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Melchor, Gaspar y Baltasar, personajes que resurgen en tradiciones latinoameicanas

Un niño posa para una foto con personas disfrazadas de los Reyes Magos durante las celebraciones por el Día de Reyes, el sábado 7 de enero de 2024, en Ciudad de México. (AP Foto/Fernando Llano)

QUITO (AP) — Melchor, Gaspar y Baltasar recobraron vida en una jornada repleta de representaciones en varios países de la región, donde tradiciones y manifestaciones culturales se efectuaron el sábado para conmemorar el día de los Reyes Magos. En Perú y Venezuela, niños e incluso agentes policiales protagonizaron singulares escenificaciones.

La festividad tiene un sitio especial en el inicio de año de la comunidad latinoamericana que, con desfiles, comparsas, peregrinajes y hasta carreras de coches de madera rescataron el episodio bíblico en que los afamados personajes viajaron a Belén para regalar al recién nacido Jesús oro, incienso y mirra.

En Lima, la capital peruana, tres agentes activos de la policía dejaron el sábado a un lado su uniforme oficial para vestir y caracterizar a los Reyes Magos en una cabalgata que se realiza desde hace 36 años.

Desde muy temprano comenzó el peregrinaje en el centro de Lima, que recuerda el de los tres Reyes Magos siglos atrás. El recorrido dura 12 horas y pasa por varios puntos —como iglesias, una residencia de ancianos y un orfanato.

“Es una alegría inmensa salir a recorrer las calles” en estas fechas, comenta a The Associated Press el suboficial Jorge Brenis, que desde hace 10 años personifica a Baltasar, mientras el suboficial Xavier Becerra, disfrazado de Melchor, se complace de “llevar una tradición” que anima a los niños y lleva paz.

Un hombre reza el Rosario frente a un nacimiento durante el Día de Reyes, el sábado 6 de enero de 2024, en Rio das Almas, una zona rural del área de Joao Pinheiro, en el estado de Minas Gerais, Brasil. (AP Foto/Eraldo Peres)

Su colega Carlos Iriarte, en cambio, asumió con orgullo por primera vez la representación de Gaspar.

Pero la tradición no sólo tiene que ver con los dulces y regalos que reparten los personajes a los niños, dijo a la AP Carol Tomas, pues conlleva el sentir de “un nuevo amanecer, un nuevo espíritu”.

En Caracas, Venezuela, decenas de niños protagonizaron la popular carrera de “carruchas”, unas carretas o coches elaborados a mano con madera, que fusionan, en una tradición, la velocidad y la fe y así dan la bienvenida a los “Reyes Magos de Oriente”.

En el sector del Retiro, en el centro norte de la capital venezolana, el singular festejo congregaba a los menores y sus familias que entre música y alegría pedían a los personajes disfrazados con llamativas y coloridas túnicas, los ansiados “caramelos”.

Personas posan para una foto con personas disfrazadas de los Reyes Magos mientras esperan a recibir una rebanada de la tradicional Rosca de Reyes durante los festejos por el Día de Reyes, el sábado 6 de enero de 2024, en Ciudad de México. (AP Foto/Fernando Llano)

En el sur de Quito, la capital de Ecuador, se realizó “el pase del niño”, una tradicional procesión que recorre varias calles con personajes disfrazados con coloridos atuendos, pero también con figuras religiosas que cierran las festividades de fin de año y el inicio de uno nuevo. Este desfile se reproduce en varias ciudades especialmente del centro andino.

La fiesta de los Reyes Magos propaga manifestaciones culturales y otorga momentos de esparcimiento y disfrute como en Colombia, donde el feriado moviliza a los turistas a distintos puntos del país, según la policía de la nación.

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En este despacho contribuyeron los periodistas de The Associated Press Mauricio Muñoz, en Lima, y Andry Rincón y Matías Delacroix, en Caracas.

La mayoría de los estadounidenses creen que pagan demasiados impuestos, dice encuesta de AP-NORC

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Esta fotografía del 17 de abril de 2023 muestra el formulario de impuestos 1040 del Servicio Interno de Impuestos para 2022. (Foto: AP/Jon Elswick/Archivo)

La mayoría de los contribuyentes estadounidenses creen pagar demasiados impuestos, y muchos dicen que reciben poco a cambio, de acuerdo con una nueva encuesta efectuada por la Escuela Harris de Políticas Públicas de la Universidad de Chicago y The Associated Press-Centro NORC para la Investigación de Asuntos Públicos.

Dos tercios de los contribuyentes del país dicen que gastan “demasiado” en impuestos federales sobre la renta, ahora que comienza la temporada de declaraciones fiscales. Aproximadamente 7 de cada 10 dicen lo mismo sobre los impuestos locales a la propiedad, mientras que cerca de 6 de cada 10 opinan lo mismo sobre los impuestos estatales a las ventas. En términos generales, los republicanos son más propensos que los demócratas a considerar que los impuestos son injustos, que están pagando demasiados impuestos y que reciben poco a cambio.

La encuesta halló que pocos adultos estadounidenses tienen un elevado nivel de confianza en que las instituciones que emplearán los dólares de sus impuestos —ya sea el gobierno federal o los distritos escolares locales— los gastarán en el mejor interés de “gente como ellos”. Pero las personas suelen confiar que los organismos gubernamentales más cercanos a sus casas harán un mejor uso del dinero de los impuestos: 16% confían extremadamente o mucho en su distrito escolar local, a diferencia del 6% que confía en el gobierno federal.

Los adultos que tienen 60 años o más son más propensos a percibir que los impuestos son justos, a diferencia de los adultos más jóvenes.

Chris Berry, profesor de la Escuela Harris de Políticas Públicas de la Universidad de Chicago, quien participó en el desarrollo de la encuesta, dice que, en general, ha disminuido la confianza del público en el gobierno y en la forma en que usa el dinero de los impuestos. Estima que los resultados de la encuesta reflejan, en parte, un incremento en la polarización política, pero dice que desde hace tiempo el público confía más en el gobierno local que en el federal.

“Una de las opiniones que se escuchan es: ‘No hay una forma democrática o republicana de recolectar la basura o pavimentar las calles’”, señaló. “Tendemos a pensar que el gobierno local es menos partidista”.

Entre quienes pagan impuestos federales sobre la renta, la mitad dice que preferiría tener menos servicios gubernamentales si ello significara una reducción en sus contribuciones. Un tercio mantendría sus impuestos al nivel que paga actualmente a cambio de los mismos servicios, y 16% los incrementaría a cambio de recibir más servicios.

Danny Velasquez, de 39 años, un demócrata que dirige un negocio en Boston y que respondió la encuesta, dice que confía en que el gobierno local utiliza mejor los dólares que él paga de impuestos que el gobierno federal.

Cuando se le preguntó cómo le gustaría que se erogaran sus impuestos federales, Velasquez dijo que el gobierno “gasta demasiado en hacer la guerra”, y que él preferiría “asistencia médica a nivel nacional e inversión en educación”.

Únicamente 1 de cada 4 contribuyentes dicen que obtienen buenos servicios a cambio de sus impuestos federales sobre la renta, impuestos estatales a las ventas o impuestos locales a la propiedad. Aproximadamente 1 de cada 3 en cada caso dice que reciben poco a cambio, y 4 de cada 10 dicen que lo que reciben no es bueno ni malo.

De acuerdo con la encuesta, la mayoría de los adultos estadounidenses dicen que los impuestos federales sobre la renta o los impuestos locales a la propiedad les parecen “injustos”, y cerca de la mitad dicen lo mismo con respecto a los impuestos estatales sobre la renta, los impuestos a las ventas y el impuesto federal de Seguro Social.

Para Loretta Mwangi, una demócrata de 60 años que vive en Baltimore, los impuestos son justos, y dijo que no tiene críticas severas sobre el uso que hace el gobierno de las contribuciones. En la actualidad, Mwangi —quien padece dolor crónico tras años de trabajar en bodegas y como guardia de seguridad— vive de subsidios por incapacidad.

