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Trump vuelve a ofender al epidemiólogo jefe de EE.UU. y amenaza con despedirle

El presidente de EE.UU., Donald Trump, junto al principal epidemiólogo del país, Anthony Fauci. EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS/Archivo

El presidente de EE.UU., Donald Trump amenazó con despedir a Fauci un día después de que ese experto comentara en una entrevista que no le sorprendió «en absoluto» que el mandatario se contagiara de la covid-19.

En una llamada con su equipo de campaña electoral a la que tuvieron acceso varios periodistas, Trump reaccionó con furia a una entrevista emitida este domingo por la cadena CBS, en la que Fauci criticó los actos multitudinarios que ha dado el presidente en plena pandemia y su aversión a recomendar el uso de mascarillas.

«La gente está cansada de la covid. La gente está cansada de escuchar a Fauci y a todos estos idiotas, estos idiotas que no acertaron (en su pronóstico). Cada vez que (Fauci) sale en televisión siempre hay un bombazo, pero sería un bombazo aún mayor si le despido», dijo Trump, según los medios presentes.

«Fauci es un desastre. Si le hubiera escuchado, tendríamos 500.000 muertos» por covid, añadió el presidente, quien después comentó que esperaba que hubiera periodistas escuchando la llamada para difundir lo que había dicho.

Trump insinuó que no se plantea en serio despedir a Fauci por el escándalo que eso supondría, dado que ese especialista lleva 36 años al frente del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU. (NIAID, en inglés) y es toda una institución no partidista, que ha asesorado a seis presidentes estadounidenses.

Sin embargo, la tensión entre ambos ha ido en ascenso desde que comenzó la pandemia, y Fauci se ha sentido obligado a menudo a matizar o contradecir las declaraciones de Trump durante las ruedas de prensa del equipo de la Casa Blanca contra el coronavirus.

En su entrevista de este domingo con el programa «60 minutes» de CBS, Fauci aseguró que no le sorprendió «en absoluto» que Trump contrajera la covid-19 después de ver el acto en el que nominó en septiembre a una nueva jueza para el Supremo, Amy Coney Barrett, al que asistieron decenas de personas sin mascarilla en la Casa Blanca.

«Me preocupó que fuera a contagiarse cuando le vi en una situación completamente precaria, con la gente abarrotada, sin separación, y en la que casi nadie llevaba mascarilla. Cuando lo vi por la tele, dije: ‘Madre mía, no puede salir nada bueno de eso’ (…) y acabó siendo un foco de supercontagio», dijo el experto.

El epidemiólogo criticó que Trump «a veces equipara el llevar una mascarilla con una debilidad», pero aseguró que cree que «en el fondo, (el presidente) cree en la ciencia».

También expresó su frustración por el hecho de que la campaña de reelección de Trump incluyera en un anuncio una frase de Fauci, sacada de contexto, en la que el experto parecía alabar la gestión de la pandemia del presidente.

«Yo no respaldo públicamente a ningún candidato político, y nunca lo haré. Y van y me meten en un anuncio de campaña. Me pareció indignante. Yo me estaba refiriendo a otra cosa completamente diferente, al trabajo agotador del equipo» encargado de hacer frente a la pandemia, explicó el funcionario.

Crece confianza de latinos en Biden, mientras que en Trump sigue estancada

Simpatizantes del candidato presidencial demócrata Joe Biden se reúnen para expresarle su apoyo frente al Perez Art Museum, donde Biden pronunciará un discurso, en Miami, Florida (EE.UU). EFE/CRISTOBAL HERRERA

 La confianza de votantes latinos en el candidato demócrata Joe Biden, especialmente en cuanto a la pandemia, va en aumento desde junio, mientras la depositada en el presidente Donald Trump por los electores en general se ha estancado, según un análisis del Centro de Investigaciones Pew.

A 16 días de los comicios presidenciales y en medio de una tendencia al alza de la covid-19 en Estados Unidos, «la mayoría de los votantes hispanos continúan teniendo opiniones sombrías sobre la nación y su economía tras meses de pérdida generalizada de empleos» debido a la pandemia.

En el análisis del Pew, divulgado este fin de semana y basado en una encuesta a más de 11.000 votantes latinos registrados, dos tercios de los entrevistados favorecen aún más que hace cuatro meses la capacidad de Biden en su manejo de temas sanitarios, económicos, toma de decisiones y reducción de la polarización.

El Pew recalcó que se trata de un aumento de la seguridad en el exvicepresidente de Barack Obama (2009-2017) desde una encuesta similar realizada en junio pasado

En cuando a su capacidad para manejar el impacto en la salud pública del brote de coronavirus la confianza aumentó del 62 % al 71 %, sobre acercar al país 55 % al 70 % y en cuanto tomar buenas decisiones sobre política económica se elevó del 58 % al 66 %.

Para los latinos, con una cifra récord de 32 millones elegibles para votar este año, la economía, la atención médica y el brote de coronavirus son los temas más importantes para elegir presidente, recordó el Pew.

El impacto de la covid-19 en los hispanos ha dañado de manera desproporcionada sus finanzas, y las mujeres hispanas experimentan la mayor pérdida de empleos de cualquier grupo racial o étnico, independientemente del género, reseña el Pew.

Aproximadamente la mitad de los hispanos (53 %) dicen que ellos o alguien en su hogar ha sido despedido o recibido un recorte salarial debido a la pandemia, en comparación con el 42 % de todos los adultos estadounidenses.

Mientras, entre los votantes en general, que confían más en Trump que los latinos, la confianza no ha mostrado mejoría desde junio: el 40 % cree en su manejo de la pandemia, que superó ya los 8,1 millones de casos confirmados y suma casi 220.000 fallecidos, y el 30 % confía en que Trump puede acercar al país.

Por otro lado, Biden, según la encuesta, tiene una ventaja de 34 puntos sobre Trump entre los votantes latinos elegibles, mucho mayor que la ventaja de 10 puntos de Biden entre todos los votantes estadounidenses.

Si embargo, Biden presenta una ventaja más estrecha, de 17 puntos, sobre Trump (54 %- 37 %) entre los votantes latinos registrados en nueve estados considerados clave debido a que no tienen patrón de voto fijo por algún partido: Arizona, Florida, Georgia, Iowa, Michigan, Carolina del Norte, Ohio, Pensilvania y Wisconsin.

