Antes de su habitual receso estival, el Supremo de EE. UU. tiene previsto anunciar una decena de fallos, entre ellos casos que decidirán el futuro de políticas clave para el presidente, Donald Trump, como su orden para limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento a hijos de personas indocumentadas o con visados temporales.
El alto tribunal ya se mostró escéptico ante los argumentos del Gobierno, que reinterpreta el derecho a la ciudadanía para todos los nacidos en el país, consagrado en la Enmienda 14 de la Constitución, y quiere negarlo a quienes se aprovechan de lo que denomina «turismo de parto» y la inmigración irregular.
Expertos legales y activistas advierten que una victoria para el republicano sentaría un precedente peligroso para la protección de derechos constitucionales y afectaría a unos 255.000 niños al año, según un estudio del Migration Policy Institute.
El caso tiene una extrema relevancia para Trump, que el pasado abril hizo historia al convertirse en el primer presidente en ejercicio en presenciar argumentos orales en la sala del tribunal y a menudo publica mensajes sobre el tema en su red Truth Social.
La Corte Suprema, que no suele anunciar de antemano qué opiniones dará a conocer en cada día, también prevé decidir próximamente si el Gobierno de Trump tiene el poder de revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas) que protege de la deportación a cerca de 350.000 haitianos y 6.100 sirios.
Esta es la primera vez que el alto tribunal sopesa una demanda relacionada con este amparo, que protege y otorga permisos de trabajo a extranjeros que no pueden regresar a sus países de manera segura, un programa que la Administración Trump quiere terminar a tono con su dura línea antimigratoria.
El Supremo de mayoría conservadora también fallará sobre los intentos de Trump por expandir su poder ejecutivo, en concreto un caso relacionado con su potestad para despedir a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, en el que está en juego la independencia del banco central.
El magnate ejerció presión sobre el ahora expresidente de la Fed, Jerome Powell, por un agresivo recorte de los tipos de interés. Trump llegó a amenazar con despedir a Powell, a pesar de que un mandatario no tiene la autoridad para decidir sobre los cambios de personal en la entidad sin un motivo justificado.
En otro caso relacionado con poderes presidenciales, la corte deberá decidir sobre la legalidad de la destitución de la comisionada de la Comisión Federal de Comercio (FTC), Rebecca Slaughter, a quien el republicano sacó de su puesto por considerar que no se alineaba con las prioridades de su Gobierno.
Antes del inicio del receso veraniego, los magistrados se pronunciarán sobre la constitucionalidad de las leyes estatales que prohíben a las niñas y mujeres transgénero participar en deportes escolares femeninos, uno de los temas de campaña del republicano, además de otro litigio relativo al voto por correo.
En febrero pasado, el Supremo le sirvió una inusual derrota a Trump al invalidar gran parte de su esquema arancelario, por lo que el Gobierno se ha visto obligado a iniciar un proceso de reembolso multimillonario y buscar alternativas para imponer gravámenes que en algunos casos no llegan a los niveles de las tasas «recíprocas» originales.






