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Crecen las críticas al presupuesto Parker 2027 por nuevos impuestos y dudas sobre su viabilidad

Filadelfia. — La propuesta de presupuesto para el año fiscal 2027 presentada por la alcaldesa Cherelle Parker, valorada en cerca de 7 mil millones de dólares, ha generado una serie de críticas desde distintos sectores, que si bien reconocen su alcance y ambición, cuestionan la forma en que se recaudarán los ingresos, el impacto en los residentes de bajos recursos y la sostenibilidad financiera a largo plazo.

Impuestos a aplicaciones, el punto más controvertido

Una de las críticas más recurrentes se centra en los nuevos impuestos propuestos a los servicios de aplicaciones, entre ellos un recargo por cada viaje en Uber y Lyft, un impuesto a las entregas minoristas y un aumento del impuesto hotelero.
Empresas del sector del transporte y analistas económicos han advertido que estos cargos podrían ser trasladados directamente a los consumidores, afectando de manera desproporcionada a trabajadores y residentes de bajos ingresos que dependen de estos servicios para desplazarse diariamente o para recibir bienes esenciales.

Ingresos sujetos a aprobación estatal

Otro foco de preocupación es que parte del financiamiento del presupuesto no está garantizada, ya que algunas medidas, como el aumento al impuesto hotelero, requieren la aprobación de la Legislatura estatal de Pensilvania.
Esta dependencia ha generado dudas sobre la viabilidad real del plan presupuestario tal como está diseñado, especialmente si la autorización estatal no se concreta en los próximos meses.

Limpieza urbana: sin nuevas iniciativas contra el vertido ilegal

Aunque la alcaldesa Parker ha hecho de la limpieza urbana una de las banderas de su administración, el presupuesto de 2027 no contempla nuevos programas específicos para combatir el vertido ilegal. En su lugar, se propone continuar con los esfuerzos existentes y ampliar el uso de cámaras de vigilancia.
Organizaciones comunitarias han señalado que estas medidas resultan insuficientes, particularmente en vecindarios que históricamente han sido los más afectados por este problema.

Vivienda y endeudamiento a largo plazo

El plan de vivienda H.O.M.E., que contempla una inversión de 2 mil millones de dólares, ha sido destacado como uno de los más ambiciosos de la historia de la ciudad. Sin embargo, también ha suscitado críticas por su dependencia de bonos y de financiamiento a largo plazo, lo que podría aumentar la presión sobre las finanzas municipales en el futuro.
Estas preocupaciones se intensifican al considerar que la ciudad aún enfrenta compromisos financieros anteriores, como las obligaciones vinculadas al fondo de pensiones.

Preocupaciones del sector educativo

Desde el ámbito educativo, la Federación de Maestros de Filadelfia (PFT) ha valorado positivamente la inclusión de nuevos ingresos para las escuelas públicas, pero ha advertido que persisten serias interrogantes.
Entre ellas, destacan la falta de claridad sobre el financiamiento total para reparar y modernizar los edificios escolares, la necesidad de mayor transparencia en el plan de instalaciones y las preocupaciones continuas sobre la expansión de las escuelas charter. Según el gremio, la inversión propuesta podría no ser suficiente para atender las necesidades estructurales del sistema educativo (PFT).

Metas ambiciosas, resultados aún inciertos

Finalmente, analistas y algunos concejales han señalado que el presupuesto presenta objetivos ambiciosos en áreas clave como la seguridad pública, la vivienda y la movilidad económica, pero advierten que su éxito dependerá de una implementación eficaz y sostenida.
El escepticismo no se centra tanto en las prioridades planteadas, sino en la capacidad del gobierno municipal para ejecutar los programas sin incurrir en sobrecostos, retrasos o déficits futuros.

Un presupuesto bajo escrutinio

En conjunto, el presupuesto Parker 2027 ha sido descrito como un plan de gran escala, pero enfrenta cuestionamientos clave sobre quién asumirá el costo real de los nuevos impuestos, cómo se garantizarán los ingresos proyectados y si las inversiones propuestas serán suficientes y sostenibles.
El debate continuará ahora en el Concejo Municipal, donde se anticipan audiencias públicas y posibles ajustes antes de su eventual aprobación.

El liderazgo de Filadelfia puede luchar por nosotros, Alianza por una Filadelfia Justa enseña cómo

Filadelfia
(Foto: Ilustrativa/Pexels)

La organización Alianza por una Filadelfia Justa (A4JP) celebró una reunión virtual el 3 de marzo para presentar las campañas comunitarias que varios de sus miembros impulsarán esta primavera.

A4JP agrupa a más de tres docenas de organizaciones comunitarias y trabajadores de diversos sectores con un objetivo común: construir poder en el Ayuntamiento de Filadelfia y asegurar que las voces de las comunidades infrarrepresentadas sean escuchadas en los procesos de toma de decisiones.

Durante el encuentro se compartieron distintas iniciativas que, según los organizadores, muestran cómo las comunidades están “protegiendo a sus vecinos y exigiendo que los líderes de la ciudad defiendan a los trabajadores”.
“Necesitamos a todos en esta lucha para enfrentar las amenazas federales hacia nuestras comunidades inmigrantes”, expresó Kimmy Cook, organizadora de participación presupuestaria de A4JP. “Nos unimos para protegernos mutuamente y para asegurarnos de que los líderes de la ciudad defiendan a los habitantes de Filadelfia, como usted y como yo”, agregó.

Situación actual que ha motivado el inicio de las campañas tratadas en la reunión. (Imagen compartida en la presentación por A4JP)

Campañas presentadas

Líderes de distintas organizaciones detallaron l os objetivos de sus campañas actuales, su estado de avance y las formas en que la comunidad puede involucrarse.

ICE fuera de Filadelfia – ICE Out of Philly (impulsada por Asian Americans United)
Esta campaña busca prohibir que ICE oculte su identidad mediante cubiertas faciales y limitar toda colaboración municipal con acciones federales de inmigración. Propone prohibir el intercambio de datos con autoridades migratorias, impedir que agencias municipales recaben información sobre estatus migratorio, negar el uso de propiedades de la ciudad para redadas y bloquear el acceso a espacios privados sin una orden judicial. También amplía protecciones contra la discriminación basada en ciudadanía o estatus migratorio.

