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Los positivos y negativos por COVID-19 en el entorno de Donald Trump

US President Donald J. Trump wears a face mask as he arrives to visit with wounded military members and front line coronavirus healthcare workers at Walter Reed National Military Medical Center in Bethesda, Maryland, USA. EFE/EPA/CHRIS KLEPONIS / POOL

l diagnóstico de COVID-19 del presidente Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, ha provocado que decenas de personas que habían estado en contacto con el mandatario se hicieran tests para detectar el coronavirus, y al menos tres de ellos han dado positivo hasta ahora.

Estas son las figuras del gabinete de Trump, el Congreso y la Casa Blanca que han recibido hasta ahora resultados de sus tests:

LOS POSITIVOS

– Donald Trump: El presidente anunció en la madrugada del viernes que había dado positivo por COVID-19, y tiene «síntomas leves», según la Casa Blanca. Ha pospuesto sus actos de campaña y este viernes no participó en una llamada que tenía prevista con estadounidenses vulnerables a la pandemia.

– Melania Trump: La primera dama aseguró este viernes en un tuit que, aunque tiene «síntomas leves» como su esposo, en general se encuentra «bien». También ha cancelado los actos de su agenda.

– Hope Hicks: La asesora del mandatario, de 31 años, dio positivo este jueves, después de haber participado en dos viajes esta semana con Trump y de haber volado con él en el helicóptero Marine One.

– Ronna McDaniel: La presidenta del Comité Nacional Republicano (RNC, secretariado del partido) fue la primera en dar positivo, este miércoles. McDaniel se sometió a la prueba tras enterarse de que un familiar se había contagiado, algo que supo después de coincidir con Trump el pasado viernes 25, en un acto de recaudación de fondos.

– Mike Lee: El senador republicano dio positivo este jueves por COVID-19. El sábado, Lee asistió a un acto en la Casa Blanca el que Trump anunció la nominación de una jueza para el Tribunal Supremo, Amy Coney Barrett. Otro asistente a ese acto, el presidente de la Universidad de Notre Dame, John Jenkins, también se ha contagiado.

* Un funcionario que trabaja en la oficina de prensa de la Casa Blanca y tres periodistas que cubren a Trump también han dado positivo, según múltiples informes de prensa, aunque no han sido identificados.

LOS NEGATIVOS:

– Mike Pence: El vicepresidente ysu esposa Karen dieron negativo este viernes. Pence tomó el relevo a Trump en una llamada que tenía prevista y planea mantener su agenda intacta, con mítines incluidos, porque según su médico, no ha estado en contacto cercano recientemente con ninguno de los contagiados.

– Joe Biden: El candidato presidencial demócrata y su esposa Jill también recibieron un resultado negativo en su prueba de este viernes. Biden coincidió con Trump en el debate del martes en Cleveland, pero ambos se mantuvieron a distancia.

– Kamala Harris: La candidata demócrata a la Vicepresidencia anunció que tanto ella como su esposo, Doug Emhoff, dieron negativo este viernes.

– Nancy Pelosi: La presidenta de la Cámara de Representantes dio negativo en un test al que se sometió este viernes, según su portavoz. La congresista demócrata se había reunido recientemente con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

– Amy Coney Barrett: La jueza a la que Trump nominó para el Supremo en un acto el sábado al que asistieron dos personas contagiadas, dio negativo este viernes. La magistrada tuvo COVID-19 a finales de este verano pero se ha recuperado, según varios medios.

– Barron Trump: El hijo de 14 años de Trump y Melania, que vive con ellos en la Casa Blanca, dio negativo este viernes, y la familia está tomando «precauciones para asegurar que se mantiene seguro y sano», según la portavoz de la primera dama, Stephanie Grisham.

– Ivanka Trump y Jared Kushner: La hija mayor de Trump y su esposo, ambos asesores del presidente que pasan mucho tiempo con él, superaron la prueba este viernes, aseguró la Casa Blanca.

– Mike Pompeo: El secretario de Estado dijo a la prensa que viajaba con él a Croacia que este viernes dio negativo en un test y que no había estado con Trump desde el 15 de septiembre.

– William Barr: El fiscal general estuvo con Trump el sábado, pero este viernes confirmó con un test que no tiene COVID-19.

– Mark Milley: el jefe del Estado Mayor Conjunto vio a Trump el domingo, pero este viernes dio negativo.

– Steven Mnuchin, Alex Azar, Elaine Chao, Wilbur Ross, Ben Carson y Betsy DeVos: Los secretarios del Tesoro, Salud, Transporte, Comercio, Vivienda y Educación de EE.UU., respectivamente, dieron negativo este viernes, según sus oficinas.

