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Arrestan a sospechoso de romper ventanas en el hogar del vicepresidente Vance en Ohio

(Foto: EFE/YURI GRIPAS/Archivo)

Un hombre fue arrestado en la madrugada de este lunes por agentes del Servicio Secreto por supuestamente causar daños materiales y romper ventanas en la residencia en Ohio del vicepresidente estadounidense, JD Vance, que no se encontraba en el lugar.

«La residencia estaba desocupada en el momento del incidente, y el vicepresidente y su familia no se encontraban en Ohio», informó el Servicio Secreto después del incidente, ocurrido poco después de la medianoche.

Un portavoz de Vance confirmó que tanto el vicepresidente como su familia se encuentran bien y que todos habían salido de la ciudad antes de los hechos.

El sospechoso, de quien aún no se conocen detalles, fue puesto en custodia de la Policía de Cincinnati por daños a la propiedad, según reportes de la cadena ABC News.

El Servicio Secreto añadió que trabaja con agentes policiales y la Fiscalía para levantar futuros cargos.

Vance y su esposa, Usha, compraron la residencia en 2018 por aproximadamente 1,4 millones de dólares, según registros oficiales. La casa se encuentra en el barrio de East Walnut Hills de Cincinnati, a orillas del río Ohio.

Como sus predecesores, cuando se encuentra en Washington D.C., el número dos del presidente, Donald Trump, reside en el Observatorio Naval de Estados Unidos, el hogar oficial de los vicepresidentes del país desde la década de 1970.

La captura de Maduro divide a la región, entusiasma a aliados de Trump y amenaza a sus rivales

El veterano ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, asiste a una ceremonia en la que se declara ganador de las elecciones presidenciales al presidente Hugo Chávez en el Consejo Electoral de Caracas, el 10 de octubre de 2012, donde Chávez anunció que nombraría a Maduro como su nuevo vicepresidente. (Foto: AP/Ariana Cubillos/ Archivo)

En su conferencia de prensa celebratoria sobre la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump presentó una visión extraordinariamente franca del uso del poder estadounidense en América Latina que expuso divisiones políticas desde México hasta Argentina, a medida que líderes afines a Trump surgen en toda la región.

“La dominación estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionada”, proclamó Trump solo horas antes de que Maduro fuera escoltado a través de las oficinas de la DEA, la agencia federal antidrogas en Nueva York.

La escena marcó una culminación sorprendente de meses de escalada en la confrontación de Washington con Caracas, que ha reavivado recuerdos de una era pasada de intervencionismo estadounidense descarado en la región.

Desde que asumió el cargo hace menos de un año —y renombró rápidamente el Golfo de México como el Golfo de Estados Unidos— Trump ha lanzado ataques en el Caribe contra embarcaciones que supuestamente transportaban drogas, ordenado un bloqueo naval a las exportaciones de petróleo venezolano e intervenido en elecciones en Honduras y Argentina.

A través de una combinación de aranceles, sanciones y fuerza militar, ha presionado a los líderes latinoamericanos para avanzar en los objetivos de su administración de combatir el narcotráfico, detener la inmigración, asegurar recursos naturales estratégicos y contrarrestar la influencia de Rusia y China.

La nueva y agresiva política exterior —que Trump ahora llama la “Doctrina Donroe”, en referencia a la creencia del presidente del siglo XIX James Monroe de que Estados Unidos debería dominar su esfera de influencia— ha dividido el hemisferio en aliados y enemigos.

“La administración Trump, de múltiples maneras, ha estado tratando de remodelar la política latinoamericana”, dijo Gimena Sanchez, directora de los Andes de Washington Office on Latin America, un grupo de expertos. “Están mostrando sus dientes en toda la región”.

Reacciones a la incursión de EE. UU. ponen en evidencia divisiones regionales

Los dramáticos eventos del sábado —incluida la promesa de Trump de que Washington “dirigirá” Venezuela y tomará el control de su sector petrolero— galvanizaron lados opuestos del continente polarizado.

El presidente argentino Javier Milei, alma gemela ideológica de Trump, dijo que un lado era defensor “de la democracia, la defensa de la vida, la libertad y la propiedad”.

“Del otro, los cómplices de una dictadura narcoterrorista y sangrienta que ha sido un cáncer para nuestra región”, señaló.

Otros líderes de derecha en América del Sur aprovecharon de manera similar la destitución de Maduro para declarar su afinidad ideológica con Trump.

En Ecuador, el presidente conservador Daniel Noboa emitió una severa advertencia para todos los seguidores de Hugo Chávez, mentor de Maduro y fundador de la revolución bolivariana, diciendo que su estructura colapsará completamente en todo el continente.

