrar a la persona correcta para el show correcto, encontrar que una relación con algún creador, director, o actor funcione; y convencer a los estudios de Hollywood de que los latinos también son capaces de hacer grandes cosas. Luchar para dar una mejor imagen de ellos, y cambiar el cliché en el que se les tiene. “Los latinos aportamos alegría y mucho culturalmente”, resalta.
No ha sido un camino fácil, pues nos comenta que la gente ve a los actores en las películas, pero no conocen todo el esfuerzo que hay detrás, como hacer audiciones para muchísimos proyectos y quedarse en uno; aunque pueden existir casos en los que audiciones para 10 y te quedas en los 10.
“La actuación es una carrera de persistencia, de aguante y de creatividad”
EL PRODUCTOR
A lo largo de 30 años a Jaime le ha tocado, ver, aprender y participar en cada uno de los departamentos de producción como vestuario, peinados, maquillaje, audio, cámaras, lentes, administración, ejecutivo, etc., lo cual le dio el conocimiento y la confianza para incursionar como productor.
Él considera que empezó con el pie derecho, ya que su primer trabajo como productor “Julia and the Phantoms”, una serie musical original de Netflix (2020), obtuvo premios Emmys.
Jaime es cofundador internacional de la empresa Crossover Entertainment LLC en Los Ángeles, California.
Es cofundador y socio de la compañía CRe84U “Created for You” junto con Nancy Cartwright (voz de Bart Simpson en la versión inglés), Carolina Vargas (esposa), Mónica Gil Rodríguez (productora de películas) y próximamente se sumará una artista más. “Espero que lo que estamos haciendo les guste mucho, yo estoy muy entusiasmado”.
Como empresario, Jaime ayuda a otros talentos latinos a incursionar en el mundo del cine hollywoodense.
“Lucha por tus sueños y no seas un “borrego” que hace lo que los demás dicen que hagas”
Jaime Aymerich.
RODEADO DE MUJERES
El mundo de Aymerich está rodeado de mujeres, como sus compañeras de la compañía “CRe84U”, su esposa, su hija Victoria Bee, su próxima hija, quien nacerá en enero, y de su madre, a quien considera una mujer muy sabia y cimiento muy fuerte para él.
“Soy muy afortunado al estar rodeado de mujeres”
Venimos de una cultura “Mexican Macho”, pero ya no, el mundo ha cambiado y ahora las mujeres son la base de la familia y de la sociedad; gracias a ellas estamos aquí y estamos haciendo las cosas; el mundo del entretenimiento es muy estético, y la estética es femenina y es mujer.
MI TRABAJO, MI ORGULLO
Como latino, se enorgullece de poder trabajar no solo con las ganas, y el entusiasmo, sino con el propósito de querer aportar algo a la cultura, a la comunidad, y a la sociedad.
“El mundo está pasando por una etapa muy loca, como lo es el caso de la pandemia y la inflación, y tenemos que ayudar a mejorar”, reflexiona.
“La creatividad me apasiona, es algo que necesito hacer todo el tiempo, porque me gusta. He tenido la fortuna de trabajar siempre en lo que me gusta. Para mí es un trabajo muy agradable y satisfactorio.Estoy muy contento por lo que está pasando”, dice sonriendo. Con sus nuevos proyectos con “Created for You”, cultivados durante la pandemia en plataformas importantes, desea representar bien a los latinos. Jaime los apoya no sólo para que se muestren en la pantalla, sino para incluirlos también en los detrás de cámaras, como productores y como administrativos. “A Hollywood todavía le falta mucho para ser inclusivo, pero está en el camino”, dice.
“Los latinos nos identificamos mucho porque somos una cultura que le gusta ayudar realmente”
Para finalizar, Jaime Aymerich nos dice “Es bien importante que nos valoremos como latinos, y veamos lo importante que somos como grupo, de cuidarnos y queremos en familia, y de seguir con nuestras tradiciones”
¡Enhorabuena Jaime, que tengas mucho éxito para el 2022!
