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Investigadores proponen tratar al extremismo como una amenaza para la salud pública

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Pete Kurtz - Glovas se desempeñó como subdirector de asociaciones regionales para el Polarization & Extremism Research & Innovation Lab de la American University, que ayudó a lanzar iniciativas en dos ciudades para abordar el extremismo como un problema de salud pública. (Taylor Sisk for KFF Health News)

En los últimos años, en la capital de Michigan y sus alrededores, Rebecca Kasen ha visto y oído cosas que nunca habría imaginado.

“Estamos viviendo un momento muy extraño”, reflexionó Kasen, directora ejecutiva del Women’s Center of Greater Lansing.

Una madrugada de noviembre, una cámara de vigilancia del Women’s Center captó a un grupo de personas burlándose de un cartel en una ventana que decía “Black Lives Matter”. Uno de ese grupo vandalizó la despensa comunitaria gratuita. Ese mismo otoño, el personal de la institución informó que había sido acosado.

A pocas cuadras de allí, sobre East Michigan Avenue, la cafetería Strange Matter Coffee —que apoya causas progresistas en la comunidad— ha tenido que soportar a “auditores de la Primera Enmienda”, personas que se plantan frente al local llevando armas o cámaras, y a veces gritan consignas a favor del presidente Donald Trump. Su presencia inquieta tanto a los clientes como al personal, contó Kasen.

Las actividades y conductas extremistas que vienen ocurriendo en todo Estados Unidos durante los últimos años han sido impulsadas en gran parte por el crecimiento de la polarización política, y por una rebelión alimentada por la desinformación sobre las respuestas a la pandemia de Covid.

Más recientemente, la reacción contra la inmigración y contra las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión aumentó las tensiones.

El año pasado, el Southern Poverty Law Center registró 1.371 grupos extremistas y de odio que están activos en todo el país y que fomentan disturbios mediante una amplia variedad de tácticas, a veces violentas.

Los investigadores encontraron que, en los últimos años, la derecha política se ha ido desplazando cada vez más hacia “una supremacía cristiana autoritaria y patriarcal, dedicada a erosionar el valor de la democracia inclusiva y de las instituciones públicas”.

Los analistas del Polarization & Extremism Research & Innovation Lab (PERIL) de la American University sostienen que, en los espacios en línea, “el odio es interseccional”.

Por ejemplo, explicó Pasha Dashtgard, director de investigación de PERIL, las plataformas que promueven la supremacía masculina suelen ser también abiertamente antisemitas. Conversaciones que parecen intrascendentes pueden desembocar muy rápido en agresiones. El estreno de la película “A Minecraft Movie” desató una ola de críticas contra una supuesta tendencia a elegir actrices negras y personas no binarias.

La escalada de las posiciones radicales llevó al equipo de PERIL y al Southern Poverty Law Center a cambiar el enfoque y tratar al extremismo como un problema de salud pública.

Los Community  Advisory, Resource and Education Centers (CARE) operan en Lansing, Michigan, y en Athens, Georgia. Ofrecen formación, apoyo, derivaciones y recursos a las comunidades afectadas por el odio, la discriminación y las ideologías supremacistas, así como a las personas más vulnerables a las ideas fundamentalistas, especialmente los jóvenes.

Los investigadores definen el extremismo como la creencia de que el propio grupo está en conflicto directo y encarnizado con otro de identidad diferente —ideología, raza, identidad o expresión de género—, lo que fomenta una mentalidad de “nosotros contra ellos” y la convicción de que el conflicto solo puede resolverse a través de la separación, la dominación o el exterminio.

Quienes estudian el extremismo aseguran que, a medida que el gobierno federal elimina los fondos para la prevención de la violencia, los gobiernos estatales y las comunidades locales se dan cuenta que están solos para enfrentar el desafío. (El programa CARE no recibe financiamiento federal).

Aaron Flanagan, subdirector de prevención y alianzas del Southern Poverty Law Center, explicó que su organización y PERIL se unieron hace unos cinco años para trata de responder juntos una pregunta: “¿Qué se necesitaría para crear un modelo que funcione en todo el país, prevenga la radicalización juvenil, esté arraigado en las comunidades y ofrezca soluciones en las que los residentes puedan confiar?”.

Se inspiraron en un modelo alemán de lucha contra el extremismo que existe desde hace décadas y que creó “centros de asesoramiento móviles”. El objetivo es ofrecer “a todos los niveles de la sociedad civil las herramientas necesarias para reconocer el extremismo” y facilitar el diálogo sobre cómo abordarlo, explicó Dashtgard.

“No se trata de cómo responder cuando un grupo como Patriot Front marcha por tu ciudad —explicó Pete Kurtz-Glovas, quien hasta junio fue subdirector de alianzas regionales de PERIL, durante una capacitación en enero—. Se trata de ver cómo reaccionar cuando tu hijo o alguien de tu comunidad empieza a manifestar ideas radicales”.

Michigan ha sido considerado desde hace tiempo un terreno fértil para el extremismo. Timothy McVeigh y Terry Nichols, condenados por el atentado en 1995 contra un edificio federal en Oklahoma City, estaban vinculados a un grupo militarizado en ese estado. Algunos de los hombres acusados en 2020 de planear el secuestro de la gobernadora demócrata Gretchen Whitmer también tenían lazos con una milicia armada que se autodenomina Wolverine Watchmen.

