Inicio Blog Página 609

Demócratas enfrentan presidencia de Trump sin un plan o un líder claro

La vicepresidenta Kamala Harris durante su discurso en el que admite la derrota en las elecciones presidenciales de 2024, el miércoles 6 de noviembre de 2024, en el campus de la Universidad Howard, en Washington. (Foto: AP/J. Scott Applewhite)

Los demócratas gastaron miles de millones de dólares para advertir a los votantes de Estados Unidos que Donald Trump representaba una amenaza inminente para la democracia, que sus políticas económicas únicamente beneficiarían a sus amigos ricos, y que, literalmente, era un fascista.

Al final, eso no le importó a los votantes, o si les importó, no tuvo relevancia.

Y ahora, después de la contundente derrota de Kamala Harris, los demócratas se enfrentan a una segunda presidencia de Trump sin un líder claro, un plan definido o un consenso sobre qué fue lo que salió tan mal en las elecciones de 2024.

“Creo que es necesario hacer una limpieza, existe la necesidad de que surja una nueva generación de líderes”, dijo el representante Ro Khanna, uno de los pocos demócratas con ambiciones presidenciales que habló sobre el futuro del partido el miércoles. “Necesitamos un nuevo concepto, nuevas ideas y una nueva dirección. Y, ya sabes, el orden establecido produjo un desastre”.

Cuando aún quedan votos por contabilizar, Trump se enfilaba a convertirse en el primer republicano en dos décadas en ganar el voto popular, aunque el alcance de su triunfo en el Colegio Electoral probablemente no supere el desempeño del presidente Barack Obama en 2008, cuando obtuvo 365 votos electorales.

Trump captó una pequeña pero significativa proporción de votantes jóvenes, negros e hispanos, muchos de los cuales se sentían desanimados por el estado de la economía, según AP VoteCast, una amplia encuesta de más de 120.000 votantes a nivel nacional. El republicano también registró avances entre los votantes que no cuentan con un título universitario.

La mayoría de los demócratas electos que se mencionan con más frecuencia como posibles candidatos presidenciales para 2028 —incluidos los gobernadores de California, Illinois, Michigan y Pensilvania— se negaron a dar su punto de vista. Otros cancelaron entrevistas programadas.

Los pocos progresistas dispuestos a dar declaraciones públicas, presentaron distintas explicaciones. Relativamente pocos de ellos culparon al presidente Joe Biden por haberse retractado de su promesa de no postularse para la reelección, lo que le impidió al partido elegir a un reemplazo en una primaria tradicional.

Bernie Sanders, el senador independiente por Vermont y excandidato en las primarias demócratas, le había advertido a Harris antes de la jornada electoral que se estaba enfocando demasiado en atraer el voto de los republicanos y no lo suficiente en cuestiones económicas. Sanders emitió un comunicado en el que arremetió contra la cúpula del partido.

“No debería sorprender que un Partido Demócrata que ha abandonado a la clase trabajadora descubra que la clase trabajadora también los ha abandonado”, dijo. “Primero fue la clase trabajadora blanca, y ahora también los trabajadores latinos y negros. Mientras el liderazgo demócrata defiende el statu quo, el pueblo estadounidense está enojado y quiere un cambio. Y tienen razón”.

Otros no se mostraron tan impacientes en hacer cambios radicales.

“Nuestro desafío no es reaccionar en exceso al resultado de esta elección”, dijo el representante Don Beyer, quien ganó fácilmente la reelección por Virginia el martes por la noche. “Tuvimos una candidata con un perfil relativamente bajo, en realidad nadie sabía mucho sobre Kamala Harris… quien se enfrentó a una de las personas más reconocidas en la historia de la humanidad”.

Hace apenas ocho años, los demócratas quedaron atónitos por la sorprendente victoria de Trump sobre Hillary Clinton. Pero en ese momento, muchos presentaron un frente unido para atribuir la derrota a una disfunción dentro del Comité Nacional Demócrata. Otros señalaron que el resultado fue gracias a las labores de influencia rusa a favor de Trump o a la declaración del director del FBI, James Comey, quien criticó a Clinton por la manera en que manejó información confidencial en sus correos electrónicos mientras era secretaria de Estado.