– Mark Meadows y Larry Kudlow: El jefe de gabinete de la Casa Blanca y su principal asesor económico comparecieron ante la prensa sin mascarilla y aseguraron que habían dado negativo.

– Rudy Giuliani y Dan Scavino: El abogado personal de Trump y su director de comunicación en redes sociales, respectivamente, se sumaron a la lista de negativos.

SIN TEST O SIN RESULTADO:

– Mark Esper: El secretario de Defensa se reunió con Trump el domingo y tenía previsto someterse este viernes a un test, según su oficina, que no informó del resultado pero dijo que el lunes ya dio negativo en otro test.

– Chad Wolf: La oficina del secretario interino de Seguridad Nacional dijo únicamente que ese funcionario ha «dado negativo tres veces en los últimos siete días», pero no aclaró si se sometió a un test tras conocerse el diagnóstico de Trump.

– Gina Haspel: La CIA no quiso aclarar si su directora se sometió a un test. Lo mismo ocurrió con la oficina del director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe.

El contagio de Trump da un vuelco a la campaña a un mes de las elecciones. Biden y su esposa dan negativo en la prueba de COVID-19

(L-R) US First Lady Melania Trump, US President Donald J. Trump, Democratic presidential candidate and former Vice President Joe Biden, and his wife Jill Biden after the first Presidential Debate at the Case Western Reserve University and Cleveland Clinic in Cleveland, Ohio. EFE/EPA/Morry Gash / POOL

El positivo por COVID-19 del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un vuelco a su campaña electoral a un mes de las elecciones, al interrumpir el frenético calendario de mítines del mandatario y centrar la atención en la pandemia justo cuando más le interesaba minimizarla.

Trump confirmó la madrugada del viernes que tanto él como la primera dama, Melania, habían dado positivo por coronavirus, y la Casa Blanca reveló horas después que ambos tienen «síntomas leves» de la enfermedad y planean guardar cuarentena en la residencia presidencial.

«El presidente tiene síntomas leves (…) y sigue no solo con buen ánimo, sino con mucha energía. Hemos hablado varias veces esta mañana. Como cada mañana, me ha comunicado las cinco o seis cosas que quiere que haga», dijo el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, en declaraciones a periodistas.

SÍNTOMAS COMO DE RESFRIADO

Los síntomas de Trump son parecidos a los de un resfriado, según las fuentes citadas por varios medios estadounidenses, que aseguran que los asesores del presidente notaron que parecía exhausto el miércoles por la noche, cuando concluyó su mitin en Minnesota.

Trump se enteró el jueves al mediodía de que su asesora Hope Hicks -con la que había viajado el miércoles en el helicóptero Marine One- había dado positivo por COVID-19, pero siguió adelante con su agenda del día, incluido un acto de recaudación de fondos en Nueva Jersey, admitió Meadows.

«Lo descubrimos cuando el Marine One estaba despegando ayer» hacia Nueva Jersey, afirmó Meadows, lo que significa que Trump sabía del contagio de esa asesora de la que está siempre tan cerca y aun así decidió mantener un acto de recaudación de fondos con cientos de asistentes en su club de golf de Bedminster.

La Casa Blanca guardó silencio sobre el positivo de Hicks hasta que los medios de comunicación lo revelaron el jueves por la noche, y fue solo entonces cuando Trump reveló que se había hecho una prueba y, más tarde, que había dado positivo.

BIDEN Y PENCE DAN NEGATIVO

La noticia obligó a someter a tests a numerosas personas que estuvieron en contacto con el presidente en los últimos días, incluido el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, quien compartió escenario con Trump durante el debate del martes en Cleveland (Ohio).

Tanto Biden como su esposa Jill dieron negativo en el test que se hicieron el viernes por la mañana, informó en un comunicado el médico de ambos, Kevin O’Connor.

En un tuit, el exvicepresidente deseó una «rápida recuperación» a Trump y la primera dama, y afirmó que seguirá «rezando por la salud y seguridad del presidente y su familia».

«Jill y yo hemos dado negativo. Gracias a todo el mundo por sus mensajes de preocupación. Espero que esto sirva como recordatorio: hay que llevar mascarilla, mantener la distancia social y lavarse las manos», escribió Biden.

El vicepresidente Mike Pence y su esposa Karen también dieron negativo, un factor importante puesto que, si Trump llegara a quedar incapacitado por el coronavirus, sería su «número dos» quien tomaría temporalmente las riendas del país, según la Constitución.

Varios miembros del Gabinete de Trump también se hicieron la prueba y dieron negativo, al igual que la jueza que el presidente acaba de nominar para el Supremo, Amy Coney Barrett, y los dos hijos del mandatario con los que más está en contacto, Barron e Ivanka, así como el marido de esta, Jared Kushner.

