Fotografía cedida por Bank of America que muestra a un hombre junto a una niña en la zona exterior de una vivienda. (Foto: EFE/Bank Of America)
Ser propietario de una vivienda es el anhelo de millones de personas porque significa estabilidad y riqueza a largo plazo y los latinos de los Estados Unidos están poniendo de su parte para lograrlo, como demuestra el constante aumento de la cifra de propietarios inmobiliarios de ese origen.
De acuerdo con el Análisis de Riqueza, Propiedad de activos y Deuda de los hogares de 2020 de la Oficina del Censo de EE. UU., la propiedad de vivienda representa el 67 % de la riqueza hispana.
«Para muchas familias hispano-latinas, la estabilidad financiera significa traspasar los activos a sus hijos, para brindar una sensación de seguridad para que la próxima generación pueda alcanzar sus objetivos», dice Joe Velázquez, vicepresidente sénior, gerente de producción de Bank of America.
Dicha entidad ofrece programas hipotecarios asequibles, subvenciones y hasta cursillos en línea en inglés y español para ayudar a personas de recursos bajos y medios a dar el «salto» para tener casa propia.
«El valor que la comunidad hispana-latina otorga a la propiedad de vivienda es muy alentador, ya que continúa siendo una fuente principal de creación de riqueza y la base para la movilidad ascendente», agrega Velázquez.
BENEFICIOS NO SOLO FINANCIEROS
Que el hecho de ser propietario de una vivienda juega un papel clave en el bienestar personal y financiero es algo que piensa la mayoría de los estadounidenses sin importar su raza ni grupo étnico, según han mostrado diversas encuestas e informes.
Se considera que los pagos hipotecarios mensuales fijos protegen del aumento de los precios del alquiler y permiten ahorrar a un ritmo constante, pero, además, la apreciación de la propiedad inmobiliaria con el tiempo hace aumentar el capital de la familia, que puede así apoyar a la próxima generación.
Los informes hablan también de beneficios no financieros, como un aumento de la participación cívica, el logro de niveles más altos de educación, una mejora la salud y de la satisfacción con la vida y también una mayor autoestima y sentido de control.
La propiedad de vivienda ha alentado durante mucho tiempo a los residentes a conectarse con los vecinos, construir una comunidad y echar raíces a largo plazo, dice un informe del Bank of America sobre el perfil de los compradores de casas en EE. UU.
AYUDA PARA DAR EL «SALTO»
Uno de los mayores desafíos para quienes tienen el sueño de la casa propia son los costos iniciales, algo a lo que apunta el Community Homeownership Commitment de Bank of America, que cuenta con un fondo de 15.000 millones de dólares y está dirigido a ayudar a los compradores de vivienda de ingresos bajos y moderados a superar ese obstáculo.
Comprende hasta 17.500 dólares en subvenciones combinadas para el pago inicial y los costos de cierre.
El programa America’s Home Grant ofrece un crédito de hasta 7.500 dólares que los compradores elegibles pueden pagar costos de cierre no recurrentes, como seguro de título y tarifas de registro, o para reducir permanentemente la tasa de interés.
Los fondos no requieren reembolso y se pueden combinar con fondos del programa de subvenciones de pago inicial.
Bank of America también provee programas educativos a través de la web BetterMoneyHabits.com, que ofrece gratuitamente vídeos sobre cómo administrar finanzas y cómo prepararse para comprar un hogar.
Inmigrantes latinoamericanos de diferentes edades participan en procesión del Domingo de Ramos el 2 de abril de 2023 en las calles aledañas a la iglesia de San Antonio de Padua. en Falls Church, Virginia. (Foto: Tomás Guevara/VOA)
La festividad de la Semana Mayor en el área metropolitana de Washington donde residen miles de inmigrantes centroamericanos y sudamericanos revive cada año con el colorido que con el paso del tiempo han ido imprimiendo los inmigrantes a la tradición de la pascua.
Los inmigrantes latinoamericanos en el área metropolitana de Washington, que han robustecido las comunidades de las parroquias de la Iglesia católica en la región a razón de su creciente población, iniciaron el domingo la Semana Santa con diferentes expresiones de colorido, emulando sus países de origen.
La Voz de América hizo un recorrido para registrar en estas imágenes la participación y el arraigo de la tradición de la Semana Mayor entre estas poblaciones, que han cambiado los enfoques de la festividad de la Pascua al incluir las procesiones y otras actividades en sus muestras de devoción.
Un hombre observa un altar alusivo al Domingo de Ramos en el área de estacionamiento de un vecindario de Arlington, Virginia, el domingo 2 de abril, donde iniciaría una de las procesiones. (Foto: Tomás Guevara/VOA)
En un vecindario del sur de Arlington, cerca de la Catedral de St. Thomas, se ha instalado una importante población de inmigrantes guatemaltecos que han incluido en los rituales la elaboración de tradicionales alfombras con aserrín y sal, que se destacan por sus vistosos colores.
Inmigrantes guatemaltecos del Grupo Alfo Conce, originarios de Concepción, Quezaltenango, crean una alfonbra en el patio de la Catedral de St. Thomas, en Arlington. (Foto: Tomás Guevara/VOA)
También han surgido agrupaciones que interpretan música sacra de época para imprimir solemnidad a las celebraciones, como lo hacen las bandas musicales que las ejecutan en las marchas durante los vía crucis en los países centroamericanos.
Integrantes de la Banda de Concepción, originarios de Quezaltenango, Guatemala, interpretan música sacra en las afueras de la catedral de St. Thomas en Arlington, Virginia la tarde del domingo 2 de abril que se celebra el Domingo de Ramos. (Foto: Tomás Guevara/VOA)
El director de la agrupación, Reymundo Ramos, comentó a la VOAque hace unos dos años empezaron a integrar la banda con sus paisanos que tenían experiencia en ejecución de instrumentos, especialmente de percusión y viento, que predominan en este tipo de formaciones.
Los integrantes de esta agrupación trabajan en diferentes sectores como la construcción y una vez por semana se reunen para practicar música tradicional que es requerida en diferentes festividades. [Foto: Tomás Guevara, VOA]
A unas cuantos kilómetros de la capital estadounidense, en el norte de Virginia, cientos de inmigrantes que se congregaron en la iglesia de San Antonio de Padua, en Falls Church, iniciaron la Semana Santa con una colorida procesión del Domingo de Ramos que incluyó personajes en vivo.
