Washington, EE. UU. – La Justicia de Estados Unidos bloqueó este viernes con carácter temporal la condonación de la deuda estudiantil decretada por el presidente del país, el demócrata Joe Biden, que estaba previsto que se hiciese efectiva a partir de la próxima semana.
Una orden emitida por la Corte de Apelaciones del Octavo Circuito de EE.UU. bloqueó la condonación por lo menos hasta el lunes, tiempo del que dispone el Gobierno para argumentar que el programa debe salir adelante tal y como estaba previsto.
Una vez el Gobierno presente su argumentario, la parte demandante (seis estados gobernados por el Partido Republicano) tendrá hasta el martes para presentar su contra argumentario.
La orden de hoy es el resultado de la apelación presentada por estos seis estados (Arkansas, Iowa, Kansas, Misuri, Nebraska y Carolina del Sur) después de que el jueves el magistrado Henry Autrey de la Corte del Distrito Este de Misuri emitiese otra orden en la que consideraba que los demandantes no son parte perjudicada por la condonación de la deuda y por tanto rechazase su petición de bloqueo.
Los estados habían demandado al Gobierno y habían pedido que se bloqueara la condonación al considerar que Biden se había extralimitado con esta decisión y que carecía de competencias para decretar algo así de forma unilateral.
A finales de agosto, Biden anunció que perdonará parte de la deuda que millones de universitarios contrajeron con el Gobierno federal para poder pagar sus estudios, en un guiño al voto joven a poco más de dos meses para las elecciones legislativas.
El anuncio llegó después de meses de debate interno dentro del Gobierno y de que, en 2020, se interrumpieran los pagos de deuda estudiantil como medida de alivio por la pandemia.
«Cumpliendo con una de mis promesas de campaña, mi Administración anuncia un plan para dar a las familias trabajadoras y de clase media un poco de espacio para respirar», señaló Biden.
El mandatario informó de la cancelación de hasta 10.000 dólares de deuda por estudiante, pero esa medida solo beneficiará a quienes ganan menos de 125.000 dólares al año o a quienes, estando casados, suman ingresos por debajo de los 250.000 dólares anuales.
En un intento por ayudar a los estudiantes con menos ingresos, Biden también apuntó que se cancelarán 20.000 dólares en la deuda contraída por los beneficiarios de unas becas llamadas Pell, de las que se benefician una gran cantidad de estudiantes hispanos y afroamericanos con pocos recursos.
El líder pandillero haitiano Jimmy Cherizier, alias Barbecue, en Puerto Príncipe, Haití, el 26 de julio del 2021. .(Foto: AP/Odelyn Joseph)
Las autoridades federales de Estados Unidos informaron el martes que estaban tratando de rescatar a más de 100 migrantes varados en una isla deshabitada cerca de Puerto Rico luego de una operación de contrabando humano.
No fue posible averiguar de momento la nacionalidad de los migrantes que esperaban ayuda en la isla de Mona, aunque los funcionarios creen que son en su mayoría haitianos, indicó Jeffrey Quiñones, portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus iniciales en inglés) en Puerto Rico.
“No hemos visto un grupo de este tamaño varado en una yola desde la década de 1990”, dijo Quiñones a The Associated Press, en referencia a las endebles balsas usadas por los contrabandistas.
En el grupo hay 60 mujeres, 38 hombres y cinco niños con edades de entre 5 y 13 años, según Anaís Rodríguez, secretaria del Departamento de Recursos Naturales de Puerto Rico. Recalcó que tres de las mujeres están embarazadas.
La isla de Mona está ubicada en las traicioneras aguas entre República Dominicana y Puerto Rico y desde hace mucho tiempo ha sido un punto de partida para los traficantes que prometen transportar migrantes haitianos y dominicanos al suelo continental estadounidense a bordo de embarcaciones destartaladas. Decenas de ellos han muerto en los últimos meses huyendo de la pobreza y la violencia en sus países.
A fines de julio, las autoridades rescataron a 68 migrantes haitianos que fueron abandonados en las aguas que rodean la isla de Mona. Al menos otros cinco se ahogaron.
Desde octubre de 2021 hasta marzo pasado, 571 haitianos y 252 personas de República Dominicana fueron detenidos en aguas cercanas a Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, según la CBP. De los haitianos, 348 desembarcaron en la deshabitada isla de Mona en Puerto Rico y posteriormente fueron rescatados.
