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Construyendo en Filadelfia un futuro más allá de la violencia

Los niños que viven en entornos afectados por la violencia doméstica también sufren sus consecuencias, pero la recuperación y la resiliencia son posibles con el apoyo adecuado. (Foto: Ilustrativa/Pexels)

La violencia doméstica (VD) es más común de lo que pensamos. Actualmente sabemos que más de 1 de cada 3 mujeres y más de 1 de cada 6 hombres experimentarán violencia por parte de una pareja íntima a lo largo de su vida. En Filadelfia, la Línea Directa de Violencia Doméstica disponible las 24 horas, operada por Congreso, Lutheran Settlement House, Women Against Abuse y Women In Transition, recibe aproximadamente 12,000 llamadas cada año.

Para los niños que viven en hogares afectados por la violencia doméstica, el impacto puede durar mucho tiempo después de que la violencia haya terminado. Mudanzas, separaciones o divorcios pueden alterar aún más su sensación de seguridad y estabilidad. Los niños que son testigos de abuso pueden experimentar miedo y culpa por no haber podido detener la violencia, así como enojo hacia uno o ambos padres. También pueden tener dificultades para comprender por qué alguien a quien aman haría daño a su padre o madre.

Los niños suelen comunicar sus experiencias a través de cambios en su comportamiento. Algunos pueden mostrar emociones intensas, como dificultades para controlar impulsos, arrebatos o agresividad hacia hermanos o compañeros. Otros pueden internalizar sus sentimientos y aparentar estar completamente bien por fuera, mientras experimentan problemas de sueño o ansiedad al separarse del padre o madre que sufrió el daño.

Para los padres que han vivido situaciones de violencia, reconocer estas conductas puede resultar difícil. Es posible que se vuelvan hipervigilantes y observen constantemente a sus hijos en busca de señales de angustia, lo que dificulta distinguir entre comportamientos normales de la infancia y respuestas relacionadas con el trauma. Sin embargo, los niños suelen expresar más emociones y conductas cuando se sienten lo suficientemente seguros para hacerlo. Con frecuencia, sus acciones no son intentos de generar problemas familiares, sino maneras de buscar conexión y apoyo.

En Lutheran Settlement House, nuestros defensores y consejeros bilingües del Programa de Violencia Doméstica enfatizan que la sanación comienza validando las experiencias de los niños. Ellos pueden tener sentimientos contradictorios hacia la persona que causó el daño, incluyendo amor o el deseo de mantener una relación con ella; estas emociones pueden coexistir con el enojo y otros sentimientos relacionados con la violencia. Los adultos deben hablar de manera honesta y tranquila sobre la violencia que los niños han presenciado, utilizando un lenguaje apropiado para su edad y nivel de desarrollo.

Los padres también necesitan apoyo. No existe una única manera “correcta” de ejercer la crianza después de experimentar violencia doméstica. Conectarse con un defensor especializado, un terapeuta o una persona de confianza puede ayudar a los padres a procesar sus experiencias y prepararse para conversaciones difíciles con sus hijos. Los defensores de violencia doméstica también pueden ayudar a desarrollar planes de seguridad en caso de que ocurra otro incidente violento.

Lo más importante es recordar que los niños y los sobrevivientes pueden sanar. No están rotos. La recuperación no siempre es un proceso lineal y requiere tiempo. Los niños pueden conservar recuerdos felices y experiencias dolorosas al mismo tiempo. Brindarles espacio para expresar esos sentimientos, mientras se mantiene la seguridad y la conexión emocional, es una parte fundamental del proceso de sanación, no solo para el niño, sino también para el sobreviviente.

Para obtener más información sobre nuestros servicios y cómo puede apoyar a los sobrevivientes, visite https://lutheransettlement.org/ o síganos en Instagram @lshphilly y Facebook @lutheransettlementhouse. El 7 de octubre de 2026, acompáñenos en Groove for Good, una fiesta de baile que celebra la fortaleza, resiliencia y alegría de los sobrevivientes.

Dios no te llevará a donde tu carácter no te pueda sostener

Personas estudiando la Biblia en un entorno grupal. (Foto: Ilustrativa/Pexels)

Es natural aspirar a crecer en las diferentes áreas de la vida, anhelar mejores posiciones, alcanzar nuevas metas y desear ser reconocidos por nuestra manera de hacer las cosas. Todos tenemos sueños y proyectos, y como creyentes podemos confiar en que Dios tiene planes de bien para nuestra vida. Sin embargo, existe un elemento que puede convertirse en el mayor obstáculo para alcanzar aquello que Dios ha preparado para nosotros: nuestro propio carácter.


Dios puede abrir puertas, concedernos oportunidades y llevarnos a lugares que nunca imaginamos. Pero para permanecer en esos lugares y administrar correctamente las responsabilidades que recibamos, necesitamos estar preparados interiormente. Por eso, antes de llevarnos a determinadas posiciones, Dios trabaja en nuestro corazón y moldea nuestro carácter.
Como cristianos, entendemos que el carácter no es solamente un conjunto de rasgos de nuestra personalidad. Es también el resultado de un proceso espiritual en el que Dios transforma nuestra manera de pensar, reaccionar, decidir y relacionarnos con los demás.


El carácter está profundamente ligado al corazón del ser humano. Y, contrario a la mentalidad de una sociedad que busca evitar a toda costa el sufrimiento, las dificultades y los conflictos, la Biblia nos enseña que las pruebas pueden ser instrumentos que Dios utiliza para fortalecernos y perfeccionarnos.


Santiago 1:2-4 nos recuerda que las pruebas producen perseverancia y que la perseverancia debe completar su obra para que lleguemos a ser maduros. Es decir, aquello que muchas veces queremos evitar puede ser precisamente lo que Dios utiliza para desarrollar en nosotros las cualidades que necesitaremos mañana.

El estándar del carácter que Dios desea formar en nosotros está expresado en Gálatas 5:22-23 (NTV): “La clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!”.


Estas cualidades no se desarrollan de un día para otro. Requieren obediencia, disciplina y dependencia del Espíritu Santo. Cada desafío, cada relación y cada circunstancia pueden convertirse en una oportunidad para que ese fruto crezca en nuestra vida.
Por eso, no debemos preocuparnos únicamente por alcanzar posiciones, obtener reconocimiento o lograr grandes éxitos. Debemos preocuparnos también por desarrollar el carácter necesario para administrar correctamente aquello que Dios ponga en nuestras manos.