El análisis del Pew se basó en una encuesta en inglés y español realizada entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre pasado 11.929 adultos, incluidos 10.543 votantes registrados, y su margen de error es de 1,5 puntos.

Figuras latinas de Hollywood exigen más diversidad y el fin de su «exclusión»

El actor mexicano Eugenio Derbez llega el viernes para el 25 aniversario del Recent Spanish Cinema, en el Egyptian Theatre de Hollywood, California (EE. UU.). EFE/ Armando Arorizo/Archivo

Los Ángeles. – Figuras latinas de Hollywood y de la industria televisiva como Lin-Manuel Miranda, Tanya Saracho o Eugenio Derbez exigieron hoy en una carta pública que las historias del cine y la televisión en EE.UU. tengan una mayor diversidad y reclamaron que termine «la exclusión» de los latinos en la pantalla.

Con la etiqueta en redes #endlatinXclusion, decenas de guionistas, creadores de cintas y series, y «showrunners» (máximos responsables de una ficción televisiva) se unieron a esta queja a la que también aportaron su firma, entre muchos otros, nombres como John Leguizamo, Gloria Calderón Kellett, Roberto Aguirre-Sacasa, Linda Yvette Chávez o Marvin Lemus.

«Estamos enfurecidos por la continua falta de representación ‘latinx’ en nuestra industria, especialmente de los miembros negros e indígenas de nuestra comunidad», dijeron aprovechando que hoy termina el mes de la herencia hispana en EE.UU.

«Nuestras historias son importantes, y que nos borren de la pantalla contribuye al prejuicio persistente que evita el cambio real en este país», añadieron.

La carta apunta algunas cifras para sostener su enfado.

«Los ‘latinx’ somos el 18,3 % de la población estadounidense, pero solo somos el 4,7 % de los guionistas de películas y el 8,7 % de guionistas de televisión», explicaron.

«Al negarse a contar nuestras historias y negarse a ponernos a cargo de ellas, los personas poderosas de Hollywood son cómplices de nuestra exclusión. Estamos cansados de proyectos ‘latinx’ que se desarrollan sin guionistas, director o productores ‘latinx’. Nos negamos a que se nos filtre a través de la perspectiva blanca», desarrollaron.

La carta contiene cinco demandas básicas para acabar con esta situación: «No contéis historias sobre nosotros sin nosotros», «aprobad nuestros proyectos», «representad todos los aspectos de nuestras vidas y nuestra cultura», «eliminad la repetición de niveles» (que mejore la promoción y los ascensos de los latinos en la industria), y «contratadnos para proyectos no ‘latinx'».

«Estamos cansados de historias que solo son sobre traumas. Contenemos multitudes. Estamos cansados. El movimiento en esto es crucial. La inclusividad no es suficiente. Queremos acción», afirmaron.

«Las historias son poderosas. Las historias pueden cambiar el mundo. Pongámonos en el lado correcto de la historia para que podamos continuar creando el cambio necesario y contando cautivadoras historias juntos», cerraron.

Pelosi da un ultimátum de 48 horas a la Casa Blanca para acordar un rescate

La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., la demócrata Nancy Pelosi, dio este domingo un ultimátum de 48 horas a la Casa Blanca para alcanzar un acuerdo sobre un nuevo paquete de estímulo de la economía con el fin de frenar los efectos de la pandemia de la covid-19.

«El tema es que 48 (horas) únicamente se refiere a si queremos hacerlo antes de las elecciones, que es lo que queremos», dijo Pelosi, en una entrevista con la cadena de televisión ABC News.

Y agregó: «Lo que decimos es que tenemos que congelar el diseño de algunas de estas cosas. ¿Vamos adelante con ello o no? Y cuál es el lenguaje. Soy optimista porque, de nuevo, hemos estado en un toma y daca sobre todo esto».

Preguntada sobre si los estadounidenses recibirán algún alivio económico antes de las elecciones del 3 de noviembre, la líder demócrata indicó que «eso depende de la Administración».

«Donde tenemos acuerdo, no lo tenemos todavía sobre el lenguaje, pero estoy esperanzada», apuntó Pelosi, quien manifestó su desacuerdo sobre el hecho de que el Gobierno quiera quitar del texto del pacto términos referidos a la pandemia.

A ese respecto puso como ejemplo que la Administración de Trump quiere sustituir palabras más contundentes como «requerimientos» por otras como «recomendaciones».

El subjefe del Gabinete de Pelosi, Drew Hammill, tuiteó el sábado que la presidenta de la Cámara Baja y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, habían hablado por teléfono durante una hora sobre el paquete de estímulo.

«Aunque hubo noticias esperanzadoras sobre las pruebas (de la covid-19), queda trabajo por hacer para garantizar que haya un plan de pruebas global que incluya rastreo de contactos y medidas adicionales para abordar el impacto desproporcionado del virus en las comunidades de color», apuntó Hammill.

«Queda una serie de diferencias adicionales conforme avanzamos cláusula por cláusula que deben ser tratadas de manera global en las próximas 48 horas. La Casa Blanca debe tomar decisiones para demostrar que la Administración es seria para lograr un acuerdo bipartidista», zanjó.

La Casa Blanca y los demócratas llevan a cabo desde hace meses conversaciones para acordar un nuevo paquete de estímulo, tras el aprobado en marzo de este año por valor de 2,2 billones de dólares, el mayor de la historia del país.

Ante la falta por el momento de acuerdo, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch Connell, anunció el sábado dos votaciones en su cámara la próxima semana sobre dos proyectos presentados por su bancada.

El próximo martes se votará una propuesta para dotar de financiación al Programa de Protección de Nóminas (PPP, en inglés), incluido en paquete de estímulo aprobado en marzo y que expiró en agosto pasado.

Dicho programa permitió a los pequeños negocios recibir préstamos del Gobierno federal, que podían ser condonados si las nóminas de los trabajadores se mantenían a un cierto nivel.

El miércoles, McConnell quiere someter a votación de nuevo el plan de estímulo económico de 500.000 millones de dólares, sugerido por los republicanos, que los demócratas bloquearon el mes pasado, aunque es improbable que consiga los apoyos suficientes.