Aunque Lansing y la vecina East Lansing —donde se encuentra la Universidad Estatal de Michigan— son zonas relativamente progresistas, no han estado exentas de conflictos.

Will Verchereau recuerda vívidamente los primeros días de la pandemia: una camioneta circulaba a toda velocidad por su vecindario, en Lansing, agitando la bandera de la Confederación y con la música a todo volumen. La camioneta después se unió a una caravana de protesta que hizo colapsar las calles alrededor del Capitolio estatal para manifestarse contra las medidas de confinamiento de Whitmer.

Poco a poco, la comunidad ha empezado a reaccionar ante estas expresiones extremistas. Después de los enfrentamientos en Strange Matter Coffee, Verchereau —miembro de la junta del Salus Center, una organización que defiende los derechos de la comunidad LGBTQ+— dijo que la gente comenzó a reunirse para hablar sobre “cómo mantenerse seguros en esos momentos y cómo calmar los ánimos cuando y donde fuera posible”.

La iniciativa CARE fortalece ese tipo de esfuerzos. Los centros ofrecen herramientas adaptadas a distintos públicos. Entre ellas, una guía para padres y cuidadores sobre la radicalización en línea, una guía comunitaria sobre la radicalización juvenil y un documento titulado “No es simplemente una broma: comprender y prevenir la intolerancia basada en el género y la sexualidad”.

Flanagan explicó que el equipo considera que este enfoque de salud pública es independiente de las intervenciones policiales, pero se complementa con ellas. El objetivo es que la policía intervenga lo menos posible: la idea es identificar las primeras señales de alerta y actuar antes de que sea necesaria la presencia de las autoridades.

Estos recursos ayudan a detectar factores que vuelven a las personas más vulnerables a la manipulación de los extremistas. Por ejemplo, problemas de salud mental no tratados o situaciones de fragilidad, como haber vivido un trauma o la pérdida de un ser querido.

Erin Buitendorp, residente de Lansing, fue testigo de cómo manifestantes —algunos armados— entraron al Capitolio estatal durante la pandemia para protestar contra las medidas de confinamiento y el uso de mascarillas. Buitendorp está a favor del enfoque de salud pública. Es “una forma de dar a las personas herramientas para actuar y estrategias para avanzar”, dijo. Es una manera de canalizar la energía “y sentir que realmente se puede generar un cambio en la comunidad”.

Lansing y Athens fueron seleccionadas por varias razones, entre ellas, su cercanía con universidades que pueden actuar como aliadas, y su proximidad a comunidades rurales.

En la pequeña localidad de Howell, unas 40 millas al sudeste de Lansing, manifestantes levantaron banderas nazis mientras se estaba representando “El diario de Ana Frank” en una sede de la American Legion.

En DeWitt, una ciudad cercana, el distrito escolar propuso una lección breve sobre los pronombres para una clase de primer grado, que incluía la lectura del libro ilustrado “They She He Me: Free to Be!”. Pero se recibieron amenazas contra el personal escolar y las autoridades cancelaron la actividad.

Desde entonces, el equipo de CARE ha ofrecido apoyo a docentes para conversar sobre temas que resultan controversiales en el aula y para manejar el escepticismo de algunos padres.

“Es muy importante que las comunidades rurales no queden fuera, señaló Flanagan. En Estados Unidos, eso ocurre con frecuencia. Y, al mismo tiempo, muchas veces se las demoniza, se las considera problemáticas y se las asocia con las actitudes habituales en el extremismo político”.

El equipo de CARE espera expandir su programa a nivel nacional.

Iniciativas similares se han lanzado en otros lugares, como el Boston Children’s Hospital’s Trauma and Community Resilience Center y el DEEP Program, dirigido por la Citizens Crime Commission de la ciudad de Nueva York.

Además, en junio se lanzó una nueva herramienta: Reach Out Resource Hub, un centro de recursos en línea que ofrece orientación para prevenir el extremismo violento.

Pete Simi, profesor de sociología en la Chapman University y experto en extremismo, cree que el desafío es enorme, dado que se ha vuelto más frecuente en los últimos 25 años.

“Es devastador, opinó. Es realmente alarmante”.

Simi dijo que, aunque antes se hablaba de cambios en la “ventana de Overton” —como se define el rango de ideas que se consideran políticamente aceptables en la sociedad—, “yo diría que ahora esa ventana está completamente destrozada”. Agregó que los extremistas violentos hoy “se sienten liberados, respaldados por una nueva administración que los apoya”.

“Estamos en un momento más peligroso que cualquier otro de mi vida”, advirtió.

La reverenda Pippin Whitaker dirige la Unitarian Universalist Fellowship de Athens, en Georgia, que el año pasado recibió por correo un paquete de municiones sin ninguna nota. Whitaker considera que el extremismo y la falta de conciencia de la gente al respecto son un tema de salud pública.

“Si hay un germen rondando, pero la gente no sabe que en realidad es un problema y que puede protegerse simplemente lavándose las manos, no va a tomar medidas básicas de protección”, dijo Whitaker.

KFF Health News es una redacción nacional que produce periodismo en profundidad sobre temas de salud y es uno de los principales programas operativos de KFF, la fuente independiente de investigación de políticas de salud, encuestas y noticias.