Dios conoce nuestro corazón y sabe exactamente qué podemos sostener. En su tiempo, puede confiarnos mayores responsabilidades a medida que crecemos en madurez. El verdadero éxito no consiste solamente en llegar lejos, sino en tener la integridad necesaria para permanecer firmes cuando lleguemos allí.

El carácter de Cristo se manifiesta en la manera en que tratamos a los demás: con amor, respeto, humildad, bondad, fidelidad y dominio propio. Por eso, antes de pedirle a Dios grandes oportunidades, pidámosle también que forme en nosotros el carácter necesario para sostenerlas.

Porque Dios puede llevarnos muy lejos, pero primero quiere prepararnos para permanecer firmes cuando lleguemos allí.

No le pidamos solamente a Dios que nos dé grandes oportunidades. Pidámosle también que forme en nosotros el carácter necesario para sostenerlas. 

God will not take you where your character cannot sustain you

People studying the Bible together in a group setting. (Photo: Ilustrative/Pexels)

It is natural to aspire to grow in different areas of life, to seek better opportunities, achieve new goals, and be recognized for the way we do things. We all have dreams and plans, and as believers, we can trust that God has good purposes for our lives. However, there is one element that can become the greatest obstacle to reaching what God has prepared for us: our own character.

God can open doors, grant opportunities, and take us to places we never imagined. But to remain in those places and faithfully manage the responsibilities we receive, we must be prepared on the inside. That is why, before taking us to certain positions, God works in our hearts and shapes our character.

As Christians, we understand that character is more than a collection of personality traits. It is also the result of a spiritual process through which God transforms the way we think, react, make decisions, and relate to others.

Character is deeply connected to the human heart. Contrary to a culture that seeks to avoid suffering, difficulties, and conflict at all costs, the Bible teaches that trials can be instruments God uses to strengthen and refine us.

James 1:2-4 reminds us that trials produce perseverance, and perseverance must finish its work so that we may become mature and complete. In other words, what we often try to avoid may be exactly what God uses to develop the qualities we will need in the future.

The standard of character God desires to develop in us is expressed in Galatians 5:22-23 (NLT): “But the Holy Spirit produces this kind of fruit in our lives: love, joy, peace, patience, kindness, goodness, faithfulness, gentleness, and self-control. There is no law against these things!”

These qualities are not developed overnight. They require obedience, discipline, and dependence on the Holy Spirit. Every challenge, every relationship, and every circumstance can become an opportunity for that fruit to grow in our lives.

For this reason, we should not focus only on attaining positions, earning recognition, or achieving great success. We should also be concerned with developing the character needed to faithfully steward whatever God places in our hands.

God knows our hearts and understands exactly what we are capable of sustaining. In His timing, He may entrust us with greater responsibilities as we grow in maturity. True success is not simply about how far we go, but about having the integrity to remain steadfast once we get there.

The character of Christ is reflected in the way we treat others: with love, respect, humility, kindness, faithfulness, and self-control. Therefore, before asking God for great opportunities, let us also ask Him to build within us the character necessary to sustain them.

Because God may take us very far, but first He wants to prepare us to stand firm when we arrive.

Let us not ask God only for great opportunities. Let us also ask Him to form in us the character needed to sustain them.

Morivivi invita a conferencia comunitaria sobre cáncer de seno en Filadelfia

(Foto: Ilustrativa/Pexels)

La organización Morivivi anunció la celebración de una Conferencia Comunitaria sobre Cáncer de Seno el próximo 31 de octubre de 2026, de 9:00 a.m. a 12:30 p.m., en Taller Puertorriqueño, ubicado en 2600 N. 5th Street, Filadelfia.

El evento reunirá a especialistas de distintos centros oncológicos de la región para orientar a la comunidad sobre temas relacionados con el cáncer de seno, desde la detección temprana hasta la enfermedad metastásica y los ensayos clínicos. La conferencia contará con contenido educativo en español e inglés y está abierta al público en general.

Entre los temas que se abordarán se encuentran: qué es el cáncer de seno, el impacto de los antecedentes familiares, la importancia de las pruebas de detección, el valor de los ensayos clínicos y las diez preguntas más frecuentes sobre esta enfermedad.

Las personas interesadas en asistir pueden confirmar su participación llamando al 215-960-7012. Para información adicional, pueden escribir a morivivi2014@gmail.com.

El ABC del gobierno estadounidense: Pensilvania, la mancomunidad que llamamos hogar

¿Por qué a Pensilvania se le llama una “Mancomunidad” (Commonwealth) y no simplemente un estado? La palabra proviene del inglés antiguo y significa “bien común”. Describe a un gobierno que existe para el beneficio de toda la población, no para servir a un rey.

Solo Pensilvania, Virginia, Massachusetts y Kentucky utilizan oficialmente el título de Commonwealth. En el caso de Pensilvania, el término encaja perfectamente. William Penn, el cuáquero que fundó la colonia en 1681, la llamó un “Experimento Sagrado” porque, tras años de conflictos religiosos entre protestantes y católicos en Inglaterra, Pensilvania fue concebida como un lugar donde personas de todas las creencias pudieran vivir juntas en paz.

Los habitantes de Pensilvania heredaron de los cuáqueros valores como la humildad y la preocupación por el bienestar de los demás. Muchos llegaron a las colonias buscando tolerancia religiosa y libertad frente a un monarca más interesado en su propia riqueza que en el bienestar del pueblo.

En noviembre, será nuestro turno de votar por el futuro y avanzar como país. Elegiremos a los representantes que creemos que actuarán en beneficio de nuestras comunidades. También votaremos por un sistema de controles y equilibrios en el que personas de diferentes partidos tengan que trabajar juntas para responder a las necesidades de los votantes.

Las personas que elegimos para ocupar cargos públicos deben rendirnos cuentas. Si no lo hacen, los votantes tenemos el poder de reemplazarlas en la siguiente elección. El voto de noviembre influirá en cada uno de los temas que enfrentamos hoy como nación. Al votar, ayudamos a construir un mejor mañana. Sin embargo, la apatía es el enemigo.

Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, el 65.3 % de los estadounidenses registrados para votar participaron en la última elección presidencial. Sin embargo, millones de personas no ejercieron su derecho al voto: algunas estaban registradas, pero decidieron no acudir a las urnas, mientras que otras ni siquiera se registraron.