Esta vez no hay excusas. Los resultados muestran que los problemas actuales de los demócratas van más allá de su maquinaria política.

Operadores del ala progresista del partido criticaron al equipo de campaña de Harris por destinar demasiado tiempo y recursos para atraer a los republicanos moderados a expensas de la base de clase trabajadora del partido, incluidos los trabajadores sindicalizados que se inclinaron por Trump gracias a sus promesas de imponer aranceles tanto a naciones aliadas como enemigas y a sus amenazas a las empresas estadounidenses que sopesan trasladar sus operaciones al extranjero.

Las advertencias sobre la amenaza que Trump representaba para la democracia de Estados Unidos eran importantes, afirman, pero no era el tema primordial en la mente de la mayoría de los votantes.

“Nuestro partido hará mucha introspección en los próximos meses, tiene mucho en qué pensar», dijo el representante demócrata Shri Thanedar, cuyo distrito incluye a buena parte de la zona metropolitana de Detroit. “Los demócratas se concentraron en el carácter de Trump. Sus problemas legales, el hecho de que es un delincuente. Pero en gran parte, las personas que tienen problemas económicos, aquellos que sienten que están peor económicamente, no le prestaron mucha atención a su carácter”.

Otros fueron menos diplomáticos.

Alexandra Rojas, directora ejecutiva del grupo izquierdista Justice Democrats, dijo que el liderazgo del partido debe “asumir la responsabilidad de cómo fue posible que Donald Trump obtuviera un segundo mandato».

“El Partido Demócrata pierde rápidamente su legitimidad entre las personas comunes y entre las comunidades marginadas que a menudo son utilizadas como peldaños para ganar elecciones”, acusó Rojas.

De hecho, los datos dejan entrever que los demócratas tienen mucho trabajo por hacer.

Biden prácticamente empató con Trump entre los votantes sin título universitario hace cuatro años, obteniendo el 47% de su voto en comparación con el 51% de Trump. Pero estos votantes se inclinaron por Trump en 2024, dándole una clara ventaja con el 55% de su voto, frente apenas el 43% a favor de Harris.

El modesto movimiento entre los votantes sin título universitario fue aún más pronunciado entre los jóvenes. Trump obtuvo el 52% de las preferencias en 2024, en comparación con el 44% hace cuatro años, y entre los votantes no blancos, con el 32% frente al 25%.

En general, aproximadamente la mitad de los votantes menores de 30 años apoyaron a Harris, mientras que hace cuatro años la cifra rondó el 60% a favor de Biden. Al mismo tiempo, los votantes negros y latinos parecieron ligeramente menos propensos a apoyar a Harris de lo que estaban en apoyar a Biden, según VoteCast.

Jef Pollock, un experimentado encuestador demócrata, dijo que la campaña de Harris “tuvo la mala suerte de que los partidos en el gobierno en distintas partes del mundo sean vistos con malos ojos en momentos en que la frustración de los votantes sobre el estado de la economía ha llegado a un punto crítico”.

“Pero los demócratas tienen que mirar hacia el interior del partido y preguntarnos qué podemos hacer para reconstruir nuestra relación con los votantes rurales, trabajadores y latinos, así como con los jóvenes”, dijo Pollock. “Claramente, ellos creen que no estamos abordando sus necesidades diarias”.

Por ahora, no está claro si el partido llevará a cabo algún tipo de proceso formal de autoevaluación para determinar exactamente qué fue lo que salió mal.

Después de la elección de 2012, el Comité Nacional Republicano ordenó que se llevara a cabo un estudio interno de “crecimiento y oportunidad” para trazar un camino a seguir. Pero incluso entonces, el partido sólo fue capaz de encontrar el éxito electoral hasta que Trump ignoró las recomendaciones del informe para fortalecer la infraestructura del partido y adoptar un mensaje más inclusivo.

Después de la elección de 2016, los demócratas también hicieron cambios en su infraestructura partidaria y de recaudación de fondos luego de un período de introspección.