El pasado miércoles, partidarios de una resolución de la ONU que exigiría el fin inmediato de la violencia y la actividad criminal en Haití y que impondría sanciones al influyente líder pandillero Jimmy Cherizier, alias “Barbecue”, informaron que la votación fue postergada por unos días.
La situación en Haití empeoró el mes pasado apenas horas después de que el primer ministro Henry anunciara la eliminación de subsidios a los combustibles, lo que llevó a la súbita duplicación de precios. Pandillas bloquearon la entrada al depósito de combustibles Varreux, provocando una escasez de combustible justo cuando también escasea el agua y el país lidia con un brote de cólera.
Cherizier también ha incurrido en actos que amenazan la paz, la seguridad y la estabilidad de Haití y ha planeado, dirigido o cometido actos que constituyen graves violaciones de derechos humanos.
Los electores estadounidenses de orígenes cubano y centroamericano lucen más entusiasmados que otros hispanos por sufragar en los comicios del 8 de noviembre, según un análisis de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Designados (NALEO).
Hay unos 35 millones de latinos estadounidenses habilitados para votar, y en su encuesta semanal entre 2.000 de estos electores NALEO encontró que 71 % de los entrevistados apoyan la legalización de la marihuana para uso recreativo.
«Los votantes de orígenes cubano y centroamericano expresan mayor interés que otros latinos en votar. El 71 % de los cubanos y el 73 % de los centroamericanos indican que casi con seguridad votarán en noviembre», indica el informe.
Esto contrasta con la actitud de los mexicanoestadounidenses, entre quienes el 65 % indican que votarán, mientras que 64 % de los ciudadanos de origen sudamericano y 57 % de los puertorriqueños muestran la misma disposición.
«Los resultados de esta semana arrojan luz sobre la diversidad de opiniones entre los votantes latinos con orígenes distintos», comentó Arturo Vargas, presidente de NALEO.
«Al mismo tiempo, vemos poco progreso en los esfuerzos (de los partidos) por llegar a los votantes latinos. La mitad de ellos no han sido contactados por candidato alguno o sus campañas», agregó.
Por sexta semana consecutiva, 49 % los votantes latinos encuestados indicaron que la inflación y el creciente costo de vida son sus mayores preocupaciones al aproximarse las elecciones, en las que estarán en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 del Senado en el Congreso federal.
Un 20 % de los encuestados señalaron el aborto y los derechos reproductivos de las mujeres como otro asunto de importancia en estas elecciones, en las cuales también están en disputa los gobiernos de 36 estados y miles de puestos en legislaturas, municipios y alcaldías de todo el país.
Cuando NALEO preguntó a los encuestados sobre sus preferencias para el Congreso, 56 % de los votantes latinos expresaron apoyo por los candidatos demócratas y 31 % lo hicieron por los republicanos.
Una persona camina frente a la sede de la Alcaldía de San Juan (Puerto Rico). Imagen de archivo. (Foto: EFE/Thais Llorca)
El alcalde de San Juan, Miguel Romero, anunció el pasado martes que elevará el salario a unos 720 empleados de su administración a 10 dólares por hora a partir del 1 de noviembre de este año. a determinación de Romero, presentada mediante ordenanza, beneficiará a unos 396 trabajadores generales, de limpieza y de ornato, quienes recibirán un incremento de 1,75 dólares por hora en su salario, lo que equivale a un incremento de sobre 20 % de su remuneración actual, explicó el alcalde en un comunicado de prensa.
«Nuestros trabajadores generales, personal de operaciones y de ornato, quienes trabajan arduamente de sol a sol en nuestras calles y parques, merecen este ajuste en su remuneración por hora», destacó Romero en el texto.
«Valoro el esfuerzo de cada uno de ellos de cumplir con su trabajo diariamente, razón por la cual, estamos tomando esta medida de justicia salarial», agregó.
Según explicó Romero, el impacto presupuestario anual del nuevo salario mínimo será de unos 1.899.851 dólares, provenientes de fondos municipales.
Yelitza Quiñones knocking on doors to get the community registered to vote!
La mayoría de los ciudadanos estadounidenses mayores de 18 años pueden votar en las elecciones federales y estatales. Ejercer su derecho al voto es algo que muchos estadounidenses pueden dar por sentado. Sin embargo, este derecho debe tomarse en serio ya que hay millones de personas en otros países que no tienen voz sobre quiénes son sus líderes y continúan luchando para hacerse escuchar. Históricamente, nuestros antepasados lucharon y algunos incluso murieron para preservar nuestro derecho al voto. Votar es una oportunidad que brinda la oportunidad de hablar con una voz colectiva, en nombre de nuestros antepasados y de otros que no tienen voz.
