Austin Cole, coordinador a nivel nacional de Black Alliance for Peace. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Activistas reclaman una pausa de tres años mientras la alcaldesa Parker anuncia nuevas regulaciones para futuros proyectos.

La coalición de organizaciones No Data Centers in Philly realizó una conferencia de prensa y un mitin el 14 de septiembre frente al Ayuntamiento de Filadelfia para exigir una moratoria de tres años a la construcción de nuevos centros de datos en la ciudad. Cerca de un centenar de residentes, activistas ambientales y líderes comunitarios participaron en la manifestación para reclamar que el Ayuntamiento suspenda cualquier aprobación hasta que existan regulaciones claras para proteger a las comunidades afectadas.

Los organizadores sostienen que Filadelfia carece actualmente de normas específicas que regulen dónde pueden ubicarse estas instalaciones y cómo deben protegerse los vecindarios cercanos. La campaña exige una pausa temporal que permita desarrollar estándares para salvaguardar la asequibilidad de la vivienda, la salud pública, la calidad de vida, la privacidad de los datos y los recursos públicos. También pide un proceso transparente que garantice la participación de los residentes en las decisiones sobre futuros desarrollos.

La organizadora Senia López vive a dos cuadras del centro de datos planeado en el noreste. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Otra demanda fue establecer un proceso público transparente que proteja a los residentes y no a los multimillonarios y que los miembros de las comunidades afectadas decidan qué es lo que se construye en sus vecindarios.

La preocupación surge ante la posibilidad de construir dos grandes centros de datos en la ciudad: uno en el área de la antigua refinería de petróleo, actualmente conocida como Bellwether District, en el sur de Filadelfia, y otro en terrenos municipales cercanos al Aeropuerto del Noreste de Filadelfia. Funcionarios municipales han señalado que hasta el momento no existen propuestas formales para desarrollar estos proyectos, aunque ambas zonas han sido identificadas como posibles ubicaciones.

Un centro de datos es una instalación física equipada con miles de servidores y sistemas informáticos que almacenan, procesan y distribuyen información digital. Estas infraestructuras sustentan el funcionamiento de internet, las redes sociales, los servicios en la nube y las aplicaciones de inteligencia artificial. Para operar requieren grandes cantidades de electricidad, sistemas de enfriamiento de alta capacidad y complejas redes de telecomunicaciones.

Las grandes empresas tecnológicas están invirtiendo miles de millones de dólares en este sector para responder a la creciente demanda de inteligencia artificial. Estados Unidos alberga más de 4,000 centros de datos y concentra la mayor capacidad instalada del mundo para operar servicios digitales. Según Datacenters.com, Filadelfia cuenta actualmente con 27 centros de datos y 13 proveedores especializados.

Sin embargo, el crecimiento acelerado de estas instalaciones ha generado preocupación en numerosas comunidades. Los críticos señalan que consumen cantidades masivas de electricidad y agua, generan ruido constante a través de sus sistemas de enfriamiento y respaldo energético, y ejercen presión sobre la infraestructura local. También advierten sobre la expansión de tecnologías de vigilancia asociadas al almacenamiento masivo de datos y al desarrollo de la inteligencia artificial.

Activistas demandaron la moratoria a dichas instalaciones. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Entre las preocupaciones expresadas por los activistas se encuentran:

  • Posibles aumentos en las facturas de electricidad debido a la alta demanda energética.
  • Impactos sobre la calidad del aire y la salud pública.
  • Consumo intensivo de agua y presión sobre la infraestructura urbana.
  • Ruido permanente generado por equipos de enfriamiento y generadores.
  • Expansión de sistemas de vigilancia apoyados por inteligencia artificial.
  • Falta de mecanismos que garanticen la participación comunitaria en las decisiones sobre estos proyectos.

El auge de los centros de datos se ha convertido en un tema político cada vez más relevante en Pensilvania. Según una encuesta reciente del Annenberg Public Policy Center de la Universidad de Pensilvania, la oposición a nuevos centros de datos ha aumentado entre votantes de ambos partidos políticos.

El pasado 18 de agosto, el gobernador Josh Shapiro firmó una orden ejecutiva que elimina la vía rápida de aprobación para los proyectos de centros de datos de inteligencia artificial e impone requisitos más estrictos de transparencia. La medida exige que los desarrolladores cumplan con los estándares de los Governor’s Responsible Infrastructure Development Requirements (GRID) y prohíbe acuerdos de confidencialidad entre agencias estatales y desarrolladores relacionados con estos proyectos. También busca garantizar que las empresas asuman los costos de la infraestructura energética adicional necesaria para sus operaciones.

En respuesta a las demandas de la campaña, la alcaldesa Cherelle Parker anunció el 14 de septiembre la firma de una orden ejecutiva para formalizar un grupo de trabajo municipal sobre centros de datos. El equipo estará integrado por representantes de los departamentos de Planificación y Desarrollo, Sostenibilidad, Salud Pública, Agua, Licencias e Inspecciones y Clean and Green, con el objetivo de desarrollar regulaciones para cualquier proyecto futuro.

“La misión del grupo de trabajo es establecer estándares exigibles para los centros de datos que protejan nuestra infraestructura, el suministro de agua y los vecindarios locales”, afirmó Parker.

La alcaldesa señaló que la medida busca garantizar que cualquier nueva infraestructura tecnológica “contribuya directamente a nuestra visión de una Filadelfia más segura, más limpia y más verde”.

Pancartas sobre la polarización de la humanidad y la maquinaria. (Foto: Leticia Roa Nixon)

No obstante, los integrantes de No Data Centers in Philly sostienen que la creación del grupo de trabajo no sustituye la moratoria de tres años que están solicitando. Los organizadores consideran que la iniciativa representa un primer paso, pero insisten en que la ciudad debe detener cualquier avance hacia nuevos centros de datos hasta que se establezcan reglas claras y mecanismos efectivos de protección comunitaria.

Durante el acto, representantes de organizaciones como Philly Thrive afirmaron que las autoridades municipales tienen la oportunidad de actuar antes de que los proyectos avancen.

Entre las organizaciones participantes se encuentran 215 People’s Alliance, Amistad Law Project, Black Alliance for Peace, Clean Air Council, People’s Tech Project, Philly Thrive y Physicians for Social Responsibility.

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