Al estratega demócrata Faiz Shakir —quien encabezó la campaña presidencial de Sanders en 2020— le preocupa que los demócratas no hagan la introspección necesaria después de esta devastadora derrota.

“Un partido saludable se está desafiando a sí mismo para llevar a cabo este tipo de autopsia y averiguar qué fue lo que hicimos mal”, dijo. “Ni siquiera sé si ese tipo de proceso va a ocurrir».

Sanders mismo fue más directo.

”¿Los grandes intereses monetarios y los consultores bien pagados que controlan al Partido Demócrata aprenderán alguna lección de esta campaña desastrosa?”, dijo. ”¿Comprenderán el dolor y el desencanto político que están experimentando decenas de millones de estadounidenses? ¿Tienen alguna idea de cómo podemos enfrentar a la oligarquía cada vez más poderosa que tiene tanto poder económico y político? Probablemente no”.

Los Clinton, sobre victoria de Trump: «EE. UU. es más grande que cualquier elección»

Trump
(Foto: EFE/Ting Shen/Archivo)

El expresidente Bill Clinton y la excandidata demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton felicitaron este miércoles a Donald Trump tras su victoria electoral, apuntando que «EE. UU. es más grande que los resultados de cualquier elección».

En un comunicado, los Clinton felicitaron a Kamala Harris y a su fórmula vicepresidencial, Tim Walz, por la «campaña positiva y esperanzadora» que han desarrollado y desearon al expresidente Trump buena suerte y que «gobierne para todos».

«Tenemos que recordar que Estados Unidos es más grande que los resultados de cualquier elección, y lo que hagamos como ciudadanos hará que avancemos o nos caigamos hacia atrás», apuntaron el exmandatario y la que fuera secretaria de Estado de Barack Obama.

Además, consideraron que «hay que resolver las diferencias y buscar oportunidades juntos» pues «el futuro del país» depende de ello.

Hillary Clinton concurrió a las elecciones contra Trump en 2016, las que perdió y le dieron su primer mandato al magnate neoyorkino, que ahora, ocho años después, volverá a la Casa Blanca después de ganar los comicios de este martes contra Kamala Harris.

Trump arrasa en las zonas fronterizas de Texas y supera el apoyo que obtuvo en 2020

Archivo. EFE/EPA/ADAM DAVIS

Alejandra Arredondo, Albert Traver

El exmandatario de Estados Unidos Donald Trump (2017-2021) arrasó el martes en las presidenciales en casi todas los condados fronterizos en Texas, superando además el apoyo que obtuvo entre los votantes de esta zona hace cuatro años.

El republicano- quien lideró una campaña con un mensaje antimigrante y duramente crítico con la gestión del Gobierno actual- obtuvo la victoria en 12 de los 14 condados tejanos atravesados por la frontera con México.

En total, pasó de tener aproximadamente el 38,3 % del voto en esta región en 2020 al 48,9 % en 2024, según datos oficiales. Este triunfo incluye dos de los tres condados más pobladas de la región fronteriza: Hidalgo y Cameron.

Por su parte, la vicepresidenta, Kamala Harris, mantuvo el apoyo demócrata en el condado de El Paso con la mayoría de los votos, aunque Trump también ganó terreno en la región con un 41,8 % en comparación con el 31,6 % de 2020.

Los resultados de las elecciones representan un golpe a los demócratas tejanos, quienes esperaban que el aumento de la población latina allanara el camino a arrebatar la popularidad de los candidatos republicanos en un estado donde los aspirantes conservadores a la Presidencia han ganado en todos los comicios desde 1976.

Pérdida del voto hispano

Por primera vez en la historia, los latinos representan la mayoría de la población en Texas y la región fronteriza: un 89 % de los habitantes se identifican como latinos o hispanos, según datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Texas.

Desde las elecciones de 2016, cuando Trump irrumpió en la escena política con un discurso populista que caló entre la clase trabajadora blanca, la región fronteriza en Texas ha visto una «erosión gradual» del apoyo a los demócratas en los condados fronterizos, explicó a EFE Mark Jones, politólogo de la Universidad Rice en Houston.