Prioridades de A4JP. (Imagen compartida en la presentación por A4JP)

Ley de Viviendas Seguras y Saludables – Safe Healthy Homes

(impulsada por PA’s Renters United, junto con Amistad y Treatment Not Trauma)
Incluye inversión en salud pública y seguridad comunitaria. Se enfoca en los derechos de los inquilinos a la seguridad, a reparaciones y a reubicaciones adecuadas. En Filadelfia, la mitad de los hogares son de alquiler y un 40% de los inquilinos viven en viviendas inseguras. Se espera que la propuesta sea votada por el pleno del Ayuntamiento alrededor del 19 de marzo.

Campaña “No al cierre de escuelas” (impulsada por 215 People’s Alliance y Standing Up for Philly Schools)
Organizadores del noreste de Filadelfia trabajan directamente con maestros, padres y estudiantes para abordar necesidades locales, incluyendo recursos adecuados para estudiantes inmigrantes y problemas de superpoblación escolar.

Campaña por los derechos de los trabajadores (impulsada por Philly Black Worker Project)
Promueve la aprobación de la ley D.U.E.S., que busca reconocer como clase protegida a los trabajadores con antecedentes de encarcelamiento y regular el sector de empleados temporales: igualdad salarial por igual trabajo, transporte adecuado y notificación con anticipación. El 19 de marzo será un día clave de cabildeo en la Alcaldía.

Campaña “Deje de contaminar nuestro aire” (impulsada por Reclaim Philadelphia)
Exige que los concejales prohíban que la ciudad envíe basura a incineradoras en Chester u otros municipios, señalando los impactos nocivos en comunidades vulnerables. La campaña también solicita que la alcaldesa Parker no renueve ni otorgue nuevos contratos de incineración esta primavera y explore alternativas más saludables para el manejo de residuos. El grupo realizará un evento en Germantown el 31 de marzo, de 6 p.m. a 8 p.m. (lugar por confirmar).

Cronología de la Alcaldía de Filadelfia. (Imagen compartida en la presentación por A4JP)
 

República Dominicana y Haití: 182 años de independencia y un presente marcado por contradicciones migratorias

Un conductor de mototaxi pasa frente a un mural bajo un puente en el cruce Carrefour Aeoport, en la comunidad Delmas del distrito de Puerto Príncipe, Haití, el martes 24 de febrero de 2026. (Foto: AP/Odelyn Joseph)

Reconocido en la PA HR387 como “Día de la Independencia de la República Dominicana en Pensilvania”, la Mancomunidad celebró el 27 de febrero cultura, contribuciones e impacto de la comunidad dominicana en el estado. La fecha coincidió con el 182º aniversario de la independencia de República Dominicana de su vecino Haití.

Fue un día de alegría y celebración para los dominicanos (la tercera población hispana más grande de Pensilvania) y que asciende a 165,400 habitantes, distribuidos entre Filadelfia (36,753), Allentown (22,330) y Reading (19,069), además de pueblos y áreas no incorporadas.

Se sienten orgullosos de su herencia.

“Yo no soy haitiano, yo soy dominicano” dijo Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, refiriéndose al derecho de los dominicanos a tener su propia nación, al igual que los haitianos tenían la suya.

Desde entonces, disputas territoriales, conflictos históricos, diferencias étnicas y culturales –además de compartir la misma isla (La Española) – han marcado las relaciones entre República Dominicana y Haití.

Comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana conteniendo la respuesta del gobierno dominicano al comunicado de la CIDH del 6 de febrero de 2026.
 

Dos países, una isla

Mientras República Dominicana es una de las economías más prósperas de la región, Haití es el país más pobre del hemisferio occidental.

Esa pobreza hace que –según Naciones Naciones Unidas– una quinta parte de la población haitiana, huya a otros países, buscando una mejor vida, porque además, bandas criminales continúan operando con total impunidad, debido a un Estado incapaz de controlar el territorio.

La cifras de la Oficina Nacional de Estadística dominicana hablan de que alrededor de 500,000 haitianos viven en su territorio, lo que representa el 7.1% de su población total.

Los emigrantes haitianos, no siempre llegan cumpliendo las leyes migratorias de República Dominicana, así como tampoco los dominicanos lo hacen a los países de destino migratorio, pero a lo haitianos parece que les va peor.

Manos Unidas reporta que en República Dominicana subsisten más de un millón de haitianos trabajando con frecuencia en pésimas condiciones en agricultura o construcción.

El gobierno ha declarado que no quiere migrantes haitianos indocumentados y ha reforzado su deportación y fomentado su autodeportación.

Comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana conteniendo la respuesta del gobierno dominicano al comunicado de la CIDH del 6 de febrero de 2026.

Dominicanos en Filadelfia contestan

José Joaquín Fernández Mota, presidente del Instituto Duartiano en Filadelfia considera que la emigración ilegal de haitianos se ha producido porque por mucho tiempo “ha habido personas que se han beneficiado” y culpa a la oligarquía que gobierna en su país.

“Llevaban personas indocumentadas de Haití para una safra (periodo anual de cosecha y procesamiento de la caña de azúcar) pero los dejaban viviendo en bateyes (asentamientos temporales) en los cañaverales”.

El actual presidente de República Dominicana Luis Abinader, ordenó en octubre de 2024 la deportación “masiva” de haitianos indocumentados que residieran en el país para “reducir” el exceso de población migrante. Recientemente prometió deportar al menos 10,000 haitianos semanalmente.

Desnacionalizados y apátridas

Pero¿qué pasa con los documentados? La aplicación de una sentencia de 2013 ha dejado en el limbo a personas nacidas en República Dominicana descendientes de haitianos indocumentados y que tenían la ciudadanía.

Comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana conteniendo la respuesta del gobierno dominicano al comunicado de la CIDH del 6 de febrero de 2026.
 

El efecto fue una apatridia masiva (personas sin ninguna ciudadanía)

Organismos internacionales reportaron que la decisión dejó a miles de personas:

  • sin nacionalidad dominicana
  • sin nacionalidad haitiana (pues muchos nunca habían vivido en Haití ni tenían vínculos legales)
  • sin posibilidad de obtener documentos básicos
  • sin derechos civiles plenos

De 1929 a 2010 se concedió la ciudadanía a todos los nacidos en República Dominicana en virtud de la Constitución Nacional (excepto a hijos de personas en tránsito). Por el “ius soli” (derecho de suelo) en el que una persona adquiere la ciudadanía del país donde nace, independientemente de la ciudadanía de sus padres.