“Se guían por cuánto ganas y toman un porcentaje a partir de eso”, dijo. “Podría haber más apoyo para la educación y para los indigentes… todavía hay mucha gente que vive debajo de los puentes”.

Relativamente pocos adultos en Estados Unidos dicen entender cómo se calcula la cantidad a pagar. Sólo 2 de cada 10 adultos estadounidenses dice comprender “extremadamente bien” o “muy bien” cómo se calculan las cantidades para los impuestos locales a la propiedad. Cerca de una cuarta parte dice entender los cálculos para los impuestos federales sobre la renta. Aproximadamente 3 de cada 10 asegura entender cómo se calculan los impuestos estatales a las ventas.

Yoany Mesa, de 40 años, un ingeniero informático y republicano que vive en Fort Lauderdale, Florida, dice que, para él, el sistema fiscal no es “equitativo ni transparente”.

Él y su esposa Grettel, de 34 años y auditora para una aseguradora dental, dicen que les parece que el código fiscal está lleno de lagunas legales, sobre todo para los ricos.

“Hay muchas cosas que uno se entera que la gente con dinero puede deducir… es un club exclusivo. Creo que si algunas personas tienen dependientes, deberían poder recibir créditos”, dijo Grettel Mesa. Por ejemplo, durante la pandemia la pareja recibió un crédito tributario ampliado por hijos, según dijeron, pero esa política concluyó en 2022.

Mesa cuenta que anteriormente confiaba más en su gobierno local para la aplicación del dinero de los impuestos, pero que en fechas recientes la zona donde vive ha experimentado frecuentes inundaciones y derrames de aguas residuales, lo que hace que ella cuestione el diseño de ese presupuesto.

“Hay muchos gastos en infraestructura que parecen quedar inconclusos”, señaló. “Se suponía que el dinero sería para arreglar los sistemas de aguas residuales… entonces, ¿a dónde se está yendo ese dinero?”

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La encuesta a 1.024 adultos se llevó a cabo entre el 14 y el 18 de diciembre de 2023, utilizando una muestra extraída del panel AmeriSpeak de NORC —basado en probabilidad— el cual está diseñado para ser representativo de la población de Estados Unidos. El margen de error en las muestras para todos los participantes es de más o menos 4,2 puntos porcentuales.

Transcript: Biden’s first campaign speech of the 2024 election year

President Joe Biden speaks at a campaign event at Montgomery County Community College in Blue Bell, Pa., Friday, Jan. 5, 2024. (AP Photo/Stephanie Scarbrough)

Transcript of President Joe Biden’s campaign speech delivered Friday, Jan. 5, in Blue Bell, Pennsylvania, as prepared by the AP.

Thank you. Thank you. Thank you. Thank you.

Thank you. Thank you. Thank you. Please, thank you.

Please, thank you very, very much.

Today, the topic of my speech today is deadly serious and I think it needs to be made at the outset of this campaign.

In the winter of 1777, it was harsh and cold as the Continental Army marched to Valley Forge. General George Washington knew he faced the most daunting of tasks, to fight and win a war against the most powerful empire in existence in the world at the time. His mission was clear: liberty, not conquest. Freedom. Not domination. National independence. Not individual glory.

America made a vow: Never again would we bow down to a king.

Months ahead would be incredibly difficult. But General Washington knew something in his bones. Something about the spirit of the troops he was leading. Something, something about the soul of the nation he was struggling to be born. In his general order, he predicted, and I quote, with one heart and one mind, with fortitude and with patience, they would overcome every difficulty, the troops he was leading. And they did. They did.

This army that lacked blankets and food, clothes and shoes. This army, whose march left bloody bare footprints in the snow. This ragtag army made up of ordinary people.

Their mission, George Washington declared, was nothing less than a sacred cause. That was the phrase he used. A sacred cause. Freedom, Liberty. Democracy. American democracy.

I just visited the grounds of Valley Forge. I’ve been there a number of times since the time I was a Boy Scout years ago.

You know, it’s the very site that I think every American should visit, because it tells the story of the pain and the suffering and the true patriotism it took to make America.

Today, we gather in a new year, some 246 years later, just one day before January 6, a day forever seared in our memory because it was on that day that we nearly lost America, lost it all.

Today, we’re here to answer the most important of questions. Is democracy still America’s sacred cause? I mean it.

This is not rhetorical, academic or hypothetical. Whether democracy is still America’s sacred cause is the most urgent question of our time.

And it’s what the 2024 election is all about.

The choice is clear.

Donald Trump’s campaign is about him, not America, not you.

Donald Trump’s campaign is obsessed with the past, not the future. He’s willing to sacrifice our democracy, put himself in power.

Our campaign is different. For me and Kamala, our campaign is about America. It’s about you. It’s about every age and background that occupy this country.

It’s about the future we’re going to continue to build together. And our campaign is about preserving and strengthening our American democracy.

Three years ago tomorrow, we saw with our own eyes the violent mob stormed the United States Capitol. It was almost in disbelief as you first turned on the television.

For the first time in our history, insurrectionists had come to stop the peaceful transfer, transfer of power in America. First time.

Smashing windows, shattering doors, attacking the police.

Outside, gallows were erected as the MAGA crowd chanted, “Hang Mike Pence.”

Inside, they hunted for Speaker Pelosi. The House was chanting as they marched through and smashed windows, “Where’s Nancy?”

Over 140 police officers were injured.

Jill and I attended the funeral of police officers who died as a result of the events of that day.

Because Donald, because of Donald Trump’s lies, they died because these lies brought a mob to Washington.

He promised it would be wild. And it was.

He told the crowd to “fight like hell” and all hell was unleashed.

He promised he would write them, write them, everything they did. He would be side by side with them.

Then, as usual, he left the dirty work to others.

He retreated to the White House.

As America was attacked from within, Donald Trump watched on TV in a private, small dining room off my oval, off the Oval Office.

The entire nation watched in horror.

The whole world watched in disbelief.

And Trump did nothing.

Members of his staff, members of his family. Republican leaders who were under attack at that very moment pled with him.

Act. Call off the mob. Imagine had he gone out and said, “Stop.”

Still, Trump did nothing.

It was among the worst derelictions of duty by a president in American history.

An attempt to overturn a free and fair election by force and violence. A record 81 million people voted for my candidacy and to end his presidency.

Trump lost the popular vote by 7 million.

Trump’s claims about the 2020 election never could stand up in court. Trump lost 60 court cases. Sixty.

Trump lost the Republican-controlled states. Trump lost before a Trump-appointed judge, and then judges, and Trump lost before the United States Supreme Court.

All of it. He lost.

Trump lost recount after recount after recount and state after state.

But in desperation and weakness, Trump and his MAGA followers went after election officials who ensured your power as a citizen would be heard.

These public servants had their lives forever upended by attacks and death threats for simply doing their jobs.

In Atlanta, Georgia, a brave Black mother and her daughter, Ruby Freeman and Shaye Moss, were doing their jobs as election workers until Donald Trump and his MAGA followers targeted and threatened them, forcing them from their homes, unleashing racist vitriol on them.

Trump’s personal lawyer. Rudy Giuliani, was just hit with a 148 million-dollar judgment for cruelty and defamation that he inflicted against them.

Other state and local elected officials across the country faced similar personal attacks. In addition, Fox News agreed to pay a record eight, 787 million dollars for the lies they told about voter fraud.

Let’s be clear about the 2020 election.

Trump exhausted every legal avenue available to him to overturn the election. Every one, but the legal path just took Trump back to the truth, that I’d won the election and he was a loser.

Well, so knowing how his mind works now, he had one, he had one act left.

One desperate act available to him, the violence of January the sixth.

Since that day, more than 1,200 people have been charged with assault in the Capitol. Nearly 900 of them have been convicted or pled guilty. Collectively to date, they have been sentenced to more than 840 years in prison.

What’s Trump done?

Instead of calling them criminals, he’s called these insurrectionists patriots. They’re patriots. And he promised to pardon them if he returns to office. Trump said that there was a lot of love on January the sixth.

The rest of the nation, including law enforcement, saw a lot of hate and violence.

One Capitol Police officer called it a medieval battle.