Las próximas elecciones intermedias de 2022 son importantes. Derechos y problemas importantes están en juego, y pueden afectar la calidad de vida de todos en nuestra comunidad. Votar te da la oportunidad de tomar una posición en temas tales como vivienda, pobreza, justicia penal, educación, medio ambiente, salud y/o atención médica, entre otros.
Por lo general, se presta más atención a las elecciones presidenciales que a las elecciones locales y de mitad de período. De hecho, las elecciones locales y de medio término tienden a tener una menor participación electoral. Según un estudio realizado por la Universidad Estatal de Portland, menos del 15% de los votantes elegibles acudían a votar por alcaldes, concejales y otros funcionarios locales. Cuando hay una baja participación electoral, esto a menudo significa que los asuntos que afectan a muchos están siendo determinados por un pequeño grupo de votantes, lo que hace que cada voto sea más importante. Cada voto puede marcar la diferencia.
En elecciones pasadas, los habitantes de Filadelfia demostraron ser francos, motivados, resilientes y demostraron a los funcionarios electorales que podemos y nos presentaremos a votar. Por ejemplo, el recuento de la participación electoral de Filadelfia ayudó a decidir las elecciones de 2020 a favor del presidente Biden. Todavía tenemos mucho trabajo por hacer para abordar los desafíos actuales en nuestra ciudad, como el aumento de la violencia armada, el crimen y los efectos devastadores del uso de opioides en nuestras comunidades. Los homicidios y los delitos violentos han aumentado en Filadelfia. La tasa de homicidios de 2022 en Filadelfia es más alta que el año pasado. Además, en 2020, 1214 habitantes de Filadelfia murieron por sobredosis de drogas. Cuando votas, estás tomando una posición sobre estos temas porque cada candidato que se presenta a las elecciones tiene su propio plan sobre cómo abordará o no el problema.
Al votar, estás ayudando a decidir quién tendrá el poder de actuar.
Para poder votar, el primer y más importante paso es registrarse. Para las elecciones del 8 de noviembre, si no se registra correctamente antes de la fecha límite del 24 de octubre, no podrá votar. Puede registrarse electrónicamente o con un formulario oficial de registro de votantes. En Esperanza, estamos haciendo registros para cualquier persona elegible que atraviese nuestras puertas, asista a nuestros eventos comunitarios o interactúe con nuestro equipo en las calles, en nuestras escuelas, etc. Se necesitan cinco minutos o menos para asegurarte de que puedes ejercer tu derecho a emitir su voto el día de las elecciones. Cada voto importa. Únete al la fuerza de de Esperanza, para registrar tantos miembros de la comunidad elegibles para votar como podamos. Juntos, votamos para honrar nuestro pasado y cambiar nuestro futuro.
A un par de semanas antes de las elecciones legislativas y estatales en Estados Unidos, hay creciente atención sobre los votantes hispanos. Las cifras gruesas lo justifican, 62.6 millones de Hispanos (casi 19 por ciento de la población total) son la minoría más numerosa, después de la mayoría blanca no-hispana. Sin embargo, estas cifras gruesas también pueden conducir a sobreestimaciones, lo cual hace necesario mirar detrás de ellas para apreciar el peso relativo de los votantes hispanos.
Lo siguiente está basado en las cifras de la elección de 2020, divulgadas por la Oficina del Censo de Estados Unidos.
Del número total de hispanos en 2020, alrededor de la mitad, 30.6 millones eran ciudadanos adultos elegibles para votar, pero sólo 18.7 millones de ellos (61 por ciento) estaban registrados para hacerlo. Además, sólo un poco más de la mitad, 16.4 millones (53.7 por ciento) de los ciudadanos hispanos adultos elegibles, votaron en la elección de 2020. Estas cifras sobre los votantes hispanos contrastan con las de participación electoral de los ciudadanos blancos no-hispanos (70.9 por ciento) y las de los ciudadanos negros no-hispanos (62.6 por ciento).
Por consiguiente, se requiere un esfuerzo deliberado para aumentar la participación electoral de los hispanos. Primero, hay que persuadir aquellos que son ciudadanos elegibles que se registren y luego que salgan a votar. Además, hay que persuadir aquellos que no lo han hecho, pero que son elegibles, que se hagan ciudadanos.
