Vista de billetes de dólares. EFE/ Sebastiao Moreira/Archivo

Denver (CO), (EFE News). – Con sus tarjetas de crédito al máximo y sin nuevos ingresos por la pérdida de empleos debido a la pandemia de covid-19, un creciente número de latinos usan ahora dinero en efectivo para pagar sus compras, solo para descubrir que los negocios no están obligados a aceptar esa forma de pago y que, por temor al virus, no lo hacen.

“Este virus se llevó mi trabajo completo y se llevó mis ahorros. Ahora limpio casas y me pagan en ‘cash’ (efectivo). Pero cuando voy a la tienda a comprar tienen carteles que dicen ‘Solo se aceptan tarjetas’”, dijo a Efe María Cruz Rodríguez, inmigrante mexicana radicada en Colorado.

Rodríguez, madre soltera con tres hijos (una niña de 13 años y dos varones de 9 y 2 años) vive al norte de Denver y desde hace meses no puede usar sus tarjetas de crédito por haber alcanzado el límite en todas ellas. Y su situación se repite en miles de familias latinas en todo el país.

Según una encuesta realizada por CNBC+Acorns Invest, ya en septiembre pasado una de cada cinco familias hispanas (21 %) había gastado todos sus ahorros bancarios o llevado sus tarjetas al máximo, comparado con el 13 % de la población en general. Y 12 % de los latinos no tenían ningún ingreso, el doble que otros grupos.

Y en octubre, un estudio realizado por la Asociación Estadounidense de Personal Temporal (ASA) determinó que 65 % de los latinos ya no podían pagar su renta y que poco más de la mitad de los hispanos (51 %) temían no contar con fondos suficientes para gastos comunes como cuidado de niños o estudios.

En la actualidad, según un reporte preparado por la Escuela “T.H. Chan” de Salud Pública de Harvard y la Fundación Robert Wood Johnson, casi tres de cada cuatro (72 %) familias latinas enfrentan “serios problemas de dinero”.

“Si a uno le pagan con billetes y luego va a comprar cosas de limpieza y no las pueda comprar porque no aceptan billetes, entonces el dinero no sirve de nada. Tendría que haber una ley para se acepte el dinero”, opinó Rodríguez.

De hecho, no existe ninguna ley federal que exija que los negocios acepten efectivo. La Sección 31 U.S.C. 5103 del Código de Leyes de Estados Unidos solo dice que el efectivo es “moneda legal”, pero no impone la obligación de recibirlo.

Un intento de cambiar esa situación, el proyecto de ley S4145-2020 impulsado por el senador Bob Meléndez, fue debatido en los primeros meses de la pandemia pero no prosperó. La medida buscaba “obligar a las tiendas y comercios a aceptar dinero en efectivo como una forma válida de pago”, sin que los clientes incurrierzan en cargos extra por usar efectivo.

Además, en marzo pasado, poco después del inicio de la pandemia, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sugirió no hacer transacciones con billetes y monedas, tras reportes de que el coronavirus podía permanecer en la superficie del dinero de dos a tres días y por tanto propagarse de esa forma.

Por ello, Rodríguez tuvo que cambiar sus hábitos de compra. Según dijo, ella mayormente no compra comida porque la recibe sin costo en una organización no lucrativa local. Y, cuando desea adquirir alimentos, busca en Facebook algún particular que los esté vendiendo y que acepte efectivo.

La mexicana compra elementos de limpieza de la misma manera. Y si necesita algo más, “voy al Mercado de Pulgas donde el ‘cash’ nunca es problema”.

Quedan, obviamente, otros desafíos, como el pago de servicios públicos o de la cuenta del teléfono. Para eso, Rodríguez va a “tiendas mexicanas, donde uno les da el dinero a ellos y ellos hacen los pagos”, sin necesidad de tarjetas o cuentas bancarias. Además, tuvo que “descubrir” qué gasolineras aceptan efectivo.

“Yo no tengo nada para la Navidad de mis hijos. Solo quiero darles algo, aunque sea pequeño. Y luego voy a la tienda y me dicen que no aceptan mi dinero. Y son dólares de Estados Unidos y no pesos (mexicanos). Y de todos modos no los aceptan”, lamentó.

Según la Reserva Federal, unos siete millones de familias (de todos los grupos étnicos) están en esa misma situación.

Actualmente, solo tres estados (Massachusetts, Rhode Island y Nueva Jersey) tienen leyes estatales que prohíben a los negocios rechazar pagos en efectivo. Colorado podría sumarse en 2021 si prospera un proyecto de ley que el representante estatal Alex Valdez presentará en la siguiente sesión de la legislatura local.

Según Valdez, no aceptar efectivo como forma de pago equivale a discriminar a las personas que no tienen cuentas bancarias o tarjetas de crédito (14 % de los hispanos a nivel nacional) o no las pueden usar por circunstancias específicas, como la pandemia.

Su proyecto, explicó el legislador, no requerirá “que las personas vayan con una maleta llena de dinero hasta la concesionaria para comprar un carro”. Y tampoco, por razones obvias, se exigirá el uso de efectivo para transacciones en línea.

Pero, dijo, debe existir una ley que obligue a aceptar efectivo a “las tiendas que venden productos diarios al menudeo” porque “todos deben tener la oportunidad de comprar esos productos”.

Con todo, 70 % de los negocios encuestados por la Reserva Federal en mayo pasado indicaron que ya no reciben efectivo. Y aquellos que aún lo aceptan normalmente rechazan billetes de denominaciones mayores a 20 dólares.

“La pandemia me cambió la vida de la noche a la mañana. Me dejó sin trabajo y mató el ‘cash’. Tengo poco dinero y cuando lo tengo no puedo usarlo. No sé qué voy a hacer para Navidad y le ruego a Dios que ninguno en mi familia termine en un hospital porque ¿cómo lo voy a pagar?”, expresó Rodríguez.

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