TRES POSITIVOS CERCANOS A TRUMP

No está claro quién contagió a Trump, porque además de Hicks hay al menos otras dos figuras cercanas al mandatario que han dado positivo: la presidenta del Comité Nacional Republicano (RNC, secretariado del partido), Ronna McDaniel, y el senador Mike Lee.

Según su oficina, McDaniel estuvo con Trump durante un acto de recaudación de fondos el pasado viernes y supo este miércoles que tenía COVID-19 tras enterarse de que uno de sus familiares lo había contraído; mientras que Lee asistió el sábado a un acto de la Casa Blanca en el que Trump anunció la nominación de Barrett.

DINAMITA PARA SU CAMPAÑA

El diagnóstico de Trump le obligó a cancelar el mitin que tenía programado este viernes en el estado clave de Florida, y dinamitó la estrategia con la que su equipo de campaña planeaba estrechar la ventaja que Biden lleva al presidente en muchos estados clave.

Trump tenía previsto multiplicar en las próximas semanas sus viajes a los estados donde más hay en juego, donde ya había empezado a programar mítines en espacios cubiertos, con cientos de personas agolpadas en el público, para transmitir su mensaje de que lo peor de la pandemia ya ha pasado.

La enfermedad obligará ahora a Trump a permanecer confinado en la Casa Blanca durante al menos dos semanas, y dificultará sus esfuerzos de distraer la atención de la pandemia, apenas tres días después de que el presidente se burlara de Biden en el debate por usar mascarilla.

El impacto en la campaña puede depender de si sus síntomas empeoran, algo que muchos expertos en salud no descartan ya que, como varón de 74 años que padece de obesidad, reúne al menos tres atributos de riesgo.

¿Qué pasa con la campaña electoral tras el positivo de Trump a COVID-19?

La ocupadísima agenda electoral que tenía el presidente estadounidense, Donald Trump, ha llegado a un final digno de guión tras dar positivo por SARS-CoV-2 y tener que confinarse en la Casa Blanca, con sus llamadas a Fox News y sus clamores en Twitter como principal vía de escape, y ahora abre la incógnita sobre el futuro de la campaña para los comicios del 3 de noviembre.

Tras el positivo por coronavirus del presidente y la primera dama Melania Trump todo el calendario de eventos de campaña queda en el aire.

Pese a que el vicepresidente, Mike Pence, ha dado negativo en su prueba de la COVID-19, el hecho de ser el segundo en la línea sucesoria hace pensar que no se le expondrá innecesariamente a posibles contagios derivados de los viajes de campaña, con lo que la logística electoral republicana se complica en un momento en que se esperaba un maratón de mítines en los estados más disputados.

CAMPAÑA Y PRESIDENCIA INCIERTAS

Con Trump, de 74 años, confinado, los dos interrogantes principales es si el mandatario podrá desempeñar sus tareas presidenciales, que en ocasiones requieren de reuniones con su equipo en espacios cerrados como la Situation Room, o en la campaña electoral.

Aún quedan dos debates presidenciales programados para el 15 y 22 de octubre en Miami y Nashville, respectivamente, frente al aspirante demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, tras el celebrado el martes en Cleveland (Ohio); y aunque se podrían realizar en formato virtual, a juzgar por lo bronco y difícil de moderar el primero sería una pesadilla para los encargados de mediar entre los dos candidatos.

Biden, que este viernes confirmó su negativo por COVID-19, ha mantenido sus eventos de campaña, con lo que podrá pedir el voto por los estados más importante del Medio Oeste o sur, mientras Trump se conforma con movilizar a su base y pedir el sufragio desde Washington.

EL CORONAVIRUS VUELVE A SER EL TEMA PRINCIPAL DE CAMPAÑA

La pandemia venía siendo el tema principal de la campaña, con Trump defendiendo los que considera sus logros frente a la COVID-19 y Biden criticando su gestión, pero la muerte en septiembre de la jueza progresista del Tribunal Supremo Ruth Bader Ginsburg le había robado protagonismo por la vacante que deja en una corte, que tiene el poder de cambiar las leyes del país durante décadas, y la intención de Trump de que quería confirmar a su nominada, una magistrada ultraconservadora y antiabortista, antes de los comicios.

En los últimos días, la discusión política se había centrado en el formato de los debates electorales, tras un primer cara a cara Trump-Biden, muy caótico y con innumerables interrupciones por parte del presidente.

¿Y SI LA SALUD DE TRUMP EMPEORA?