Sin embargo, indicó el experto, los resultados del martes son «un fenómeno completamente distinto».

El atractivo de Trump entre este tipo de votantes puede explicarse por una serie de factores: la ansiedad económica en una región donde más del 30 % de la personas viven bajo el umbral de la pobreza, junto con un deseo por reducir la migración al país y un rechazo a los valores socioculturales más progresistas como el apoyo a la comunidad LGTBQ, de acuerdo con expertos consultados por EFE.

«Esta es un área en donde muchas personas van a trabajar (…) y al final del día se dan cuenta de que el salario no es suficiente para sus necesidades», subrayó Jorge Martínez, director para Texas de la iniciativa LIBRE, una organización que promueve ideas libertarias.

El deseo de controlar la migración está relacionado con que los hispanos de la zona fronteriza en Texas han estado en el país «por generaciones» y no se identifican tanto con «las dificultades de las personas que buscan asilo», resaltó Jones.

Las urnas en esta región reflejan una tendencia nacional de un mayor atractivo por parte de los latinos hacia Trump: en estas elecciones el republicano incrementó su apoyo entre esta población por 14 puntos porcentuales con respecto a 2020, según una encuesta a pie de urna de la firma Edison Research.

Obama: Hay vientos en contra para los gobernantes demócratas del mundo y EE. UU. no es inmune

Obama
(Foto: EFE/JUSTIN MERRIMAN/Archivo)

El expresidente Barack Obama (2009-2017) lamentó este miércoles que en los últimos años se han dado condiciones que han creado «vientos en contra para los gobernantes demócratas de todo el mundo», y apuntó que los resultados de las elecciones del martes demostraron que «Estados Unidos no es inmune a ellos».

«Estos problemas tienen solución, pero solo si nos escuchamos unos a otros y respetamos los principios constitucionales y las normas democráticas que han hecho grande a este país», aseguró en un comunicado publicado en sus redes sociales poco después de que la vicepresidenta, Kamala Harris, compareciese en la Universidad de Howard de Washington tras asumir su derrota.

Obama señaló a la pandemia, la subida de precios y la sensación «que tiene mucha gente de que, por mucho que trabajen, lo mejor que pueden hacer es mantenerse a flote» como algunos de los problemas globales causantes de estos vientos en contra.

El exmandatario, que ha tenido un papel importante en la campaña de Harris, aseguró estar muy orgulloso tanto de la candidata como de su compañero de fórmula, el gobernador de Minnesota, Tim Walz y agradeció a todo el personal que había trabajado para conseguir que Harris llegase a la Casa Blanca.

«No es el resultado que esperábamos dadas nuestras profundas discrepancias con la candidatura republicana en toda una serie de cuestiones, pero vivir en una democracia consiste en reconocer que nuestro punto de vista no siempre ganará», afirmó tras felicitar al expresidente Donald Trump por su victoria.

Según Obama, el progreso exige «buena fe y gracia» hasta con aquellos con los que se discrepa. «Así es como hemos llegado hasta aquí y así es como seguiremos construyendo un país más justo y equitativo, más igualitario y más libre», concluyó.

Durante el final de esta campaña, tanto él como su esposa, Michelle, han tenido papeles protagonistas en algunos de los mítines celebrados en los estados clave.

La relación entre Harris y Obama se remonta a 20 años atrás, cuando ella ejercía como fiscal de distrito en San Francisco y colaboró en la organización de un evento de recaudación para la entonces campaña de Obama por el Senado.

La vicepresidenta fue, además, una de las primeras en respaldar a Obama en su carrera presidencial de 2008 y participó como voluntaria de su campaña en Iowa.

Los demócratas pierden casi un millón de votos en su feudo demócrata de Nueva York

demócratas
(Foto: EFE/SARAH YENESEL)

El Partido Demócrata perdió ayer casi un millón de votos menos en el estado de Nueva York, que es uno de sus tradicionales feudos, si se compara el apoyo obtenido ayer por la candidata Kamala Harris en comparación con el total obtenido por el aún jefe del Ejecutivo estadounidense, Joe Biden, en 2020.