Trump alentó esta semana un acuerdo antes de las elecciones, sugiriendo que Mnuchin debería ir más allá de la propuesta actual de la Casa Blanca de 1,8 billones de dólares, a pesar del rechazo de los senadores republicanos a ese importe.

Aumenta 18 % el gasto mensual de alimentos en Puerto Rico durante la pandemia

Ciudadanos se abastecen de víveres, agua y comida en un supermercado de San Juan (Puerto Rico). EFE/ Thais Llorca/Archivo

San Juan. – El gasto mensual en alimentos en Puerto Rico durante la pandemia de COVID-19 aumentó 18 %, mientras que la visitas a supermercados y tiendas crecieron 7,9 % en ese periodo, se destacó durante la presentación del estudio Radiografía del Consumidor 2020 de la Cámara de Mercadeo Industria y Distribución de Alimentos (MIDA).

El presidente del comité del estudio, Freddie Hernández, fue el encargado dar a conocer este jueves la primera parte -de un total de tres- de la presentación, «Perfil del comprador y detalles del estudio», en el que se divulgó además que durante los meses de pandemia aumentó en 200.000 la cifra de personas beneficiarias del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) para personas con bajos ingresos.

El estudio se realiza tomando como base 1.360 encuestas realizadas entre junio y agosto de 2020, de las cuales 75 % se hicieron por internet y el resto telefónicamente. Un 23 % de las encuestas se realizaron a residentes del área metropolitana de San Juan, la más grande de Puerto Rico.

Hernández destacó que una de las revelaciones más destacadas del estudio es que 51 % de las personas que acudieron a esos establecimientos durante la pandemia lo hicieron para comprar para sus padres y suegros.

De los entrevistados, 56 % dijeron ser empleados de compañías privadas o el Gobierno y 16 % estar desempleados.

Hernández señaló que el gasto promedio mensual alcanzó los 500 dólares al mes durante los meses de pandemia, un alza de 18 % en comparación con el promedio de 422 dólares de 2019. Esos 500 dólares de gasto promedio mensual lo sitúan en el más alto de los últimos 6 años, periodo en que se situó por debajo de los 460 dólares.

Además, la compra de alimentos por internet en Puerto Rico aumentó 60 % en relación al año pasado debido a la COVID-19.

Hernández indicó que uno de los puntos más destacados durante los meses de la pandemia y que, sin duda, modificó los hábitos de consumo de los puertorriqueños fue que el número de beneficiarios del PAN aumentó en 200.000 personas. «El hecho de que aumentara el número de beneficiarios hizo que fueran necesarios más de 100 millones de dólares adicionales para cubrir las necesidades de esas personas», indicó.

«La situación provocada por la pandemia elevó los beneficiarios del PAN del 46 % al 53 % de la población de la isla, hasta los 830.000 hogares», detalló.

Dijo que las ventas de los supermercados cayeron en agosto, una tendencia que se explica por el hecho de que en ese mes terminaron las ayudas temporales del PAN para muchas personas.

El estudio reveló un incremento en la frecuencia de visitas a los supermercados, farmacias y tiendas de conveniencia de las gasolineras. El alza mayor la experimentaron las farmacias, donde las visitas promedio al mes pasaron de una en 2019 a 6,8 en 2020.

El estudio se continuará presentando en otras dos sesiones digitales los próximas días 22 y 29 de octubre.

Miles de mujeres protestan en EEUU contra nominada por Trump para el Supremo

Miles de mujeres, y algún que otro hombre, protestaron este sábado en distintas ciudades del país en contra de la nominación por parte del presidente del país, Donald Trump, de la jueza ultraconservadora Amy Coney Barrett, abiertamente opuesta al aborto, para cubrir una vacante en el Tribunal Supremo del país antes de la celebración de elecciones.

Tal es su indignación que la Marcha de Mujeres, que normalmente se ha celebrado en enero desde la investidura de Trump el día 20 de ese mes en 2017, ha decidido organizar una edición especial a solo 17 días de los comicios generales, en los que el presidente se presenta a la reelección, y en medio del proceso de confirmación de Barrett en el Senado, que casi con seguridad será refrendada el 26 de octubre en el pleno de la cámara.

La manifestación principal tuvo lugar en Washington DC, donde las participantes se concentraron en Freedom Plaza para marchar poco después rodeando el Capitolio y acabar en el Mall, la explanada monumental que une la sede del Congreso con la Casa Blanca.

NOS ESTÁN IMPONIENDO A BARRETT

Darkis y Kat, un matrimonio de jubiladas, de 78 y 73 años, acudió en bicicleta a la protesta.

«Hemos venido porque estamos muy enfadadas sobre Amy Coney Barrett, nos la están imponiendo», lamentó Darkis a Efe, pertrechada con un gorro para protegerse del sol, como su esposa, y con una bicicleta rosa.

Inmediatamente, Kat puntualizó: «Queremos que se escuchen nuestras voces porque estamos muy enfadadas sobre la nominación de la jueza justo cuando hay elecciones cuando lo que habría que hacer es esperar a que se sepa la voluntad del pueblo».

Además, siguió Kat, «queremos a un hombre o mujer que sea más liberal respecto al aborto, los derechos de los homosexuales, alguien que se preocupe por la gente».

Trump y los republicanos del Senado, donde tienen la mayoría, han acelerado el proceso para confirmar a Barrett antes de los comicios, tras la muerte en septiembre de la jueza progresista Ruth Bader Ginsburg, pionera del feminismo y de los derechos reproductivos.

Kat se quejó, asimismo, de la polarización existente en EE.UU., que en su opinión ha sido agitada por Trump; mientras su mujer la observaba sujetando una pancarta que rezaba «la madre tierra apuesta a que no haya ningún Trump».

EL CUENTO DE LA CRIADA

No muy lejos de ellas había un grupo de mujeres, con pósteres que decían «Trump/Pence, fuera ahora», con trajes inspirados en la serie «El cuento de la criada», basado en una novela de la escritora Margaret Atwood, en la que una secta extremista cristiana derroca al Gobierno de EE.UU. y arrebata a las mujeres sus derechos.

De hecho, desde que fuera nominada por Trump, Barrett ha aparecido vinculada a esa distopía en medios de comunicación estadounidenses por su vinculación al grupo católico «People of Praise», que defiende que los maridos son los cabeza de familia y tienen autoridad sobre sus mujeres, lo que ha desatado un sinnúmero de especulaciones sobre si «El cuento de la criada» podría estar inspirado en esta secta.

