El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró la noche del lunes que Estados Unidos está «en proceso» de finalizar una orden ejecutiva que requerirá prueba de ciudadanía para abrir cuentas bancarias en el país, lo que podría afectar aún más a los indocumentados que residen en el país.
En una cena organizada por el medio de comunicación Semafor, Bessent contestó que el decreto «está en proceso» y que no considera que sea la necesidad de facilitar un pasaporte para acceder a servicios bancarios no es «irrazonable».
«¿Por qué no tenemos información de quién está en nuestro servicio bancario?», añadió el secretario del Tesoro, pese a que los bancos tienen ya normas de cumplimiento para conocer a sus clientes.
La orden ejecutiva que prepara la administración del presidente Donald Trump podría disuadir aún más a los millones de inmigrantes indocumentados residentes en Estados Unidos ha utilizar servicios bancarios vitales.
Las nuevas regulaciones también pondrían nuevas limitaciones a las instituciones financieras que podrían verse obligadas a solicitar un pasaporte para abrir una cuenta bancaria, algo que actualmente no es necesario en Estados Unidos.
Mientras tanto, en la Unión Europea normalmente es posible abrir una cuenta bancaria solo con una identificación nacional y no con pasaporte.
En Estados Unidos solo hay unos 183 millones de pasaportes en circulación, comparado con los 342 millones de personas que están residen y están censadas en el país.
Según ha revelado el diario The Wall Street Journal, el nuevo decreto podría limitar la solicitud de un pasaporte para acceder a servicios financieros solo a la apertura de nuevas cuentas.