Pero República Dominicana negó este derecho en un intento de disminuir el número de personas haitianas o de origen haitiano en el país: el Tribunal Constitucional de República Dominicana dictó la sentencia 168-13 en septiembre de 2013, por la que los individuos incapaces de demostrar la situación migratoria regular de sus padres podrían ser despojados –incluso retroactivamente– de su ciudadanía dominicana.

La nueva interpretación del tribunal privó retroactivamente de la nacionalidad dominicana a decenas de miles de personas que durante toda su vida habían sido consideradas como tales, estaban registradas como nacionales dominicanos al nacer y poseían documentos de identidad, incluidos pasaportes.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que la medida constituyó discriminación estructural contra personas dominicanas percibidas como de origen haitiano.

La CIDH declaró que estas políticas de ciudadanía de la República Dominicana violaban numerosos derechos humanos fundamentales. En su informe Situación de derechos humanos en República Dominicana indicó que “Todas las personas dominicanas de ascendencia haitiana, o aquéllas percibidas como tales, padecen de esta discriminación estructural en todos los aspectos y niveles, que las priva del goce y ejercicio de sus derechos humanos”.

Pero no es percibido así por muchos dominicanos. El gobierno dominicano respondió al comunicado de la CIDH el 6 de febrero de este año reafirmando “su compromiso histórico con la protección de los derechos humanos y, simultáneamente, con el cumplimiento legítimo de su marco legal interno”, algo que contestan algunas voces dominicanas que han inmigrado a su vez, a Estados Unidos.

Comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana conteniendo la respuesta del gobierno dominicano al comunicado de la CIDH del 6 de febrero de 2026.
 

Haitianos o dominicanos, ni de aquí ni de allá

“El estado dominicano debe tener un régimen de consecuencia”, señala Raymond González, dominicano radicado en Filadelfia quien lidera su podcast Raymond Right Now, donde se refiere a situaciones como la obtención del certificado de nacimiento dominicano de forma fraudulenta.

“…Ha sido un fallo de los gobiernos dominicanos, tú debes como nación cuidar las fronteras”, señala el locutor.

En su discurso de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional el Día de la Independencia, Abinader mencionó la crisis estructural de Haití y su impacto en RD. “El país ya cuenta con un muro fronterizo…Ahora vamos a impulsar un verdadero muro económico” añadiendo que “la frontera ya no es un espacio de abandono…es un espacio de soberanía ejercida con responsabilidad”.

Para el ex–diputado Pelegrín Castillo, la solución a los problemas de Haití debe ser en Haití.

Abinader niega que haya racismo en República Dominicana. Igual Roberto Cassá, director del Archivo General de la Nación quien señala que “se ha extendido el sambenito de ‘racista antihaitiano’ a todo aquel que reconoce la gravedad de lo que se califica como ‘un serio problema de seguridad’”.

Los números incómodos

Los dominicanos no son ajenos a discriminación y repatriaciones, como tampoco a las acusaciones de generar problemas e inseguridad en los territorios extranjeros en los que se han asentado. Paradójicamente, mientras hay un fuerte apoyo popular de los dominicanos a la deportación de haitianos indocumentados, argumentando la necesidad de controlar la saturación de servicios públicos, el mercado laboral y la identidad nacional; la diáspora dominicana en EE. UU., no justifica en los mismos términos su actual política migratoria.  

Según el Registro Sociodemográfico 2025, 2,874,124 dominicanos residen fuera del país. Estados Unidos encabeza la lista con 2,398,009 dominicanos, de los cuales asciende a un aproximado de 230,000 indocumentados.

España ocupa el segundo lugar con 201,162 residentes dominicanos, aunque contando naturalizados y nacidos en España de origen dominicano, la cifra puede superar los 269,000.

En tercer lugar, se encuentra Italia, con 29,791 dominicanos documentados, pero se ignora los irregulares. Le sigue Chile (22,836), Canadá (22,125), Países Bajos (17,979) y Venezuela (11,399).

Estados Unidos repatrió entre enero y octubre de 2025 a 3,581 dominicanos, de los que el 68.47 % (2,452) fue “por migración ilegal”, según informó la Dirección General de Migración de República Dominicana.

Pero esta es una cantidad pequeña en comparación con los 370,000 haitianos que República Dominicana deportó en 2025, algunos volverán a intentar reingresar al país que más cerca les queda geográficamente, pero del que le separan mucho más que muros de todo tipo.

Esta historia continuará.

A red cloak in the crowd: Philadelphia marches for International Women’s Day

Melinda sends a clear message of distress in her crimson Handmaid cloak. (Photo: Courtesy/Aleida García)

The morning began in shades of gray, the sky low and damp, rain tapping the sidewalks like a slow drumroll. But just before noon, as marchers started gathering on the North Apron of Philadelphia City Hall, something shifted. The clouds thinned, then opened. Warm March sunlight spilled across the plaza as if the weather itself had arrived to bolster the crowd’s demands.

Melinda sends a clear message of distress in her crimson Handmaid cloak. (Photo: Courtesy/Aleida García)

Amid the gathering, one figure stood completely still. Draped head to toe in a long scarlet cloak and crowned with a stiff white bonnet, she looked like a warning brought to life. Impossible to miss—which was precisely her intention. The woman, who gave her name only as Melinda M., came dressed as a handmaid from Margaret Atwood’s The Handmaid’s Tale: the red of subjugation, the white of enforced purity, the silence of a woman whose choices have been stripped away one law at a time.

“This is what the chipping away of women’s rights looks like,” she said, her voice steady, the voice of someone who knows exactly what she is talking about. She was referring to the 2022 Supreme Court decision that overturned nearly 50 years of constitutional protections and returned authority over abortion to individual states, paving the way for sweeping restrictions nationwide. “It doesn’t stop there,” Melinda added. “It never stops there.”

Latinas join the women’s march and include immigration as a women’s issue in 2026. (Photo: Courtesy/Aleida García)

She was one of hundreds gathered for Philadelphia’s International Women’s Day March—a crowd as vivid and insistently alive as a wildflower breaking through concrete. Hand-lettered signs rose above the marchers in every direction. Heads nodded as speakers took the microphone, voices carrying across the sunlit plaza.