Pence, que ha dado negativo en una prueba tras conocerse la infección de Trump, podría tener que limitar su exposición al público al ser el segundo en la línea sucesoria de poder en EE.UU.

Si Trump enferma hasta un punto en que no puede desempeñar su cargo como jefe del Ejecutivo, el vicepresidente tendría que tomar las riendas, algo que pondría al país en una crisis sin precedentes en unas elecciones ya de por sí inciertas, con la Casa Blanca deslegitimando el voto por correo y preparada para recurrir al Tribunal Supremo si hay disputas en el recuento para decidir el ganador.

A UN MES DE LAS ELECCIONES

Trump muestra ya unos «síntomas leves» y tiene por delante 32 duros días hasta los comicios.

Su salud puede deteriorarse, pero a buen seguro seguirá intentando movilizar a sus votantes y al tiempo dirigir el país, en unas semanas clave antes de la contienda electoral.

Alrededor de 2 millones ya han votado anticipadamente, pero los que no han depositado su papeleta aún se enfrentan ante la duda de hacerlo por un presidente que desde el comienzo de la pandemia negaba la gravedad del virus y que ha mostrado un desdén absoluto por la distancia social y las mascarillas en sus eventos de campaña.

Si Trump enfermara seriamente o falleciera, una posibilidad ahora a considerar, la línea sucesoria pasa por Pence y como última salvaguarda la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

¿Y SI SUPERA LA ENFERMEDAD?

El presidente ha reconocido que subestimó intencionadamente la gravedad de la pandemia en sus discursos en febrero y marzo, a sabiendas de la gravedad de la COVID-19, para, según él, que no cundiera el pánico, e incluso no empezó a usar mascarilla facial hasta julio pasado, aunque ha seguido criticando su empleo.

Si superara la enfermedad es una incógnita si saldrá reforzado o si le arreciarán más críticas, de cara a las elecciones.

El jueves mantuvo su agenda en Bedminster (Nueva Jersey), donde participó en dos actos de campaña, pese a conocer que su asesora, Hope Hicks, había dado positivo por COVID-19, reconoció hoy su jefe de gabinete, Mark Meadows.

Eso no fue óbice para que Trump se dirigiera a un encuentro con un centenar de donantes en su campo de golf de Bedminster el jueves por la tarde, cuando ya conocía el positivo de Hicks.

A su regreso, nada más bajar del helicóptero presidencial en los jardines de la Casa Blanca, Trump , con cara de cansancio, confirmó en una conversación en directo con su amigo Sean Hannity de Fox News que su asesora se había infectado y que él se había sometido a la prueba y estaba a la espera de resultados.

Trump pareció culpar los encargados de su seguridad en aquella llamada al filo de las 10 de la noche: «es difícil cuando estás con soldados, con pilotos, con Marines y policías (…) Es difícil decirles que retrocedan».

Tres horas después, el presidente confirmó que había dado positivo por SARS-CoV-2 y que se ponía en cuarenta.

Trump, un incansable orador que arenga a cientos de simpatizantes hasta dos veces al día en los estados que decidirán el ganador de las elecciones, se queda en casa bajo observación médica, por el momento, indefinidamente.

Congresista pide liberación inmediata de migrantes sometidas a esterilización

El congresista Adriano Espaillat, demócrata de Nueva York, hizo un llamado a las autoridades de Inmigración a liberar de forma «inmediata» a un grupo de mujeres del centro de detención en Irwin, Georgia, que temen por su salud y seguridad tras ser sometidas a histerectomías sin su consentimiento.

«Insto a que se facilite la liberación inmediata de estas personas y se les permita recuperarse física y emocionalmente», indicó el representante federal en una carta enviada a Tony Pham, director interino del Servicio de Inmigración y de Aduanas (ICE).

Espaillat recordó a Pham su vista a dicho centro, a finales de septiembre, junto con miembros del Caucus Hispano, donde se reunió con ocho mujeres, algunas de las cuales fueron sometidas «a horribles procedimientos y exámenes» sin su autorización.

El pasado 5 de septiembre Dawn Wooten, una enfermera que trabajó en dicho centro, denunció una serie de «peligrosas prácticas» que estaban ocurriendo en esa instalación, entre ellas la extirpación del útero de varias mujeres.

De acuerdo con Wooten, entre las muchas prácticas irregulares en Irwin le preocupaba el «alto número» de indocumentadas sometidas a una cirugía para extirparles el útero sin que muchas de ellas ni siquiera entendieran el motivo de la operación.