Philadelphia Department of Public Health (Foto: Archivo/Impacto)
FILADELFIA – El Departamento de Salud Pública de Filadelfia informó hoy que se han administrado 25,553 dosis adicionales de la vacuna COVID-19 desde el último reporte del pasado lunes 20 de diciembre de 2021. Esto eleva el número total de residentes totalmente vacunados a por lo menos 955,834, y el número de residentes con al menos una dosis de la vacuna COVID-19 a 1,203,088. Actualmente, el 77 por ciento de los adultos de Filadelfia están completamente vacunados, y el 96.9 por ciento de los adultos de la ciudad han recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19.
Todos los residentes de cinco años o más son elegibles para vacunarse en Filadelfia. El 22.4 por ciento de los niños de 5 a 11 años en Filadelfia han recibido al menos una dosis de vacuna. Entre los residentes de Filadelfia elegibles de 12 años o más, el 71.3 por ciento está completamente vacunado y el 89.7 por ciento ha recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19.
El Departamento de Salud informa que 422 pacientes con COVID-19 están siendo tratados actualmente en hospitales de Filadelfia, con un total de 46 asistidos por ventiladores.
En las últimas dos semanas, el 8.4 por ciento de las pruebas de COVID-19 han dado positivo. Hasta ahora, durante la pandemia, 190,509 residentes de Filadelfia han sido diagnosticados con COVID-19, y 4,192 han sucumbido al virus. Filadelfia está registrando un promedio de 746 nuevos casos de COVID-19 por día en las últimas dos semanas.
Departamento de Salud recuerda a los habitantes de Filadelfia evitar reuniones navideñas: durante su sesión informativa más reciente sobre el COVID-19, la Comisionada de Salud, la Dra. Cheryl Bettigole, recomendó que las personas eviten las reuniones bajo techo durante las festividades debido al fuerte aumento de nuevos casos de COVID-19. Desde entonces, el número de casos nuevos identificados diariamente ha aumentado. Esto significa que es aún más importante evitar reunirse con otros hogares en Navidad. Para las personas que todavía se van a reunir, hay una serie de recomendaciones que se pueden hacer para reducir el riesgo de todos.
En primer lugar, si alguien se siente enfermo, debe quedarse en casa y lejos de los demás. Esto es cierto, incluso si una persona no puede hacerse la prueba, o la prueba de COVID-19 es negativa, ya que hay una serie de virus en circulación que son fácilmente transmisibles.
Si es posible, todos deben hacerse una prueba de COVID-19 lo más cerca posible a la fecha de la reunión. Esto ayudará a identificar a cualquier persona que se haya vuelto infecciosa pero que no muestre síntomas de COVID-19.
Intente aumentar la ventilación del lugar donde se va a reunir. Abra ventanas y puertas o, idealmente, celebre la reunión al aire libre. Se ha demostrado que la ventilación reduce significativamente el riesgo de contraer o propagar COVID-19.
Finalmente, preste atención a la cantidad de personas en su reunión y sepa quiénes son. Si hay mucha gente o está preocupado por el estatus de vacunación de esas personas, está bien retirarse temprano.
Registros de COVID-19 no serán actualizados los viernes 24 y 31 de diciembre: debido a las próximas fiestas de navidad y año nuevo, los paneles de control de vacunas y pruebas de COVID-19 que se encuentran en.phila.gov/covid no se actualizarán los viernes 24 y 31 de diciembre. Continuarán actualizándose en los horarios habituales de lunes a jueves, y volverán a las actualizaciones normales (de cinco días), la semana después del Año Nuevo.
