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El color de COVID: ¿los ensayos para una vacuna reflejan la diversidad de los Estados Unidos?

Antonio Cisneros, un director de fotografía de Los Ángeles, se inscribió en dos registros de ensayos de vacunas COVID19. Él está entre la primera ola de voluntarios "Si me piden que participe, lo haré", dice Cisneros. "Parece parte de nuestro deber". Foto por Steven Shea

Por Jonel Aleccia

Cuando los científicos estadounidenses comiencen a lanzar este verano los primeros ensayos clínicos a gran escala de una vacuna contra COVID-19, Antonio Cisneros quiere asegurarse de que participen personas como él.

Cisneros, hispano de 34 años, forma parte de la primera ola de un millón y medio de voluntarios dispuestos a recibir las dosis, para ayudar a determinar si las vacunas que son principales candidatas pueden derrotar al virus que ha causado una pandemia mortal.

«Si me piden que participe, lo haré», dijo Cisneros, cineasta de Los Ángeles que se ha inscrito en dos grandes ensayos. «Parece ser parte de nuestro deber».

Sin embargo, se necesitará más que un impulso para garantizar que los ensayos clínicos que evalúan la seguridad y efectividad de una vacuna realmente incluyan un número representativo de afroamericanos, latinos y otras minorías raciales y étnicas. También a personas mayores y a otras con afecciones médicas subyacentes, como enfermedad renal.

Las personas de raza negra y las latinas (que pueden ser de cualquier raza) tienen tres veces más probabilidades de infectarse con el coronavirus que causa COVID-19 que las personas blancas no hispanas, y el doble de probabilidades de morir, según datos federales obtenidos por The New York Times a través de una demanda.

Los estadounidenses de origen asiático parecen representar menos casos, pero tienen mayores tasas de mortalidad. Ocho de cada 10 muertes por COVID reportadas en los Estados Unidos han sido de personas de 65 años o más. Y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que la enfermedad renal crónica se encuentra entre los principales factores de riesgo de infección grave.

Sin embargo, históricamente, a estos grupos se los ha incluido menos en ensayos clínicos, a pesar de las normas federales que requieren la participación de minorías y personas mayores, y los esfuerzos continuos de los defensores de pacientes para diversificar estos estudios médicos críticos.

En un verano dominado por COVID-19 y por protestas contra la injusticia racial, el reclamo a los fabricantes de drogas e investigadores para que garanticen que los ensayos de vacunas reflejen a toda la comunidad es más potente.

«Si las personas de raza negra estamos siendo sido víctimas de COVID-19, seremos la clave para descubrir el misterio de COVID-19», dijo el reverendo Anthony Evans, presidente de la National Black Church Initiative (NBCI), una coalición de 150,000 Iglesias afroamericanas.

Evans y su equipo se reunieron a mediados de julio con funcionarios de Moderna, la compañía de biotecnología de Massachusetts que lanzó el primer ensayo de una vacuna contra COVID en los Estados Unidos, para discutir una colaboración en la que el NBCI ayudaría a reclutar a participantes afroamericanos. Pero este encuentro fue menos de dos semanas antes del comienzo de la fase 3 del ensayo, que esperaba inscribir 30,000 personas, y Evans dijo que la reunión fue idea suya.

“La industria no se acercó a mí. Yo fui a la industria”, dijo.

Investigaciones muestran que las personas de raza negra representan aproximadamente el 13% de la población del país, pero en promedio el 5% de los participantes en ensayos clínicos. Para los hispanos, la participación en ensayos es de aproximadamente 1% en promedio, aunque representan cerca del 18% de la población.

Cuando se trata de ensayos de medicamentos y vacunas, la diversidad es importante. Estudios muestran que, por razones que no siempre se entienden completamente, las personas de diferentes razas y etnias pueden responder de manera diferente a las drogas o terapias. La respuesta inmune disminuye con la edad, por eso hay una vacuna contra la gripe en dosis altas para las personas mayores de 65 años.

Aún así, la presión por desarrollar una vacuna eficaz en tiempo récord, en medio de la pandemia, podría dejar de lado los esfuerzos para garantizar la diversidad, dijo la doctora Kathryn Stephenson, directora de la unidad de ensayos clínicos en el Centro de Investigación de Virología y Vacunas en el Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston.

«Una de las preguntas que surgió es: ¿qué hacer si eres un investigador y tienes a 250 personas golpeando a tu puerta, y todos son blancos no hispanos?», reflexionó.

¿Inscribes a esas personas, siguiendo el razonamiento de que, cuanto más rápido avance el ensayo, más rápido estará disponible una vacuna para todos? ¿O los rechazas y retrasas el estudio?

«Estás acelerando el desarrollo de una vacuna, y si alcanzas un hito, ¿cuál es el significado de ese hito si no sabes si es muy segura o efectiva para una población [determinada]? ¿Realmente el logro es para todos?”, se preguntó Stephenson.

Incluir a las personas de edad avanzada o que tienen afecciones médicas subyacentes es vital para la ciencia de las vacunas y otros tratamientos, incluso si es más difícil reclutarlos.