Across the street, Alice Ward, a South Philadelphia resident, observed quietly. She hadn’t planned to march, she said. She had simply felt drawn in—by something older than the day itself.
“We’ve taken a massive step backward,” she said, her voice soft but unwavering. “It breaks my heart to see younger generations having fewer rights than I did at their age.” She paused, shaking her head. “I never thought I’d be marching again. I never thought we’d have to.”

Not everyone at the perimeter shared her grief. A man standing with arms folded said he believed the marchers were overreacting and that state legislatures—not federal courts—were the proper place for such decisions.

A few feet away, Jennifer, a middle‑aged woman from Northeast Philadelphia, watched with an expression that held neither anger nor celebration. She described herself as a person of faith and said some of what she heard from the speakers conflicted with her values.
“Adults need to take responsibility for their choices,” she said plainly. But then she added, after a moment of reflection: “A doctor and patient should be able to make difficult medical decisions without the government in the room.”

Sarah Rosche brought a message of women’s connection with Mother Earth. (Photo: Courtesy/Aleida García)

Among the organizations represented were several Latina women’s groups whose presence was both celebratory and deeply intentional. Comadre Luna, led by Alejandra Alvarez, arrived with a vibrant and unmistakable showing of members. Alvarez explained that she and her compañeras had searched for a feminist organization that understood the unique pressures Latinas face at the intersection of gender, culture, and community. When they couldn’t find such a space, they built one themselves.

Women from all over Eastern Pa, New Jersey and Delaware show up for International Women’s Day. (Photo: Courtesy/Aleida García)

Also present was Centro Integral de la Mujer / Madre Tierra, represented by Arianne Bracho and Carmen Marcet. The organization’s name—Mother Earth—carries an entire worldview within it, one clearly understood by those gathered that afternoon.

Nearby, Lilly Belvin of Delaware and her friend Lauren Flood of Pottstown stood holding signs reading “I march for all womankind” and “We only lose if we stop fighting.” Lilly said she was marching for all women, including queer and transgender women—a message that was met with visible warmth in the crowd.

Women were clear about their message. This woman held high a sign calling for courage over fear. (Photo courtesy of Aleida García)

Among the organizers weaving through the rally were AJ, representing Cat Calls of Philly, a project sharing stories of street harassment in the city, who pledged the group would keep abortion rights at the center of public conversation; and Jay Cie of Philly Phemenists, who has made reproductive‑rights organizing a sustained effort in Philadelphia.

A small child joins the march with her mother. Her generation will be the ones benefit or suffer from consequences of current policies. (Photo: Courtesy/Aleida García) 

That commitment carries more than a century of history. International Women’s Day traces its roots to 1908, when garment workers in New York City walked off the job to protest brutal hours and poverty wages. The first National Women’s Day was organized the following year by the Socialist Party of America. By 1911, the movement had crossed the Atlantic; in 1977, the United Nations officially recognized the observance. A permanent mark on the calendar. A refusal to forget.

Marchers lining up in front of City Hall for their trek on JFK Boulevard. (Photo courtesy of Aleida García)

As Melinda—the handmaid in red—disappeared into the flow of JFK Boulevard, Jennifer remained at the edge of the plaza, hands folded, watching. She disagreed with the crowd on some matters she considered fundamental. She had made that clear. But she stayed—present, listening, witnessing.

Estudiantes de PWB viajarán a Puerto Rico por primera vez

Tony Rocco, abajo en el centro, rodeado de sus estudiantes. (Foto: Cortesía)

La organización no lucrativa Photography Without Borders (PWB), enseña a los jóvenes a contar sus historias personales o comunitarias usando técnicas fotográficas tradicionales y de manera digital desde 2009.

Tony Rocco, renombrado fotógrafo y maestro, ha incluido un viaje de intercambio estudiantil como parte de PWB. Los cuatro viajes realizados desde que fundó esta organización fueron a Colombia, el país natal de su madre. Sin embargo, este año el comité organizador y los jóvenes irán a Puerto Rico y esta será la primera vez que visitarán la Isla.

Franchesca, “Frenchy”, Williams, miembro de la mesa directiva y presidenta del comité organizador, expresó que este viaje es profundamente personal para ella. “Como afroboricua, ese viaje tiene un significado especial. Estoy comprometida a conectar a los jóvenes con la rica historia de la isla de raíces tainas, resistencia africana, supervivencia cultural y las tradiciones que moldean el Puerto Rico de hoy”.

Miguel Rosa, talentoso artista multidisciplinario. (Foto: Cortesía)

Como alguien que se ha beneficiado de este programa de intercambio, es un honor para Franchesca ayudar a crear oportunidades transformadoras para la siguiente generación. “Me siento especialmente orgullosa de guiar esta experiencia como una líder afroboricua comprometida a la preservación cultural”.

Los estudiantes que viajarán a Puerto Rico el diez de junio son Jasmine, “Jazzy”, Silva Sánchez y su hermana Sandra, Victoria Leach, Miguel Rosa y Sebastían Colón.  Jasmine y Sandra, son hijas de una pareja originaria de Cherán, el estado mexicano de Michoacán, y crecieron en la cultura puertorriqueña del norte de Filadelfia.

Jasmine, “Jazzy” Silva Sánchez estudia en Community College. (Foto: Cortesía)

“Sus luchas son muy similares a las nuestras en muchos sentidos”, comentó “Jazzy” quien ha sido parte de PWB durante ocho años. Sandra afirmó que “estar en Puerto Rico me dará un punto de vista diferente para fotografiar”.

Miguel, artista multidisciplinario, manifestó que “este viaje será una buena manera de conectarme con mis raíces”. Este artista prolífico incluye elementos puertorriqueños tradicionales en sus obras.

Vicky Leach está entusiasmada de ir por primera vez a Puerto Rico. (Foto: Cortesía)

Por su parte, Vicky, comentó “soy mitad negra y mitad puertorriqueña, estoy estudiando español en preparación al viaje”. Ella es estudiante de Kensington Creative and Performing Arts donde estudia baile.

Los jóvenes de PWB tendrán su base en San Juan para de ahí visitar sitios culturales e históricos claves y organizaciones comunitarias enfocadas en las artes, la agricultura, la historia afropuertorriqueña y las tradiciones isleñas. La Universidad Interamericana en San Juan brindó el alojamiento para los jóvenes en el campus universitario.

La misión de Photography Without Borders es que los niños de comunidades marginalizadas de los vecindarios de Kensington y Olney participen en proyectos basados en la fotografía para su descubrimiento y narración de historias. En su aprendizaje de este arte visual también abordan temas de justicia social, comunidad e identidad personal.

