
Mandatarios europeos afirmaron el lunes que la decisión repentina del presidente estadounidense Donald Trump de retirar a miles de soldados de Estados Unidos de Alemania es sólo la última señal de que Europa debe ocuparse más de su propia seguridad.
El Pentágono anunció la semana pasada que retirará a unos 5.000 soldados de Alemania, pero Trump dijo a los periodistas el sábado que Estados Unidos planea “recortar mucho más”.
Trump no ofreció ninguna razón para la medida, que tomó desprevenida a la OTAN. Pero su decisión se produjo en medio de una disputa cada vez mayor con el canciller alemán Friedrich Merz, quien dijo que Estados Unidos ha sido humillado por Irán en las conversaciones para poner fin a la guerra que lanzó con Israel el 28 de febrero. Trump también ha expresado enojo ante la reticencia de los aliados europeos a involucrarse en el conflicto.
Los mandatarios europeos reunidos en una cumbre en Ereván, Armenia, buscaron tanto restar importancia al impacto de 5.000 soldados menos en Alemania como reconocer que esa decisión supone un empujón favorable para que el continente dé un paso al frente en su papel dentro de la OTAN.
“No veo esas cifras como dramáticas, pero creo que deben gestionarse de manera armoniosa dentro del marco de la OTAN”, declaró el primer ministro noruego Jonas Gahr Støre.
Su homólogo británico Keir Starmer dijo que “tiene que haber un elemento europeo más fuerte en la OTAN, no me cabe duda”.
Las tensiones dentro de la OTAN han aumentado desde que el segundo gobierno Trump volvió al cargo el año pasado advirtiendo que los aliados europeos tendrán que defenderse a sí mismos y a Ucrania en el futuro. Las conversaciones para poner fin a la guerra allí, ahora en su cuarto año, se han estancado en un momento en que Estados Unidos se centra en Irán.
Tomados por sorpresa
«Se ha hablado durante mucho tiempo de la retirada de tropas estadounidenses de Europa», comentó la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas. «Pero, por supuesto, el momento de este anuncio llega como una sorpresa”.
Cuando se le preguntó si cree que Trump está intentando castigar a Merz, Kallas respondió: “No puedo ver dentro de la cabeza del presidente Trump, así que él tiene que explicarlo por sí mismo”.
Merz no asistió a la cumbre en Ereván de la Comunidad Política Europea, que incluyó a alrededor de 30 mandatarios europeos y al primer ministro canadiense Mark Carney.
En un ejercicio militar en el norte de Alemania, el ministro de Defensa del país, Boris Pistorius, dijo que Berlín aún no ha recibido “confirmación oficial de cuándo y cómo se supone que esto va a ocurrir y en qué escala”. La reducción de tropas estadounidenses “no pondrá en cuestión la capacidad de disuasión de la OTAN”, añadió.
En respuesta a las amenazas de Trump durante el último año, los países europeos y Canadá han aumentado su gasto en defensa y los esfuerzos de reclutamiento militar.

La OTAN busca claridad
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también restó importancia a la disminución de tropas estadounidenses en Alemania y reconoció la “decepción” de Estados Unidos por el nivel de apoyo europeo a la guerra contra Irán.
Francia y el Reino Unido han dado a las fuerzas estadounidenses un uso limitado de bases en su territorio para atacar a Irán. España les ha negado rotundamente a las fuerzas de Estados Unidos el uso de su espacio aéreo y de sus bases.
Pero Rutte, que ha defendido el liderazgo de Trump en la OTAN pese a las críticas del presidente estadounidense a la mayoría de los aliados, sostuvo: “Yo diría que los europeos han recibido un mensaje”.
Los aliados europeos y Canadá saben desde poco después que Trump volvió al cargo el año pasado que él retirará tropas de Europa —de hecho, algunas salieron de Rumania en octubre—, pero las autoridades estadounidenses se habían comprometido a coordinar cualquier medida con sus aliados de la OTAN a fin de evitar crear un vacío de seguridad.
Durante el fin de semana, la portavoz de la OTAN Allison Hart indicó que funcionarios de la alianza militar de 32 países “están trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre la postura de fuerzas en Alemania”.
Irán y problemas comerciales
Al tiempo que un frágil alto el fuego se ha mantenido en Irán desde principios del mes pasado, Rutte agregó que las naciones europeas “han decidido preposicionar activos, activos clave, cerca del teatro para la próxima fase”. No dio más detalles.
Los líderes europeos han insistido en que sus países no ayudarán a patrullar el estrecho de Ormuz, una ruta clave del comercio energético, hasta que termine la guerra.
“Si Estados Unidos está listo para reabrir Ormuz, eso es estupendo. Eso es lo que hemos estado pidiendo desde el principio”, dijo el presidente francés Emmanuel Macron. Sin embargo, subrayó que los europeos no están listos para involucrarse en ninguna operación “que no nos parezca clara”.