That same officer called vile, was called vile, racist names.

He said he was more afraid in the Capitol of the United States of America, in the chambers, than when he was fighting as a soldier in the war in Iraq. He said he was more afraid inside the halls of Congress than fighting in war in Iraq.

In trying to rewrite the facts of January sixth, Trump was trying to steal history, the same way he tried to steal the election.

But he, we knew the truth, because we saw it with our own eyes. So it wasn’t like something, a story being told. It was on television repeatedly. We saw it with our own eyes.

Trump’s mob wasn’t a peaceful protest. It was a violent assault.

They were insurrectionists, not patriots.

They weren’t there to uphold the Constitution. They were there to destroy the Constitution.

Trump won’t do what an American president must do.

He refuses to denounce political violence.

So hear me clearly.

I’ll say what Donald Trump won’t. Political violence is never, ever acceptable in the United States political system. Never, never, never.

It has no place in a democracy. None.

You can’t be pro-insurrectionist and pro-American.

You know, Trump and his MAGA supporters not only embrace political violence, but they laugh about it.

At his rally, he jokes about an intruder, whipped by the big Trump lie, taking a hammer to Paul Pelosi’s skull, and echoing the very same words used on January 6th. “Where’s Nancy?”

And he thinks that’s funny. He laughed about it. What a sick …

My God.

I, I think it’s despicable. Seriously. Not just for a president, for any person to say that.

But to say it to the whole world listening. When I was overseas, anyway …

Trump’s assault on democracy isn’t just part of his past. It’s what he’s promising for the future. He’s been straightforward.

He’s not hiding the ball.

His first rally for the 2024 campaign opened with a choir of January sixth insurrectionists singing from prison on a cellphone while images of the January sixth riot played on the big screen behind him at his rally.

Can you believe that?

This is like something out of a fairy tale, a bad fairy tale.

Trump began his 2024 campaign by glorifying the failed violent insurrectionist, insurrection at our, on our Capitol.

The guy who claims law and order sows lawlessness and disorder.

Trump’s not concerned about your future. I promise you.

Trump is now promising a full-scale campaign of revenge and retribution, his words, for some years to come.

They were his words, not mine. He went on to say he’d be a dictator on day one.

I mean, if I were writing a book of fiction, and I said an American president said that, and not in jest.

He called and I quote, the terminate, quote, this is a quote, the termination of all the rules, regulations and articles, even those found in the U.S. Constitution should be terminated if it fits his will.

It’s really kind of hard to believe.

Even found in the Constitution, he could terminate.

He’s threatened the former chairman of the Joint Chiefs of Staff with the death penalty.

He says he should be put to death because the chairman put his oath to the Constitution ahead of his personal loyalty to Trump.

This coming from a president who called, when he visited his cemetery, called dead soldiers “suckers and losers.” Remember that?

Sometimes I’m really happy the Irish in me can’t be seen.

It was right around the time was at Beau’s grave. Tommy.

How dare he?

Who in God’s name does he think he is?

With former aides, Trump plans to invoke the Insurrectionist Act, Insurrection Act, which would allow him to deploy, he’s not allowed to do it in ordinary circumstances, allow him to deploy U.S. military forces on the streets of America.

He said it.

He calls those who opposed, oppose him vermin.

He talks about the blood of America’s is being poisoned, echoing the same exact language used in Nazi Germany.

He proudly posts on social media the words that best describe his 2024 campaign. Quote, revenge, quote, power, and quote, dictatorship.

There’s no confusion about who Trump is, what he intends do.

I placed my hand on our family Bible, and I swore an oath on the very same steps of the Capitol just 14 days after the attack on January the sixth.

As I looked out over the capital city, whose streets were lined with National Guard to prevent another attack, I saw an American that had been pushed to the brink, an America that had been pushed to the brink.

But I felt enormous pride, not in winning. I felt enormous pride in America, because American democracy had been tested.

American democracy had held together.

And when Trump had seen weakness in our democracy and continued to talk about it, I saw strength.

Your strength, it’s not hyperbole.

Your strength, your integrity, American strength and integrity.

Ordinary citizens, state election officials, the American judicial system, had put the Constitution first, and sometimes at their peril, at their peril.

Because of them.

Because of you.

The will of the people prevailed.

Not the anger of the mob or the appetites of one man.

When the attack on January sixth happened, there was no doubt about the truth.

At the time, even Republican members of Congress and Fox News commentators publicly and privately condemned the attack.

As one Republican senator said, Trump’s behavior was embarrassing and humiliating for the country. But now that same senator and those same people have changed their tune.

As time has gone on, gone on, politics, fear, money, all have intervened.

And now these MAGA voices, who know the truth about Trump on January sixth, have abandoned the truth and abandoned the democracy.

They made their choice.

Now, the rest of us, Democrats, independents, mainstream Republicans, we have to make our choice.

I know mine, and I believe I know America’s.

We’ll defend the truth, not give in to the big lie.

We’ll embrace the Constitution of the Declaration, not abandon it.

We’ll honor the sacred cause of democracy, not walk away from it.

Today, I make this sacred pledge to you: The defense, protection and preservation of American democracy will remain, as it has been, the central cause of my presidency.

America, as we begin this election year, we must be clear: Democracy is on the ballot. Your freedom is on the ballot.

Yes, we’ll be voting on many issues: on the freedom to vote, and have your vote counted. On the freedom of choice.

The freedom to have a fair shot.

The freedom from fear.

And we’ll debate and disagree.

Without democracy, no progress is impossible. Think about it.

The alternative to democracy is dictatorship. The rule of one, not the rule of we, the people.

That’s what the soldiers of Valley Forge understood.

So was me, we have to understand it as well.

We’ve been blessed so long with a strong, stable democracy, it’s easy to forget why so many before us risked their lives and strengthened democracy.

What our lives would be without it.

Democracy means having the freedom to speak your mind, to be who you are, to be who you want to be.

Democracy is about being able to bring about peaceful change.

Democracy. Democracy is how we open the doors of opportunity wider and wider with each successive generation, not notwithstanding our mistakes.

But if democracy falls, we’ll lose that freedom, we’ll lose the power of we, the people, to shape our destiny.

If you doubt me, look around the world.

Travel with me as I meet with other heads of state throughout the world.

Look at the authoritarian leaders and dictators Trump says he admires. He out loud says he admires.

I won’t go through them all. It would take too long.

Look, remember how he first, how he refers to what he calls love letter exchanges between he and the dictator of North Korea?

Those women and men out there in the audience who’s ever fought for an American military. Did you ever believe you’d hear a president say something like that?

His admiration for Putin?

I could go on.

And look at what these autocrats are doing to limit freedom in their countries.

They’re limiting freedom of speech, freedom of press, freedom to assemble, women’s rights, LGBQ rights, people are going to jail. So much more.

It’s true. The push and pull of American history is not a fairy tale.

Every stride forward in America is met with ferocious backlash, many times, from those who fear progress and those who exploit that fear for their own personal gain.

From those who traffic in lies, told for power and profit. For those who are driven by grievance and grift, consumed by conspiracy and victimhood.

From those who seek to bury history and ban books.

Did you ever think you’d be at a political event and talk about book banning, for a presidential and a presidential election?

The choice in contest between those forces, those competing forces, between solidarity and division, is perennial. But this time it’s so different.

You can’t have a contest, you can’t have a contest, if you see politics as an all-out war instead of a peaceful way to resolve our differences.

All-out war is what Trump wants.

That’s why he doesn’t understand the most fundamental truth about this country.

Unlike other nations on Earth, America is not built on ethnicity, religion, geography.

We’re the only nation in the history of the world built on an idea, not hyperbole, built on an idea.

We hold these truths to be self-evident that all men and women are created equal.

It’s an idea, declared in the Declaration, created in a way that we’ve viewed everybody as equal and should be treated equal throughout their lives.

We’ve never fully lived up to that. We have a long way to go, but we’ve never walked away from the idea.

We’ve never walked away from it.

And I promise you, I will not let Donald Trump and the MAGA Republicans force us to walk away now.