«Tenemos que admitir que los adultos mayores son los que tienen más probabilidades de desarrollar efectos secundarios a los tratamientos y vacunas”, dijo la doctora Sharon Inouye, directora del Aging Brain Center y profesora en la Escuela de Medicina de Harvard. «Por otro lado, esa es la población que la usará».

Las personas con enfermedad renal, que afecta a 1 de cada 7 adultos en el país, han sido excluidos de la investigación clínica durante décadas, dijo Richard Knight, quien recibió un órgano y es presidente de la Asociación Americana de Pacientes Renales. Casi el 70% de los más de 400 pacientes con enfermedad renal que la organización encuestó en julio dijeron que nunca se les había pedido participar de un ensayo clínico.

Excluyendo el ensayo de la vacuna, una población vulnerable a COVID tan amplia no tiene sentido, sostuvo Knight. «Si estás tratando de manejar esto desde el punto de vista de la salud pública, quieres asegurarte de estar inoculando a tus poblaciones de mayor riesgo», explicó.

La nueva guía de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), que regula las vacunas, «alienta» la diversidad en el desarrollo de vacunas clínicas. Eso incluye minorías raciales y étnicas, personas mayores y personas con problemas médicos subyacentes, así como mujeres embarazadas.

Pero la FDA no exige que los fabricantes de medicamentos e investigadores cumplan con esos objetivos, y no rechazará los datos de pruebas que no cumplan con esta recomendación. Y aunque el gobierno federal está derivando miles de millones de dólares para acelerar más de media docena vacunas candidatas para COVID, las farmacéuticas que las producen no están obligadas a revelar públicamente sus objetivos demográficos.

«Esto es lo de siempre», dijo Marjorie Speers, directora ejecutiva de Clinical Research Pathways, un grupo sin fines de lucro de Atlanta que trabaja para aumentar la diversidad en la investigación. «Es muy probable que estos ensayos no incluyan minorías porque no es mandatorio».

Los ensayos de vacunas se coordinan a través de la Red de Prevención de COVID-19 (CoVPN), con sede en el Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle. Se basa en cuatro redes de ensayos clínicos de larga data financiadas por el gobierno federal, incluidas tres dirigidas al VIH y al SIDA.

Esas redes de pruebas fueron elegidas en gran parte porque tienen relaciones ricas en comunidades minoritarias de raza negra, latinas y otras, dijo Stephaun Wallace, director de relaciones externas de CoVPN. La esperanza es aprovechar las conexiones existentes basadas en la confianza y la colaboración.

«Nuestros sitios de ensayos clínicos están preparados y listos para involucrar a personas de distintas comunidades», dijo Wallace.

Sin embargo, reconoció que atraer a una población diversa requiere que los investigadores sean flexibles e innovadores. Puede haber problemas prácticos. Las horas de la clínica pueden ser limitadas o el transporte puede ser un problema. Las personas mayores pueden tener problemas de vista o audición y requerir de ayuda adicional para seguir los protocolos.

La desconfianza  en el establecimiento médico también puede ser una barrera. Por ejemplo, los afroamericanos, tienen una cautela bien fundada con los ensayos médicos después del infame Estudio Tuskegee y la explotación de Henrietta Lacks. La sospecha se extiende a las vacunas recomendadas, dijo Wallace.

«No quieren sentirse como conejillos de indias o sentir que se está experimentando con ellos», agregó.

Moderna, que lanza su prueba de fase 3 el lunes 27de julio, dijo que la compañía está trabajando para garantizar que los participantes «representen a las comunidades con mayor riesgo de COVID-19 y a nuestra sociedad diversa».

Sin embargo, los resultados del ensayo de fase 1 de la compañía, publicados a mediados de julio, mostraron que de 45 personas incluidas en esa prueba de seguridad, seis eran hispanos, dos eran de raza negra (no hispanos), una era asiática y una era nativa americana. Cuarenta eran blancos no hispanos.

Los ensayos clínicos de fase 1 y fase 2 tienen como objetivo evaluar la mejor dosis y la seguridad de las vacunas en pequeños grupos de personas. Los ensayos de fase 3 evalúan la eficacia del medicamento en decenas de miles.

Los investigadores en casi 90 sitios en los Estados Unidos se están preparando para reclutar participantes para el ensayo de fase 3 de Moderna. El doctor Carlos del Río, decano ejecutivo asociado de la Escuela de Medicina de la Universidad Emory, buscará 750 voluntarios en tres sitios del área de Atlanta. La mitad recibirá la vacuna; la otra mitad, inyecciones de placebo.

Del Río ha tenido un éxito notable en el reclutamiento de minorías para ensayos de VIH y espera resultados similares con el ensayo de la vacuna. «Estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para llegar a las comunidades que están en mayor riesgo», dijo.

Mientras tanto, los voluntarios como Cisneros solo quieren que comiencen los ensayos avanzados.