Gerard Silva: el boricua que enlaza comunidades a través del arte en Fleisher Art Memorial

Gerard Silva, director de Exhibiciones y Alcance Comunitario de Fleisher Art Memorial, con Alma Romero. (Foto: Cortesía)

Este artista y educador trabaja en varios proyectos comunitarios que van desde “El Día de Muertos”, hasta un jardín comunitario creado para refugiados de Vietnam, Camboya y Bután y en la actualidad participa en varios proyectos con “Casa de Venezuela y organizaciones de Laos.

Del barrio de Río Piedras al sur de Filadelfia

“Nací en el barrio puertorriqueño de Río Piedras que para mí es un orgullo. Ahí es donde está la Universidad de Puerto Rico. Me críe ahí con los profesores, con los poetas y los artistas”, recuerda con cariño. Cursó estudios de comunicación y, sin decirle a sus padres, en la Universidad de Syracuse de Nueva York. Después estuvo en Londres por un año en un programa de arte que incluía dibujo y pintura, entre otras disciplinas visuales.

Gracias a la recomendación de su amigo José Antonio Pagán, “su hermanito” como le llama de cariño, comenzó a trabajar en Fleisher Art Memorial encargado de las exhibiciones y la icónica celebración mexicana del “Día de Muertos” que este 2026 cumplirá 14 años. Gerard ha sido clave para incluir a las diversas comunidades del sur de la ciudad en el espacio de Fleisher. “Cuando uno acepta el trabajo de alcance a la comunidad hay que ir a sus lugares, conocer a la gente, conocer lo que ellos hacen, conocer sus países, la comida, su cultura”.

Es parte fundamental de Fleisher Art Memorial. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Gracias a una subvención de PEW, le pidieron que contactara a dos comunidades después de su primer día de trabajo. A la primera que llamó fue a Sinta Penyami de la comunidad indonesia con quien tuvo una reunión de inmediato. Conocía a los miembros de “Casa de Venezuela” y le llamó a Emilio Buitrago, en ese entonces presidente de esa organización cultural, quien aceptó participar en el proyecto llamado “Culture Lab”. Incluyó festivales, mercado, bailes y un libro. “Esto me abrió las puertas, especialmente a mí para conocer y ser parte de otras comunidades”.

Este empático artista coordina “El Día de Muertos” de Fleisher desde 2019 junto con el comité organizador llamado “La Calaca Flaca”.

“Me acuerdo de que el primer año, no cabía la gente en el Santuario y por esa razón activé el espacio del estacionamiento fue un problema grandioso que resolvimos, pero el nuevo problema es que la gente ya no cabe en ningún lugar”, comenta entre risas.

Gerard Silva está presente en eventos de la comunidad. (Foto: Leticia Roa Nixon)

El Mercado Cultural

“Casa Venezuela” y Gerard querían hacer un mercado que beneficiara a las comunidades inmigrantes latinas y el primero de ese género se realizó Cherry Street Pier con un gran éxito. Tras conseguir una subvención, continuaron los mercados latinos “con el propósito de que no nos quedemos en nuestras comunidades e ir a otros lugares vivimos aquí y esta ciudad nos pertenece a nosotros también”. Gerard ayuda a realizar seis mercados al año, incluyendo el “Mercado de las Calacas” que se lleva a cabo el Día de Muertos y el navideño. El propósito de este año es realizar este evento en lugares nuevos.

“Nuestra cultura es una combinación de nuestra gente indígena, de los españoles, de los africanos. De hecho, el personaje el vejigante proviene de la cultura africana y de los indígenas, incluye la música y danza”. Agrega que cada año hay un Festival del Vejigante en Ponce, PR y la gente hace sus máscaras y sus vestidos.

De cierta manera hay un paralelo entre el fundador Samuel Fleisher y el trabajo de Gerard para que el edificio sea un espacio seguro, multicultural y diverso donde haya inclusión de género y no haya discriminación.

“Pienso que las intenciones del Sr. Fleisher era buenas de brindar el arte a todo el mundo, entonces en esos días las minorías en el sur de Filadelfia eran los irlandeses y los italianos”, concluyó.

“Mummers Museum” apoya a las comunidades inmigrantes del sur de Filadelfia

Izquierda y centro niñas con sombreros de indio serrano. (Foto: Leticia Roa Nixon/Archivo)

Una de las celebraciones de la cultura mexicana más grande de la costa este es “El Carnaval de Puebla”, en el sur de la ciudad de Filadelfia, que fue cancelado por segundo año consecutivo debido a la actividad intensa de los agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas.

Desde su fundación en 2005, esta celebración anual en último domingo de abril ha llegado a atraer a más de 15 mil personas. La tradición incluye desfiles con batallones representativos de zapadores, turcos, indios zacapoaxtlas e indios serranos en representación de la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862.

El indio serrano es un personaje emblemático del Carnaval de Huejotzingo, del estado mexicano de Puebla, caracterizado por su atuendo de manta bordada, máscara de tez clara con barba rubia, sombrero de palma con la Virgen de Guadalupe, y un rifle o mosquetón. Representa la resistencia indígena y es uno de los batallones principales en la representación histórica de dicho carnaval.

Michael Carwile, de Mummers Museum, organizador del festival. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Este año, miembros de la mesa directiva de Mummers Museum del sur de Filadelfia decidieron organizar “El Festival de Muchos Colores” con motivo del 250 Aniversario de la Independencia de Estados Unidos. La finalidad de este evento es mostrar la belleza y talento de las tradiciones de las comunidades inmigrantes, entre ellas la caribeña y mexicana, y celebrar el espíritu comunitario.

Mike Carwile, miembro de la mesa directiva y participante en el desfile icónico de año nuevo de los Mummers, explicó “queríamos mostrar al público en general esta tradición del Carnaval de Puebla, original de México, para asegurarnos de que se quede como una tradición en el sur de Filadelfia, junto con los Mummers y el Carnaval Caribeño; reunir a nuestros vecinos y apoyarnos unos a otros, no importa lo que suceda en el mundo, haremos nuestra parte aquí”.

Imagen en lentejuela de la Virgen de Guadalupe. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Para que los interesados sepan cómo ser parte de esta tradición, se crearon los talleres. “Así que podremos aprender cómo hacer un sombrero de indio serrano del Carnaval de Puebla, podemos aprender a cómo tocar el saxofón con los Mummers, elaborar un atuendo típico del carnaval caribeño, así como disfrutar la música y aprender a bailar”, explicó.