Suspect in Charlie Kirk killing had become ‘more political’ and likely acted alone, authorities say

Combo de imágenes cedidas del supuesto asesino de Charlie Kirk. EFE/FBI

OREM, Utah (AP) — The man accused in the Charlie Kirk assassination had earlier expressed to family his opposition to the viewpoints of the conservative activist, the authorities said Friday in announcing an arrest in a targeted killing that raised fresh alarms about political violence in the United States.

Tyler Robinson, 22, had become “more political” in the run-up to the shooting and had indicated to a family friend afterwards that he was responsible, said Utah Gov. Spencer Cox. He also cited as key pieces of evidence engravings on bullets found in a rifle believed used in the attack as well as chatting app messages attributed to the accused shooter that a roommate shared with law enforcement after the shooting.

Cox, a Republican, called Kirk’s killing an “attack on the American experiment,” and he urged a new generation to “choose a different path.”

Robinson is believed to have acted alone, and the investigation is ongoing, Cox said.

Robinson’s arrest early Friday morning was disclosed by President Donald Trump, who said in a Fox News Channel interview that, “With a high degree of certainty, we have him.”

The suspect in custody in connection with Kirk’s killing is a 22-year-old from Utah, a law enforcement official told The Associated Press. Authorities have identified the suspect as Tyler Robinson, said the official, who was not authorized to discuss the ongoing investigation and spoke on the condition of anonymity.

Calls to telephone numbers listed for Robinson in public records rang unanswered.

The FBI and the Justice Department did not immediately comment, but a news conference in Utah, where the killing took place on a college campus this week, was planned for later Friday. News of the arrest came hours after the FBI and state officials had pleaded for public help by releasing additional photographs of the suspect, a move that seemed to indicate that law enforcement was uncertain of the person’s whereabouts.

Kirk was killed by a single shot in what police said was a targeted attack and Utah’s governor called a political assassination. Kirk co-founded the nonprofit political organization Turning Point USA, based in Arizona.

Authorities recovered a high-powered, bolt-action rifle near the scene of the shooting and had said the shooter jumped off a roof and vanished into the nearby woods afterward.

Kirk had been speaking at a debate hosted by Turning Point at Utah Valley University at the time of Wednesday’s shooting. He was taken to a local hospital and was pronounced dead hours later.

“He wanted to help young people, and he didn’t deserve this,” Trump said Friday. “He was really a good person.”

Federal investigators and state officials on Thursday had released photos and a video of the person they believe is responsible. Kirk was shot as he spoke to a crowd gathered in a courtyard at the university in Orem.

More than 7,000 leads and tips had poured in, officials said. Authorities have yet to cite a motive in the killing, the latest act of political violence to convulse the United States.

Grisly video shared online

The attack, carried out in broad daylight as Kirk spoke about social issues, was captured on grisly videos that spread on social media.

The videos show Kirk, who was influential in rallying young Republican voters, speaking into a handheld microphone when suddenly a shot rings out. Kirk reaches up with his right hand as blood gushes from the left side of his neck. Stunned spectators gasp and scream before people start running away.

The shooter, who investigators believe blended into the campus crowd because of a college-age appearance, fired one shot from the rooftop, according to authorities. Video released Thursday showed the person then walking through the grass and across the street before disappearing.

“I can tell you this was a targeted event,” said Robert Bohls, the top FBI agent in Salt Lake City.

Trump, who was joined by Democrats in condemning the violence, said he would award Kirk the Presidential Medal of Freedom, the highest civilian honor in the U.S. Vice President JD Vance and his wife, Usha, visited with Kirk’s family Thursday in Salt Lake City. Vance posted a remembrance on X chronicling their friendship, dating back to initial messages in 2017, through Vance’s Senate run and the 2024 election.

“So much of the success we’ve had in this administration traces directly to Charlie’s ability to organize and convene,” Vance wrote. “He didn’t just help us win in 2024, he helped us staff the entire government.”

Kirk’s casket was flown aboard Air Force Two from Utah to Phoenix, where his nonprofit political youth organization is based. Trump told reporters he plans to attend Kirk’s funeral. Details have not been announced.

Kirk was taking questions about gun violence

Kirk was a conservative provocateur who became a powerful political force among young Republicans and was a fixture on college campuses, where he invited sometimes-vehement debate on social issues.

One such provocative exchange played out immediately before the shooting as Kirk was taking questions from an audience member about gun violence.

The debate hosted by Turning Point at the Sorensen Center on campus was billed as the first stop on Kirk’s “American Comeback Tour.”

The event generated a polarizing campus reaction. An online petition calling for university administrators to bar Kirk from appearing received nearly 1,000 signatures. The university issued a statement last week citing First Amendment rights and affirming its “commitment to free speech, intellectual inquiry and constructive dialogue.”

Last week, Kirk posted on X images of news clips showing his visit was sparking controversy. He wrote, “What’s going on in Utah?”

Attendees barricaded themselves in classrooms

Some attendees who bolted after the gunshot rushed into two classrooms full of students. They used tables to barricade the door and to shield themselves in the corners. Someone grabbed an electric pencil sharpener and wrapped the cord tightly around the door handle, then tied the sharpener to a chair leg.

On campus Thursday, the canopy stamped with the slogan Kirk commonly used at his events — “PROVE ME WRONG” — stood, disheveled.