El martes 3 de noviembre de 2026, los votantes de Pensilvania elegirán al gobernador, al vicegobernador y a los legisladores estatales de Harrisburg, quienes toman decisiones que afectan desde la financiación de las escuelas hasta las carreteras por las que transitamos. La fecha límite para registrarse para votar es el lunes 19 de octubre.

En la parte superior de la boleta electoral aparecerá la contienda para gobernador. El actual gobernador Josh Shapiro, demócrata que busca la reelección, se enfrenta a la republicana Stacy Garrity, tesorera estatal, y al libertario Ken Krawchuk. Para vicegobernador, el demócrata Austin Davis se enfrenta al republicano Jason Richey.

Los 203 escaños de la Cámara de Representantes estatal estarán en juego, así como 25 de los 50 escaños del Senado estatal. Este ciclo electoral incluye únicamente los distritos con números pares. Los senadores estatales cumplen mandatos de cuatro años, por lo que la Mancomunidad elige aproximadamente la mitad de ellos cada dos años, escalonando las elecciones.

Los ganadores asumirán sus cargos en diferentes momentos: los legisladores el 1 de diciembre, y el gobernador en enero.

¿Qué hacen estos líderes?

  • Gobernador: dirige el gobierno estatal, firma o veta leyes, prepara el presupuesto y comanda la Guardia Nacional en situaciones de emergencia.
  • Vicegobernador: es la siguiente autoridad en la línea de sucesión y preside el Senado estatal. También emite el voto de desempate cuando es necesario.
  • Senadores estatales: redactan y votan leyes, además de aprobar los nombramientos realizados por el gobernador.
  • Representantes estatales: elaboran leyes que afectan más directamente a las comunidades locales. Toda propuesta relacionada con el gasto de los impuestos debe originarse en esta cámara.

Como puede verse, el gobierno estatal está estructurado de forma similar al gobierno federal y sigue los principios constitucionales de controles y equilibrios entre los distintos poderes.

Tu papel comienza ahora

Fechas clave: Regístrate para votar antes del 19 de octubre · Solicita tu boleta de voto por correo antes del 27 de octubre · Vota el martes 3 de noviembre, de 7:00 a. m. a 8:00 p. m.

Registrarse para votar toma apenas cinco minutos y puede hacerse en línea, por correo o en cualquier centro de licencias de PennDOT. Si ya estás registrado, verifica tu estatus electoral y localiza tu centro de votación.

El día de las elecciones, los centros de votación abren a las 7:00 a. m. y cierran a las 8:00 p. m. Si estás en la fila antes de las 8:00 p. m., tienes derecho a votar.

Votar es un derecho, y nadie puede impedirte ejercerlo. Si alguien intenta bloquear tu acceso, intimidarte o exigir documentos de manera indebida en el lugar de votación, puedes comunicarte con el Departamento de Estado de Pensilvania al 1-877-VOTESPA (1-877-868-3772) o, en español, al 1-888-839-8682.

El 3 de noviembre, haz que tu voz cuente. Participa. Vota.

 Un vistazo a la boleta electoral del 3 de noviembre de 2026

CargoQuiénes compitenDuración del mandato
GobernadorJosh Shapiro (Demócrata, titular) vs. Stacy Garrity (Republicana) vs. Ken Krawchuk (Libertario)4 años
VicegobernadorAustin Davis (Demócrata, titular) vs. Jason Richey (Republicano)4 años
Senado Estatal25 de los 50 escaños, solo en distritos con números pares4 años
Cámara de Representantes EstatalLos 203 escaños2 años

The ABCs of American government: Pennsylvania, the Commonwealth we call home

So, why is Pennsylvania called a “Commonwealth” and not a state? The word comes from Old English, meaning “the common well-being”. A government that exists for the good of all the people, not for a king.

Only Pennsylvania, Virginia, Massachusetts, and Kentucky use the title «Commonwealth». For Pennsylvania, it fits like a glove. William Penn, the Quaker who founded Pennsylvania in 1681, called his colony a “Holy Experiment” because after many years of sustained war and conflict between Protestants and Catholics in England, Pennsylvania was founded as a place where people of every faith could live together in peace. Pennsylvanians have a Quaker legacy of humility and caring for others. They sailed to the colonies to find religious tolerance and freedom from a selfish king who was more concerned with his own riches than the welfare of the people. 

In November, it will be our turn to vote for our future and move forward as a country. We will vote for the representatives who have our best interests at heart. We will vote for strong checks and balances, as members of different parties will have to work together to meet voters’ demands. The people that we put into office have to answer to us. If they don’t, then we, the voters, will remove them from office in the next election. The vote in November will make a difference on every issue we face as a country today. By voting, we build a better tomorrow, but apathy is the enemy.

According to the U.S. Census Bureau, 65.3% of registered Americans cast a ballot in the last presidential election. Millions of eligible voters participated, but many registered voters chose not to vote, while others never registered at all.

On Tuesday, November 3, 2026, Pennsylvania voters will choose a governor, a lieutenant governor, and the Harrisburg lawmakers who decide everything from school funding to the roads we drive on. The deadline to register to vote is Monday, October 19.

At the top of the ballot, Governor Josh Shapiro, a Democrat seeking a second term, faces Republican State Treasurer Stacy Garrity and Libertarian Ken Krawchuk. Lieutenant Governor Austin Davis, a Democrat, faces Republican Jason Richey. All 203 state House seats are up for election, but only 25 of the 50 state Senate seats. This election cycle will only cover the even-numbered districts. Senators serve four-year terms, so the Commonwealth elects half of them every two years, spacing the elections out like the rungs of a ladder. The winners will take office: legislators on December 1, the governor in January.

What do these leaders do? The governor leads the state: signing bills into law or vetoing them, writing the state budget, and commanding the National Guard in emergencies. The lieutenant governor is next in line. He leads the state Senate and votes to break ties. Our 50 state senators write and vote on laws and approve the governor’s appointments. Our 203 state representatives do the lawmaking closest to home, and every bill that spends your tax money must start in their chamber. As you can see, the state government is structured much like the federal government and remains true to the Constitution through checks and balances.