En Chile, donde una elección presidencial el mes pasado marcada por temores sobre la inmigración venezolana derribó al gobierno de izquierda, el presidente electo de extrema derecha José Antonio Kast celebró la incursión de Estados Unidos.

Pero los presidentes de izquierda en América Latina —incluidos Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Claudia Sheinbaum de México, Gabriel Boric de Chile y Gustavo Petro de Colombia— expresaron graves preocupaciones sobre lo que consideraron intimidación por parte de Estados Unidos.

Trump ha castigado o amenazado previamente a los cuatro líderes por no alinearse con sus demandas, mientras apoya y rescata a aliados que muestran lealtad.

El ataque recuerda una dolorosa historia de intervención estadounidense

Para Lula —entre los últimos íconos sobrevivientes de la llamada “marea rosa”, los líderes de izquierda que dominaron la política latinoamericana desde el cambio de siglo— la acción militar de Trump en Venezuela “recuerda los peores momentos de interferencia en la política de América Latina”.

Esos momentos van desde tropas estadounidenses ocupando naciones de Centroamérica y el Caribe para promover los intereses de empresas estadounidenses como Chiquita a principios de 1900 hasta el apoyo de Washington a dictaduras militares represivas en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay para repeler la influencia soviética en los años 70.

Los ecos históricos en la caída de Maduro alimentaron no solo duras condenas y protestas callejeras entre los opositores de izquierda de Trump, sino también respuestas incómodas de algunos de sus aliados cercanos.

Usualmente efusivo en su apoyo a Trump, el presidente Nayib Bukele estuvo curiosamente callado en El Salvador, una nación aún marcada por una brutal guerra civil entre un gobierno represivo aliado de Estados Unidos y guerrillas de izquierda. Publicó un meme burlándose de Maduro tras su captura el sábado, pero no expresó la misma alegría vista en sus homólogos regionales.

En Bolivia, donde los viejos dogmas antiestadounidenses mueren con dificultad debido a los recuerdos de la sangrienta guerra contra las drogas respaldada por Estados Unidos, el nuevo presidente conservador Rodrigo Paz elogió la destitución de Maduro.

Su mensaje no envejeció bien. Horas después, Trump anunció que trabajaría con la vicepresidenta leal a Maduro, Delcy Rodríguez, en lugar de la oposición que prevaleció en la elección de 2024.

“La administración Trump, al parecer en este momento, está tomando decisiones sobre el futuro democrático de Venezuela sin referirse al resultado democrático,” dijo Kevin Whitaker, exsubjefe de misión del Departamento de Estado en Caracas.

Cuando se le preguntó el domingo sobre cuándo Venezuela celebrará elecciones democráticas, Trump respondió: “Creo que estamos más enfocados en arreglarlo”.

A medida que la derecha se eleva, Trump pone en aviso a los enemigos

El ataque de la administración Trump a Venezuela extiende su cruzada más amplia para ensamblar una columna de gobiernos aliados —o al menos complacientes— en América Latina, navegando con los vientos políticos que soplan en gran parte de la región.

Las recientes elecciones presidenciales desde Chile hasta Honduras han elevado a líderes duros, al estilo Trump, que se oponen a la inmigración, priorizan la seguridad y prometen un retorno a mejores épocas pasadas libres de globalización y “despertar.”

“El presidente va a estar buscando naciones aliadas y socias en el hemisferio que compartan su tipo de afinidad ideológica más amplia,” dijo Alexander Gray, un investigador principal en el Atlantic Council, un instituto de investigación en Washington.

Aquellos que no comparten esa ideología fueron puestos en aviso este fin de semana. Trump dijo que el gobierno comunista de Cuba “parece que está listo para caer”. Criticó el fracaso de Sheinbaum para erradicar los cárteles de la droga, diciendo que “algo tendrá que hacerse con México”. Repitió acusaciones de que Petro “le gusta hacer cocaína” y advirtió que “no lo estará haciendo por mucho tiempo”.

“Estamos en el negocio de tener países a nuestro alrededor que sean viables y exitosos, donde el petróleo realmente pueda salir,” dijo a los periodistas el domingo en el Air Force One. “Es nuestro hemisferio”.

In 2026, be the best version of yourself

Magdaleno Rose - Avila.

In the past, many of us have made what we call New Year’s resolutions, and many of these are forgotten and/or broken.
Now we have a chance to do more, and to do it better.

We will be challenged on many fronts: politically, economically, socially, personally, and perhaps morally. We must be prepared to meet these challenges, and at times it will be most difficult. At the same time, we should be willing to ask others for help and advice.

As the song says, “Lean on me…”
We know that there’s always tomorrow.