Frente a esas manifestantes, estaba Kaitleen, de 13 años, que había acudido a protestar junto a su primo, de 16 años.

«Estoy aquí porque las mujeres tienen que decidir por sus cuerpos y no que otros decidan», afirmó contundente Kaitleen, en declaraciones a Efe, quien, pese a no tener derecho a voto por su edad, auguró que el aspirante presidencial demócrata, Joe Biden, tiene «más probabilidades de ganar porque fue vicepresidente y muchas mujeres van a votar por él por ese motivo».

En la marcha había muchas personas con carteles de la campaña de Biden y de su compañera de fórmula, Kamala Harris, candidata a la Vicepresidencia.

«EE.UU. necesita una WAP (siglas en inglés de una mujer como presidenta)», «Haz que los racistas tengan miedo de nuevo», «Sr. Vicepresidente, estoy hablando» eran algunos de los mensajes que podían leerse en las pancartas, con juegos de palabras con el lema de la campaña de Trump «Haz EE.UU. grande de nuevo» o en alusión a la frase que Harris le dirigió al vicepresidente, el republicano Mike Pence, para que no la interrumpiera en el debate que tuvieron el 7 de octubre.

LOS HOMBRES QUE ACOMPAÑAN A LAS MUJERES

A las mujeres se les unieron muchos hombres en la marcha como Leonard, un trabajador de un museo de 40 años.

«Obviamente estamos aquí por las mujeres -detalló a Efe- pero también para animar a la gente a votar el 3 de noviembre».

«Este momento es posiblemente el más importante de la historia del país, tenemos que votar y sacarlos (a Trump y Pence) fuera. Si no voto no se me escucha y si no soy escuchando es por lo que el país se encuentra en esta situación ahora porque mucha gente no fue escuchada la última vez» que se votó, subrayó.

En paralelo a la marcha en Washington, los organizadores convocaron este sábado protestas parecidas en unos 400 puntos en todo el país, con instrucciones como portar mascarilla facial y mantener la distancia social para protegerse de la COVID-19.

En paralelo a esta protesta, la organización Voz de las Mujeres Independientes congregó frente a la sede del Supremo, en la capital, una concentración que en apoyo a Barrett, bajo el lema «Estoy con ella».

Pandemia obstaculiza al preciado bloque de votantes en centros de adultos mayores

Cabinas de votación instaladas en una sala de una casa de retiro en Carmichael, California, el 4 de noviembre de 2014. (Mardis Coers/Contributor via Getty Images)

La convergencia de la pandemia de coronavirus y las elecciones ha complicado la votación de este año para quienes viven en residencias, centros de vivienda asistida y otros espacios de atención a largo plazo para adultos mayores.

Muchos seniors que necesitan ayuda para obtener o llenar sus boletas podrían sufrir la consecuencias por el cambio de las reglas sobre visitas familiares. Los procedimientos de votación —ya sea en persona o por correo— están bajo un mayor escrutinio, lo que aumenta la confusión. Las residencias, que solían albergar centros de votación, probablemente no lo harán este año debido a la preocupación de que se propague COVID-19.

“Básicamente, en este momento no se nos permite salir, somos más vulnerables, y nuestros sistemas inmunológicos ya están comprometidos”, dijo Janice Phillips, residente durante 14 años del Village Square Healthcare Center, en San Marcos, California. “Estamos encerrados”.

Phillips, de 75 años, quien padece artritis reumatoide, ha votado por correo durante años sin problemas. Esta vez está animando a sus compañeros de residencia a que también voten por correo. Colabora con el personal de actividades del centro, hablando con cada uno de los residentes, para asegurarse de que se hayan registrado.

Como presidenta del Consejo de Residentes, Phillips también ha planteado el tema en las reuniones de la comunidad.

Los estadounidenses mayores son un bloque de votantes consistente, cortejado por ambos partidos.

Según AARP, el 71% de los estadounidenses mayores de 65 años votó en las elecciones presidenciales de 2016, comparado con el 46% de las personas de 18 a 29 años. “Muchos adultos mayores se sienten orgullosos de haber votado en cada elección desde que cumplieron los 18 años”, señaló Leza Coleman, directora ejecutiva de la Long-Term Care Ombudsman Association de California.

Sin embargo, desde el comienzo de la pandemia, a casi nadie se le ha autorizado la entrada en las residencias de mayores, excepto al personal y al ocasional funcionario de salud del Estado, o a familiares en determinadas circunstancias. En California y otros lugares, los centros empiezan a abrirse en condados con bajas tasas de transmisión, ya que las normas federales cambiaron en septiembre para permitir una norma de visitas más indulgentes.

Al mismo tiempo, los brotes siguen asolando algunas residencias de mayores, a pesar de que las pruebas al personal han mejorado, así como otras medidas de seguridad. El miércoles 7, funcionarios de salud del condado de Santa Cruz informaron de un importante brote en el Post-Acute Center de Watsonville, que ha infectado a 46 residentes, matando a nueve de ellos, e infectando a 15 miembros del personal.

Funcionarios de California están presionando a las residencias y a otros centros de mayores para que faciliten el acceso al voto de los residentes. El Departamento de Salud Pública envió, el 5 de octubre, una carta a todos los centros, explicando que tienen la obligación de informar y ayudar a los residentes a votar, e indicando lo que el personal podía hacer para ayudar a los votantes.

También se incluyeron consejos sobre cómo mantener un entorno seguro durante las elecciones, controlando el número de visitantes no esenciales, utilizando adecuadamente el equipo de protección y procurando que se toquen las boletas lo menos posible.

En años anteriores, grupos cívicos como la League of Women Voters les ofrecían  presentaciones sobre lo que figuraba en la boleta. Y los candidatos locales iban a las residencias para incentivar el voto. “En el contexto de una pandemia, este año no podemos hacerlo”, explicó Michelle Bishop, directora de acceso y participación de la Red Nacional de Derechos de los Discapacitados.

Antes de la pandemia, las residencias y los centros de vivienda asistida también solían servir como lugares de votación. Los residentes podían acceder fácilmente a las cabinas de votación, a menudo instaladas en un vestíbulo o en una sala comunitaria. Esto era especialmente importante porque las residencias son más accesibles para las personas con problemas de movilidad, dijo Bishop.