Participantes del taller del 3 de marzo 2026. (Foto: Leticia Roa Nixon)

El 3 de marzo se realizó el taller de decoración del sombrero serrano a cargo de la maestra mexicana Pamela Plata, directora del grupo folklórico “Tonantzin”, en el Museo Mummers. “A mí me gustó esta propuesta por el colorido, por la imagen de la Virgen de Guadalupe y además porque se trata del Festival de Muchos Colores”, nos dijo. La artista mandó traer las imágenes en lentejuela de la Virgen y los sombreros de palma de México. Los asistentes al taller escogieron los listones de colores a su gusto para elaborar su propio diseño. Estas iniciativas comunitarias fortalecen los lazos culturales en la sociedad que enriquecen la diversidad de este país.

Jennifer Rodríguez: liderazgo latino y desarrollo económico en Filadelfia

Jennifer Rodríguez, presidenta y directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de la Región de Filadelfia. (Foto: suministrada por GPHCC)

Marzo es un mes cargado de actividades en Filadelfia. Además de la conmemoración del Mes de la Historia de la Mujer, la ciudad vive un momento de reflexión sobre el trabajo comunitario, el liderazgo y el impacto de las organizaciones que impulsan el desarrollo económico local. En este contexto, Jennifer Rodríguez, presidenta y directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de la Región de Filadelfia (GPHCC por sus siglas en inglés) comparte su visión sobre el crecimiento de la comunidad latina, el papel de las mujeres en la economía y los retos que traerá el 250 aniversario de Estados Unidos.

Trayectoria profesional

Jennifer nació y creció en Puerto Rico. Su camino hacia el liderazgo económico comenzó cuando decidió trasladarse a Estados Unidos para continuar sus estudios universitarios: “Soy nacida y criada en Puerto Rico. Salí de la isla para estudiar Administración de Empresas en la Universidad de Boston”, explicó.

Tras graduarse, se mudó a Washington, D. C., donde trabajó en la Academia Nacional de Ciencias, en el programa de becas de la Fundación Ford dirigido a minorías: “Ese programa buscaba aumentar el número de profesores y académicos de minorías en las universidades. Recibíamos aplicaciones de los mejores estudiantes del país para financiar sus doctorados”, recordó.

Jennifer Rodríguez, presidenta y directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de la Región de Filadelfia. (Foto: suministrada por GPHCC)

Durante ese tiempo comenzó a interesarse especialmente por temas relacionados con economía, sociología, políticas públicas y planificación urbana: “Cada vez que revisaba las propuestas de investigación me interesaban los temas sobre economía, diseño urbano y políticas públicas. Fue allí donde empecé a entender mejor los desafíos sociales que enfrentan muchas comunidades”.

Sus intereses la llevaron a continuar sus estudios en la Universidad de Pensilvania, donde obtuvo una maestría en Planificación Urbana y Regional. Posteriormente comenzó a trabajar en desarrollo económico en la Corporación de Desarrollo Industrial de Filadelfia (PIDC), una institución clave vinculada al gobierno de la ciudad.

Foro sobre el Estado de los Negocios Hispanos de GPHCC. (Foto: suministrada por GPHCC)

Más adelante se integró a la organización comunitaria Asociación Puertorriqueños en Marcha (APM), donde trabajó en iniciativas de desarrollo comunitario en el norte de Filadelfia: “Fue allí donde realmente aprendí sobre la comunidad latina de Filadelfia. No crecí aquí, así que para mí fue una experiencia muy formativa”, expresa.

Rodríguez destaca que, aunque la comunidad latina enfrenta desafíos económicos, también es una comunidad fuerte: “Es una comunidad con recursos económicos limitados, pero extremadamente resiliente, creativa y trabajadora. El espíritu emprendedor de los inmigrantes es muy fuerte”.

Desde hace diez años lidera la Cámara de Comercio Hispana de la Región de Filadelfia, desde donde trabaja para conectar a empresarios latinos con recursos, capacitación y oportunidades de crecimiento. Uno de los avances más importantes, según la visionaria, es que la comunidad empresarial latina ahora tiene una presencia activa en los espacios donde se toman decisiones importantes para la ciudad: “El logro más importante es que la comunidad empresarial latina ahora es tomada en serio. Estamos presentes en las mesas donde se toman decisiones sobre el futuro económico de Filadelfia”.

Jennifer Rodríguez en el Foro sobre el Estado de los Negocios Hispanos de GPHCC. (Foto: suministrada por GPHCC)

Mes de la Mujer y liderazgo latino

Durante el Mes de la Historia de la Mujer, Rodríguez resalta el papel fundamental que desempeñan las latinas en el crecimiento económico de la comunidad: “Si uno observa los datos, verá que las latinas están impulsando gran parte del desarrollo económico dentro de la comunidad hispana”.

Según explicó, aproximadamente el 60 por ciento del crecimiento de los negocios latinos se debe a mujeres que están creando empresas a un ritmo seis veces mayor que el promedio nacional: “Las mujeres en nuestra comunidad están impulsando el desarrollo empresarial y económico”, asegura.

Además, destacó que las latinas también están liderando avances importantes en educación y progreso social: “Cuando se analizan indicadores como graduación escolar y educación superior, las mujeres latinas están liderando muchos de esos avances”, lo que le demuestra que la comunidad avanza con rapidez, aunque aún existen desafíos por superar: “Todavía no estamos al mismo nivel que otros grupos, pero el progreso se está acelerando y estamos cerrando brechas”.

La orgullosa boricua enfatiza que construir una empresa requiere apoyo, redes profesionales y acceso al conocimiento: “Para tener éxito se necesita una comunidad de apoyo, expertos y colegas que puedan acompañarte en el proceso”.

También subraya la importancia de la planificación y la preparación: “En los negocios no se improvisa. Hay que planificar, tener una visión clara y ejecutar con disciplina”.

Compartió un mensaje para las mujeres que desean iniciar un negocio: “El emprendimiento no es un trabajo que se hace sola. El emprendimiento es un deporte de grupo, comunitario”.   