La última década ha sido testigo de una rápida expansión de las pruebas genéticas, que incluyen nuevos instrumentos para informar a las pacientes, a las que se les ha diagnosticado cáncer de mama, sobre el riesgo de recurrencia y para orientar su tratamiento.
Pero la relevancia clínica de muchas de las mutaciones hereditarias que ahora pueden identificarse sigue sin estar clara, y los expertos no se ponen de acuerdo sobre cuándo y cómo desplegar las nuevas pruebas disponibles.
A veces, los pacientes tienen que pagar de su bolsillo por exámenes que todavía no son el estándar de atención, e incluso los oncólogos más actualizados pueden no estar seguros de cómo incorporar la avalancha de nueva información a lo que solían ser los protocolos de tratamiento estándar.
Hace un cuarto de siglo, Myriad Genetics introdujo la primera prueba genética para el cáncer de mama para las mutaciones BRCA, dos genes asociados a un riesgo elevado de padecer cáncer de mama, abriendo la puerta a una nueva era en las pruebas genéticas.
Estas mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 son responsables de hasta la mitad de los cánceres de mama hereditarios, y las personas con una mutación problemática en uno de esos genes tienen entre un 45% y un 72% de probabilidades de desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida. También pueden tener un mayor riesgo de padecer cáncer de ovario, y otros tipos de cáncer, que las personas sin mutaciones dañinas en el BRCA.
(Foto: EFE/Ernesto Mastrascusa/Archivo)
Pero el significado clínico es menos claro para muchas otras pruebas genéticas.
Las pruebas de los genes BRCA1 y BRCA2 solían costar miles de dólares. Ahora, por una fracción de ese precio, los médicos pueden pedir a los laboratorios comerciales paneles de pruebas multigénicas que buscan mutaciones en docenas de genes. Algunas empresas de venta directa al consumidor ofrecen paneles de detección por unos pocos cientos de dólares, aunque su fiabilidad varía.
Cuando Jen Carbary fue diagnosticada con cáncer de mama en 2017 a los 44 años, las pruebas genéticas identificaron una mutación en un gen llamado PALB2 que aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Las directrices sugieren que las pacientes con cáncer de mama con una mutación PALB2, al igual que las que tienen mutaciones BRCA1 y BRCA2, consideren someterse a una mastectomía para reducir la posibilidad de una recurrencia del cáncer.
«Ojalá las pruebas genéticas fueran el estándar de atención médica», dijo Carbary, que no debía nada por la prueba porque su aseguradora la cubrió.
Una mujer se realiza un estudio de Mastografía, el 17 de agosto de 2022, en un hospital de la Ciudad de México (México). (Foto: EFE/Mario Guzmán)
Carbary, que vive en Sterling Heights (Michigan), contó que los resultados de las pruebas la reafirmaron en su decisión de someterse a una doble mastectomía y proporcionaron información importante a los miembros de su familia, entre ellos a su hija de 21 años y su hijo de 18, que probablemente se someterán a las pruebas a mediados de los 20 años o al iniciar los 30.
Pero a algunos expertos en cáncer de mama les preocupa que la generalización de las pruebas pueda identificar también mutaciones genéticas cuyo impacto no esté claro, lo que crearía ansiedad y llevaría a realizar más pruebas y tratamientos de dudoso valor que podrían aumentar los costos para el sistema sanitario.
También puede confundir al paciente.
«Ocurre a menudo que las pacientes acuden a nosotros después de obtener resultados confusos en otros lugares», indicó el doctor Mark Robson, jefe del servicio de medicina mamaria del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York. Robson explicó que el centro oncológico cuenta con un servicio de genética clínica, formado por médicos y asesores genéticos, que ayuda a las personas a tomar decisiones sobre cómo gestionar los resultados de este tipo de pruebas.
Para las personas diagnosticadas con cáncer de mama, muchos grupos profesionales, incluida la influyente National Comprehensive Cancer Network (NCCN), recomiendan limitar las pruebas a ciertas personas, incluidas las que tienen factores de alto riesgo, como antecedentes familiares de cáncer de mama; las que tienen 45 años o menos cuando son diagnosticadas; y las que tienen ascendencia judía asquenazí.