De lo contrario, los centros organizaban viajes en autobús y salidas a los colegios electorales.

En California, el último día para registrarse para votar por Internet o por correo es el 19 de octubre, aunque los votantes pueden inscribirse en persona hasta el día mismo de las elecciones. Todos los votantes inscritos recibirán una boleta por correo, y las que tengan el sello postal antes del 3 de noviembre serán parte del conteo, en California, durante 17 días después de la elección.

Los activistas aseguran que es importante que los nuevos residentes en centros de adultos mayores se aseguren de que se han registrado en su nueva dirección, o que se han organizado para que les envíen la boleta desde donde solían vivir.

Otros estados también envían por correo las boletas a los votantes registrados este año, en diferentes plazos. Todos los estados permiten a los mayores, o a las personas que tienen problemas para llegar a los colegios electorales, solicitar un voto en ausencia.

Una vez que consiguen la boleta, algunos adultos mayores necesitan ayuda de la familia o del personal de sus residencias para completarla correctamente y enviársela a los funcionarios electorales. La directiva federal de flexibilizar las normas de visita podría aliviar parte de esa presión, pero la situación varía según el centro. En el caso de las personas cuyos familiares no pueden ayudarles, correspondería al personal establecer llamadas y videoconferencias entre los residentes y sus familias, o prestar ellos mismos la asistencia a los propios residentes.

Algunos estados no permiten que el personal de las residencias de mayores ayude con las boletas para evitar influir en el voto. Pero aunque puedan ayudar, los empleados tal vez están demasiado ocupados para hacerlo.

En un año en que el personal de las residencias necesita una hora extra, cada día, para ponerse el equipo de protección, no siempre hay tiempo para asegurarse de que todos los residentes estén registrados y voten, señaló el doctor Karl Steinberg, director médico del Mariner Health Central, una compañía de administración de residencias en California.

“Hay una perenne escasez de mano de obra en las residencias de mayores que se ha visto exacerbada por esta pandemia”, añadió Steinberg. “Este año, con todo el caos, el personal puede tener menos tiempo disponible para ayudar a los residentes con el voto”.

Tracy Greene Mintz, cuya empresa, Senior Care Training, forma a trabajadores para el cuidado de las personas mayores, es responsable de dotar de personal a 100 residencias en California. Dijo que empezó a hacer sonar la alarma sobre el derecho al voto en agosto.

“A los funcionarios electos no les importan las residencias de mayores, punto”, expresó Greene Mintz. “Asumen que los residentes no votan y no hacen contribuciones”.

Greene Mintz le pidió al Departamento de Salud Pública de California, que encuesta cada seis semanas a las residencias de mayores sobre el control de la infección por COVID-19, que añadiera una pregunta sobre cómo se planeaban las elecciones en los centros. El departamento se negó.

Así que organizó seminarios web con los administradores de los centros y el Secretario del Condado de Los Ángeles para revisar la información sobre cómo enviar y rastrear las boletas de ausentes.

También ha instado a los funcionarios estatales a que proporcionen un plan que las residencias puedan utilizar como modelo. Ella misma escribió uno que la Asociación de Centros de Salud de California envió por correo electrónico.

Aún así, California está mejor que otros estados, aseguró Raúl Macías, abogado del Programa Democracia en el Centro Brennan para la Justicia, un instituto de leyes y políticas públicas. En otros lugares, los residentes deben solicitar una boleta de ausente, y a veces tienen que explicar la razón que les impide votar en persona.

California también cuenta con la Declaración de Derechos del Votante, que permite a las personas designar a alguien para que les ayude a llenar y entregar su boleta. En algunos estados, como Carolina del Norte, la ayuda sólo puede provenir de equipos bipartidistas de asistencia electoral, que pueden ser más difíciles de reclutar durante una pandemia, explicó Macías.

No importa el estado del que se trate, los funcionarios electorales del estado y el condado, junto a los administradores de las residencias, deben elaborar planes de votación, señaló Bishop, de la Red por los Derechos de los Discapacitados. Esto ayudará al personal a conocer la forma adecuada de asistir a los residentes sin influir en su voto, y a los residentes a conocer su derecho al voto.

“Hay un área un poco gris sobre de quién es la responsabilidad de todo esto”, dijo Bishop. “Es uno de esos años en los que empezamos a preguntarnos: ¿De quién es la responsabilidad? ¿A quién le importa? Tenemos que hacerlo”.

Si no pueden acceder a las boletas o necesitan ayuda, los residentes de California pueden contactar al programa estatal del defensor del pueblo, que puede investigar las quejas, ayudarles a resolver el problema y llevar el caso al Departamento de Salud Pública, si no se puede arreglar.

Wells Fargo despide a 100 empleados por defraudar en ayudas a la COVID-19

Una mujer pasa por delante de una sucursal de Wells Fargo en Nueva York, Nueva York, EE. UU. EFE/EPA/Justin Lane/File

Nueva York. – El grupo bancario Wells Fargo ha despedido a más de 100 empleados por pedir fraudulentamente fondos de ayuda por la COVID-19 de un programa federal destinado a pequeñas empresas, según publicó este jueves The Wall Street Journal en su edición impresa.

El diario cita a una persona con conocimiento de una investigación interna del banco, que averiguó que 125 de sus empleados se representaron para pedir un Préstamo por Perjuicio de Desastre Económico, una ayuda para los pequeños empresarios que han perdido sus ingresos por la pandemia.

«Hemos despedido a esas personas y cooperaremos en todo con las autoridades», dijo en un comunicado interno el jefe de recursos humanos de Wells Fargo, David Galloreese, quien señaló que esas «acciones ilegales» fueron a título personal y no involucran a los clientes del banco.

Wells Fargo ha despedido entre 100 y 125 empleados en cuanto ha identificado que habían defraudado fondos federales, indican medios económicos estadounidenses, y continúa investigando el asunto.

Este programa de préstamos empresariales por la COVID-19 es gestionado por la Administración de Pequeñas Empresas del Gobierno de EE.UU., y las instituciones financieras no tienen más participación que la de supervisar el depósito en las cuentas de los beneficiarios.