Meanwhile, the shooting continued to draw bipartisan condemnation as Democratic officials joined Trump and other Republican allies of Kirk in decrying the attack, which unfolded during a spike of political violence that has touched a range of ideologies and representatives of both major political parties.

El presunto asesino de Charlie Kirk ha sido capturado, dice Trump

Un mensaje sobre el activista de extrema derecha Charlie Kirk, el líder de la organización Turning Point USA que fue asesinado a tiros el miércoles, en una vigilia en su memoria, el jueves 11 de septiembre de 2025, en Orem, Utah. (Foto: AP/Lindsey Wasson)

El sospechoso del asesinato de Charlie Kirk ha sido capturado, anunció el presidente Donald Trump el viernes, representando un avance significativo en la investigación de un asesinato selectivo que ha generado nuevas alarmas sobre la violencia política en Estados Unidos.

«Con un alto grado de certeza, lo tenemos», anunció Trump en una entrevista en vivo en Fox News Channel. Dijo que un ministro involucrado con las fuerzas del orden entregó al sospechoso a las autoridades.

«Alguien muy cercano a él dijo: ‘Hmm, ese es él'», comentó Trump.

El sospechoso bajo custodia es un joven de 22 años de Utah, dijo un funcionario de las fuerzas del orden a The Associated Press. Las autoridades lo han identificado como Tyler Robinson, dijo el funcionario, quien no estaba autorizado para discutir la investigación en curso y habló bajo condición de anonimato.

Las llamadas a los números de teléfono listados para Robinson en registros públicos no fueron respondidas.

El FBI y el Departamento de Justicia no comentaron de inmediato, pero se planea una conferencia de prensa más tarde el viernes en Utah, donde el miércoles ocurrió el asesinato en un campus universitario. La noticia del arresto llegó horas después de que el FBI y funcionarios estatales pidieron ayuda pública al publicar fotografías adicionales del sospechoso, una acción que parecía indicar que las autoridades no estaban seguras del paradero de la persona.

Kirk fue asesinado de un solo disparo en lo que la policía dijo que fue un ataque selectivo y el gobernador de Utah calificó como un asesinato político. El activista de derecha cofundó la organización política sin fines de lucro Turning Point USA, con sede en Arizona.

Las autoridades recuperaron un rifle de cerrojo de alta potencia cerca de la escena del tiroteo y dijeron que el tirador saltó de un techo y desapareció en el bosque cercano después.

Kirk estaba hablando en un debate organizado por Turning Point en la Universidad del Valle de Utah al momento del disparo. Fue llevado a un hospital local y fue declarado muerto horas después.

«Él quería ayudar a los jóvenes, y no merecía esto», dijo Trump el viernes. «Realmente era una buena persona».

Los investigadores federales y funcionarios estatales el jueves publicaron fotos y un video del sospechoso.

Más de 7.000 pistas llegaron, dijeron las autoridades. Aún no se ha citado un motivo en el asesinato, el más reciente acto de violencia política que convulsiona a Estados Unidos.

El ataque, llevado a cabo a plena luz del día mientras Kirk hablaba sobre temas sociales, fue capturado en videos espeluznantes que se difundieron en las redes sociales.

Los videos muestran a Kirk, quien fue influyente en movilizar a los jóvenes votantes republicanos, hablando con micrófono en mano cuando de repente se escucha un disparo. Kirk levanta su mano derecha mientras la sangre brota del lado izquierdo de su cuello. Los espectadores atónitos jadean y gritan antes de que la gente comience a correr.

El tirador, que los investigadores creen que se mezcló con la multitud del campus debido a su apariencia de edad universitaria, disparó un solo tiro desde el tejado, según las autoridades. Un video publicado el jueves mostró a la persona luego caminando por el césped y cruzando la calle antes de desaparecer.

«Puedo decirles que este fue un evento selectivo», dijo Robert Bohls, el principal agente del FBI en Salt Lake City.

Trump, quien fue acompañado por demócratas en condenar la violencia, dijo que otorgaría a Kirk la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto honor civil nacional. El vicepresidente JD Vance y su esposa, Usha, visitaron a la familia de Kirk el jueves en Salt Lake City. Vance publicó un recuerdo en X que narra su amistad, que se remonta a los mensajes iniciales en 2017, a través de la carrera al Senado de Vance y la elección de 2024.

«Tanto del éxito que hemos tenido en esta administración se remonta directamente a la capacidad de Charlie para organizar y convocar», escribió Vance. «No solo nos ayudó a ganar en 2024, nos ayudó a dotar de personal a todo el gobierno».

El ataúd de Kirk fue transportado a bordo del Air Force Two desde Utah a Phoenix, donde se encuentra su organización política juvenil sin fines de lucro. Trump dijo a los periodistas que planea asistir al funeral de Kirk. No se han anunciado detalles.

Kirk era un polémico conservador que se convirtió en una poderosa fuerza política entre los jóvenes republicanos y era una figura habitual en los campus universitarios, donde invitaba a debates a veces vehementes sobre temas sociales.

Uno de esos intercambios provocativos se desarrolló inmediatamente antes del tiroteo mientras Kirk respondía preguntas de un miembro de la audiencia sobre la violencia armada.

El debate organizado por Turning Point en el Centro Sorensen del campus fue anunciado como la primera parada en la «Gira del Regreso Estadounidense» de Kirk.

