(Foto: Ilustrativa/Amina Filkins/Pexels)

Los niños latinos en Estados Unidos tienen la tasa más alta de sobrepeso y los negros el de obesidad, condiciones vinculadas a la discriminación racial, según un estudio que publicó esta semana la revista JAMA Network Open.

«La vida en un ambiente tóxico, con estrés financiero y discriminación racial cambia el metabolismo», explicó a EFE Adolfo Cuevas, profesor en la Escuela de Salud Pública Global de la Universidad de Nueva York y autor del estudio.

«Aun haciendo ajustes para tomar en cuenta factores como el nivel de educación y el ingreso en el hogar, encontramos que la discriminación racial aparece asociada con un índice de masa corporal (relación entre peso y estatura) elevado», añadió.

Cuevas y sus colegas observaron un contingente de 6.463 niños y niñas, con edades de nueve a 11 años en el primer año del estudio, y de 10 a 12 en el segundo. Los varones fueron el 52,19 % de los participantes.

Los blancos fueron el 59,72 %, los hispanos el 18,15 %, los afroamericanos el 10,51 % y el resto pertenecían a diversos grupos.

Las tasas de niños y niñas con peso considerado saludable fueron del 68,52 % para los blancos, 49,36 % para los hispanos y 49,34 % para los afroamericanos.

Entre los tres grupos los hispanos mostraron la tasa más alta de sobrepeso, con un 28,22 % de los niños y niñas observados, en comparación con el 22,97 % de los negros y el 16,48 % de los blancos.

La tasa más alta de obesidad la mostraron los menores afroamericanos con un 24,3 %, seguidos por los hispanos con 18,16 % y los caucásicos con 6,68 %, señaló el estudio.

«La obesidad infantil es un serio problema de salud pública y es prevalente, de forma desproporcionada, entre los niños de minorías raciales y grupos étnicos», agregó el informe.

«Les preguntamos a los niños si se sentían tratados de forma injusta o negativa por sus pares, maestros o familiares debido a su antecedente étnico. También les preguntamos si no lo habían sentido nunca o si lo habían experimentado a veces o a menudo», indicó Cuevas.

Señaló que una alta proporción de los niños pertenecientes a minorías “dan cuenta de tratamiento injusto por parte de los maestros y otros estudiantes”.

“Hay que considerar si estos niños son más propensos a comer dulces para lidiar con la discriminación», dijo el académico, y añadió que también es probable que los niños que experimentan discriminación racial sean menos propensos a participar en actividades físicas.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la obesidad infantil es un problema grave en Estados Unidos, el cual pone a los niños y adolescentes en riesgo de mala salud.

Las condiciones de salud vinculadas con la obesidad incluyen la alta presión arterial, elevado nivel de colesterol, diabetes tipo 2, problemas respiratorios como asma, y problemas en las articulaciones, entre otras.

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