Un feligrés interpreta el papel de Jesús el Nazareno en la procesión del Domingo de Ramos el 2 de abril en las calles aledañas a la iglesia de San Antonio de Padua en Falls Church, Virginia. (Foto: Tomás Guevara/VOA)
Durante el resto de la semana las parroquias celebrarán los oficios que conmemoran la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo, como parte de la herencia cultural y religiosa que une a los pueblos latinoamericanos.
A diferencia de los países latinoamericanos, en Estados Unidos no existe asueto por las celebraciones de Semana Santa.
Cientes de feligreses residentes en vecindarios como Culmore, en Falls Church, Virginia, participan en la procesión del Domigno de Ramos el 2 de abril en las calles aledañas a la iglesia de San Antonio de Padua, en Falls Church, Virginia. (Foto: Tomás Guevara/VOA)
En esta imagen tomada de la televisora china CCTV, los cancilleres de Honduras, Eduardo Enrique Reina, a la izquierda, y China, Qin Gang, se dan la mano después de una ceremonia de firma en Beijing, el 26 de marzo de 2023. (Foto: VOA)
La creciente influencia de Beijing en la región ha saltado las alarmas de gobiernos y politólogos, quienes advierten que es hora de «revalorizar y repensar» la importancia de América Latina para Occidente y el mundo.
La actitud de Estados Unidos hacia Latinoamérica debe cambiar si quiere contrarrestar con éxito la creciente influencia de China en la región, evidenciada una vez más con el establecimiento de relaciones entre Honduras y Beijing, el más reciente entre los numerosos acercamientos de países de la región al gigante asiático.
«No podemos pensar en proponer un plan (para contrarrestar el avance de China) si no reconocemos que el mundo occidental debe cambiar su actitud hacia América Latina y eso significa ante todo revalorizar y repensar cuál es la importancia de América Latina, no solo para Occidente sino de manera global», insistió el político y analista peruano Julio Guzmán.
Para Guzmán, exsecretario general de la Presidencia del Consejo de Ministros de Perú, ese «cambio de actitud significa reconocer que se ha estado dando sentado a América Latina durante 30 años y que el mundo occidental no puede esperar que los resultados de los cambios estructurales que quieren para la región vayan a llegar pronto».
«También significa que tenemos que entender que la política en América Latina en este momento no es la misma que la política en los años 1980s y 1990s», afirmó el también economista, durante un reciente panel de expertos auspiciado por el Centro Hudson, un think tank con sede en Washington.
Guzmán, quien actualmente trabaja como investigador invitado en la Fundación Nacional para la Democracia, subrayó que los políticos y estrategas deben dejar de pensar «que América Latina ha estado congelada todos estos años» y comenzar a ver la situación «de una manera diferente, en base a lo que pasó en las últimas tres décadas».
Influencia China en América.
Influencia que aumenta a paso rápido
De acuerdo a una investigación de otro think tank estadounidense, Diálogo Interamericano, en las últimas décadas, Beijing ha extendido su brazo hacia Latinoamérica a través de una estrategia «hábil» de préstamos multimillonarios a 19 países de la región.
En la lista, en la que resaltan países como Venezuela, Brasil, Ecuador, Argentina, Bolivia, Jamaica, Cuba y México, se puede apreciar la variedad de corrientes políticas en las naciones, por lo que en este caso pesa más lo económico que la afinidad de visiones.
El más reciente de los acercamientos fue el de Honduras, que cortó sus históricas relaciones con Taiwán, aliado de EE. UU. y sobre el que China reclama soberanía; para favorecer a Beijing. La presidenta Xiomara Castro incluso envió a allegados como su hija, la diputada Xiomara Zelaya, a negociar acuerdos con la nación asiática, y anunció una visita presidencial a Beijing «próximamente».
De acuerdo a analistas, la movida de Tegucigalpa tendría principalmente motivos económicos y el interés en que China financie un importante proyecto de hidroeléctrica.
«Esto plantea preocupaciones, porque si alguna vez entramos en guerra con China por Taiwán y los chinos necesitan buscar opciones para operar en la región, esas relaciones, así como su presencia comercial, serán muy importantes e influirán en lo que pueden hacer en la región», precisó por su parte el experto en temas latinoamericanos, Evan Ellis.
El analista y profesor del Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de EE. UU., advirtió que no sólo los gobiernos de izquierda o liberales «son vulnerables a trabajar con China», sino también administraciones consideradas de centro y derecha.
En este sentido mencionó el «alto nivel de negocios» que mantiene el presidente Guillermo Lasso en Ecuador, aún «cuando políticamente se encuentre contra las cuerdas».
Dependencia, también en suministro de armas
«Crear una dependencia global y tecnológica hacia China, es principal modus operandi de Beijing», explicó el director del Centro China en el Instituto Hudson, Miles Yu.
Inversión extranjera China en América Latina
Según la CEPAL, la inversión china tiene una «fuerte presencia» de empresas estatales o que cuentan con el apoyo del gobierno chino.
Para Yu, Latinoamérica «juega un papel crucial, porque es una de las área más importantes para la estrategia china en este sentido».
El enfoque de China es el de la «inversión masiva de capital, cuyo propósito es básicamente reemplazar el papel de las instituciones financieras dominantes de Occidente, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo», indicó el académico, quien además destacó también se incluye la venta de armamento.
«Si hablamos del intercambio militar en América Latina, China principalmente trata con países como Venezuela, a donde ha exportado aviones de combate y misiles al régimen de Chávez y Maduro, con los que también sostiene entrenamientos militares bastante sólidos y programas de ejercicios conjuntos.
«China también ha intentado aumentar sus ventas de armas a varios países muy importantes de América como Argentina, Brasil, Chile y Perú», afirmó.
Según Yu, la principal razón de ser de esta penetración en América Latina – en paralelo con operaciones en otras regiones emergentes en África y la propia Asia, es la de «utilizar América Latina como plataforma para desarraigar a EE. UU. como el principal rival de China (…) Latam es una parte importante del contraataque global en Occidente y EE. UU. hacia China», destacó el experto.
Fuente: Elaboración por Voz de América con datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán.
A América Latina hay «que tratarla de igual»
Finalmente, para Julio Guzmán, la «batalla por América Latina no se trata de hegemonía económica, se trata de valores y seguridad hemisférica», de recordar a los latinoamericanos que Estados Unidos comparte sus «mismos valores en su núcleo».
El político e investigador señaló la importancia de «invertir también en las personas» porque eso significa «invertir en nuestras relaciones personales entre estadounidenses y latinoamericanos».