Los despidos en Wells Fargo se producen dos semanas después de conocerse que otro gran grupo bancario, JPMorgan Chase, investigó supuestas ilegalidades por parte de empleados y clientes en el acceso a otros fondos del plan de estímulo económico del Gobierno de EE.UU.

A finales de julio, la oficina del inspector general de la Administración de Pequeñas Empresas declaró tener «preocupaciones serias» por el programa de préstamos para pequeños empresarios, ya que había recibido unas 5.000 denuncias de «supuesto fraude por parte de instituciones financieras recibiendo depósitos» del programa.

COVID-19: las farmacéuticas elogiadas por Trump mandan dinero a Biden

El presidente Donald Trump al regresar a la Casa Blanca luego de estar hospitalizado en el Walter Reed National Military Medical Center, el lunes 5 de octubre. Aunque Trump ha definido a las farmacéuticas como "grandes compañías", en la recta final de la campaña, el dinero en contribuciones de estas empresas están beneficiando al candidato demócrata Joe Biden. (Win McNamee/Getty Images)

Los gigantes farmacéuticos Regeneron y Gilead Sciences obtuvieron el tipo de publicidad que el dinero no puede comprar luego que el presidente Donald Trump tomara sus medicamentos experimentales para tratar su infección por coronavirus, y se declarara completamente recuperado después de dejar el hospital.

“Fue increíble. Me sentí bien de inmediato”, dijo Trump el miércoles 7 de octubre en un video posteado en Twitter. “Yo llamo a eso una cura”.

Trump elogió el cóctel de anticuerpos monoclonales de Regeneron, que imita elementos del sistema inmunológico, y mencionó un fármaco similar que Eli Lilly & Co. está investigando. El presidente también tomó remdesivir, de Gilead, un antiviral que ha acortado los tiempos de recuperación de los pacientes con COVID-19 en una investigación preliminar.

No hay evidencia científica de que alguno de estos medicamentos haya contribuido a la recuperación del presidente, ya que muchos pacientes se sienten bien sin consumirlos. Tampoco se sabe si el presidente se ha “curado”, ya que la Casa Blanca ha publicado pocos detalles sobre el curso de su enfermedad.

Sin embargo, cuando su campaña para la reelección está en la recta final, Trump no está sintiendo el afecto de las farmacéuticas a través de contribuciones. Regeneron, Gilead, Lilly y la industria en su conjunto están enviando más dinero en otra dirección.

Revirtiendo una tendencia en las contribuciones de las farmacéuticas, que enviaban mucho dinero a los republicanos, en lo que va de 2020 la industria se ha inclinado hacia los demócratas.

El cambio puede reflejar las expectativas de la industria de que gane el candidato presidencial demócrata Joe Biden, dijo Steven Billet, quien imparte cursos de cabildeo corporativo y donaciones políticas en la Universidad George Washington. Las farmacéuticas podrían usar esta “generosidad” a su favor si Biden cumple sus promesas de abordar los altos precios de los medicamentos, agregó.

En un año en el que las quejas sobre los altos precios de los medicamentos de venta bajo receta se vieron ensombrecidas por la pandemia, los donantes vinculados con las farmacéuticas han dado alrededor de $976,000 a Biden, según datos del Center for Responsive Politics (CRP).

Eso es casi tres veces las contribuciones de las farmacéuticas a Trump, quien recientemente pasó de llamar a los altos precios “estafas”, a describir a las farmacéuticas como “grandes empresas”.

“Tradicionalmente, la industria tiende a favorecer a los republicanos”, dijo Sarah Bryner, directora de investigación de CRP. “Pero este ciclo, estamos viendo que cambió”, lo que refleja en parte el mayor éxito general de los demócratas en la recaudación de fondos, explicó.

Las compañías farmacéuticas y sus grupos comerciales tienen un historial de apoyo a Trump y otros republicanos indirectamente a través de organizaciones sin fines de lucro de “dinero oscuro” difíciles de rastrear. Pero esas contribuciones pueden no ser divulgadas hasta mucho después de la elección, si es que alguna vez se conoce.

De los $177,000 que Regeneron ha otorgado hasta ahora a los candidatos federales de 2020, cuatro quintas partes se han destinado a los demócratas, incluidos $35,203 para Biden, según CRP.

Leonard Schleifer, director ejecutivo de Regeneron, un multimillonario que conoce a Trump desde hace años y pertenece al Trump National Golf Club Westchester, en Nueva York, tiene una larga historia de donaciones a los demócratas. Dio $5,400 a la carrera presidencial de Hillary Clinton en 2016 y $120,000 en 2018 a un comité de acción política que intentaba que los demócratas volvieran a controlar el Senado.

Schleifer no ha hecho donaciones políticas registradas desde el año pasado, cuando sus contribuciones fueron principalmente para su hijo, Adam Schleifer, un demócrata que se postulaba para el Congreso y que perdió en una primaria este verano.

El senador de Carolina del Norte Thom Tillis, que representa a un estado con una gran industria biotecnológica y que se postula para la reelección en una contienda reñida, ha sido el mayor receptor republicano de dólares de Regeneron para las elecciones de 2020, con un total de $5,526 hasta ahora.

“Esta es una compañía que parece que siempre ha estado comprometida con los demócratas”, dijo Billet, un ex cabildero de AT&T que enseña administración de PAC. “Y supongo que solo tienen una cultura demócrata en esta empresa”.

Un vocero de Regeneron, que solicitó una autorización de uso de emergencia para eludir el proceso de aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para su medicamento, se negó a comentar sobre las donaciones de la campaña y dijo que la compañía continuará los ensayos clínicos.

Se espera que una dosis del medicamento cueste miles de dólares. “Los tendrás gratis”, dijo Trump sobre los medicamentos para COVID-19 que tomó. El gobierno acordó hacer que las dosis iniciales del tratamiento con anticuerpos de Regeneron “estén disponibles para el pueblo estadounidense sin costo”, dice la compañía.

Pero los detalles del contrato, incluido el precio, permanecieron en secreto. En cualquier caso, si los pacientes obtienen el medicamento sin costo directo, “no significa que no lo estén pagando”, dijo James Love, director de Knowledge Ecology International, una organización sin fines de lucro que trabaja para ampliar el acceso a la tecnología médica. “Simplemente lo pagan a través de impuestos”.