Cisneros se inscribió en los ensayos de CoVPN. Pero primero lo hizo en 1 Day Sooner, un esfuerzo para lanzar lo que se llama “ensayos de desafío en humanos”, cuyo objetivo es acelerar el desarrollo de la vacuna al infectar deliberadamente a los participantes con el virus. Estos ensayos pueden completarse en semanas en lugar de meses, pero corren el riesgo de exponer a los voluntarios a enfermedades graves o a la muerte, y los funcionarios federales siguen siendo recelosos de esta estrategia.

Cisneros está dispuesto a correr ese riesgo para ayudar a frenar a COVID-19, que ya ha matado a 143,000 estadounidenses. Dijo que es una forma de actuar en un momento en el que el gobierno de los Estados Unidos no ha podido proteger a las minorías, los adultos mayores y otras personas vulnerables.

«Se supone que el gobierno debe ayudar a aquellos que no pueden protegerse», dijo. «Me parece que lo único que quieren proteger es a las personas con dinero, a las personas con armas de fuego, y no a las personas de minorías como yo».

KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente.

Senadores demócratas piden a Trump el TPS para los venezolanos.

El senador demócrata por Nueva Jersey Robert Menéndez durante un evento electoral. EFE/Justin Lane/Archivo

Washington,l (EFE).- Un grupo de senadores demócratas pidió este lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la concesión del estatus de protección temporal (TPS, en inglés) a los venezolanos «víctimas del régimen de Nicolás Maduro» que están refugiados en EE.UU.

En su carta a Trump, los senadores, 23 en total, se refirieron a la difícil situación del exilio venezolano, agravada ahora por la pandemia de coronavirus.

El grupo está encabezado por Bob Menéndez, el miembro de más alto rango del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, junto a Dick Durbin y Chuck Schumer.

«Mientras el pueblo de Venezuela continúa sufriendo opresión política y privación económica a manos del régimen de Nicolás Maduro, ahora también se enfrentan a la alarmante propagación de la pandemia del COVID-19 con un sistema de salud pública en ruinas», escribieron los senadores a Trump.

«Con ese fin, nuevamente instamos a su Administración a proporcionar de inmediato el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos elegibles que no pueden regresar de manera segura a su país», agregaron.

Los legisladores recordaron a Trump que «tiene la autoridad que necesita para designar hoy mismo a Venezuela para que reciba un TPS, dado que las condiciones en Venezuela claramente cumplen con los requisitos del estatuto de TPS».

«Sin embargo, no lo ha hecho», agregaron.

En julio de 2019, la Cámara de Representantes aprobó la Ley TPS de Venezuela, un iniciativa legal que permitiría a los venezolanos acceder a este programa migratorio creado en 1990 y con el que EE.UU. concede permisos de forma extraordinaria a los nacionales de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

Dicha aprobación se llevó a cabo entonces con el respaldo unánime de los demócratas (232 votos), el apoyo de 39 republicanos y de un independiente, mientras que votaron en contra los restantes 158 republicanos.

Según los senadores, la concesión del TPS protegería a unos 200.000 ciudadanos venezolanos que viven en Estados Unidos del peligro de ser deportados, pero los senadores republicanos «se han opuesto repetidamente» a respaldar este proyecto de ley.

La carta de los senadores a Trump marca el último esfuerzo de una campaña de presión emprendida por los legisladores demócratas, después de que la Administración Trump indicara que no consideraría conceder el TPS a los venezolanos.

Tan solo en 2018, más de 30.000 venezolanos solicitaron asilo político en Estados Unidos, una cantidad mucho más alta que la de cualquier otra nacionalidad.

Establecido por el Congreso a través de la Ley de Inmigración de 1990, el TPS es un programa renovable que protege de la deportación y otorga un permiso de trabajo a los extranjeros de ciertos países que no pueden regresar de manera segura a su nación por desastres naturales, conflictos armados u otras condiciones extraordinarias.

La designación de TPS es un beneficio temporal y sus beneficiarios son sometidos a verificaciones de antecedentes para garantizar no representan un riesgo para la seguridad en EEUU.

Estados Unidos ha concedido el TPS a países como Honduras y Nicaragua tras el paso en 1998 del devastador huracán Mitch, a El Salvador a raíz de una serie de sismos en 2001, a Haití en 2010 por su catastrófico terremoto y a Sudán en 2014 con motivo del conflicto de Sudán del Sur.

La ONU pide una gran transformación de las ciudades tras la pandemia

Naciones Unidas, 28 jul (EFE). El secretario general de la ONU, António Guterres, urgió este martes a usar la pandemia del coronavirus para impulsar una gran transformación en las ciudades de todo el mundo, con respuestas a la crisis climática y a las grandes desigualdades que el coronavirus ha hecho evidentes.

«Es el momento de repensar y dar nueva forma al mundo urbano. Ahora es el momento de adaptarnos a la realidad de esta pandemia y las pandemias futuras», señaló Guterres en un mensaje en video.

El jefe de Naciones Unidas presentó un informe sobre el impacto del COVID-19 en los entornos urbanos, con recomendaciones de cara a la recuperación en estas zonas, que están siendo las más golpeadas por el virus.

«Las zonas urbanas son la zona cero de la pandemia del COVID-19, con un 90 % de los casos comunicados», recordó Guterres, que destacó las graves consecuencias que se están viviendo en muchas ciudades, con sistemas de salud sobrecargados, servicios de agua y saneamiento inadecuados y otros problemas.

