Miembros de la organización Juntos forman parte de la campaña en contra de la deportación médica. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Miembros de la Campaña Contra la Deportación Médica realizaron una manifestación frente al Ayuntamiento de la Ciudad el 1 de noviembre, con el fin de pedir a los integrantes del Concejo Municipal, que aprueben el Proyecto de Ley 230649.

Este es el primer proyecto de ley en el país que podría fin a la práctica de la deportación médica privada. Dicha propuesta prioriza los derechos de los pacientes inmigrantes que necesitan atención médica a largo plazo a recibir información en su idioma y poder de toma de decisiones sobre su atención.

De ser aprobada, proporcionará la supervisión necesaria para la práctica de la repatriación médica, exigiendo informes a los hospitales para monitorear qué tan extendida está la práctica de la deportación médica.

Esto gargarizaría que los pacientes y sus familias obtengan la información en el idioma que entienden, para tomar la mejor decisión sobre su salud, y consientan con pleno entendimiento, cualquier repatriación médica. Lo más importante es que el proyecto de ley garantizaría que haya formas de responsabilizar a los malos actores. Lo que crea el camino para que la Ciudad haga cumplir la legislación, e imponga multas a quienes violen los derechos de los pacientes.

De izq.a der. Claudia, Che Guerrero, Maximina Alvarado y David O’Connell. (Foto:Leticia Roa Nixon)

Su aprobación pondría fin a la práctica de la repatriación internacional de pacientes inmigrantes. Los pacientes y sus cuidadores debieran tener la opción de elegir o rechazar la repatriación médica, y recibir apoyo para solicitar asistencia médica de emergencia si deciden buscar atención en los Estados Unidos.

Benjamín Gamarra interpretó los testimonios al inglés y al español, respectivamente. (Foto: Leticia Roa Nixon)

La deportación médica es una práctica utilizada por los hospitales para deportar inmigrantes en los Estados Unidos sin consentimiento informado o mediante consentimiento forzado de la familia del paciente. Los hospitales alquilan vuelos privados para transportar pacientes indocumentados a su país de origen. La deportación forzosa de estos pacientes suele provocar la muerte o el agravamiento de su enfermedad o lesión. En Pensilvania cada persona tiene derecho a buscar y recibir atención adecuada, especialmente aquellas que se encuentran en condiciones críticas que ponen en peligro su vida.

Erika Guadalupe Núñez, directora ejecutiva de JUNTOS frente altar de Día de los Muertos. Ya que la manifestación fue el 1 de noviembre. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Durante la manifestación, dieron su testimonio Claudia Martínez, Che Guerrero, Maximina Alvarado y el estudiante de medicina David O’Connell. Los cuatro enfatizaron la importancia de la aprobación su aprobación, ya que daría la oportunidad a los médicos de ejercer su juramento de atender y salvar vidas, sin importar el estatus migratorio del paciente.

La Campaña Contra la Deportación Médica está compuesta por defensores de inmigrantes, organizaciones sin fines de lucro como Free Inmigration Project, abogados, y activistas que luchan para poner fin a la práctica de deportaciones privadas por parte de hospitales a pacientes inmigrantes enfermos o heridos y que en el pasado lograron el cierre del Centro de Detención Familiar de Berks.

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