Para Guzmán es difícil entender que en este momento, doce países latinoamericanos no cuentan con un embajador estadounidense oficialmente designado.
«Debemos volver a comprometernos, debemos volver a ‘enamorarnos’ proponiendo una relación de un nuevo tipo donde se escuche y se respete a América Latina, no como a un hermano menor, sino como un igual», concluyó.
NATO Secretary General Jens Stoltenberg speaks during a media conference, ahead of a meeting of NATO foreign ministers, at NATO headquarters in Brussels, Monday, April 3, 2023. (Photo: AP/Geert Vanden Wijngaert)
Finland is set to join NATO on Tuesday, days after Turkey ratified the Nordic country’s membership and set it on track to become the 31st member of the world’s biggest military alliance.
All NATO members must vote unanimously to admit a new country into the alliance.
“This is an historic week,” NATO Secretary-General Jens Stoltenberg told reporters in Brussels Monday, on the eve of a meeting of the alliance’s foreign ministers. The move, he said, will make “Finland safer and our alliance stronger.”
The addition of Finland, which shares a 1,340 kilometer (832 mile) border with Russia, will more than double the size of NATO’s border with Russia.
Only a few technical steps procedures remain before Finland can join NATO’s ranks:
ACCEPTANCE LETTERS
Turkey will on Tuesday hand its acceptance letter for Finland’s accession to U.S. Secretary of State Antony Blinken at NATO headquarters in Brussels. The United States is the depositary, or safekeeper, of NATO under the alliance’s 1949 founding treaty.
SIGNATURES
Stoltenberg will then invite Finland to present Blinken with its own acceptance document, signed by Foreign Minister Pekka Haavisto. Finnish President Sauli Niinistö authorized Haavisto to sign the document.
FULL MEMBERSHIP
Once Finland’s membership acceptance document is handed over, the country will officially become a NATO member. A flag raising ceremony will be held at 1330 GMT (1530 CET) in Brussels on Tuesday.
FINLAND-SWEDEN
Finland and neighboring Sweden jointly applied for NATO membership in May 2022. The countries, which have close cultural, economic and political ties, planned to enter the alliance simultaneously.
Sweden’s bid, however, has stalled due to opposition from Turkey, whose president has said his country won’t ratify membership before its disputes with Stockholm are resolved. The Turkish government has accused Sweden of being too soft on groups that it deems to be terror organizations.
Hungary’s parliament also has yet to ratify Sweden’s accession to NATO, and it remains unclear when it will do so. Stoltenberg said Monday that he hopes Sweden will join in coming months, before U.S. President Joe Biden and his NATO counterparts meet in Lithuania in July.
El senador republicano de Carolina del Sur Lindsey Graham, en el centro, habla sobre una iniciativa senadores de ambos partidos que habría abierto una vía a la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes sin permiso de residencia en el país, el 18 de abril de 2013 en el Capitolio, Washington. Desde la izquierda, el republicano de Arizona Jeff Flake, el republicano de Florida Marco Rubio, el republicano de Carolina del Sur Charles Schumer, Graham, el republicano de Arizona John McCain, el demócrata de Nueva Jersey Robert Menendez, y el líder de la mayoría en el Senado, el demócrata de Illinois Richard Durbin. (Foto: AP/J. Scott Applewhite/Archivo)
Este mes se cumplen diez años desde que el senador Chuck Schumer declaró que “todos sabemos que nuestro sistema de inmigración está roto y es hora de trabajar en arreglarlo”. El senador John McCain citó a Winston Churchill. Pero fue Lindsey Graham el que hizo la predicción más osada.
“Creo que 2013 es el año de la reforma migratoria”, dijo el republicano de Carolina del Sur.
No lo fue. Y tampoco lo fue ningún año desde que ese “grupo de los ocho” senadores de ambos partidos se reunieron en un auditorio de Washington para hacer declaraciones esperanzadoras. De hecho, el panorama político actual ha cambiado de forma tan drástica que los activistas defensores de los migrantes y los ideólogos de políticas clave temen que cualquier esperanza de reforma esté ahora más lejos que nunca.
Muchos republicanos piden tolerancia cero en la frontera como una forma de contentar a sus votantes de base. Los demócratas han pasado la última década vacilando entre restricciones más firmes en la frontera y esfuerzos por suavizar y humanizar la política de inmigración, lo que deja al descubierto las profundas divisiones sobre cuál es la mejor forma de abordar problemas más amplios.
“Hay grandes dudas de que haya algo en la cuestión migratoria, lo que sea, que tenga votos para aprobarse”, comentó Cecilia Muñoz, que sirvió como principal asesora de inmigración del expresidente Barack Obama y formó parte del equipo de transición de Joe Biden antes de que entrase en la Casa Blanca.
El último paquete legislativo importante se aprobó durante la presidencia de Ronald Reagan en 1986, y el presidente George H.W. Bush firmó una iniciativa más limitada cuatro años después. Eso implica que los agentes federales que vigilan la frontera hoy con herramientas como drones e inteligencia artificial hacen cumplir leyes que se escribieron cuando los celulares e internet eran novedades. Un incendio el mes pasado en un centro de detención de migrantes en el lado mexicano de la frontera mató a 39 migrantes e hizo patente el problema de la forma más letal posible.
El Congreso estuvo cerca de marcar un hito en inmigración en 2013 con el grupo de ocho senadores, que incluía a Schumer, un demócrata de Nueva York que ahora es líder de la mayoría en el Senado, y al republicano de Florida Marco Rubio. Su propuesta se aprobó en el Senado en junio de ese año y buscaba abrir una vía a la ciudadanía para millones de personas que estaban en el país sin permiso de residencia, así como ampliar las visas de trabajo, al tiempo que endurecía la seguridad en la frontera y obligaba a los empleadores a verificar la situación legal de sus trabajadores.
Los demócratas celebraron una estrategia más moderna en el proceso. Los republicanos buscaban el favor de la comunidad latina después de que Obama encontrara tanto apoyo de los votantes hispanos en su reelección en 2012.
Los grandes defensores de la propuesta eran tan diversos como el poderoso sindicato AFL-CIO y la Cámara de Comercio de Estados Unidos. El plan tenía más apoyo que los intentos de hacer grandes reformas migratorias en 2006 y 2007, bajo el mandato de George W. Bush.
Aun así, el presidente de la cámara, el republicano John Boehner valoró el apoyo a la iniciativa en la cámara de mayoría republicana en enero de 2014 y concluyó que había demasiados legisladores que desconfiaban del gobierno de Obama. Para el verano, la propuesta estaba muerta.