Lean on me
When you’re not strong
And I’ll be your friend
I’ll help you carry on…

There is no app on the computer or online that can solve these issues or direct you, but there are teachings and friends who can help you understand your situation. The future of our families, countries, and the world depends on us doing our part in the best way possible.

If you have someone who loves you and you have a spiritual side to your life, you can say:

I will survive
I’ve got all my life to live
And I’ve got all my love to give
I’ll survive
I will survive

Facing the future and all it holds is not about being better than others. Your position does not matter, but it is important for you to give the best version of yourself.

If we can all do this together, we can build the winds of change and, in the process, build a community of hope for everyone under the sun, moon, and rain.

Most of us will not receive public recognition or awards for our participation, but it is enough for each of us to know that, to the best of our abilities, we were part of something grander than anyone could imagine.

So let us all stand up and raise our voices, in whatever way we can, and join the millions who seek peace and justice.

Just be the best version of yourself!

After Maduro, who’s next? Trump spurs speculation about his plans for Greenland, Cuba and Colombia

Donald Trump posted a photo of himself with his collaborators on his Truth Social account following Operation Absolute Resolution, his plan to overthrow Maduro. Jan.3, 2026. (Foto: EFE/Trump on Truth Social)

A day after the audacious U.S. military operation in Venezuela, President Donald Trump on Sunday renewed his calls for an American takeover of the Danish territory of Greenland for the sake of U.S. security interests and threatened military action on Colombia for facilitating the global sale of cocaine, while his top diplomat declared the communist government in Cuba is “in a lot of trouble.”

The comments from Trump and Secretary of State Marco Rubio after the ouster of Venezuela’s Nicolás Maduro underscore that the U.S. administration is serious about taking a more expansive role in the Western Hemisphere.

With thinly veiled threats, Trump is rattling hemispheric friends and foes alike, spurring a pointed question around the globe: Who’s next?

“It’s so strategic right now. Greenland is covered with Russian and Chinese ships all over the place,» Trump told reporters as he flew back to Washington from his home in Florida. «We need Greenland from the standpoint of national security, and Denmark is not going to be able to do it.”

Asked during an interview with The Atlantic earlier on Sunday what the U.S.-military action in Venezuela could portend for Greenland, Trump replied: “They are going to have to view it themselves. I really don’t know.”

Trump, in his administration’s National Security Strategy published last month, laid out restoring “American preeminence in the Western Hemisphere” as a central guidepost for his second go-around in the White House.

Trump has also pointed to the 19th century Monroe Doctrine, which rejects European colonialism, as well as the Roosevelt Corollary — a justification invoked by the U.S. in supporting Panama’s secession from Colombia, which helped secure the Panama Canal Zone for the U.S. — as he’s made his case for an assertive approach to American neighbors and beyond.

Trump has even quipped that some now refer to the fifth U.S. president’s foundational document as the “Don-roe Doctrine.”

Causing unease in Denmark

Saturday’s dead-of-night operation by U.S. forces in Caracas and Trump’s comments on Sunday heightened concerns in Denmark, which has jurisdiction over the vast mineral-rich island of Greenland.

Danish Prime Minister Mette Frederiksen in a statement that Trump has «no right to annex» the territory. She also reminded Trump that Denmark already provides the United States, a fellow member of NATO, broad access to Greenland through existing security agreements.

“I would therefore strongly urge the U.S. to stop threatening a historically close ally and another country and people who have made it very clear that they are not for sale,” Frederiksen said.

Denmark on Sunday also signed onto a European Union statement underscoring that “the right of the Venezuelan people to determine their future must be respected” as Trump has vowed to “run” Venezuela and pressed the acting president, Delcy Rodriguez, to get in line.

Social media posting angers Danes

Trump on Sunday mocked Denmark’s efforts at boosting Greenland’s national security posture, saying the Danes have added “one more dog sled” to the Arctic territory’s arsenal.

Greenlanders and Danes were further rankled by a social media post following the raid by a former Trump administration official turned podcaster, Katie Miller. The post shows an illustrated map of Greenland in the colors of the Stars and Stripes accompanied by the caption: “SOON.»

“And yes, we expect full respect for the territorial integrity of the Kingdom of Denmark,” Amb. Jesper Møller Sørensen, Denmark’s chief envoy to Washington, said in a post responding to Miller, who is married to Trump’s influential deputy chief of staff Stephen Miller.

During his presidential transition and in the early months of his return to the White House, Trump repeatedly called for U.S. jurisdiction over Greenland, and has pointedly not ruled out military force to take control of the mineral-rich, strategically located Arctic island that belongs to an ally.

The issue had largely drifted out of the headlines in recent months. Then Trump put the spotlight back on Greenland less than two weeks ago when he said he would appoint Republican Gov. Jeff Landry as his special envoy to Greenland.