El evento generó una reacción polarizadora en el campus. Una petición en línea que pedía a los administradores de la universidad que prohibieran la aparición de Kirk recibió casi 1.000 firmas. La universidad emitió un comunicado la semana pasada citando los derechos de la Primera Enmienda constitucional y afirmando su «compromiso con la libertad de expresión, la investigación intelectual y el diálogo constructivo».

La semana pasada, Kirk publicó en X imágenes de recortes de noticias que mostraban que su visita estaba generando controversia. Escribió: «¿Qué está pasando en Utah?».

Algunos asistentes que huyeron después del disparo se apresuraron a entrar en dos aulas llenas de estudiantes. Usaron mesas para bloquear la puerta y protegerse en las esquinas. Alguien agarró un sacapuntas eléctrico y envolvió el cable firmemente alrededor del pomo de la puerta, luego ató el sacapuntas a la pata de una silla.

El jueves en el campus, el toldo estampado con el lema que Kirk usaba comúnmente en sus eventos —»DEMÚESTRAME QUE ESTOY EQUIVOCADO»— permanecía, desordenado.

Justicia y pertenencia: el llamado a la acción de Fernando Treviño

Filadelfia fue reconocida como la primera Ciudad Patrimonio de la Humanidad en EE. UU. en parte gracias al liderazgo de Fernando Treviño, se logró el respaldo internacional, destacando el papel de las comunidades migrantes en la identidad en la llamada “Ciudad del Amor Fraternal”. (Foto: suministrada)

En una Charla de Impacto Fernando Treviño-Martínez habla con la seguridad de quien conoce a fondo el valor de la experiencia. Su historia personal y profesional parece seguir un recorrido que, como él mismo afirma, “cierra el círculo”: empezó como abogado en México, defendiendo a migrantes desde consulados en Estados Unidos, pasó por campañas presidenciales y cargos de alto nivel, y hoy lidera desde Pensilvania un esfuerzo pionero en justicia ambiental.

Fernando nació y creció en México. Su llegada a Filadelfia se dio en el año 2000, como parte del equipo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con un puesto en el Consulado de México. No era su primer destino, ya había pasado por San Antonio, Eagle Pass y Nueva Orleans, siempre en contacto con la realidad migrante. Le tocó enfrentar de primera mano tragedias como la identificación y repatriación de cuerpos de migrantes fallecidos en la frontera. Esa experiencia lo marcó profundamente y lo llevó a entender que, aunque él había llegado con una visa diplomática, la vida cotidiana de miles de paisanos estaba hecha de obstáculos, injusticias y riesgos.

“Siempre me ha tocado estar cerca de las comunidades más vulnerables”, explicó. Ese contacto directo con la fragilidad y la esperanza de los migrantes se convirtió en su brújula.

La experiencia consular le abrió paso a la vida política. En 2012, la campaña de reelección del presidente Barack Obama lo invitó a dirigir “Operación Voto” en Pensilvania. Su misión fue tejer puentes con comunidades históricamente marginadas: negros, latinos, asiáticos, jóvenes y mujeres. Desde allí comprendió que la política era otra forma de extender la defensa de derechos y la inclusión, no se trataba solo de proteger a migrantes en trámites legales, sino de abrirles un asiento en la mesa de decisiones.

Ese mismo trabajo lo acercó al entonces alcalde Michael Nutter, quien lo convenció de quedarse en Filadelfia en lugar de mudarse a Washington. Junto a Jennifer Rodríguez, fue pieza clave en la creación de la Oficina de Asuntos Migratorios y Multiculturales, la primera en su tipo en la ciudad.

Uno de los capítulos que Fernando recuerda con mayor orgullo ocurrió en 2015, cuando Filadelfia fue reconocida como la primera Ciudad Patrimonio de la Humanidad en Estados Unidos. Al inicio, participó en la elaboración del caso histórico que justificaba la candidatura, resaltando las contribuciones de las comunidades migrantes a la identidad de la ciudad. Pero pronto, su papel cambió, de investigador pasó a estratega político.

Diseñó el plan de cabildeo para convencer a 265 alcaldes de todo el mundo reunidos en la Asamblea General de la Organización de Ciudades Patrimonio. Consciente de que la votación se realizaría en Arequipa, Perú, supo que el bloque latinoamericano sería decisivo. Coordinó un viaje con el entonces alcalde Michael Nutter a México, donde consiguió el respaldo del entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México y del alcalde de Puebla. Esa base latinoamericana permitió sumar apoyos de Europa, Asia y África, hasta lograr la aprobación unánime.

“Filadelfia empoderó a un equipo diverso de líderes. A mí me tocó cerrar el círculo y ser la cara visible en el congreso mundial, un mexicano con acento representando oficialmente a la ciudad. Eso no ocurre en muchos lugares y fue un orgullo enorme”, comentó.

Su trayectoria ha estado marcada por el conocimiento del tejido demográfico en particular de las minorías y de la evolución del voto latino en Pensilvania, estado que en los últimos dos ciclos presidenciales se convirtió en decisivo para la Casa Blanca. Fernando ha sido analista político en cadenas como CNN, Univisión y Telemundo, explicando cómo la comunidad latina cada vez se conforma más como un mosaico diverso entre los mismos puertorriqueños, dominicanos, mexicanos, centroamericanos y sudamericanos.

