Con un voto de esperanza, como lo denomina el Representante Estatal de PA. Danilo Burgos de origen dominicano, el opositor Luis Abinader arrasó en las elecciones presidenciales llevándose el triunfo en primera vuelta, y el oficialismo fue prácticamente barrido del mapa en el Senado.

Las elecciones estaban inicialmente previstas para el 17 de mayo, pero fueron pospuestas debido a la pandemia.

El mandatario Medina aceptó, pasada la medianoche del domingo 5 de julio día de la elección , la victoria del hombre de negocios. «Extendemos por esta vía nuestra felicitación al nuevo presidente electo @LuisAbinader», tuiteó.

El descalabro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en el poder desde 2004, es aún más sorprendente si se tiene en cuenta que el país era el líder en crecimiento económico de América Latina, con una media de un 6 % anual en los últimos siete años, y con importantes logros en la reducción de la pobreza.

Estas son las principales claves que explican el hundimiento del PLD y el triunfo de Abinader, del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

1. LA FRACTURA DEL PLD

La crisis del PLD se desató en 2019 por la intención del presidente Danilo Medina de reformar la Constitución para aspirar a un nuevo mandato, pero renunció a estos planes tras una llamada de Washington.

El PLD se rompió definitivamente en dos en octubre pasado, tras la negativa del expresidente Leonel Fernández a reconocer su derrota en las primarias del partido oficialista, en las que denunció un fraude.

Desde entonces, Fernández se empeñó en hacer la vida imposible al Gobierno de Danilo Medina, su antiguo aliado, y en hacer fracasar el proyecto de llevar a la Presidencia al delfín del mandatario, Gonzalo Castillo.

La división del voto del partido morado, aunque solo haya aportado el 8,82 % de los sufragios a Fernández, ha allanado el camino al Palacio Nacional a Abinader.

En la noche electoral, la hija mayor de Fernández, Nicole, resumió la situación en sus redes sociales: «Papi, tú los pusiste (en el poder en 2012) y tú los quitaste, el ganador eres tú».

2. CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD

Una de las grandes banderas de Abinader es la lucha contra la corrupción y la impunidad, que se han agravado en los últimos gobiernos del PLD, con escándalos como el de Odebrecht.

A diferencia de otros países de América Latina, en República Dominicana todavía no ha empezado el juicio formal por las corruptelas en torno a la constructora brasileña y solo hay seis implicados, entre ellos un exministro y tres legisladores en la época de los hechos.

Grupos independientes y la oposición han acusado a la Fiscalía de no ir a fondo en las investigaciones, sin si quiera colaborar con su par de Brasil.

La impunidad por los casos de corrupción ocasionó manifestaciones masivas en 2017, conocidas como la «marcha verde»; este resquemor contra el Estado volvió a tener eco en una nueva serie de protestas ocurridas el pasado febrero, desatadas por una crisis electoral.

3. UNA CORROSIVA CRISIS DEL SISTEMA ELECTORAL

Después de las acusaciones de fraude en las primarias del PLD, la República Dominicana vivió la histórica anulación de las elecciones municipales el pasado febrero, por un fallo informático ocurrido en plena votación.

Ese fallo, que sucedió en el sistema de voto automatizado que se usaba por vez primera, desencadenó protestas continuas durante dos semanas, en las que el grito más oído fue «se van», dirigido contra las autoridades electorales y también, contra el Gobierno.

La confianza en el sistema electoral ha quedado restituida en parte con los resultados de las elecciones municipales, que se repitieron en marzo, y las presidenciales y legislativas de este domingo, en ambos casos netamente favorables a la oposición.

4. LA DESIGUALDAD Y FALTA DE OPORTUNIDADES

La buena salud de la economía dominicana en los últimos años no ha podido corregir problemas estructurales, como la desigualdad entre ricos y pobres y la falta de oportunidades laborales para los más jóvenes.

Más de la mitad de los trabajadores están en la informalidad y el salario mínimo, de 172 dólares, es insuficiente para cubrir el valor de la canasta básica.

Una encuesta reciente señalaba que el 40 % de los dominicanos emigrarían si pudiesen, uniéndose al cerca de millón de dominicanos que residen en el extranjero y al constante flujo de personas que se juegan la vida en viajes clandestinos a Puerto Rico.

La mala calidad del sistema educativo público, que sitúa a República Dominicana en el fondo en la clasificación PISA, también ha alimentado el deseo de cambio en la población.

5. UN CANDIDATO SIN DESPEGAR

Gonzalo Castillo fue elegido candidato por el presidente Danilo Medina, pero a pesar de su éxito en las primarias, no consiguió despegar nunca en las encuestas.

La oposición levantó sospechas de corrupción, no demostradas, por su gestión como ministro de Obras Públicas y por su espectacular enriquecimiento con su empresa de aviación, Helidosa, que se habría favorecido de contratos públicos.