Entonces Obama creó un programa que protegía de la deportación a los migrantes que habían llegado de forma ilegal a Estados Unidos cuando eran niños. La Corte Suprema la ha respaldado en el pasado, aunque la mayoría actual conservadora de la corte por 6-3 podría ser una amenaza para esta política en el largo plazo.
Años después de la creación del programa de Obama, el presidente Donald Trump pidió levantar un muro en las 2.000 millas de frontera sur del país y su gobierno separó a los niños migrantes de sus padres, además de obligar a la gente a esperar en México mientras solicitaba asilo en Estados Unidos.
Biden defendió un gran paquete de profundas reformas migratorias en el día de su investidura, pero el plan no avanzó en el Congreso. Desde entonces, su gobierno ha suavizado algunas medidas de inmigración de Trump y endurecido otras, mientras el partido Republicano gana adeptos entre los votantes hispanos.
Las autoridades han seguido aplicando las restricciones de salud de la pandemia conocidas como Título 42 que permitían la rápida expulsión de migrantes que solicitaban asilo en Estados Unidos, aunque está previsto que esa medida expire el 11 de mayo. La Casa Blanca de Biden también estudia ubicar a familiar migrantes en centros de detención mientras se tramitan sus peticiones de asilo, algo que hicieron los gobiernos de Obama y Trump.
Gil Kerlikowske, que fue responsable de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus iniciales en inglés) durante el gobierno de Obama, dijo que “muchas cosas se están concretando a la vez”, como el posible final del Título 42, un aumento en el número de migrantes suramericanos que cruzan los peligrosos bosques del Tapón del Darién entre Colombia y Panamá, y unas elecciones presidenciales en 2024 que aumentan la presión política.
“Tras dos años y medio de (este) gobierno, en realidad no ha habido ningún anuncio sobre cuál es nuestra política de inmigración”, dijo Kerlikowske. “Aprobar leyes es casi imposible. ¿Pero cuál ha sido la política?”.
La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC por sus siglas en inglés) está tan desesperada por conseguir avances significativos que ha empezado a pedir una moratoria total de hasta seis meses en el proceso de asilo de Estados Unidos para calmar la situación en la frontera. Su presidente, Domingo Garcia, dijo que los migrantes saben que son procesados y pueden permanecer en Estados Unidos durante años mientras pelean en los tribunales por conseguir el asilo, y que las autoridades tienen que “cerrar el grifo” para ayudar a las agobiadas ciudades de frontera.
“Necesitamos un reseteo total”, dijo Garcia, que preside la organización latina de derechos civiles más antigua de Estados Unidos. “Creo que la gente en la ultraizquierda se equivoca tanto como los que creen que deben cerrar la frontera y que no pase nadie”.
El gobierno de Biden anunció a principios de enero que permitiría la entrada de hasta 30.000 personas al mes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela durante dos años con autorización para trabajar tras una solicitud en internet. El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, alega que las nuevas normas están diseñadas para debilitar a los cárteles que ayudan a los migrantes a entrar de forma ilegal en Estados Unidos.
“Nuestro modelo es construir rutas legales, seguras y ordenadas para que la gente que llega a Estados Unidos pida asilo y dejar fuera a las organizaciones de contrabando”, dijo Mayorkas hace poco.
Parece estar funcionando, por ahora. En 2022, las autoridades federales detuvieron a migrantes más de 2,5 millones de veces en la frontera sur -incluidas más de 250.000 paradas en diciembre, la cifra más alta jamás registrada-, pero en los dos primeros meses de este año se desplomaron los encuentros con migrantes.
Pero al tiempo que se reducían los cruces, al otro lado de la frontera se acumulaban miles de personas que confiaban en pedir asilo mientras esperaban en México. El incendio del mes pasado en un centro del gobierno mexicano comenzó entre protestas de migrantes que temían ser deportados. Algunos de los que estaban retenidos dijeron que estaban intentando solicitar asilo por internet cuando fueron detenidos por autoridades mexicanas.
Entre tanto, los meses más cálidos suelen coincidir con grandes incrementos en el número de migrantes que llegan a la frontera de Estados Unidos. Y los activistas dicen que Biden ha dado señales contradictorias al seguir aplicando el Título 42 y estudiar la reapertura de centros de detención para familias, algo que incluso líderes demócratas condenan ahora.
“Le instamos a aprender de los errores de sus predecesores y abandonar cualquier plan de aplicar esa política fracasada”, escribieron hace poco Schumer y otros 17 senadores demócratas en una carta a Biden que calificaba las medidas de detención de familias como “moralmente reprobables e ineficaces como herramienta de gestión migratoria”.
Los republicanos han arremetido contra la “crisis de frontera” de Biden y, desde el auge al poder de Trump han ganado votantes en zonas de mayoría latina. Se espera que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, sea la principal alternativa a Trump en las primarias presidenciales republicanas del año que viene. El gobernador envió a migrantes de Texas a Martha’s Vineyard, en Massachusetts, alegando que los demócratas en el resto del país estaban ignorando la presión de los migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos.
En Miami, Nery Lopez estaba entre los activistas que se movilizaron hace poco para oponerse a una ley estatal que castigaría a las personas que transporten a migrantes que estén en el país sin permiso de residencia. Lopez, que ahora tiene 27 años, llegó con cuatro años al país desde México y está protegida de la deportación por el programa de Obama.
Lopez dijo que los activistas contaban con que el gobierno de Biden contrarrestara las duras políticas de inmigración republicanas.
“La gente se siente derrotada. Yo me siento derrotada”, explicó. “Es como si estuviéramos pasando por el mismo ciclo”.
Al menos 29 personas han muerto por los fuertes tornados que han azotado el medio oeste y sur de Estados Unidos.
El número exacto de fallecidos se desconoce y podría aumentar en los próximos días a medida que los servicios de emergencia de los estados más afectados recorren las calles para evaluar los daños y encontrar supervivientes, a veces yendo incluso puerta por puerta.
“CAOS ABSOLUTO” EN UNA SALA DE CONCIERTOS EN ILLINOIS
En el norte de Illinois, los tornados dejaron una escena de «caos absoluto», en palabras del jefe de policía de Belvidere Shane Woody, recoge el Chicago Tribune.
En concreto, los tornados hicieron que colapsara parcialmente el tejado de un teatro donde 260 personas estaban en ese momento asistiendo a un concierto de heavy metal, lo que ha dejado un fallecido y 48 heridos, de los que cinco están en estado grave, según el gobernador de Illinois.
