Filadelfia, PA – Acerca de su imagen en la portada de Impacto, el artista César Viveros Herrera explica: “Me inspiré en la fuerza que se puede ver en la obra de David Alfaro Siqueiros ‘La Nueva Democracia’ en la cual una mujer que tiene los brazos extendidos lleva en sus manos una flor y una antorcha, muy poderosa imagen en nuestro tiempo y espacio.

La mujer en mi obra es joven porque es como mi llamado a los “milenios”, versados en tecnología digital y redes sociales; madre de un pequeño, porque quiero creer que eso la hace más sensible a la necesidad ajena. Los brazos extendidos denotan un gran esfuerzo por alcanzar a la gente pensando en los que tienen más necesidad, por eso en sus manos tiene lo que podría interpretarse como las dos necesidades más básicas ocurriendo en estos días: acceso al abastecimiento de equipos de salud (desde simples mascarillas, pruebas para determinar nuestra condición, hasta tratamientos pertinentes, y disponibilidad de los respiradores y camas en los hospitales) y por otro lado poder tener disponibilidad de alimentos saludables que nos ayuden a sobrepasar la etapa crítica de esta contingencia sanitaria.

Y es que esto no es algo que podamos dar por hecho, desde que el liderazgo a nivel nacional falló en su etapa inicial y no asegura un futuro muy prometedor que digamos para la población que está enfrentando la crisis laboral más grande de nuestros tiempos ante la cesación de empleos que paralizaron en gran parte la economía actual, y que ha orillado al pueblo americano a ‘quitarse la camiseta’ para ayudar a los más necesitados. Eso lo he podido constatar por todos lados, a través de las iniciativas de organizaciones sin fines de lucro y también de individuos que de una manera personal se han dado a la tarea de apoyar y compartir donde más se ha requerido.

Por eso la imagen es en parte un tributo al ciudadano ordinario que se ha volcado a la tarea de proveer para los suyos y a la vez ayudar al más marginado, lo cual contrasta con esos individuos que inicialmente acapararon los almacenes vaciando los insumos que posteriormente generaron escasez afectando a los grupos más vulnerables. Aunque la criatura lleva un cubrebocas médico, la mujer lleva una máscara mesoamericana que representa a nuestra comunidad hispana, resaltando la presencia de grupos minoritarios que se han dado a la tarea de movilizarse para ayudar a quienes más lo han necesitado, a los que no pueden aplicar para el desempleo, y aquéllos que sus empleadores dejaron a la deriva, de la noche a la mañana, sabiendo su estatus migratorio.

También porque de alguna manera quiero llamar la atención a una necesidad que se ha estado ignorando en el sistema judicial, al mantener encerrados a inmigrantes, incluyendo niños y ancianos, en condiciones deplorables, infectándose del virus mortal conforme siguen pasando los días. Es bien sabido que en el sistema carcelario, debido al confinamiento que hace más vulnerables estos grupos ante el inminente contagio, exponencialmente afecta a los grupos de inmigrantes concentrados por ICE en los centros de detención tales como el de Berks, de York y las cárceles de Pensilvania, quienes están alcanzando niveles más altos de contagio debido a las condiciones donde los han despojado del más mínimo derecho a la representación legal convirtiéndolos en víctimas del abuso y el abandono que ya ha sido expuesto aun antes de que esta crisis hubiera llegado a este nivel”.

César Viveros Herrera se ha dedicado más de 20 años a crear arte público en los Estados Unidos y en su México natal. Ha colaborado con el Programa de Artes Murales de Filadelfia desde 1997. Su arte público es un espejo de la realidad social de las diversas comunidades. El artista visual reside en el Norte de Filadelfia con su hija Ana Isabel y su hijo Max.

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