
El pasado domingo 13 de septiembre, el Independence Blue Cross RiverRink Summer Fest se llenó de los colores, sonidos y tradiciones de México, cuando cientos de familias, principalmente mexicanas, se reunieron para celebrar el Día de la Independencia de México.
La celebración, organizada por el Centro Cultural Mexicano de Filadelfia, reunió música, danza, tradiciones, gastronomía y actividades para toda la familia en un ambiente festivo y comunitario.

La jornada comenzó con la entonación del Himno Nacional Mexicano y un mensaje de bienvenida por parte de Patty Peregrino, una de las conductoras del evento, quien destacó la importancia de compartir una tarde dedicada a la música, la danza, las tradiciones y, sobre todo, a la comunidad.
La música y el baile estuvieron presentes durante toda la celebración. Una de las primeras presentaciones estuvo a cargo del grupo de danza Tonantzin, dirigido por Pamela Plata. Para el grupo, integrado por niños de entre 5 y 14 años, esta fue su primera participación en el festival. Pamela comentó que las niñas se encontraban nerviosas, pero también muy emocionadas por la oportunidad de compartir su trabajo y representar las tradiciones mexicanas.
El programa continuó con la participación del Mariachi Arrieros y, posteriormente, con la presentación del Ballet Folclórico Yaretzi. Su director, Alfredo Navarro, señaló que han participado anteriormente en el festival y que cada año les entusiasma formar parte de esta celebración. Para él, mantener vivo el baile folclórico mexicano en Filadelfia es una manera de preservar las tradiciones y transmitirlas a las nuevas generaciones.

Entre las familias asistentes estaba Sandra, residente del sur de Filadelfia, quien contó que acudió con toda su familia y que participa en el festival cada año. En esta ocasión, confesó que dudaron en asistir debido a la situación que atraviesa la comunidad migrante. Sin embargo, decidieron no dejarse vencer por el miedo. Mientras sus nietos disfrutaban de las actividades en el área infantil organizada por Juntos de Lebanon, la familia esperaba las presentaciones de danza y de los grupos juveniles.

Tanto Grupo Erre como Los Aptos lograron conectar especialmente con los asistentes más jóvenes, entre ellos mexicanos y mexicoamericanos, quienes cantaron y bailaron al ritmo de sus presentaciones.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue, sin duda, el tradicional Grito de Independencia, encabezado por el cónsul de México en Filadelfia, Carlos Obrador Garrido. Las niñas del grupo Tonantzin formaron parte de la escolta y fueron las encargadas de entregar la bandera al cónsul, quien encabezó el tradicional “¡Viva México!” acompañado por toda la comunidad.

El cierre estuvo a cargo de Brisa de Guanajuato, que puso a bailar a familias enteras. Entre puestos de comida, artesanías y actividades para niños y adultos, el festival transcurrió en un ambiente familiar y tranquilo.
Para muchos asistentes, esta celebración representa mucho más que una fiesta. Es una oportunidad para recordar sus raíces, compartir las tradiciones con las nuevas generaciones y sentirse, aunque sea por unas horas, un poco más cerca de México.