Los grandes mostradores de Macys con la historia de “Tiptoe y la máquina voladora/Tiptoe and the flying machine”. Center City, Filadelfia, 2021. (Foto: Cortesía/Mary Luz Marques)
¡Este mes de diciembre ha sido muy especial para mí! Aunque la pandemia nos sigue azotando de manera implacable, existe un sentimiento de solidaridad que se siente en el aire. El regalo más lindo, que he sentido en esta época de navidad, es la armonía de convivir en comunidad sintiendo el calor humano del abrazo colectivo.
Escuchar las risas de las personas, el murmullo melódico de las canciones y de las conversaciones animadas, en medio de un caminar cotidiano, son parte del tradicional espíritu navideño anhelado por muchos de nosotros. Este acto participativo, y de compartir en celebración, es el mejor deleite para llenar nuestro espíritu de amor y gratitud por lo que tenemos, especialmente en estos tiempos en donde las nuevas variantes del COVID-19 siguen difundiéndose por el mundo.
El show de luces en Macys. Center City, Filadelfia, 2021. (Foto: Cortesía/Mary Luz Marques)
Por esta razón, quise llenarme del espíritu de la Navidad recorriendo lugares típicos, durante estas fiestas, en el centro de la ciudad de Filadelfia. ¡Quería respirar y sentir las historias de la comunidad!
Así, empecé mi recorrido visitando la tienda Macys, en el edificio Wanamaker, localizado en la calle Market. Al llegar pude observar los grandes mostradores decorados como libros de pop up que contaban la historia de “Tiptoe y la máquina voladora/Tiptoe and the flying machine”.
Este cuento relata la historia de un pequeño reno que creía ser incapaz de volar; así, que con la ayuda de sus amigos de la villa –como el señor búho y los otros animalitos–, empezaron a diseñar una máquina voladora para Tiptoe. ¿Y qué creen que pasó después? La narración nos dice que el reno empezó a volar y a recorrer el pequeño pueblo en dónde vivía. ¿Cuál es la moraleja del cuento? ¡Creelo y podrás alcanzarlo!
“A Christmas Carol” en Macy’s Dickens Village. Center City, Filadelfia, 2021. (Foto: Cortesía/Mary Luz Marques)
Después de leer está historia de esperanza, entré a la tienda a ver el espectáculo de luces durante la única sesión de la mañana. La gente se encontraba un poco aglomerada, con cierta distancia social, esperando el comienzo del programa. Buscando el sitio perfecto para verlo, encontré el espacio adecuado que me permitiese disfrutarlo sin interrupciones.
El jardín de invierno. Dilworth Park, Filadelfia, 2021. (Foto: Cortesía/Mary Luz Marques)
Unos minutos más tarde, una voz femenina dio la bienvenida a los presentes y la magia de los juegos de luces, de diferentes colores, empezaron a llenar el árbol electrónico de navidad. Muy atenta a lo que seguía, comenzaron a contar las historias clásicas del “Nutcracker”, “Rudolph el reno de la nariz roja”, entre otras; mientras, las figuritas electrónicas se visualizaban en el desarrollo del cuento. La música de fondo llenaba el ambiente de fiesta y algarabía a los participantes. ¡Los quince minutos de cuentos mágicos llenaron mi corazón de optimismo! Es increíble observar como las historias nos unen en un ambiente de solidaridad.
Christmas Village. Love Park, Filadelfia, 2021. (Foto: Cortesía/Mary Luz Marques)
La aventura no terminó aquí. Después visité el tercer piso de este edificio para ver la representación gráfica del libro “A Christmas Carol”, escrito por el autor Charles Dickens. La historia cuenta que Ebenezer Scrooge, una persona amargada y sin amor al prójimo, recibe el espíritu de la Navidad, cuando un fantasma, con poderes sobrenaturales, le hace ver el pasado, el presente y el futuro de su vida solitaria.
En Macy’s Dickens Village, los personajes parecen cobrar vida a medida que el visitante recorre los escenarios del libro que fue publicado en 1843. Los espacios de la villa están decorados con elementos de esa época y la vestimenta típica de los personajes, recrea esos momentos característicos de la narración. ¡Realmente es una experiencia única!
