Orquidea Pamela, emprendedora de origen dominicano radicada en Allentown, está ayudando a residentes locales a convertir sueños de toda la vida en realidad a través de su nuevo negocio, TravelLust.
En un típico día lluvioso en Pensilvania, es común verla con su laptop abierta y una maleta a medio empacar, diseñando itinerarios que van mucho más allá del Lehigh Valley. Los verdes paisajes de Irlanda, los coloridos mercados de Marruecos y las soleadas calles de Barcelona son solo algunos de los destinos que ahora ayuda a explorar a sus clientes.
“Realmente me encantaría viajar a África próximamente”, comenta.
Pamela lanzó TravelLust en enero de 2025 y, desde entonces, ha ayudado a sus clientes a viajar por todo el mundo.
“Quiero demostrarle a la gente que viajar es posible”, afirma.
Nacida en la República Dominicana, llegó a Allentown en 1995, donde ha construido su vida. Ahora, compartir su experiencia como asesora de viajes es una de las formas en que retribuye a su comunidad.
Su pasión por la aventura es evidente. Se ilumina al hablar de playas volcánicas, ruinas ancestrales y nuevas experiencias gastronómicas. No parece haber un rincón del mundo que no quiera descubrir.
“Hay tanto allá afuera, y quiero inspirar a las personas a ver todo lo que el mundo tiene para ofrecer”.
Aunque hoy es una viajera experimentada, comenzó más tarde que muchos. Su primera gran experiencia fue un viaje a Europa para su cumpleaños número 30. Tras visitar más de una docena de países, comenzó a planificar viajes para otros.
Lo que empezó ayudando a familiares a reservar hoteles o armar itinerarios, pronto se convirtió en un servicio personalizado para amigos y clientes, aprendiendo en el proceso a adaptar cada experiencia.
“Cada persona es diferente. Su viaje ideal puede no ser el mismo que el mío”.
Desde familias con presupuestos ajustados hasta viajeros solitarios de lujo, cada viaje representa un reto y requiere un enfoque distinto.
Esa filosofía está en el corazón de TravelLust. Orquidea trabaja de forma personalizada, diseñando cada itinerario con cuidado. Y lo mejor: viajar no tiene que ser costoso.
“Ese es un gran mito”, explica. “Yo gano comisión de los proveedores de viaje, así que mi objetivo es crear la mejor experiencia sin añadir costos extras para mis clientes”.
Mientras sueña con futuras aventuras —“¡quizás un safari!”—, por ahora enfoca su energía en hacer crecer su negocio de manera sostenible.
Como muchos pequeños empresarios, equilibra largas jornadas con incertidumbre, apoyándose en el boca a boca y en sus conexiones comunitarias para expandir su clientela. Además, trabaja como “cage manager” para LVHN, mientras cría a sus tres hijos.
Pero si hay algo que no le falta, es determinación.
Su mensaje para quienes desean convertir su pasión en profesión es claro:
“Lánzate”.