Harris, que ha perdido la carrera presidencial contra Donald Trump, consiguió 4.330.195 votos (55,5 % de los sufragios) en dicho estado frente a las 5.244.886 (60,9 %) papeletas que llevaron el nombre de Biden hace cuatro años.

Por su parte, el ya 47 presidente de EE. UU., Donald Trump, pasó de 3.251.997 votos en 2020 a 3.428.381 en esta ocasión, con el 97 % de los sufragios escrutados.

Es decir que en estos comicios, con el escrutinio mencionado, votaron 7.758.576 personas en el estado de Nueva York frente a los 8.496.883 individuos que acudieron a las urnas allí en 2020.

En el estado de Nueva York se había instalado durante la campaña un clima de apatía basado en que el voto de los siete ‘estados bisagra’ (Wisconsin, Míchigan, Pensilvania, Carolina del Norte, Georgia, Arizona y Nevada) determinaría el resultado de las elecciones presidenciales y en que el peso de los otros estados sería muy limitado.

Más detalladamente, la aspirante demócrata pulverizó a Trump en el condado de Nueva York, donde se ubica la Gran Manzana, con 480.178 votos frente a los 102.534 de Trump; así como en la capital del estado, Albany, con 87.849 sufragios para Harris y 52.532 para el magnate republicano.

Asimismo, en el condado de Erie, que cuenta con Búfalo -segunda mayor ciudad del estado de Nueva York-, Harris superó por unos 40.000 votos a Trump (239.712 a 199.313).

Trump tiñó de rojo la mayor parte de condados del estado de Nueva York, pero la victoria de Harris se basó en su apoyo en las urbes más pobladas y cosmopolitas.

No obstante, Trump recuperó condados próximos a la Gran Mazana como Suffolk, donde se registró un empate en 2020, o Nassau, zona con gran presencia latina que en las últimas elecciones cayó del lado demócrata y ahora ha votado republicano.

Además, según los sondeos a pie de urna de Fox News publicados ayer, aproximadamente el 45 % de los votantes que se identifican como judíos en el ‘Empire State’, como se conoce popularmente al estado de Nueva York, se inclinaron por Trump.

Harris habría obtenido así el 55 % del voto judío en el estado de Nueva York, un drástico descenso respecto al 69 % que se llevó Biden.

El área metropolitana de la ciudad de Nueva York alberga a más de un millón de judíos, lo que la convierte en la ciudad con mayor población judía fuera de Israel.

Los republicanos cerca de asegurar el control de la Cámara Baja de Estados Unidos

(Foto: EFE/SHAWN THEW/Archivo)

El Partido Republicano está a unos pocos escaños de asegurarse el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, lo que le daría el dominio total del Congreso después de arrebatar el Senado a los demócratas.

El recuento más conservador, el de la agencia Associated Press (AP), da a estas horas (20.30 GMT) 200 escaños a los republicanos y 183 a los demócratas.

Otros medios, como la cadena CNN, tiene a los republicanos arriba 207 a 188, mientras que CBS News da a estas horas un 208 a 192.

En todo caso, los republicanos estarían a entre 10 y 18 escaños de asegurarse los 218 asientos que dan la mayoría en la Cámara de Representantes.

Aunque todo parece indicar que los republicanos se harán con el control, el líder de los demócratas en la Cámara Baja, Hakeem Jeffries, aseguró este miércoles que «el partido que tendrá la mayoría en la Cámara de Representantes en enero de 2025 está aún por determinar».

«Debemos contar cada voto», dijo.

Antes de las elecciones del martes, los republicanos partían con una débil mayoría de 220 a 212 después de haber arrebatado en los comicios legislativos de 2022 el control de la cámara a los demócratas.

Muchos de los escaños aún por definir reflejan conteos ajustados que podrían tardar todavía días en arrojar un claro ganador.

En 2022, de hecho, pasaron 9 días desde las elecciones hasta que se proyectó que los republicanos ganaban la mayoría en la Cámara Baja.