La bibliotecaria está leyendo el libro “Cómo el Grinch robó la navidad/How the Grinch Stole Christmas” en Christmas Village. Love Park, Filadelfia, 2021. (Foto: Cortesía/Mary Luz Marques)
Después de estas inspiradoras historias, empecé a caminar y llegué a Dilworth Park. Me llamó mucho la atención el jardín de invierno. Observé los animales inanimados que se habían construido con elementos de la misma naturaleza. Me preguntaba: ¿cuál es la historia que el artista quiere transmitir? Cómo descifrando un rompecabezas, me puse a observar los elementos de esta composición. Mi imaginación empezó a volar y a crear historias cortas con este tipo de parque zoológico, pero sin rejas. En este ambiente se podía apreciar y sentir una especie de libertad compartida con la naturaleza.
Cruzando la calle Broad, me encuentro con el Christmas Village en Love Park. Al caminar hacia el centro de esta villa veo que una bibliotecaria estaba leyendo cuentos e historias a los transeúntes que circulaban en ese momento. El centro estaba lleno de niños, jóvenes y adultos; todos muy atentos a las historias. Me senté y escuché el cuento de “Cómo el Grinch robó la Navidad/How the Grinch Stole Christmas”. ¿No sé si ustedes han escuchado esta historia? A mí me gusta escucharla porque a pesar de que el Grinch tiene su corazón, tres veces más pequeño que los demás y “odiaba la Navidad”, él aprenderá una lección de vida con el desarrollo de la historia.
Para mí, la Navidad se debe iluminar del amor, la camaradería, la empatía, la compasión y todos esos sentimientos nobles que deben irradiar nuestro corazón para forjar una sociedad en donde estemos unidos en la diversidad y no en las diferencias que nos separan. Durante todo este recorrido de lugares inspiradores, he podido observar que no importa la edad de las personas; las historias tienen una magia que captura el corazón del oyente y del lector. ¡Felices fiestas en familia!
Los pacientes hispanos cubiertos por Medicare fueron más propensos a morir durante el primer año de la pandemia de la covid-19 que los blancos, según un estudio que publicó este jueves JAMA Health Forum.
El análisis, realizado por investigadores en el Departamento de Política de la Asistencia Pública en la Escuela de Medicina de la Universidad Harvard, mostró asimismo que las disparidades raciales y étnicas que existían antes de la pandemia en mortalidad hospitalaria se acentuaron con ella.
Unos 62 millones de personas en Estados Unidos tienen Medicare, un seguro de salud subsidiado por el Gobierno, y el estudio «muestra que el antecedente racial o étnico está correlacionado con su riesgo de muerte tras la admisión en el hospital», dijo Zirui Song, autor principal del estudio.
Desde el comienzo de la pandemia en enero de 2020 las minorías como la de negros y latinos han mostrado un riesgo desproporcionadamente más alto de exposición al coronavirus, y han tenido un impacto notablemente mayor de casos graves, hospitalización y muertes.
Los riesgos son resultado de varios factores, indicó el artículo, entre ellos el hecho de que los negros y latinos son más propensos a tener empleos con altas tasas de exposición a infecciones, y a residir en áreas de alta densidad de población.
Asimismo, estas minorías presentan tasas más altas de condiciones médicas como la enfermedad cardiovascular, diabetes, obesidad y asma que incrementan los riesgos de que la covid-19 sea más grave.
Los investigadores revisaron las tasas de mortalidad y los otros resultados de la hospitalización de pacientes bajo Medicare y encontraron que entre los internados en hospitales con la covid-19 no hubo una diferencia significativa de mortalidad entre pacientes negros y blancos.
Pero la tasa de mortalidad entre los pacientes hispanos y de otras minorías étnicas 3,5 puntos porcentuales más altas que entre los pacientes blancos, según la investigación apoyada por los Institutos Nacionales de Salud.