We’re living in an era where a determined minority is doing everything in its power to try to destroy our democracy for their own agenda.

The American people know it, and they’re standing bravely in the breach.

Remember, after 2020, January sixth insurrection to undo the election in which more Americans had voted than any other in American history.

America saw the threat posed to the country and they voted them out in 2022. Historic midterm election. In state after state, election after election, the election deniers were defeated.

Now, in 2024, Trump is running as the denier-in-chief, the election denier-in-chief.

Once again, he’s saying he won’t honor the results of the election if he loses.

Trump says he doesn’t understand, or he still doesn’t understand the basic truth. That is, you can’t love your country only when you win.

You can’t love your country only when you win.

I’ll keep my commitment to be president for all of America. Whether you voted for me or not, I’ve done it for the last three years and I’ll continue to do it.

Together, we can keep proving that America is still a country that believes in decency, dignity, honesty, honor, truth.

We still believe that no one, not even the president, is above the law.

We still believe the vast majority of us still believe that everyone deserves a fair shot at making.

We’re still a nation that gives hate no safe harbor.

I tell you from my experience working with leaders around the world, and I mean this sincerely, not a joke, that America is still viewed as a beacon of democracy for the world.

I can’t tell you how many, how many world leaders, and I know all of them, virtually all of them, grab my arm in private and say, “He can’t win. Tell me. No, my country will be at risk.”

Think of how many countries, Tommy, you know that are on the edge.

Imagine.

We still believe in we the people, and that includes all of us. Not some of us.

Let me close with this.

In the cold winter of 1777, George Washington and his American troops to Valley Forge waged a battle on behalf of a revolutionary idea, that everyday people like where I come from, and the vast majority of you, not a king or a dictator, that everyday people can govern themselves without a king or a dictator.

In fact, in the rotunda of the Capitol, there’s a giant painting of General George Washington, not President Washington.

And he is resigning his commission as commander-in-chief of the Continental Army.

A European king at the time said after he won the revolution, now’s the time for him to declare his kingship.

But instead, the mob that attacked the Capitol, waving Trump flags and Confederate flags, stormed right past that portrait.

That image of George Washington gave them no pause, but it should have.

The artist who painted that portrait memorialized that moment because he said it was, quote, one of the highest moral lessons ever given to the world, end of quote.

George Washington was the height of his power, having just defeated the most powerful empire on Earth.

Could have held on to power as long as he wanted.

He could have made himself not a future president, but a future monarch, in effect.

And by the way, when he got elected president, he could have stayed for two, three, four or five terms till he died.

But that wasn’t the America he and the American troops at Valley Forge had fought for.

In America, genuine leaders, democratic leaders with a small D don’t hold on to power relentlessly.

Our leaders return power to the people and they do it willingly because that’s the deal.

You do your duty.

You serve your country.

And ours is a country worthy of service as many Republican presidents and Democratic presidents have shown over the years.

We’re not perfect, but at our best, we face on, we face head on the good, the bad, the truth of who we are.

We look in the mirror and ultimately never pretend we’re something we’re not.

That’s what great nations do.

And we’re a great nation. We’re the greatest nation on the face of the earth. We really are.

That’s the America I see in our future.

We get up. We carry on.

We never bow. We never bend.

We speak of possibilities, not carnage. We’re not weighed down by grievances.

We don’t foster fear. We don’t walk around as victims.

We take charge of our destiny. We get our job done with the help of the people we find in America, who find their place in a changing world and dream and build a future that not only they but all people deserve a shot at.

We don’t believe, none of you believe America is failing.

We know America is winning.

That’s American patriotism.

It’s not winning because of Joe Biden. It’s winning.

This is the first national election since January sixth insurrection placed a dagger at the throat of American democracy. Since that moment.

We all know who Donald Trump is. The question we have to answer is who are we?

That’s what’s at stake. Who are we?

In the year ahead, as you talk to your family and friends, cast your ballots, the power is in your hands.

After all we’ve been through in our history, from independence to civil war to two world wars to a pandemic to insurrection, I refuse to believe that in 2024 we Americans will choose to walk away from what’s made us the greatest nation in the history of the world.

Freedom, liberty. Democracy is still a sacred cause, and there’s no country in the world better positioned to lead the world than America.

That’s why, I’ve said it many times, that’s why I’ve never been more optimistic about our future, and I’ve been doing this a hell of a long time.

Just to remember who we are.

With patience and fortitude, with one heart, we are the United States of America, for God’s sake. I mean it.

There’s nothing. I believe with every fiber there’s nothing beyond our capacity if we act together and decently with one another.

Nothing. Nothing. Nothing.

I mean it. We’re the only nation in the world that’s come out of every crisis stronger than we went into that crisis. And that was true yesterday.

It is true today. And I guarantee you will be true tomorrow.

God Bless you all. And may God protect our troops.

What is the Epiphany? Why is it also called Three Kings Day? And when do Christians celebrate it?

A man crosses himself while bathing in the water during a traditional Epiphany celebration as the temperature dropped to about -24 degrees (-11,2 degrees Fahrenheit) near the Achairsky monastery outside Siberian city of Omsk, Russia, Tuesday, Jan. 19, 2021. Water that is blessed by a cleric on Epiphany is considered holy and pure until next year's celebration, and is believed to have special powers of protection and healing. The Russian Orthodox Church follows the old Julian calendar.. (Photo: AP/Evgeniy Sofiychuk/File)

Christians around the world will mark the Epiphany on Jan. 6 with a series of celebrations that go from parades and gift-giving for children to the blessing of water. The holiday is also called the Feast of Epiphany, Three Kings Day and Theophany.Why is it known with different names?

Some Western Christian churches know the feast day as Three Kings Day. It recalls the visit of three Magi, or wise men, to the infant Jesus, and their sense of wonder at the encounter. It is the 12th day after Christmas and closes the Christmas season.

Eastern traditions call it Theophany, and they focus on the baptism of Jesus by John the Baptist. Orthodox Christians also know it as the Baptism of Christ.What does Epiphany mean?

The Greek word “epiphaneia” means “appearance” or “manifestation,” and it refers to the manifestation of Jesus to the world, according to Encyclopedia Britannica.How is it celebrated?

The day is often celebrated by Catholics in Spain with parades that include decorative floats carrying people dressed as the biblical kings who brought gifts to the infant Jesus. Children in Spain and in some parts of Latin America traditionally unwrap holiday gifts that elsewhere in the world are delivered by Santa Claus on Christmas Day.

Greeks celebrate Epiphany with blessing of the waters ceremonies across the country, which is primarily Orthodox.

In Bulgaria, some observers plunge into rivers and lakes to retrieve crucifixes, in an old ritual marking the feast of Epiphany, also known as the Apparition of Christ.

By tradition, a crucifix is cast into the waters of a lake or river. It’s believed that the person who retrieves it will be freed from evil spirits and will be healthy through the year. After the cross is fished out, the priest sprinkles believers with water using a bunch of basil.When is it celebrated?

Orthodox Christian churches in Bulgaria, Greece and Romania celebrate the feast on Jan. 6. But for Orthodox Churches in Russia, Serbia and Ukraine that follow the Julian calendar, Epiphany is celebrated on Jan. 19, as their Christmas Eve falls on Jan. 6.What is the origin of Epiphany?

It originated in the Eastern church and originally included a celebration of the birth of Jesus, according to Encyclopedia Britannica, which in its entry says that by the fourth century, the church in Rome began celebrating Epiphany separately on Jan 6.

“La alternativa a la democracia es una dictadura”: Biden recuerda el asalto al Capitolio y advierte que la amenaza continúa

El presidente Joe Biden habla durante un acto de campaña en Pensilvania, el 5 de enero de 2023, durante una ceremonia para conmemorar el segundo aniversario del asalto al Capitolio. (Foto: VOA)

Biden retomó sus actos de campaña por la reelección con un discurso en conmemoración a los tres años del asalto al Capitolio, que se centró en la necesidad de proteger la democracia de la «amenaza» que representa su hasta ahora principal oponente republicano, el expresidente Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, marcó este viernes el tercer aniversario del asalto al Capitolio con un simbólico acto de campaña en el histórico Valley Forge, en Pensilvania, desde donde reiteró su llamado a proteger la democracia frente a la «amenaza» que representa su principal oponente en la carrera presidencial, su antecesor Donald Trump.

