Tiempos de censo y elecciones

Pulso Comunal

Con esta edición comenzamos una labor periodística enmarcada en el sentir y vibrar de la comunidad puertorriqueña y latina aquí en Filadelfia.  Trataremos temas que irán desde eventos locales de impacto como también asuntos políticos, sociales, culturales y teológicos que viven en el diario respirar de nuestra gente. 

Hoy trataremos dos temas que van unidos al latir de nuestra comunidad: el censo y las elecciones de noviembre 2020.  Empezamos por lo más inmediato.  Es “vox populi” el tema del censo.  Sin embargo, es poco lo que muchos entendemos del asunto. 

A manera de un repaso corto, sepamos que este proceso de contar la gente comenzó en 1790 y es un mandato constitucional, que cada 10 años se haga un censo nacional (Artículo 1, Sección 2). Por lo cual responder al censo es un mandato de la ley.  El propósito del censo es contar a cada individuo y dónde radica. Con esta información se determina la representación en el Congreso de cada Estado. 

La ciudad de Filadelfia recibe más de $3 billones en fondos federales anualmente.  Estos fondos son esenciales para el funcionamiento de los programas sociales de la ciudad.  Si el conteo del censo no refleja la población real de nuestra ciudad, cantidad de programas sociales y médicos serían afectados (Medicaid, SNAP, programas de almuerzo, becas para educación especial, Sección 8, las becas universitarias, dinero para construir y reparar las autopistas que serpentean la ciudad.)  Por cada residente que no sea contado la ciudad (nosotros) perderá $2,100  dólares por los próximos 10 años.

Con la información del censo, también se hacen estudios para analizar y predecir los cambios demográficos en la ciudad.  Por esto, es de suma importancia que se cuente todo el mundo, no importa que sea documentado o no.  De no tener un conteo exhaustivo, tendremos serios problemas con los servicios sociales, pues el dinero asignado no reflejará la cantidad de población a la que se sirve.  De ahí la importancia de que seamos contados todos los latinos en Filadelfia; más importante aún, nos abre la posibilidad de desarrollar iniciativas legislativas que nos ayuden a tener una mejor y mayor representación en los cuerpos de poder, como lo son el Consejo de la Ciudad, la Asamblea legislativa del estado y el Congreso de la nación. ¡Hay que contar hasta al gato!

Esto nos lleva al tema de las elecciones de noviembre del 2020.

Estas próximas elecciones presidenciales serán la plataforma que marcará un nuevo devenir político en la comunidad latina en las próximas décadas.  Se estima que hoy hay alrededor de 60 millones de latinos en los Estados Unidos, casi una quinta parte de la población nacional. A diferencia de las décadas anteriores, hoy día tenemos mucho más latinos que se han hecho ciudadanos estadounidenses y mucho más latinos que dominan el inglés. 

En las elecciones de mitad de cuatrienio se dio una situación sin precedentes.  Tuvimos 6 triunfos históricos: la puertorriqueña Alexandria Ocasio-Cortez se convirtió en la mujer más joven en la Cámara de Representantes federal; Verónica Escobar y Sylvia García, de descendencia mexicana, son las primeras mujeres latinas en representar a Texas también en la Cámara de Representantes. Jesús “Chuy” García y Debbie Mucarsel-Powell son los únicos dos latinos en la Cámara de Representantes que nacieron fuera de EE.UU; en México y Ecuador, respectivamente. Antonio Delgado, de descendencia puertorriqueña, es el primer afroamericano y latino en representar el distrito 19 de Nueva York en la Cámara de Representantes federal. 

Seis victorias sin precedentes.  Eso nos muestra el increíble potencial político que tiene la comunidad latina en este País. A su vez esto nos debe activar para asumir el rol histórico que tenemos aquí en Filadelfia y en todo el estado de Pennsylvania. 

Digo esto porque, en cuanto a lo que respecta en Filadelfia, todavía no hemos avanzado mucho en el plano político en la ciudad. El censo de 2010 arrojó que la población total de Filadelfia fue de 1.526.006 millones.  De ese número, un 14.5 por ciento es latino. Sin embargo, solo contamos con un concejal (María Quiñonez) y dos representantes estatales (Ángel Cruz y Danilo Burgos). Somos el 14.5 por ciento de la población y no contamos con la representación debida.  Pagamos impuestos a la ciudad y al estado y no tenemos visibilidad proporcional.

Los puertorriqueños somos el grupo latino de mayor presencia demográfica en Filadelfia. Nuestra participación electoral está muy por debajo del potencial que tenemos. Por el bienestar de nuestras futuras generaciones, tenemos que sacudirnos de esa parálisis social que lo único que logra es hacernos cada vez más invisibles.  Los líderes políticos y sociales tenemos que también sacudirnos y dejar esas guerritas personales que solo llevan a un mayor distanciamiento de la participación electoral y política de nuestra comunidad. 

Tenemos los números y el potencial para cambiar nuestras realidades políticas y sociales, pero necesitamos la voluntad, el garbo, la humildad para desprendernos de nuestros egos y asumir el rol histórico que estamos llamados a vivir. Ese es el reto.Lugomed@gmail.com

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