El gobierno le está dando a Regeneron $450 millones para fabricar y suministrar el cóctel de anticuerpos.

Los donantes con vínculos con Gilead también se inclinan hacia la izquierda, dando dos tercios de sus aproximadamente $284,000 en contribuciones hasta ahora en este ciclo a candidatos demócratas al Congreso y a la presidencia, muestran datos de CRP, incluidos alrededor de $36,000 a Biden.

En Lilly, donde el secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, dirigió una vez la división estadounidense, el 54% del dinero se destinó a los demócratas y el 46% a los republicanos. Los empleados de Lilly han donado  $45,000 a Biden y $13,000 a Trump, según CRP.

Biden no acepta donaciones de PAC corporativos; todos sus dólares de Regeneron, Lilly y Gilead fueron de empleados de la farmacéutica.

Gran parte del cambio general de los laboratorios este año hacia los demócratas se produce en la carrera presidencial. Los datos de Pharma Cash to Congress de KHN que monitorea a los miembros en funciones todavía muestran una preferencia hacia los republicanos del Congreso, $6 millones hasta ahora en comparación con $4,7 millones otorgados a los demócratas.

“Joe Biden tiene a las grandes farmacéuticas, así como a las grandes tecnológicas y a los grandes bancos, en su bolsillo porque ha trabajado para ellos durante casi 50 años, en lugar de para el pueblo estadounidense”, dijo Samantha Zager, vocera de la campaña de Trump.

En la campaña electoral, Biden se ha centrado principalmente en mejorar el seguro médico. Pero también propone dejar que Medicare negocie los precios de los medicamentos, vincular los aumentos de precios a la inflación y permitir que los pacientes compren medicamentos importados.

Biden “reducirá aún más los costos de atención médica mientras expande la cobertura, pone fin a prácticas de facturación sorpresa, primas más bajas y se enfrentará a los abusos de poder de las farmacéuticas”, dijo Rosemary Boeglin, vocera de la campaña.

Antes que Trump asumiera el cargo, dijo que las compañías farmacéuticas se estaban “saliendo con la suya” por los precios que cobran. A pesar de las afirmaciones y promesas del presidente, ha hecho poco para reducir los precios de los medicamentos recetados, según expertos y verificadores de datos.

Una orden ejecutiva de Trump este mes requeriría que Medicare no pague más por los medicamentos que otras naciones desarrolladas, pero comienza con un programa de prueba y su implementación podría demorar meses o años.

Las farmacéuticas estuvieron entre los mayores beneficiarios del recorte de impuestos de 2017 de Trump, ahorrando miles de millones al poder traer a casa efectivo extranjero libre de impuestos y miles de millones más con tasas más bajas.

Elizabeth Lucas, editora de datos de KHN, colaboró con este informe.

Insomnio, pérdida de cabello y rechinar de dientes: cómo superar el estrés pandémico

Por Aneri Pattani

Kaiser Health News

A fines de marzo, poco después que el estado de Nueva York cerrara negocios no esenciales y pidiera a la gente que se quedara en casa, Ashley Laderer comenzó a despertarse cada mañana con un terrible dolor de cabeza.

“Sentía que mi cabeza iba a estallar”, recordó la escritora de 27 años, residente de Long Island.

Laderer trató de pasar menos tiempo en la computadora y tomar analgésicos de venta libre, pero el dolor de cabeza aumentaba al ritmo de su preocupación por COVID-19.

Después de un mes y medio de dolor, Laderer hizo una cita con un neurólogo, quien ordenó una resonancia magnética. Pero el médico no encontró una causa física.

“Todos los días vivía con el temor de contraerlo e iba a infectar a toda mi familia”, dijo.

Después de mes y medio, Laderer decidió visitar a un neurólogo, quien ordenó una resonancia magnética. Pero el médico no encontró una causa física.

Entonces, me preguntó: ¿Estás bajo mucho estrés?

A lo largo de la pandemia, personas que nunca tuvieron el coronavirus reportan una serie de síntomas aparentemente no relacionados: dolores de cabeza insoportables, pérdida de cabello, malestar estomacal durante semanas, brotes repentinos de herpes zóster y de trastornos autoinmunes.

Los síntomas dispares, a menudo en personas sanas, han desconcertado a médicos y pacientes por igual, lo que a veces ha resultado en una serie de visitas a especialistas, sin encontrar respuestas. Pero resulta que hay un hilo conductor entre muchas de estas condiciones, uno que tarda meses en gestarse: el estrés crónico.

Aunque las personas a menudo subestiman la influencia de la mente en el cuerpo, un gran número de investigaciones muestra que los altos niveles de estrés durante un tiempo prolongado pueden alterar drásticamente la función física y afectar a casi todos los sistemas del cuerpo.

Ahora, a unos ocho meses del comienzo de la pandemia, junto con un ciclo electoral divisivo y disturbios raciales, esos efectos se están manifestando en una variedad de síntomas.

“El componente de salud mental de COVID está impactando como un tsunami”, dijo la doctora Jennifer Love, psiquiatra de California y coautora de un libro de pronta publicación sobre cómo curar el estrés crónico.

A nivel nacional, encuestas han revelado tasas crecientes de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas durante la pandemia. Pero muchos expertos dijeron que es demasiado pronto para medir los síntomas físicos relacionados, ya que generalmente aparecen meses después que comienza el estrés.

Aún así, algunas investigaciones preliminares, como un pequeño estudio chino y una encuesta en línea de más de 500 personas en Turquía, señalan un repunte.

En los Estados Unidos, un análisis de FAIR Health, una base de datos sin fines de lucro que brinda información sobre costos a la industria de la salud y a los consumidores, mostró aumentos leves a moderados en el porcentaje de reclamos médicos relacionados con afecciones desencadenadas o exacerbadas por el estrés, como la esclerosis múltiple y el herpes zóster.

La porción de reclamos por lupus, una enfermedad autoinmune, mostró uno de los mayores incrementos -12% este año- en comparación con el mismo período del año pasado (enero a agosto).

Express Scripts, una administradora de beneficios farmacéuticos, informó que las recetas de medicamentos para el insomnio aumentaron un 15% al ​​comienzo de la pandemia.

Pero quizás el indicador más fuerte proviene de los médicos que informan sobre un número creciente de pacientes con síntomas físicos para los que no pueden determinar una causa.

