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“¡Viva México!”: la comunidad celebra su Independencia con música, tradición y orgullo en Filadelfia

El cónsul de México en Filadelfia, Carlos Obrador Garrido, presidió el tradicional Grito de Independencia junto a la escolta integrada por niñas del grupo de danza Tonantzin y Araceli Guenther, presidenta de la Junta Directiva del Centro Cultural Mexicano de Filadelfia. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

El pasado domingo 13 de septiembre, el Independence Blue Cross RiverRink Summer Fest se llenó de los colores, sonidos y tradiciones de México, cuando cientos de familias, principalmente mexicanas, se reunieron para celebrar el Día de la Independencia de México.

La celebración, organizada por el Centro Cultural Mexicano de Filadelfia, reunió música, danza, tradiciones, gastronomía y actividades para toda la familia en un ambiente festivo y comunitario.

El cónsul de México en Filadelfia, Carlos Obrador Garrido, ondea la bandera mexicana acompañado por la escolta de niñas y Araceli Guenther, presidenta de la Junta Directiva del Centro Cultural Mexicano de Filadelfia. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

La jornada comenzó con la entonación del Himno Nacional Mexicano y un mensaje de bienvenida por parte de Patty Peregrino, una de las conductoras del evento, quien destacó la importancia de compartir una tarde dedicada a la música, la danza, las tradiciones y, sobre todo, a la comunidad.

La música y el baile estuvieron presentes durante toda la celebración. Una de las primeras presentaciones estuvo a cargo del grupo de danza Tonantzin, dirigido por Pamela Plata. Para el grupo, integrado por niños de entre 5 y 14 años, esta fue su primera participación en el festival. Pamela comentó que las niñas se encontraban nerviosas, pero también muy emocionadas por la oportunidad de compartir su trabajo y representar las tradiciones mexicanas.

El programa continuó con la participación del Mariachi Arrieros y, posteriormente, con la presentación del Ballet Folclórico Yaretzi. Su director, Alfredo Navarro, señaló que han participado anteriormente en el festival y que cada año les entusiasma formar parte de esta celebración. Para él, mantener vivo el baile folclórico mexicano en Filadelfia es una manera de preservar las tradiciones y transmitirlas a las nuevas generaciones.

Presentación del Ballet Folclórico Yaretzi. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

Entre las familias asistentes estaba Sandra, residente del sur de Filadelfia, quien contó que acudió con toda su familia y que participa en el festival cada año. En esta ocasión, confesó que dudaron en asistir debido a la situación que atraviesa la comunidad migrante. Sin embargo, decidieron no dejarse vencer por el miedo. Mientras sus nietos disfrutaban de las actividades en el área infantil organizada por Juntos de Lebanon, la familia esperaba las presentaciones de danza y de los grupos juveniles.

Integrantes de Grupo Erre minutos antes de subir al escenario. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

Tanto Grupo Erre como Los Aptos lograron conectar especialmente con los asistentes más jóvenes, entre ellos mexicanos y mexicoamericanos, quienes cantaron y bailaron al ritmo de sus presentaciones.

Integrantes de Los Aptos durante el festival. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue, sin duda, el tradicional Grito de Independencia, encabezado por el cónsul de México en Filadelfia, Carlos Obrador Garrido. Las niñas del grupo Tonantzin formaron parte de la escolta y fueron las encargadas de entregar la bandera al cónsul, quien encabezó el tradicional “¡Viva México!” acompañado por toda la comunidad.

Brisa de Guanajuato durante su presentación en el escenario. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

El cierre estuvo a cargo de Brisa de Guanajuato, que puso a bailar a familias enteras. Entre puestos de comida, artesanías y actividades para niños y adultos, el festival transcurrió en un ambiente familiar y tranquilo.

Para muchos asistentes, esta celebración representa mucho más que una fiesta. Es una oportunidad para recordar sus raíces, compartir las tradiciones con las nuevas generaciones y sentirse, aunque sea por unas horas, un poco más cerca de México.

Esperanza honors Tina Tartaglione as the longest-serving woman in Pennsylvania Senate history

State Senator Christine “Tina” Tartaglione receives an award for her historic service and dedication to Pennsylvania’s working families and communities from Reverend Luis Cortés Jr., Founder, President and CEO of Esperanza, Board member Tom Carmanico, Rev. Bonnie Camarda (Emeritus), and Esperanza Executive Vice President of Organizational Advancement Christine Nieves.

PHILADELPHIA, PA. State Senator Christine “Tina” Tartaglione is one of Pennsylvania’s most influential political leaders and a steadfast advocate for workers, people with disabilities, and communities throughout Northeast Philadelphia. Her distinguished career spans four decades of public service with 31 years as the longest-serving woman in the history of the Pennsylvania Senate. 

Representing Philadelphia’s 2nd Senatorial District in the Pennsylvania State Senate, her legacy continues a family tradition of dedication to improving Philadelphia democratic processes and conditions. Born and raised in Philadelphia in 1960, Senator Tartaglione is the daughter of the late Eugene Tartaglione and Margaret Tartaglione, a well-known political leader in the city who oversaw elections and vote registration as city commissioner for 36 years.

Following in these pioneering footsteps, Tina herself embarked on a career centered on community service after graduating with high honors from Peirce College. Beginning in 1986 as an assistant to Philadelphia City Councilwoman Joan Krajewski, she later served as Senior Executive Assistant to State Treasurer Catherine Baker Knoll and, in 1992, became a Business Representative for United Food and Commercial Workers Union Local 1776.

Tartaglione launched her political career by running for the Pennsylvania House of Representatives in 1992. In 1994, she was elected to the Pennsylvania State Senate, taking office in January 1995. She became the fifth woman ever elected to the Pennsylvania Senate and has since been reelected multiple times by the voters of her district.

