Participación en un panel sobre mercadotecnia y tecnología durante su carrera en Lockheed Martin. (Foto: Mayra Bergman)

En una nueva edición de Charlas de Impacto, Perla Lara, editora jefa de Impacto, conversó con Mayra Hernández Bergman, ejecutiva mexicana radicada desde hace más de dos décadas en el área de Filadelfia, sobre los desafíos de construir una carrera profesional lejos de su país, el papel de las mujeres latinas en espacios de liderazgo y la importancia de defender la diversidad en tiempos de incertidumbre.

Originaria de Monterrey, Nuevo León, Hernández Bergman enfatizó que creció en una ciudad profundamente marcada por el comercio, la industria y el espíritu empresarial. Monterrey, explicó, le enseñó desde temprana edad el valor del trabajo, la ambición y la capacidad de buscar nuevas oportunidades.

“Monterrey es una ciudad muy progresista, muy industrial y conectada con Estados Unidos. Crecí en un ambiente donde era natural pensar en estudiar o trabajar en otro país”, comentó.

Su carrera comenzó en México, trabajando para Gamesa. Más adelante surgió una oportunidad laboral en Toronto, Canadá, experiencia que cambió por completo su visión del mundo. En esa ciudad multicultural aprendió inglés, conoció otras culturas y descubrió lo que significaba ser migrante.

Fue también allí donde conoció a quien después sería su esposo, originario del área de Filadelfia. Así llegó a esta región, sin imaginar que terminaría convirtiéndose en su hogar.

“Yo nunca pensé que Filadelfia sería mi ciudad, pero terminé enamorándome de ella. Hoy siento que tengo una conexión muy fuerte con esta comunidad”, afirmó.

Visita a la residencia oficial del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, durante el Mes de la Herencia Hispana. (Foto: Mayra Bergman)

Empezar de nuevo en otro país

Sin embargo, establecerse en Estados Unidos no fue sencillo. Mayra relató que una de las experiencias más difíciles fue darse cuenta de que todo lo que había logrado en México parecía perder valor del otro lado de la frontera.

A pesar de haber trabajado para grandes compañías y de tener experiencia internacional, tuvo que empezar prácticamente desde cero.

“Fue muy duro llegar y escuchar que mi experiencia no contaba porque no había estudiado aquí o porque mi inglés no lo había aprendido en este país. Tuve que volver a estudiar, hacer una maestría en negocios y aceptar puestos más pequeños para reconstruir mi carrera”, recordó.

Además de las barreras profesionales, enfrentó el peso de ser mujer, inmigrante y latina en espacios donde pocas personas compartían su historia.

“Ser mujer, tener acento y venir de otro país juega un papel importante. Muchas veces uno siente que tiene que demostrar el doble”, señaló.

Durante la conversación, reflexionó sobre cómo incluso su apellido pudo haber influido en las oportunidades que recibió. Tras casarse, adoptó el apellido Bergman y con el tiempo se preguntó si las cosas habrían sido distintas si se hubiera presentado únicamente como Mayra Hernández.

“Siempre me he preguntado qué hubiera pasado si hubiera aplicado a ciertos trabajos con mis dos apellidos mexicanos. Nunca lo sabré, pero sí creo que muchas veces las personas reaccionan de manera distinta dependiendo del nombre que leen”, expresó.

En la Marcha de Mujeres por la Equidad en Washington, D.C.. (Foto: Mayra Bergman)

La oportunidad que cambió su carrera

Su primera gran oportunidad en el mundo corporativo estadounidense llegó en General Electric. Allí, explicó, encontró a un líder dispuesto a apostar por la diversidad.

Tom Beckman, el ejecutivo que la entrevistó, entendió el valor de formar equipos con personas de distintos países, idiomas y experiencias.

“Él vio en mí algo más allá de mi acento o de mi origen. Creía que la diversidad hacía más fuerte a una empresa, y gracias a esa oportunidad pude volver a entrar al mundo corporativo”, dijo.