Especialmente, en las zonas más pobres del mundo, donde la pandemia «ha puesto de manifiesto desigualdades profundamente arraigadas», apuntó.

Naciones Unidas ofrece tres grandes recomendaciones, empezando precisamente por medidas para dar respuesta a esas desigualdades y mejorar la cohesión social.

«Debemos dar prioridad a los más vulnerables en nuestras ciudades, por ejemplo, garantizando a todos un lugar seguro donde cobijarse y vivienda de emergencia a quienes no tienen hogar. El acceso al agua y al saneamiento también es vital», señaló Guterres.

La ONU reclama además servicios públicos básicos sin interrupciones e igualdad en el acceso a la sanidad, urgiendo a apoyar a los más pobres y vulnerables con pruebas y tratamientos gratuitos o de bajo coste y, cuando exista, con una vacuna.

En segundo lugar, Guterres pide que se refuercen los recursos de los gobiernos locales para que puedan seguir ofreciendo servicios públicos clave.

Por último, reclama dar apoyo a las ciudades para que puedan apostar por una recuperación sostenible, inclusiva y verde.

«La rápida adopción del teletrabajo ilustra cómo las sociedades pueden transformarse en lo que parece de la noche a la mañana para hacer frente a amenazas urgentes», señaló Guterres.

«Debemos actuar con la misma urgencia y decidir firmemente transformar las ciudades y abordar las crisis climática y de contaminación», añadió.

Prosiguen en Portland los choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad

Washington, 27 jul (EFE News).- Manifestantes y fuerzas de seguridad se enfrentaron de nuevo en la madrugada de este lunes en las calles de Portland (Oregón) tras un fin de semana de protestas en numerosas ciudades de Estados Unidos contra el racismo y la represión policial.

Las manifestaciones en Portland, encabezadas por filas de madres y veteranos militares se iniciaron pacíficamente al anochecer del domingo, según la Policía, y estaban dirigidas principalmente contra la presencia en esa ciudad de unidades federales enviadas por el presidente Donald Trump.

El presidente ha dicho que está dispuesto a enviar unos 75.000 agentes federales a ciudades gobernadas por demócratas para atajar la violencia, con lo cual las protestas que hasta hace tres semanas se centraban en el racismo, ahora se han intensificado en oposición al uso de fuerzas federales.

En Portland, poco antes de la medianoche, un grupo de manifestantes trató de desmontar una cerca levantada en torno al Centro Judicial del Condado Multnomah, frene al tribunal federal en Portland, y la policía disparó gases lacrimógenos contra la multitud que coreaba «Las vidas negras, importan».

Esa consigna ha dominado las protestas pacíficas en las calles desde que el 25 de mayo un policía blanco en Mineápolis (Minesota) mató al afroamericano George Floyd, detonando protestas en todo el país contra el racismo que se han agravado con la intervención federal en la represión.

Durante el fin de semana, decenas de personas fueron arrestadas en Seattle (Washington) y, según el Departamento de Seguridad Nacional, al menos 59 agentes policiales resultaron heridos en los enfrentamientos con manifestantes que lanzaban piedras, botellas y cohetes de fuegos artificiales.

Las protestas, también multitudinarias, se iniciaron pacíficamente el sábado en Oakland (California) en solidaridad con las de Portland, pero al anochecer cuando grupos militantes lanzaron proyectiles a las fuerzas de seguridad, las autoridades declararon ilegal la manifestación y arremetieron contra los activistas.

De manera similar, las protestas fueron inicialmente pacíficas en Aurora (Colorado) donde los manifestantes reclaman una investigación de la muerte en agosto pasado de Elijah McClain, un afroamericano involucrado en un enfrentamiento con la policía.

En Austin (Texas), la situación en las calles se tornó violenta en la noche del sábado, después de que el conductor de un vehículo Jeep aceleró en medio de una multitud que se manifestaba en las calles, según la policía.

De acuerdo con las autoridades, la mayoría de los manifestantes se dispersó escapando del vehículo, pero Garrett Foster, un blanco de 28 años de edad que portaba un rifle de asalto similar a un AK-47 se aproximó al conductor, quien disparo cinco balazos y huyó dejando herido a Foster, que falleció en el hospital.

Vacunarse contra la gripe reduce el riesgo de infarto

Una enfermera prepara una vacuna contra gripe estacional en la Clínica de la Inmunización de Provo, Utah (EEUU). EFE/George Frey/Archivo

Washington, (EFE).- Quienes reciben la vacuna contra la gripe reducen significativamente los riesgos de infarto, ataque isquémico transitorio y paro cardíaco, según una investigación preliminar publicada hoy por la American Heart Association.

El trabajo, que se presentará esta semana en la reunión científica virtual de ciencias cardiovasculares de la American Heart Association indica, sin embargo, que las tasas de vacunación contra la gripe estacional entre los grupos de alto riesgo en Estados Unidos son muy bajas.

Según los investigadores, es algo bien conocido que el estrés que provoca la infección de la gripe en el cuerpo puede aumentar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral.