«Las mujeres con las que tuve la oportunidad de hablar describieron condiciones y tratamientos que serían motivo no solo para una demanda por negligencia médica de gran posibilidad de éxito, sino de cargos penales contra los ‘profesionales’ médicos en cuestión y potencialmente contra aquellos bajo su supervisión que permitieron que estas prácticas persistieran», advirtió en la misiva enviada el jueves y dada a conocer hoy.

Espaillat, el primer inmigrante de la República Dominicana que llega al Congreso estadounidense, indicó además a Pham que como resultado de esa atención médica «invasiva, imprudente y cruel» a la que fueron sometidas varias mujeres, «muchas de ellas temen por su salud y seguridad».

Señaló que esta situación, que se suma al «pésimo historial» del centro sobre la seguridad y la salud de sus detenidos, particularmente en lo que se refiere a la COVID-19, las coloca en grave riesgo si no reciben la debida atención médica inmediata, lo que asegura no encontrarán en esa prisión para indocumentados.

Según ha indicado Espaillat, durante la visita a Irwin pudieron constatar que el centro no había tomado precauciones para evitar la propagación del virus ya que no se les proveyó de equipo de protección personal a los detenidos ni empleados.

Advirtió además que estas inmigrantes deben ser atendidas «en un lugar donde la curación sea posible, y ningún centro de detención bajo la supervisión de su agencia cumple con ese requisito».

El congresista, que dijo estar «profundamente preocupado» por la historias que escuchó de las inmigrantes, urgió a su pronta liberación dado a que «muchas continúan sufriendo después de este incidente» de las histerectomías.

Trump muestra síntomas leves de COVID-19, según el New York Times

EFE/EPA/Yuri Gripas / Archivo

El presidente estadounidense, Donald Trump, muestra síntomas leves de la COVID-19, similares a un catarro, incluida fatiga, tras dar positivo por coronavirus, según informaron fuentes cercanas al mandatario al diario The New York Times.

Una de las fuentes describe los síntomas como los de un catarro, mientras que otra fuente indicó que el mandatario mostró signos de cansancio y fatiga durante la agenda de trabajo del jueves, cuando le fue practicado el test a él y a su esposa, la primera dama Melania Trump, que dio positivo por SARS-CoV-2 en ambos casos.

La noticia de su positivo se hizo pública después de que Trump regresara a la Casa Blanca de un evento con donantes en su club de golf en Bedminster (Nueva Jersey), donde el mandatario entró en contacto con un centenar de personas.

Según el New York Times, Trump se mostró «letárgico», mientras que destaca que el miércoles por la noche se quedó dormido en el Air Force One tras un mitin en Minesota.

Es posible, según fuentes consultadas por el diario, que el presidente comparezca por vídeo para tranquilizar a la población sobre su salud y demostrar que puede llevar a cabo sus funciones, pese a que se encuentra en cuarentena y bajo observación médica.

Trump anunció esta madrugada que él y su esposa habían dado positivo por coronavirus, y en un comunicado posterior, el médico presidencial, Sean Conley, dijo que ambos «están bien y planean permanecer en su hogar en la Casa Blanca durante la convalecencia».

Ambos se hicieron la prueba tras conocer el positivo de Hope Hicks, quien viajó varias veces esta semana a bordo del Air Force One junto a Trump, la última de ellas este miércoles a Minesota, donde el mandatario dio un mitin de campaña.

Medios estadounidenses informaron de que la asesora experimentó síntomas de coronavirus en el vuelo de vuelta desde Minesota a Washington, y fue puesta en cuarentena en el avión presidencial.

El vicepresidente de EE.UU. Mike Pence da negativo de COVID-19

 El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y su esposa, Karen, dieron este viernes negativo en la prueba de coronavirus, después del anuncio del contagio del presidente, Donald Trump, y de la primera dama, Melania.

El secretario de prensa de Pence, Devin O’Malley, dijo que el vicepresidente se sometió a una prueba de Covid-19 esta mañana y que tanto él como su esposa habían dado negativo.

No está claro si Pence se aislará o no por haber estado en contacto con Trump en los últimos días, como recomiendan los expertos de salud debido al período de incubación del virus.

El último acto público en el que se sepa que coincidieron tuvo lugar en la rosaleda de la Casa Blanca el pasado lunes, pero al día siguiente, en un acto de campaña, el vicepresidente le dijo a sus seguidores, que e3en su mayoría iban sin mascarilla y sin mantener la distancia de seguridad, que esa misma mañana había estado reunido con el gobernante en el despacho oval de la mansión presidencial.

El vicepresidente no ha hecho referencia a su prueba de Covid-19, pero en un tuit deseó a Trump y su esposa una «pronta y completa recuperación».

