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Los aranceles de Trump, del simple castigo a herramienta para controlar la política global

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Fotografía de archivo de contenedores en el puerto de Tianjin (China). EFE/EPA/ANDRES MARTINEZ CASARES

Nueva York.- Al comienzo de su primer año retornado al poder, Donald Trump convirtió los aranceles en los protagonistas de su política económica. En los últimos meses, los gravámenes han dejado de ser solo punitivos, para funcionar como una herramienta coercitiva con la que atraer inversión y apuntalar la economía del país, enfocada, sobre todo, en la carrera por el liderazgo contra China, especialmente en el terreno tecnológico y de materias primas estratégicas.

El mandatario, que se autoproclama «el rey de los aranceles», dio un golpe en el tablero económico global el pasado mes de abril al anunciar gravámenes «recíprocos» sobre las importaciones de casi todos los países del mundo bajo la premisa de reducir el déficit comercial con Washington.

Los principales mercados reaccionaron con fuertes caídas al primer gran golpe de efecto del segundo mandato del republicano, del que ahora se cumple un año, pero con el paso de los meses, los primeros acuerdos comerciales revelaron el verdadero sentido de los gravámenes, que van más allá de un simple castigo a sus socios comerciales.

«Los aranceles se entienden en dos niveles. Por un lado están los objetivos declarados, como revitalizar a los fabricantes estadounidenses, recuperar puestos de trabajo en el sector manufacturero y reducir el déficit comercial. Pero la Administración de Trump quiere utilizarlos y, sobre todo, la amenaza de imponerlos, para inducir un comportamiento en otros. Para influir en la política mundial», aseguró a EFE el economista Robert Blecker.

El último ejemplo se vivió este mismo fin de semana cuando Trump amenazó con aranceles a los ochos países europeos y miembros de la OTAN que enviaron tropas a Groenlandia para proteger la soberanía de la isla.

El mandatario aseguró que estarán vigentes “hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia» pero se abrió a negociar con las naciones afectadas.

Además, Blecker añade que para el mandatario existe un objetivo más con los gravámenes: «reforzar su propio ego y poder porque él decide cuál es el acuerdo».

«Le encanta que las empresas estadounidenses, los líderes empresariales o los gobiernos extranjeros tengan que venir a humillarse ante él y ofrecerle cosas para obtener favores», apuntó.

Por su parte, Alton Worthington, profesor de economía de la Gerald F. Ford School de la Universidad de Míchigan, duda que los aranceles vayan a traer beneficios, al crear una barrera económica entre EE. UU. y los mercados globales.

«Historicamente, la autarquía no ha producido los beneficios macroeconómicos que suelen prometer sus defensores», declaró.

El retorno del bilateralismo

Con su política arancelaria el mandatario ha demostrado que se mueve más cómodo en el bilateralismo (algo acorde con su filosofía basada en «El arte del trato» en los negocios), que en el terreno del multilateralismo.

La mayoría de los pactos que ha ido alcanzando con otros países para quitar o reducirles los aranceles han sido bilateralmente y completamente adaptados a la situación de cada uno o más bien al beneficio que podía obtener de cada uno.

«Quieren llegar a acuerdos en los que intercambiar una reducción de aranceles a cambio de cosas que les beneficien», explicó el economista.

Es como si hubiera creado una nueva moneda, con más poder, para dar pie a un trueque global con el que recuperar el liderazgo estadounidense en un momento en el que la carrera con China se estrecha.

Ganar a China como gran objetivo

El lema de campaña de Trump, ‘Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo’, resume el objetivo de la política arancelaria del republicano: ganar a China la carrera por el liderazgo global, sobre todo, en el terreno tecnológico, en el que el gigante asiático amenaza la hegemonía de Washington.

El mandatario busca atraer inversión y fortalecer la producción nacional de componentes estratégicos para reducir la dependencia de las cadenas de suministro asiáticas, con lo que puede presionar a Pekín, especialmente en sectores como los semiconductores, la inteligencia artificial o las energías críticas.

«Los aranceles debilitan a EE. UU. en términos de poderío global. No son la herramienta para ganar a China», comentó el economista.

Según él, solo le está sirviendo para «atacar a aliados» y complacer a «dictadores, hombres fuertes y autócratas que no van a ayudar cuando EE. UU. lo necesite».

«No creo que Trump haya solucionado nada. El milagro es que aún no haya causado más daño», concluyó Blecker.

El primer año de Trump: un ataque «sin precedentes» a los migrantes en EE. UU.

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Fotografía de archivo de personas que protestan contra las políticas antiinmigrtantes del Gobierno de Donald Trump en Gainesville, Georgia (EE.UU.). EFE/EPA/ERIK S. LESSER

Austin (EE. UU.)- El primer año del presidente Donald Trump ha estado marcado por un ataque “sin precedentes” contra los migrantes en Estados Unidos, con una política de mano dura que combinó un récord en las detenciones, tácticas cada vez más violentas, restricciones a la migración legal y un uso intensivo de la acción ejecutiva, cuyas consecuencias humanitarias y económicas, advierten expertos, se sentirán durante años.

El año pasado, un total de 622.000 ciudadanos fueron deportados desde el inicio del actual mandato, según datos del Departamento de Seguridad Nacional.

Aunque es una cifra elevada, queda por debajo de las 778.000 repatriaciones del último año fiscal completo del Gobierno de Joe Biden y lejos de la promesa republicana de un millón de deportaciones anuales.