Esa diversidad, sostiene, exige nuevas estrategias: “Ya no basta hablar con un solo grupo. Ahora hay que diseñar campañas adaptadas a cada comunidad. Lo aprendí en la campaña de Obama y lo seguimos viendo hoy. Pensilvania es un laboratorio que anticipa cómo será la política latina en todo el país en los próximos veinte años”.

Tras años como consultor en campañas en Estados Unidos y América Latina, dio un nuevo giro en 2023. El entonces recién electo gobernador Josh Shapiro le ofreció un reto inesperado: reinventar la Oficina de Justicia Ambiental en el Departamento de Protección Ambiental (DEP) de Pensilvania.

Aunque no era experto ambientalista, Shapiro le dijo con claridad que ya había suficientes técnicos. Lo que hacía falta era alguien con experiencia en construir confianza con comunidades excluidas. Fernando aceptó y dejó atrás su consultoría.

Desde entonces, ha coadyubado a liderar una transformación, creando un modelo de participación comunitaria proactivo. “No podemos esperar a hablar con una comunidad hasta que haya una emergencia. Hay que construir la relación primero”, explica. Su enfoque ha posicionado a Pensilvania como referente nacional, al punto de asesorar a estados como Nuevo México para replicar la experiencia.

Fernando Treviño-Martínez diseñó el plan de cabildeo para convencer a 265 alcaldes de todo el mundo reunidos en la Asamblea General de la Organización de Ciudades Patrimonio. 3 de septiembre,  en el Crystal Tea Room donde la Asociación Global de Filadelfia (GPA) celebraba su 10.º aniversario de la designación de Filadelfia como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. La primera en EE. UU. (Foto: Impacto/Staff)

Fernando no oculta que la tarea es compleja. La crisis climática, los recortes federales y la falta de confianza en las instituciones son obstáculos reales. Sin embargo, insiste en que la clave está en romper lo que llama un “ciclo vicioso”: los políticos no invierten en la comunidad porque creen que no vota, y la comunidad no vota porque siente que no la toman en cuenta. “Alguien tiene que romper ese ciclo. Nos toca a nosotros, como comunidad y como gobierno, asumir esa responsabilidad”, afirmó.

Diez años después de aquel reconocimiento de Filadelfia como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, Fernando ve en su recorrido un círculo que se completa. Desde representar a migrantes en consulados hasta diseñar campañas presidenciales, desde ser puente para que la voz latina se escuchara en foros mundiales hasta construir confianza en comunidades golpeadas por la contaminación, su trabajo tiene un hilo conductor: abrir caminos donde antes había puertas cerradas.

“Para mí siempre será un orgullo que la ciudad de Filadelfia haya confiado en un migrante mexicano con acento para representarla en el mundo. Ese es el símbolo de lo que podemos lograr: liderazgo latino real, presente y transformador”, concluyó.

Con esa convicción, Fernando continúa escribiendo una historia que conecta pasado y presente, política y justicia, identidad y comunidad. Su historia va cerrando ciclos y abriendo nuevos comienzos, donde su éxito no solo es un orgullo para los latinos, si no que impacta en la actualidad, el futuro ambiental de más de 12 millones de habitantes de Pensilvania.  Por eso y mucho más, Impacto honra a Fernando Treviño Martinez, como una Vida de Impacto.

Entre orgullo y persecución: Herencia Hispana en tiempos de militarización

Feria del Barrio 2025. (Foto: Crédito/Virginia Esteban–Somalo)

Los inmigrantes hispanos que celebran su herencia en las próximas semanas, viven la contradicción de ser honrados en el discurso mientras son perseguidos en la realidad. Sus aportes a la economía, la cultura y el tejido social son elogiados incluso cuando sus comunidades con familias de estatus migratorio mixto viven bajo el temor constante de la persecución y la deportación. La incoherencia es manifiesta y es una ironía cruel ser celebrado y ser perseguido bajo el perfil racial.

La luz verde de la Corte Suprema a las redadas antiinmigrantes ha provocado indignación y temor no solo en California. Lo que algunos defensores presentan como una simple aplicación de la ley migratoria es, en la práctica, algo mucho más duro: la legitimación del perfilamiento racial, que huele a intenciones maléficas de algunos en el poder que si aspiran a una limpieza étnica. Bajo esta amenaza creíble, familias enteras, aunque entre ellos haya varios ciudadanos, están pensando en irse.

Inmigrantes de todo EE. UU., saben lo que puede significar una parada en el tráfico, estar hablando en español en público, el temor de escuchar que tocan la puerta. Salir a la calle, se ha venido convirtiendo en un acto de valentía para los que tienen un estatus migratorio irregular, donde en esta nueva realidad, todo puede disparar la sospecha, basada únicamente en donde te encuentres, en el acento, en la apariencia o el apellido.

En Chicago se siente una mayor ansiedad, alimentada ante el espectro de la militarización. Los rumores y reportes del despliegue de fuerzas federales han despertado memorias de pasadas represiones, cuando la seguridad pública se volvió sinónimo de vehículos blindados y agentes fuertemente armados. Los residentes se preguntan qué tipo de ciudad están construyendo cuando el equilibrio entre seguridad y libertad se inclina claramente hacia la intimidación.

En medio de estas tormentas, surge otro lamento silencioso y doloroso de las madres y padres deportados, separados de sus hijos, y también de los progenitores que en sus países esperan respuestas sobre el paradero de sus hijos que entraron en custodia del Gobierno y se les ha perdido el rastro en su proceso de deportación.