Trump anunció esta madrugada que él y su esposa habían dado positivo por coronavirus, y en un comunicado posterior, el médico presidencial, Sean Conley, dijo que ambos «están bien y planean permanecer en su hogar en la Casa Blanca durante la convalecencia».

«Esta noche, la primera dama y yo hemos dado positivo por COVID-19. Empezaremos nuestro proceso de cuarentena y recuperación de inmediato. ¡¡Juntos lo superaremos!», dijo Trump en Twitter.

«Como demasiados estadounidenses este año, el presidente y yo estamos en cuarentena en casa tras dar positivo por COVID-19. Nos sentimos bien y yo he pospuesto todos mis compromisos. Por favor, asegúrense de tener cuidado y todos juntos lo superaremos», escribió por su lado Melania en su cuenta de Twitter.

Trump y la primera dama se hicieron la prueba después de que este jueves se conociese que una de las más cercanas asesoras del mandatario, Hope Hicks, se había contagiado.

Hicks, de 31 años, viajó varias veces esta semana a bordo del Air Force One junto a Trump, la última de ellas este miércoles a Minesota, donde el mandatario dio un mitin de campaña.

Medios estadounidenses informaron de que la asesora experimentó síntomas de coronavirus en el vuelo de vuelta desde Minesota a Washington, y fue puesta en cuarentena en el avión presidencial.

A Hicks se la vio sin mascarilla en distintos momentos de estos viajes, lo mismo que a Trump, quien no usa tapabocas en público y en el debate del martes se mofó de su rival electoral demócrata, Joe Biden, por usa mascarilla aunque esté sin personas a su alrededor.

Juntas somos poderosas

Irene Godínez encontró una ingeniosa y colorida manera para conectar con los hispanos y lograr una difícil misión: ella y su organización, Poder NC Action, está impulsando el voto latino a través del tradicional juego mexicano de la Lotería.

Y no es cualquier Lotería, es la “2020 Elections Lotería”, un juego que conecta a los latinos con su herencia y constituye, a la vez, “una manera fácil y divertida para aprender sobre lo que los políticos pueden hacer y lo que no pueden hacer, y cómo navegar el proceso electoral”, según la agrupación progresista que dirige Godínez.

Se trata de una serie de coloridas tarjetas coleccionables que los activistas de Poder NC Action envían por correo a los hispanos de Carolina del Norte, con el objetivo de motivar a esta joven comunidad para que salga a votar en las elecciones del 3 noviembre, porque saben que su voto puede ser crucial.

Son tarjetas que evocan a las usadas en la Lotería, juego de mesa en que cada participante procura llenar un tablero colocando fichas en los cuadros que corresponden a las figuras que se van sacando de una baraja, tales como «El catrín», «El valiente», La dama» y «El borracho».

“Estas iniciativas cuestan mucho dinero y si íbamos a gastar dinero en enviar correos, queríamos que fuera algo que la gente no tirara a la basura, que les guste tanto que lo ponga en su refrigerador o que lo pongan en un cuadro. Ese es el propósito de esta campaña, que la gente se quede con la información que está detrás de la tarjeta”, explicó Godínez.

Fotografía cedida por la organización Poder NC Action de una de las cartas de la «2020 Elections Lotería» que envían por correo a los hispanos de Carolina del Norte donde aparece Roy Cooper, el gobernador de Carolina del Norte. EFE/Poder NC Action /SOLO USO EDITORIAL /NO VENTAS

Las tarjetas, la mayoría ilustradas por la artista hispana Nikki Rodríguez, de Carolina del Norte, contienen detalles sobre los candidatos o el cargo que ocupan, tanto en inglés como en español, e información sobre las opciones que tienen los electores para votar y fechas, por ejemplo, del periodo de voto anticipado.

“Queríamos hacer algo con impacto, que la gente dijera ‘Guau, ahora sí estamos poniendo atención’”, explicó la fundadora y directora ejecutiva de Poder NC Action, que hasta ahora han sacado las cartas de “El Gobernador, Roy Cooper”, “El Candidato al Senado, Concha Cal” adornado con las tradicionales conchas mexicanas (un pan dulce), y “Valientes, NC Justice League, candidatos estatales negros y morenos”, como si se tratara de superhéroes.

WALTER MERCADO AGRADECIÓ A LOS VOTANTES

Inicialmente, Poder NC Action se unió a las organizaciones Mijente, NC Latino Power y Fortaleza para enviar a los hispanos del estado una tarjeta de agradecimiento “con mucho, mucho amor” por haber votado en las elecciones primarias, con la imagen del fallecido astrólogo puertorriqueño Walter Mercado.