El gobernador, que visitó este domingo los escombros del teatro, alabó la rápida respuesta de los servicios de emergencia y la ayuda que se prestaron los vecinos unos a otros.
“La gente que vive cerca enseguida vino a sacar a la gente de entre los escombros. Y creo que eso es especialmente impresionante”, afirmó Pritzker en una rueda de prensa que fue retransmitida por su página oficial de Facebook.
EL TEMPORAL SE MUEVE HACIA EL NORESTE
En las últimas horas, la tormenta se movió hacia el noreste de EE. UU. y golpeó con especial dureza los alrededores de la localidad de Bridgeville (Delaware), donde la Policía encontró el sábado por la noche a una persona sin vida en una casa especialmente dañada por el temporal, informó la Policía estatal.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, las tormentas podrían continuar durante la próxima semana y volver a golpear con fuerza el martes a los mismos estados del medio oeste y sur de EE. UU. que han sufrido estragos en las últimas horas.
Además, hay riesgo de que se produzcan severas tormentas con rayos este domingo en el noreste de Texas, incluida la ciudad de Dallas, de acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional
Aparte de los daños humanos y de infraestructuras, los tornados han hecho que este domingo estén sin electricidad unos 75.000 hogares en Pensilvania, otros 45.000 en Ohio y más de 21.000 en Arkansas, algunos de los estados más afectados por los fuertes vientos, según los datos de la web PowerOutage.us, que monitoriza este servicio.
President Richard Nixon sits in his White House office, Aug. 16, 1973, as he poses for pictures after delivering a nationwide television address dealing with Watergate. In 1974, Richard Nixon faced possible charges for a wide range of alleged wrongdoing, from bribery to obstruction of justice, when Gerald Ford pardoned him just weeks after he resigned. (Photo: AP/File)
Donald Trump has made history so many times.
The first president without government or military experience. The first to be impeached twice. The first to aggressively challenge the certification of his successor.
Now, he adds another: Even as he hopes to return to the White House in 2025, he is the first former president to be indicted.
The latest line crossed by Trump challenges again the aura of the American presidency, nurtured in the infallibility of George Washington but made human over and over, through scandals born of greed and the abuse of power, corruption and naivete, sex and lies about sex.
Trump is hardly the first president, in or out of office, to face legal trouble.
In 1974, Richard Nixon may well have avoided criminal charges on obstruction of justice or bribery, related to the Watergate scandal, only because President Gerald Ford pardoned him just weeks after Nixon resigned the presidency. Bill Clinton’s law license in his native Arkansas was suspended for five years after he reached a deal with prosecutors in 2001, at the end of his second term, over allegations that he lied under oath about his affair with White House intern Monica Lewinsky.
President Bill Clinton looks on as Vice President Gore addresses members of congress outside the Oval Office after the House of Representatives voted to impeach the president, Dec. 19, 1998, in Washington. (Photo: AP/Doug Mills/File)
Some historians wonder about President Warren Harding’s fate had he not died in office, in 1923. Numerous officials around him would be implicated in various crimes, including Interior Secretary Albert B. Fall, whose corrupt land dealings became known as the “Teapot Dome Scandal.”
In this undated file photo, former President Warren G. Harding. Some historians wonder about Warren Harding’s fate had he not died in office, in 1923: Numerous officials around him would be implicated in various wrongdoings, including Interior Secretary Albert Fall, whose corrupt land dealings became known as the “Teapot Dome Scandal.” (Photo: AP/File)
“The walls were closing in on him,” presidential historian Douglas Brinkley said of Harding.
Trump’s indictment in New York reportedly is linked to how business records were mischaracterized in connection with paying porn actor Stormy Daniels $130,000 in 2016, shortly before Trump defeated Democrat Hillary Clinton for the presidency, to keep Daniels from going public about a sexual encounter she said she had with him years earlier. Trump denies having sex with her.
Former President Donald Trump speaks at a campaign rally in support of the campaign of Ohio Senate candidate JD Vance at Wright Bros. Aero Inc. at Dayton International Airport on Nov. 7, 2022, in Vandalia. Trump, the first former president to be indicted, is scheduled to be arraigned in New York next week. He is not the first president, in or out of office, in legal trouble. (Photo: AP/Michael Conroy/File)
Trump also is being investigated for allegedly attempting to change the 2020 vote results in Georgia, a state he narrowly lost to Democrat Joe Biden, and for his role in the riot at the U.S. Capitol on Jan. 6, 2021, when Trump supporters attempted to stop the congressional certification of Biden as president. Trump has denied any wrongdoing and called the New York investigation “a witch hunt.”
While in office, Trump adopted the view of a Justice Department legal opinion that a president could not be indicted. Once a president leaves office, though, that protection falls away.
Most ex-presidents of the past half-century have led relatively uneventful public lives — creating foundations, delivering lucrative speeches, or in the case of Jimmy Carter, doing abundant charitable works. Nixon’s disgrace scarred him for years, though he eventually reemerged to talk about global affairs and counsel aspiring politicians and potential presidents, including Trump.
The immediate cause of Nixon’s resignation was the discovery of the “smoking gun” — Oval Office tape recordings, initiated by Nixon himself, that revealed he had ordered a cover-up of the 1972 break-in at Democratic National Committee headquarters at the Watergate complex in Washington. By 1974, the scandal had expanded well beyond the initial crime. Many of Nixon’s top aides had stepped down and were eventually imprisoned. Nixon himself was a possible target of the Watergate special counsel.
President Richard M. Nixon points to the transcripts of the White House tapes after he announced during a nationally-televised speech that he would turn over the transcripts to House impeachment investigators, in Washington, April 29, 1974. In 1974, Richard Nixon may well have avoided criminal charges on obstruction of justice or bribery, related to the Watergate scandal, only because President Gerald Ford pardoned him just weeks after Nixon resigned the presidency. (Photo: AP/File)
“There were partisans in Congress and on the special counsel’s staff who would have liked to see Nixon indicted after the resignation — or at least believed that the pardon was premature,” says John A. Farrell, author of “Richard Nixon: The Life,” a prize-winning biography published in 2017. “But the special prosecutor, Leon Jaworski, had consistently chosen to deal with Nixon via the constitutional, impeachment process.”
Farrell notes that Ford’s pardon happened so soon after Nixon stepped down that Jaworski’s office didn’t have time to fully consider charges against Nixon. Ford himself would say that an “indictment, a trial, a conviction, and anything else that transpired” would have distracted the country from more immediate problems.
