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Muchos católicos de EE. UU. están consternados por ataque de Trump contra primer papa estadounidense

El papa León XIV preside una vigilia por la paz en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, el sábado 11 de abril de 2026. (Foto :AP/Gregorio Borgia)

La mayoría de los votantes católicos estadounidenses apoyaron a Donald Trump en las elecciones de 2024. No obstante, en el amplio espectro político católico —incluso entre los obispos de tendencia conservadora— hay consternación por el ataque verbal sin precedentes de Trump contra el papa León XIV, el primer estadounidense en liderar la Iglesia.

León XIV dice que él comparte un mensaje del Evangelio y que no ataca directamente a Trump ni a nadie más con sus llamados a la paz y sus críticas a actitudes que alimentan la guerra.

Las valoraciones hacia Trump provinieron del arzobispo Paul Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, y del obispo Robert Barron, con sede en Minnesota, quien hace apenas unos días aplaudía a Trump como invitado de Pascua en la Casa Blanca. Barron calificó las declaraciones del presidente de “totalmente inapropiadas e irrespetuosas” y lo instó a disculparse.

La consternación se extendió a una base aún más sólida de apoyo a Trump: los evangélicos cristianos conservadores. A muchos les indignó que Trump, tras atacar a León XIV en su propia red social Truth Social, publicara una imagen en la que se mostró a él mismo como un salvador similar a Cristo.

“QUITE ESTO, SEÑOR PRESIDENTE”, publicó David Brody, un destacado comentarista de la Christian Broadcasting Network, quien apoya a Trump. “Usted no es Dios. Ninguno de nosotros lo es. Esto va demasiado lejos. Se pasa de la raya”.

Para el mediodía del lunes, la imagen había sido retirada de Truth Social. En declaraciones desde la Casa Blanca, el presidente afirmó que nunca tuvo la intención de compararse con Jesús al publicar la ilustración.

“¿Cómo se les ocurrió eso?”, preguntó. “Se supone que soy yo como médico, haciendo que la gente mejore. Y yo sí hago que la gente mejore. Mejoro mucho a la gente”.

Trump: No hay necesidad de disculparse

Sobre su enfrentamiento con el papa, Trump se mostró igualmente desafiante: “No hay nada por lo cual disculparme. Él está equivocado”.

La disputa del presidente con las comunidades religiosas estadounidenses surge a sólo seis meses de que inicien las votaciones para las elecciones de mitad de mandato, en un momento en que Trump lidia con bajos índices de aprobación y la disensión de su base Make America Great Again (Devolvamos la grandeza a Estados Unidos, o MAGA, por sus siglas en inglés) debido a la guerra con Irán. No obstante, pocos grupos de votantes han sido más leales a Trump —e importantes para su éxito político— que los de la derecha religiosa.

Por ahora, algunos aliados de Trump se muestran optimistas de que la disputa pronto quede en el olvido.

“Existe un profundo aprecio por el presidente y sus políticas basadas en la fe que trasciende y eclipsa cualquier desacuerdo sobre una publicación en redes sociales”, dijo Ralph Reed —miembro del consejo asesor religioso del presidente— a The Associated Press.

A lo largo de la historia estadounidense, numerosos presidentes de Estados Unidos han tenido diferencias políticas con diversos papas. No obstante, los expertos en el Vaticano y la historia religiosa no recuerdan ningún intercambio comparable al que se ha dado entre Trump y León XIV por la condena del papa por el papel de Estados Unidos en la guerra contra Irán.

“Esta es una crítica sin precedentes a un papa por parte de un presidente estadounidense”, dilucidó David Campbell, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Notre Dame, en un correo electrónico.

“En cuanto a si tendrá un gran impacto en la opinión que los votantes católicos estadounidenses tienen de Trump, esa es una incógnita”, agregó Campbell. “Dado que las actitudes hacia el presidente están influenciadas en gran medida por la afiliación partidista de la gente —que es difícil de cambiar—, probablemente no tendrá un gran impacto en la actitud de los católicos hacia Trump”.

David Gibson, director del Centro de Religión y Cultura de la Universidad de Fordham, señaló que muchos católicos laicos han apoyado a Trump en las últimas semanas y han criticado a los obispos que critican al presidente.

“Si este ataque al papa no cambia esa dinámica de manera significativa, será un momento decisivo… pues los católicos estadounidenses habrán elegido a un presidente que ataca a los católicos en lugar de a su propio papa”, añadió Gibson.

Si nos remontamos a la historia mundial, el intento de Trump de “doblegar al papa León” XIV no es nada nuevo, dijo Kathleen Sprows Cummings, profesora de Historia y Estudios sobre Estados Unidos en la Universidad de Notre Dame.

“Emperadores, monarcas y déspotas han amenazado desde hace mucho tiempo a los papas para obligarlos a someterse a su voluntad”, agregó por correo electrónico. “Sin embargo, en el contexto estadounidense, la invectiva de Trump representa un giro histórico”.