Pero en 2019, la Sociedad Americana de Cirujanos de Mama (ASBrS) recomendó un enfoque diferente: Ofrecer pruebas genéticas a todas las pacientes que sean diagnosticadas o tengan antecedentes personales de cáncer de mama. La recomendación fue controvertida.
«Las directrices de la NCCN cubren a la mayoría de las mujeres que necesitan pruebas, pero nosotros queríamos hacerlas a todas», señaló el doctor Eric Manahan, cirujano general en Dalton, Georgia, y miembro de la junta directiva de la ASBrS.
Las mutaciones en otros genes que se asocian al cáncer de mama son mucho menos comunes que las mutaciones en el BRCA1 y el BRCA2 y, por lo general, no aumentan tanto el riesgo de desarrollar cáncer de mama. El impacto de estos genes en el cáncer puede ser menos claro que el de los genes BRCA, cuya detección se lleva a cabo desde mediados de los años noventa.
Y la respuesta adecuada a las mutaciones menos comunes —ya sea una mastectomía para reducir el riesgo o un cribado intensivo— a menudo no está clara.
(Foto: Ilustrativa/Pexels)
«Las cosas se vuelven cada vez más confusas cuando se examinan otros genes», afirmó el doctor Steven Katz, profesor de medicina y políticas sanitarias de la Universidad de Michigan. «Los riesgos tienden a ser menores para diferentes tipos de cáncer, y menos seguros y más variables. Puede que llegues a preguntarte: ‘¿Por qué tengo que saber esto?».
Una vez diagnosticado el cáncer de mama, las pruebas genéticas pueden ayudar a tomar decisiones sobre el tipo de cirugía que se debe realizar; por ejemplo, un alto riesgo de recurrencia o un nuevo cáncer de mama puede hacer que algunas personas opten por una cirugía más extensa, como una doble mastectomía. Las pruebas también pueden proporcionar información importante a los miembros de la familia sobre su posible riesgo de cáncer.
(Este tipo de pruebas genéticas, llamadas «de línea germinal», examina las mutaciones en los genes que las personas heredan de sus padres. Es diferente de las pruebas genómicas de los tumores, que examinan genes o proteínas específicos de las células cancerosas y pueden ayudar a los médicos a entender el ritmo de división de las células cancerosas, por ejemplo, y la probabilidad de que el cáncer reaparezca).
Cada vez más, las pruebas genéticas de la línea germinal también pueden ayudar a orientar otras decisiones de tratamiento. Algunas pacientes con cáncer de mama metastásico que presentan mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2 pueden ser buenas candidatas para los inhibidores de PARP, fármacos contra el cáncer que atacan a los tumores con mutaciones en esos genes.
Pero las pruebas genéticas que descubren mutaciones heredadas en muchos otros genes arrojan una información menos clara, aunque los resultados positivos pueden alarmar a las personas.
En el Memorial Sloan Kettering, los especialistas en cáncer se centran en la «capacidad de acción terapéutica», afirmó Robson. ¿Ayudarán las pruebas a alguien a decidir si debe someterse a una doble mastectomía o le proporcionarán otra orientación importante? «Una política de pruebas para todo el mundo identificará muy pocas mutaciones mamarias BRCA adicionales, pero costará mucho», añadió.
En consecuencia, los médicos debaten cuál es la mejor manera de desplegar e incorporar los nuevos conocimientos genéticos. Y las aseguradoras tratan de averiguar qué es lo que deben pagar.
Hay una subutilización de las pruebas que la ciencia dice que son relevantes y una sobreutilización de las pruebas que, según los expertos, proporcionan información que no puede interpretarse con ninguna certeza científica.
El resultado puede ser la confusión de las pacientes a las que se les acaba de diagnosticar un cáncer de mama, ya que se enfrentan a los gastos de las pruebas genéticas y, en ocasiones, a una escasa orientación sobre el tratamiento adecuado.
Algunos médicos afirman que el primer paso es asegurarse de que el pequeño grupo de personas que se beneficiaría claramente se someta a las pruebas genéticas cuyo significado se entiende con claridad. Solo el 15% de las pacientes con cáncer de mama que cumplían con las directrices de pruebas selectas de la NCCN para el cáncer hereditario recibieron pruebas genéticas, según un estudio de 2017 que examinó los datos de una encuesta nacional de salud entre 2005 y 2015.
