Puerto Rico
Bad Bunny durante su presentación en el medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL entre los Patriots de Nueva Inglaterra y los Seahawks de Seattle, el domingo 8 de febrero de 2026, en Santa Clara, California. (Foto: AP/Mark J. Terrill)

El Super Bowl 60 no solo fue uno de los eventos deportivos más vistos del planeta; se transformó en un punto de inflexión cultural gracias a la actuación de Bad Bunny, quien llevó la historia, la identidad y la voz de Puerto Rico al escenario más influyente del entretenimiento global.

Durante poco más de 13 minutos, el artista puertorriqueño convirtió el espectáculo de medio tiempo en algo más que música: lo convirtió en una narrativa colectiva sobre pertenencia, memoria y orgullo latino, seguida en vivo por millones de personas en todo el mundo.

(Filadelfia, PA. 8 de febrero. Cortesía Mónica Parrilla)

Puerto Rico se detuvo para aplaudir su historia

En la isla, el momento se vivió como un acontecimiento nacional. Familias, amistades y comunidades enteras se reunieron frente a televisores, pantallas gigantes y espacios públicos para presenciar una actuación que muchos describieron como histórica. Se detuvo simbólicamente para verse reflejado y en su idioma, en el Super Tazón en su 60 aniversario.

No era solo un artista cantando: era la isla entera contando su historia ante millones.

Fans en San Juan, Puerto Rico, miran la actuación de Bad Bunny en televisión durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL el domingo 8 de febrero de 2026. (Foto: AP/Alejandro Granadillo)

Un espectáculo cargado de símbolos y memoria

La puesta en escena estuvo profundamente enraizada en la cultura puertorriqueña. Desde los campos de caña de azúcar y las figuras del jíbaro con pava, hasta referencias claras a los apagones, la migración y la resiliencia del pueblo boricua, cada imagen fue cuidadosamente construida para contar una historia.

El repertorio musical, que incluyó algunos de sus mayores éxitos, se entrelazó con visuales que evocaron las fiestas de barrio, la vida cotidiana y las luchas sociales de la isla. Las apariciones especiales de figuras internacionales reforzaron el alcance global del mensaje sin diluir su esencia local.

Fans en San Juan, Puerto Rico, miran la actuación de Bad Bunny en televisión durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL el domingo 8 de febrero de 2026. (Foto: AP/Alejandro Granadillo)

“América es un continente”: el mensaje que cruzó fronteras

Uno de los momentos más comentados llegó al final del espectáculo, cuando Bad Bunny levantó un balón con la frase “Together we’re America”, acompañado de banderas de distintos países del continente.

El gesto fue interpretado como una afirmación clara: América no es solo Estados Unidos, sino un continente diverso, multicultural y profundamente interconectado. La escena generó una oleada de reacciones, desde ovaciones en América Latina hasta críticas en sectores conservadores estadounidenses, confirmando que el mensaje no pasó desapercibido.

Fans en San Juan, Puerto Rico, miran la actuación de Bad Bunny en televisión durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL el domingo 8 de febrero de 2026. (Foto: AP/Alejandro Granadillo)

Audiencias históricas y récords mediáticos

El espectáculo promedió 128,2 millones de espectadores de 8:15 a 8:30 de la noche hora del Este; lo que lo convirtió en el cuarto show de medio tiempo más visto. El espectáculo se vio en grupos grandes en ese momento; sigue reproduciéndose en diferentes plataformas. En YouTube ya tenía cerca de 80 millones de vistas en los primeros tres días de publicado; además alcanzó un impacto digital masivo, acumulando más de 4 000 millones de visualizaciones en las primeras 24 horas en redes sociales y plataformas de video, cifras que reflejan la magnitud de su alcance global y su presencia dominante en la conversación pública.

Filadelfia, PA- 8 de febrero 2026. (Foto: Cortesía/Adamamy Sosa)

Este nivel de consumo digital y social coloca al medio tiempo de Bad Bunny no solo entre los más vistos, sino también entre los más compartidos y discutidos de todos los tiempos.

Fans en San Juan, Puerto Rico, miran la actuación de Bad Bunny en televisión durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL el domingo 8 de febrero de 2026. (Foto: AP/Alejandro Granadillo)

Celebración en un contexto de tensión

En Estados Unidos, la euforia por el espectáculo convivió con un clima marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias y las protestas contra redadas y deportaciones. Para muchos latinos, la actuación de Bad Bunny fue motivo de orgullo, pero también un recordatorio de que la visibilidad cultural no siempre se traduce en cambios inmediatos.

El hecho de que un artista cantaba mayoritariamente en español ocupara el escenario televisivo más visto del país fue leído como una ruptura con décadas de presión por adaptarse al inglés para alcanzar reconocimiento masivo. Al mismo tiempo, quedó claro que ese logro simbólico no borra las realidades que enfrentan millones de personas migrantes en su vida cotidiana.

(Filadelfia, PA. 8 de febrero. Cortesía Mónica Parrilla)

Benito no llegó como una excepción, sino como una figura central de un panorama que ya no se limita a una lengua ni a una sola identidad.

Desde fuera del país, el mensaje también resonó. En medio de la polarización, frases proyectadas durante la actuación fueron interpretadas como un llamado a la unidad. El espectáculo no resolvió las contradicciones, pero dejó una imagen poderosa: la cultura latina, en español, ocupando el centro del escenario global.

Bad Bunny durante su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra el domingo 8 de febrero de 2026 en Santa Clara, California. (Foto: AP/Mark J. Terrill)

Un hito definitivo para la representación latina

La actuación de Bad Bunny en el Super Bowl 60 quedará registrada como un momento decisivo para la representación latina en la cultura popular. No fue un espectáculo diseñado para complacer, sino para decir algo: que Puerto Rico existe, que su historia importa y que su cultura tiene un lugar legítimo en el centro del escenario global.

El Super Tazón se convirtió en un acto de memoria colectiva, identidad y afirmación ante un reto histórico; donde las políticas migratorias del actual Gobierno, trata de hacer “América, blanca otra vez”, ignorando que antes de hablar en inglés, se hablaba español.

Como en Puerto Rico, en Filadelfia también se reunieron amigos y familias, en restaurantes y centros culturales. A la redacción de Impacto nos hicieron llegar las siguientes reflexiones que compartimos en su integridad.

Bad Bunny actúa en el espectáculo de medio tiempo de la 60ma edición del Super Bowl de la NFL entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, el domingo 8 de febrero de 2026, en Santa Clara, California. (Foto: AP/Godofredo A. Vásquez)
El cantante puertorriqueño Bad Bunny durante su actuación en el descanso del Super Bowl en Santa Clara, California, Estados Unidos. (Foto: EFE/Acoustyle)
Bad Bunny, izquierda, durante su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra el domingo 8 de febrero de 2026 en Santa Clara, California. (Foto: AP/Godofredo A. Vásquez)
Bad Bunny durante su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60 de la NFL entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra el domingo 8 de febrero de 2026 en Santa Clara, California. (Foto: AP/Julio Cortez)

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