“Queríamos agradecerles a los votantes, decirles muchísimas gracias por tomarse el tiempo para ir a votar, y también para pedirles que, quizá, consideren dar de su tiempo para ser voluntarios para nuestras organizaciones”, dijo Godínez.

El éxito con la tarjeta de Walter Mercado fue tal que la organización que Godínez fundó en 2019 consiguió los fondos para iniciar la campaña de la Lotería electoral.

Para Cristal Figueroa, directora política de la organización, la popularidad de las iniciativas que han lanzado radica en la conexión que tienen con la comunidad latina. “Sabemos cómo expresarnos como latinos”, expuso.

“Muchos han tratado de aumentar el voto latino, pero de forma tradicional. Nunca nos habían hablado como nosotros hablamos, nunca nos habían enseñado las cosas que nos gustan; nosotros estamos aquí porque entendemos quiénes somos”, dijo quien fue aspirante al Senado de Carolina Norte.

Poder NC Action también planea dar otro “regalo” a la comunidad, esta vez solo a las mujeres hispanas, con el mensaje “Juntas somos poderosas”.

“Vimos que hay cerca de 87.000 mujeres latinas que pudieran registrarse para votar, pero que por una razón u otra no lo han hecho. Por eso vamos a enviarles a estas mujeres, y a todas las otras mujeres latinas, una tarjeta bellísima de cuatro mujeres que están rodeadas de flora y fauna representativa de países latinoamericanos”, explicó por su parte Godínez.

VOTO LATINO PUEDE SER CRUCIAL

De acuerdo con la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO), el número de votantes hispanos en Carolina del Norte se disparó en la última década al registrar un incremento de 142 %, de 77.000 en 2008 a 186.000 en 2016.

“En los últimos 10 años hemos visto un incremento grande en la población latina de Carolina del Norte y en la población latina elegible para votar, en parte por los latinos que se están haciendo ciudadanos y por el alto porcentaje que está cumpliendo los 18 años”, dijo Juliana Cabrales, directora de participación cívica de NALEO.

Para los comicios del 3 noviembre, NALEO proyecta que unos 230.000 hispanos votarán, de los 338.000 habilitados para hacerlo, lo que significaría un aumento de 23 % en relación con las elecciones de hace cuatro años.

Por donde veamos, sea a nivel presidencial, en la contienda de senadores o de gobernador, los márgenes de victoria del Partido Demócrata y del Partido Republicano en Carolina del Norte han sido pequeños. Entonces cada voto cuenta y el impacto del voto latino es real; podría hacer la diferencia”, sostuvo Cabrales.

Con información de EFE

El Kremlin desea a Trump una «rápida y fácil» recuperación

El Kremlin deseó hoy «una rápida y fácil» al presidente de EEUU, Donald Trump, quien anunció hoy que él y la primera dama, Melania Trump, han dado positivo por coronavirus.

«Por supuesto, deseamos al presidente Trump una rápida y fácil recuperación», señaló en su rueda de prensa diaria el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Poco después, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, envió un telegrama a Trump en el que le desea a él y a su esposa una pronta recuperación y expresa su «sincero apoyo en este difícil trance».

«Estoy seguro de que su energía vital, fortaleza de espíritu y optimismo les ayudarán a superar este peligroso virus», señaló el mandatario en su telegrama.

Trump escribió en un tuit: «Esta noche, la primera dama y yo hemos dado positivo por COVID-19. Empezaremos nuestro proceso de cuarentena y recuperación de inmediato. ¡Juntos lo superaremos!».

En un comunicado posterior, el médico presidencial, Sean Conley, detalló que «el presidente y la primera dama están bien en este momento y planean permanecer en su hogar en la Casa Blanca durante la convalecencia».

Trump y su esposa se hicieron la prueba después de que este jueves se conociese el positivo de una de las más cercas asesoras del mandatario, Hope Hicks.

Trump y la primera dama Melania dan positivo por coronavirus

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la madrugada de este viernes que él, y la primera dama, Melania Trump, han dado positivo por coronavirus.

«Esta noche, la primera dama y yo hemos dado positivo por COVID-19. Empezaremos nuestro proceso de cuarentena y recuperación de inmediato. ¡Juntos lo superaremos!», dijo Trump en Twitter.

En un comunicado posterior, el médico presidencial, Sean Conley, detalló que «el presidente y la primera dama están bien en este momento y planean permanecer en su hogar en la Casa Blanca durante la convalecencia».

Melania Trump, precisamente, también dijo que tanto ella como su esposo se encuentran bien.

«Como demasiados estadounidenses este año, el presidente y yo estamos en cuarentena en casa tras dar positivo por COVID-19. Nos sentimos bien y yo he pospuesto todos mis compromisos próximos. Por favor, asegúrense de tener cuidado y todos juntos lo superaremos», afirmó.