Throughout her legislative career, Senator Tartaglione has earned recognition as a strong advocate for higher wages, workers’ rights, healthcare workforce development, public safety, and disability rights. She currently serves in Senate Democratic leadership as Minority Whip.

Her leadership also broke barriers for women in state government. Tartaglione became the first woman to serve in the Senate Democratic leadership team and later made history as the first woman to hold the position of Senate Democratic Whip, one of the highest-ranking leadership roles in the Pennsylvania Senate.

As she celebrates 40 years of public service in 2026, Senator Tartaglione continues to be an influential voice for working families, seniors, people with disabilities, and underserved communities. In recognition of her historic tenure as the longest-serving woman in the history of the Pennsylvania State Senate, she was honored by Esperanza, a multi-services agency which is also celebrating its 40th anniversary of commitment to transforming lives of local North Philadelphians this year.

The nonprofit organization founded by the Hispanic Clergy of Philadelphia and the Rev. Luis Cortes, Jr. praised her history-making accomplishments:

«Your leadership, dedication, and unwavering commitment to the people of Pennsylvania have left an indelible mark on our Commonwealth’s history.»

 There is an ongoing need for leadership to represent the needs of residents in times of change. Working together with community stakeholders, Tina’s legacy shows that elected officials cannot just enter for a season but remain steady in their commitment and sparking gratitude and admiration.

Guatemala celebra su independencia en Filadelfia con orgullo y reconocimiento comunitario

En el centro, el cónsul general de Guatemala, Hugo Hun Archila, rodeado de asistentes durante el acto de izamiento de la bandera de Guatemala frente a City Hall en Filadelfia. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

El azul y blanco de la bandera de Guatemala ondeó el pasado martes 15 de septiembre frente a City Hall, donde líderes comunitarios, funcionarios y residentes celebraron con orgullo los 205 años de la independencia del país centroamericano y reafirmaron las contribuciones de la comunidad guatemalteca a Filadelfia.

El izamiento de la bandera reunió al Consulado General de Guatemala en Filadelfia, representantes de la Ciudad, la Oficina de Asuntos de Inmigrantes, la organización Guate en Philly y miembros de la comunidad guatemalteca, quienes se congregaron para celebrar su identidad, sus raíces y su presencia en la ciudad.

De izquierda a derecha, Hugo Hun Archila, cónsul general de Guatemala, y Charles Elison, director ejecutivo de la Oficina de Asuntos de Inmigrantes de Filadelfia, durante la ceremonia conmemorativa. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

Durante la ceremonia, el cónsul general de Guatemala, Hugo Hun Archila, destacó la importancia de conmemorar esta fecha patria y recordó que, aunque las historias de Estados Unidos y Guatemala son diferentes, ambas naciones comparten ideales de libertad y dignidad para sus ciudadanos. Señaló que ese espíritu se reflejaba simbólicamente en el acto celebrado en Filadelfia.

Asimismo, reconoció la valentía de los guatemaltecos que emigraron a Estados Unidos y el aporte que la comunidad realiza en la ciudad. El cónsul también anunció que las oficinas consulares se trasladarán a una nueva ubicación en el norte de Filadelfia con el propósito de facilitar el acceso a los servicios consulares y fortalecer la cercanía con la comunidad.

La Oficina de Asuntos de Inmigrantes, representada por su director ejecutivo, Charles Elison, agradeció en español la presencia de los asistentes y reconoció públicamente a Manuel Portillo por sus años de servicio comunitario, destacando su dedicación y apoyo constante a inmigrantes y residentes de la ciudad.

Posteriormente, Elison leyó en inglés una proclamación emitida por la Ciudad de Filadelfia en nombre de la alcaldesa Cherelle Parker, en la que se reconoce la contribución de la cultura guatemalteca a la ciudad. El documento resalta que Filadelfia continúa prosperando gracias a la diversidad de sus habitantes, quienes enriquecen la vida cultural, artística y gastronómica de la ciudad.

Acto cívico de la Jura a la Bandera de Guatemala durante la conmemoración de los 205 años de independencia. (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

La proclamación también declaró oficialmente el 15 de septiembre de 2026 como el Día de la Independencia de Guatemala en Filadelfia.

Por su parte, la organización Guate en Philly, representada por Linda Portillo Maldonado, entregó un reconocimiento especial al cónsul general de Guatemala por su labor y el acercamiento que ha mantenido con la comunidad durante su gestión.

Portillo Maldonado explicó que Guate en Philly fue creada por ella, su esposo Manuel Portillo y otros líderes comunitarios con el objetivo de apoyar a los guatemaltecos residentes en Filadelfia. Entre los logros más importantes de la organización destacó la obtención de representación consular de Guatemala en la ciudad.

Antes de la apertura del consulado, explicó, los guatemaltecos de Filadelfia y sus alrededores debían viajar hasta Nueva York para realizar trámites y acceder a servicios consulares, a pesar del crecimiento y la importancia de la comunidad guatemalteca en la región.

La ceremonia concluyó con una fotografía grupal mientras los asistentes compartían historias, experiencias y botanas tradicionales guatemaltecas en un ambiente de celebración y orgullo cultural.

Alexis Flores enfrentará la justicia después de 26 años

Alexis Flores. (Foto: FBI)

La Oficina Federal de Investigación (por su acrónimo en inglés FBI) de Filadelfia anunció el arresto de Alexis Flores, buscado por su supuesta participación en el secuestro y asesinato de Iriana Dejesús, de cinco años, en julio de 2000 en la ciudad.

«El paso del tiempo no disminuyó nuestra determinación o perseverancia en la búsqueda de justicia”, dijo Wayne A. Jacobs, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Filadelfia en un comunicado el 1 de septiembre. “El arresto de Alexis Flores es la culminación de 25 años de un esfuerzo de investigación incansable y la fuerza de nuestras colaboraciones interdepartamentales. Mediante nuestra colaboración continua y el apoyo de agentes judiciales y de la policía, tanto a nivel nacional como internacional, el día llegó ahora”, afirmó el agente Jacobs.