“Hoy estamos aquí para responder la más importante de las preguntas: ¿Es la democracia todavía una causa sagrada para Estados Unidos?”, se preguntó el mandatario al comenzar el evento, que debía celebrarse el sábado 6 de enero pero se adelantó un día debido a pronósticos del clima que prevén una tormenta de nieve para la costa este del país.

Valley Forge acogió uno de los campamentos de invierno de George Washington así como un emblemático episodio de patriotismo en la Guerra de Independencia contra el Imperio Británico. Desde ese simbólico escenario, Biden recordó el isnólito ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021, que dejó unos nueve muertos – entre ellos dos policías-, más de 150 agentes heridos y unos 1.100 asaltantes acusados ante tribunales.

Desde Pensilvania, el mandatario hizo referencia al nacimiento del país y a la lucha de George Washington contra los británicos, “no por conquista, sino por libertad”. “Una causa sagrada”, dijo Biden, citando a quien fuera el primero de sus predecesores, el primer mandatario.

“Murieron porque Donald Trump congregó a una turba en Washington; prometió que sería ‘salvaje’ y lo fue (…) luego, como de costumbre, dejó que otros se encargaran de hacer el trabajo sucio y se retiró a la Casa Blanca. Mientras Estados Unidos era atacado, él veía la televisión”, dijo el mandatario al recordar el papel de su predecesor al organizar una protesta frente a la Casa Blanca desde la que miles de sus seguidores se acabarían dirigiendo a la sede del Legislativo.

Borrar el pasado

Asimismo, denunció que parte de la oposición, liderada por el propio exmandatario haya intentando en los últimos meses restarle importancia al ataque. “Al intentar borrar los sucesos del 6 de enero, Trump está intentando robarse la historia, igual que quiso robarse las elecciones”, advirtió.

“Eran insurrectos, no patriotas; no estaban ahí para defender la Constitución, sino para destruirla”, recalcó al referirse a la turba que asaltó el Capitolio. El expresidente Trump, por contra, los ha tildado de «rehenes». Unas 1.200 personas han sido ya condenadas por su participación en los hechos.

El demócrata lamentó que “todo» se debó «a las mentiras de Donald Trump”, cuya negativa a aceptar su derrota en las urnas provocó, a la postre, que por primera vez en la historia el país no se produjera un traspaso de poderes pacífico.

Biden recordó que su contrincante republicano, que este año vuelve a aspirar a la Casa Blanca, perdió el voto popular por más de 7 millones y fracasó en 60 procesos judiciales en los tribunales. “Trump perdió, recuento tras recuento, estado tras estado”.

«Agotó todos los recursos legales posibles para revertir el resultado de las elecciones, todos ellos; pero la vía legal solo le devolvía a la verdad: que yo gané las elecciones y que él es un perdedor”, agregó.

Según el equipo del mandatario, este busca la reelección como si «el destino de la democracia (de EEUU) dependiera de ello, porque así es».

Para la directora de campaña de Biden, Julie Chávez Rodríguez, «la amenaza que Donald Trump representó en 2020 para la democracia estadounidense no ha hecho más que volverse más grave en los años posteriores».

«El 6 de enero fue, ciertamente, un ataque sin precedentes a nuestro núcleo, a nuestros principios fundamentales, a nuestra democracia y al Estado de Derecho en nuestra Constitución. Y esto es algo que el presidente se toma muy en serio», recalcó el jueves la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.

Contraprogramación de Trump

Por su parte, Donald Trump, principal candidato a la nominación presidencial republicana, tenía previsto celebrar dos actos de campaña en Iowa, donde se celebrarán los tradicionales caucus o asambleas electorales el próximo 15 de enero.

Trump, quien enfrenta 91 cargos penales por sus esfuerzos por revertir su derrota electoral, además de otros procesos federales y estatales, argumenta sin embargo que Biden y los legisladores demócratas son la verdadera amenaza a la democracia al tratar de usar el sistema judicial contra su principal rival electoral.

El expresidente ha calificado a los procesos en su contra como una «cacería de brujas».

«Joe Biden y sus aliados son una amenaza real e inminente a nuestra democracia», aseguraron esta semana los asesores de campaña de Trump, escribieron Chris LaCivita y Susie Wiles.

Sobre el incidente en el Capitolio, el más violento registrado en el recinto desde el ataque de las tropas británicas a Washington en 1812, Trump ha insistido en que ese fue «un día hermoso» y ha calificado a los asaltantes detenidos como «grandes patriotas» a los que consideraría indultar en caso de resultar reelegido.

Biden arranca el 2024 en Pensilvania, en los suburbios de Filadelfia llama a una «causa sagrada»: la defensa de la democracia

EFE/EPA/SHAWN THEW

Un día antes del tercer aniversario del asalto al Capitolio, el presidente estadounidense, Joe Biden, retomó su campaña electoral con una encendida defensa de la democracia y fuertes críticas a su antecesor, Donald Trump, a quien le recordó en repetidas ocasiones que en los anteriores comicios él fue «el perdedor».

«En este inicio de año electoral, debemos ser claros: la democracia está en juego. Vuestra libertad está en juego. La democracia estadounidense seguirá siendo la principal causa de mi presidencia», dijo cerca de Filadelfia en la primera intervención de su campaña este 2024.

Biden se pronunció tras haber visitado el valle de Forge, el enclave en el que el expresidente George Washington (1789-1797) ubicó el campamento de invierno del Ejército Continental revolucionario en 1777, durante la guerra de la Independencia, cuando era entonces el comandante en jefe de esas tropas.

Fue el lugar en que Washington dijo a sus militares que su causa era «sagrada» y Biden se hizo eco de ese discurso tomando el «sagrado voto» de defender la democracia en Estados Unidos, que este noviembre celebra de nuevo elecciones presidenciales.

«Su misión estaba clara: libertad, no conquista ni dominación. Independencia nacional, no gloria individual. Estados Unidos se hizo una promesa: nunca más», dijo Biden del exgeneral y excomandante estadounidense.

«Es un día grabado en nuestra memoria porque casi perdemos Estados Unidos. ¿Sigue siendo la democracia una causa sagrada? Esa es la cuestión más urgente de nuestro tiempo. La campaña de Trump trata de él, no del país. Está obsesionado con el pasado, no con el futuro», sostuvo Biden.

Ese 6 de enero, según añadió, por primera vez en la historia del país «hubo insurrectos que se presentaron para parar el traspaso de poder», mientras «el mundo entero» miraba lo que sucedía «con incredulidad» al tiempo que Trump no hacía «nada».

El expresidente republicano, según insistió, «perdió recuento tras recuento y un estado tras otro». «Seamos claros sobre esas elecciones: Trump agotó todas las vías legales disponibles para darle la vuelta a los resultados y todas ellas solo han llevado a la verdad, que yo gané y él es un perdedor».

Biden enfatizó que quienes acudieron al Capitolio hace tres años no eran «patriotas», sino «insurrectos» que no querían defender la Constitución, sino acabar con ella.

«La violencia política nunca es aceptable», afirmó advirtiendo que no permitirá ni a Trump ni a sus seguidores más radicales que el país le dé la espalda a la democracia. «Me niego a pensar que en 2024 los estadounidenses elijan alejarse de lo que nos ha convertido en la nación más grande de la historia del mundo», añadió.

Para Biden, el «asalto de Trump a la democracia no es solo parte de su pasado, es lo que promete para el futuro».

«Él mismo lo ha dicho: será un dictador desde el primer día. (…) No hay confusión sobre lo que pretende hacer», recalcó sobre el político republicano, a quien le recriminó que su retórica se asemeje a la de la Alemania nazi.

Es habitual que, como ahora cerca del valle de Forge, el actual mandatario utilice lugares históricos para reforzar sus intervenciones en momentos clave: en agosto de 2022, por ejemplo, habló sobre la «batalla por el alma» del país en el Independence Hall de Filadelfia, un edificio considerado como la cuna de la democracia de Estados Unidos.