El candidato, con escasas dotes para la oratoria, no ha dado entrevistas y ha rehuido el debate, lo que ha sido aprovechado por sus rivales para crear en torno a él una imagen de falta de capacidad intelectual.

Récord de contagios

Las votaciones estuvieron marcadas por la pandemia de COVID-19, en medio de una explosión de casos. Los votantes acudieron a los centros de votación utilizando mascarillas y guardando dos metros de distancia en las filas.

Unos 7,5 millones de dominicanos estaban convocados a elegir presidente, vicepresidente, 32 senadores, 190 diputados y 20 representantes en el Parlamento Centroamericano.

Dominicana rompió este domingo su récord de número de contagios diarios, con 1.241 casos reportados, según las autoridades sanitarias. El sábado, la cifra de casos diarios había superado por primera ocasión el millar.

El país, desde el primer contagio el pasado 1 de marzo, registraba el día de las votaciones 37.425 casos y 794 muertes por COVID-19.


Un miembro de la misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), que viajó a la isla desde Washington, «dio positivo» por coronavirus y se encuentra «aislado», informó el ente continental en Twitter.

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Un hombre vota este domingo, en las elecciones presidenciales y legislativas, en Santo Domingo (República Dominicana). EFE/ Francesco Spotorno

Contundente participación de la diáspora

La participación de la comunidad dominicana en Pensilvania fue contundente como en el resto del país.

Los primeros resultados arrojaron que el PRM y aliados habían conseguido el 58.76 % de 24,025 votos válidos en 221 colegios computados de los 667 de la circunscripción 1, que comprende a Montreal y Toronto, en Canadá, y a Nueva York, Massachusetts, Rhode Island, Nueva Jersey, Pensilvania, Washington DC y Connecticut, en los Estados Unidos.

Los candidatos del PRM y aliados en esta circunscripción -a la que le corresponden tres diputados de ultramar- son Norberto Rodríguez Vásquez, Servia Augusta Familia y Kenia Felicia Bidó Parra.

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En la imagen, el presidente de República Dominicana, Danilo Medina. EFE/Orlando Barría/Archivo

Luis Rodolfo Abinader Corona

Abinader asumirá la presidencia el próximo 16 de agosto, con lo que pondrá fin a 16 años del PLD en el poder.

El político tiene 52 años y obtuvo el cargo por el opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM) en las elecciones presidenciales y congresuales de este cinco de julio, convirtiéndose en el segundo mandatario mas joven.

Nació en Santo Domingo el 12 de julio de 1967. Su familia es de origen libanés, con lo que lo hace también el segundo presidente con linaje del Líbano. El anterior fue el extinto Jacobo Majluta, político que ocupó la presidencia efímeramente tras el suicidio del mandatario Antonio Guzmán. La edad de Majluta era de 48 años y asumió el puesto porque era el vicepresidente a la muerte de Guzmán, quien tenía 67 años cuando llegó al Palacio Nacional.

Hasta el momento el jefe de Estado más joven que ha tenido la República Dominicana, luego de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, es Leonel Fernández, político que también participó en la contienda electoral del domingo y perdió. Fernández asumió el Poder Ejecutivo por primera vez en 1996 con 42 años y a los pocos meses cumplió los 43, en cambio cuando Abinader lo haga tendrá 53 años.

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Luis Abinader, candidato presidencial del opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM), vota este domingo en las elecciones presidenciales y legislativas, en Santo Domingo (República Dominicana). EFE/Francesco Spotorno

Desafío económico

 La COVID-19 obligó a una declaratoria de emergencia nacional que estuvo vigente hasta el 30 de junio pasado.

El gran reto del nuevo gobierno girará en torno a la economía. Después de siete años de crecimiento en torno al 5% anual, el desafío será retomar ese dinamismo una vez pase la pandemia.

El nuevo coronavirus ha afectado una de las principales fuentes de ingresos del país, el turismo (8% del PIB), pues las fronteras se mantuvieron cerradas entre el 20 de marzo y el 30 de junio para frenar la propagación de la enfermedad.

En abril, el PIB registró una contracción de 29,8% sobre igual mes de 2019 debido al impacto de las medidas de confinamiento.

Las elecciones fueron supervisadas por 151 observadores internacionales.

No se vieron grandes aglomeraciones a lo largo de la jornada, una meta que había sido trazada por la Junta Electoral frente a la pandemia.

Las votaciones se desarrollaron con normalidad, a excepción de un incidente aislado que dejó un muerto y un herido en Santo Domingo, cuando una discusión derivó en «un tiroteo», según informó la policía. En elecciones previas en dominicana se han registrado riñas políticas que terminan en violencia. En las municipales de febrero pasado, suspendidas por problemas técnicos, hubo dos fallecidos por disparos en Santo Domingo y Barahona (sur).

Con información de Agencias

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