Fotografía de archivo del cantante puertorriqueño Residente. (Foto: EFE/Óscar Corral)

Miami, EE.UU.- El choque entre Residente, Yotuel y J Balvin regresó el foco a la necesidad de reexaminar instituciones como los Latin Grammy, pero miembros de diferentes áreas de la música latina entrevistados por Efe coinciden en que las recientes nominaciones demostraron que los problemas son muchos y profundos.

«¿Alguien se ha dado cuenta de que no hay casi mujeres nominadas este año en las categorías principales?», expresó uno de los entrevistados, quien prefirió mantenerse en el anonimato, algo compartido por los seis artistas, empresarios y publicistas que accedieron a comentar el tema con Efe.

La consigna en la industria es cerrar filas y bocas. «No quieren echarle más leña al fuego», explicó una publicista. Eso, por supuesto, no quiere decir que todo esté bien.

«Llevamos tres años, bueno más, pero tres años muy activamente en incorporar a la academia miembros de las nuevas generaciones musicales y de géneros que no se veían como lo suficientemente importantes», manifestó un ejecutivo de una disquera independiente asentada en Miami.

En una tesitura similar por denuncia de falta de diversidad se encontraron la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, que entrega los Oscar, o la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), organizadora de los Globos de Oro, que tuvo que prometer este año una «transformación completa» para incrementar la pluralidad entre sus filas.

En Los Latin Grammys poco a poco se va avanzando, pero el proceso es lento y doloroso para algunos artistas, aunque muchos representantes del género urbano – la cantidad más variada en la historia- como Bad Bunny, C.Tangana, Rauw Alejandro, Maluma y Paloma Mami figuran este año en la lista de nominados anunciada la pasada semana.

DESAIRES Y CRÍTICAS

Los problemas con la Academia Latina de la Grabación no son únicos. Sin ir más lejos, la edición en inglés fue duramente criticada este 2021 por haber ignorado completamente el disco del artista canadiense The Weeknd.

La controversia entre los latinos este año se produjo cuando J Balvin denunció qué los premios «buscan a los artistas urbanos para lograr rating (audiencia)», pero no los considera lo suficientemente importantes como para nominarlos ampliamente.

Yotuel respondió agradeciendo las nominaciones a su tema «Patria y Vida», tema con claros tintes de música urbana y que se alzó como un himno en las recientes protestas en Cuba.

Pero Residente, el artista con más premios Latin Grammy de la historia (27), fue más allá y calificó la música del colombiano como «hot dogs’ (perros calientes)», mientras la academia premia más a la «música gourmet».

Después de varios dimes y diretes, Yotuel conversó con J Balvin y concordaron en que «todos tenemos razón», reconociendo los avances en celebrar a la música urbana, pero admitiendo que hace falta mucho más.

Pero lo que es cierto es que la mayoría de los miembros de los Latin Grammys son hombres y algunas poquísimas mujeres que se hicieron en la música cuando la bossa-nova brasileña era lo más sensual en el mercado, el rock en español una gran emoción y el pop orquestado la moda.

La música hecha digitalmente les suena a falsa, las canciones con melodías y letras repetitivas a flojera y los sonidos tropicales a chabacanerías.

Juan Luis Guerra y Rubén Blades, quien será homenajeado este año como persona del año, son la excepción, porque se les considera de «alta sofisticación». Además, se conocen entre ellos desde hace años y muchos son del club que piensan que lo de antes era mejor.

NADA NUEVO

Las críticas a los Latin Grammys por ignorar los trabajos de los artistas urbanos están lejos de ser la primera controversia en torno a la organización que nació en 1989.

Diez años después, surgieron las quejas sobre la percibida preferencia por los artistas de las grandes disqueras. También se les acusó de beneficiar a las producciones de Emilio Estefan, uno de sus fundadores y otros creadores de la organización renunciaron en protesta.

Un año después, Franco de Vita calificó los premios como «falsos y una mentira». Hay muchas más anécdotas, pero lo cierto es que los artistas que podrían haberse quejado de un desaire no han abierto la boca. Uno de ellos es Romeo Santos, quien apenas ha sido nominado una vez en toda su exitosa carrera. Fue en 2018 en la categoría de Mejor disco tropical con «Golden».

Y la única vez que una artista femenina tuvo la distinción de tener la mayoría de las nominaciones fue Shakira en 2006. Este año, Karol G, una de las grandes triunfadoras en las listas de éxitos, apenas tiene una nominación a mejor interpretación de reguetón por «Bichota».

Todo esto le ha caído a Manuel Abud, el nuevo presidente de la organización, sin comerla ni beberla, y el ejecutivo de medios mexicano dio su respuesta a la revista Rolling Stones con la aparente meta de sonar como el único adulto en la mesa.

«Quizá a finales de año evaluemos, veremos lo que la gente está diciendo y cuáles son los puntos más importantes», dijo y dejó claro que cualquier cambio sería «una evolución y no una revolución».

Aun así, puso la luz en la categoría de nuevo artista, donde hay representantes de Argentina, México, Brasil, Colombia, Venezuela, Panamá y la República Dominicana.

«Es muy esperanzador ver allí diferentes géneros, mujeres y mucho talento», subrayó Abud, que tras la polémica dijo a Zona Pop CNN que «siempre hay espacio para mejorar» y el proceso de inclusión de artistas urbanos en la organización sigue avanzando.

Los entrevistados por Efe aplauden la discusión, pero lamentan que con toda la controversia se esté ignorando una realidad grave; el rapero cubano Maykel Castillo (Osorbo) está preso desde julio.

Nominado por «Patria y vida», su situación, aseguran los activistas, es de vida o muerte.

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