El peso de estas políticas también afecta a los que buscan refugio o tenían un estatus temporal. Para los beneficiarios del TPS, muchos de ellos con décadas de vivir en EE. UU. y ahora viven en angustia ante el suspenso sobre qué sucederá finalmente con su frágil escudo que les permitía vivir y trabajar legalmente. El programa no ofrecía ciudadanía, pero si una tregua estable, y a salvo de los peligros de sus países de origen.

Terminarlo ahora significa empujarlos a escoger entre volver a enfrentar lo que los hizo huir de sus países o vivir en las sombras y la persecución. En ambos casos, el costo humano es inconmensurable como difícil de predecir sus consecuencias de lo económico al deterioro social. Se están infligiendo y autoinfligiendo heridas profundas en toda la sociedad donde de una manera u otra todos resultarán afectados.

Estas políticas de aplicación ciega de la ley han tenido respuesta en Washington y en todo el país a través de las marchas con cantos, pancartas y un reclamo colectivo por la dignidad, que intenta recuperar la esencia de este país de inmigrantes.

No solo hay protestas, ciudadanos de diferentes etnicidades se han organizado para defender de detenciones arbitrarias a sus vecinos, inclusive haciendo recular a los agentes de migración que hasta se han tenido que retirar por no llevar ordenes judiciales, y con las llantas ponchadas.

Esta es una de las respuestas ante las cada vez más agresivas campañas “memediáticas” de las mismas redes sociales de la Casa Blanca, que parece regocijarse con la escalada virtual de agresiones, que es causa y efecto de lo violento que es este país.

La reciente muerte de Charlie Kirk es la evidencia de los peligros de la polarización radical que alimenta la violencia política. Ninguna causa, por justa que se reclame, puede legitimarse con sangre. Se necesita un consenso básico: que las diferencias se resuelvan en las urnas y en los foros públicos, nunca con armas ni amenazas. Condenar esa violencia, venga de donde venga, es esencial para preservar la democracia y no hacerles el juego a los matones.

EE. UU., en su mejor versión, ofrecía una promesa: que quienes trabajaban duro tendrían un mejor futuro. Ahora es un país que se aleja de sus propios ideales, de libertad y acogida, de esa generosidad que alguna vez definió su esencia, no la de los gobiernos en busca de la dominación, si no de una sociedad con identidades múltiples, que no tenía miedo a la diversidad y la celebraba con iniciativas como el Mes de la Herencia Hispana. En tiempos inéditos para la mayoría de los que habitamos en este rincón del mundo, se necesitan acciones creativas y contundentes. No hay que dejar pasar la oportunidad de celebrar este mes con la gallardía que como comunidad nos identifica.

Latinos en Filadelfia: avances contra la pobreza, pero persisten desafíos

Campamentos improvisados reflejan la persistente pobreza y falta de vivienda en Filadelfia. (Foto: Impacto/Staff)

Según un reporte de Economy League, Filadelfia ha logrado avances importantes en la reducción de la pobreza en los últimos años, pero los desafíos estructurales y las disparidades raciales continúan marcando el panorama económico de la ciudad.

La tasa general de pobreza en Filadelfia cayó del 26.7% en 2010 al 20.3% en 2023, una disminución significativa, aunque todavía se encuentra por detrás de Chicago (16.8%) y Pittsburgh (19.9%). Este progreso refleja una tendencia nacional positiva, pero también evidencia que la pobreza sigue siendo un problema profundo en la ciudad.

A pesar de la mejora general, las disparidades raciales en las tasas de pobreza persisten:

Comunidad negra: Las tasas de pobreza disminuyeron de forma constante, del 33.6% en 2010 al 26.4% en 2023, lo que refleja inversiones sostenidas e iniciativas económicas inclusivas.

Comunidad blanca: La pobreza mejoró significativamente, del 14.2% en 2010 al 9.4% en 2023, lo que indica un fortalecimiento económico generalizado.

Comunidad hispana: Experimentó una mejora sustancial, disminuyendo del 26.2% en 2010 al 18.2% en 2023. Sin embargo, se desconocen las razones específicas.

Aunque la disminución de la pobreza suele considerarse una señal de progreso, bajo la superficie se esconde una historia más compleja y desigual.

Filadelfia aún presenta la tasa de pobreza más alta entre las diez ciudades más grandes de EE. UU., con una concentración desproporcionada en comunidades racializadas. Los menores costos de vivienda y un transporte público confiable atraen a residentes de bajos ingresos, mientras que las políticas restrictivas en los suburbios limitan el desarrollo de viviendas asequibles. Esto genera una concentración de la pobreza dentro de los límites urbanos, donde las oportunidades están fuera del alcance de quienes más las necesitan.

Las disparidades raciales son marcadas. El residente negro promedio vive en un vecindario con una tasa de pobreza casi tres veces mayor que la del residente blanco promedio. Estas divisiones se alimentan de un legado de segregación residencial, acceso desigual a la educación y discriminación laboral persistente. Los hogares negros e hispanos siguen ganando significativamente menos que los hogares blancos y enfrentan viviendas más inestables, escuelas más deficientes y menos oportunidades laborales.