«Nuestros hallazgos muestran que las vacunas contra la gripe están subutilizadas», cuando los grupos de riesgo, especialmente los mayores de 50 años, deberían hacerlo anualmente, dijo Roshni Mandania, autora principal del estudio, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Tecnológica de Texas en El Paso.

«Como proveedores de salud, debemos hacer todo lo posible para garantizar que nuestras poblaciones más vulnerables estén protegidas contra la gripe y sus graves complicaciones», agregó.

De los más de 7 millones de pacientes de alto riesgo hospitalizados en EE.UU. que sirvieron de muestra a los investigadores, solo 168.325 habían sido vacunados contra la gripe.

Además, agregaron, los mayores de 50 años tenían «significativamente menos probabilidades» de ser vacunados, con un porcentaje de 1,8 frente al 15,3 % de la población en general.

Y los mayores de 50 años que fueron vacunados tuvieron el año posterior a la vacunación un riesgo un 28 % inferior de ataque cardíaco, un 73 % menor de muerte, un 47 % menor de ataque isquémico y un 85 % menor de paro cardíaco.

«Los resultados que encontramos son asombrosos. Es difícil ignorar el efecto positivo que la vacuna contra la gripe puede tener en las complicaciones cardíacas graves», dijo Mandania.

La investigadora aseguró que se requiere una iniciativa de política de atención médica para aumentar la vacunación contra la gripe entre todos los pacientes, y especialmente en los grupos de alto riesgo.

Por su parte, el director médico para la Prevención de la Asociación Americana del Corazón, Eduardo Sánchez, dijo que se han unido a las asociaciones nacionales del pulmón y de la diabetes para transmitir el mensaje de que «todos los adultos y todos los niños, en general, deberían recibir vacunas contra la gripe año tras año».

En concreto, es de vital importancia que se vacunen los pacientes que tienen enfermedades crónicas como presión arterial alta, diabetes o enfisema, dijo Sánchez, de origen dominicano.

Unicef avisa del riesgo de desnutrición grave para 6,7 millones de niños

Según Unicef, en los primeros meses de la pandemia hubo una reducción general del 30 % en la cobertura de los servicios vitales de nutrición, con algunos países en los que la interrupción ha sido mucho mayor. EFE/Saul Martínez/Archivo

Naciones Unidas, (EFE).- Alrededor de 6,7 millones de niños menores de cinco años están en riesgo de sufrir niveles peligrosos de desnutrición este año como resultado de la pandemia del coronavirus, según advirtió Unicef este lunes.

La agencia de la ONU para la infancia, citando un análisis publicado en paralelo en la revista The Lancet, apuntó que el 80 % de esos niños viven en el África subsahariana y el sur de Asia.

«Han pasado siete meses desde que se informó de los primeros casos de COVID-19 y es cada vez más evidente que las repercusiones de la pandemia están perjudicando a los niños más que la enfermedad en sí», señaló en un comunicado, la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore.

Fore recordó que las tasas de pobreza de las familias y la inseguridad alimentaria han aumentado, con cortes en servicios esenciales de nutrición y en las cadenas de suministros, y con fuertes subidas en los precios de los alimentos en algunos lugares.

“Como resultado, la calidad de la dieta de los niños ha empeorado y la tasa de desnutrición aumentará», recalcó.

El análisis publicado en The Lancet apunta a un posible aumento de la emaciación, una forma de desnutrición que pone en peligro la vida de los niños, dejándoles demasiado delgados y débiles.

Según recuerda la agencia, la emaciación no solo puede causar la muerte, sino que provoca deficiencias en su crecimiento, desarrollo y aprendizaje.

Unicef calcula que unos 47 millones de niños sufrieron este problema en 2019, antes de la pandemia, y advierte de que si no hay acciones urgentes, ese número podría acercarse a los 54 millones en 2020.

Ello, subrayó la agencia de la ONU, situaría la emaciación global en niveles no vistos en lo que va de siglo.

El aumento de la emaciación en los países en desarrollo como consecuencia de la COVID-19 podría alcanzar un 14,3%, lo que se traduciría en más de 10.000 muertes infantiles más por mes, más del 50% de ellas en África subsahariana, según Unicef.

Además, subrayó que el empeoramiento de las dietas y la interrupción de servicios de nutrición empeorarán otras formas de desnutrición en niños y mujeres, como el retraso en el crecimiento, el déficit de micronutrientes y el sobrepeso y la obesidad.

Según Unicef, en los primeros meses de la pandemia hubo una reducción general del 30 % en la cobertura de los servicios vitales de nutrición, con algunos países en los que la interrupción ha sido mucho mayor.

Entre otros, destaca el caso de Haití, donde el miedo al contagio y la falta de equipos de protección para los trabajadores sanitarios han llevado a una disminución estimada del 73 % en las admisiones para tratar la emaciación severa en los niños.

Según cálculos de Unicef, más de 250 millones de niños en todo el mundo no están recibiendo suplementos de vitamina A debido a la COVID-19.