Anoche se confirmó que los republicanos se han hecho con el control del Senado tras cuatro años en la oposición tras arrebatar a los demócratas al menos tres asientos.

Los republicanos ostentarán en esta nueva legislatura una mayoría de al menos 52 a 48 en la Cámara Alta.

Kamala Harris llama a prender a prender las luces en la oscuridad

Kamala Harris
La vicepresidenta Kamala Harris hace un gesto al dar un discurso de concesión de la elección presidencial el miércoles 6 de noviembre de 2024 en el campus de la universidad Howard en Washington. (Foto: AP/Stephanie Scarbrough)

“Sólo cuando está lo suficientemente oscuro puedes ver las estrellas. Sé que mucha gente siente que estamos entrando en tiempos oscuros, pero por el beneficio de todos, espero que ese no sea el caso”, recalcó.

El presidente Joe Biden llamó al presidente electo Donald Trump para felicitarle por su victoria electoral e invitarle a la Casa Blanca con miras a la transición de poderes. La Casa Blanca indicó que los equipos coordinarán una fecha “en el futuro cercano”.

La vicepresidenta Kamala Harris dio el miércoles a media tarde un discurso para reconocer su derrota electoral frente a Donald Trump. En su mensaje apuntó a que seguirá confrontando la administración del presidente electo. «Estoy aquí para decir: aunque acepto la derrota, no renuncio a la lucha que impulsó esta campaña», aseguró Harris, visiblemente emocionada, en un discurso en la Universidad de Howard de Washington.

“Seguiremos dando batalla en las urnas, en los tribunales y en la plaza pública”, ofreció Harris en su discurso junto a su familia, donde también asistió el gobernador Walz al que se le vio bastante conmovido.  

Llamó a los jóvenes a organizarse, reconociendo que la derrota puede ser dolorosa, pero hay trabajo aún por hacer.

“Nunca me rendiré en la lucha por un futuro donde los estadounidenses puedan alcanzar sus sueños, ambiciones y aspiraciones”, pronunció.

Estados Unidos, recalcó, “nunca se rendirá en la lucha por nuestra democracia”. La excandidata demócrata admitió que “el resultado de esta elección no es el que queríamos, no es que por el que peleamos, no es el que votamos”.

Harris recordó que «un principio fundamental de la democracia estadounidense» es que cuando se pierden unas elecciones se aceptan los resultados.

«Ese principio, tanto como cualquier otro, distingue a la democracia de la monarquía o la tiranía, y cualquiera que busque la confianza pública debe honrarlo», añadió, en una referencia velada hacia Trump, que no quiso aceptar los resultados en 2020 cuando perdió contra Joe Biden.

Harris, que ya ha hablado por teléfono y felicitado al republicano, aseguró que trabajará para que haya «una transición pacífica de poder».

«Volverá la luz»

«El resultado no es el que quisimos ni por el que trabajamos ni por el que votamos, pero la luz del EE. UU. prometido volverá mientras sigamos trabajando y sigamos luchando», apuntó en el lugar en el que ayer se instaló el cuartel general de su campaña y en el que estaba previsto que apareciera, pero cancelo su aparición al saber que las tendencias no le favorecían.

En su discurso, que duró poco más de diez minutos, la vicepresidenta agradeció a su campaña, a su familia y al presidente Biden por la confianza depositada en ella, así como a su fórmula presidencial, el Gobernador Tim Waltz.

«Estoy muy orgullosa de la campaña que hicimos y de la manera en que la hicimos. Durante los 107 días de esta campaña, nos hemos propuesto construir una comunidad y formar coaliciones, uniendo a personas de todos los ámbitos y orígenes, unidas por el amor a la patria», afirmó en el campus en el que un día estudió, ante decenas de personas que quisieron estar para apoyarla.

Pese a que la gente está sintiendo «una variedad de emociones en este momento», agregó, hay que «aceptar los resultados de esta elección», insistió la demócrata.

Nunca renunciaremos a la lucha para proteger nuestras escuelas y nuestras calles de la violencia armada», afirmó la vicepresidenta.

