Jamin Velez afuera del antiguo Diamond Furniture en la calle J, que actualmente está en construcción para construir el nuevo complejo de apartamentos J-Centrel en Kensington. (Foto por Solmaira Valerio)

Empecé a escribir poesía hace 13 años cuando estaba en la escuela secundaria, pero no fue hasta el noveno grado que mi amor por la poesía realmente creció. Tuve una profesora de inglés maravillosa que realmente nos animó a desarrollar nuestra manera de pensar y siempre nos mostró nuevas formas de expandir nuestros pensamientos acerca de la poesía y cómo experimentamos las palabras que leemos y escribimos. Siempre preferí los poemas en verso libre porque me gustaba que no tuviera que limitarme a las líneas, colocaciones o pausas; fue una manera liberadora de plasmar las palabras en mi cabeza en el papel y darles el significado adecuado sin las restricciones que normalmente vemos con los ensayos o las formas más tradicionales de poesía.

Siempre me sentí incómoda al compartir lo que escribía, porque mis piezas tienden a ser muy personales sobre lo que sucede en mi vida cotidiana y el entorno que me rodea, pero mi maestra realmente me presionó para que saliera de mi zona de confort, intentando nuevos estilos y compartiendo mis piezas. En mis poemas, tiendo a ocultar múltiples significados entre líneas a través de metáforas o imágenes, con la esperanza de evocar el pensamiento. Todos experimentamos el mundo que nos rodea de manera diferente, por lo que, sí mis poemas se interpretan de una forma u otra, no me molesta porque me encanta ver qué ideas o pensamientos le salen a luz para las personas.

Escribo bajo el seudónimo saltxrosetopaz (rosa de sal topacio), que rinde homenaje a uno de mis sonetos favoritos escrito por Pablo Neruda, un conocido poeta chileno y ganador del premio Nobel. En mi seudónimo, veo la sal como las sensaciones agudas y abrasadoras que nos brinda la vida, la rosa como los aspectos suaves y sutiles de la vida y el topacio como una especie de energía estimulante que los seres humanos anhelamos. La línea que influyó mi seudónimo dice:

“No te amo como si fueras rosa de sal, topacio

o flecha de claveles que propagan el fuego … ”

Mis piezas tienden a fluctuar entre esos tres temas. Esta pieza que yo diría cae entre la sal y el topacio. Hay esta energía alrededor de mi comunidad en Kensington que pronto ya no tendremos un lugar aquí mientras Filadelfia continúa aburguesándose. Sin embargo, también evoca este fuego, frustración y dolor a medida que expresamos nuestras preocupaciones y continúan siendo ignoradas por los inversionistas, las agencias de la ciudad y aquellos en posiciones de poder. Mi poema “d i s p l a c e d” (desplazado), muestra metafórica y físicamente los espacios en nuestro vecindario que están creciendo entre nosotros y separando el sentido de comunidad que he encontrado en mi hogar a lo largo de los años. El formato surgió de una conversación con Ivana, una buena amiga mía; mientras discutíamos qué significaba este poema para mí y la forma en que lo leí en voz alta. Espero que usted, como lector, pueda seguir mi proceso de pensamiento y ver lo que estoy tratando de mostrar a lo largo de la pieza mientras experimento que mi vecindario cambia rápidamente ante mí.

D i s p l a c e d, (desplazado)

No me pidas que evoque años de trauma reprimido…

no para una pieza exagerada, donde me citarás equivocadamente o me borrarás.

Al igual que le han hecho a mi casa, pronto los edificios estarán sobre Penn.

No nos busques entonces, cuando ya no es un problema de desigualdad sino de inconveniencias.

No olvide que les permitió la indulgencia;

para destruir mi casa y su carácter,

la lealtad equivocada solo interesado en lo que obtienes de ella.

No importó que el costo fue astronómico

no, no tú los encontraste económicos.

Pequeños apartamentos divididos llenos de amistades superficiales

sin importarle dónde acabaría mi comunidad.

Ovejas siguiendo las voces de los ricos, pensando que serán leales hasta que cambien,

hacia ti más rápido de lo que construyeron esos edificios.

Comunidad reemplazada desde adentro hacia afuera; shifty pitches hasta que te corrompan.

Dominado por palabras amables, sabotaje camuflado, es solo cuestión de tiempo antes de que los apuñalen a todos en la espalda.

Los farsantes del sur se volvieron hacia el norte, quienes no tienen que soportar los sonidos de las perforadoras y los montículos de corrupción.

Ups, ¿Me olvidé de mencionar? Sí, sí: ellos son el rostro de la gentrificación.

Y han confundido equidad con desplazamiento.

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