Your part starts now. Registering takes five minutes online at vote.pa.gov, by mail, or at any PennDOT license center. Already registered? Check your status and find your polling place at the same site. On Election Day, polls open at 7 a.m. and close at 8 p.m. — and if you are in line by 8 pm, you vote.

Voting is your right, and no one may block your way. If anyone tries to stop you, threatens you, or demands papers at the polls, call the Pennsylvania Department of State at 1-877-VOTESPA (1-877-868-3772) or, en español, 1-888-839-8682.

On November 3, we don’t vote only for ourselves. We vote for the neighbors who cannot, for residents of this country who have no voice, and for the children and youth watching us: the next generation of this Commonwealth.

Your November 3, 2026, ballot at a glance

OfficeWho is runningTerm
GovernorJosh Shapiro (D, incumbent) vs. Stacy Garrity (R) vs. Ken Krawchuk (L)4 years
Lieutenant GovernorAustin Davis (D, incumbent) vs. Jason Richey (R)4 years
State Senate25 of 50 seats — even-numbered districts only4 years
State HouseAll 203 seats2 years

Key dates: Register by Oct. 19 · Request mail ballot by Oct. 27 · Vote Tuesday, Nov. 3, 7 a.m.–8 p.m.

The impossible will take a little while: The power of persistence

(Photo: Illustrative/Pexels)

We live in a time fraught with bad news: assaults on democracy, climate disasters, crippling inequality, and an endless proliferation of lies. The pace of the daily outrages reminds me of a moment from Art Spiegelman’s Maus. The Spiegelman character asks his therapist, a concentration camp survivor, what it felt like to be in the camps. His therapist thinks, and then yells “Boo!” as loudly as he can, and Spiegelman jumps back. “It felt a little like that,” his therapist says. “But always! From the moment you got to the gate to the very end.”

Though Americans aren’t living through the Holocaust, each day can bring more political horrors, more attacks on communities and lives. Exhaustion and despair are understandable, so we need to learn from people who’ve acted in the most difficult circumstances imaginable, and persisted with courage, heart, and even joy. Those in power—who want that power to go unchallenged—insist that our actions don’t matter. But as Czech playwright, dissident, and later president Václav Havel wrote, “Hope is not prognostication. It is an orientation of the spirit, an orientation of the heart.” Havel wrote those words under a Communist dictatorship that was three years away from being unexpectedly overthrown in a nonviolent revolution. Sometimes the seemingly impossible happens unexpectedly fast—but only if we continue acting on what we believe even when times get hard.

Engagement can carry costs. Havel was imprisoned for four years, Nelson Mandela for twenty-seven. ICE resisters have been indicted, imprisoned, or killed. But if we look at life through a historical lens, we find that the proverbial rock can be rolled, if not to the top of the mountain, then at least to successive plateaus. And attacks on human dignity can be successfully resisted with enough courage and persistence. History also shows that even seemingly miraculous advances are the result of small steps taken by many people, often over a long period. And that the actions of any of us can give hope and sustenance to others.

Courageous action can echo far beyond particular causes, countries, and historical times. Those who inspired Gandhi included Leo Tolstoy and Henry David Thoreau. Key US civil rights leaders traveled to India to learn from Gandhi’s compatriots. The US civil rights movement inspired those who challenged South African apartheid and the Eastern European dictatorships. Young activists from Nepal, Peru, and Madagascar have recently inspired each other in rising up against corrupt and dictatorial governments. When previously apolitical Chicago residents helped resist ICE immigration raids, they paved the way for similar responses in cities like Minneapolis. And Minneapolis residents credited both cities like Chicago and Norwegian forebears whose nonviolent resistance successfully defied the Nazis in World War II.

I created this wholly updated book, The Impossible Will Take a Little While, to help ordinary citizens continue fighting for democracy and a more humane world, despite all the obstacles, setbacks, and legitimate reasons for fear.

Lightsticks, ramen, and K-pop: How South Koreans stopped a coup

Howard Zinn talks about “the quick collapse of systems of power that seemed invincible.” In December 2024, as Korean peace activist Jungmin Choi describes, South Korean President Yoon Suk Yeol imposed martial law, ordering soldiers to storm the National Assembly and drag members out so they couldn’t vote to end it. But 16,000 ordinary South Koreans pushed past the troops and surrounded the building to protect the legislators as other Assembly members arrived and climbed the walls to enter. Soldiers resisted by refusing to interfere with the civilians, staying in their military buses, withholding flight approvals for military helicopters, citing bureaucratic rules to refuse to distribute ammunition. One group of soldiers even detoured to a convenience store to eat ramen noodles.

The legislators finally got the necessary quorum and voted to negate Yoon’s directive. Over the next ten days, more than a million people gathered in front of the building, waving lightsticks, singing K-pop songs, and successfully demanding Yoon’s impeachment. Many spoke of the 1980 Gwangju protests as inspiration for their actions. Courage here was collective, and contagious, and President Yoon ended up impeached, tried, and jailed for life.

Climate hope

It’s increasingly easy to become fatalistic about climate change. The ten hottest years in nearly two hundred years of recordkeeping have all occurred in the past decade. Disasters continue to escalate. Yet as environmental writer Bill McKibben describes, renewables have now become the world’s cheapest energy sources. By 2025, renewable sources produced more electricity globally than coal. By 2031, solar alone is projected to produce more than gas. Costs for batteries to store the new energy have dropped 95 percent in fifteen years.

In my favorite story of McKibben’s, Pakistani homeowners and storekeepers began buying dirt-cheap solar panels from China and saving money by simply laying them on the ground to collect the sun. The panels deployed in less than a single year produced more electricity than a third of the country’s existing production nationwide, displacing costly diesel fuel for lights, water pumps, and cell and computer charging. A key driver was when “the German Green Party leveraged its parliamentary power to win a big government subsidy for rooftop solar power, creating a demand that led China, which was then building one coal plant after another for its own use, to start manufacturing solar panels in bulk for export to Europe.” American state and federal subsidies for renewables helped as well—even as Trump has revoked the latter.

Challenging the pipeline

Psychologist Mary Pipher, describes how helpless she felt when she learned that the Keystone XL pipeline, designed to carry Canadian tar sands oil, would pass through Nebraska, where she lives, with potential spills jeopardizing the state’s ancient aquifer. Keystone was greased by more political money than the state had ever seen, so everyone assumed it was a done deal.