The Louisiana governor said in his volunteer position he would help Trump “make Greenland a part of the U.S.”

A stern warning to Cuba

Meanwhile, concern is simmering in Cuba, one of Venezuela’s most important allies and trading partners, as Rubio issued a new stern warning to the Cuban government. U.S.-Cuba relations have been hostile since the 1959 Cuban revolution.

Rubio, in an appearance on NBC’s “Meet the Press,” said Cuban officials were with Maduro in Venezuela ahead of his capture.

“It was Cubans that guarded Maduro,” Rubio said. “He was not guarded by Venezuelan bodyguards. He had Cuban bodyguards.” The secretary of state added that Cuban bodyguards were also in charge of “internal intelligence” in Maduro’s government, including “who spies on who inside, to make sure there are no traitors.”

The Cuban government said in a statement read on state television on Sunday evening that 32 officers were killed in the U.S. military operation.

Trump said that the Cuban economy, battered by years of a U.S. embargo, is in tatters and will slide further now with the ouster of Maduro, who provided the Caribbean island subsidized oil.

“It’s going down,” Trump said of Cuba. “It’s going down for the count.”

Warning delivered to Colombia

Trump, as he made his way back to Washington on Sunday evening, also put Venezuela’s neighbor, Colombia, and its leftist president, Gustavo Petro, on notice.

Trump in a back-and-forth with reporters said Colombia is “run by a sick man who likes making cocaine and selling it to the United States.”

The Trump administration imposed sanctions in October on Petro, his family and a member of his government over accusations of involvement in the global drug trade. Colombia is considered the epicenter of the world’s cocaine trade.

Trump began his monthslong pressure campaign on Maduro by ordering dozens of lethal strikes on alleged drug smuggling boats launched from Venezuela in the Caribbean. He eventually expanded the operations to also target suspected vessels in the eastern Pacific that came from Colombia.

The U.S. in September also added Colombia, the top recipient of American assistance in the region, to a list of nations failing to cooperate in the drug war for the first time in almost 30 years. The designation led to a slashing of U.S. assistance to the country.

“He’s not going to be doing it for very long,” Trump said of Petro on Sunday. “He has cocaine mills and cocaine factories. He’s not going to be doing it.”

Asked whether he might order the U.S. to conduct an operation against Colombia, Trump replied, “It sounds good to me.”

Cuba dice que 32 efectivos suyos murieron durante la captura de Maduro por parte de EE. UU.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel asiste a un mitin en La Habana el sábado 3 de enero de 2026, en solidaridad con Venezuela después de que Estados Unidos capturara al mandatario venezolano Nicolás Maduro. (Foto: AP/Ramón Espinosa)

 En el operativo realizado por fuerzas estadounidenses el sábado para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro murieron 32 efectivos cubanos, anunciaron autoridades de la nación caribeña, en el primer recuento oficial de muertos que se proporciona tras los ataques de Washington en la nación sudamericana.

“Perdieron la vida en acciones combativas 32 cubanos, quienes cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas revolucionarias y el Ministerio del Interior a solicitud de órganos homólogos del país sudamericano”, expresó una nota oficial, leída en la noche en el noticiero estelar de la televisión cubana.

Se indicó también que ya se confirmó la lista de los fallecidos y se informó a sus familias en la isla, pero no se dieron a conocer sus nombres ni los cargos que ocupaban. Aunque el contacto y los convenios entre las fuerzas armadas de Cuba y Venezuela —firmes aliados políticos y económicos en la región— son más o menos públicos y se suceden visitas de delegaciones, se desconocen las áreas específicas de cooperación o las funciones de los efectivos y su cantidad.

“Fieles a sus responsabilidades con la seguridad y la defensa, nuestros compatriotas cumplieron digna y heroicamente con su deber y cayeron tras férrea resistencia en combate directo contra los atacantes, o como resultado de los bombardeos a las instalaciones”, agregó la nota oficial.

Las familias recibieron condolencias del expresidente y líder de la revolución, Raúl Castro, y del presidente Miguel Díaz-Canel, señaló el comunicado, que también calificó de “terrorismo de Estado” la operación militar estadounidense.

Además se dio a conocer un decreto presidencial de dos días de duelo —lunes y martes— en homenaje a los oficiales, en el cual las banderas ondearán a media asta y se suspenderán los espectáculos públicos.

“Saben, muchos cubanos murieron ayer”, declaró el presidente estadounidense Donald Trump a la prensa a bordo del Air Force One durante su vuelo de regreso a Washington desde Florida. “Hubo mucha muerte en el otro bando. Ninguna en nuestro bando”.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio —hijo de inmigrantes cubanos—, también se refirió a la participación cubana en Venezuela durante el fin de semana. Dijo que el aparato de seguridad interna de Maduro estaba encabezado por cubanos y que estos lo estaban “apoyando”.