Para elevar los números, la Administración recurrió a medidas duramente criticadas y cuestionadas en tribunales, como la expulsión de migrantes a terceros países. En el primer año, cientos de personas fueron enviadas a al menos 14 países distintos a los de su origen, entre ellos Camerún, El Salvador, Polonia, Ruanda y Sudán del Sur.

Detenciones récord y denuncias de abusos

Las detenciones sí alcanzaron niveles históricos. En promedio, más de 73.000 migrantes permanecieron bajo custodia, cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001. El American Immigration Council advierte que el Gobierno «está encarcelando a cientos de miles de personas —la mayoría sin antecedentes penales— en un sistema de detención severo que hace casi imposible pelear sus casos o lograr la libertad».

Organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y Amnistía Internacional han calificado de «inhumanas» las condiciones en los centros, con denuncias de hacinamiento y abusos físicos y psicológicos. El 2025 fue el año más mortífero en al menos dos décadas para personas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con más de 30 fallecidos.

ICE: más agentes, más confrontación

Según cifras oficiales, el número de agentes de ICE se duplicó, de unos 10.000 a 22.000, y muchos fueron desplegados en ciudades gobernadas por demócratas como Chicago o Mineapolis.

Diversas ONG han criticado las tácticas violentas y de confrontación directa con residentes. Desde el arranque del segundo Gobierno Trump agentes federales han disparado contra personas en unas 30 redadas, de acuerdo con datos del portal especializado The Trace.

Bajo este nuevo Gobierno del republicano los agentes comenzaron además a usar pasamontañas para cubrir sus rostros y a operar en vehículos sin identificar.

El énfasis en las detenciones derivó en arrestos de personas con ciudadanía o estatus legal: más de 170 ciudadanos estadounidenses fueron detenidos por agentes migratorios, según ProPublica.

 ICE también trasladó los arrestos a cortes de inmigración y oficinas de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), deteniendo a migrantes que acudían a procesos legales, incluidos cónyuges de ciudadanos o personas a punto de naturalizarse.

El Gobierno lanzó una ofensiva para eliminar programas como el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de 11 países —entre ellos Venezuela, Haití y Honduras— y el ‘parole’ humanitario creado durante la Administración Biden. Como resultado, más de un millón de personas que ingresaron legalmente quedaron en riesgo de deportación.

Para el abogado de inmigración Juan Molina, con sede en Houston, estas decisiones generan una paradoja: «Inconscientemente están premiando al que fue ilegal y nunca intentó legalizar su estatus; esa gente tiene más beneficios que la persona que trató de hacerlo de la manera correcta», relató a EFE.

Frontera cerrada y menos cruces

En la frontera, la eliminación de la posibilidad de solicitar asilo (tanto en puertos de entrada como tras cruces irregulares) provocó un desplome de los cruces y detenciones hasta los niveles más bajos en 50 años, con un promedio de unos 9.700 cruces mensuales.

Las medidas se extendieron a la migración legal: con la suspensión de visados de migrante a 75 países, la paralización del programa de refugiados y el fin de la lotería de diversidad y de varios mecanismos de reunificación familiar.

Molina subraya además un componente cultural en el discurso oficial. «Cuando entras a la página de USCIS o a sus redes sociales, hay un énfasis en ‘defender la nación’, en la idea de invasión y de una cultura homogénea, como si esa fuera la realidad del país”, señaló.

Acciones ejecutivas

El Migration Policy Institute (MPI) destaca además el uso intensivo de la acción ejecutiva. Hasta el 7 de enero de este año, Trump ha firmado 38 órdenes ejecutivas sobre inmigración, cerca del 17 % del total emitido en su primer año. MPI estima que la Administración tomó más de 500 acciones migratorias en este periodo.

En su análisis, el centro advierte que el Gobierno «impulsó cambios radicales en la política migratoria, sin precedentes por su amplitud y alcance», que han vuelto a EE.UU. «más hostil» no solo con los indocumentados, sino con migrantes de todos los estatus legales, con impactos que «se sentirán durante años».

Cubano Andy Rubal hace honor al poder curativo de la salsa en “Baila y confía”

Esta imagen de portada publicada por MoonSun Musik muestra el arte de "Baila y Confia" de Andy Rubal. (MoonSun Musik via AP)

 BERENICE BAUTISTA

Para el músico cubano Andy Rubal, a veces basta con un poco de salsa para dejar atrás un mal momento. El título de su más reciente álbum se originó en esta convicción: “Baila y confía”.

Su tercer álbum en solitario llega tras un periodo de grandes cambios personales y una ruptura matrimonial.

“Tuve una gran depresión sin saber que la tenía. Hay seres humanos que la exteriorizan, pero yo tengo dificultad con ese tipo de cosas”, señaló en una entrevista reciente por videollamada desde Nueva York. “Ahora ya hemos pasado ese momento y el disco trata de eso”.

Además de interpretar las canciones del álbum, Rubal estuvo a cargo de la composición y de los arreglos. Tiene como invitado al cantante Alexander Abreu, a quien considera “la bandera de la música cubana”, y al pianista Manolito Simonet en “Cantarle un son”.