“This much can be said: Nixon himself was very worried about the possibility (of prosecution), to the point of ruining his health,” Farrell said, referring to Nixon’s battles with phlebitis, the inflammation of veins in the leg. “He mused aloud about how some of the great political writing in history had been crafted in jail cells. His very worried family reached out to the White House, alerting Ford’s aides of the ex-president’s deteriorating condition.”
The administrations of Nixon and Harding were among several defined by scandal, without the president being charged.
Ulysses Grant, the Union general and hero of the Civil War, was otherwise naive about those around him. Numerous members of his presidential administration were involved in financial wrongdoing, from extortion to market manipulation. Grant himself was caught for a more trivial offense. In 1872, during his first term, he was stopped twice for riding his carriage too fast.
This portrait of Gen. Ulysses S. Grant was printed from the original glass plate negatives of Mathew B. Brady. Grant. Grant was otherwise naive about those around him: Numerous members of his presidential administration were involved in financial wrongdoing, from extortion to market manipulation. Grant himself was caught for a more trivial offense, in 1872, during his first term, he was stopped twice for riding his carriage too fast. (Photo: AP/Mathew Brady/File)
“The second time Grant had to pay a $20 fine, but never spent a night in jail,” says historian Ron Chernow, whose Grant biography was published in 2017.
Tragedy may have spared one future president.
In the fall of 1963, Vice President Lyndon Johnson was out of favor in the Kennedy administration and in possible legal danger because his top aide, Bobby Baker, was under investigation for financial dealings and influence peddling. Johnson, with his own history of questionable finances, was denying any close ties to a man he had once claimed to love as a son.
By the morning of Nov. 22, 1963, Life magazine was planning a investigation and congressional hearings were just getting started. But within hours, Kennedy had been assassinated, Johnson sworn in as his successor and interest in the affairs of Baker had essentially ended.
Ecuadorian migrant Klever Ortega, left, and his wife, Cristina Lema, prepare breakfast for their family, Saturday, March. 3, 2023, in Spring Valley, N.Y. Ecuador — long known for remarkably low rates of crime, despite sitting in South America's cocaine heartland — has been struggling economically, fighting higher violence and losing its people in record numbers. Like Ortega and Lema, many are headed to the U.S. (Photo: AP/Eduardo Munoz Alvarez)
Kléver Ortega and Cristina Lema had a good life until COVID-19 crippled Ecuador’s economy.
Ortega was a house-painting contractor and there was work until demand dried up in the pandemic. The entrepreneurial couple launched a pair of food stands. “Then the pandemic hit those, too,” Lema said.
With unemployment, instability and crime rising, they decided to leave for the U.S., following many friends, family and acquaintances.
“We used to hear it in the street: ‘They left. Look who else abandoned their business and took off,’” Lema said. “That’s when we, too, told ourselves, ‘We aren’t earning enough to survive or pay debts.’”
Ecuador — long known for remarkably low rates of crime, despite sitting in South America’s cocaine heartland — is earthquake-prone and has been struggling economically, fighting higher violence and losing its people in record numbers. Like Ortega and Lema, many are headed to the U.S.; the number of Ecuadorians detained near the border with Mexico has spiked.
Ecuadorian migrant Klever Ortega, right, leaves home for a shopping trip with members of his family, Saturday, March. 3, 2023, in Spring Valley, N.Y. Ecuador — long known for remarkably low rates of crime, despite sitting in South America’s cocaine heartland — has been struggling economically, fighting higher violence and losing its people in record numbers. Like Ortega, many are headed to the U.S. (Photo: AP/Eduardo Munoz Alvarez)
Biden administration policies introduced in January have sharply reduced illegal U.S. border crossings by targeting migrants from Cuba, Haiti, Nicaragua and Venezuela and getting Mexico to take them back. Migrants from Ecuador and some other countries don’t face the same hurdles, and are generally allowed to stay in the U.S. while they pursue asylum — part of the piecemeal nature of U.S. immigration policy.
___ This is part of an occasional series on how the United States became the world’s top destination for asylum-seekers. ___
The journey can be perilous. In February, a bus crash in Panama killed dozens of migrants, many from Ecuador, as they plunged off a hillside after crossing the notorious Darien Gap from Colombia. And on Monday, a fire at a detention center in the border city Ciudad Juarez killed at least 39 migrants, almost all from Guatemala, Honduras, Venezuela and El Salvador.
Ecuadorian migrant Klever Ortega, second from right, visits the American Dream mall with his wife, Cristina Lema, second from left, and two daughters, Josselyn, far left, and Danna, 8, Saturday, March. 3, 2023, in East Rutherford, N.J. Ecuador — long known for remarkably low rates of crime, despite sitting in South America’s cocaine heartland — has been struggling economically, fighting higher violence and losing its people in record numbers. Like the Ortegas, many are headed to the U.S.(Photo: AP/Eduardo Munoz Alvarez)
The administration wants to be able to send all migrants back to Mexico if they travel through that country to reach the U.S. border, cross illegally and don’t qualify for exemptions. That proposal, though almost certain to face legal challenges, may be a serious deterrent for Ecuadorians and other non-Mexicans.
In Ecuador, the economy has been further damaged by strikes against government cutbacks. The economic woes fueled a rise first in minor crimes by those who couldn’t get by. Over time, violent crime escalated too — worsened by the country’s proximity to the cocaine trade.
“Violence got so bad that you couldn’t walk peacefully in the street,” Ortega said at his family’s new apartment in Spring Valley, New York, where they arrived last year.
Ecuadorians dominated the mix of migrants detained by Mexico for the first time in January, according to the Washington Office on Latin America. The reports from Mexico of migrants detained near the border provide some of the best data on the country of origin of those headed to the U.S. — typically a mix of Mexicans, Venezuelans and Central Americans.
On the U.S. side, officials stopped Ecuadorians 12,000 times at the border in November, about triple the number three months earlier and nearly 20 times the number from the same period last year, U.S. Customs and Border Protection figures show.
Like many migrants, Ecuadorians typically followed the pattern of single men moving first to establish a foothold. Now, many of the Ecuadorians migrating to the New York area are families. CBP figures show that families with children have grown to about 60% of arrivals, from 15% in fiscal year 2020.