“Todos los guardias que ayudan a proteger a Maduro —esto es bien sabido—, toda su agencia de espionaje, todo eso estaba lleno de cubanos”, manifestó Rubio.

Cuba ha defendido firmemente a Maduro, y el mismo sábado de su captura convocó a una manifestación con el fin de rechazar el ataque estadounidense. Miles de personas se reunieron frente a la embajada de Estados Unidos para protestar.

Díaz-Canel advirtió que Trump debe dejar de considerar a América Latina como su patio trasero, y denunció que Washington pretende apoderarse de los recursos naturales del país sudamericano. Además, comparó el ataque a Venezuela con el de Israel a Gaza.

Trump pide a Delcy Rodríguez «acceso total» a Venezuela y lanza amenazas de nuevos ataques, inclusive en Colombia

Captura de pantalla de la cuenta oficial en instagram de la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez (c), hablando en una reunión este domingo, en Caracas (Venezuela). EFE/ @delcyrodriguezv

Washington, (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, exigió este domingo a la vicepresidenta Ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, «acceso total» al país en términos de recursos naturales y de otra índole, al tiempo que amenazó con realizar nuevos ataques sobre la nación caribeña si el Gobierno «no se porta bien» o sobre la vecina Colombia, apenas un día después de la operación con la que Washington capturó al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

«Lo que necesitamos (de Delcy Rodríguez) es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo», afirmó Trump, quien hizo hincapié en la infraestructura, ya que «las carreteras no se construyen y los puentes se están cayendo».

En ese sentido, volvió a asegurar que las grandes petroleras estadounidenses entrarán en Venezuela a reparar la infraestructura que construyeron y que, según él, el chavismo robó a Washington.

A su vez, Trump reiteró hoy que su operación para capturar y llevar ante la Justicia de su país por «narcoterrorismo» a Maduro, que implicó bombardeos en Caracas y regiones cercanas, responde a una nueva de intervención en Latinoamérica que bautizó como ‘Doctrina Donroe’, parafraseando la antigua Doctrina Monroe, ya que «el hemisferio (occidental) es nuestro».

Las declaraciones del mandatario se dieron a bordo del Air Force One, que lo transportó desde su residencia en Mar-a-Lago (Florida), donde estuvo durante las dos últimas semanas, hasta Washington.

El republicano aseguró que tanto la misión ‘Resolución Absoluta’, nombre del operativo para capturar a Maduro en Caracas el sábado, como su ‘doctrina Donroe’ persiguen «la paz en el mundo».

Amenaza de nuevos ataques 

El presidente estadounidense subrayó que el Ejército de su país sigue preparado para realizar un segundo ataque en Venezuela como el que ayer golpeó la capital venezolana, La Guaira, Aragua y Miranda.

Al ser preguntado si, en la actual situación —con Maduro en una prisión estadounidense y Rodríguez al mando—, ese segundo ataque está descartado. Trump fue tajante: «No, no lo está. Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque».

También volvió a lanzar advertencias contra su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, al afirmar que le sonaba «bien» la posibilidad de enviar a su país una misión como la que culminó con la captura de Maduro.

Al ser preguntado si esta última frase implica que podría desplegarse «otra misión de EE.UU.» similar en Colombia, el republicano contestó: «A mí me suena bien eso».

Trump aseguró que, al igual que Venezuela, «Colombia también está muy enferma» y añadió que está «gobernada por un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a EE.UU. Y eso no va a estar haciendo por mucho tiempo».

El presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó este domingo que la detención de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, es un secuestro y señaló que el ataque estadounidense al país vecino fue «aberrante» y que destruyó «el Estado de derecho a nivel mundial».

«Sin base legal para realizar una acción contra la soberanía de Venezuela, la detención se convierte en secuestro», dijo Petro en un mensaje en X, en el que agregó: «Sé perfectamente que lo hecho por Donald Trump es aberrante. Han destruido el estado de derecho a nivel mundial. Se han orinado sangrientamente sobre la soberanía sagrada de toda Latinoamérica y el Caribe».

Trump también volvió a hablar sobre las ofertas para enviar al Ejército estadounidense a México a combatir a los narcotraficantes de ese país, un tema que, según sus palabras, le ha planteado a la presidenta Claudia Sheinbaum, de la que repitió que «es una persona estupenda» pero que «tiene un poco de miedo sobre los cárteles controlando México».

Fotografía cedida por la Presidencia de México de su mandataria Claudia Sheinbaum, durante un acto protocolario este domingo en la ciudad de Tula, estado de Hidalgo (México). EFE/ Presidencia de México

 Trump aseguró que «cada vez» que ha hablado con Sheinbaum, ha ofrecido enviarle tropas, lo cual la mandataria ha rechazado reiteradamente por motivos de soberanía del país.