“Esa canción, ‘Cantarle un son’, forma parte de un homenaje a Manolito Simonet”, dijo Rubal. “Es un gran pianista, compositor cubano y director de orquesta de Manolito Simonet y su Trabuco, una orquesta que ha hecho bailar a millones de cubanos durante generaciones”.

La grabaron en el estudio de Abreu.

“Alexander aceptó de una manera tan bonita”, señaló. “Fue una cosa milagrosa, porque él lo grabó, puso su voz, no fue nada de esto que hay que pagar, fue natural. Fue él, me regaló su voz, me regaló su arte”.

Otra de sus invitadas es Tania Pantoja en “Contigo viene la felicidad”. Ambos se conocieron cuando Rubal era estudiante de la Universidad de las Artes en Cuba.

“Ella fue a buscarme para que yo le armara su grupo, para que yo fuera el director musical de su orquesta”, recordó sobre ese primer contacto con Pantoja. “Es todo muy rico, con ella es todo muy divertido”.

“Corazón perdido” habla de amar a dos personas a la vez.

“Yo me lo quisiera arrancar (el corazón)”, dijo. “Fue también una etapa de mi vida donde yo me enamoraba de dos mujeres a la vez… Pero bueno, ya sabemos cómo lidiar con eso”.

La salsa está teniendo un auge gracias al interés de artistas urbanos latinos como Bad Bunny y Rauw Alejandro. Rubal ve positivamente este momento.

“Eso nos permite a nosotros, salseros, que toda la gente que no tiene acceso a este género pueda al menos interesarse en esa sonoridad y eso permite que se abra un mercado un poquito más allá del mercado cerrado que tenemos nosotros”, apuntó.

Los padres de Rubal descubrieron que tenía aptitudes musicales desde que era bebé, cuando movía los pies al ritmo de las canciones de telenovelas mexicanas que veían en Cuba. Cuando tenía unos cinco años, comenzó a cantar en su barrio de clase trabajadora como parte de las actividades culturales que se realizaban ahí. En su familia, su padre había tenido cierto acercamiento a la música, pero la había dejado de lado. En el caso de Rubal, decidieron inscribirlo en la Escuela Vocacional de Artes en su natal Santiago de Cuba.

A la par formó parte de la popular banda infantil Baby Salsa, fundada en 1996, con la que llegó a salir en televisión nacional y presentarse en teatros con 5.000 asistentes. Pero no recibía grandes pagos, más bien eran beneficios como poder acceder a las piscinas en hoteles o tener algo de comida en una época de escasez.

“Yo lo veía en esa época como si fuera de manera natural, porque a mí como niño, lo que me interesaba era que me llevaban a las piscinas, a las cosas donde los demás cubanos no podían ir”, dijo sobre cómo vivió su fama a tan temprana edad. “Llenábamos teatros enteros y no veíamos un centavo de nada de eso, era como el pago, era como esos estímulos naturales, sin más”.

La discográfica BMG se aproximó a su grupo y aunque tenían interés en su potencial, no fructificó esta relación. Por otra parte, Rubal comenzó a experimentar cambios en su voz y así terminó su historia con Baby Salsa.

Pero no con la música, continuó estudiando la carrera de piano hasta llegar a la universidad donde hizo una licenciatura en composición clásica.

“Me encerré en mi mundo a estudiar mi piano, estudiar orquestación, en prepararme como músico. Eso también me sanó de todo aquello”, señaló Rubal.

Ya en La Habana conoció a grandes músicos que lo impulsaron a continuar su carrera como Orlando Maraca Valle y Raúl Paz.

Actualmente, Rubal vive en Montreal, Canadá, ciudad a la que llegó hace una década. Su álbum se grabó en Montreal con músicos cubanos y peruanos, metales en Cuba y algunos de los bajos en Estados Unidos.

Los videos de “Baila y confía”, “Déjame vivir” y “Dímelo nawe” están disponibles en YouTube. La tercera es un homenaje a Santiago de Cuba.

“Nosotros para decir amigo decimos nawe”, explicó sobre el argot de su ciudad natal.

Rubal recomendó al público tomarse el tiempo para llenarse de la energía de su álbum.

“Si tú estás en tu casa y estás cocinando. Y de momento tú tienes una preocupación de algo, o te pones una canción de salsa, te pones ‘Baila y Confía’, tratas de cocinar y de fregar y tirar tus pasitos, eso te va a cambiar todo, te cambia todo, te lo puedo asegurar”, señaló.

Why Bernice King sees MLK Day as a ‘saving grace’ in today’s political climate

Bernice King poses for a portrait. (Photo: RRSS)

Against a backdrop of political division and upheaval, the Rev. Martin Luther King Jr.’s daughter said the holiday honoring her father’s legacy comes as “somewhat of a saving grace” this year.

“I say that because it inserts a sense of sanity and morality into our very troubling climate right now,” the Rev. Bernice King said in an interview with The Associated Press. «With everything going on, the one thing that I think Dr. King reminds people of is hope and the ability to challenge injustice and inhumanity.”

The holiday comes as President Donald Trump is about to mark the first anniversary of his second term in office on Tuesday. The “three evils” — poverty, racism and militarism — that the civil rights leader identified in a 1967 speech as threats to a democratic society “are very present and manifesting through a lot of what’s happening” under Trump’s leadership, Bernice King said.