A partir de entonces, su carrera continuó creciendo. Llegó a convertirse en la primera latina en ocupar un cargo de vicepresidencia dentro de una empresa con más de cien años de historia. Más tarde, asumió posiciones de liderazgo en PECO, donde también se convirtió en la primera mujer latina en ocupar ese cargo ejecutivo en la historia de la compañía.

Para Mayra, el éxito no estuvo relacionado únicamente con el talento o la preparación, sino también con la capacidad de pedir más, de buscar oportunidades y de no esperar a que alguien más la eligiera.

“Muchas mujeres latinas somos trabajadoras, responsables y muy capaces, pero nos cuesta pedir. Nos enseñaron a esperar, a ser discretas, a trabajar en silencio. Yo aprendí que también hay que levantar la mano y decir: quiero más responsabilidad, quiero crecer”, afirmó.

Recorriendo los estudios de 6ABC en Philadelphia. (Foto: Mayra Bergman)

Vivir entre dos culturas

Otro de los temas centrales de la entrevista fue la identidad. Mayra habló sobre lo que significa vivir entre dos culturas y sobre cómo, con el tiempo, dejó de pensar que debía escoger entre ser mexicana o estadounidense.

“Mis hijos tienen una mamá mexicana y un papá estadounidense. Son las dos cosas al mismo tiempo. A veces creemos que tenemos que escoger una sola identidad, pero no es así. Podemos ser una mezcla de todo lo que somos”, compartió.

Su familia asiste a un juego de los Philadelphia Phillies en Citizens Bank Park. (Foto: Mayra Bergman)

En ese sentido, consideró que las nuevas generaciones vivirán con una identidad mucho más global, influida por la tecnología, las redes sociales y la convivencia entre distintas culturas.

Visita a una base naval en Colombia, volando en un helicóptero Sikorsky UH-60 Black Hawk junto a representantes de la Marina colombiana, como representante de Lockheed Martin. (Foto: Mayra Bergman)

Frente al miedo, defender la diversidad

También habló sobre el clima político actual y la retórica antiinmigrante que ha crecido en Estados Unidos y en otras partes del mundo. Frente a ese panorama, insistió en que no se debe perder la esperanza ni permitir que el miedo defina la conversación.

Aseguró que los inmigrantes han contribuido de manera decisiva al desarrollo económico, cultural y social de ciudades como Filadelfia, y que es necesario seguir contándolo.

“Tenemos que usar nuestras plataformas para cambiar la narrativa. Los inmigrantes no venimos a restar. Venimos a aportar, a trabajar, a construir y a multiplicar”, dijo.

Un nuevo comienzo como empresaria

Tras varios años en PECO y después de asumir responsabilidades en Washington, Delaware y Nueva Jersey, decidió dar un nuevo paso: dejar el mundo corporativo para crear su propio negocio.

Participación como ponente en un evento de Hispanic Media en Filadelfia, durante su etapa en PECO. (Foto: Hispanic Media)

Actualmente dirige una firma especializada en comunicación estratégica y manejo de crisis. Desde allí asesora a empresas, organizaciones y profesionales que atraviesan momentos difíciles y necesitan proteger su reputación.

“Me di cuenta de que lo que más me gustaba era resolver problemas complicados. Me gustan los retos, encontrar soluciones y ayudar a las personas a navegar situaciones difíciles”, explicó.

Al final de la conversación, Mayra dejó un mensaje dirigido especialmente a la comunidad latina y a quienes hoy enfrentan miedo, discriminación o incertidumbre. Pidió no dejarse paralizar por las narrativas de odio y recordar que la diversidad sigue siendo una fortaleza.

“Tenemos que seguir contando nuestras historias, apoyar a otras personas y creer en el valor de quienes somos. No estamos aquí para quitarle nada a nadie. Estamos aquí para construir un futuro mejor”, concluyó.

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