Senadores demócratas piden a Trump el TPS para los venezolanos

Washington, 27 jul (EFE News).- Un grupo de senadores demócratas pidió este lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la concesión del estatus de protección temporal (TPS, en inglés) a los venezolanos «víctimas del régimen de Nicolás Maduro» que están refugiados en EE.UU.

En su carta a Trump, los senadores, 23 en total, se refirieron a la difícil situación del exilio venezolano, agravada ahora por la pandemia de coronavirus.

El grupo está encabezado por Bob Menéndez, el miembro de más alto rango del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, junto a Dick Durbin y Chuck Schumer.

«Mientras el pueblo de Venezuela continúa sufriendo opresión política y privación económica a manos del régimen de Nicolás Maduro, ahora también se enfrentan a la alarmante propagación de la pandemia del COVID-19 con un sistema de salud pública en ruinas», escribieron los senadores a Trump.

«Con ese fin, nuevamente instamos a su Administración a proporcionar de inmediato el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos elegibles que no pueden regresar de manera segura a su país», agregaron.

Los legisladores recordaron a Trump que «tiene la autoridad que necesita para designar hoy mismo a Venezuela para que reciba un TPS, dado que las condiciones en Venezuela claramente cumplen con los requisitos del estatuto de TPS».

«Sin embargo, no lo ha hecho», agregaron.

En julio de 2019, la Cámara de Representantes aprobó la Ley TPS de Venezuela, un iniciativa legal que permitiría a los venezolanos acceder a este programa migratorio creado en 1990 y con el que EE.UU. concede permisos de forma extraordinaria a los nacionales de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

Dicha aprobación se llevó a cabo entonces con el respaldo unánime de los demócratas (232 votos), el apoyo de 39 republicanos y de un independiente, mientras que votaron en contra los restantes 158 republicanos.

Según los senadores, la concesión del TPS protegería a unos 200.000 ciudadanos venezolanos que viven en Estados Unidos del peligro de ser deportados, pero los senadores republicanos «se han opuesto repetidamente» a respaldar este proyecto de ley.

La carta de los senadores a Trump marca el último esfuerzo de una campaña de presión emprendida por los legisladores demócratas, después de que la Administración Trump indicara que no consideraría conceder el TPS a los venezolanos.

Tan solo en 2018, más de 30.000 venezolanos solicitaron asilo político en Estados Unidos, una cantidad mucho más alta que la de cualquier otra nacionalidad.

Establecido por el Congreso a través de la Ley de Inmigración de 1990, el TPS es un programa renovable que protege de la deportación y otorga un permiso de trabajo a los extranjeros de ciertos países que no pueden regresar de manera segura a su nación por desastres naturales, conflictos armados u otras condiciones extraordinarias.

La designación de TPS es un beneficio temporal y sus beneficiarios son sometidos a verificaciones de antecedentes para garantizar no representan un riesgo para la seguridad en EEUU.

Estados Unidos ha concedido el TPS a países como Honduras y Nicaragua tras el paso en 1998 del devastador huracán Mitch, a El Salvador a raíz de una serie de sismos en 2001, a Haití en 2010 por su catastrófico terremoto y a Sudán en 2014 con motivo del conflicto de Sudán del Sur.

Congreso rinde honor a histórico luchador por los derechos civiles John Lewis

Washington, 27 jun (EFE News).- Casi 57 años después de la emblemática Marcha sobre Washington por el trabajo y la libertad, de la que fue uno de sus organizadores junto a Martin Luther King Jr., el líder de los derechos civiles de los negros John Lewis recibió un sentido homenaje póstumo este lunes en el Congreso de Estados Unidos.

El legado del hombre que peleó codo a codo con Martín Luther King Jr. por los derechos civiles fue reconocido por políticos y líderes que, pese a la pandemia, acudieron a darle un último adiós.

La Rotonda del Capitolio del Congreso, justo debajo de la cúpula, fue el lugar que acogió el ataúd del político, en torno al cual se distribuyeron, guardando la distancia debida, algunas sillas que ocuparon legisladores encabezados por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, así como familiares e invitados, todos con el rostro cubierto.

No asistió el presidente estadounidense, Donald Trump, quien consultado por los periodistas aseguró que no iría a la ceremonia.

«John Lewis se convirtió en un titán del movimiento de derechos civiles y luego en la conciencia del Congreso», recordó en su intervención Pelosi, quien aseguró que «fue venerado y amado» en el Legislativo.

La líder demócrata resaltó que Lewis «siempre se enfocó en el futuro, en cómo inspirar a la próxima generación a unirse a la lucha por la justicia».

Mientras que McConnel lo consideró un «pacificador».

«Aunque el mundo que lo rodeaba le daba motivos para la amargura, obstinadamente trató a todos con respeto y amor», resaltó el republicano.

Lewis falleció el pasado 17 de julio a los 80 años después de batallar contra un cáncer de páncreas, condición que no le impidió aparecer hace unas semanas en las calles de Washington que hervían entonces por las protestas en contra de la brutalidad policial que acabó con la vida del afroamericano George Floyd.

