(Foto: Ilustrativa/Pexels)

A solo una semana de las elecciones de medio término, los votantes están tomando sus decisiones finales. Muchos se preguntan qué candidatos abordarán la crisis de acceso económico a los medicamentos que está obligando a millones de estadounidenses a omitir dosis y reducir el consumo de sus medicamentos para ajustarse a sus presupuestos.

Las Big Pharma quieren hacer creer a los candidatos que los precios de los medicamentos no les importan a los votantes. Sin embargo, los datos muestran lo contrario. Es momento de distinguir los mitos que promueven las Big Pharma de los hechos.

MITO: A los votantes no les preocupan los precios de los medicamentos de prescripción.

REALIDAD: El 65% de los votantes afirma que los medicamentos de prescripción se han encarecido durante el último año, y el 76% señala que la postura de un candidato sobre la reducción de sus precios es importante para definir su voto. Una encuesta reciente de KFF respalda estos resultados: aproximadamente la mitad de los votantes considera que es “extremadamente importante” que los candidatos hablen sobre los costos de la atención médica.

MITO: La política de precios de medicamentos de Nación Más Favorecida (MFN, por sus siglas en inglés) no cuenta con apoyo popular.

REALIDAD: El 92% de los votantes apoya exigir que las compañías farmacéuticas alineen los precios de los medicamentos en Estados Unidos con los del resto del mundo mediante negociaciones bajo el esquema MFN. Este respaldo es prácticamente unánime entre republicanos (92%), independientes (91%) y demócratas (93%). Una encuesta realizada en estados clave reveló que apoyar esta política ofrece claras ventajas electorales: el 55% de los votantes sería más propenso a reelegir a un miembro del Congreso que la respaldara, mientras que solo el 5% sería menos propenso a hacerlo.

MITO: Los precios elevados de los medicamentos de prescripción son el costo de la innovación.

REALIDAD: Los votantes no están convencidos de este argumento. El 75% considera que las ganancias de las compañías farmacéuticas son uno de los principales factores detrás de los precios de los medicamentos, frente a solo el 47% que señala a la investigación y el desarrollo. Los estadounidenses tienen claro qué factores y quiénes son responsables de los precios elevados de los medicamentos, y quieren políticas que obliguen a las Big Pharma a rendir cuentas.

MITO: Los precios de los medicamentos no influyen en las decisiones de voto.

REALIDAD: Al decidir por quién votar, existe una diferencia de 38 puntos porcentuales que indica que la disposición de un candidato a reducir los precios de los medicamentos tiene mayor importancia que su afiliación partidista o su postura a favor o en contra de la agenda del presidente Trump. Además, el 73% de los votantes sería más propenso a apoyar a un candidato que haga frente a las compañías farmacéuticas.

No hay que dejarse engañar por los esfuerzos de último momento de las Big Pharma para proteger su influencia en Washington y en los gobiernos estatales de todo el país. Si las campañas evitan abordar estos temas, la industria logra eludir reformas que afectarían sus ganancias. Los votantes han sido claros: quieren precios más bajos para los medicamentos y legisladores dispuestos a hacer frente a la industria farmacéutica para conseguirlo. Antes del 3 de noviembre, todos los candidatos deberían dejar clara su postura ante los votantes.

La Pharmaceutical Reform Alliance (PRA) busca generar conciencia sobre las prácticas contrarias a los intereses de los consumidores por parte de las grandes empresas farmacéuticas (Big Pharma), las cuales están provocando aumentos desmedidos en los precios de una amplia gama de medicamentos esenciales en Estados Unidos. Para más información, visita:  www.pharmareformalliance.com.

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