El Fiscal de Distrito de la ciudad, el abogado Larry Krasner declaró “aunque la justicia a veces se demora, los agentes policiales y los fiscales continúan trabajando en investigaciones de casos hasta que se logren resultados justos e imparciales. «Nuestros Servicios a las Víctimas brindarán servicios de apoyo y recursos a la familia de la víctima durante este proceso penal”, enfatizó.

Alexis Flores estuvo en la lista de los 10 más buscados del FBI desde 2007 y fue extraditado a Filadelfia a finales de agosto pasado después de su captura en el municipio hondureño de Lepaera, el 11 de febrero de este año.

Detalles del caso

El 29 de julio del 2000 la policía fue notificada de la desaparición de Iriana DeJesús de su residencia en el Bloque 3900 de la calle Farihill norte. Su madre, Lizasuain DeJesús, la vio por última vez aproximadamente a las 8 de la noche jugando cerca de su casa. Una testigo reportó que vio a la niña dando la vuelta de la esquina hacia el bloque 500 de la calle Pike caminando con un latino desconocido. El 3 de agosto la policía encontró el cadáver de Iriana envuelto en una bolsa de plástico cubierta de materiales de construcción en una propiedad del bloque 3900 de la calle 6 norte. El médico forense determinó que la causa de la muerte fue estrangulamiento y se trató de un homicidio. En la escena del crimen se encontró ropa perteneciente a un hombre conocido como “Carlos” y la evidencia fue sometida a un análisis de ADN. Los resultados determinaron que la sangre de la víctima estaba en la ropa asociada con el sospechoso y se incorporó a la base nacional de ADN el 28 de enero de 2003. El perfil de ADN de “Carlos” fue asociado con el de Alexis Flores, un criminal convicto deportado a su natal Honduras en 2005 tras cumplir su condena en Arizona por falsificación de documentos.

Flores utilizaba numerosos alias desde que entró a los Estados Unidos. Su nombre verdadero es Mario Roberto Flores nacido el 18 de julio de 1975 en el municipio hondureño de Choloma. Era un trabajador migrante que viajaba de polizón en los trenes. En el 2000, abordó un tren que creía iba a Chicago, pero terminó en Filadelfia. Jorge Contreras un residente de Hunting Park fue un samaritano que le dio albergue, ropa y le consiguió trabajo sin saber que se convertiría en el principal sospechoso de un homicidio.

Proceso legal

Tras su extradición, el acusado compareció virtualmente en la mañana del 31 de agosto pasado en el salón B08 del Centro de Justicia Penal de Filadelfia ante una magistrada en una audiencia preliminar de lectura de cargos. Flores es acusado de secuestro, violación y asesinato de la niña Iriana DeJesús. Debido a la gravedad de los crímenes, se le negó fianza y se le ordenó comparecer a una audiencia preliminar en el salón de la corte 306 el 14 de septiembre. El fiscal auxiliar Jeff Hojnowski pidió al juez Gregory O. Yorgey- Girdy un aplazamiento de la audiencia para investigación adicional. Los abogados de oficio Marit Anderson y Dan Theveny estaban listos para proceder.

El juez concedió el aplazamiento y la audiencia preliminar será el 20 de octubre de 2026 a las 9 a. m. en el salón 306 del Criminal Justice Center en el 1301 Filbert Street.

Letras que abrazan raíces en una fiesta literaria que enaltece a la comunidad hispana en Filadelfia

La octava edición de la Feria Latinoamericana del Libro de Filadelfia reunió a escritores, artistas, familias y amantes de la literatura en una jornada dedicada a celebrar la cultura, las letras y la diversidad de las comunidades latinoamericanas. (Foto: Olga Renteria)

El corazón cultural de la ciudad vibró con una fuerza colectiva que desbordó los límites de la Commonwealth Plaza del Kimmel Center. El sábado 12 de septiembre, entre páginas abiertas, aplausos entusiastas y los ritmos de la música latina colombiana, la octava edición de la Feria Latinoamericana del Libro de Filadelfia (LABF) transformó el centro de la urbe en un espacio de encuentro, resistencia y orgullo comunitario.

En una ciudad donde residen más de 240,000 latinos, cerca del 16 % de la población, este encuentro reafirmó que las letras migrantes no solo narran experiencias cotidianas, sino que también fortalecen la identidad y la participación ciudadana frente a discursos que buscan invisibilizar nuestras comunidades.

El recorrido por los pasillos fue un verdadero festín para los sentidos. El aroma del café colombiano recién preparado, ofrecido gratuitamente durante la mañana, y el sabor de las tradicionales obleas acompañaron a las familias mientras exploraban los estantes de más de 30 autores hispanos procedentes de distintos puntos de Estados Unidos y América Latina. En este ambiente acogedor se destacó un logro histórico: la participación de 15 escritoras y escritores de literatura infantil, quienes llenaron la jornada de cuentacuentos, talleres interactivos y búsquedas del tesoro, promoviendo la alfabetización temprana y cultivando el amor por el bilingüismo entre los más pequeños.

El crecimiento de este movimiento cultural representa una auténtica hazaña de gestión comunitaria. Como recordó la directora creativa Ana Omana, la iniciativa nació hace casi una década gracias al impulso de Leity Rodríguez-Largo y Edgar Ramírez, con un presupuesto inicial de apenas 300 dólares, sin patrocinadores ni sede permanente.

Hoy, la feria convoca a cientos de asistentes y se ha convertido en una plataforma para proyectos de gran relevancia, como el lanzamiento de Dos Lenguas Press una nueva editorial bilingüe e independiente fundada en Filadelfia por David Acosta y Johann Sarmiento. Durante el evento, la editorial presentó el poemario Amar: To Have and Not Hold, de la escritora Anabel Torres.