Sobre Cuba, consideró que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel «está a punto de caer» y que no cree que haga falta «acción alguna» por parte de su país en la isla.

«No sé cómo van a poder mantenerse; no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano», aseguró el mandatario estadounidense.

Gobernamos nosotros

Al ser preguntado sobre un supuesto proceso de transición en el futuro de Venezuela y sobre la gestión temporal del país, Trump volvió a dar respuestas controvertidas.

«No me pregunten sobre quién manda, porque les daré una respuesta y será muy controvertida», le espetó a una periodista. «¿Qué significa eso?», prosiguió la reportera. «Que nosotros estamos a cargo», respondió el magnate neoyorquino.

Trump ya puso en duda ayer que la principal líder opositora venezolana, Maria Corina Machado, tenga capacidad para gobernar en Venezuela porque «no tiene el respeto ni apoyo suficientes en el país» y que miembros de su Gabinete, como el secretario de Estado, Marco Rubio, el de Guerra, Pete Hegseth, o el director de la CIA, John Ratcliffe, «gobernarán» el país suramericano por un periodo indeterminado.

Trump pareció descartar a su vez la posibilidad de celebrar pronto elecciones en Venezuela. «Creo que nos estamos enfocando más en arreglarlo, en prepararlo primero, porque es un desastre. El país es un desastre», aseguró.

US intervention in Venezuela could test Trump’s ability to hold GOP together in an election year

Fotografía cedida del presidente Donald Trump en Palm Beach, Florida. (Foto: EFE/OFICINA DE PRENSA DE PRESIDENCIA)

President Donald Trump’s military intervention in Venezuela will pose a fresh test of his ability to hold together a restive Republican coalition during a challenging election year that could be defined by domestic concerns like health care and affordability.

While most Republicans lined up behind the president in the immediate aftermath of the stunning U.S. mission to capture Venezuelan leader Nicolás Maduro and bring him to New York to face criminal charges, there were signs of unease across the spectrum within the party. In particular, Trump’s comments about the U.S. positioning itself to “run” Venezuela have raised concerns that he is abandoning the “America First” philosophy that has long distinguished him from more traditional Republicans and helped fuel his political rise.

“This is the same Washington playbook that we are so sick and tired of that doesn’t serve the American people, but actually serves the big corporations, the banks and the oil executives,” said Rep. Marjorie Taylor Greene of Georgia, a former Trump ally who is resigning on Monday, in an interview with NBC’s “Meet the Press” on Sunday.

Those concerns were shared by some who are not associated with the party’s far-right flank.

Rep. Brian Fitzpatrick of Pennsylvania, a moderate who is one of the most vulnerable Republicans in the November midterms, said in a statement that “the only country that the United States of America should be ‘running’ is the United States of America.”

Those comments reflect the sensitive dynamics between Trump and his fellow Republicans at the outset of an election year in which their party risks losing control of Congress. While the president’s dominance remains undisputed, the ironclad grip that he has held over the party has faced unusual challenges in recent months. Blocs of Republicans have banded together to pressure Trump to release the Jeffrey Epstein files. Others have been vocal in encouraging Trump to take concerns about affordability more seriously.

Trump’s aggressive vision of US dominance

Few issues are as central to Trump’s political brand as ensuring that the U.S. does not get entangled in seemingly endless foreign conflicts at the expense of domestic goals. During a 2016 Republican presidential debate, for instance, he described the war in Iraq as a “big, fat mistake.»

But on Saturday, Trump said he was “not afraid of boots on the ground” in Venezuela if that was deemed necessary, and he framed his actions as prioritizing the safety and security of Americans. He articulated an aggressive vision of U.S. dominance in the Western Hemisphere, and said it was important to “surround ourselves with good neighbors.»

He remained confident on Sunday, telling reporters aboard Air Force One that his supporters are “thrilled.”

“They said this is what we voted for,” Trump said.

However, much like the Iraq War, a president’s early optimism after a dramatic military action can sometimes meet more sobering realities that drain domestic political support.

In Venezuela, U.S. troops could be placed in harm’s way again as Trump warns that more military operations may be in the works. An ongoing conflict could worsen the hemisphere’s refugee crisis, something the White House has tried to tamp down with stricter border controls. In addition, there are questions about how much cooperation the U.S. will receive from officials still in Venezuela or how easily the country’s oil reserves could be tapped to fulfill Trump’s goal of extracting more energy with Maduro out of the picture.

