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Se necesita de la mano de obra dominicana para reconstrucción de la isla

(Foto: Ilustrativa/Pexels)

El Gobierno de Puerto Rico presentó esta semana las oportunidades económicas de la isla ante empresarios dominicanos, en un seminario virtual en el que insistió en la necesidad de la mano de obra dominicana para los proyectos de reconstrucción.

El pasado martes funcionarios de Puerto Rico y de la República Dominicana, así como más de 40 empresarios, trataron en el seminario el proceso de recuperación y reconstrucción puertorriqueño tras el desastre causado por el huracán María en 2017.

La administración de Pedro Pierluisi ofreció una radiografía de los cerca de 2.000 proyectos de construcción en la isla, que incluyen vivienda, obras de infraestructura, energía e incentivos comerciales, según el comunicado gubernamental publicado el 8 de marzo.

El secretario de Estado, Omar Marrero, explicó los esfuerzos del Ejecutivo boricua para agilizar el proceso de reconstrucción tras la asignación de fondos federales que ascienden a 85.000 millones de dólares, lo que calificó de «oportunidad histórica».

«Para lograr una ejecución efectiva, es necesario reclutar todas las capacidades para adelantar la reconstrucción, incluyendo el de otras jurisdicciones que van desde mano de obra, compañías de construcción, materiales y equipo pesado», apuntó Marrero.

La implicación de empresas dominicanas en estos proyectos se ve facilitada por un acuerdo de diciembre pasado para fortalecer las relaciones comerciales, culturales, deportivas y de cooperación, entre otras áreas de interés mutuo.

El secretario del Departamento de la Vivienda, William Rodríguez, subrayó que, gracias a los fondos federales, Puerto Rico está viendo «una aceleración en la construcción y va a requerir la construcción de nuevas viviendas».

«La industria de construcción se vio reducida durante un periodo de 10 años, pero ahora tenemos que llevar a cabo la obra de construcción dentro de los términos provistos por el Gobierno federal», sostuvo Rodríguez ante los empresarios dominicanos.

Mientras, el director ejecutivo de la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3, por sus siglas en inglés), Manuel Laboy Rivera, señaló que hay 2.000 proyectos en proceso de subasta o construcción, para cuya ejecución no hay mano de obra suficiente en la isla.

«Estamos en un momento sin precedentes en torno a las oportunidades económicas y la República Dominicana nos puede ayudar a agilizar esa obra», dijo Laboy.

También en el sector de la energía será necesaria la colaboración dominicana. El Gobierno de Puerto Rico se propone producir el 40 % de su energía con fuentes renovables para el 2025, el 60 % para el 2040, y el 100 % para el 2050.

Francisco Berríos Portela, director de política energética del Departamento de Desarrollo Económico, detalló que la isla cuenta con unos 4.000 trabajadores en la industria de energía renovable, pero que para cumplir con las metas propuestas son necesarios 16.000.

Con Biden bajaron las deportaciones totales pero aumentaron las de criminales

(Foto: EFE/Al Drago)

Washington, EE.UU.- Los arrestos y deportaciones de indocumentados han disminuido durante el Gobierno del presidente Joe Biden, aunque aumentó el ritmo de capturas y expulsiones de extranjeros criminales, informó este viernes el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

«En el periodo fiscal 2021, los funcionarios y agentes especiales del ICE llevaron a cabo de manera eficaz su misión de seguridad nacional, seguridad pública y protección de la frontera pese a tener que trabajar en la devastadora pandemia de covid-19», apuntó el director de la agencia, Tae Johnson.

El informe anual del ICE indica que entre octubre de 2020 y septiembre de 2021 (año fiscal 2021) la agencia arrestó a 74.082 indocumentados en comparación con los 103.603 del periodo fiscal 2020 y 143.099 de 2019.

En el año fiscal 2021, el Gobierno deportó a 59.011 indocumentados frente a los 185.884 del periodo fiscal 2020 y 267.258 del año previo.

En su informe de 33 páginas, el ICE hizo hincapié en que su gestión ha sido más dura en cuanto a los arrestos y la deportación de criminales desde que Biden llegó a la Casa Blanca en enero de 2021, en comparación no sólo con el Gobierno de Donald Trump (2017-2021) sino también con el de Barack Obama (2009-2017).

El reporte indicó que entre febrero y septiembre de 2021, ya con Biden en la Casa Blanca, la agencia logró un promedio de arrestos de criminales pasibles de deportación más alto que la media mensual en los cuatro años del Gobierno de Trump.

Señaló que en ese lapso Estados Unidos arrestó un promedio mensual de 1.034 extranjeros condenados por crímenes graves, lo cual representa un aumento de 53 % sobre la media mensual durante el último año del Gobierno de Obama (2009-2017) y un incremento de 51 % sobre el promedio mensual de los cuatro años de la Administración Trump.

