El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, aseguró que continuará trabajando para proteger a las comunidades latinas del estado, reducir costos para las familias y respaldar a los candidatos demócratas en las elecciones intermedias de 2026, durante una entrevista concedida al programa Esta Semana, de Univision.
Durante la conversación, Shapiro criticó duramente al presidente Donald Trump por su manejo del conflicto con Irán, al que calificó como “una guerra elegida” que ha generado inestabilidad tanto en Medio Oriente como en Estados Unidos.
Según el gobernador, las consecuencias de ese conflicto ya se sienten en Pensilvania, particularmente por el aumento en el precio de la gasolina.
“Estamos viendo que los precios de la gasolina suben por encima de los cuatro dólares por galón porque Donald Trump entró en esta guerra sin un plan claro”, sostuvo Shapiro. También afirmó que el cierre del estrecho de Ormuz ha afectado el mercado energético mundial y agravado la incertidumbre económica.
El mandatario estatal señaló que las decisiones del presidente han perjudicado a las familias de Pensilvania y acusó a Trump y al secretario de Defensa, Pete Hegseth, de actuar de manera irresponsable.
Shapiro dijo además que las elecciones de medio término de 2026 deben convertirse en un “referéndum nacional” sobre el liderazgo de Trump, al que acusó de promover “caos, crueldad y corrupción”.
El gobernador, quien buscará la reelección este año, destacó que en Pensilvania habrá una contienda clave no solo por la gubernatura, sino también por cuatro escaños en el Congreso y decenas de puestos legislativos estatales.
Shapiro afirmó que trabajará para ayudar a los candidatos demócratas en todo el estado y expresó confianza en que su partido pueda lograr victorias importantes.
“Necesitamos que la gente salga a votar en números récord para expresar su oposición a las políticas de Trump”, dijo.
El gobernador aseguró que el presidente ha afectado negativamente a los pequeños negocios, ha incrementado los costos de vida y ha impulsado políticas migratorias que, a su juicio, han generado miedo entre las familias inmigrantes.
En otro momento de la entrevista, Shapiro habló sobre la relación de su partido con los votantes latinos y reconoció que los demócratas deben seguir acercándose a estas comunidades.
El gobernador señaló que Pensilvania cuenta con una amplia población puertorriqueña, dominicana, mexicana y sudamericana, particularmente en ciudades como Reading, Lancaster y Allentown.
De acuerdo con Shapiro, las principales preocupaciones de los votantes latinos son las mismas que comparten otras familias del estado: el costo de vida, la seguridad y las oportunidades económicas.
Para responder a esas inquietudes, el gobernador destacó que su administración ha reducido impuestos en siete ocasiones, entre ellas recortes para pequeños negocios, adultos mayores y familias con hijos.
Sin embargo, sostuvo que esos esfuerzos se ven afectados por las políticas federales.
“Cada vez que ponemos un dólar de regreso en el bolsillo de alguien, Donald Trump se lo quita con aranceles más altos y con el aumento en el precio de la gasolina”, afirmó.
Shapiro también defendió la estrategia de seguridad pública de su gobierno. Recordó que prometió contratar a 2.000 policías adicionales e invertir en programas de prevención de la violencia.
Según explicó, su administración ya ha destinado 880 millones de dólares a iniciativas de prevención y, como resultado, el crimen violento ha disminuido un 12 % en Pensilvania, mientras que la violencia armada fatal se ha reducido un 42 %.
El gobernador aseguró que los descensos han sido incluso mayores en comunidades con alta población latina.
“Lo que escucho de las familias latinas es que quieren buenas escuelas, comunidades seguras, menores costos y oportunidades de empleo. Eso es exactamente lo que estamos tratando de ofrecer”, señaló.
Uno de los temas centrales de la entrevista fue la preocupación por las redadas y operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Shapiro cuestionó las tácticas utilizadas recientemente por agentes federales en otros estados, particularmente en Minnesota, donde —dijo— personas fueron detenidas o interrogadas únicamente por hablar con acento o por el color de su piel.
El gobernador calificó esas acciones como ilegales y advirtió que destruyen la confianza entre las comunidades inmigrantes y las autoridades.
Ante la posibilidad de que las agencias estatales deban cooperar con el gobierno federal, Shapiro afirmó que su administración trabajará para impedir que ese tipo de operativos se lleven a cabo en Pensilvania.
“Hemos dejado claro a ICE que, si intentan traer esas tácticas a Pensilvania, encontrarán oposición”, dijo. Shapiro agregó que esa oposición vendrá tanto de su oficina como de las agencias estatales de seguridad pública.
“No vamos a tolerar que entren a nuestras comunidades para destruir la confianza que hemos construido con las comunidades latinas y con otros residentes”, afirmó.
El gobernador sostuvo que, hasta ahora, los funcionarios federales de inmigración han entendido el mensaje y no han replicado en Pensilvania las tácticas denunciadas en otros estados.
En el mismo episodio también entrevistaron a Tucker Carlson, un viejo aliado de Trump, que como muchos ahora se oponen a las decisiones de su administración. Aqui el link «Siento pena por Donald Trump»: Tucker Carlson en exclusiva | Esta Semana, episodio 6