Las conclusiones del estudio no son sorprendentes, indicaron los investigadores, pero sí revelan una vez más las profundas desigualdades que existen en el cuidado de la salud en Estados Unidos.
«Mientras la pandemia continúa evolucionando es importante entender las formas diferentes en que la covid afecta los resultados sanitarios en las comunidades de color para que los proveedores y las autoridades encuentren medios de mejorar la atención para quienes tienen más desventajas», dijo Song.
La población latina en Estados Unidos es especialmente propensa a ser víctima de ciertos tipos de «estafas navideñas», según alertó hoy el estudio de una plataforma global que vigila los abusos que se pueden producir en las comunicaciones por internet.
Los estafadores son extremadamente hábiles para buscar a las víctimas cuando hay escasez (problemas de la cadena de suministro global), en momentos de crisis (como la de la covid-19) y en cualquier día festivo del calendario que sea importante para las personas, alertó en un comunicado la plataforma Truecaller.
Destacó que las investigaciones muestran que uno de cada cinco hispanos de entre 18 y 39 años han informado haber sido víctimas de alguna forma de estafa y mayormente las víctimas pueden ser abuelos, personas con asuntos por solucionar relacionados con inmigración u otros interesados en empleos basados en casa.
Los de 50 años o más informan haber sido víctimas de una lotería fraudulenta o por un esquema para defraudar al gobierno.
Recordó que un estudio que realizó este año reveló que los esquemas fraudulentos afectaron a 59.49 millones de estadounidenses, comparado con 56 millones en el año 2020.
Advirtió a los consumidores que tomen medidas para evitar ser víctimas de estafa y entre los consejos sugiere estar atentos a llamadas de un código de área desconocido.
Sugiere además no devolver la llamada sin antes confirmar que se trata de una empresa o persona legítima.
Igualmente recomienda no cliquear ningún enlace que reciban sobre un envío de paquetes o cuyo origen desconozcan. Se debe tomar una foto del mensaje y denunciarlo con la Comisión Federal de Comunicaciones (FTC por siglas en inglés).
Recuerda que un consumidor que no desee recibir este tipo de llamadas puede inscribirse en la lista de «no llamar» de la FTC.
Si una persona cree que ha sido víctima de fraude debe comunicarlo a la oficina correspondiente de protección al consumidor del estado y no debe borrar el registro de llamadas ya que puede necesitarlo como prueba, indica además el comunicado, aunque precisa que no todas las llamadas automáticas son fraudulentas.
La asistente médica de St. Luke’s Family Practice Ericka Carranza-Perez examina a Alina Arzola, inmigrante de Guanajuato, México. Arzola tiene diabetes y visita la clínica para sus chequeos. (Foto: HEIDI DE MARCO/KHN)
MODESTO, California – Britta Foster y Minerva Tiznado están en ligas diferentes en lo que respecta a la atención sanitaria.
Foster, que se casó con un miembro de la familia propietaria de la empresa avícola Foster Farms, valorada en $2,500 millones, tiene cobertura de Blue Shield, así como un plan de atención primaria de alto nivel que le da acceso digital a su médico las 24/7, por una cuota anual de $5,900 que también cubre a su marido y a dos de sus hijos.
Tiznado es de Nayarit, México, y no tiene seguro. Tiene visitas gratuitas de atención primaria y grandes descuentos en medicamentos, pruebas de laboratorio y diagnóstico por imagen.
Pero Tiznado, de 32 años, y Foster, de 48, reciben atención médica en el mismo lugar: Luke’s Family Practice, en esta ciudad del Valle Central de unos 217,000 habitantes. Luke’s, una clínica con una plantilla de cuatro personas situada en un anodino centro comercial, ofrece una combinación poco ortodoxa de medicina a medida para los más adinerados, y atención benéfica para los que no tienen seguro.