Durante esos ocho meses de 2021, las autoridades de inmigración deportaron un promedio mensual de 827 extranjeros que habían cometido delitos graves, «el nivel más alto registrado y con el mayor impacto sobre la seguridad pública desde que el ICE empezó a tomar datos detallados de criminalidad».

El 46 % de las deportaciones entre febrero y septiembre del año pasado estuvieron relacionadas con crímenes graves en comparación con el 17 % del último año de la Administración Obama y un 18 % durante el Gobierno de Trump.

Entre las deportaciones más destacadas del año pasado, el ICE señaló la de Friedrich Karl Berger, un ciudadano alemán involucrado en las pesecuciones nazis en 1945, cuando era guardia armado de un campo de concentración.

El informe mencionó asimismo el cierre del centro de detención de ICE C. Carlos Carreiro en Darmouth, Massachusetts, y el Centro de Detención del condado de Irwin, en Ocilla, Georgia.

«Motivada por consideraciones operativas y otras, la retirada de detenidos del ICE de esos centros resultó de la instrucción del secretario (de Seguridad Nacional, Alejandro) Mayorkas en el sentido de que ‘no toleraremos el maltrato de individuos detenidos por inmigración'», explicó el informe.

Policía de Puerto Rico detiene a 26 personas en operación contra el crimen

Vista de un agente de policía en San Juan (Puerto Rico), imagen de archivo. (Foto: EFE/Thais Llorca)

San Juan, Puerto Rico.- Un total de 26 detenidos, incluido el boxeador profesional Terril Rivera, es el saldo de una operación llevada a cabo por la Policía de Puerto Rico contra el crimen organizado en los municipios de Loíza, Mayagüez, Utuado y Sabana Grande, repartidos por la isla.

El comisionado de la Policía de Puerto Rico, Antonio López, informó este viernes a través de un comunicado que los 26 detenidos están imputados de actividades delictivas y fueron arrestados en el marco del plan 100 x 35, el nombre con el que se denomina a una campaña contra el crimen en la isla.

Durante la operación fue arrestado el boxeador profesional Terril Rivera, de 22 años, quien se encuentra bajo fianza por casos vinculados al narcotráfico.

Los agentes incautaron durante el dispositivo policial cerca de 20.000 dólares en efectivo, más de 300 cápsulas y trece bolsas de crack, cocaína en piedra y marihuana, así como tres armas de fuego, cargadores y municiones.

Las incautaciones son producto de la ejecución de órdenes de registro y allanamiento.

«La venta y el trasiego de drogas suponen grandes problemas de inseguridad para la sociedad en su conjunto y en especial para los jóvenes. Estas actividades ilícitas generan violencia y otros delitos contra la persona, en una cadena que no tendría fin si no fuera por la intervención de la Policía», señaló López.

Entre los arrestados en las redadas figura un comerciante sospechoso de la comisión de delitos violentos, Salvador Arocho, vecino del barrio de Caguana, en el municipio de Utuado.

Los trabajos estuvieron a cargo de las divisiones de Drogas Metropolitana, de Mayagüez, Humacao, Fajardo, Caguas, Yauco y Utuado, además de las de Arrestos y Extradiciones del área Metro y de Carolina, el SWAT estatal, el K-9 estatal y Servicios Técnicos.

Los casos fueron consultados con los fiscales de turno de los respectivos distritos para las posibles radicaciones de cargos criminales.

Biden firma una ley presupuestaria para evitar una parálisis del Gobierno

(Foto: EFE/Al Drago)

Washington, EE.UU.- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó este viernes una ley presupuestaria de corto plazo para evitar una parálisis parcial de su Gobierno por falta de fondos, que se iban a agotar la madrugada del sábado.

La Casa Blanca informó de la firma de una medida temporal que financia la Administración estadounidense hasta el próximo martes, para ganar tiempo hasta que llegue a su mesa un gran paquete de presupuesto valorado en 1,5 billones de dólares.

Esa ley de gasto, que financiará el Gobierno hasta el 30 de septiembre, fue aprobada este miércoles por la Cámara Baja y el jueves por el Senado, pero lleva tiempo compaginar ambas versiones y hacerlas llegar a la Casa Blanca, lo que explica la necesidad de la medida temporal.

Se espera que Biden firme la semana que viene el gran paquete de gasto de 1,5 billones, que incluye 13.600 millones de dólares en ayuda humanitaria y militar para Ucrania y el este de Europa.

Casi la mitad de los fondos para Ucrania, 6.500 millones, irían al Departamento de Defensa para que pueda mantener sus operaciones militares en países de la OTAN del este de Europa, así como para que envíe material militar al país, de acuerdo con un borrador de la ley.