Dedicada este año a Colombia como país invitado de honor, la feria deleitó al público con las presentaciones musicales de Leonardo Lesan y Mi Corazón es Tuyo, así como con muestras de danza folclórica dirigidas por Lili Daliessio y Tania. Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje teatral a Gabriel García Márquez, realizado en colaboración con la productora Tanaquil Márquez.

Reconocimiento a Yuliana Henao Gutiérrez como Autora del Año 2026. (Foto: Olga Renteria)

La jornada también estuvo marcada por importantes reconocimientos. Entre ellos, el nombramiento de Yuliana Henao Gutiérrez como Autora del Año 2026 y la participación de Sara Aldana, destacada música colombiana y directora asistente de la Orquesta de Filadelfia, quien enfatizó la importancia de visibilizar referentes de éxito y resiliencia en tiempos de creciente hostilidad hacia las comunidades migrantes.

El respaldo cívico e institucional quedó reflejado en la presencia de figuras como el cónsul general de México en Filadelfia, Carlos Obrador Garrido Cuestas, y el exconcejal municipal David Oh, quienes celebraron la vitalidad y el aporte del arte hispano a la vida cultural de la ciudad.

La fiesta concluyó con entusiasmo, optimismo y el compromiso compartido de volver a encontrarse el próximo año. Entre libros autografiados, expresiones artísticas y recuerdos imborrables, la Feria Latinoamericana del Libro de Filadelfia renovó su promesa esencial: ofrecer un espacio abierto para dialogar con los autores, disfrutar de la música, admirar la danza, saborear las tradiciones de Colombia y descubrir la riqueza infinita de nuestras palabras.

Coalición exige moratoria a centros de datos en Filadelfia

Austin Cole, coordinador a nivel nacional de Black Alliance for Peace. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Activistas reclaman una pausa de tres años mientras la alcaldesa Parker anuncia nuevas regulaciones para futuros proyectos.

La coalición de organizaciones No Data Centers in Philly realizó una conferencia de prensa y un mitin el 14 de septiembre frente al Ayuntamiento de Filadelfia para exigir una moratoria de tres años a la construcción de nuevos centros de datos en la ciudad. Cerca de un centenar de residentes, activistas ambientales y líderes comunitarios participaron en la manifestación para reclamar que el Ayuntamiento suspenda cualquier aprobación hasta que existan regulaciones claras para proteger a las comunidades afectadas.

Los organizadores sostienen que Filadelfia carece actualmente de normas específicas que regulen dónde pueden ubicarse estas instalaciones y cómo deben protegerse los vecindarios cercanos. La campaña exige una pausa temporal que permita desarrollar estándares para salvaguardar la asequibilidad de la vivienda, la salud pública, la calidad de vida, la privacidad de los datos y los recursos públicos. También pide un proceso transparente que garantice la participación de los residentes en las decisiones sobre futuros desarrollos.

La organizadora Senia López vive a dos cuadras del centro de datos planeado en el noreste. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Otra demanda fue establecer un proceso público transparente que proteja a los residentes y no a los multimillonarios y que los miembros de las comunidades afectadas decidan qué es lo que se construye en sus vecindarios.

La preocupación surge ante la posibilidad de construir dos grandes centros de datos en la ciudad: uno en el área de la antigua refinería de petróleo, actualmente conocida como Bellwether District, en el sur de Filadelfia, y otro en terrenos municipales cercanos al Aeropuerto del Noreste de Filadelfia. Funcionarios municipales han señalado que hasta el momento no existen propuestas formales para desarrollar estos proyectos, aunque ambas zonas han sido identificadas como posibles ubicaciones.

Un centro de datos es una instalación física equipada con miles de servidores y sistemas informáticos que almacenan, procesan y distribuyen información digital. Estas infraestructuras sustentan el funcionamiento de internet, las redes sociales, los servicios en la nube y las aplicaciones de inteligencia artificial. Para operar requieren grandes cantidades de electricidad, sistemas de enfriamiento de alta capacidad y complejas redes de telecomunicaciones.

Las grandes empresas tecnológicas están invirtiendo miles de millones de dólares en este sector para responder a la creciente demanda de inteligencia artificial. Estados Unidos alberga más de 4,000 centros de datos y concentra la mayor capacidad instalada del mundo para operar servicios digitales. Según Datacenters.com, Filadelfia cuenta actualmente con 27 centros de datos y 13 proveedores especializados.

Sin embargo, el crecimiento acelerado de estas instalaciones ha generado preocupación en numerosas comunidades. Los críticos señalan que consumen cantidades masivas de electricidad y agua, generan ruido constante a través de sus sistemas de enfriamiento y respaldo energético, y ejercen presión sobre la infraestructura local. También advierten sobre la expansión de tecnologías de vigilancia asociadas al almacenamiento masivo de datos y al desarrollo de la inteligencia artificial.

Activistas demandaron la moratoria a dichas instalaciones. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Entre las preocupaciones expresadas por los activistas se encuentran:

  • Posibles aumentos en las facturas de electricidad debido a la alta demanda energética.
  • Impactos sobre la calidad del aire y la salud pública.
  • Consumo intensivo de agua y presión sobre la infraestructura urbana.
  • Ruido permanente generado por equipos de enfriamiento y generadores.
  • Expansión de sistemas de vigilancia apoyados por inteligencia artificial.
  • Falta de mecanismos que garanticen la participación comunitaria en las decisiones sobre estos proyectos.

El auge de los centros de datos se ha convertido en un tema político cada vez más relevante en Pensilvania. Según una encuesta reciente del Annenberg Public Policy Center de la Universidad de Pensilvania, la oposición a nuevos centros de datos ha aumentado entre votantes de ambos partidos políticos.