Biden fue escuchado en persona, entre otros, por voluntarios de los comicios de 2020 que protegieron el derecho al voto, así como por jóvenes a quienes el asalto al Capitolio les motivó para entrar en política.

Desde ese ataque, según indicó hoy también en una intervención aparte el fiscal general estadounidense, Merrick Garland, 1.250 personas han sido imputadas, se ha condenado a cerca de 890 y el departamento de Justicia promete hacer que «rindan cuentas» todos sus responsables.

Entre los imputados en el marco de ese asalto está el propio Trump, objeto de dos procesos penales en Washington DC y en Georgia por sus intentos por revertir

Entre los asistentes para apoyar a Biden, según precisaron a EFE fuentes de su campaña, hubo también sindicalistas.

Biden presume de ser el presidente más sindicalista de la historia estadounidense y el pasado septiembre fue el primer líder del país en sumarse a unos piquetes, en aquel caso a los protagonizados por el sector automovilístico.

EE. UU. implementa nueva política migratoria para evitar el Darién, pero siguen los cruces ilegales

Alexis Llanos, a la izquierda, su pareja Diomaris Barboza, y sus hijos Alexa, de 7 años, y Alexis, de 3, posan el 27 de diciembre de 2023 para una foto afuera de la casa de Lehigh Acres, Florida, a la que se mudaron en octubre de 2023, cinco años después de haber salido de Venezuela hacia Colombia por amenazas de muerte. La de Llanos es una de las primeras familias de migrantes que llegaron a Estados Unidos legalmente bajo un nuevo programa conocido como "Oficinas de Movilidad Segura", que busca agilizar el proceso de refugiados. (Foto: AP/Rebecca Blackwell)

Hace cinco años Alexis Llanos y su familia huyeron de Venezuela hacia Colombia, escapando de amenazas de muerte y persecusión política. Tampoco allí consiguieron estabilidad y resolvieron atravesar la peligrosa selva panameña del Darién para cruzar ilegalmente la frontera de Estados Unidos con México.

Sus planes ya tenían fecha para agosto de 2023 cuando un amigo les contó de un nuevo programa del gobierno de Estados Unidos que les permitiría llegar de manera legal. Entonces decidieron esperar, y funcionó.

Después de un proceso de cuatro meses que incluyó exámenes médicos y numerosas entrevistas con organismos de la Naciones Unidas y funcionarios estadounidenses, Llanos, su pareja Diomaris Barboza, y sus hijos de 7 y 3 años llegaron a la Florida.

“Fue una oportunidad única, un milagro que Dios tenía preparado para mi”, expresó Llanos, de 27 años, en una entrevista reciente con The Associated Press. “Me siento bendecido, agradecido… no quería arriesgarme, no me perdonaría si les hubiera pasado algo por culpa mía” cruzando la selva, dijo.

La familia Llanos es una de las primeras que ha llegado legalmente a Estados Unidos a través de un nuevo programa del gobierno del presidente Joe Biden conocido como “Oficinas de Movilidad Segura”, que funciona en Colombia, Guatemala, Costa Rica y Ecuador.

El objetivo es acelerar el proceso de refugiados para que los migrantes no tengan que pagar a contrabandistas humanos en una peligrosa travesía por numerosos países antes de llegar a la frontera de México con Estados Unidos, que ha tenido un récord de cruces ilegales. Hasta ahora unos 3.000 refugiados han llegado a Estados Unidos a través de este programa, y 9.000 han sido aprobados.

El impacto en los cruces fronterizos ilegales, sin embargo, ha sido ínfimo. En diciembre se produjeron más de 10.000 detenciones diarias de migrantes durante varios días. En ciudades como Chicago, Nueva York y Denver, los inmigrantes que no tienen acceso a permisos de trabajo, duermen en los vestíbulos de las comisarías y en los aeropuertos.

El tema de la frontera de Estados Unidos con México es central en la campaña presidencial de 2024, con fuertes críticas de la oposición republicana a las políticas migratorias de Biden.

Los republicanos demandan políticas más restrictivas que reducirían drásticamente las protecciones de asilo, entre otras cosas, y presionan negociando esto a cambio del pedido de Biden de decenas de millones de dólares de ayuda adicional para Ucrania.

El programa fue creado en momentos que la administración busca frenar el cruce ilegal de migrantes y el Congreso se niega a debatir una reforma a las leyes de inmigración. Los migrantes, especialmente las familias, pueden todavía llegar a la frontera estadounidense y peridir asilo. Allí les dan una cita para los tribunales de inmigración y deben demostrar que son elegibles para poder quedarse en este país. Las demoras son larguísimas, y los inmigrantes terminan esperando años para conseguir una cita en las cortes. Mientras, permanecen en el limbo sin saber si podrán conseguir algún tipo de estatus legal.

A través de la iniciativa de movilidad segura, llegan como refugiados que ya han cumplido con ciertos requerimientos y están autorizados a vivir y trabajar en Estados Unidos. El proceso suele llevar años, pero por medio de este programa se completa en cuestión de meses.

Algunos defensores de inmigrantes aplauden la iniciativa, pero advierten que no debería utilizarse para reemplazar al sistema de asilos.

“Es sumamente importante que estas vías existan ahora. Van a ofrecer seguiridad a muchas personas que de otro modo no tendrían los medios para acceder a esa vía legal”, expresó Hannah Flamm, asesora de políticas del Refugee Assistance Project. Pero advirtió: “ninguna mejora del acceso al reasentamiento de refugiados puede realizarse a expensas de los derechos de los solicitantes de asilo en la frontera”.

En el programa, el gobierno trabaja junto a dos organizaciones de las Naciones Unidas: la agencia para los refugiados, más conocida como ACNUR; y la Organización Internacional de las Migraciones, OIM.

Para inscribirse, los migrantes deben responder primero a una serie de preguntas online, en el sitio web de la iniciativa. Tras pasar varios filtros de elegibilidad, sus casos son referidos a las agencias de la ONU, que hacen las primeras entrevistas y luego envían los expedientes al gobierno de Estados Unidos, que es el que decide si los aprueba o no. Aún en los casos que los interesados no cumplen con los requisitos para llegar como refugiados, las autoridades pueden evaluar si podrían arribar bajo otros programas legales temporales.

“Este proceso facilita y reduce los tiempos” para los refugiados, dijo Luiz Fernando Godinho Santos, portavoz de ACNUR para las Américas. “Evita que las personas tengan que hacer estos movimientos por toda la región y permite que muchos de ellos puedan accesar estas vías legales desde los países en que se encuentran”.

Jefferson Castro, el venezolano que le contó a Llanos sobre la existencia del programa, también se inscribió para inmigrar a Estados Unidos legalmente desde Colombia, donde permanece desde que salió de Venezuela en 2018 por amenazas policiales.

Tras varias entrevistas con funcionarios de la ONU, en septiembre viajó nueve horas en autobús desde Medellín a Bogotá con su esposa y sus dos hijos de 8 y 4 años para más entrevistas con funcionarios estadounidenses, exámenes médicos y cursos de inmersión cultural.

Estuvieron al menos nueve días en un hotel de Bogotá y finalmente se enteraron que otras tres familias que habían viajado con ellos desde Medellín habían sido aprobadas. Castro pensó que ellos también serían aprobados, y vendió la heladera, las camas y la motocicleta que usaba para trabajar haciendo entregas a domicilio. Pero pasaron semanas en el limbo, sin tener ninguna noticia sobre el estatus de su caso.

“Me quedé sin trabajo, sin dinero, sin respuestas», manifestó Castro, de 28 años, en una reciente entrevista telefónica con la AP desde Medellín.

A finales de diciembre, después de cerca de tres meses de no recibir ninguna comunicación, finalmente le llegó un mensaje de correo electrónico avisándole que estaban aprobados. Les queda, sin embargo un obstáculo por sortear: le requieren que tramite el pasaporte de su hija colombiana y él asegura que no tiene los 100 dólares que necesita para cubrir los costos.