Then Pipher took the radical action of hosting a potluck to figure out what to do. The movement she and a handful of friends helped launch grew quickly to include students, small-town ministers and business owners, and Republican ranchers and farmers.  A Republican rancher named Randy became a symbol of the cause. Activists carried life-size cutouts of him with the message, “I Stand with Randy,” and his statement, “We will not be bullied.” When a TransCanada ad flashed on the jumbotron at University of Nebraska’s first football game of the season, eighty-five thousand fans booed.  Obama eventually vetoed the pipeline’s expansion, the pipeline owner gave up, and a planned massive expansion of tar sands extraction never ocurred.

Grief and witness

On the eve of COVID, the 33-year-old husband of two-time National Book Award winner Jesmyn Ward died from a sudden respiratory illness. His last words were: “Can’t. Breathe.”

Ward takes us through her raging grief as she tries to stay strong for their children while finishing her novel about a young enslaved woman whose loved ones are ripped away from her.  Four months after her husband’s death, cellphone videos showed George Floyd saying “I can’t breathe,” pleading for his life, while a policeman kept pressing his knee into Floyd’s neck. And protestors around the world began chanting her husband’s final words.

Ward assumed Floyd’s death would simply pass, as had so many other police killings of Black men, women, and children. But “I can’t breathe” became the slogan of the Black Lives Matter movement, and people worldwide responded with a river of human solidarity that restored Ward’s hope. “The people marched, and I had never known that there could be rivers such as this, and as protesters chanted and stomped, as they grimaced and shouted and groaned, tears burned my eyes. They glazed my face.”

 “Even in a pandemic, even in grief,” she writes, “I found myself commanded to amplify the voices of the dead that sing to me, from their boat to my boat, on the sea of time.”

The ripples of that powerful river of solidarity continue despite an administration that works to bury even the possibility of confronting America’s deep racial wounds. And the power of courage and witness continues.

Only justice can stop a curse

In “Only Justice Can Stop a Curse,” Alice Walker uses an ancient curse collected by Zora Neale Hurston to grapple with the politics of bitterness—the temptation to conclude that humans might actually deserve the destruction we’re capable of reaping. “Let the Earth marinate in poisons,” Walker thinks. “Let the bombs cover the ground like rain. Let the heated atmosphere go mad.” Might it be best, she wonders, if the ills we’ve created were indeed to end our tenure on this planet? But she cannot ignore the gifts of the earth, like the taste of fresh peaches and the courage of those who act for justice. And that expands her spirit, making her larger than her rage. Never complacent, never blind to human-constructed horror, Walker nonetheless chooses life. Walker’s answer isn’t sentimentality, but it’s an alternative to getting trapped in helpless bitterness. In the words of legendary organizer Heather Booth, it’s putting love at the center—honoring the richness of life and our bonds with our fellow human beings, no matter how difficult things get. And those connections can give us the strength to continue.

Adapted from the wholly updated edition of The Impossible Will Take a Little While: Perseverance and Hope in Troubled Times. Basic Books, October 2026. theimpossible.org  This appeared first in The Nation.

Lo imposible tomará un poco más de tiempo: el poder de la perseverancia

Un cartel de Alex Pretti, de 37 años, quien fue asesinado a tiros por un agente de la Patrulla Fronteriza, se muestra durante una vigilia el sábado 24 de enero de 2026 en Minneapolis. (Foto: AP/Adam Gray)

Vivimos en una época cargada de malas noticias: ataques contra la democracia, desastres climáticos, desigualdad paralizante y una proliferación interminable de mentiras. El ritmo de las indignaciones diarias me recuerda un momento de Maus, de Art Spiegelman. El personaje de Spiegelman le pregunta a su terapeuta, sobreviviente de un campo de concentración, cómo se sintió vivir en los campos. Su terapeuta piensa un momento y luego grita: “¡Buu!”, tan fuerte como puede, haciendo que Spiegelman salte del susto.

“Se sentía un poco así”, responde su terapeuta. “¡Pero siempre! Desde el momento en que llegabas a la puerta hasta el final”.

Aunque los estadounidenses no están viviendo un Holocausto, cada día puede traer nuevos horrores políticos y más ataques contra comunidades y personas. El agotamiento y la desesperanza son comprensibles. Por eso necesitamos aprender de quienes actuaron en las circunstancias más difíciles imaginables y perseveraron con valentía, corazón e incluso alegría.

Quienes están en el poder, y desean que ese poder permanezca sin ser cuestionado, insisten en que nuestras acciones no importan. Pero, como escribió el dramaturgo, disidente y posteriormente presidente checo Václav Havel: “La esperanza no es una predicción. Es una orientación del espíritu, una orientación del corazón”.

Havel escribió esas palabras bajo una dictadura comunista que sería derrocada apenas tres años después mediante una revolución no violenta. A veces, lo que parece imposible ocurre con una rapidez inesperada, pero solo si seguimos actuando en función de nuestras convicciones, incluso cuando los tiempos son difíciles.

El compromiso tiene costos. Havel estuvo encarcelado cuatro años; Nelson Mandela, veintisiete. Quienes resisten las acciones de ICE han sido acusados, encarcelados o incluso asesinados. Sin embargo, cuando observamos la vida a través de una perspectiva histórica, descubrimos que la roca proverbial puede seguir avanzando, si no hasta la cima de la montaña, al menos hasta mesetas sucesivas. Los ataques contra la dignidad humana pueden ser resistidos con suficiente valor y perseverancia.

La historia también demuestra que incluso los avances que parecen milagrosos son el resultado de pequeños pasos dados por muchas personas, a menudo durante largos períodos. Además, las acciones de cualquiera de nosotros pueden brindar esperanza y fortaleza a los demás.

La acción valiente puede resonar mucho más allá de causas, países y épocas concretas. Entre quienes inspiraron a Gandhi estuvieron León Tolstói y Henry David Thoreau. Líderes clave del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos viajaron a la India para aprender de los compañeros de Gandhi. El movimiento por los derechos civiles inspiró a quienes combatieron el apartheid sudafricano y las dictaduras de Europa del Este.