King, CEO of the King Center in Atlanta, cited efforts to roll back diversity, equity and inclusion initiatives; directives to scrub key parts of history from government websites and remove «improper ideology” from Smithsonian museums; and immigration enforcement operations in multiple cities that have turned violent and resulted in the separation of families.

“Everything President Trump does is in the best interest of the American people,» White House spokesperson Davis Ingle said in an email. “That includes rolling back harmful DEI agendas, deporting dangerous criminal illegal aliens from American communities, or ensuring we are being honest about our country’s great history.”

Maya Wiley, president and CEO of the Leadership Conference on Civil and Human Rights, one of the nation’s oldest and largest civil rights coalitions, said King’s words “ring more true today.”

“We’re at a period in our history where we literally have a regime actively working to erase the Civil Rights movement,” she said. “This has been an administration dismantling intentionally and with ideological fervor every advancement we have made since the Civil War.”

Wiley also recalled that King warned that “the prospect of war abroad was undermining to the beloved community globally and it was taking away from the ability for us to take care of all our people.” Trump’s administration has engaged in military strikes on alleged drug-smuggling boats and captured Venezuela’s president in a surprise raid earlier this month.

Bernice King said she’s not sure what her father would make of the United States today, nearly six decades after his assassination.

“He’s not here. It’s a different world,” she said. «But what I can say is his teachings transcend time and he taught us, I think, the way to address injustice through his nonviolent philosophy and methodology.”

Nonviolence should be embraced not just by those who are protesting and fighting against what they believe are injustices, but should also be adopted by immigration agents and other law enforcement officers, she said. To that end, she added, the King Center previously developed a curriculum that it now plans to redevelop to help officers see that they can carry out their duties while also respecting people’s humanity.

Even amid the “troubling climate” in the country right now, Bernice King said there is no question that “we have made so much progress as a nation.” The civil rights movement that her parents helped lead brought more people into mainstream politics who have sensitivity and compassion, she said. Despite efforts to scrap DEI initiatives and the deportation of people from around the world, “the inevitability is we’re so far into our diversity you can’t put that back in a box,” she said.

To honor her father’s legacy this year, she urged people to look inward.

“I think we spend a lot of time looking at everybody else and what everybody else is not doing or doing, and we’re looking out the window at all the problems of the world and talking about how bad they are and we don’t spend a lot of time on ourselves personally,” she said.

King endorsed participation in service projects to observe the holiday because they foster connection, sensitize people to the struggles of others and help us to understand each other better. But she said people should also look at what they can do in the year to come to further her father’s teachings.

“I think we have the opportunity to use this as a measuring point from year to year in terms of what we’re doing to move our society in a more just, humane, equitable and peaceful way,” she said.

Millones preocupados por la perdida de Medicaid en 2026 bajo nuevas reformas federales

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AP/David Goldman/File

Durante 2025 y en la entrada de 2026, Medicaid —el programa de salud para personas de bajos ingresos en EE. UU. UU.— enfrenta los cambios más profundos en décadas, impulsados por nuevas leyes federales, recortes presupuestarios y normas más estrictas de elegibilidad. Estos cambios afectan tanto a los beneficiarios como a los gobiernos estatales, a los proveedores de salud y al funcionamiento general del sistema sanitario del país.

1. Cambios legislativos federales: un nuevo marco para Medicaid

La ley de reconciliación presupuestaria H.R. 1 —parte del llamado One Big Beautiful Bill (OBBBA), firmada por Donald Trump en 2025— introduce revisiones masivas a Medicaid que comienzan a aplicarse en 2026.
Entre los cambios más destacados se encuentran:

✓ Recortes de casi 1 billón de dólares a Medicaid

Estos recortes se justifican como medidas para combatir “fraude y abuso”, pero implican que los estados recibirán menos fondos federales y deberán asumir una mayor parte del costo de la cobertura. Se estima que 1,3 millones de personas quedarán sin seguro solo en 2026, con un aumento progresivo de personas sin cobertura en los años siguientes.

✓ Eliminación o reducción de expansiones del ACA

Los 40 estados que expandieron Medicaid bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare) enfrentarán tasas de financiamiento federal más bajas, lo que afectará directamente a personas con ingresos inferiores a USD 21,000 al año.

✓ Fin de incentivos federales y nuevas restricciones

La OBBBA establece limitaciones sobre cómo los estados pueden financiar su parte del programa y facultades más restringidas para pagar a médicos y hospitales, lo que podría reducir la disponibilidad de proveedores.

2. Requisitos laborales y elegibilidad más estricta

A partir de 2026, gran parte de los beneficiarios adultos sin discapacidades estarán obligados a cumplir un mínimo 80 horas mensuales de trabajo, estudio o servicio comunitario para conservar su cobertura.

Impactos clave:

  • Estos requisitos se aplican a nivel nacional por primera vez.
  • Excepciones limitadas: condiciones médicas graves o cuidados parentales de niños pequeños.
  • Miles de personas con empleos inestables o en situaciones vulnerables podrían perder cobertura.

Historias de vida, como las de pacientes en recuperación de adicciones o de familias con miembros con discapacidades, muestran que estas reglas pueden poner en riesgo los tratamientos continuos y el acceso a servicios esenciales, al añadir más trámites burocráticos.

3. Presiones fiscales para los estados: un 2026 complicado

Los estados ya enfrentaban presiones presupuestarias debido al aumento de costos médicos, la caída de los fondos federales pospandemia y el proceso de “unwinding”, que implicó revisar y depurar millones de casos de Medicaid tras el fin de las protecciones de emergencia.