“¿Cómo puedo tener fe sin trabajo? ¿Cómo saco el pasaporte si no tengo dinero?», se preguntó Castro. «No sé qué hacer”.

Algunos activistas de inmigración dicen que el programa puede ser confuso, que no hay suficiente información y que tampoco está disponible para la mayoría de los migrantes. En Colombia, por ejemplo, sólo pueden aplicar los cubanos, haitianos y venezolanos que ya estaban en ese país el 11 de junio o antes.

Aún así, es un buen comienzo. Y las familias que son aprobadas para llegar como refugiadas a Estados Unidos, cuentan con la ayuda de una organización no gubernamental que las asiste con su reasentamiento en Estados Unidos.

«Sin dudas es un paso en la dirección correcta en términos de proporcionar a las personas mecanismos para buscar asilo de manera segura en lugar de depender de coyotes y emprender un viaje peligroso desde donde quiera que viajen hasta la frontera de los Estados Unidos”, dijo Lee Williams, director de programas del Lutheran Immigration and Refugee Service, el Servicio Luterano de Inmigración y Refugiados.

Al igual que los Llanos, el venezolano Adanny Hurtado y su familia llegaron en octubre. Están viviendo en Houston, Texas, en una casa de dos dormitorios cuya renta paga una organización no gubernamental que también los ayuda con los alimentos y trámites para permiso de trabajo.

Hurtado ya trabaja como soldador y su esposa como asistente al cliente en Walmart, mientras los dos niños, de 5 y 9 años, acuden a la escuela pública.

“No lo puedo creer todavía, pienso que no es real, a veces me paro y no puedo creer que estoy aquí en Estados Unidos”, dijo Hurtado, de 29 años. “Movilidad Segura fue la mano que me tendió Dios”.

Santos, sin embargo, advierte que el programa no es una solución definitiva ni un reemplazo del sistema de asilos, sino que debiera ser más bien parte de una respuesta más amplia al problema de la migración, que no deja de crecer: cerca de 18,4 millones de desplazados en el contienente américano, de acuerdo con un reporte de ACNUR de 2023.

Llanos y su famlia pasaron semanas de incertidumbre en Colombia sin saber si serían elegibles para llegar legalmente a Estados Unidos. La noticia les llegó tras sus últimas entrevistas, después de 10 días en un hotel en Bogotá. La espera, no obstante, fue menor que la de otros.

“No supimos la respuesta hasta el último día”, aseguró Llanos. La familia vendió sus pertenencias y con la ayuda de los servicios luteranos de inmigración llegaron a Lehigh Acres, una pequeña población en el area de Fort Myers, a unos 225 kilómetros (140 millas) al noroeste de Miami.

Ahora viven en una casa de dos cuartos en una calle tranquila donde ya están haciendo nuevos amigos. Los servicios luteranos los están ayudando con exámenes médicos y trámites que necesitan para ser residentes legales, incluyendo la inscripción de su hija mayor en la escuela. Por ahora no tienen que preocuparse por el dinero ya que también les pagan la renta y proveen alimentos.

El dueño de la casa, con quien se comunican a través de un traductor del teléfono móvil, le ha ofrecido ya trabajo a Llanos en obras de construcción. En unos meses, cuando ya estén acomodados completamente, tendrán que comenzar a pagar 3.000 dólares de los pasajes de avión, en un plazo de tres años.

Los comercios hispanos revitalizan la economía local y nacional

Hermanos Piña y cuñados inauguran su restaurante. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Los 5 millones de negocios hispanos en los Estados Unidos generan ingresos por más de $800 billones anuales, de acuerdo con datos del departamento de tesorería y la iniciativa empresarial latina de Stanford en octubre del año pasado.

La creciente diversidad de la población ha contribuido a que haya una variedad étnica de pequeños comerciantes.

Según el censo 2020 la población de casi todos los grupos raciales y étnicos ha crecido desde 2020 con la excepción de la población blanca cuyo número declinó durante la última década.

Aproximadamente, del 20% o 1.2 millones de negocios, los propietarios son de las minorías racializadas. Emplearon cerca de 9.9 millones empleados y tuvieron una nómina de pago por $357.4 billones en 2020.

A nivel local, según el diario The Philadelphia Inquirer, este año, se abrirán más de 75 restaurantes en la ciudad y suburbios aledaños.

Los vecindarios más populares para la industria restaurantera citadina son el sur de Filadelfia, Fishtown y Kensington.

La creatividad empresarial hispana

Hay 12,000 negocios de propiedad latina en la ciudad y 23,000 en la región ofreciendo una diversidad de servicios. Por ejemplo, el empresario dominicano Radhiner Fernández estaba de ausencia por paternidad, de su segunda hija, durante la pandemia, cuando hizo un trato con su esposa de renunciar a su trabajo y empezar su propio negocio. Su esposa de ascendencia mexicana lo introdujo a la salsa picante, y así nació la compañía FAIYA de salsas picantes en mayo de 2020 en el vecindario de Kensington.

Radhiner Fernández aprovechó oportunidad empresarial. (Foto: Cortesía/Radhiner Fernández)

Otra historia exitosa de emprendimiento es la de Cecilia G. Torres, fundadora de Casa Papel, que desde hace una década ofrece papelería, invitaciones de boda y notas hechas al gusto del cliente en su tienda.

Los boricuas también siguen impulsando la economía de Filadelfia; ejemplo de ello es el puertorriqueño Alexei Encarnación, quien inició Helados Chupi Chupi inspirado por su hija, Yaralexei. Ella quería estar cerca de su papá y pensó que hacer paletas sería una buena idea. Padre e hija, producen helados de sabores tropicales como  piña, coco, mago y maracuyá, entre otros ricos sabores tropicales. Distribuyen su producto en negocios hispanos en Feltonville, Olney y el sur de Filadelfia.

Alexei Encarnación, fundador de Helados Chupi Chupi. (Foto: Cortesía/Alexei Encarnación)

Por su parte, Christina Figueroa, fundadora de Philly Pop Up Picnics, creció en el vecindario marginado del norte de Filadelfia. Recuerda como su familia empacaba una hielera y frazada para ir de día de campo. Ahora quiere que sus clientes disfruten una experiencia única a través de sus paquetes para parejas o grupos con decoración de alta calidad.

Christina Figueroa con sus productos de día de campo. (Foto: Cortesía/Christina Figueroa)

Strivers’Row Whiskey en Kensington es la única destilería de whiskey latina en el noreste de la ciudad. Su fundador, Francisco García, nació en República Dominicana y creció en Striver’s Row de Harlem en la ciudad de Nueva York.

El empresario dominicano Francisco García. (Foto: Cortesía/Francisco García)

Hace tres años, Edwin Desarmour, también de ascendencia boricua, lanzó su compañía DESAMOUR LLC de productos orgánicos hechos a mano para el cuidado de la barba en la cual ha trabajado para que este año crezca en el mercado de esta industria.

Edwin Desamour, empresario y mentor. (Foto: Cortesía/Edwin Desamour)

Una contribución más a la industria restaurantera en la región, ahora en el centro histórico de la ciudad, es el restaurante recién inaugurado Tamalex Bar&Grill, de cinco socios mexicanos, los hermanos David y Efrén Piña y dos de sus cuñados.

Y como el sabor latino sigue conquistando nuevos paladares, también el conocido activista dominicano Pedro A. Rodríguez, estrena su negocio, Café Don Pedro, en el norte de Filadelfia, precisamente el 6 de enero, fecha en que muchos hispanos estarán celebradno el Día de los Reyes Magos.

Pedro A. Rodríguez cumplió una de sus metas con su negocio. (Foto: Cortesía/Pedro A. Rodríguez)

Don Pedro, ahora también empresario, resalta que, “es más que un café tostado, es el testimonio de la vitalidad y diversidad de nuestra comunidad”.

De acuerdo con Jennifer Rodríguez, directora ejecutiva de Greater Philadelphia Hispanic Chamber of Commerce, “el éxito de la creciente población hispana está indisolublemente ligada al éxito de nuestra economía regional y local”.