Así, continuará librando esa lucha «en las urnas, en los tribunales y en la plaza pública». «La lucha por nuestra libertad requerirá mucho trabajo, pero como siempre digo, nos gusta el trabajo duro», agregó.

Trump gana apoyo en Montgomery, pese a inclinación demócrata del condado

Trump
El presidente electo Donald Trump sumó avances significativos en el condado de Montgomery en 2024. (Foto AP/Evan Vucci)

NORRISTOWN, PA — Las elecciones de 2024 trajeron una sorpresa para el condado de Montgomery: el expresidente Donald Trump ganó alrededor de 8,000 votos más que en 2020, a pesar de que el condado ha sido un bastión tradicionalmente demócrata y ha mostrado una inclinación progresista en elecciones recientes. Este aumento de votos resultó clave para la victoria de Trump en Pensilvania, un estado crucial que aseguró su regreso a la Casa Blanca.

La evolución en los resultados de las últimas elecciones en Montgomery refleja cómo el apoyo a Trump ha ido en ascenso. En 2016 el entonces candidato obtuvo 162,731 votos frente a los 256,082 de Hillary Clinton; en 2020 logró 185,460 votos mientras Biden obtuvo 319,511; y ahora, en 2024, Trump suma 193,400 votos frente a los 308,264 de Harris.

Kamala Harris, la candidata demócrata y actual vicepresidenta, logró mantener el condado en azul; sin embargo, su margen de victoria fue considerablemente menor en comparación con el alcanzado por Joe Biden en 2020. Harris obtuvo alrededor de 308,264 votos, en comparación con los 319,511 de Biden, lo que representa una pérdida aproximada de 11,300 votos. Trump, por su parte, alcanzó los 193,400 votos, y superó los 185,460 obtenidos hace cuatro años, a pesar de que la participación general parecía menor.

Aunque el incremento de apoyo a Trump no fue suficiente para voltear Montgomery en favor de los republicanos, sí encendió las alarmas para los demócratas en Pensilvania, que por lo habitual cuentan con este condado como una zona segura. Trump y su equipo, que incluían a su compañero de fórmula, J.D. Vance, y al entusiasta partidario de campaña Elon Musk, intensificaron su presencia en Montgomery en las semanas previas a la elección, seguros de que —sin importar una mayoría de votantes demócratas registrados— podían movilizar apoyo clave entre los republicanos para favorecer su causa estatal.

Este cambio en el panorama electoral de Montgomery sugiere que, no obstante, la inclinación demócrata, Trump ha logrado cimentar una base de apoyo significativa, que podría ser un factor determinante en futuras contiendas en Pensilvania, un estado clave con 19 votos electorales.

En el estado intensificaron sus apariciones ambas campañas, que invirtieron cifras históricas. Su compañero de fórmula, Vance, dijo previo a las elecciones que había llegado la hora de sacar la basura de Washington y que se llamaba Kamala Harris”.

En la victoria de Donald Trump en este estado influyó, además, la movilización de grupos tradicionalmente apartados de la política, como la comunidad amish. Aunque este grupo suele mantenerse alejado de las elecciones, organizaciones conservadoras como «Early Vote Action» y el Amish PAC lograron un incremento notable en la participación.

En el condado de Lancaster, de alta concentración amish, la campaña encabezada por Scott Presler distribuyó material de registro electoral y promovió el voto anticipado. Como resultado, se duplicó el número de votantes amish registrados, más del 90 % alineados con el Partido Republicano. Este apoyo se ve impulsado por la percepción de que los valores tradicionales están amenazados por políticas progresistas, lo que llevó a esta comunidad a respaldar a Trump en defensa de su estilo de vida conservador y su oposición a lo que consideran un exceso de burocracia gubernamental.

La victoria de Trump valida su enfoque de confrontación política directa. A lo largo de su campaña no escatimó oportunidades para atacar a Harris con términos demasiado personales, que en ocasiones tomaron tintes misóginos y racistas, mientras promovía una imagen de un país sumido en el caos y asediado por migrantes violentos. Tan cruda retórica, acompañada de una imagen de hipermasculinidad, fue como un imán para atraer a votantes molestos en una nación en extremo polarizada.