La partida para Ucrania también incluye unos 4.000 millones para ayudar a refugiados y desplazados internos, mientras que 1.800 millones tendrán como objetivo responder a las necesidades económicas de Ucrania y sus países vecinos, por ejemplo con temas energéticos o de ciberseguridad.

Además, 25 millones se destinarán a técnicas para combatir la desinformación y 120 millones irán a la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid) para ayudar a activistas y medios independientes.

En total, el paquete presupuestario incluye 782.000 millones de dólares para gastos de defensa, lo que supone un incremento del 5,6% respecto al año anterior; y otros 730.000 para financiación de necesidades nacionales de EE.UU.

La medida también contiene fondos para que vuelva a entrar en vigor una ley contra la violencia machista que durante décadas sirvió para financiar programas de ayuda para las víctimas de maltrato y abuso sexual, además de darles una vía para buscar justicia en las cortes.

Esa ley, conocida por sus siglas en inglés, VAWA, data de 1994 y se avalaba periódicamente en el Congreso, hasta que los conservadores dejaron que expirara en 2019.

Rusia, Ucrania y Latinoamérica

Una persona sostiene un cartel durante una protesta ante la sede de la Embajada de Rusia en la capital mexicana, el 28 de febrero de 2022 en Ciudad de México (México). (Foto: EFE/José Méndez)

Buenos Aires, Argentina.- Allá por el siglo XIX el ex diputado de la Asamblea Nacional Francesa, Alphonse de Lamartine dijo “La guerra no es más que un asesinato, y el asesinato no es progreso”. En estos días aquella frase parece replicarse en cada noticia que llega desde Rusia o desde Ucrania, y que muestra hasta dónde puede llegar la mente desencajada de un líder de papel, que se aprovecha de las debilidades de un pueblo que lo único que quiere es escapar de semejante locura.

Pero lo que nos ocupa aquí, no son los misiles, las amenazas nucleares, ni los miles de muertes inocentes, ni las flagelaciones de apoyos mentirosos de países que se alinean atrás de una sigla de las organizaciones, que opinan desde el cómodo sillón de un despacho refrigerado y con una taza de café a su alcance.

Sabido es que las palabras blandas no entran en los oídos de los necios, ni tampoco le hacen cosquillas a un tipo que le encanta jugar a la guerra, como si la humanidad estuviera cargada en una Play Station y las muertes fueran nada más que una estadística.

Esta cruel y fatídica guerra que parece no tener un final inmediato está desparramando sus primeras esquirlas hacia más allá de las fronteras, y los países latinoamericanos están empezando a pagar las consecuencias que indefectiblemente repercutirán en los pueblos, que, a pesar de ser no beligerantes, también serán víctimas inocentes.

Las fichas de dominó, quiérase o no, ya empezaron su carrera descendente.

Las endebles economías de la mayoría de los países de América Latina, que ya recienten los golpes que se ven reflejados en el aumento de los precios de las materias primas de los productos que se producen tanto en Rusia como en Ucrania, sobre todo el petróleo y el gas, pero también otros, que desde un segundo plano, también influyen en las economías; como el aluminio, cobre, níquel, hierro, neón, paladio, titanio y otros productos en el ámbito alimentario, como el trigo, aceites e incluso fertilizantes. Los países habitualmente importadores de estos productos se van a ver profundamente afectados.

Este problema va a afectar aún más a las economías con altas inflaciones, porque ante la falta de insumos y las crecientes necesidades de abastecimiento en otros mercados no tan competitivos, habrá altas subidas de precios en transportes, electricidad, pan y otros productos alimentarios fundamentales para la vida cotidiana.

En esta parte del proceso, a nadie le importará (y menos a Putin) quién apoyó su embestida sangrienta, ni qué gobierno se escondió atrás de las ramas para no tener que dar su opinión al respecto, ni quién se congració con Ucrania y con la lucha de su pueblo; en esta bolsa de  consecuencias económicas, a todos les tocará su parte, porque si algo tienen las guerras, es que quienes las originan se convierten en ciegos, sordos y mudos, y lo único que les importa es convertirse en héroes de lata, sin importarles las consecuencias.

La guerra en Ucrania castiga los bolsillos de los latinoamericanos

A la crisis humanitaria desatada en el país miembro de la Unión Europea que sufre el ataque de Rusia se suman la escalada de sanciones y el impacto en cadena de la economía global que ya golpea a los países latinoamericanos por varios frentes. (Foto: VOA)

Alimentos y derivados de hidrocarburos han subido de precio desde que se desató la guerra en Ucrania. A medida que se reducen inventarios y se dificultan los suministros, los precios solo apuntan al alza; las exportaciones e importaciones de Rusia y Ucrania resienten las economías latinoamericanas.