El pasado 18 de agosto, el gobernador Josh Shapiro firmó una orden ejecutiva que elimina la vía rápida de aprobación para los proyectos de centros de datos de inteligencia artificial e impone requisitos más estrictos de transparencia. La medida exige que los desarrolladores cumplan con los estándares de los Governor’s Responsible Infrastructure Development Requirements (GRID) y prohíbe acuerdos de confidencialidad entre agencias estatales y desarrolladores relacionados con estos proyectos. También busca garantizar que las empresas asuman los costos de la infraestructura energética adicional necesaria para sus operaciones.

En respuesta a las demandas de la campaña, la alcaldesa Cherelle Parker anunció el 14 de septiembre la firma de una orden ejecutiva para formalizar un grupo de trabajo municipal sobre centros de datos. El equipo estará integrado por representantes de los departamentos de Planificación y Desarrollo, Sostenibilidad, Salud Pública, Agua, Licencias e Inspecciones y Clean and Green, con el objetivo de desarrollar regulaciones para cualquier proyecto futuro.

“La misión del grupo de trabajo es establecer estándares exigibles para los centros de datos que protejan nuestra infraestructura, el suministro de agua y los vecindarios locales”, afirmó Parker.

La alcaldesa señaló que la medida busca garantizar que cualquier nueva infraestructura tecnológica “contribuya directamente a nuestra visión de una Filadelfia más segura, más limpia y más verde”.

Pancartas sobre la polarización de la humanidad y la maquinaria. (Foto: Leticia Roa Nixon)

No obstante, los integrantes de No Data Centers in Philly sostienen que la creación del grupo de trabajo no sustituye la moratoria de tres años que están solicitando. Los organizadores consideran que la iniciativa representa un primer paso, pero insisten en que la ciudad debe detener cualquier avance hacia nuevos centros de datos hasta que se establezcan reglas claras y mecanismos efectivos de protección comunitaria.

Durante el acto, representantes de organizaciones como Philly Thrive afirmaron que las autoridades municipales tienen la oportunidad de actuar antes de que los proyectos avancen.

Entre las organizaciones participantes se encuentran 215 People’s Alliance, Amistad Law Project, Black Alliance for Peace, Clean Air Council, People’s Tech Project, Philly Thrive y Physicians for Social Responsibility.

The First Amendment at 250: Two governors, one message against violence

The governors, representing opposing political parties, discussed how Americans can engage with one another despite political differences before a large audience at the Kimmel Center. (Photo: Virginia Esteban-Somalo)

Hate campaigns, particularly those carried out on social media and fueled by political disagreements, are becoming increasingly common. They poison our society and can undermine the fundamental freedoms protected by the First Amendment.

“Civil disagreements and debates are healthy for our democracy. In fact, throughout our history, they have served as a catalyst for real and meaningful change,” Pennsylvania Governor Josh Shapiro recently wrote on social media.

Disagreeing, including in politics, is a good thing when it is rooted in reason. What is dangerous is using violence to defend ideas.

“Conflict is neutral… it can strengthen you when serious disagreements arise,” Utah Governor Spencer Cox often says.

It is the same conclusion reached by two governors from opposing political parties.

Both governors advocate for finding “a better way to disagree.”

“However,” Shapiro noted on social media, “lately we have seen too many people resort to violence to settle those differences. We see it on our streets, on college campuses, in places of worship, and even in people’s homes.”

(Left to Right) Utah Governor Spencer Cox and Pennsylvania Governor Josh Shapiro, moderated by journalist Lulu García-Navarro, discussed free speech and political violence in Philadelphia. (Photo: Virginia Esteban-Somalo)

On September 9, the eve of the first anniversary of the murder of Charlie Kirk during an exchange of ideas at a Utah university, Philadelphia’s Kimmel Center hosted Utah Republican Governor Spencer Cox and Pennsylvania Democrat Governor Josh Shapiro for a discussion moderated by journalist Lulu García-Navarro. The event demonstrated that people with political disagreements can still engage in respectful and productive conversations.

Both governors spoke about free speech and political violence.

“More than one-third of Americans have lost a relationship because of political differences, a figure that is four times higher than it was just a decade ago,” Governor Cox said.

His recent book, Off Ramp, aims to serve as a guide for overcoming polarization by teaching people how to disagree constructively at the dinner table, on social media, and in American politics.

During the discussion with Shapiro, Cox revealed that it was the Pennsylvania governor who, one year earlier, moments before Cox delivered a speech following Kirk’s death, told him to “set aside his prepared remarks and speak from the heart.”

That speech offered comfort to a fractured nation searching for a way out of growing political violence.

Kirk often argued during his university appearances that “we must regain the ability to reach reasonable agreements where violence is not an option.”

“America was founded on the idea that our rights come from God, not from government,” states the First Liberty Institute (FLI), the largest legal organization in the United States dedicated exclusively to defending Americans’ religious freedom.

“That is precisely why religious liberty is the first freedom listed in the First Amendment.”

At the Kimmel Center, Shapiro noted that following the arson attack on his home a year earlier, both he and his family continue to receive threats.

“And often, this stems from attacks against me because of the way I practice my faith,” Shapiro said.

This is the reality 250 years after the founding of the United States and the adoption of the Constitution and the Bill of Rights, in which the First Amendment protects five fundamental freedoms: religion, speech, the press, peaceful assembly, and petitioning the government. America’s founding laws go beyond merely allowing people to disagree; they protect the right to express those disagreements freely.

The First Freedom, religious liberty, has made possible all other civil, political, economic, and social freedoms throughout the nation’s history.

But when freedom of expression is used to threaten or even take lives, “it becomes harder for people to feel they can share their ideas and speak freely,” Cox said a year ago. He connected this concern to Kirk’s philosophy: “When people stop talking, that’s when violence begins.”