El legislador demócrata fue visto junto a la alcaldesa de DC., Muriel Bowser, quien ordenó pintar sobre la calle 16, que desemboca frente a la Casa Blanca, la frase ‘Black Lives Matter’ (‘Las vidas negras importan’ ).

Por este lugar atravesó la caravana con el féretro de Lewis envuelto en la bandera estadounidense.

La carroza, flanqueada por varios vehículos y motocicletas, se abrió paso por distintos puntos emblemáticos de la capital estadounidense, entre ellos los memoriales a Martín Luther King y al presidente Abraham Lincoln, así como el Museo Nacional de Historia y Cultura afroamericana.

El último recorrido del congresista afroamericano por Washington arrancó en la Base Conjunta Andrews, ubicada en Maryland, a donde su féretro llegó procedente de Alabama, escenario de sentidos homenajes.

Una carroza tirada por caballos con el ataúd del congresista atravesó el domingo el Puente Pettus, edificado sobre el río Alabama, y donde el 7 de marzo de 1965 tuvo lugar la primera «marcha de Selma a Montgomery», cuyo paso fue impedido por policías y soldados que dispersaron a golpes y con gases lacrimógenos a unos 600 manifestantes a favor de los derechos civiles.

Parientes del activista acompañaron una parte del tramo sobre el puente, mientras decenas de personas se agolparon a su paso para despedirlo entre aplausos y arengas.

Los honores comenzaron el sábado en Troy, el pueblo natal de Lewis, continuaron en Selma y posteriormente Montgomery, la capaital de Alabama, donde en la vigilia organizada para despedir al dirigente afroamericano participó Bernice King , hija de Martin Luther King Jr., quien en su intervención señaló que la vida de Lewis «se convirtió en un faro de luz», destacaron medios locales.

Imparable actividad sísmica de Puerto Rico amenaza a casas y escuelas

San Juan, 27 jul (EFE News).- La imparable actividad sísmica que se registra en Puerto Rico desde hace meses, con más de 10.000 eventos desde el pasado 28 de diciembre, amenaza a una isla vulnerable ante terremotos que ponen en riesgo construcciones informales, escuelas y zonas inundables.

El reconocido especialista en Geomorfología José Molinelli señaló hoy a Efe que las miles de secuencias sísmicas que siguieron al terremoto de magnitud 6,4 del pasado 7 de enero -el más importante de los últimos meses- son una muestra de que Puerto Rico es vulnerable por su situación geográfica a sufrir temblores en cualquier momento, con el consiguiente riesgo para la seguridad de la población.

«El terremoto de magnitud 6,4 del pasado 7 de enero fue muy fuerte y provocó daños en muchas construcciones», destacó Molinelli, para quien los sismos registrados después de ese gran temblor pueden considerarse, hasta cierto punto, normales dada la situación geográfica de Puerto Rico.

Según datos de la Red Sísmica de Puerto Rico, entre el 28 de diciembre de 2019 y el 22 de julio pasado se registraron un total de 10.151 secuencias sísmicas, de las que 9.868 fueron de magnitud inferior a 3,5 y 283 superiores.

CUATRO SISMOS POR ENCIMA DE MAGNITUD 5,5

Además, se registraron 33 eventos sísmicos de magnitud superior a 4,5, un total de 4 por encima de magnitud 5,5 y el sismo de 6,4 conocido del 7 de enero.

Según la Red Sísmica de Puerto Rico (RSPR), la isla se encuentra en una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) también destaca que la isla se encuentra en una de las regiones donde se generan temblores con más frecuencia y, de hecho, durante varios días de los meses de abril y mayo de 2011 Puerto Rico fue el lugar del mundo donde más sismos se registraron.

Puerto Rico está localizado en borde convergente de dos placas tectónicas, la del Caribe y la de América del Norte, que al colisionar provocan los sismos.

Molinelli indicó que, hasta cierto punto, la actividad sísmica, a pesar del elevado número -un total de 938 sismos fueron sentidos por la población-, puede considerarse normal para Puerto Rico, pero que el problema reside en que la isla no está preparada para dar respuesta a estos eventos.

«Muchas construcciones en Puerto Rico son muy vulnerables a los terremotos», indicó, tras explicar que en el sur de la isla, donde precisamente se ha concentrado la actividad sísmica durante estos últimos meses, abundan las viviendas informales -sin permisos o supervisión técnica- levantadas sobre finas columnas.

PROBLEMAS POR LAS CONSTRUCCIONES INFORMALES

Molinelli resaltó que el primer problema al que se enfrenta Puerto Rico a la hora de afrontar los efectos de los terremotos es la de construcciones informales que, obviamente, son susceptibles de derrumbarse. Pero hay otros no menos importantes.

El experto indicó que el segundo es que muchas escuelas de la isla se construyeron con el sistema conocido como de columna corta.

De hecho, tras los terremotos de enero, el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico recomendó al Gobierno que no se utilizara ninguna escuela que tenga el llamado diseño de columna corta o que fuera construida antes de los códigos de 1987, independientemente de si las mismas quedaron dañadas.

Molinelli subrayó que es absurdo que se envíe a estudiantes a las escuelas sabiendo que muchas de estas instalaciones, construidas bajo ese sistema, no cuentan con las garantías para resistir un terremoto y pudieran colapsar en caso de terremoto.

