
El máximo tribunal de Massachusetts emitió el jueves una reprimenda pública contra la jueza de una corte de distrito acusada de permitir que un inmigrante escapara de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus iniciales en inglés).
El caso se remonta a 2018, cuando la jueza Shelley Joseph fue acusada de confabularse con el abogado del inmigrante y con un funcionario del tribunal para que el hombre pudiera escapar por la puerta trasera del tribunal después de una audiencia por cargos que incluían posesión de drogas.
La decisión del Corte Suprema Judicial se produce tras la recomendación de reprimenda por parte de un funcionario instructor de la Comisión de Conducta Judicial, quien llegó a la conclusión de que Joseph creó una apariencia de conducta indebida y no cumplió con la ley.
“El contenido de las declaraciones de la parte demandada durante esa conversación, incluida su propuesta de mantener detenido (al inmigrante) por el resto de la noche bajo custodia estatal, y su comportamiento de instruir al secretario para que apagara el sistema de grabación de audio de la sala, crearon una apariencia de conducta indebida en violación de sus deberes”, según el fallo de la Corte Suprema Judicial.
La abogada de Joseph, Elizabeth Mulvey, sostuvo en la audiencia de la comisión el año pasado que el caso se había distorsionado con el paso del tiempo y que todos habían llegado a creer que su clienta “dejó salir por la puerta a un inmigrante ilegal”, mientras la mitad del público pensaba que debía ir a la cárcel y la otra mitad calificándola de “heroína popular”.
Mulvey también argumentó que Joseph había sido vilipendiada por la prensa y que la gente daba la impresión de que “decenas de personas” habían visto a Joseph “bajarse del estrado, escoltar al acusado hasta la puerta, darle un abrazo y desearle buena suerte”.
Mulvey reconoció el jueves que habían sido “ocho años increíblemente largos y difíciles para la jueza Joseph”.
“Estamos agradecidos con el funcionario instructor que asumió esta tarea monumental y complacidos de que sus esfuerzos hayan demostrado que desde el principio se trató de una acusación federal sin fundamento y que fue únicamente obra del abogado defensor involucrado”, indicó Mulvey en un comunicado: “La jueza Joseph agradece a todos los que la apoyaron y espera con impacientemente el poder reincorporarse a sus colegas”.
Se trata de un caso similar al de una exjueza de Wisconsin que fue declarada culpable en diciembre por un cargo grave de obstrucción por ayudar a un hombre a evadir a las autoridades migratorias. El caso ha intensificado un choque entre el gobierno de Trump y las autoridades locales en torno a la amplia ofensiva migratoria del presidente Donald Trump.
Hannah Dugan escoltó a un hombre y a su abogado el año pasado fuera de su sala por la puerta del jurado después de enterarse de que las autoridades migratorias trataban de arrestarlo. El hombre fue detenido fuera del tribunal después de una persecución a pie.
Dugan renunció en enero como jueza del tribunal de circuito del condado de Milwaukee, que había ocupado por nueve años, en medio de amenazas de juicio político por parte de legisladores estatales republicanos, quienes la calificaron de activista. En su carta de renuncia, Dugan afirmó que su procesamiento amenazaba “la independencia de nuestro poder judicial”. El representante republicano Tom Tiffany, un férreo simpatizante de Trump que se postula para gobernador de Wisconsin, había instado a las autoridades a “encerrarla”.
Luego, la jueza federal de distrito Lynn Adelman multó a Dugan con 5.000 dólares en julio pasado, describiendo el caso como una situación en la que una persona por lo demás buena, molesta por las políticas migratorias en este país, tomó una mala decisión en ese momento. Se le evitó pasar tiempo en prisión.
En el caso de Massachusetts, los cargos federales por obstrucción de la justicia contra Joseph fueron retirados en 2022 después de que ella aceptó remitirse a sí misma a una agencia estatal encargada de investigar denuncias de comportamiento indebido por parte de miembros de la judicatura.
Esa agencia, la Comisión de Conducta Judicial, concluyó que Joseph “incurrió en mala conducta judicial deliberada que desacreditó el cargo judicial, así como en una conducta perjudicial para la administración de justicia e impropia de un funcionario judicial”.