Shapiro also referenced the 2024 assassination attempt against President Donald Trump and urged Americans to take a broader stance in condemning political violence.

This culture of violence affects young people as well. They are heavily exposed to social media platforms that have become a fast and easy vehicle for spreading hatred, racism, and threats across the political spectrum.

Plaque at Philadelphia’s Congress Hall commemorating how the U.S. Constitution was tested during the 1790s. National unity could not be taken for granted. Intense debates existed between the competing visions of the Federalist and Democratic-Republican parties. (Photo: Virginia Esteban-Somalo)

Choosing a Different Path

A year ago, Governor Cox addressed young people, telling them that their generation “has the opportunity to build a very different culture from the one we are experiencing right now… not by pretending differences do not matter, but by accepting them and having difficult conversations.”

“Social media is a cancer on our society right now, and I would encourage people to disconnect, turn off their devices, and get out into the real world,” Cox said in Philadelphia.

For Governor Shapiro, “We cannot resort to violence to settle our political differences. That is not who we are. We all must do our part to lower the temperature, condemn political violence, and work together to advance the values and freedoms that define our nation.

That is what we have shown is possible here in Pennsylvania, and elected leaders across the country, including the President of the United States, should follow our example.”

Shapiro added that in his daily activities, “I meet good and decent people who offer prayers for my family, even though they practice different faiths than mine, who invite me into their homes and share what is on their minds, what worries them and what excites them.” He also shared a wish with the audience: “I hope people teach politicians a lesson.”

Governor Cox’s initiative, Disagree Better, has promoted healthier political discourse by encouraging Republican and Democratic governors to appear together in public messages advocating respectful debate.

Congress Hall in Philadelphia, cradle of American democracy and the site where the United States’ Independence, Constitution, and Bill of Rights were debated and adopted. (Photo: Virginia Esteban-Somalo)

According to Cox, voters often focus on the most extreme voices in each party, making the country appear far more divided than it truly is. “But if I go out and say normal things… that doesn’t generate clicks.”

He added: “I firmly believe the way to save it [the country] is through one conversation and one relationship at a time,” while teaching people how to evaluate information critically.

According to a survey by the Knight Foundation, a co-organizer of the event, only 54 percent of Americans feel free to express their political opinions.

“If we can teach young people to do that better, to engage in fact-based critical thinking, we will heal our politics within a generation,” Cox said.

Maintaining mutual respect despite differences, Shapiro concluded, “is the work we must do.”

La Primera Enmienda, 250 años después: Gobernadores de partidos opuestos unidos contra la violencia política

(I–D) Spencer Cox, gobernador de Utah y Josh Shapiro, gobernador de Pensilvania, moderados por la periodista Lulú García –Navarro, conversaron en Filadelfia sobre libertad de expresión y violencia política. (Foto: Virginia Esteban–Somalo)

Cada vez son más frecuentes las campañas de odio, desarrolladas sobre todo en redes sociales, con origen en discrepancias políticas. Intoxican nuestra sociedad, y llegan a vulnerar libertades fundamentales contempladas en la Primera Enmienda.

“Los desacuerdos y debates civilizados son saludables para nuestra democracia. De hecho, a lo largo de nuestra historia, han servido como catalizador para un cambio real y progresista”, señaló el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro en sus redes sociales recientemente.

Discrepar –también en política– desde la razón, es algo bueno. Lo malo es usar la violencia para defender las ideas.

La misma conclusión, sostenida por dos gobernadores, Shapiro y Cox, de partidos políticos opuestos

Ambos gobernadores defienden que hay que llegar a una “mejor manera de estar en desacuerdo”.

“Sin embargo –apuntaba Shapiro en sus redes– últimamente hemos visto a demasiadas personas recurrir a la violencia para resolver esas diferencias. Lo vemos en nuestras calles, en los campus universitarios, en los lugares de culto e incluso en los hogares particulares”.

Los gobernadores, pertenecientes a partidos opuestos, debatieron sobre cómo los estadounidenses pueden interactuar a pesar de las diferencias políticas ante un concurrido auditorio en el Kimmel Center. (Foto: Virginia Esteban–Somalo)
 

El pasado 9 de septiembre la víspera de cumplirse un año del asesinato de Charlie Kirk en una Universidad de Utah durante un debate de ideas, el Kimmel Center de Filadelfia acogió a los gobernadores de Utah, el republicano Spencer Cox y de Pensilvania, el demócrata Josh Shapiro, en un conversatorio moderado por la periodista Lulú García–Navarro, en el que demostraron que personas que discrepan políticamente pueden tener conversaciones respetuosas y productivas.

Ambos gobernadores hablaron sobre libertad de expresión y violencia política.

“Más de un tercio de los estadounidenses han perdido una relación debido a diferencias políticas, una cifra cuatro veces mayor que hace apenas una década”, dijo el gobernador Cox.

Su reciente libro “Off Ramp” (Vía de salida), pretende ser una guía para superar la polarización enseñando a discrepar de manera constructiva en la mesa, en las redes sociales y en la política estadounidense.

En el conversatorio con Shapiro, Cox reveló que fue precisamente el gobernador de Pensilvania quien hace un año, minutos antes de pronunciar un discurso tras el asesinato de Kirk, le dijo “que dejara de lado mis notas preparadas y hablara desde el corazón”, dijo Cox.

Aquella intervención fue reconfortante para una nación rota que buscaba una salida a la creciente violencia política.

El fallecido Kirk, sostenía en sus actos universitarios que, “debemos recuperar la capacidad de llegar a acuerdos razonables, en los que la violencia no sea una opción”.

“Estados Unidos se fundó sobre (la idea) … de que nuestros derechos provienen de Dios, no del gobierno”, señala First Liberty Institute (FLI), la organización jurídica más grande de Estados Unidos dedicada exclusivamente a la defensa de la libertad religiosa de los estadounidenses.