«Yo diría que nuestro enfoque debe estar en las personas con alto riesgo de cáncer de mama que ni siquiera están identificadas todavía», expresó la doctora Tuya Pal, directora para las disparidades de salud del cáncer en el Centro de Cáncer Vanderbilt-Ingram y vicepresidenta del panel de directrices de la NCCN para la evaluación genética/familiar de alto riesgo de cáncer de mama, ovario y páncreas.
Los pacientes pueden caer en el olvido porque nadie les dice que deben hacerse la prueba. En un análisis, el 56% de las pacientes con cáncer de mama de alto riesgo que no se sometieron a pruebas genéticas afirmaron que sus médicos no se lo recomendaron.
Incluso si los médicos recomiendan las pruebas genéticas, pueden carecer de la experiencia necesaria para determinar qué pruebas se necesitan y cómo interpretar los resultados. Esa es la función de los asesores genéticos, pero no hay muchos disponibles.
Las consecuencias pueden ser graves. En un estudio de 666 pacientes con cáncer de mama que se sometieron a pruebas genéticas, la mitad de las que tenían un riesgo medio de padecer un cáncer hereditario se sometieron a una doble mastectomía por haber encontrado «variantes de significado incierto«, que no requieren acción clínica. Hasta la mitad de los cirujanos informaron de que trataban a estas pacientes del mismo modo que a las que tenían mutaciones cancerígenas.
«El grueso de nuestra investigación diría que aún hay margen de mejora en lo que respecta a que los médicos obtengan la formación que necesitan», afirmó la doctora Allison Kurian, directora del programa de genética clínica del cáncer femenino de la Universidad de Stanford y coautora del estudio.
Yelitza Quiñones knocking on doors to get the community registered to vote!
Most American citizens who are 18 years and older can vote in federal and state elections. Exercising your right to vote is something that many Americans may take for granted. However, this right should be taken seriously as there are millions of people in other countries that do not have a say in who their leaders are and continue to struggle to make themselves heard. Historically, our ancestors fought and some even died to preserve our right to vote. Voting is an opportunity provide an opportunity to speak with a collective voice, on behalf of our ancestors and others who are voiceless.
The upcoming 2022 midterm elections are important. Important rights and issues are on the line, which can impact the quality of life of everyone in our community. Voting gives you the opportunity to take a position on important issues such as housing, poverty, criminal justice, the natural environment, health and/or healthcare, and education, among others.
Usually, Presidential elections are given more attention than midterm and local elections. In fact, midterm and local elections tend to have lower voter turnout. According to a study conducted by Portland State University, less than 15% of eligible voters were coming to vote for Mayors, Council Members, and other various local officials. When there is a low voter turnout, this often means that issues that affect many are being determined by a small group of voters, which makes each vote more important. Each vote can make a difference.
In past elections, Philadelphians have proven to be outspoken, motivated, resilient and have shown electoral officials that we can and will show-up to vote. For example, Philadelphia’s voter turnout count helped decide the 2020 election in favor of President Biden. We still have a lot of work that needs to be done to address on-going challenges in our city, such as the increase in gun violence, crime, and the devastating effects of opioid use in our communities. Homicides and violent crimes have increased in Philadelphia. The 2022 homicide rate in Philadelphia is higher than last year. Additionally, in 2020, 1,214 Philadelphians died from drug overdoses. When you vote, you are taking a stand about these issues because each candidate running for election has their own plan for how they will or will not address the problem. By voting, you are helping to decide who will have the power to take action.
In order to vote, the first and most important step is to register. For the November 8th elections, if you do not register properly by the October 24th deadline, you cannot vote. You can register electronically or on paper, using an official voter registration form. At Esperanza, we are doing paper registrations for any eligible person who walks through our doors, attends our community events or interacts with our team in the streets, in our schools, and so on. It takes five minutes or less to ensure you can exercise your right to cast your vote on Election Day. Every vote matters. Join Esperanza in our push to register as many eligible community members to vote as we can. Together, we vote to honor our past and change our future.
Durante este año, en Impacto adoptamos el lema de Latinos Contra el Cáncer, con la intención de informar a la comunidad sobre esta difusa enfermedad, como lo hemos venido haciendo con otras enfermedades frecuentes entre los latinos, como la diabetes.
Hemos difundido la gran labor de la organización local MORIVIVI, Tocando puertas, salvando vidas, presentado investigaciones de KHN, reportes de agencias de noticias a las que estamos afiliados, y hecho entrevistas a diversos especialistas de la región, un par de ellos, orgullo latino, la Dra. Ana María López,y el Dr. Arturo Loaiza Bonilla.