Ecuadorian migrant Klever Ortega, left, checks his phone as he visits the American Dream mall with his wife, Christina Lema, second from right, and two daughters, Josselyn, center, and Danna, 8, Saturday, March. 3, 2023, in East Rutherford, N.J. Ecuador — long known for remarkably low rates of crime, despite sitting in South America’s cocaine heartland — has been struggling economically, fighting higher violence and losing its people in record numbers. Like Ortega and his family, many are headed to the U.S. (Photo: AP/Eduardo Munoz Alvarez)
The relative ease of current migration is fueling that increase, said Diana Loja, Sleepy Hollow’s liaison to the Latino community.
“It used to take months to get here. Now it takes days,” she told The Associated Press as she drove through Sleepy Hollow, pointing out home after home rented by Ecuadorians. Half of the village’s 10,000 people are Latino, with the majority hailing from Ecuador, according to census data.
By some estimates, Sleepy Hollow — about an hour from midtown Manhattan — has the most Ecuadorians per capita in the U.S.
In nearby Spring Valley, Ortega and Lema live in a ground-floor apartment. Last May, they took 26 days to travel from Quito to New York. They remember nearly drowning in a river in Nicaragua, mother and daughter struggling to stay afloat on a raft fashioned of empty plastic bottles. Today, Ortega does repair work in a local pizzeria. Lema makes potatoes, chicken and other food for a restaurant.
In recent years, Loja said, Ecuadorians considering their own migration see a growing number of people to follow in the New York area: “They start to see their neighbors, their friends, their own families.”
Like many migrants, Ecuadorians have stayed closely abreast of migratory rules that allow them to travel to nations on the route to the U.S. Until last year, some 45,000 Ecuadorians had traveled to Nicaragua, which had no requirements for Ecuadorian travelers. Mexico also was an easy destination for Ecuadorians, until September 2021.
Ortega and Lema said they started their trip by paying a smuggling network $8,500 a person and tried to travel to Nicaragua, but were turned down because they didn’t have the right documents. The network flew them to Panama, where they boarded buses to Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala and Mexico. They crossed the Rio Grande into the U.S. and took a bus to New York.
Pedestrians pass food tents attended by a Ecuadorian vendors, Monday, Feb. 27, 2023, in the Queens borough of New York. Ecuador — long known for remarkably low rates of crime, despite sitting in South America’s cocaine heartland — has been struggling economically, fighting higher violence and losing its people in record numbers. Many are headed to the U.S. (Photo: AP/Eduardo Munoz Alvarez)
Ortega and Lema plan to apply for asylum with their 7-year-old daughter, Sofia, in federal court in Manhattan in June.
The factors that drove them to the U.S. continue to drive thousands more Ecuadorians north, although some are waiting in Mexico for the latest U.S. migration-rule tightening to pass, said Dr. Fredy Rivera, a security analyst at the School of Latin American Social Science in Quito.
“Many people are still in Mexico,” he said of a dip in CBP figures in recent months from the latest record highs. “It’s temporary.”
For Ortega, their journey will pay off when their daughter has a better life than she would in Ecuador, where the family sees no sign things will improve anytime soon.
“That was my dream, is my dream,” he said, “For her to get an education here. It’s for that that we came here.”
Vice President Kamala Harris addresses youth gathered on Black Star square in Accra, Ghana, Tuesday, March 28, 2023. (Photo: APMisper Apawu/File)
Vice President Kamala Harris may have traveled halfway around the world to reach this corner of Africa, but she was welcomed as a “daughter of our own country” when she sat down with Zambia’s leader.
The visit, President Hakainde Hichilema said, was “like a homecoming.”
It was a reference to a childhood trip to Zambia when Harris’ grandfather worked here, but she heard similar refrains throughout her weeklong trip to Africa that ended Saturday.
In Ghana, President Nana Akufo-Addo told Harris “you’re welcome home.” In Tanzania, a sign in Swahili told Harris to “feel at home.”
The greetings were a reflection of the enduring connections between the African diaspora in the United States and Africans themselves, something that America’s first Black vice president fostered during her trip. Although her historic status has led to extreme scrutiny and extraordinary expectations in Washington, it was a source of excitement over the past week.
“She is the ambassador we need at the moment,” said Tracy Sharpley-Whiting, who chairs African American and Diaspora Studies at Vanderbilt University. “That’s a joyous thing.”
Harris’ background did not spare her from difficult conversations about U.S. foreign policy and she was pressed in Africa about visas, private investment and funding to deal with climate change. There’s also skepticism over whether the United States will follow through with its commitments and over its attempts to rival China’s own influence in Africa.
But at every stop, Harris was warmly embraced.
Vice President Kamala Harris laughs during a state banquet in Accra, Ghana, Monday, March 27, 2023. (Photo: AP/Misper Apawu)
“Kamala Harris! Kamala Harris!” young girls shouted on the tarmac when she landed in Lusaka on Friday. She approached them with her hand on her chest in gratitude. “The VP is here! The VP is here!”
The last week produced none of the unfortunate viral moments that dogged Harris on previous foreign trips, such as when she laughed off a question about visiting the U.S. border with Mexico or when she said the U.S. had an “alliance with the Republic of North Korea.”
Instead, the trip to Africa was largely overshadowed by a cascade of U.S. news, including a school shooting in Nashville, Tennessee, and the indictment of former President Donald Trump.
But anyone tuning in would have seen Harris hanging out with actor Idris Elba and actor-singer Sheryl Lee Ralph at a recording studio in Accra, Ghana’s capital, or collecting business cards from young entrepreneurs in Dar es Salaam, Tanzania, or walking through rows of peppers at a farm outside of Lusaka. Sometimes she felt comfortable enough to discard her prepared remarks, a rarity for a politician who sticks closely to the script in Washington.
Although Africa remains a poor continent with almost half the population lacking access to electricity, Harris’ itinerary was aimed at portraying it as young, dynamic, innovative — and primed for American business opportunities, particularly with leaders from the diaspora.
The most glamorous event was a state banquet at the Ghanaian presidential palace known as the Jubilee House, where Black American celebrities, business people and civil rights activists gathered.
In her toast, Harris paid tribute to attendees who “represent the glorious beauty of the African diaspora” and she spoke about “our shared destiny.”
Akufo-Addo, the president, honored Harris with a local touch.
“Since you were born on a Tuesday, I’m sure you would not mind the Ghanaian name Abena, the Akan name for all Tuesday born females, to your name,” he said.
Raising his glass, Akufo-Addo toasted “the honorable Kamala Devi Abena Harris.”
Marc Morial, president of the National Urban League, said there was a “festive and family” atmosphere to be there with the first Black vice president in U.S. history.
“It’s a moment of pride,” he said. “And it’s a moment of opportunity.”