Jennifer Rodríguez, presidenta y directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de la Región de Filadelfia. (Foto: suministrada por GPHCC)

                                             

250 aniversario y oportunidades para Filadelfia

Filadelfia se prepara para uno de los momentos más importantes de su historia: la celebración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, junto con una serie de eventos internacionales que atraerán visitantes de todo el mundo.

Estos eventos representan tanto oportunidades como desafíos para la comunidad latina: “Gran parte de la actividad se concentrará en el centro de la ciudad y en el sur de Filadelfia, mientras que muchos negocios latinos están en otros barrios”.

Por esa razón, GPHCC trabaja en nuevas iniciativas para conectar a los visitantes con la cultura y los negocios latinos de la ciudad. Una de ellas es el desarrollo de un “Pasaporte Latino”, una herramienta dentro de una aplicación móvil que permitirá a los visitantes descubrir restaurantes, eventos culturales y negocios de la comunidad: “Queremos que los visitantes puedan experimentar un verano latino en Filadelfia y descubrir todo lo que nuestra comunidad tiene para ofrecer”. La plataforma ayudará a promocionar a los negocios locales y facilitará que los turistas encuentren actividades relacionadas con la cultura latina.

Rodríguez asegura que, pese a los desafíos globales o incertidumbres internacionales, Filadelfia está en una posición privilegiada: “Si alguien está pensando qué ciudad visitar en Estados Unidos este año, Filadelfia es una opción evidente”.

Después de diez años al frente de la cámara, Jennifer resume su experiencia con una palabra: “Orgullo”. Para ella, el crecimiento del emprendimiento latino y la diversidad de la comunidad reflejan el futuro de Filadelfia.

Reunión Anual 2025 de GPHCC. (Foto: suministrada por GPHCC)Top of Form

“Estoy viendo empresarios latinos en muchas industrias diferentes: tecnología, arquitectura, comunicaciones, servicios y construcción”.

También destaca la diversidad cultural que sigue enriqueciendo la ciudad: “La llegada de personas de República Dominicana, Venezuela, Honduras, México y muchos otros países hace que nuestra comunidad sea cada vez más vibrante”.

Para Jennifer Rodríguez, apoyar el desarrollo empresarial latino es también una forma de contribuir al crecimiento económico y cultural de toda Filadelfia.

Para más información visite https://www.philahispanicchamber.org/

La instrumentalización de la fe: cuando Dios entra en la guerra y muere la verdad

Policías sobre su vehículo decorado con imágenes del fallecido ayatolá Alí Jamenei, que fue el líder supremo iraní, a la derecha y a la izquierda, y de su hijo y sucesor, el ayatolá Mojtaba Jamenei, en el centro, durante una marcha en su apoyo en Teherán, Irán, el 9 de marzo de 2026. (Foto: AP/Vahid Salemi/Archivo)

La guerra en Irán no solo se libra con misiles, drones y sanciones. También se combate en el terreno simbólico, donde las palabras importan tanto como las armas. En este conflicto, al menos tres tradiciones religiosas —el judaísmo, el cristianismo y el islam— han sido evocadas por distintos protagonistas para dotar de sentido, defensa o justificación moral a la violencia.

No es un fenómeno nuevo. Cada vez que la guerra se reviste de lenguaje sagrado, el conflicto deja de ser únicamente geopolítico y se transforma en una disputa moral absoluta. Cuando Dios es convocado, el adversario ya no es solo un enemigo político: se convierte en una amenaza existencial, en una negación del bien, en alguien con quien no se negocia, sino a quien se derrota.

Sin embargo, esta apropiación de lo religioso por el poder político contradice la raíz ética de las propias tradiciones que invoca.

Dios debe estar fuera del misil y dentro de la conciencia

El judaísmo, en su núcleo profético, es una tradición de ley y justicia, profundamente marcada por la memoria del sufrimiento y la advertencia constante contra el “otro”. El cristianismo nació como una ética radical que colocó a los pobres, a los perseguidos y a las víctimas en el centro, y que desconfió del poder imperial y de la violencia como forma de redención. El islam, por su parte, se fundamenta en la justicia, la misericordia y la responsabilidad moral ante Dios, con reglas explícitas —históricamente ignoradas— para limitar la violencia incluso en tiempos de guerra.

Y, sin embargo, hoy vemos cómo esas tradiciones son invocadas no desde su dimensión espiritual o ética, sino como herramientas identitarias, convertidas en banderas nacionales o civilizatorias. Dios ya no aparece como límite al poder, sino como su aval.

Aquí emerge una paradoja inquietante: lo que nació como una crítica al dominio, a la acumulación y a la soberbia humana ha sido progresivamente reinterpretado por estructuras de poder que buscan legitimarse. En este proceso, la religión deja de interpelar a la conciencia y pasa a blindar decisiones políticas que, de otro modo, serían moralmente cuestionadas.

Particularmente preocupante es el papel de ciertos discursos del nacionalismo cristiano que evoca la guerra como una defensa “justa”. Cuando el cristianismo se alinea sin fisuras con el poder militar y económico, no solo se distancia de su mensaje original: lo invierte.

Dios no lanza bombas. Son los Estados, los ejércitos y las élites quienes lo hacen, muchas veces escudándose en un lenguaje sagrado para silenciar dudas y neutralizar la compasión.

La guerra no solo destruye ciudades: también corrompe palabras. En estos días, mientras se multiplican los ataques y contraataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, surgieron denuncias de que mandos militares estadounidenses invocaron «el plan divino» y referencias al Apocalipsis para explicar la intervención a sus tropas; un observatorio de libertad religiosa asegura haber recibido más de 200 quejas internas por el uso de retórica cristiana apocalíptica en la cadena de mando.

ARCHIVO – Una columna de humo se eleva tras un ataque en Teherán, Irán, el lunes 2 de marzo de 2026. (Foto: AP/Mohsen Ganji, Archivo)

El riesgo sistémico cuando lo religioso se convierte en coartada del poder

La investigación académica de las últimas décadas ha mostrado cómo religión e identidad colectiva se entrelazan en la violencia moderna: las tradiciones pueden ofrecer lenguajes de paz, pero también ser instrumentalizadas como banderas identitarias al servicio de proyectos nacionales o expansionistas. Comprender esa ambivalencia —y colocar diques— es responsabilidad de quienes gobiernan y de quienes informamos.