Trump’s comments this weekend about revitalizing the oil industry in Venezuela are in line with some of the earliest critiques he made of the handling of the Iraq War. During a 2013 speech before the Conservative Political Action Conference, Trump said the U.S. should “take” oil from Iraq and “pay ourselves back.”

Frustration with the handling of the Iraq War contributed to major gains for Democrats in the 2006 election and helped create the conditions for Barack Obama to be elected to the presidency two years later. Given the baggage surrounding those wars, Trump allies insist that the actions this weekend in Venezuela are different.

“Venezuela looks nothing like Libya,” Secretary of State Marco Rubio said on “Meet the Press. “It looks nothing like Iraq. It looks nothing like Afghanistan. It looks nothing like the Middle East other than the Iranian agents that are running through there plotting against America, okay?”

Senate Intelligence Committee Chairman Tom Cotton argued that the 1989 ouster of Manuel Noriega in Panama is a better comparison.

“That was a successful operation,” Cotton said on CNN’s “State of the Union.” “I believe, in the long run, this will be too.”

Still, amid some of the pushback about the U.S. taking expansive responsibility for managing Venezuela, Rubio suggested a more limited role. He said that Washington would not handle day-to-day governance of the South American country other than enforcing an existing “oil quarantine” on Venezuela.

There’s not much organized GOP opposition to the strikes

It is not clear that any forceful, organized opposition to Trump’s Venezuela policy is emerging within the GOP. Instead, many lawmakers appear to be giving the Republican administration some room and, at most, offer some warnings.

Sen. Susan Collins of Maine, who faces a potentially challenging reelection campaign this year, called Maduro a “narco-terrorist and international drug trafficker” who should stand trial even, as she said “Congress should have been informed about the operation earlier and needs to be involved as this situation evolves.”

Even Sen. Rand Paul of Kentucky, who often criticizes military interventions, did not specifically oppose Trump’s actions. He wrote on social media that “time will tell if regime change in Venezuela is successful without significant monetary or human cost.”

Many Democrats denounced Trump’s actions in Venezuela and the Democratic National Committee quickly sought to raise money by blasting “another unconstitutional war from Trump.”

Rep. Alexandria Ocasio Cortez, D-N.Y., rejected the administration’s argument that it was combating drug crimes, saying on X that the White House is instead focused on “oil and regime change” while seeking to “to distract from Epstein + skyrocketing healthcare costs.” Former Transportation Secretary Pete Buttigieg said the strike was part of an “old and obvious pattern” where an “unpopular president — failing on the economy and losing his grip on power at home — decides to launch a war for regime change abroad.”

Venezolanos en Puerto Rico celebran «una expresión de esperanza» con detención de Maduro

Personas participan en una manifestación en apoyo a Venezuela frente al Tribunal Federal este sábado, en San Juan (Puerto Rico). EFE/ Thais Llorca

San Juan, Puerto Rico- La comunidad venezolana en Puerto Rico se concentró este domingo en «una expresión de esperanza» por la detención por tropas militares estadounidenses de Nicolás Maduro, quien enfrenta cuatro acusaciones criminales, entre ellas, narcoterrorismo y transporte de armas ilegales a Estados Unidos.

Con banderas, pancartas y mensajes de unidad, unos 75 manifestantes se reunieron en la Plaza Bolívar de Santurce (San Juan), reafirmando su determinación de mantenerse activos y dispuestos a realizar este tipo de manifestaciones las veces que sea necesario y utilizando la consigna ‘hasta el final’.

«Hemos esperado más de 20 años por esto. Hoy nos reunimos nuevamente porque, al igual que millones de compatriotas en todo el mundo, los venezolanos en Puerto Rico somos una comunidad que no se rinde», expresó Sonia Cosme, presidenta de la organización sin fines de lucro Casa Venezuela, en un comunicado.

En repetidas ocasiones, el grupo cantó el himno nacional venezolano y se abrazaron con lágrimas de emoción por el operativo celebrado en la madrugada del sábado en Caracas y porque esto podría llevar a que el país viva de una manera más libre y democrática.

Pericchi añadió que la comunidad venezolana en Puerto Rico continuará articulando esfuerzos de orientación y movilización ciudadana, en coordinación con iniciativas similares en distintos países.

«Queremos una transición real, con garantías y con justicia para las víctimas», afirmó el catedrático universitario.

Cosme y Pericchi agradecieron la solidaridad recibida en Puerto Rico y reiteraron que estas acciones buscan visibilizar la causa venezolana en espacios públicos, con un mensaje de respeto y firmeza.

«La libertad de Venezuela nos convoca a todos, porque la democracia se defiende con presencia, con unidad y con determinación», concluyó Pericchi.