Washington, EE.UU. — Los precios de los alimentos han subido en todo el mundo ante la invasión de Rusia a Ucrania, y los países latinoamericanos ya experimentan en diferentes medidas ese impacto.

El efecto de las sanciones contra el país invasor por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y otras naciones, así como las dificultades de Ucrania para fletar sus barcos y mantener a flote las cuotas de exportación hacia puertos latinoamericanos han trastocado las dinámicas comerciales.

Gran parte de la región empezó a sentir el efecto de las sanciones contra Rusia en la subida estrepitosa de los precios de hidrocarburos desde hace dos semanas, pero también día tras día sube el valor de los productos importados desde el país agresor.

Expertos explicaron a Voz de América la situación y cómo afectarán esas fluctuaciones este año, cuando el continente encaraba la recuperación después de la pandemia de COVID-19.

El centro de estadísticas del sistema de las Naciones Unidas UN Comtrade, a partir de la turbulencia económica generada por la guerra, compila las cifras de los principales intercambios comerciales entre Latinoamérica y la región en conflicto, en especial con Ucrania.

Estos intercambios tienen diferentes niveles, siendo República Dominicana la nación con el mayor nexo comercial, seguido de Costa Rica, México, Brasil, Perú y Colombia.

Pero también para economías pequeñas, como las de Honduras y Surinam, de menor tamaño, los intercambios con Ucrania son significativos.

Granos básicos para el mundo

En cuanto a cultivos, Ucrania produce el 16% del maíz del mundo, y junto a Rusia son los productores del 29% del trigo que abastece los mercados mundiales. También son los principales productores de semillas de girasol.

Para este año, con las cosechas en riesgos, las restricciones propias de las sanciones contra Rusia y la escalada bélica que no permite la salida de los productos de Ucrania ni facilita los intercambios y cobros retrasados, ese indicador es una alerta roja, dice a la Voz de América el analista Isaac Cohen, ex responsable de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU.

Desde el 25 de febrero, cuando comenzó la invasión rusa contra Ucrania, los precios a futuro del trigo han subido más del 40% y el maíz ha tocado también alto, con más del 16% de aumento, según reflejan los indicadores del mercado.

Esos productos básicos en la dieta de todas las poblaciones ya venían encareciéndose y tocaban los precios más altos en los últimos 10 años, indican los registros de precios.

Y la escalada todavía no incluye la subida del precio del petróleo, que representa ya una proyección hacia arriba en toda la cadena y las líneas de suministros, especialmente para países que dependen al 100% de las importaciones de hidrocarburos, explica Cohen.

“El precio del trigo es el precio del pan. Todas las materias primas han comenzado a subir precisamente como resultado del conflicto y la ansiedad que hay en los mercados (…) el golpe viene por varios lados. Si las materias primas sufren en precios, eso beneficia a los productores, pero perjudica a los consumidores”, comenta el experto.

Desde la ONU ya ven con preocupación la situación que se avecina, en especial porque en diferentes latitudes del mundo se han abierto conflictos y crisis humanitarias que dificultan no solo las respuestas y atención, sino que también con la subida de precios es mucho más caro costear las ayudas.

El director interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, Jordan Teague, comentó en días recientes a VOA que “ya nos enfrentamos a una crisis de hambre a nivel mundial que no hemos visto, al menos en este siglo”.

La guerra de Ucrania presenta una fotografía a mayor escala de otros conflictos que generan hambre, con potencial de arrastrar al planeta entero por las interconexiones comerciales y de abastecimiento de alimentos y otros productos primarios con Rusia y Ucrania, comentó Teague.

Esta guerra se suma al conflicto de Yemen, Sudán del Sur, Afganistán y otras regiones inestables, esto sin considerar las proyecciones negativas a partir del efecto del Cambio Climático.

«Debido a que tenemos experiencia en la cadena de suministro y, durante años, hemos desarrollado estrategias para asegurarnos de que podemos llevar productos básicos a países de difícil acceso en tiempos difíciles, tenemos otras fuentes (…) No me preocupa que el PMA no pueda encontrar trigo o guisantes u otras cosas para las que dependemos de Ucrania. Lo que nos preocupa es lo que nosotros y otros tendremos que pagar por ellos, porque los precios van a subir», pronosticó el director Teague del PMA.

Del lado ruso

Los países latinoamericanos también han ido ampliando, en el entorno de la economía globalizada, los intercambios comerciales con Rusia, que ha sido sancionada por Estados Unidos, la Unión Europea y otros países aliados por la invasión a Ucrania.