La Dra. Nilsa Graciani, colaboradora de Impacto, a cargo de la columna las Maravillas de las Ciencias, fue quien trajo a Impacto, la necesidad de abordar el tema del cáncer en los latinos. Acepté de inmediato, porque el cáncer es, como para muchos, un tema personal. Varios miembros de mi familia han fallecido por este mal que sigue proliferándose y que no discrimina. Mi padre, el hombre más optimista que he conocido, y que raramente vi enfermo, murió de un linfoma, sin saber que tenía cáncer. Mi hermana lo enfrentó antes de los 40, como la guerrera que es, y tuvo una mastectomía radical.
Por mis antecedentes familiares he procurado mantenerme al día con las mamografías anuales, sin embargo, entre la pandemia y el trabajo, deje pasar el tiempo, pero gracias a Dios, no demasiado, pues inspirada por el apelo de la concejal María Quiñones Sánchez, y con la ayuda de mi amiga Marla Vega, me fui a realizar la mamografía, misma que salió sospechosa, por lo que me tuvieron que hacer una biopsia. No había sido la primera, pues años atrás ya había vivido la experiencia de semejante incertidumbre. Esta vez el resultado paso de tener células atípicas, a células precancerosa, y células gr. 0. Opté por la cirugía para extraerlas, y por un tratamiento acelerado de radiaciones. No ha sido fácil, pero como algunas amigas me han dicho, es solo una raya más al tigre, y lo que no te tumba, te hace más fuerte.
Le doy gracias a las pocas, pero maravillosas personas que me han acompañado en esta experiencia, que me ha dejado nuevas y profundas lecciones de vida. En especial le agradezco a mi gran equipo de producción de esta aventura, “experimento social” llamado Impacto; que han pasado de ser compañeros de trabajo, a revelarse verdaderos amigos y extraordinarios profesionistas. Y a ti lector de Impacto, por ser un impulso todos los días, para cumplir con mi misión, con mi propósito; y dar mi mejor esfuerzo para servirte. Porque la información es poder, y el poder es para servir.
No lo dejes para mañana, la detección a tiempo es vital.
La ley federal prohíbe que los no ciudadanos voten en las elecciones federales, incluidas los comicios para presidente, vicepresidente, el Senado o la Cámara de Representantes.
La ley de 1996 establece que quienes no son ciudadanos y voten ilegalmente enfrentarán una multa, prisión o ambas cosas. Los no ciudadanos que voten y sean atrapados también podrían enfrentar la deportación.
Algunos políticos y expertos han encendido la alarma de que un gran número de personas que no son ciudadanas podría estar votando ilegalmente. Los estudios muestran que esto no sucede, según Ron Hayduk, profesor de ciencias políticas en la Universidad Estatal de San Francisco, quien estudia las leyes electorales para los no ciudadanos.
Aunque hay reportes anecdóticos de no ciudadanos que se registran y votan, “la incidencia de tales hechos es infitesimal”, dijo Hayduk.
La investigación realizada por el Centro Brennan para la Justicia, en 2017, analizó 42 jurisdicciones en la elección de 2016 e informó que, de 23,5 millones de votos emitidos, los funcionarios electorales sólo encontraron unos 30 casos de posibles votantes no ciudadanos que ellos remitieron para enjuiciamiento o investigación adicional.
Investigaciones más recientes tampoco han mostrado pruebas de una votación generalizada de quienes no son ciudadanos. Una auditoría en Georgia de sus listas electorales realizada este año encontró menos de 2.000 casos de no ciudadanos que intentaron registrarse para votar en los últimos 25 años, y ninguno de ellos tuvo éxito. Millones de nuevos votantes en Georgia se registraron durante ese mismo período.
La ley federal no impide que los estados o municipios otorguen a los no ciudadanos el derecho a votar en elecciones locales —y algunos lo han hecho, incluidos 11 ciudades en Maryland y dos en Vermont. Este año, la ciudad de Nueva York aprobó una ley que permitiría a no ciudadanos legalmente documentados y a los “dreamers” votar para alcalde y otros funcionarios electos, pero un juez bloqueó la medida en junio.
Se conoce como “dreamers” a los jóvenes que llegaron de niños a Estados Unidos, ya sea porque sus padres entraron ilegalmente al país o porque se quedaron una vez que expiraron sus visas.