“Durante la mayor parte de la historia de este país, los estadounidenses vieron al papa como una amenaza belicista, ávida de dinero y antidemocrática que ambicionaba la Casa Blanca”, agregó. “Hoy, la amenaza reside en la Casa Blanca, y es el papa quien defiende los ideales de libertad y dignidad humana”.

En un servicio religioso el sábado, el pontífice denunció la “ilusión de omnipotencia” que, según él, alimenta la guerra con Irán. Sin mencionar a Trump ni a Estados Unidos específicamente, el papa recalcó: “¡Basta de demostraciones de poder! ¡Basta de guerra!”.

El lunes, León XIV respondió de forma específica a las críticas del presidente al declarar: “No le temo al gobierno de Trump”.

Surgen dudas sobre el converso católico JD Vance

El vicepresidente JD Vance —un converso católico quien ocasionalmente ha tenido discrepancias con líderes católicos sobre sus críticas a la política migratoria del gobierno de Trump, dijo en una entrevista con Fox News Channel el lunes por la noche que la publicación que hizo el mandatario en redes sociales con la imagen como si fuera Jesús era “una broma”.

«Por supuesto, lo retiró porque se dio cuenta de que mucha gente no entendía su humor», alegó Vance.

Restó importancia al interés prestado a la disputa del presidente con el papa. Pero también insinuó que el papa debería ocuparse de sus propios asuntos.

“Sin duda creo que, en algunos casos, lo mejor para el Vaticano sería limitarse a cuestiones de moralidad, a lo que ocurre dentro de la Iglesia católica, y dejar que el presidente de los Estados Unidos se ocupe de dictar la política pública estadounidense”, dijo Vance.

Algunos evangélicos partidarios de Trump criticaron el meme que lo representa como un sanador con una apariencia que se asemeja a Jesús, aun cuando mantienen su apoyo a Trump.

“No es difícil condenar esto rotundamente”, dijo Willy Rice, candidato a la presidencia de la Convención Bautista del Sur y pastor de la iglesia Calvary en Clearwater, Florida.

“Muchos cristianos aprecian el gobierno del presidente y lo han apoyado de maneras importantes, pero esto está mal”, publicó Rice en X.

También dio su punto de vista Doug Wilson, cofundador de la Comunión de Iglesias Evangélicas Reformadas, una confesión calvinista firmemente conservadora con una gran influencia en el gobierno actual. Entre los miembros de sus iglesias se encuentra Pete Hegseth, el secretario de Defensa.

“Me sentí muy agradecido al ver cuántos cristianos conservadores denunciaron de inmediato la blasfema imagen de Jesús/Trump”, publicó Wilson en X.

Megan Basham, una comentarista evangélica conservadora, publicó que estaba de acuerdo con las críticas de Trump a León XIV por ser “débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”. Pero calificó su meme de “blasfemia indignante” e instó a Trump a “pedir perdón al pueblo estadounidense y luego a Dios”.

Un vistazo a las cifras de los bloques religiosos ahora que se aproximan las elecciones

Tal disensión pública contra Trump por parte de los líderes evangélicos es poco común.

En 2024, los protestantes evangélicos blancos fueron un componente significativo de la coalición ganadora de Trump, según AP VoteCast —una encuesta nacional de votantes y no votantes estadounidenses—. Aproximadamente un tercio de los votantes de Trump, el 34%, se identificaron como evangélicos blancos o cristianos renacidos, en comparación con el 8% de quienes votaron por Kamala Harris. Los evangélicos blancos representaron aproximadamente 2 de cada 10 votantes ese año, y la gran mayoría —el 79%— votó por Trump.

Una encuesta de febrero de The Associated Press-Centro NORC para la Investigación de Asuntos Públicos —una organización apartidista de investigación y análisis de datos sobre temas clave— encontró que aproximadamente dos tercios de los protestantes renacidos blancos aprueban la gestión de Trump como presidente, mientras que aproximadamente un tercio la desaprueba.

Los católicos se mostraron mucho más descontentos con el desempeño de Trump en esa encuesta. Sólo alrededor de 4 de cada 10 aprobó su gestión presidencial, cifra similar a la de la población estadounidense en general.

William Barbieri, profesor de ética de la Universidad Católica, dijo que las declaraciones de Trump parecían dirigidas más a su base política que al propio León XIV.

“La respuesta del papa León ha sido serena y mesurada, de una manera que crea un contraste poco halagador para el presidente”, dijo Barbieri por correo electrónico.

“Se opone al uso de la fuerza letal… y expresa su solidaridad con las personas que sufren en muchos países”, agregó Barbieri, quien señaló la contraposición entre el inicio del viaje pastoral de León XIV a África esta semana con la asistencia de Trump a un evento de artes marciales mixtas de la Ultimate Fighting Championship el fin de semana.

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