Su reportera comunitaria de Impacto les desea salud y prosperidad para todos ellos en este 2024.

Kensington espera con ansias los resultados de las inversiones y las acciones de la nueva Administración

El parque McPherson Square tiene un jardín de juegos en gran condición. (Foto: Leticia Roa Nixon).

El 5 de enero de 2023, el gobierno municipal anunció que recibirá $200 millones en total durante 18 años en fondos por un acuerdo histórico nacional de una demanda en contra de tres farmacéuticas AmerisourceBergen, Cardinal Health, y McKesson, y el manufacturador Johnson & Johnson.

El anuncio por el entonces alcalde James Kenney, se realizó en la biblioteca de McPherson Square en Kensington. Los funcionarios afirmaron que su meta era trabajar de cerca con las organizaciones comunitarias, las iniciativas de base y los líderes locales para asegurarse que esos $200 millones de dólares se distribuyeran con eficacia.

La Ciudad recibió cerca de $20 millones en 2022 en 2022 y $13 millones en diciembre de 2023.

El vecindario de Kensington ha sido una de las comunidades más impactadas por la crisis de uso de sustancias con opioides. Las personas adictas han venido a ese vecindario durante años.

Cerca del parque McPherson Square se encuentra una biblioteca. (Foto: Leticia Roa Nixon)

La indigencia, la venta y uso de drogas han afectado por largo tiempo a los residentes y comercios del área.  Por tanto, una gran porción del dinero por el acuerdo, $7.5 millones, ha sido destinado para programas de salud y bienestar en Kensington. Los líderes locales expresaron que ese dinero no solo ayudará a las personas con problemas de uso de sustancias, sino que también ayudará a revitalizar al vecindario.

Los fallecimientos por sobredosis en Filadelfia han aumentado de manera continúa alcanzando un récord de 1,413 muertes en 2022. Esto representa un incremento respectivo de 16% y 11% en decesos desde 2020 (1,214) y 2021 (1,276).

Según la comisionada de salud, Dra. Cheryl Bettigole, las tasas de sobredosis entre residentes negros y latinos de la ciudad ha aumentado con rapidez en 2022.

El parque Harrowgate cuenta con un jardín de juego seguro. ( Foto:Leticia Roa Nixon)

Mejoramiento que se espera

Parte de los fondos se destinarán a reparaciones de casas de los residentes, alivio del pago de la renta y apoyo para evitar embargos hipotecarios. También habrá subvenciones para grupos que trabajan para mantener los parques públicos como zonas seguras libres de drogas. Habrá fondos también para apoyar las escuelas y sus jardines de juego, seguridad y personal.

Una parte central de esta estrategia es una inversión a Planning Kensington Together, un proceso centrado en la comunidad facilitado por Impact Services y New Kensington Community Developmente Corporation (NKCDC), que ayuda a los residentes a trabajar juntos en la determinación de inversiones estratégicas que continuarán mejorando la salud y prosperidad de los habitantes de este vecindario en el norte de Filadelfia.

En Kensington, el parque Harrowgate ofrece un espacio de esparcimiento. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Los parques beneficiados

El 28 de diciembre pasado, el gobierno municipal anunció que se otorgarán seis subvenciones por $100,000 cada una a parques en los vecindarios de Kensington y Harrowgate, con fondos procedentes de ese acuerdo nacional. Los parques son Harrowgate, Hope, McPherson Square, Trenton y Auburn, jardín de juegos Hissey y el centro recreativo Scanlon.

El objetivo es mantener zonas verdes y seguras, en especial para niños y jóvenes.

Tres de esos parques están a corta distancia uno de otro Hope, Hissey y McPherson Square.

El sábado 30 de diciembre de 2023 a las 3:45 pm., el jardín de juego de gran colorido del parque McPherson estaba vacío y cercado por una reja.

En una de las esquinas estaban dos indigentes con sus propiedades personales en carritos de supermercado. Al tomar fotos para ilustrar este reporte, observe dos camionetas de policía con las sirenas encendidas. Más de siete oficiales de policía y uno de mayor rango buscaban algo durante varios minutos cerca de donde están los indigentes. Llega una ambulancia y tras unos segundos, se va del lugar.

No espere más y me dirigí hacia el parque Harrowgate mientras que todavía escuchaba la sirena de la ambulancia en las calles aledañas. Sobre una de las aceras de la avenida Kensington viven docenas de indigentes, varios bajo efectos de la droga, bajo las vías del tren elevado Market-Frankford.

El parque Harrowgate cuenta con senderos para caminar de lado a lado. (Foto: Leticia Roa Nixon)

En el parque Harrowgate hay un par de niños que juega en los columpios y un vecino camina a su perro. A pesar de que no hacía el frío invernal acostumbrado y era sábado, el espacio estaba casi vacío.  Tras tomar algunas fotos, regrese a mi vehículo, caminando por uno de los senderos del parque; en el pasto se ven las tapitas de plástico color naranja de las capsulitas que contienen droga.

En décadas pasadas, los vendedores de crack y cocaína marcaban su territorio mediante el color específico de las tapitas de plástico.

Esa tarde no vi ni un guardia cerca del parque ni sobre la avenida Kensington.  Son las patrullas las que hacen recorridos de vigilancia rutinaria asignados por los distritos policiales y los que asignan a los policías en bicicleta. Como dijo durante su campaña electoral Cherelle Parker, la ahora alcaldesa de la ciudad, se necesitan más policías en las calles de Filadelfia; los vecinos de esta zona, los esperan con ansias.

Hallan en Australia una de las arañas más grandes y venenosas del mundo

En esta imagen del 10 de diciembre de 2023 proporcionada por el Parque de Reptiles de Australia se muestra un espécimen macho de la mortal araña de tela en embudo, el arácnido más venenoso del mundo, fue hallado y donado al parque, en el norte de Sydney. (Caitlin Vine/Parque de Reptiles de Australia vía AP)

SYDNEY— Con colmillos capaces de perforar una uña humana, el espécimen macho más grande del arácnido más venenoso del mundo ha hallado un nuevo hogar en el Parque de Reptiles de Australia, donde ayudará a salvar vidas después de que una persona lo hallara por casualidad.

La mortal araña de tela en embudo de Sydney, apodada “Hércules”, fue encontrada en la costa central, a unos 80 kilómetros (50 millas) al norte de Sydney, y fue inicialmente trasladada a un hospital local, detalló el jueves el Parque de Reptiles de Australia en un comunicado.

Los expertos en arañas del parque cercano lo recuperaron y pronto notaron que era el espécimen macho más grande jamás recibido de la gente en Australia.

La araña medía 7,9 centímetros (3,1 pulgadas) de pata a pata, superando el récord anterior del parque de 2018, el macho de tela en embudo llamado “Coloso”.

Las arañas de tela en embudo de Sydney suelen tener una longitud de uno a cinco centímetros, y las hembras son generalmente más grandes que los machos, pero no tan mortales. Se encuentran predominantemente en zonas boscosas y jardines suburbanos desde Sydney, la ciudad más poblada de Australia, hasta la ciudad costera de Newcastle en el norte y las Montañas Azules al oeste.

“Hércules” contribuirá al programa antiveneno del parque de reptiles. Las arañas capturadas de forma segura y entregadas por la gente se someten a un proceso de “ordeña” para extraer el veneno, esencial para producir un antídoto que salve vidas.

“Estamos acostumbrados a que se donen arañas de tela en embudo bastante grandes al parque, sin embargo, recibir un macho de este tamaño es como ganar la lotería”, señaló Emma Teni, cuidadora de arañas en el Parque de Reptiles de Australia. “Si bien las hembras son venenosas, los machos han resultado ser más letales”.

“Al contar con una araña de tela en embudo macho de este tamaño en nuestra colección, su producción de veneno podría ser enorme, lo que será increíblemente valioso para el programa de veneno del parque”.

Desde el inicio del programa en 1981 no ha habido ninguna muerte en Australia por la picadura de una araña de tela en embudo.

El clima húmedo y lluvioso reciente a lo largo de la costa este de Australia ha ofrecido las condiciones ideales para que prospere esta especie de arácnido.