«No creo que en California, por ejemplo, los padres permitieran que sus hijos fueran a escuelas con estas características», aseguró.

Además, denunció que en Puerto Rico se ha construido en zonas inundables que podrían ser anegadas en caso de tsunami tras un terremoto.

«En Puerto Rico hay 250.000 edificaciones construidas en zonas inundables», destacó Molinelli, para quien esto se ha permitido por las autoridades a sabiendas del riesgo que podía entrañar para la población.

El geomorfólogo subrayó que tampoco puede olvidarse que en zonas costeras hay infinidad de edificios que son antiguos y que carecen de solidez, susceptibles también de derrumbes en caso de fuertes temblores.

«La proyección es que la actividad sísmica continúe dado el lugar geográfico donde está situado Puerto Rico, razón por lo que la mejor de las medidas es no construir en áreas de riesgo», concluyó.

Presentan Plan Provisional de Equidad Racial COVID-19

Actualmente se hacen planes para abordar esas disparidades. Freepik

Actualización sobre el COVID-19 para el 27 de julio de 2020

FILADELFIA –  El Departamento de Salud Pública de Filadelfia anunció hoy 500 nuevos casos de COVID-19. Esto eleva el número de casos confirmados a 29,803. El recuento de casos de hoy representa los totales de tres días, ya que el último reporte de casos se realizó el viernes 24 de julio. El Departamento de Salud Pública señaló que la gran cantidad de casos reportados se debe en parte a las pruebas ampliadas, con muchos resultados llegando a últimos tres días; y la tasa de positividad de la prueba se mantiene estable en aproximadamente cinco por ciento.

El Departamento de Salud Pública reporta dos nuevos fallecimientos en Filadelfia por el COVID-19 para el día de hoy. Esto significa que el número de residentes que han perdido la vida por el virus en Filadelfia es de 1678. Del total de 1678 muertes, 856 (51%) fueron en hogares de ancianos. Los totales actuales y acumulativos de casos positivos (sintomáticos y asintomáticos) en las cárceles de Filadelfia están siendo publicados en la página de pruebas y datos del sitio web COVID-19 de la Ciudad..

Plan Provisional de Equidad Racial COVID-19: El Departamento de Salud Pública de Filadelfia ha publicado un plan provisional para abordar las inequidades raciales planteadas por la pandemia del COVID-19. El plan fue desarrollado por un grupo diverso de representantes de la Ciudad, instituciones de salud, centros académicos y organizaciones sin fines de lucro. Este plan está dividido en ocho áreas clave: acceso a las pruebas del COVID-19, datos importantes, alcance comunitario, condiciones de salud crónicas, protección de trabajadores esenciales, difusión comunitaria, propagación en entornos congregados, investigación de casos y seguimiento de contactos. Cada sección reconoce las disparidades existentes en la comunidad, destaca lo que la Ciudad y el Departamento de Salud están haciendo actualmente para abordar esas disparidades y los planes para abordarlas aún más. 

Recolección de Basura y Reciclaje: El Departamento de Calles ha suspendido las recolecciones de reciclaje para el lunes 27 y el martes 28 de julio para permitir que los equipos prioricen la recolección de basura y regresen a un horario normal de recolección de basura lo más rápido posible. Los residentes deben depositar la basura en su día normal de recolección de basura. 

Las oficinas de OPA ahora están abiertas: la Oficina de Evaluación de la Propiedad ha reabierto al público para ofrecer servicios en persona. Sin embargo, se les pide a los residentes que llamen al 215-686-4334 antes de venir a la oficina para ver si su problema puede ser resuelto por teléfono. La oficina está abierta de lunes a viernes de 8 a.m. a 3:30 p.m. Se requerirá que todos los visitantes usen una máscara para ingresar tanto al edificio como al área de espera de la oficina. Las solicitudes que habrían tenido una fecha límite de presentación del 17 de marzo al 3 de septiembre se considerarán oportunas si se presentan antes de finalizar el horario laboral del 4 de septiembre.

Uso Responsable de los Parques: los parques y las cuencas hidrográficas de Filadelfia han experimentado un fuerte aumento en el uso durante la pandemia del COVID-19. El Departamento de Parques y Recreación le recuerda a los visitantes que se estacionen solo en los espacios designados, sigan todas las reglas del parque, usen una máscara y practiquen el distanciamiento social seguro. Nadar y bañarse está prohibido en los ríos, arroyos y vías fluviales de Filadelfia, y es extremadamente peligroso incluso para los nadadores más experimentados. Los baños permanecen cerrados en los sitios de Parques y Recreación, y los visitantes deben recoger la basura.

Mapa de los centros de prueba: un nuevo buscador de centros de prueba en phila.gov/testing ayudará a las personas a encontrar sitios donde puedan realizarse las pruebas para detectar COVID-19 de forma gratuita en Filadelfia. Cualquier persona puede buscar un sitio por dirección, hacer clic en su ubicación en mapa para obtener información específica del centro y filtrar por día de semana y formas de acceso (a pie o en automóvil).


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