Con ello, los mercados latinoamericanos también ven estrecharse cadenas de abastecimiento provenientes de Rusia, en especial productos agroquímicos, metales y algunos minerales provenientes del país euroasiático.

Según el Observatorio de Complejidad Económica (OEC), la región latinoamericana se abastece de 41,1% de productos agroquímicos rusos, un 21,4% de metales y 18% de minerales, además de otros productos de valor agregado. Desde 2019 la región ha importado de Rusia un valor neto anual de 6.830 millones de dólares.

Los países latinoamericanos, en cambio, exportan a Rusia algunas materias primas, productos alimenticios, además de ser puertos de llegada para el turismo ruso y ucraniano, que ha ido en aumento en los últimos años, lo que suma a la balanza de ingresos.

Datos compilados por el Banco Central de República Dominicana indican que encabezó el punto de llegada para turistas rusos y ucranianos en 2021, con 183.700 rusos y 85.912 ucranianos, esto cuando todavía imperaban restricciones por la pandemia.

Este año –a pesar de la tensión- este rubro había comenzado con un buen despegue. Hasta antes del inicio de la guerra, habían visitado la isla 49.215 rusos y 13,749 ucranianos.

Golpes bajos que debilitan

El vicepresidente del Consejo de las Américas (AS/COA), en Washington DC, Eric Farnsworth, comenta a VOA que las alteraciones de precios a escala global -que empiezan por los precios de las energías- predicen grandes dificultades.

Sin embargo, ofrecen hasta el momento cierto aliento a los países exportadores de materias primas, lo que representa cierto estímulo para buena parte de los países sudamericanos.

“Esto puede ser algo positivo, al menos para los productores. Sin embargo, la historia es diferente en el lado del consumidor, particularmente entre aquellos menos capaces de adaptarse a aumentos significativos de precios: los pobres”, comenta Farnsworth, del centro de estudios económicos en la capital estadounidense.

En Ecuador han comenzado a sacar cuentas de cuánto representa para sus finanzas los ingresos de la conexión comercial con Rusia y Ucrania. Fuentes del gobierno ecuatoriano cifran el monto en 1.200 millones de dólares por año en volumen de exportaciones.

Ese monto se reparte en cadenas de producción y empleo como la producción de flores, que hasta antes de la guerra abastecía el mercado en los dos países en guerra. Hoy quedan cuentan pendientes por pagar de las entregas previas al estallido de la guerra y las pérdidas por toneladas de flores que no se han enviado.

La Federación Ecuatoriana de Exportadores (FEDEXPO) considera que el sector de la floricultura es de los más afectados hasta el momento, al tener un volumen de ventas de más del 45% en los mercados ruso y ucraniano, con ingresos de hasta 70 millones de dólares al año.

Con este panorama, el analista Farnsworth dice que los organismos multilaterales, como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), deben comenzar a trabajar ya en readaptar las líneas de financiamiento para amortiguar el impacto económico en la región.

Ahonda en que esta remecida en la economía mundial llega en momentos en que la región tambaleaba después del efecto de la pandemia de Covid-19, cuando las finanzas públicas de todas las naciones han tenido que reforzar las débiles redes de protección social para hacer frente a la emergencia sanitaria y las consecuencias del impacto económico.

“Las organizaciones multilaterales como el BM y el BID están, por lo tanto, en una buena posición para trabajar con países de la región para facilitar los ajustes fiscales, promover el alivio de la deuda y ofrecer apoyo presupuestario, en particular para aquellas naciones que necesitan asistencia por causas ajenas a su voluntad”, puntualizó.

Ucrania: Rusia vuelve a avanzar hacia Kiev, temen ataque en pocos días

En esta imagen satelital, proporcionada por Maxar Technologies, se muestran incendios en una zona industrial y en campos próximos en Chernígov, en el sur de Ucrania, durante la invasión rusa del país, el 10 de marzo de 2022. (Foto: VOA)

Fotos de satélite muestran que las fuerzas rusas están tomando posiciones cerca de Kiev y podría esperarse una ofensiva total contra la capital de Ucrania en pocos días.

Las fuerzas rusas que se acercaban a Kiev se estaban reagrupando este viernes al noroeste de la capital ucraniana, reflejaron nuevas imágenes satelitales que podrían sugerir que el Kremlin está planeando un asalto a la ciudad en pocos días.

Rusia ha estado bombardeando a las ciudades ucranianas mientras su grupo principal de ataque al norte de Kiev estuvo paralizado desde los primeros días de la invasión, lo que descartó temores iniciales de un ataque relámpago contra la capital.

Las acciones más intensas habían sido en la parte oeste y el sur del país, donde se encuentran las regiones separatistas prorrusas de Luhansk y Dombás, y en los puertos de Odessa y Mariúpol, pero este viernes se registraron ataques cerca de las ciudades de Ivano-Frankivsk y Lutsk, en el oeste, y lejos de los primeros objetivos de la ofensiva.