Más recientemente, jóvenes activistas de Nepal, Perú y Madagascar se han inspirado mutuamente para levantarse contra gobiernos corruptos y autoritarios. Cuando residentes de Chicago, anteriormente alejados de la política, ayudaron a resistir las redadas migratorias de ICE, allanaron el camino para respuestas similares en ciudades como Minneapolis. Y los habitantes de Minneapolis reconocieron la inspiración recibida tanto de ciudades como Chicago como de sus antepasados noruegos, cuya resistencia no violenta desafió exitosamente a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Creé esta edición completamente actualizada de The Impossible Will Take a Little While para ayudar a los ciudadanos comunes a seguir luchando por la democracia y por un mundo más humano, a pesar de todos los obstáculos, retrocesos y motivos legítimos para sentir miedo.

Luces, ramen y K-Pop: Cómo los surcoreanos detuvieron un golpe de Estado

Howard Zinn hablaba del “rápido colapso de sistemas de poder que parecían invencibles”.

En diciembre de 2024, según relata la activista por la paz Jungmin Choi, el presidente surcoreano Yoon Suk Yeol impuso la ley marcial y ordenó a soldados irrumpir en la Asamblea Nacional para sacar a los legisladores e impedir que votaran para ponerle fin.

Pero 16,000 ciudadanos comunes lograron atravesar los cordones militares y rodearon el edificio para proteger a los legisladores, mientras otros miembros de la Asamblea escalaban muros para ingresar. Muchos soldados se negaron a intervenir contra la población civil. Permanecieron en sus autobuses militares, rechazaron autorizar algunos vuelos de helicópteros y utilizaron procedimientos burocráticos para negarse a distribuir municiones. Incluso un grupo de soldados hizo una parada para comer fideos ramen en una tienda de conveniencia.

Finalmente, los legisladores reunieron el quórum necesario y votaron para anular la medida presidencial.

Durante los diez días siguientes, más de un millón de personas se congregaron frente al edificio, agitaban barras luminosas, cantaban canciones de K- pop y exigían exitosamente la destitución deYoon. Muchos señalaron las protestas de Gwangju de 1980 como inspiración para sus acciones.

Aquí, la valentía fue colectiva y contagiosa. Yoon terminó destituido, juzgado y encarcelado.

Esperanza climática

Cada vez es más fácil caer en el fatalismo frente al cambio climático. Los diez años más cálidos desde que existen registros modernos han ocurrido durante la última década. Los desastres continúan intensificándose.

Sin embargo, como explica el escritor ambiental Bill McKibben, las energías renovables ya se han convertido en las fuentes más económicas de energía a nivel mundial. Para 2025, estas fuentes generaban más electricidad globalmente que el carbón. Para 2031, se proyecta que la energía solar por sí sola producirá más electricidad que el gas natural.

Además, el costo de las baterías para almacenar esta energía se ha reducido en un 95 % durante los últimos quince años.

Una de las historias favoritas de McKibben ocurre en Pakistán, donde propietarios de viviendas y comerciantes comenzaron a comprar paneles solares extremadamente económicos procedentes de China. Simplemente los colocaban en el suelo para captar la luz del sol y ahorrar dinero.

En menos de un año, esos paneles produjeron más electricidad que un tercio de la capacidad eléctrica existente del país, desplazando combustibles costosos para iluminación, bombeo de agua y carga de teléfonos y computadoras.

Desafiando el oleoducto

La psicóloga Mary Pipher relata la impotencia que sintió al enterarse de que el oleoducto Keystone XL atravesaría Nebraska, donde vive, poniendo en riesgo un antiguo acuífero debido a posibles derrames.

El proyecto estaba respaldado por más dinero político del que el estado había visto jamás, por lo que todos asumían que era inevitable.

Entonces, Pipher tomó una medida aparentemente simple pero transformadora: organizar una comida comunitaria para discutir qué podían hacer.

El movimiento que ayudó a impulsar junto con unos pocos amigos creció rápidamente e incluyó estudiantes, pastores de pequeñas ciudades, propietarios de negocios, ganaderos y agricultores republicanos.

Un ranchero republicano llamado Randy se convirtió en símbolo de la causa. Los activistas llevaban figuras de tamaño real con el mensaje: “Yo apoyo a Randy” y la declaración: “No seremos intimidados”.

Cuando un anuncio de TransCanada apareció en la pantalla gigante durante el primer partido de fútbol americano de la temporada de la Universidad de Nebraska, 85,000 aficionados reaccionaron con abucheos.

Finalmente, el presidente Obama vetó la expansión del oleoducto, la empresa abandonó el proyecto y nunca ocurrió la expansión masiva de la extracción de arenas bituminosas que se había planeado.

Duelo y testimonio

Poco antes de la pandemia de COVID-19, el esposo de Jesmyn Ward, ganadora en dos ocasiones del National Book Award, falleció a los 33 años debido a una repentina enfermedad respiratoria.

Sus últimas palabras fueron: “No puedo respirar”.

Ward describe el dolor devastador que sintió mientras intentaba mantenerse fuerte para sus hijos y concluir una novela sobre una joven esclavizada que pierde a sus seres queridos.

Cuatro meses después de la muerte de su esposo, videos grabados con teléfonos celulares mostraron a George Floyd diciendo también “No puedo respirar”, suplicando por su vida mientras un policía mantenía su rodilla sobre su cuello.

Manifestantes de todo el mundo comenzaron a corear esas mismas palabras.

Ward asumió que la muerte de Floyd quedaría en el olvido, como tantas otras muertes de personas negras a manos de la policía. Pero “No puedo respirar” se convirtió en el lema del movimiento Black Lives Matter.

Personas de todo el mundo respondieron con una poderosa corriente de solidaridad humana que le devolvió la esperanza.

“Incluso en una pandemia, incluso en el dolor”, escribe Ward, “me sentí llamada a amplificar las voces de los muertos que me cantan desde su embarcación hacia la mía, sobre el mar del tiempo”.

Solo la justicia puede detener una maldición

En este ensayo, Alice Walker utiliza una antigua maldición recopilada por Zora Neale Hurston para reflexionar sobre la política del resentimiento y la tentación de pensar que la humanidad merece la destrucción que ha sido capaz de sembrar.

“Que la Tierra se marine en venenos”, imagina Walker. “Que las bombas cubran el suelo como la lluvia. Que la atmósfera sobrecalentada enloquezca”.

¿Sería mejor, se pregunta, que los males que hemos creado acabaran finalmente con nuestra permanencia en este planeta?

Sin embargo, no puede ignorar los regalos de la Tierra: el sabor de un durazno fresco o el valor de quienes luchan por la justicia.