Con H.R. 1, estas presiones se intensifican, ya que el programa consume un porcentaje creciente del presupuesto estatal sin que los estados tengan plena capacidad de ajustar la elegibilidad o los beneficios.

En algunos estados, las nuevas disposiciones federales obligan a asumir costos adicionales sin recursos equivalentes, lo que podría afectar no solo Medicaid sino también otras áreas de gasto social.

4. Pérdida masiva de cobertura: millones en riesgo inmediato

Múltiples informes advierten sobre un impacto severo en la continuidad de la cobertura:

✓ 3 millones podrían perder cobertura en 2025–2026

Esto se debe al fin de la financiación ampliada que había permitido a nueve estados mantener una elegibilidad más amplia.

✓ Reducción del 90% de financiación federal para la expansión

Con la disminución del apoyo federal, estados como Arizona, Arkansas, Illinois, Indiana, Montana, Nuevo Hampshire, Carolina del Norte, Utah y Virginia enfrentarán recortes automáticos que dejarán fuera a millones de personas.

5. Efectos sobre el sistema de salud completo

Los cambios no solo afectan a beneficiarios, sino también a:

Hospitales y clínicas

  • Reducción de reembolsos y financiamiento
  • Riesgo de cierres en zonas rurales
  • Mayor presión sobre salas de emergencia

Servicios de salud mental y adicciones

  • Pacientes en recuperación perderán continuidad de tratamiento
  • Incremento potencial de crisis de salud pública

Médicos y proveedores

La OBBBA impone restricciones y pagos más bajos, lo que podría:

  • Reducir la disponibilidad de médicos que acepten Medicaid
  • Aumentar tiempos de espera y disminuir acceso efectivo a servicios

Medicaid entra en 2026 enfrentando una reestructuración histórica que combina: recortes masivos, nuevos requisitos laborales, revisiones administrativas estrictas, mayor costo para los estados,y potenciales pérdidas de cobertura para millones.

Los cambios profundizan la brecha entre los estados, tensan los sistemas de salud locales y representan un desafío significativo para familias de bajos ingresos, personas con condiciones crónicas y comunidades vulnerables en todo el país.

Gobernadora de Puerto Rico recuerda que la exgobernadora Wanda Vazquez, que indultó Trump, alegó culpabilidad

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Imagen de archivo de la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González (c). EFE/ Enid M. Salgado Mercado

San Juan.- La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, recordó este sábado que la exgobernadora puertorriqueña Wanda Vázquez alegó culpabilidad y fue convicta por un caso de corrupción relacionado con una donación durante la campaña electoral de 2020, tras la concesión de un indulto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

«Reconozco la facultad del presidente Trump de emitir indultos; no obstante, dicho indulto no cambia la realidad que todos conocemos sobre la alegación de culpabilidad que hizo Vázquez en el caso criminal que se llevó a cabo en su contra», aseveró en un comunicado la mandataria.

A su juicio, «la concesión de este perdón presidencial no borra la gravedad de los actos admitidos, ni silencia el eco de una etapa que resultó profundamente penosa y vergonzosa para Puerto Rico».

«Lo cierto es que se violentó la pureza de nuestros procesos electorales y hasta hubo un reconocimiento de la culpabilidad ante la ley. Este proceso envió un mensaje erróneo sobre la rendición de cuentas que todo gobernante debe al pueblo», añadió González.

Vázquez, quien fue la primera ejecutiva de la isla entre 2019 y 2021, objetó la petición de cárcel de un año que presentó la Fiscalía Federal en Puerto Rico, y la vista de sentencia se ha pospuesto en varias ocasiones. Ahora está pautada para el próximo 29 de enero.

La exgobernadora se declaró en agosto culpable de aceptar promesas de aportaciones de un extranjero para su campaña política, en violación a la Ley Federal de Campañas Electorales.

En este contexto, González remarcó su «firme convicción de que la impunidad no debe ser el norte».

Vázquez, que se convirtió así en la primera exgobernante en ser convicta en la isla, aunque por un delito menos grave, está acusada junto a Julio Herrera Velutini, dueño de Bancrédito International Bank, y al exagente del FBI Mark Rossini, quienes también llegaron a un acuerdo de culpabilidad.

Antes de estos acuerdos de culpabilidad, los tres enfrentaban cargos por conspiración, soborno a un programa federal y fraude electrónico, por los que podían haber sido condenados a un máximo de 20 años de prisión.

Según la acusación formal emitida en su momento, Herrera y Rossini supuestamente pagaron más de 300.000 dólares a asesores políticos en apoyo de la campaña electoral de Vázquez de 2020.

A cambio, la exgobernadora despidió al comisionado de la agencia reguladora de instituciones financieras OCIF, que investigaba al banco de Herrera.

ARCHIVO – La gobernadora Wanda Vázquez habla en una conferencia de prensa en San Juan, Puerto Rico, el 21 de mayo de 2020. (AP Foto/Carlos Giusti, Archivo)

El funcionario que confirmó el indulto indicó que Trump veía el caso como una persecución política y dijo que la investigación sobre Vázquez, una republicana alineada con el Partido Nuevo Progresista y a favor de la estadidad, había comenzado diez días después de que ella respaldara a Trump en 2020. El funcionario no estaba autorizado para revelar la noticia bajo su nombre y habló bajo condición de anonimato.

