En una persona sana, la presión arterial debería estar entre los 130 mmhg (sistólica) y 85 mmhg (diastólica). (Foto: Ilustrativa/Pexels)

Filadelfia, PA – La hipertensión arterial, presión  o tensión alta es una de las enfermedades más comunes en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que más de mil millones de personas padecen esta enfermedad, a nivel mundial.

En Filadelfia, el 33% de la población padece de esta enfermedad, de acuerdo con registros del Departamento de Salud Pública, del año 2017.

La hipertensión arterial se define como la afección en la que la presión de la sangre hacia las paredes de las arterias es demasiado alta, y depende de dos valores, uno mayor (sistólico) y otro menor (diastólico), que respectivamente sí son superiores a 140 mmhg y/o 90 mmhg evidenciados en dos chequeos diferentes se diagnostica como dicha enfermedad, la cual es más frecuente en hombres, personas negras y adultos mayores. Aunque a mayor edad sí hay mayor probabilidad de ser hipertenso, la presión alta se puede desarrollar desde edades tempranas, a veces con relación a otras enfermedades, especialmente afecciones de los riñones o por malos hábitos de vida como inactividad física, alto consumo de sodio, es decir, poner demasiada sal en los alimentos, exceso en el consumo de alcohol, sobrepeso y tabaquismo, estos últimos se denominan factores de riesgo modificables.

Precisamente al poderlos controlar, esto nos permite que día a día podamos mejorar nuestros hábitos de vida, y con ello lograr que el curso de la enfermedad sea más favorable, incluso, hasta en los mejores casos, dejar de necesitar de medicamentos. Las modificaciones se pueden hacer con las siguientes recomendaciones dadas por la Asociación Americana del Corazón (AHA, siglas en ingles): realizar actividad física de resistencia o en mayor proporción aeróbica como trotar, bailar, nadar, o caminar a ritmo moderado-alto de 90 a 150 minutos semanales, limitar el consumo de sal a 1500 mg al día en personas con tensión alta, y hasta 2300 mg al día (equivalente a una cuchara de mesa) en personas sanas, y la limitación del consumo de alimentos procesados, los cuales tienen altas cantidades de sodio para su preparación y conservación.

El consumo de alcohol debe ser moderado, en hombres menos de dos bebidas al día y en mujeres menos de una bebida al día. El estándar de bebida alcohólica en Estados Unidos es de 14 gramos puros, es decir, una cerveza regular de 12 onzas o 5 onzas de vino. Mantener dietas saludables y equilibradas ricas en vegetales, fibra, fruta y con grasas buenas son clave para disminuir el sobrepeso pues se estima que por un kilogramo de sobrepeso perdido proporcionalmente disminuye un valor de mmhg.

El milímetro de mercurio (mmhg) es el valor o indicador de la tensión arterial.

Además, se recomienda suspender el consumo de tabaco, ya que uno o dos cigarros al día aumenta hasta dos veces el riesgo de enfermedades cardiacas.

Así que ya lo sabes, ahora aplica y difunde estas acciones que muchas veces se consideran pequeñas, pero interfieren en el pronóstico de la hipertensión arterial, y por ende en la calidad de nuestra vida.

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