Eso expande su espíritu y la hace más grande que su propia rabia.

Walker no ofrece sentimentalismo. Tampoco ignora los horrores creados por el ser humano. Aun así, elige la vida.

Su respuesta es una alternativa a quedar atrapados en la amargura y la impotencia. En palabras de la legendaria organizadora Heather Booth, significa poner el amor en el centro: honrar la riqueza de la vida y los vínculos que nos unen a otros seres humanos, sin importar cuán difíciles se vuelvan las circunstancias.

Y son precisamente esas conexiones las que pueden darnos la fuerza para seguir adelante.

Adaptado de la edición completamente actualizada de The Impossible Will Take a Little While: Perseverance and Hope in Troubled Times, publicada por Basic Books en octubre de 2026. Este texto apareció originalmente en The Nation. Más información: www.theimpossible.org.

Filadelfia, una Ciudad Patrimonio Mundial que mira hacia su futuro

BollywoodTech Philly actúa durante la celebración. (Foto: Taíno Studios)

Filadelfia, PA – La Global Philadelphia Association celebró su 11.ª Celebración Anual de la Ciudad Patrimonio Mundial el 10 de septiembre en el Crystal Tea Room, reuniendo a líderes cívicos, culturales y empresariales para conmemorar la historia de la ciudad, su identidad global y su futuro.

Antes de que comenzaran los discursos y la entrega de reconocimientos, la diversidad cultural de la ciudad ya estaba a la vista.

La arpista Medgina da la bienvenida a los invitados en el Crystal Tea Room. (Foto: Taíno Studios)

Los invitados que ingresaban al Crystal Tea Room fueron recibidos por la arpista Medgina, cuya música acompañó la recepción durante la hora del cóctel. Más tarde, BollywoodTech Philly presentó una actuación de danza, seguida por una presentación de Philly Bomba Plena.

Philly Bomba Plena se presenta durante la Celebración de la Ciudad Patrimonio Mundial. (Foto: Taíno Studios)

En conjunto, estas actuaciones llenaron el salón de música y movimiento, marcando el tono de la velada antes de dar paso a las intervenciones de representantes de diversas comunidades cívicas y culturales de la ciudad.

Filadelfia se convirtió en la primera ciudad de Estados Unidos en ser designada Ciudad Patrimonio Mundial en 2015, uniéndose a una red internacional de ciudades reconocidas por su importancia histórica y cultural. Esta distinción cobra una relevancia especial este año, mientras la ciudad y el país celebran el 250.º aniversario de la independencia estadounidense.

La presidenta de Global Philadelphia Association, Zabeth Teelucksingh, se dirige a los asistentes. (Foto: Taíno Studios)

“Mientras nuestra nación conmemora su 250.º aniversario, esta celebración nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la extraordinaria historia de nuestra ciudad y, al mismo tiempo, mirar hacia su futuro como un centro de cultura, diplomacia y colaboración internacional”, afirmó Zabeth Teelucksingh, presidenta de Global Philadelphia Association.

Ese enfoque en el futuro estuvo presente durante toda la noche.

La Reverenda Dra. Lorina Marshall-Blake habla ante el público, con Vanessa Caracoza y Rishaun Hall detrás de ella. (Foto: Taíno Studios)

La Reverenda Dra. Lorina Marshall-Blake fue reconocida por su papel en la creación de la iniciativa de Copresidencias de Jóvenes Profesionales, un programa que abrió espacios para que nuevos líderes cívicos participen en la misión de la Ciudad Patrimonio Mundial. Las copresidentas y copresidentes jóvenes de este año fueron Vanessa Caracoza y Rishaun Hall.

“El mayor legado que podemos dejar no es para nosotros mismos, sino aquello que construimos para la próxima generación”, expresó Lorina.

El programa también incluyó la presentación de una versión actualizada del Mapa de Monumentos Históricos Nacionales. Rediseñado desde su lanzamiento original en 2019, el nuevo mapa es más dinámico, interactivo e informativo, ofreciendo a residentes y visitantes una nueva manera de explorar los sitios históricos de Filadelfia.

Cecily Tynan participa en una conversación junto a Nydia Han. (Foto: Taíno Studios).

El exalcalde Michael A. Nutter, uno de los copresidentes del evento, también fue homenajeado. La también copresidenta Leslie Anne Miller elogió sus años de servicio a la ciudad, afirmando: “En esta Ciudad de Campeones, él merece estar en lo más alto de la lista”.

El exalcalde Michael A. Nutter y Leslie Anne Miller se dirigen a los invitados en el Crystal Tea Room. (Foto: Taíno Studios)

El principal reconocimiento de la noche fue para la veterana meteoróloga jefe de 6abc Action News, Cecily Tynan, quien recibió el Premio Globy de Periodismo Distinguido 2026 tras concluir más de tres décadas de trabajo en la estación.

“Al reflexionar sobre más de 30 años en 6abc, me siento profundamente agradecida por haber servido a la comunidad del Gran Filadelfia y por haber sido testigo de la resiliencia, la generosidad y el espíritu que hacen a esta ciudad tan extraordinaria”, señaló Tynan. “Recibir este reconocimiento de Global Philadelphia Association es un gran honor, y me enorgullece celebrar el lugar de Filadelfia como Ciudad Patrimonio Mundial durante un año tan histórico para nuestra nación”.

Más tarde, Tynan participó en una conversación especial junto a su colega y amiga de muchos años, Nydia Han.

La designación de Filadelfia como Ciudad Patrimonio Mundial reconoce a una ciudad conocida en todo el mundo por su historia. Sin embargo, la celebración también reflejó la Filadelfia de hoy: una ciudad moldeada por culturas provenientes de todo el planeta y por líderes de distintas generaciones.

Las palabras de Lorina resumieron el mensaje central de la noche: la historia de Filadelfia sigue escribiéndose gracias a las personas que viven aquí hoy y a quienes darán forma al futuro.

Inmigrantes africanos se integran a crisol de culturas en ciudades de EE. UU.

Khalidou Sy, un inmigrante de Mauritania, en el patio trasero de la vivienda de su familia en Lockland, Ohio, el 31 de julio del 2026. (Foto: AP/Carolyn Kaster)

Guarda su ropa estadounidense en el armario: vaqueros, camisetas, un casco de protección para su trabajo en una planta empacadora de carne.