Por qué AP no ha anunciado un ganador de la contienda al Senado de Pensilvania

Pensilvania
Trabajadores electorales procesan los votos por correo para las elecciones generales de 2024 en el almacén electoral de Filadelfia, el martes 5 de noviembre de 2024, en Filadelfia. (Foto: AP/Matt Rourke/Archivo)

Todavía es demasiado pronto para definir el resultado de la contienda por el Senado de Pensilvania entre el demócrata Bob Casey y el republicano David McCormick.

McCormick tiene una ventaja de unos 31.000 votos, que ha ido disminuyendo a medida que se contaban los votos pendientes. El margen de aproximadamente medio punto porcentual entre los candidatos también hace que la contienda sea objeto de un recuento automático.

McCormick superó a Casey con cerca del 80% de los votos escrutados poco antes de la medianoche del martes. En un principio, Casey aventajaba a McCormick cuando sólo se había escrutado el 40% de los votos estimados, impulsado en parte por los votos por correo, que históricamente han favorecido a los demócratas. McCormick iba mejor en votos emitidos el día de las elecciones.

CANDIDATOS: Casey (D) vs. McCormick (R) y otros tres

GANADOR: Demasiado pronto para declarar.

HORA DE CIERRE DE LAS URNAS: 8 de la noche, hora del este, del martes

SOBRE LA CONTIENDA:

Casey procede de una conocida familia política del estado. Hijo de un popular gobernador de dos mandatos, ocupó cargos electos en todo el estado como auditor general y tesorero antes de ser elegido senador en 2006. McCormick es licenciado en West Point, veterano del Ejército y exdirector general de una empresa de inversiones, que perdió las primarias del Partido Republicano frente a Mehmet Oz en 2022. La contienda ha estado salpicada de duras acusaciones.

McCormick ha tachado a Casey de débil y político de carrera. Casey calificó a McCormick de exdirector ejecutivo de fondos de alto riesgo, rico y charlatán. Los demócratas de Pensilvania han tenido éxito contra rivales republicanos en las recientes elecciones al Senado y a gobernador.

John Fetterman ganó a Oz en 2022 por 5 puntos, y el gobernador Josh Shapiro derrotó a Doug Mastriano también ese año, convirtiéndose en el primer gobernador elegido para suceder a un miembro de su partido desde 1966.

POR QUÉ AP NO HA ANUNCIADO EL GANADOR: Casey aún tiene un estrecho camino hacia la victoria.

Protegeremos a nuestras comunidades y seguiremos trabajando por el futuro que queremos

portada nota web
Antonieta Cádiz, directora ejecutiva adjunta de Climate Power En Acción.

WASHINGTON — Tras la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024, la directora ejecutiva adjunta de Climate Power En Acción, Antonieta Cádiz, emitió la siguiente declaración:

«Tomará tiempo dilucidar las razones de esta derrota. La mayoría de Estados Unidos decidió elegir a un candidato que criminaliza a los inmigrantes, y ataca sin tapujos nuestras libertades básicas y la esencia de nuestra democracia. Ahora nuestra prioridad es proteger a nuestras comunidades y los avances que hemos logrado en estos cuatro años.

«El Proyecto 2025 dejó claro el camino que Trump y el movimiento MAGA quieren seguir. Quiere revertir protecciones medioambientales básicas, desfinanciar programas climáticos esenciales que eliminarán trabajos e inversiones locales. Pone en riesgo nuestro derecho fundamental a un agua y aire limpio y nuestra capacidad para frenar la crisis climática.

«El camino por delante es difícil, pero ya hemos luchado antes, y nuestros cimientos están firmemente arraigados en la comunidad, la resiliencia y un profundo compromiso con la justicia ambiental. Los próximos cuatro años no tratará sólo de proteger nuestras victorias, sino también de imaginar un futuro en el que todas las personas prosperen y vean la fuerza de nuestra diversidad y solidaridad. Este momento exige acción».