The trip could be Harris’ last foray overseas before the 2024 campaign begins in earnest. President Joe Biden is expected to announce his reelection run, and Harris will be a prime target for Republican attacks.
Some of that is the result of Biden’s age — he would be 82 when starting a second term in 2025 — and Harris’ status a heartbeat away from the presidency.
But like President Barack Obama before her, Harris has faced racism and questions when it comes to her heritage.
Her father was born in Jamaica, where most Black citizens trace their heritage to Africa through the slave trade, making it likely that Harris’ own ancestors were enslaved.
Her mother was born in India, and the vice president was raised in California, contributing to a multicultural background that defies easy characterization. (It was her mother’s Indian father who worked in Zambia decades ago, helping to settle refugees in the newly independent African country.)
But Harris wrote in her book, “The Truths We Hold,” that her mother was clear-eyed about what it meant to raise two daughters in the United States. “She knew that her adopted homeland would see Maya and me as black girls, and she was determined to make sure we would grow into confident, proud black women,” Harris wrote.
Harris wrote that when she arrived at Howard University in Washington, a predominantly Black institution that has educated generations of Black political and cultural leaders, she thought, “This is heaven.”
“There were hundreds of people, and everyone looked like me,” Harris wrote. “The campus was a place where you didn’t have to be confined to the box of another person’s choosing.”
Harris was San Francisco’s district attorney while Obama was running for president, and she defended him when his racial identity was questioned. He’s the son of a white American mother and a Kenyan father, and he spent part of his youth in Indonesia.
She told the San Francisco Chronicle that Obama “is opening up what has been a limited perspective of who is an African American.”
“We are diverse and multifaceted,” Harris said. “People are bombarded with stereotypical images and so they are limited in their ability to imagine our capacity.”
Vice President Kamala Harris lays a wreath at Cape Coast Castle in Ghana, Tuesday, March 28, 2023. This castle in was one of around 40 «slave castles» that served as prisons and embarkation points for slaves en route to the Americas. (Photo: AP/Misper Apawu/File)
Harris faced the same strain of commentary during her own presidential campaign in 2020.
“I think they don’t understand who Black people are. I’m not going to spend my time trying to educate people about who Black people are,” she said in a radio interview at the time.
The relationship between the African diaspora and Africans on the continent has been complicated by the history of slavery. African Americans often aren’t sure of their roots because their ancestors were kidnapped and traded. According to the vice president’s office, Harris hasn’t traced her heritage back here, either.
Nevertheless, Sharpley-Whiting said the bond to Africa remains strong for many Black Americans.
“They recognize it as the place where their ancestors started, and they recognize the resilience of those ancestors,” she said.
Harris confronted that history when she visited Cape Coast Castle in Ghana, one of dozens of forts in West Africa where enslaved Africans were imprisoned and then loaded onto ships bound for the Americas. The Caribbean — including Jamaica — was one of the destinations.
“I’m still processing a lot of it,” she told reporters the following day. She lingered on the experiences of pregnant women who were imprisoned there — their babies were taken from them and the women were sent off across the ocean.
“The brutality, the inhumane treatment of human beings is profound,” she said. “And the lasting trauma of that cannot be denied.”
But she soon turned to another topic when asked what she wanted Black Americans to take away from her trip to Africa.
The message, she said, wasn’t just about “how the diaspora came to be.”
It’s about “the resilience, the strength, fortitude, the brilliance, the excellence.”
Un hombre observa un mural con fichas de personas desaparecidas, el 31 de marzo de 2023, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara, en Jalisco (México). (Foto: EFE/Francisco Guasco)
Guadalajara, México.– Los niños mexicanos que enfrentan la desaparición de sus padres o familiares quieren salir a las calles y buscarlos sin importar su edad, dijo a EFE el periodista David Santa Cruz, director del documental “La niñez buscadora”, que retrata esta crisis en México.
«Que escuchen de viva voz de estas niñas, niños y adolescentes que digan sé lo que pasa, tengo derecho a ser informado y a participar», dijo en entrevista tras presentar el cortometraje en la ciudad mexicana de Guadalajara.
Los menores de edad, apuntó, «necesitan buscar, es una necesidad psicológica, una necesidad personal, no hablar de esto desarticula el núcleo familiar”.
El periodista y director del documental “La niñez buscadora” David Santa Cruz (c-d), habla, el 31 de marzo de 2023, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (México). (Foto: EFE/Francisco Guasco)
EL IMPACTO DE UNA CRISIS HISTÓRICA
México vive una crisis de desapariciones tras superar el año pasado la cifra histórica de más de 100.000 personas no localizadas desde que hay registro, que hasta marzo contabilizaba casi 112.000.
Además, hay más de 50.000 cuerpos sin identificar en los servicios forenses del Estado.
En este contexto, Santa Cruz se dio a la tarea de recabar los testimonios de menores de edad que buscan a sus padres, sus madres, tíos o hermanas en diferentes estados del país.
El periodista descubrió que los niños suelen no tener acceso a información porque sus familiares cercanos consideran que puede afectarlos emocional y psicológicamente.
“Nos dimos cuenta de nuestro adultocentrismo y de que siempre vemos a las niñas y a niños como si no se dieran cuenta de nada, también porque caemos en cuenta de que había niñas y niños buscadores», afirmó.
«O sea que si hay más de 110.000 personas desaparecidas (en el país) hay hijas, hijos, sobrinos, sobrinas o personas conocidas que están en duelo”, ahondó.
El periodista y director del documental “La niñez buscadora” David Santa Cruz, habla en una entrevista con EFE, el 31 de marzo de 2023, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (México). (Foto: EFE/Francisco Guasco)
NIÑEZ CONSCIENTE DE LA VIOLENCIA EN MÉXICO
El documental ganó en noviembre pasado el Premio Rostros de la Discriminación “Gilberto Rincón Gallardo” y muestra cómo las niñas y niños tienen plena conciencia del problema de las desapariciones forzadas en México.
En las imágenes es posible ver a los menores de edad participando en las marchas de protesta de colectivos de búsqueda.
Niños y adolescentes no dudan en tomar el pico y la pala para salir a tratar de encontrar a sus familiares en las miles de fosas clandestinas que hay en el territorio mexicano.
“Las niñas y niños estuvieron allí todo el tiempo, presentes, gritando consignas, pintando mantas, están ahí todo el tiempo, pero como adultos los invisibilizamos. De esa observación decidimos hacer el documental, de ver que niñas, niños y adolescentes están ahí presentes y tienen el derecho a ser informadas e informados”, concluyó.