El alcalde de Ivano-Frankivsk ordenó a muchos residentes que buscaran abrigo en los refugios tras una alerta de ataque aéreo. En Lutsk se anunció también una operación aérea cerca del aeropuerto, pero hasta ahora no se habían reportado muertos ni heridos.

Las imágenes satelitales parecían mostrar que una enorme caravana que estaba a las afueras de Kiev se ha dispersado hacia pueblos y bosques próximos a la capital.

Un informe del Ministerio de Defensa británico dijo que las fuerzas rusas solo han hecho progresos limitados debido a los problemas de logística y la resistencia ucraniana.

Socorristas se mueven entre los edificios dañados por ataques aéreos rusos en Dnipro, Ucrania, el 11 de marzo de 2022. Foto del Servicio Estatal de Emergencias Ucraniano divulga por Reuters. (Foto: VOA)

Ucrania, por su parte, afirmó que las fuerzas rusas se estaban reagrupando después de sufrir fuertes pérdidas. En un comunicado durante la noche, el Estado Mayor del ejército dijo que los invasores se tuvieron que replegar a “posiciones desfavorables” en un área cerca de la frontera con Bielorrusia y a la retaguardia de la columna que avanza sobre Kiev.

En Mariúpol, se reportó que la situación es cada vez más desesperada y los civiles atrapados allí mendigan comida y combustible. Más de 1.300 personas han muerto en los 10 días de sitio contra ciudad bajo un clima muy frío, según la viceprimer ministra ucraniana Iryna Vereshchuk.

Los residentes no tienen calefacción ni conexión telefónica, y muchos carecen de electricidad. En la noche, las temperaturas descienden por debajo del punto de congelación, y de día están apenas por encima. Los cadáveres se entierran en fosas comunes y las calles están llenas de vehículos incendiados, vidrios rotos y árboles destrozados.

Por séptimo día consecutivo, Rusia anunció planes de un alto al fuego para permitir la salida de civiles de Mariúpol, mientras Ucrania dijo que prepararía un plan de evacuación para la ciudad.

Todos los intentos de llegar hasta Mariúpol han fracasado y ambas partes se acusan mutuamente de no respetar las treguas acordadas.

Washington dijo que los ataque de Rusia contra civiles en Mariúpol son un crimen de guerra, pero Moscú niega que esté atacando a civiles.

EE.UU. mira hacia afuera para sustituir al petróleo ruso y bajar los precios

Fotografía fechada el 26 de enero de 2022 de bombas en un campo petrolero de Inglewood en Los Ángeles, California, EE.UU. (Foto: EFE/ETIENNE LAURENT)

Nueva York, EE.UU.– Pese a ser el mayor productor mundial de crudo, Estados Unidos mira principalmente fuera de sus fronteras para reemplazar las importaciones de petróleo ruso, vetadas en respuesta a la invasión de Ucrania y que, pese a no ser fundamentales para el mercado americano, contribuyen a un alza de los precios que preocupa mucho al Gobierno.

El petróleo ruso es casi marginal en el total consumido en Estados Unidos, pero en un contexto de alta inflación, Washington se ha apresurado ya a buscar cómo sustituirlo.

El Gobierno estadounidense ha entablado contactos con países como Arabia Saudí e incluso está considerando levantar las sanciones al petróleo venezolano.

«Los volúmenes que se importan de Rusia son un asunto menor para EE.UU. El problema es que los mercados de petróleo son globales», explica a Efe el analista Claudio Galimberti, de la firma Rystad Energy.

Con el barril actualmente por encima de los 110 dólares, aunque compre poco de Rusia, EE.UU. está condenado a pagar mucho por sus importaciones de crudo y eso es un lastre importante para su economía, apunta.

La Administración de Joe Biden, de hecho, está presionando a las petroleras nacionales para que amplíen su producción. «Estamos en situación de guerra. Esto es una emergencia», dijo este miércoles la secretaria de Energía, Jennifer Granholm, a los directivos del sector, reunidos en una conferencia en Houston (Texas).

La respuesta de la industria estadounidense, sin embargo, se prevé insuficiente. Aunque la producción aumente, no será lo bastante como para cubrir el hueco dejado por el petróleo ruso y hacer caer los precios.

LEJOS DE LA AUTOSUFICIENCIA

De la mano del “fracking” o “fracturación hidráulica”, Estados Unidos se ha convertido en los últimos años en el mayor productor de petróleo en todo el mundo, alimentando el sueño de un país energéticamente autosuficiente.