Pablo José Hernández, representante de Puerto Rico en el Congreso y miembro del principal partido de oposición de la isla, condenó el indulto a Vázquez.

“La impunidad protege y promueve la corrupción. El indulto… debilita la integridad pública, lacera la confianza en la justicia y ofende a los que creemos en el gobierno honesto”, dijo Hernández, demócrata del Partido Popular Democrático de Puerto Rico.

Vázquez fue la segunda mujer en servir como gobernadora de Puerto Rico y la primera exgobernadora en enfrentar cargos federales.

Fue juramentada como gobernadora en agosto de 2019 después de que el exgobernador Ricardo Rosselló renunciara tras enfrentar protestas multitudinarias. Vázquez sirvió hasta 2021, después de perder las primarias del Partido Nuevo Progresista ante el exgobernador Pedro Pierluisi.

Filadelfia se prepara para conmemorar el MLK Day 2026 con eventos, servicio comunitario y actividades culturales

MLK Day
Martin Luther King Jr. (Foto RR. SS.)

Un día para reflexionar y actuar

Filadelfia se alista para celebrar el Día de Martin Luther King Jr. 2026, que se llevará a cabo el lunes 19 de enero, con un fin de semana completo de actividades que comienzan el 17 de enero. La ciudad, reconocida por albergar el evento de servicio más grande del país en honor al legado del Dr. King, ofrecerá oportunidades de voluntariado, programación educativa, eventos culturales y actividades para toda la familia.


Temple University: Centro regional del Día de Servicio

Por primera vez en más de 15 años, Temple University será el principal centro de actividades del Día de Servicio en la región. La universidad ofrecerá una amplia gama de iniciativas orientadas al compromiso cívico y la justicia social:

  • Feria de empleo
  • Feria de salud y bienestar
  • Talleres de participación cívica
  • Entrenamiento de alfabetización para voluntarios del programa Reading Captains
  • Ensamble de “book arks”, pequeñas bibliotecas comunitarias
  • Ensamble de kits de higiene para personas sin hogar

Estas actividades reflejan el enfoque de este año: promover la equidad y la educación como herramientas fundamentales para romper ciclos de pobreza.


Voluntariado en parques y centros comunitarios

El Departamento de Parques y Recreación de Filadelfia también participará con múltiples eventos gratuitos el 19 de enero, sin necesidad de registro previo. Entre ellos destacan:

  • MLK Recreation Center (Cecil B. Moore Ave.), de 10 a.m. a 3 p.m., con acceso a recursos comunitarios, a empleadores y a actividades familiares.
  • Tarken Recreation Center (Frontenac St.), de 10 a.m. a 2 p.m., donde voluntarios ayudarán a limpiar y organizar espacios del centro.
  • Fox Chase Recreation Center (Ridgeway St.), de 10 a.m. a 1 p.m., con un ensamble de “blessing bags” para personas sin hogar.
  • Columbus Square Recreation Center (Wharton St.), de 11 a.m. a 1 p.m., con una colecta de artículos de higiene para adultos mayores.

Museos y cultura: entrada gratuita y programación especial

Mural de Martin Luther King Jr. en Filadelfia, parte del programa Mural Arts Philadelphia. (Foto RR. SS.)

National Constitution Center

El museo ofrecerá entrada gratuita el 19 de enero, de 10 a.m. a 5 p.m., con actividades educativas que incluyen la lectura del discurso “I Have a Dream”, un concierto familiar inspirado en la era de los derechos civiles y una colecta de útiles escolares.

African American Museum in Philadelphia (AAMP)

Del 17 al 19 de enero, el museo presentará eventos bajo el tema “Radical Peace”, que incluyen un brunch plant‑based, la proyección de Selma, actividades artísticas familiares y entrada gratuita el 19 de enero.

Eastern State Penitentiary – “Finding Justice Weekend”

Entre el 17 y el 19 de enero, el histórico penitenciario ofrecerá visitas guiadas y actividades que exploran la lucha por los derechos civiles. El Día de MLK ofrecerá una experiencia inmersiva de dos horas con música, narración y reflexiones históricas.


Concierto Tributo al Dr. King

La Orquesta de Filadelfia celebrará su reconocido Concierto Tributo a MLK el 19 de enero a las 3 p.m. en la sala Marian Anderson Hall del Kimmel Center. El evento es gratuito, pero requiere reservación previa.


Actividades comunitarias y familiares en toda la ciudad

Diversas organizaciones ofrecerán formas adicionales de honrar el legado del Dr. King:

  • West Philadelphia YMCA: actividades familiares de 8 a.m. a 8 p.m., que incluyen cuentacuentos, manualidades, cine y proyectos de servicio.
  • Philabundance: ensamble de mochilas con alimentos en su almacén de Roxborough a las 11 a.m., además de una colecta de alimentos vinculada al concierto de MLK.
  • Joyful Readers (Kensington): pintura de murales escolares y feria de lectura para estudiantes.
  • Justice Fest ‘26 (Chinatown): festival comunitario con música en vivo, historias de activistas y apoyo a iniciativas de derechos de inmigrantes.