Las cuotas anuales que St. Luke’s cobra a la familia de Foster y a otros 550 pacientes que pagan ayudan a cubrir la atención gratuita de un número algo mayor de pacientes sin seguro, muchos de ellos, como Tiznado, inmigrantes de habla hispana que no pueden obtener Medicaid por no tener documentos.
Minerva Tiznado, de Nayarit, Mexico, recibe atención primaria gratuita en St. Luke’s. Tiene quistes ováricos que deben ser controlados.(Foto: HEIDI DE MARCO/KHN)
La clínica no acepta ningún tipo de seguro, pero exige a los pacientes que pagan que tengan cobertura para afrontar los gastos médicos fuera de su ámbito de atención.
Estos pacientes, a los que St. Luke’s llama «benefactores», dicen estar contentos de participar en este modelo «Robin Hood». Les proporciona una atención muy personalizada con gran acceso a sus médicos y la satisfacción emocional de apoyar a los menos privilegiados, los «beneficiarios».
Foster dijo que para su familia ha sido un «enorme beneficio» poder enviar un mensaje de texto o llamar a su médico en cualquier momento y ser atendidos en poco tiempo: «Saber que su grupo está aquí también para servir a nuestra comunidad hace que todo parezca aún más importante».
Paul Neumann ha sido paciente del doctor R.J. Heck, uno de los cofundadores de St. Luke’s Family Practice, desde antes que abriera la clínica. Paga más de $10,000 al año por él, su esposa y la familia de su hijo.
Tiznado, que fue a la clínica una mañana de septiembre para una revisión programada de quistes ováricos, dijo que St Luke’s «nos ha ayudado mucho, económicamente y en todos los sentidos. Creo que, si nos mudáramos a otro lugar, seguiría viniendo aquí».
Pero Tiznado y los demás pacientes sin seguro no tienen el mismo acceso 24/7 que los benefactores. Los dos grupos utilizaban salas de espera separadas hasta que llegó la pandemia.
Luke’s es una respuesta local a los problemas sistémicos de la sanidad estadounidense, como el agotamiento de los médicos, la insatisfacción de los pacientes y el hecho de que millones de personas sigan careciendo de asistencia.
Casi 3,2 millones de californianos, entre ellos 1,3 millones de indocumentados, no tendrán seguro en 2022, aunque el estado está ampliando gradualmente la cobertura de Medicaid a muchos inmigrantes. Luke’s forma parte del movimiento a favor de la atención primaria directa, una alternativa para los doctores que huyen de los grupos médicos dominados por los seguros.
Cada año se abren en Estados Unidos unos 200 consultorios de atención primaria directa, y en la actualidad hay 1,581 que emplean a unos 3,000 médicos, según el doctor Philip Eskew, fundador de DPC Frontier, que ofrece recursos a médicos que quieren hacer el cambio. Se trata de una pequeña porción de los casi 209,000 médicos de atención primaria que hay en los Estados Unidos.
«Es cierto que somos un movimiento pequeño en este momento», señaló Eskew.
St. Luke’s Family Practice en Modesto, California, ofrece atención médica personalizada por una cuota anual para los pacientes que pueden pagarla. Esta cuota ayuda a cubrir el costo de la atención de pacientes sin seguro. (foto: HEIDI DE MARCO)
Sus mayores retos son de tipo normativo. Por ejemplo, si las clínicas aceptan honorarios de personas inscritas en Medicare, sus médicos deben renunciar al reembolso de Medicare allí donde ejerzan. Además, algunos organismos reguladores estatales pueden considerar las prácticas de atención primaria directa como planes de salud e imponer condiciones o restricciones que dificulten o impidan su funcionamiento.
Los médicos de atención primaria directa suelen cobrar a los pacientes una cuota mensual o anual a cambio de un mayor acceso por teléfono, texto o video, tiempos de espera más cortos y visitas presenciales más largas. Y generalmente no aceptan seguros, lo que elimina la necesidad de perseguir facturas y autorizaciones de tratamiento.