“Y es precisamente por eso que la libertad religiosa es la primera libertad que figura en la Primera Enmienda”.

Shapiro apuntó en el Kimmel Center que, tras el ataque incendiario a su casa, hace un año, continúan, tanto él como su familia, sufriendo amenazas.

“Y a menudo, esto tiene su origen en un ataque contra mí debido a mi forma de profesar mi fe”, mencionó Shapiro.

Placa en el Congress Hall de Filadelfia que recuerda que en los 1790 la Constitución de los Estados Unidos fue puesta a prueba. La unidad no era algo que pudiera darse por hecho. Había fuertes debates entre las diferentes visiones que los partidos –Federalistas y Demócrata–Republicanos– tenían entonces. (Foto: Virginia Esteban–Somalo)

Esta es la situación 250 años después de la fundación de los Estados Unidos y de la aprobación de la Constitución y del “Bill of Rights”, donde la Primera Enmienda protege las cinco libertades fundamentales de religión, expresión, prensa, reunión pacífica y petición al gobierno. Las leyes fundacionales de EE. UU. van más allá de permitir “estar en desacuerdo”, protegen expresarlo libremente.

La Primera Libertad (religiosa) ha sido el derecho que ha hecho posibles durante estos años, todas las demás libertades civiles, políticas, económicas y sociales.

Pero si en el ejercicio de la libertad de expresión se amenaza o incluso arrebata la vida a las personas “se dificulta que la gente sienta que puede compartir sus ideas, que puede hablar libremente”, dijo Cox hace un año. Algo que enlazó entonces con el pensamiento que inspiraba a Kirk: “cuando la gente deja de hablar, es cuando surge la violencia”.

Shapiro también mencionó el intento de asesinato del presidente Donald Trump en 2024 e instó a adoptar una postura más amplia al condenar la violencia política.

Este espectro de violencia alcanza a los jóvenes, quienes están muy expuestos a las redes sociales que se han convertido en un medio rápido y fácil para propagar mensajes de odio, racismo o amenazas en ambos lados del espectro político.

Se puede elegir un camino diferente

Hace un año el gobernador de Utah se dirigió a los jóvenes diciéndoles que su generación “tiene la oportunidad de construir una cultura muy distinta a la que estamos padeciendo ahora mismo… No fingiendo que las diferencias no importan, sino aceptándolas y teniendo conversaciones difíciles”.

Para el gobernador de Pensilvania “No podemos recurrir a la violencia para dirimir nuestras diferencias políticas. Eso no define quiénes somos. Todos debemos aportar nuestro granito de arena para calmar los ánimos, condenar la violencia política y trabajar unidos para seguir promoviendo los valores y las libertades que constituyen la esencia de nuestra nación.

Eso es lo que hemos demostrado que es posible aquí en Pensilvania, y los líderes electos de todo el país –incluido el propio presidente de los Estados Unidos– deberían seguir nuestro ejemplo”.

La iniciativa del gobernador Cox, “Disagree Better” ha promovido un debate político más saludable fomentando que, gobernadores republicanos y demócratas aparezcan juntos en mensajes para promover un debate político más saludable.

Para Cox, los votantes tienden a fijarse en las manifestaciones que representan las ideas más extremistas de cada partido, lo que hace que el país parezca más dividido de lo que realmente está. Pero, “si salgo a decir cosas normales… eso no genera clics”.

Y añadió “Creo firmemente que la forma de salvarlo (al país) es mediante una conversación y una relación a la vez”, enseñar a las personas a evaluar la información.

Congress Hall en Filadelfia, cuna de la democracia y lugar donde fueron votadas la Independencia de los Estados Unidos, la Constitución y el Bill of Rights, núcleo legislativo del país. (Foto: Virginia Esteban–Somalo)

Según encuesta de la Fundación Knight –coorganizadora del evento– solo el 54% de los estadounidenses se siente libre de expresar sus opiniones políticas.

«Si logramos enseñar a los jóvenes a hacer eso mejor (pensamiento crítico sustentado en hechos), sanaremos nuestra política en el plazo de una generación», afirmó.

Mantener el respeto mutuo a pesar de las diferencias “esa es la labor que debemos realizar”, concluyó Shapiro.

How the Preamble of the United States Constitution saved me

Excerpt from the first page of the original U.S. Constitution held at the National Archives in Washington, D.C. (Photo: National Archives)

In December 1959, I was a student at Palomar Community College in San Marcos, California. Thanks to the generosity of the college staff, I was able to travel back home to Las Animas, Colorado for Christmas.

Shortly after a scheduled stop at the Trailways San Diego bus station, the bus stopped again on the side of the road and two middle-aged border patrol men boarded the bus.  Sitting on an aisle seat near the back of the bus, I saw them clearly.  One of them spoke Spanish.  “Sus documentos, por favor.” The other requested proof of American citizenship in English.

When they came to me, I presented my Palomar Community College student card that I had at the ready.  “That is not proof of citizenship,” the border agent proclaimed, and then moved on to the Mexican man behind me.  The Mexican man behind me had legal proof of United States residency.  I knew they would soon return down the aisle.  It was now dark outside, and I began to panic. What to do?

Then, somehow out of nowhere, I recalled that I knew the preamble to our constitution.  A high school civics teacher had made my class memorize it.  I found the words so beautiful in substance and meaning, because it captured who we were as a nation, “We the people…” that I often used to recite it along with the Ten Commandments as if it were a beautiful prayer.  It was and is. 

As I heard the border patrol returning down the aisle, I began to recite the preamble in a firm, confident voice so loudly that everyone on the bus could hear it.  “We the people of the United States, in order to form a more perfect union, establish justice, ensure domestic tranquility, provide for the common defense, promote the general welfare, and secure the blessings of liberty to ourselves and our posterity, do ordain and establish this constitution for the United States of America.”