Otras actividades destacadas del día

Según la agenda pública de la ciudad, también habrá:

  • Desayuno Anual en Memoria del Dr. King en Crystal Tea Room (8 a.m.)
  • Celebración anual de Frankford (9:30 a.m.)
  • Show de Talento Comunitario en Cobbs Creek (11 a.m.)
  • Día de Servicio en Malcolm X Memorial Park (12 p.m.)

Hunting Park welcomes 2026 with hope, caution, and a desire for stability

The community feels hopeful about 2026. (Photo: Impacto staff)

Despite the intense cold felt on the streets of Philadelphia, the community’s mood reflects a mix of hope and caution as 2026 approaches. Along a route stretching from 5th Street to Olney and Hunting Park, residents’ voices were heard directly as they shared their hopes for how the new year will unfold.

While many agreed that 2026 brings positive expectations, fear remains present. Arrests carried out by ICE in recent months have created an atmosphere of widespread uncertainty, especially within the immigrant community. For this reason, several of those interviewed preferred to remain anonymous.

Well-maintained recreational parks, something families hope continues in 2026. (Photo: Impacto staff)

One of them was Efraín, whom we met while he was waiting for the bus. For him, priorities are clear: “I hope SEPTA continues to improve, that routes are not eliminated, and that fares are not increased. For many of us, public transportation is essential for getting to work and meeting our responsibilities.”

In the same area, Doña María, a resident near 5th Street, expressed her wish that past problems are not repeated:

“I just hope that trash continues to be collected as it should and that last year’s strike becomes a thing of the past. We want stability and basic services that work.”

Jackeline Rodríguez expresses gratitude for food distribution efforts and hopes they continue in 2026. (Photo: Impacto staff)

Jackeline Rodríguez, who participated in Esperanza’s Food Drive at the end of the year, expressed her gratitude and shared her hope that food distribution efforts continue, noting that there is a great need for food assistance in the community.

Empty bus stops reflect fear within the community. (Photo: Impacto staff)

We also spoke with a mother who was taking her child to school, who shared one of the most common dreams among working families: “My hope is to be able to own my own home someday. We work hard, but everything is very expensive.”

Buses are filled with passengers from the early morning hours. (Photo: Impacto staff)

Between bus stops some filled with passengers and others completely empty, creating a striking contrast and closed businesses that have yet to recover, the general sentiment points in the same direction: that this year will bring greater economic stability. Many expressed their desire to earn more income, maintain the benefits they currently have, and avoid the financial pressure that defined 2025.

Streets left deserted due to fear, though residents believe this will soon come to an end. (Photo: Impacto staff)

Thus, amid the winter cold and the daily wait on Philadelphia’s streets, the community begins 2026 with the hope of a fairer year, real opportunities, and no setbacks that could put their well-being at risk.

The prelude to the expansion of an empire or the beginning of its end?

U.S. President Donald Trump addresses the media as he boards Marine One on the South Lawn of the White House in Washington, D.C., USA, on January 13, 2026. (Photo: EFE/Shawn Thew Pool)

The year 2026 began with a series of events that set off global alarm bells and reignited a crucial debate: Is the United States entering a new expansionist phase, or is it instead experiencing the death throes of a declining empire?

Alongside the seizure of Nicolás Maduro; President Donald Trump’s statements that Greenland will be incorporated into the United States, even through the use of force; and increasingly credible threats to carry out military incursions into Mexico and Colombia to combat drug trafficking—while the administration abruptly canceled nearly $1.9 billion earmarked for mental health and addiction services—there is now Trump’s threat to invoke the Insurrection Act of 1807 to deploy troops against protests that erupted in Minneapolis in response to massive immigration raids carried out by federal agents, directly defying Governor Tim Walz.

Trump and his cronies are at war with everyone; his internal and external “enemies”, and under their own rules, devoid of morality, they are willing to use whatever it takes to leave their mark on human history.

His insatiable ambition seems to have developed a new obsession with transcending death and turning his “legacy” into an immortal one, reconfiguring the world map.

Last Wednesday, he declared, “We shouldn’t even have elections,” while complaining about the political risks his party faces in the 2026 midterm elections and boasting of his “achievements.”

“It’s something deeply psychological, but when you win the presidency, you don’t win the midterm elections,” said Trump, who has not, for the first time, expressed, in his view, the uselessness of elections and his desire to remain president beyond 2028.

Opinion columns and analyses abound, attempting to decipher a new enemy.

Writer Siri Hustvedt argues that the United States is living under a “new kind of fascism,” in which the president’s rallies function as rituals of collective exorcism, reminiscent of mass rallies in Fascist Italy or Nazi Germany, where social malaise is channeled toward an enemy “other.”

The rhetoric of Trump and figures such as J. D. Vance and Elon Musk—who promote natalist ideologies and discourse about “defective genes” or “low IQs”—reveals a return to dangerously regressive ideas. Even the Capitol rioters, dressed as Viking warriors on January 6, expose the symbolic dimension of this movement, which seems to hark back to the barbaric.

Hustvedt maintains that fascism creates its own hermetic reality, an alternative logic that ignores verifiable facts.

The government has become a factory of serial lies, churned out at a staggering pace that hampers thoughtful, effective responses.

Perhaps this explains what is most unsettling: that Trump maintains stable support. An AP-NORC poll in January showed that about 40% of U.S. adults approve of his performance, a figure virtually unchanged since March 2025. As the saying goes, there is none so blind as those who refuse to see.