El plan B de Eagles fracasa con derrota 24-17 ante Commanders y pierden opción al No. 2 de la NFC

Eagles
Josh Johnson (14), quarterback de los Commanders de Washington, corre para lograr un touchdown frente a Jalyx Hunt (58), linebacker de los Eagles de Filadelfia, durante la segunda mitad del partido de la NFL, el domingo 4 de enero de 2026, en Filadelfia. (AP Foto/Matt Slocum)

FILADELFIA— El plan de respaldo de los Eagles fracasó, y los campeones del Super Bowl comenzarán la defensa del título en la postemporada como el tercer sembrado en la Conferencia Nacional.

Con Jalen Hurts, Saquon Barkley y la mayoría de los titulares clave de los Eagles descansando incluso con la clasificación para los playoffs en juego, los Commanders de Washington obtuvieron touchdowns de pase y carrera en el último cuarto de Josh Johnson para vencer 24-17 a Filadelfia el domingo.

Los campeones de División Este la NFC, los Eagles (11-6), abrirán los playoffs en casa el próximo fin de semana contra San Francisco.

Los Eagles necesitaban ayuda para obtener el segundo sembrado. Tenían que vencer a los Commanders y Detroit necesitaba ganar en Chicago. Efectivamente, los Lions vencieron a los Bears 19-16 para añadir más dolor a la derrota de los Eagles.

Con Jayden Daniels fuera de juego y Marcus Mariota lidiando con una lesión en la pierna, los Commanders (5-12) comenzaron con Johnson, su tercer quarterback de 39 años. Johnson llevó a los Commanders a descontar un déficit de 17-10 con un pase de touchdown de dos yardas a John Bates y luego anotó en una carrera de una yarda con 2:32 por jugar.

Incluso con la segunda posición de la Nacional en juego y la posibilidad de dos juegos de playoffs en casa que vendrían con él, el entrenador de los Eagles, Nick Sirianni, decidió sentar a sus titulares.

«No es una garantía que podamos obtener el segundo sembrado, pero puedo descansar a los titulares», indicó Sirianni antes del juego.

Hurts, Barkley, el receptor abierto A.J. Brown y el ala cerrada Dallas Goedert no jugaron.

Los Eagles tuvieron que mirar y apoyar —a los Lions, también— como todos los demás.

Los Commanders, también jugando con suplentes en una temporada para el olvido un año después de enfrentar a los Eagles en el Juego de Campeonato de la NFC, se negaron a rendirse y retorcieron los estómagos de los fanáticos de los Eagles —y los prepararon para encender la radio de debate esta semana.

McKee había impresionado en acción limitada como suplente de Hurts en las últimas dos temporadas, pero hizo poco para mejorar su posición en el final.

Completó 21 de 40 pases para 241 yardas con una intercepción y fue capturado en la última serie ofensiva.

1.000 yardas para DeVonta Smith

Smith fue uno de los jugadores habituales de los Eagles que jugó, y superó las 1.000 yardas de recepción por tercera vez en su carrera.

Smith entró al juego a 44 yardas de alcanzar las 1.000 y superó esa marca antes del final del primer cuarto. Tuvo tres recepciones para 52 yardas —incluyendo una de 27 yardas en su última recepción que le dio un total de 1.008 yardas, el más alto del equipo. Smith fue retirado inmediatamente del juego.

Nueva ley reconoce a militares boricuas prisioneros de guerra y desaparecidos en acción

La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González. (Foto: EFE/Thais Llorca)

San Juan.- La gobernadora Jenniffer González informó este domingo que firmó una ley que reconoce a los militares prisioneros de guerra y desaparecidos en acción y otra que resalta a la nueva rama de las Fuerzas Armadas, el «Space Force».

Según explicó González en un comunicado, ambas leyes promueven actividades e iniciativas para honrar a los veteranos que no volvieron a sus casas y extenderles a los miembros de la nueva rama militar de la Fuerza Espacial reconocimientos y beneficios para leyes locales.

La Ley 6-2026, que reconoce a los militares prisioneros de guerra y desaparecidos en acción, fue radicada por petición de la Comisión de Veteranos de la Corporación para la Defensa del Poseedor de Licencias de Armas de Puerto Rico.

Esta ley ordena el despliegue de la bandera de prisioneros de guerra y perdidos en acción en ciertos edificios públicos del Gobierno de Puerto Rico y declara el tercer viernes de septiembre como el «Día de Reconocimiento de los Militares POW/MIA», tal y como se celebra en Estados Unidos.

La ley, además, busca concienciar sobre el significado de este día en las comunidades escolares del Departamento de Educación.

Mientras, con la firma de la Ley 7-2026, se reconoce la existencia del «Space Force», la cual, a su vez, aplicará en activaciones de «misiones humanitarias» y «misiones de mantenimiento de paz y estabilización».