El doctor Shilpi Khetarpal, dermatólogo de la Clínica Cleveland, solía ver a unos cinco pacientes a la semana con pérdida de cabello relacionada con el estrés. Desde mediados de junio, ese número ha aumentado a 20 o 25. La mayoría de las mujeres, de entre 20 y 80 años, informan que pierden el cabello de a puñados, dijo Khetarpal.

En Houston, al menos una docena de pacientes le han dicho al doctor Rashmi Kudesia, especialista en fertilidad, que tienen ciclos menstruales irregulares, cambios en la secreción vaginal y sensibilidad en los senos, a pesar de presentar niveles hormonales normales.

El estrés también es el culpable al que apuntan los dentistas  por el rápido aumento de pacientes con bruxismo y fracturas dentales.

«A nosotros, como humanos, nos gusta la idea de que tenemos todo bajo control y que el estrés no es un gran problema», dijo Love. «Pero simplemente no es cierto».

Cómo el estrés mental se vuelve físico

El estrés provoca cambios físicos en el cuerpo que pueden afectar a casi todos los sistemas del organismo.

Aunque los síntomas del estrés crónico a menudo se descartan como si estuvieran solo en la cabeza, el dolor es muy real, dijo Kate Harkness, profesora de Psicología y Psiquiatría en la Universidad Queens, en Ontario.

Cuando el cuerpo se siente inseguro, ya sea por una amenaza física de ataque o un miedo psicológico de perder un trabajo o contraer una enfermedad, el cerebro envía señales a las glándulas suprarrenales para que bombeen las hormonas del estrés.

La adrenalina y el cortisol inundan el cuerpo, activando la respuesta de lucha o escape. También interrumpen las funciones corporales que no son necesarias para la supervivencia inmediata, como la digestión y la reproducción.

Cuando pasa el peligro, las hormonas vuelven a niveles normales. Pero durante etapas de estrés constante, como una pandemia, el organismo sigue bombeando hormonas del estrés hasta que se cansa. Esto conduce a un aumento de la inflamación en todo el cuerpo y el cerebro, y a un sistema inmunológico deficiente.

Estudios relacionan el estrés crónico con enfermedades cardíacas, tensión muscular, problemas gastrointestinales e incluso encogimiento físico del hipocampo, un área del cerebro asociada con la memoria y el aprendizaje. A medida que el sistema inmunológico actúa, algunas personas pueden incluso desarrollar nuevas reacciones alérgicas, dijo Harkness.

La buena noticia es que muchos de estos síntomas son reversibles. Pero es importante reconocerlos temprano, especialmente cuando se trata del cerebro, dijo Barbara Sahakian, profesora de Neuropsicología Clínica en la Universidad de Cambridge.

«El cerebro es elástico, por lo que podemos modificarlo hasta cierto punto», dijo Sahakian. “Pero no sabemos si hay un abismo más allá del cual no se pueda revertir un cambio».

El impacto del día a día

De alguna manera, la conciencia sobre la salud mental ha aumentado durante la pandemia. Los programas de televisión están repletos de anuncios de aplicaciones para terapia y meditación, como Talkspace y Calm, y las empresas están anunciando días libres de salud mental para su personal.

Para Alex Kostka, el estrés relacionado con la pandemia le ha provocado cambios de humor, pesadillas y dolor de mandíbula.

Había estado trabajando en una cafetería de Whole Foods en la ciudad de Nueva York durante un mes antes que golpeara la pandemia, y de repente se convirtió en un trabajador esencial.

A medida que aumentaban las muertes en la ciudad, Kostka continuó viajando en metro al trabajo, interactuando con compañeros en la tienda y trabajando más horas por un aumento salarial de solo $2 por hora. (Meses después, recibiría un bono de $ 500). El joven de 28 años comenzó a sentirse sintiéndose inseguro e indefenso.

«Era difícil no quebrarme en el metro», dijo Kostka.

Pronto comenzó a despertarse en medio de la noche con dolor por apretar la mandíbula con fuerza. A menudo, sus dientes rechinaban tan fuerte que despertaba a su novia.

Kostka probó Talkspace, pero descubrió que enviar mensajes de texto sobre sus problemas era algo impersonal. A fines del verano, decidió empezar a utilizar las siete sesiones de asesoramiento gratuitas que le ofrecía su empleador. Eso ha ayudado, dijo. Pero a medida que se agotan las sesiones, le preocupa que los síntomas vuelvan a aparecer si no puede encontrar un nuevo terapeuta cubierto por su seguro.

«Eventualmente, podré dejar esto atrás, pero tomará tiempo», dijo Kostka.

Cómo mitigar el estrés crónico

Cuando se trata de estrés crónico, consultar a un médico por dolor de estómago, dolores de cabeza o erupciones cutáneas puede abordar esos síntomas físicos. Pero la causa principal es mental, dicen expertos.

Eso significa que la solución a menudo implicará técnicas de manejo del estrés. Y hay muchas cosas que podemos hacer para sentirnos mejor:

Ejercicio. Incluso la actividad física de intensidad baja a moderada puede ayudar a contrarrestar la inflamación en el cuerpo inducida por el estrés. También puede aumentar las conexiones neuronales en el cerebro.

Meditación y atención plena. La investigación muestra puede conducir a cambios positivos, estructurales y funcionales en el cerebro.

Conexiones sociales. Hablar con familiares y amigos, incluso virtualmente, o mirar fijo a los ojos de una mascota puede liberar una hormona que ayuda a contrarrestar la inflamación.

Aprender algo nuevo. Ya sea que se trate de una clase formal o de un pasatiempo informal, el aprendizaje apoya la elasticidad cerebral, la capacidad de cambiar y adaptarse como resultado de la experiencia, lo que puede proteger contra la depresión y otras enfermedades mentales.

«No debemos pensar en esta situación estresante como algo negativo para el cerebro», dijo Harkness. “Debido a que el estrés cambia el cerebro, eso significa que las cosas positivas también pueden cambiarlo. Y hay muchas cosas que podemos hacer para sentirnos mejor frente a la adversidad «.

KHN (Kaiser Health News) es un servicio de noticias sin fines de lucro que cubre temas de salud. Es un programa editorialmente independiente de KFF (Kaiser Family Foundation) que no tiene relación con Kaiser Permanente.