Trump y su esposa se hicieron la prueba después de que este jueves se conociese el positivo de una de las más cercas asesoras del mandatario, Hope Hicks.

Hicks, de 31 años, viajó varias veces esta semana a bordo del Air Force One junto a Trump, la última este miércoles a Minesota, donde el mandatario tenía un mitin de campaña. También viajaron juntos el martes a Cleveland (Ohio) para el debate presidencial y el sábado a Pensilvania a otro mitin.

Medios estadounidenses informaron de que la asesora experimentó síntomas de coronavirus en el vuelo de vuelta a Washington desde Minesota, fue puesta en cuarentena en el avión presidencial y este jueves se confirmó su positivo por COVID-19.

A Hicks se la vio sin mascarilla en distintos momentos de estos viajes, lo mismo que Trump, que no usa tapabocas en público.

Trump reconoció su positivo por coronavirus dos horas después de anunciar que él y la primera dama iniciaban un «proceso de cuarentena» debido al positivo de Hicks.

«Hope Hicks, que ha estado trabajando muy duro sin siquiera tomarse un pequeño descanso, acaba de dar positivo en COVID-19. ¡Terrible! La primera dama y yo estamos esperando los resultados de nuestras pruebas. Mientras tanto, ¡comenzaremos nuestro proceso de cuarentena!», dijo el mandatario.

Tras confirmarse el positivo, la Casa Blanca modificó la agenda de Trump para este viernes al suspender los actos que tenía previstos fuera de la Casa Blanca, que incluían un encuentro con simpatizantes en su hotel de Washington y un mitin en Sanford, cerca de Orlando (Florida).

El positivo de Trump impacta de lleno en la campaña presidencial estadounidense, cuyos comicios están previstos para el próximo 3 de noviembre.

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Rally y Marcha por la Justicia de Frankie Díaz Jr

La historia de las prisiones y el encarcelamiento en la ciudad de Filadelfia está profundamente arraigada en la tradición religiosa. Los datos demográficos del Departamento de Prisiones revelan que la mayoría de los detenidos son afroamericanos y latinos de entre 18 y 39 años. Los miembros de estas dos comunidades han tenido algún tipo de participación religiosa durante su juventud o en el momento en que fueron arrestados. Muchos de estos hombres y mujeres negros y morenos provienen de los códigos postales más necesitados de Filadelfia. En la mayoría de los casos, tienen madres y otros miembros de la familia que se preocupan por ellos y los aman, mientras odian el comportamiento delictivo que los llevó a la cárcel.

Los puertorriqueños y otros latinos han estado enfrentando injusticias raciales desde que se establecieron en la “Ciudad del Amor Fraterno”, cuyos primeros pobladores fueron miembros de la Orden Religiosa de los Amigos, conocidos como “cuáqueros”, de Inglaterra. Esperando con paciencia, Eva Díaz, madre de Frankie Díaz, y su familia, se inspiraron en su propia tradición religiosa, preguntando a los funcionarios de la prisión de Filadelfia; ¿Cómo murió Frankie? Estaba esperando volver a casa con su familia, se creían.

Como había pasado casi un mes desde la muerte de Frankie, la familia recurrió a la enseñanza de las Sagradas Escrituras. Reunieron a familiares, amigos y simpatizantes para salir a las calles de Filadelfia, reuniéndose frente al Centro de Justicia Penal Juanita Kidd Scout y marchando hacia el Edificio de Servicios Municipales para exigir una reunión con Tumar Alexander, el Director Gerente de la ciudad, y quien supervisa al Comisionado de Prisiones de Filadelfia. Al hallar oídos sordos en el Sr. Alexander, los manifestantes, armados con megáfonos, pancartas y una bandera puertorriqueña, marcharon a la Oficina del Fiscal, quien envió a un representante del personal para hablar con Eva Díaz y los hermanos de Frankie.

La marcha y el mitin fueron exitosos porque fueron bien planificados, con la ayuda de Bob Witaneck, un organizador comunitario consciente y solidario, cuya pasión por la justicia y la igualdad son inquebrantables. Los oradores, en su mayoría jóvenes, a lo largo de la acción callejera fueron empoderados para expresar sus opiniones y sentimientos, de que los puertorriqueños y otras minorías marginadas tienen voz y libertad de elección, para denunciar las políticas correccionales que están mal y necesitan ser cambiadas. Si hay una lección que aprender de las acciones de ese día, es que aprender a comunicarse, a hablar sobre los problemas y a hacer oír su voz, ayuda a las personas a tomar el control de sus vidas y sus identidades.