Trump himself has reinforced an autocratic vision in a recent interview with The New York Times, where he stated that his “own morality” is the only limit to his power, dismissing international law. He justified the operation to capture Maduro and the seizure of Venezuelan oil resources as a “quick and effective” act and asserted that the United States “is in charge” of Venezuela’s oil. His vision prioritizes the use of force and strategic plunder over consensus or diplomacy.

Conservative writer Andrew Sullivan has described this doctrine as a “Viking foreign policy”: a brutalist strategy based on using superior military power to dominate and strip weaker actors. It rests on a “Thucydidean” view of the international order: “the strong do what they can, the weak suffer what they must.” While this approach may yield quick results, producing shock, deterrence, and domestic political gains, it also erodes international cooperation, fuels global resentment, and pushes traditional allies toward China. Moreover, history shows that military force without legitimacy ultimately wears down the dominant power itself, as occurred in Vietnam, Iraq, and Afghanistan.

Sullivan underscores the political-psychological pattern; the author—who has been following Trump for years—links hard power with political narcissism: the leader as the sole moral yardstick, unpredictability as a tactic, hostility toward external checks (courts, treaties, the press), and disdain for the “moral cost” of using force.

The risks of strategic bullying

Overextension: “predation” requires sustained presence and shows diminishing returns of military power without legitimacy.

In Latin America, U.S. intervention and direct control of resources revive memories of the twentieth century, undermining the future of hemispheric cooperation and diversifying alliances toward China or Russia. Moreover, the message that the U.S. can “take whatever it wants” fosters new anti-American alliances and insurgencies.

Historian Alfred W. McCoy, in his recent book Cold War on Five Continents, argues that these behaviors do not herald the expansion of an empire but rather its decline. McCoy contends that the United States displays symptoms of a worn-out power: aggressive militarism, internal instability, and erosion of its global legitimacy. For him, excessive reliance on covert operations, indirect coups, and support for local elites has degraded America’s democratic prestige. Furthermore, U.S. foreign policy has shown a tendency toward strategic irrationality, which could precipitate the empire’s collapse before 2040.

He describes a logic of constant military intervention that serves to sustain short-term influence, but without democratic backing or long-term strategies, and that relies on clandestine practices and repression to erode soft power and democratic legitimacy.

McCoy maintains that the United States has entered an advanced phase of imperial self-sabotage. In this reading, the aggressiveness of U.S. foreign policy would be less a calculated expansion than a series of “death throes”: desperate attempts to retain influence in a world where its relative power, far from growing as the “omnipresent and omnipotent” Trump claims, may actually be diminishing.

One thing is certain: 2026 promises everything except stability and predictability—something immigrants are already accustomed to, and whose resilience will prevail.

Philadelphia prepares for a historic 2026: 250th Anniversary celebrations and FIFA World Cup hosting

PHILADELPHIA, PENNSYLVANIA - JULY 02: FIFA World Cup Trophy on display on July 02, 2024 in Philadelphia, Pennsylvania. (Photo: Tim Nwachukwu//FIFA/Getty Images)

Philadelphia is entering a defining year in 2026, preparing to serve simultaneously as the central stage for the United States’ 250th anniversary and as a host city for the FIFA World Cup. The city is coordinating major efforts across infrastructure, safety, beautification, and cultural programming to welcome an unprecedented wave of visitors and highlight its historic identity.

A core element of the anniversary preparations is “Ring It On! One Philly, A United Celebration,” designed to activate cultural programming, elevate community events, and enhance Philadelphia’s commercial corridors. These efforts aim to place neighborhoods at the heart of the semiquincentennial. Complementing this initiative is PHL250, which supports improvements in public spaces, neighborhood identity, and overall urban experience across 20 communities, ensuring that the celebration creates long-lasting benefits.

Throughout the year, Philadelphia will offer exhibitions on the legacy of the Declaration of Independence, civic festivals, and the 52 Weeks of Firsts series, highlighting local innovations and historical contributions that have shaped the nation.

As a FIFA World Cup host city, Philadelphia will welcome global audiences at the Lincoln Financial Field—renamed “Philadelphia Stadium”—which will host six matches, including a symbolic Round of 16 match on July 4. Local institutions are preparing for increased activity, adjusting staffing and operations to accommodate the surge of fans and visitors.

Infrastructure and mobility improvements play a crucial role in the city’s readiness. Key upgrades include:

Filbert Street Intermodal Bus Center, where renovations will modernize the facility’s lighting, landscaping, and waiting areas to improve traveler flow.

Philadelphia International Airport, undergoing modernization to enhance the passenger experience.

Gateways to Philadelphia, a major beautification program targeting crucial entry routes. Improvements will include cleaning, graffiti removal, landscaping, and new murals along:
I‑76, I‑676, I‑95, the corridors leading from the airport, and the 30th Street Station area.

Logan Circle, where sidewalks and ADA-accessible ramps are being rebuilt, and the historic fountain is being restored.

The Historic District, where pedestrian pathways between Franklin Square and Independence Mall are being upgraded for better connectivity.

Public safety plans involve coordination with federal partners, specialized task forces, and expanded emergency response preparation to ensure smooth operations during both major events. However, increasing public transit capacity through SEPTA will require long-term state funding, which local officials note is still pending.

As 2026 approaches, Philadelphia is preparing to present itself as a vibrant, renewed, and unified city—ready to celebrate its historic legacy while welcoming the world.