The border patrol officer loomed next to my seat as I finished.  I turned to him and said, “Only an American citizen would know the Preamble to our Constitution, do you?” He scoffed and turned away.  The officers exited the bus with a couple of men they had taken into custody.  And so I was spared.  

The white woman sitting next to me quietly said that I shouldn’t have asked the man if he knew the preamble. In retrospect, I was lucky the border patrol didn’t react in anger at my presentation of the preamble and pull me off the bus as well.

And now, so many decades later, how naïve my younger self seems, believing that the promises of the Constitution would necessarily be promises kept, or the ideals cherished by Federal officers who are supposedly sworn to defend the Constitution and enforce the law. My personal incident on that bus in 1959 still serves to remind me, that to be American is not defined by the color of our skin, by the language that we speak, our ancestry, or even our place of birth but our devotion and commitment to the vision of the Founding Fathers (and mothers) who championed a nation ever striving for greater justice and freedom and equality, a nation embracing diversity and respect for human dignity.

It is ironic, but not surprising, how the current administration violates daily the rights of not only illegal immigrants, but legal immigrants, and law-abiding citizens. And so it is now incumbent upon all of us, citizens and sojourners, refugees and tourists, to remember the Constitution, to proclaim the Constitution firmly, confidently, and loudly.  Eventually, we will be heard. 

Cómo el Preámbulo de la Constitución de los Estados Unidos me salvó

Extracto de la primera página del original de la Constitución de los Estados Unidos conservado en los Archivos Nacionales en Washington D.C. (Foto: National Archives)

En diciembre de 1959, yo era estudiante en el Palomar Community College de San Marcos, California. Gracias a la generosidad del personal de la universidad, pude regresar a mi hogar en Las Animas, Colorado, para pasar la Navidad.

Poco después de una parada programada en la estación de autobuses Trailways de San Diego, el autobús volvió a detenerse a un lado de la carretera y dos agentes de la patrulla fronteriza, ambos de mediana edad, abordaron el vehículo. Sentada en un asiento de pasillo cerca de la parte trasera del autobús, pude verlos claramente. Uno de ellos hablaba español.

“Sus documentos, por favor”.

El otro solicitaba prueba de ciudadanía estadounidense en inglés.

Cuando llegaron hasta mí, les mostré mi credencial de estudiante del Palomar Community College, que tenía lista en la mano.

“Eso no es prueba de ciudadanía”, declaró el agente fronterizo antes de continuar hacia el hombre mexicano sentado detrás de mí.

El hombre mexicano que viajaba detrás de mí tenía documentación legal que acreditaba su residencia en los Estados Unidos. Yo sabía que los agentes pronto regresarían por el pasillo. Afuera ya había oscurecido y comencé a entrar en pánico. ¿Qué podía hacer?

Entonces, de alguna manera, recordé que conocía de memoria el Preámbulo de nuestra Constitución. Un profesor de educación cívica en la escuela secundaria había obligado a mi clase a memorizarlo. Siempre me parecieron hermosas sus palabras, tanto por su contenido como por su significado, porque capturaban quiénes éramos como nación: “Nosotros, el pueblo…”. Me gustaba tanto que solía recitarlo junto con los Diez Mandamientos, como si fuera una hermosa oración. Lo era y lo sigue siendo.

Cuando oí que los agentes de la patrulla fronteriza regresaban por el pasillo, comencé a recitar el Preámbulo con voz firme y segura, tan fuerte que todos los pasajeros del autobús podían oírme:

“Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una unión más perfecta, establecer la justicia, asegurar la tranquilidad interna, proveer para la defensa común, promover el bienestar general y asegurar para nosotros y nuestra posteridad las bendiciones de la libertad, ordenamos y establecemos esta Constitución para los Estados Unidos de América”.

El agente de la patrulla fronteriza se detuvo junto a mi asiento cuando terminé de recitarlo. Lo miré y le dije:

“Solo un ciudadano estadounidense conocería el Preámbulo de nuestra Constitución. ¿Usted lo conoce?”

El agente soltó una mueca de desprecio y se alejó.

Los oficiales bajaron del autobús con un par de hombres que habían detenido. Y así fue como yo me salvé.

La mujer blanca sentada a mi lado me dijo en voz baja que no debí haberle preguntado al agente si conocía el Preámbulo. Viéndolo en retrospectiva, tuve suerte de que la patrulla fronteriza no reaccionara con enojo ante mi demostración y también me sacara del autobús.

Ahora, muchas décadas después, me doy cuenta de lo ingenua que era mi yo más joven al creer que las promesas de la Constitución necesariamente serían cumplidas, o que sus ideales serían apreciados por funcionarios federales que supuestamente juran defender la Constitución y hacer cumplir la ley.

Aquel incidente personal en ese autobús en 1959 sigue recordándome que ser estadounidense no está definido por el color de nuestra piel, el idioma que hablamos, nuestra ascendencia ni siquiera nuestro lugar de nacimiento. Lo que nos define es nuestra devoción y compromiso con la visión de los Padres Fundadores (y también de las Madres Fundadoras), quienes impulsaron una nación que siempre aspira a una mayor justicia, libertad e igualdad; una nación que abraza la diversidad y el respeto por la dignidad humana.

Resulta irónico, aunque no sorprendente, que la administración actual viole a diario los derechos no solo de los inmigrantes indocumentados, sino también de los inmigrantes legales y de los ciudadanos respetuosos de la ley.

Por ello, ahora nos corresponde a todos, ciudadanos y residentes temporales, refugiados y turistas, recordar la Constitución, proclamar la Constitución con firmeza, confianza y en voz alta.

Con el tiempo, seremos escuchados.