Dobla su ropa africana —incluida la túnica azul que mandó traer de su país, la que bromea que lo hace parecer un rey— y la mete en una maleta guardada en una esquina.

Samba Diallo necesita esas prendas con menos frecuencia en esta nueva vida que está construyendo en Estados Unidos, y el espacio es reducido en el apartamento de dos habitaciones que comparte con otros cuatro hombres.

Eso supone una gran mejora respecto de cuando llegaron desde Mauritania hace tres años. En aquel entonces, más del doble de personas se apretujaban en este apartamento en Lockland, Ohio, un pueblo pequeño en las afueras de Cincinnati. En 2023, Diallo y aproximadamente 2.000 compatriotas suyos llegaron aquí, lo que incrementó la población del pueblo en más de un 50%, tan rápido que para algunos pareció de la noche a la mañana.

Llegaron en un momento en que personas de más países que nunca entraban a Estados Unidos por la frontera sur, un aumento sin precedentes de 4,5 millones de migrantes, según datos del gobierno desde octubre de 2018 hasta julio de 2025 analizados en exclusiva por The Associated Press.

Muchos se dirigieron a ciudades más pequeñas: a Cincinnati y sus suburbios llegaron personas procedentes de casi todas las regiones habitadas del mundo. Vinieron de Togo, Turquía, Ucrania, Uzbekistán, Congo, Colombia, alrededor de 75 países repartidos por el planeta.

Convirtieron incluso a los pueblos más improbables, como Lockland, en nuevos crisol de culturas estadounidenses.

En Lockland, nadie sabía que venían. No hay servicios formales para inmigrantes. Pero una pequeña comunidad ya establecida, de varios cientos de compatriotas suyos, aceptó acogerlos.

Diallo, como muchos de Mauritania, había huido del país perseguido por el régimen represivo.

Aunque alrededor del 70% de Mauritania es negra, el gobierno está en manos de su minoría árabe. Fue uno de los últimos países en abolir la esclavitud, en 1981, pero la práctica persiste: el Índice Global de Esclavitud sitúa al país en el tercer lugar del mundo por prevalencia de la esclavitud.

La mayoría de quienes llegaron a Lockland eran fulani, un grupo étnico de africanos negros que hablan el idioma pular. En Mauritania, los ciudadanos negros sufren una discriminación extraordinaria y a menudo son encarcelados sin cargos, según ha determinado el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Diallo era discípulo de Souvi Ould Jibril Ould Cheine, un líder de derechos humanos y activista contra la esclavitud que murió bajo custodia policial en febrero de 2023. Una autopsia determinó que fue estrangulado.

Diallo administraba un chat grupal en el que organizó a unas 180 personas y las animó a sumarse a él en una protesta, contó. También grabó en video a la policía lanzando gas lacrimógeno contra los manifestantes y lo publicó en internet, relató.

Lo arrestaron y pasó una semana en la cárcel, afirmó. Volvió a las protestas y fue detenido otra vez, juró en los documentos que presentó ante un juez de inmigración, en una celda sin ventanas y sin comida ni agua. Se escondió.

“Fue aterrador”, manifestó. “Si me atrapan otra vez, se acabó para mí. Tal vez me maten, tal vez me quede en la cárcel para siempre”.

Un grupo de residentes locales ayudó a estos hombres: uno empezó a enseñarles a conducir. Un ejecutivo jubilado ayudó con los currículums. Un pasante del banco de alimentos completó incontables solicitudes de empleo.

Vincent Wilson, que hace voluntariado como profesor de inglés a través de su iglesia, los fue conociendo y empezó a trazar sus vidas en su mente. Pensó en sus necesidades —sus apartamentos, la clase de inglés, el banco de alimentos, el supermercado— y se dio cuenta de que caminaban kilómetros cada día.

Tenía muchos contactos en la cultura ciclista de la ciudad y puso en marcha un taller que reúne bicicletas viejas donadas. Cualquiera que quiera una bicicleta puede conseguir una gratis, si ayuda a reacondicionarla. Lo llamó Bikes and Stuff, y el taller se ha convertido en el centro de la comunidad mauritana aquí, donde la gente se reúne los viernes por la tarde.

Wilson, que dice que llegó a esta comunidad por casualidad como un “hombre blanco aburrido” interesado en conocer a sus nuevos vecinos, ahora tiene una rutina inesperada. Además de ayudarlos a navegar la burocracia estadounidense con asuntos como seguros e impuestos, los acompaña con regularidad a sus citas de control con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

Esta semana, fue con Diallo, que llevaba una carpeta roja con todos sus documentos dentro.

Un formulario pregunta si la persona teme que la torturen si la devuelven a su país. Diallo había marcado “sí”.

Wilson comentó que las probabilidades parecen estar en contra de sus nuevos amigos. Solo han oído hablar de una persona a la que le aprobaron la solicitud de asilo. A la mayoría, una vez que comparecen ante un juez, les dicen que no pueden quedarse. Wilson revisa con frecuencia el registro de reclusos de una cárcel local, que tiene un contrato con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas para detener a migrantes, para ver si han detenido a personas que conoce.

Hasta ahora, dos personas que conoce han sido deportadas. Algunos están considerando irse de Ohio a estados que consideran más favorables para los inmigrantes. Un puñado se ha marchado a Canadá.

“Por lo que hemos vivido, la línea entre ser solicitante de asilo y deportado es básicamente un montón de papeleo”, expresó Wilson. “No eres deportable de inmediato, pero tampoco es difícil deportarte, lo cual es una matemática bastante brutal”.

A veces, parece que él está más preocupado que quienes se enfrentan a una posible deportación. Ellos suelen decir que su destino está en manos de Dios. Wilson, un cristiano devoto, admira eso.

Cuando llegaron, acompañó a Diallo hasta la puerta del anodino edificio de ladrillo, pero tuvo que esperar afuera. Solo dejan entrar a quienes tienen cita.

Wilson dice que lleva “anteojeras”: no quiere ni pensar en la posibilidad de que Diallo entre un día y no salga.

Pero menos de 30 minutos después, Diallo salió sonriendo.

Le gusta documentar su vida en Estados Unidos con fotos, y le pidió a un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas que posara para una foto con él. El agente le estrechó la mano, y ambos miraron a la cámara y sonrieron.