Residencia en Overbrook Farms contrasta con las de otros vecindarios. (Foto: LRN)

El Concejo Municipal aprobó el pasado jueves 13 una legislación que autoriza $400 millones en bonos para financiar un programa masivo urbano. La Iniciativa de Preservación de los Vecindarios (NPI, por sus siglas en inglés) tiene como objetivo invertir para construir viviendas asequibles, restaurar los corredores comerciales, ayudar a los compradores primerizos de casa, auxiliar a los inquilinos para evitar el desalojo, pagar para reparaciones a hogares existentes, entre otros.

La ley pasó a la oficina del alcalde Jim Kenney para su consideración. El presidente del Concejo, Darrell L. Clarke (5º. distrito), inició este esfuerzo de preservación a gran escala en otoño pasado. La líder de la mayoría Cherelle L. Parker (9º. distrito) lo presentó ante los concejales.

Los ingresos del 1 por ciento del impuesto al impacto del desarrollo y una reducción del 10 por ciento del impuesto predial para los comercios de la ciudad, ayudará a pagar los intereses de los bonos que financiarán esta iniciativa. Se espera que el impuesto al impacto del desarrollo produzca entre $9 millones y $11,7 millones por año, de acuerdo con las proyecciones del personal de presupuesto del Concejo. La reducción al impuesto comercial debería generar un estimado de $83 millones en ingresos para los servicios urbanos y escuelas para la década siguiente. También se espera que este programa de preservación de los vecindarios impulse más la actividad económica, generando $71 millones en nuevos ingresos fiscales durante los primeros cuatro años.

Para reducir disparidades 1
Edificios abandonados podrían ser reparados para viviendas. (Foto: LRN)

La concejal Parker anticipa que esta legislación generará cerca de medio billón de dólares que tendrán un impacto positivo en la vida de los residentes más vulnerables que han sido afectados por COVID-19. “Ayudará a los que están en la pobreza y evitará que los marginados tengan una peor situación y ayudará a los pequeños comerciantes que necesitan ayuda ahora”, puntualizó la funcionaria.

El programa NPI fue concebido para abordar las crecientes disparidades económicas amplificadas durante la pandemia, incluyendo la necesidad urgente de vivienda más asequible, ayudar a los arrendatarios para que no sean desalojados, así como socorrer a los residentes para no pierdan su vivienda, entre muchas necesidades.

Clarke está consciente de que la pandemia amplificó las disparidades económicas y raciales que existen desde hace mucho tiempo en Filadelfia. “Necesitamos actuar para crear un futuro más equitativo para cada residente y vecindario de la ciudad”, concluyó.

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