Luis Zúñiga es analista político y exdiplomático.

La Asamblea de la Resistencia Cubana acaba de obtener un importantísimo reconocimiento en Europa mediante la invitación extendida a su secretario general, Orlando Gutiérrez-Boronat, para participar en la celebración del Día Nacional de Ucrania, en Kiev.

La sola invitación para ser parte del importantísimo grupo parlamentario europeo “UNITED4UKRAINE” (Unidos para Ucrania), integrado por los presidentes de los comités de política exterior de sus respectivos parlamentos, le otorga a la Asamblea de la Resistencia Cubana un reconocimiento nunca antes logrado por el exilio cubano.

Gutiérrez-Boronat aprovechó la oportunidad de hablar ante el parlamento ucraniano para presentar la propuesta de que los fondos que la Unión Europea le envía a la dictadura cubana, y que ayudan a su financiamiento, sean enviados a Ucrania para ayudarla en su defensa. Una iniciativa lógica y difícil de rechazar para una Europa desgastada económicamente por cuatro años de ayuda masiva para sostener las defensas militares de Ucrania.

Nuevamente, el secretario general de la Asamblea denunció la participación criminal del régimen castrista en la guerra de agresión contra Ucrania enviando miles de mercenarios cubanos. Es un hecho que la prensa europea, en su mayoría de izquierda, ha silenciado y obviado esa despreciable alianza entre la dictadura en Cuba y el régimen de Vladimir Putin en Rusia y el envío de mercenarios.

Estratégicamente, estas verdades expuestas, no solo ante el parlamento ucraniano, sino ante los líderes de política exterior de los países europeos, tiene una singular significación para la causa por la libertad de Cuba. No se puede ignorar que los países europeos han sido los más grandes concesionarios de créditos y de programas de colaboración con el régimen castrista.

En este preciso momento en que Estados Unidos está involucrado, más que nunca antes, en ponerle fin al régimen castrista, la participación europea cortando sus envíos de fondos y la extensión de créditos, puede significar el golpe definitivo para la dictadura.

Los esfuerzos de la Asamblea de la Resistencia Cubana han sido parte importante para que el Parlamento Europeo exigiera a la Comisión Europea el fin del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación de la Unión Europea con Cuba, que se le prohibiera el acceso de los funcionarios castristas a las sedes del Parlamento Europeo y que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa designara al régimen comunista de Cuba como “Estado Patrocinador del Terrorismo”.

Este aislamiento en Europa, donde antes los representantes de la dictadura se paseaban como diplomáticos respetados y admirados y conseguían apoyos de todo tipo, significa un severo golpe político y diplomático para esa longeva dictadura que conseguía que su propaganda falsa prevaleciera frente a la verdad.

El reconocimiento político de la Asamblea de la Resistencia Cubana en Europa se suma al que ya ha estado recibiendo en América Latina con su ingreso oficial a la Unión de Partidos de Latino América (UPLA), donde actualmente ocupa una de las vicepresidencias, y con la forma oficial en que su secretario general es recibido por presidentes de América Latina y por embajadores de Estados Unidos en muchos de ellos.

El reconocimiento de su representatividad y los lazos creados con los líderes europeos y latinoamericanos le abren el camino a la Asamblea de la Resistencia Cubana para jugar un rol importante en la creación de un frente internacional que abogue públicamente por el fin de la dictadura cubana y el inicio de una transición en la isla.

* Luis Zúñiga es analista político y exdiplomático.

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