La realidad, sin embargo, es que la primera potencia económica mundial sigue dependiendo en buena medida de las importaciones petroleras a pesar de producir cantidades que, a priori, serían suficientes para alimentar todo su consumo, que es de cerca de veinte millones de barriles diarios.

Los precios más bajos que ofrecen otras regiones, la logística y la necesidad que las refinerías tienen de crudo con características distintas al estadounidense hacen que el país siga importando más de ocho millones de barriles diarios, mientras exporta una parte de su producción, sobre todo a México y Canadá.

En el caso del petróleo ruso, las compras de Estados Unidos van principalmente a refinerías que necesitan un crudo más pesado que el nacional, ya que fueron diseñadas cuando la mayor parte del petróleo se importaba.

¿PUEDE EE.UU. BOMBEAR MÁS?

Sin duda, Estados Unidos tiene capacidad para incrementar su producción. De hecho, ésta decayó considerablemente durante la pandemia, por lo que bastaría con recuperar los niveles de 2019 para inyectar una gran cantidad de petróleo al mercado.

Sin embargo, tras pasar unos años duros por la caída de la demanda fruto de la crisis de la covid-19, la industria estadounidense no tiene demasiados incentivos para hacerlo a menos que vea que el barril se va a mantener muy caro.

«En Estados Unidos el mercado es el rey. Si hay precios suficientemente altos (…), van a poner los equipos a trabajar y en unas semanas o meses producirán más», opina Galimberti, que subraya que ninguna empresa va a hacerle favores al Gobierno, el gran interesado en reducir el coste del combustible.

«Ahora mismo, si uno está en Texas, está ganando mucho dinero extrayendo petróleo», recalca.

De hecho, las petroleras estadounidenses están viendo cómo la actual coyuntura ayuda a equilibrar sus cuentas y cómo está levantando el precio de sus acciones en Wall Street. En lo que va de año, los títulos de Exxon se han revalorizado un 34 %, mientras que los de Chevron lo han hecho un 42 %.

LAS OPCIONES EXTERNAS

Actualmente, alrededor de la mitad de las importaciones de EE.UU. proceden de Canadá, un 8,4 % de México y un 7,9 % de Rusia, que es el tercer mayor suministrador exterior del país.

Para compensar el veto al petróleo ruso, el Gobierno de Biden está discutiendo con Arabia Saudí y otros países de Oriente Medio, pero por ahora no se prevé que esa región -interesada en mantener los precios altos- esté dispuesta a aumentar de forma significativa su oferta.

Así, Washington ha comenzado a mirar a países como Venezuela e Irán y contempla la posibilidad de levantar sanciones que tiene impuestas contra ellos.

Venezuela, en concreto, fue durante bastante tiempo uno de los principales suministradores de crudo a Estados Unidos, pero el flujo fue disminuyendo en los últimos años hasta prácticamente desaparecer con el endurecimiento de los castigos contra el Gobierno de Nicolás Maduro por parte de la Administración de Donald Trump.

En el caso de Irán, el levantamiento de las sanciones podría llegar como resultado de un compromiso para volver al acuerdo nuclear de 2015, roto por Donald Trump, y que lleva meses negociándose.

De todos modos, la perspectiva es que los precios del crudo sigan altos, tal y como subraya la jefa de estrategia para materias primas de JP Morgan, Nastasha Kaneva, que en una nota vaticina que el barril deberá situarse en torno a los 120 dólares durante meses y eso tendrá como resultado «incentivar la destrucción de demanda».

En caso de que Europa también tome medidas contra el petróleo ruso, JP Morgan cree que el barril puede terminar el año en 185 dólares.

Ante esa situación, numerosas voces -sobre todo desde el ámbito ecologista- están llamando a Biden a acelerar la transición energética en lugar de enfocarse en abaratar los combustibles.

«La respuesta a nuestra adición al petróleo no es encontrar otro traficante, sino acelerar la transición a la energía renovable y desintoxicarnos de los venenosos combustibles fósiles que no están matando y están minando la democracia», defendió en un comunicado Greenpeace.

Obama hablará en convención de agentes latinos de bienes raíces

(Foto: EFE/ROBERT PERRY/file)

Washington, EE.UU.- El expresidente Barack Obama (2009-2017) y el secretario de Salud, Xavier Becerra, hablarán la semana próxima ante la Convención Nacional de Política de Vivienda, organizada por la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces Profesionales Hispanos (NAHREP).

La convención, que se celebrará en Washington del 14 al 16 de marzo, se completará con la publicación del informe anual sobre el «Estado de la propiedad hispana de vivienda» que analiza el papel de los latinos en el creciente mercado inmobiliario de Estados Unidos.

En su informe anual anterior NAHREP indicó que el índice de propiedad de vivienda entre los hispanos en Estados Unidos subió del 46,3 % en 2000 a casi el 49 % en 2020.