«En mi antigua consulta, dedicábamos casi la mitad de nuestro tiempo procesando cobros. Pensé que, si podíamos deshacernos de todos esos gastos, podríamos dedicar más tiempo a los pacientes, y resultó ser cierto», afirmó el doctor Bob Forester, creador del concepto y cofundador de St. Luke’s.
Muchos médicos de atención primaria directa no ven con buenos ojos a las empresas de alta tecnología propiedad de inversores, como One Medical o Forward Health. Se las considera empresas de atención primaria directa, pero sus críticos dicen que están más centradas en ampliar el volumen que en ofrecer un servicio personalizado.
«La atención primaria directa es aquella en la que el médico tiene una relación con el paciente. No tenemos que rendir cuentas a un inversor, porque nuestros inversores son nuestros pacientes», explicó la doctora Maryal Concepción, médica de familia en Arnold, un pequeño pueblo en las montañas de California, y quien hace poco dejó una consulta comercial para poner en marcha su propia consulta de atención primaria directa.
Los pacientes de pago de St. Luke’s deben tener un seguro que cubra la hospitalización, las cirugías, la atención especializada, el diagnóstico por imágenes y los medicamentos recetados.
La clínica suele conseguir grandes descuentos para sus pacientes no asegurados. Por ejemplo, Quest Diagnostics les cobra sólo entre el 10% y el 15% de su precio habitual por los análisis de laboratorio, contó el doctor R.J. Heck, uno de los dos médicos de familia de St. Luke’s y cofundador de la clínica. Se suele remitir a los pacientes sin seguro que necesitan operaciones a Cirugía sin Fronteras, un centro quirúrgico de Bakersfield con tarifas reducidas.
St. Luke’s ha recibido recientemente una subvención de $75,000 para diagnóstico por imágenes, pruebas de laboratorio, radiografías y algunos medicamentos de la Legacy Health Endowment, una fundación local. Y trabaja con varios grupos de radiología que ofrecen descuentos, agregó Heck.
Tiznado, que necesita ecografías periódicas para sus quistes ováricos, explicó que paga unos $150 por ellas. «Si lo hiciera en otro lugar, me costaría entre $900 y $1,200», dijo.
El estatus de entidad sin fines de lucro exenta de impuestos de St. Luke’s fomenta las donaciones, incluidas las de empresas benefactoras locales como Foster Farms y el productor de vinos E. & J. Gallo. Algunos trabajadores de las empresas que donan se encuentran entre los pacientes no asegurados de St. Luke’s.
Aunque símbolos católicos adornan las paredes de St. Luke’s, muchos de sus pacientes no son cristianos, y la doctrina médica católica no es central en la práctica. (FOTO: HEIDI DE MARCO/KHN)
La exención de impuestos también confiere un beneficio a los pacientes que pagan: pueden deducir de sus impuestos la parte de sus cuotas anuales que no utilizan para la atención médica. St. Luke’s les envía todos los años un extracto en el que se asigna un valor en dólares, basado en los precios de Medicare, de los servicios que han recibido.
Forester aseguró que St. Luke’s surgió de su preocupación por los no asegurados y su desprecio por los sistemas burocráticos. Pero «lo esencial», dijo, «es que la idea de St. Luke’s nació en un momento inspirado de oración». Forester y Heck lo pusieron en marcha hace más de 17 años como consultorio médico de inspiración católica.
Sin embargo, aunque los símbolos católicos adornan las paredes de St. Luke’s, muchos de sus pacientes no son cristianos, y la doctrina médica católica no es fundamental en su práctica.
«Aquí no viene nadie a controlar ni a decirnos lo que debemos o no debemos hacer», afirmó la doctora Erin Kiesel, la otra médica de familia de la clínica.