Sor Juana Inés de la Cruz, desde el siglo XVII, nos dejó una brújula ética. En Primero sueño, la razón sube a los cielos en busca del saber total… y fracasa. Ese «fracaso» es su victoria: admitir los límites del entendimiento como antídoto contra la soberbia. Su lección vale para la política: allí donde el poder se reviste de certeza absoluta —y peor aún, de certeza sagrada— comienza la violencia sin freno.

Tres siglos después, Javier Cercas se hace una pregunta más humana — la vida después de la muerte— sin buscar propaganda ni absoluciones. El loco de Dios en el fin del mundo no es catecismo, sino una defensa de la pregunta frente al poder; un retrato de la fe que sobrevive en los márgenes y desconfía del trono. Recordarlo ahora importa: cuando la religión se funde con la nación y el Estado, se traiciona su raíz evangélica de límite al poder.

Lo urgente es separar, de manera nítida, fe y guerra:

Lenguaje civil, reglas civiles. Presentar la guerra como cruzada o yihad cristiana degrada el control civil del estamento castrense y convierte a los soldados —creyentes o no— en instrumentos de un dogma, no de la Constitución.

Líderes religiosos como muelle, no como fósforo. La academia lo ha documentado: las mismas tradiciones que se usan para dividir pueden —y deben— servir para contener la violencia, no para azuzarla.

Este llamado no es contra la fe; es a favor de su verdad más incómoda: la que nos juzga a todos, sobre todo al poder. El judaísmo profético, el cristianismo evangélico y el islam de la misericordia nacieron para poner límites éticos al dominio, no para sacralizar la fuerza.

Sor Juana nos recordó que la inteligencia que olvida sus límites se vuelve soberbia; Cercas nos muestra que la fe, sin pregunta, se vuelve propaganda. Aprendamos algo de ambos. En medio del ruido, Impacto elige esta posición: Dios fuera de la guerra, y la conciencia —crítica, humilde, humana— en el centro de cada decisión pública.

Porque, al final, no hay bando que gane cuando lo sagrado se vuelve pólvora; solo pierde la humanidad.

Una mujer se lamenta entre escombros ante un edificio residencial dañado el lunes pasado en una campaña aérea de Israel y Estados Unidos, el jueves 12 de marzo de 2026, en Teherán, Irán. (Foto: AP/Vahid Salemi)

El ataque a la sinagoga: hechos confirmados vs. ruido narrativo

Los ataques recientes contra una sinagoga en Michigan y el intento de atentado con explosivos en medio de protestas y contraprotestas en Nueva York, no parecen hechos desconectados, podrían ser expresiones distintas de un mismo fenómeno y al mismo tiempo servir como instrumentalización del miedo en un contexto de guerra, polarización y radicalización acelerada, donde se puede vulnerar la verdad informativa.

Aunque las propias autoridades han señalado que no existía al momento una conexión directa comprobada con el conflicto internacional, y al parecer se trata de autoradicalización digital, sí sirve para alimenta la islamofobia.

Si bien, ideológicamente opuestos, ambos ataques comparten elementos estructurales: objetivos simbólicos (una sinagoga, la casa de un alcalde musulmán).

Entonces los medios se vuelcan en especulaciones, colaborando con la propagación de miedo y la desinformación. La verdad, en tiempos de guerra y polarización, no muere de un disparo, muere por simplificación, por prisa y por miedo.

En ese terreno, el periodismo tiene dos opciones: ser eco del ruido o barrera contra la distorsión. Porque si algo confirman estos hechos es que, cuando la guerra se libra también en la información, defender la verdad es un acto de resistencia.

Filadelfia vive un intenso momento deportivo: Eagles marcan la pauta, Flyers se reestructuran y los Phillies afinan motores

El abridor peruano Jesús Luzardo, de los Filis de Filadelfia, retira en la primera base Teoscar Hernández, de los Dodgers de Los Ángeles, durante la cuarta entrada del segundo juego de la Serie Divisional de la Liga Nacional de béisbol, el 6 de octubre de 2025, en Filadelfia. (Foto: AP/Matt Slocum/Archivo)

La ciudad atraviesa días cargados de movimiento deportivo, con novedades importantes en sus principales franquicias profesionales.

Eagles: liderazgo, experiencia y continuidad defensiva

Los Philadelphia Eagles siguen siendo el tema principal en la conversación deportiva local. La noticia más destacada es la confirmación del veterano Brandon Graham, quien anunció que no se retirará todavía y buscará disputar una temporada más en la NFL. Su decisión es significativa no solo por su experiencia, sino porque Graham es uno de los jugadores más emblemáticos en la historia reciente del equipo y campeón del Super Bowl, además de un referente dentro y fuera del vestuario.

A esto se suma la extensión de contrato del tackle defensivo Jordan Davis, quien firmó un acuerdo millonario que refuerza el compromiso de la organización con su núcleo defensivo. La movida deja claro que los Eagles apuestan por la estabilidad y solidez en la línea defensiva de cara a la próxima temporada, consolidando una base joven combinada con liderazgo veterano.

Flyers: ajustes y juventud al frente

En el hielo, los Philadelphia Flyers continúan realizando ajustes importantes en su alineación, producto de movimientos recientes de jugadores y una clara intención de reconfigurar el equipo.

Uno de los nombres clave en esta transición es el joven talento Matvei Michkov, quien ha sido pieza central en los cambios ofensivos. Su impacto ha generado expectativas tanto en la directiva como entre los aficionados, que ven en él una figura fundamental para el futuro inmediato del equipo. Los Flyers apuestan a la juventud y a un estilo de juego más dinámico mientras continúan su proceso de reconstrucción.

Phillies: preparación, talento y expectativas altas

Mientras tanto, los Philadelphia Phillies se encuentran en plena etapa de preparación rumbo a la temporada 2026 de Grandes Ligas. Luzardo extendió su contrato y varios jugadores del equipo han sido protagonistas en el Clásico Mundial de Béisbol, incluyendo figuras como Bryce Harper, Kyle Schwarber y Aaron Nola, lo que mantiene al equipo en el foco nacional e internacional.

En cuanto a la rotación, el regreso del as Zack Wheeler avanza de forma positiva tras su cirugía, con expectativas de que se reincorpore durante las primeras semanas de la temporada. La organización ha optado por la cautela, pero el optimismo es alto.

Con un núcleo experimentado, talento joven emergente y aspiraciones claras de competir en una División Este de la Liga Nacional muy exigente, los Phillies arrancan el año como contendientes sólidos, con la mira puesta en regresar a octubre.