Esto, según el informe anterior, refleja que el número de unidades habitacionales en propiedad de latinos aumentó de 4,24 millones en 2000 a 8,88 millones de viviendas en 2020.

El nuevo informe se divulgará el próximo miércoles, y ese mismo día Obama dialogará ante la convención con el fundador y presidente de NAHREP, Gary Acosta.

Otros panelistas y oradores durante las sesiones incluyen a la directora de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA, en inglés) Isabella Guzmán, y la directora de la Agencia Federal de Financiación para la Vivienda (FHFA, en inglés) Sandra Thompson.

También participarán en las conversaciones el presidente de Amigos del Museo del Latino Estadounidense, Estuardo Rodríguez, y los representantes demócratas en el Congreso, Juan Vargas, de California, y Rubén Gallego, de Arizona.

Las discusiones en los paneles durante la convención atenderán asuntos como las soluciones del sector privado para resolver la crisis de inventario en el mercado habitacional, y los «desafíos y oportunidades» en la banca hipotecaria.

La mexicana Zamora es la ciudad más violenta del mundo, según informe

Imagen de archivo de policías resguardando la zona donde se suscitó una balacera en un bar en el municipio de Zamora, en el estado de Michoacán (México). (Foto: EFE/Iván Villanueva)

Ciudad de México, .- La mexicana Zamora, en el occidental estado de Michoacán, lidera con 196,63 homicidios por cada 100.000 habitantes el «Ranking 2021 de las 50 ciudades más violentas del mundo», que presentó hoy el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

«Por quinto año consecutivo una ciudad mexicana es la más violenta del mundo. En 2021 esa ciudad mexicana más violenta del mundo fue Zamora, en el estado de Michoacán», señaló el organismo en un boletín.

La tasa 196,63 homicidios por cada 100.00 habitantes de esta ciudad es la segunda más alta registrada desde que esta clasificación se realiza, solo superada por la tasa de Ciudad Juárez de 229,06 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2010, agregó.

En 2021 las ocho ciudades más violentas del mundo fueron todas mexicanas: Zamora, Ciudad Obregón, Zacatecas, Tijuana, Celaya, Juárez, Ensenada y Uruapan.

«México es el país con el mayor número de ciudades violentas de la lista: 18 de 50», indicó el texto.

En el top 10 de las ciudades más violentas se añade también a St. Louis, en Estados Unidos, y Kingston, en Jamaica.

«México ya lleva tres años como epicentro mundial de la violencia homicida urbana. No es una casualidad, sino el resultado de la política de ‘abrazos, no balazos’, practicada por el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, política que consiste en dejar a los grupos criminales en casi absoluta libertad de asesinar, desaparecer personas, extorsionar y roba», denunció el organismo.

México registró 33.308 homicidios en 2021 después de los dos años más violentos de su historia, bajo el mandato de López Obrador, con 34.690 víctimas de asesinato en 2019 y 34.554 en 2020.

Tras el asesinato de un alcalde en Michoacán, el presidente de México aseguró este viernes que su estrategia para acabar con la violencia en el país está dando resultados, y dijo que en «cinco o seis» estados se concentran la mitad de los homicidios dolosos.

Incluidas en la clasificación de 2020, salieron de la lista en 2021 las siguientes diez ciudades: Rio Branco y Maceió (Brasil); Minatitlán y Victoria (México); Barquisimeto, Caracas, Cumaná, Guayana, Maturín y Valencia (Venezuela)

Mientras que en el más reciente informe ingresaron las ciudades de: Macapá y Manaus (Brasil, en ambos casos se trató de reingreso); Buenaventura y Palmira (Colombia, la primera por primera vez y la segunda reingreso); Milwaukee y Filadelfia (Estados Unidos, ambas por primera vez); Puerto Príncipe (Haití, reingreso); Guadalajara y Zamora (México, la primera reingreso y la segunda por primera vez).

De las 50 ciudades de la lista 2021, se ubican en México 18; en Brasil, 11; en Estados Unidos, 7; en Sudáfrica, 4; en Colombia, 4; en Honduras, 2, y hay una de Puerto Rico, una de Haití, una de Ecuador y una de Jamaica.

El informe, que ha sido criticado por las autoridades mexicanas en el pasado, analiza la violencia en las ciudades con más de 300.000 habitantes y sin un «conflicto bélico abierto», y lleva más de diez ediciones.

«El que persigamos un objetivo político con este estudio periódico, no significa que prescindamos del mayor rigor académico que sea posible», apuntó la organización.

En la lista de 2021 no se incluyó ninguna ciudad de Venezuela porque el organismo considera que no «hay forma» de medir la violencia en el país.