Kiesel dijo que no prescribiría un aborto, pero que le diría a alguien a dónde ir si se lo pidiera, cosa que nadie ha hecho.
Heck y Kiesel aceptaron grandes recortes salariales para venir a St. Luke’s. Kiesel gana unos $60,000 menos al año que en su anterior consulta. Para ella, tener más tiempo con los pacientes, menos papeleo y un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal compensa con creces el salario más bajo.
Los pacientes citaron las relaciones personales que han establecido con sus proveedores de St. Luke’s.
Paul Neumann, paciente de Heck desde hace 25 años y que lo siguió a St. Luke’s, dijo que esa relación ha sido un regalo del cielo.
Contó que en 2009 regresó de un viaje a Roma con neumonía. Cuando su mujer llamó a Heck a la mañana siguiente, éste acudió inmediatamente a la casa.
Neumann, de 84 años, paga a St. Luke’s más de $10,000 al año para él, su mujer y la familia de su hijo.
Los residentes de DC hacen fila para recibir kits de prueba rápida de COVID en el hogar gratis fuera de la biblioteca de Cleveland Park en Washington, DC, EE. UU., 22 de diciembre de 2021. (Foto: EFE/Jim Lo Scalzo)
Washington, EE.UU.- La covid-19 fue la tercera causa de muertes en Estados Unidos en 2020 y contribuyó a reducir en casi dos años la expectativa de vida, una disminución sin precedentes desde 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, informaron este miércoles los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
La expectativa de vida bajó de 78,8 años en 2019 a 77 años en 2020, un año cuando la covid-19, con más de 300.000 fallecimientos, fue la tercera causa de muertes después de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
Otras grandes causas de fallecimientos fueron las sobredosis de drogas, las lesiones no intencionales, el infarto cerebral, las enfermedades respiratorias crónicas, el mal de Alzheimer, la diabetes, la gripe, la neumonía y las enfermedades renales.
La tasa de muertes, ajustada por edad, subió un 17 %, al pasar de 715 muertes por cada 100.000 personas en 2019 a 835/100.000 en 2020, según los CDC.
Los residentes de DC hacen fila para recibir kits de prueba rápida de COVID en el hogar gratis fuera de la biblioteca de Cleveland Park en Washington, DC, EE. UU., 22 de diciembre de 2021. (Foto: EFE/Jim Lo Scalzo)
La mortalidad subió para todos los grupos de edad entre las personas mayores de 15 años, pero el informe destacó que esta tasa entre los infantes bajó en 2020 el 2,9 % en comparación con el año anterior y se ubicó en 541,9 fallecimientos por cada 100.000 nacimientos vivos, la más baja registrada.
El año pasado se acentuó la diferencia en la expectativa de vida entre hombres y mujeres de 5,1 años en 2019 a 5,7 años en 2020. Como resultado, la expectativa de vida para los hombres el año pasado fue de 74,2 años, comparado con 79,9 años para las mujeres.
La tasa de mortalidad ajustada por edad para la población total aumentó un 16,8 % y lo hicieron para todos los grupos de raza/etnia, pero o peor se lo llevaron los latinos.
Los residentes de DC hacen fila para recibir kits de prueba rápida de COVID en el hogar gratis fuera de la biblioteca de Cleveland Park en Washington, DC, EE. UU., 22 de diciembre de 2021. (Foto: EFE/Jim Lo Scalzo)
En esta comunidad, la tasa de mortalidad se disparó un 42,7 % para los hispanos y un 32,4 % para las latinas, mientras que para los blancos fue un aumento del 13,4 % para los hombres y del 12,1 % para las mujeres.
La Oficina del Censo informó este martes que entre el 1 de julio de 2020 y el 30 de junio de 2021 la población de Estados Unidos aumentó un 0,1 %, equivalente a poco más de 393.600 personas, siendo ésta la menor tasa de crecimiento en la historia del país.