Parte de la reducción de la pobreza está vinculada a la gentrificación. Barrios como Fishtown y Point Breeze han visto aumentos drásticos en ingresos y valor de viviendas, acompañados de un cambio demográfico de residentes negros a blancos. Aunque los recién llegados han mejorado el perfil económico de estas zonas, los residentes de larga data, especialmente aquellos sin estabilidad financiera, son desplazados a barrios de menores ingresos. Este desplazamiento es racialmente desigual: las familias de personas negras suelen mudarse a zonas con desventajas similares, mientras que los residentes blancos acceden a barrios con mejores recursos.

(Foto: Impacto/Staff)

La transición de Filadelfia de un centro manufacturero a una economía de servicios ha dejado a muchos trabajadores en empleos inestables, con bajos salarios y escasas prestaciones. El auge de la economía informal ha exacerbado esta precariedad, afectando especialmente a trabajadores de color y a quienes no tienen educación superior. Aunque ha habido crecimiento en el empleo y mejoras salariales, muchos habitantes siguen atrapados en la pobreza por las deficiencias estructurales del mercado laboral.

La movilidad económica sigue siendo una preocupación. Investigaciones de Raj Chetty muestran que Filadelfia está entre las peores ciudades en ayudar a niños nacidos en la pobreza a ascender en la escala de ingresos. Solo el 16% de los niños nacidos en la pobreza en la ciudad la superan al llegar a los 20 años. La ciudad ocupa el último lugar en movilidad ascendente para familias blancas de bajos ingresos y un puesto bajo para familias negras, independientemente de sus ingresos.

Filadelfia ha realizado inversiones sustanciales en vivienda asequible, subsidios de alquiler y prevención de desalojos. Sin embargo, estos esfuerzos no son suficientes para superar las disparidades arraigadas. Si no se abordan causas fundamentales como la segregación residencial, las desigualdades educativas y las barreras racializadas en el mercado laboral, el progreso seguirá siendo frágil y desigual.

La reducción de la pobreza en Filadelfia es real, pero está impulsada tanto por quién se marcha y quién se muda como por mejoras reales para los residentes de larga duración. Las desigualdades raciales y espaciales siguen siendo profundas, y la movilidad ascendente sigue estando fuera del alcance de demasiadas personas.

Para construir una economía verdaderamente inclusiva, la ciudad debe invertir no solo en reducir la pobreza, sino también en ampliar las oportunidades de movilidad, especialmente para las comunidades que históricamente han sido excluidas del crecimiento económico. Esto implica enfrentar directamente las barreras estructurales que determinan dónde viven las personas, cómo trabajan y qué futuros son posibles.

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Reflexiones sobre H.O.M.E, ¿será una historia con final feliz?

(Foto: Ilustrativa/Kelly/ Pexels)

Esta reflexión tiene casi por dos años gestándose, y sus orígenes eran un tipo prólogo elaborado, pero como todo en este mundo, también ha evolucionado.

Podríamos decir ya va entrando a su adolescencia. Comencé a escribirlo cuando los discursos de campaña de la ahora alcaldesa Cherelle L. Parker, eran aun semillas, pasamos juntos su niñez, yendo al parque, viendo caricaturas y comiendo helados, y las hormonas van ahora causando los estragos propios de la adolescencia que le generan buscar su independencia.

Y así como esta pieza ha ido cambiando al paso de estos diecinueve meses, también la historia del programa para la vivienda en Filadelfia ha ido revolucionando a través de una iniciativa que se va consolidando.

Pero primero, lo primero (música de suspenso).

Después de que por allá de los años setenta la industria manufacturera abandonara la ciudad, muchos fueron los intentos y mal logradas las prescripciones para sobrellevar la aflicción de ser catalogada como “la ciudad más pobre entre las más grandes metrópolis de EE. UU.”.

A lo largo de los años Filadelfia fue acusada de pobre, corrupta, violenta, sucia y descuidada; no fue sino hasta el cambio de siglo cuando reemergería como un bastión de la generación millennial obsesionada con la vida citadina.

Parece ser que finalmente vamos llegando a un consenso del cómo, dónde y cuándo de muchos temas, incluyendo la vivienda, con su prometedor proyecto llamado H.O.M.E.

El plan H.O.M.E con los ochocientos millones generados por un bono que la ciudad creará, más el valor proyectado de la tierra donada por la Ciudad (sonido de caja registradora) llega con dos billones para ser el plan más grande jamás antes pensado en la historia de Fili (OMG!), cuya cereza del pastel es la muy carismática Ángela D. Brooks ejecutando una misión tan especial.

¿Y qué tiene de especial este plan? ustedes se preguntarán mis queridos lectores. Ahora sí que como dicen en mi pueblo, “traiga su tupper”, por qué habrá hasta para llevar: para el dueño, para el inquilino, para el desarrollador, pal consejero y el gestor, para los prestamistas públicos y privados, los sindicatos, el que necesita casa, el que necesita préstamo, el que necesita reparaciones (respira hondo) para todos hay, un plan pensado en 360 grados cuya infraestructura se sostendrá en la expansión de lo que aún es el Neighborhood Preservation Initiative, la misma iniciativa que Ms. Parker promoviera durante su mandato como concejala.

Por el momento todo es aún “ojalá” para un plan que se nos sigue aun revelando por episodios:  Múltiples y maratónicas sesiones previas al receso veraniego, múltiples oportunidades para testificar, para negociar, para inspirar.

Y es que en repetidas ocasiones la gente me pregunta acerca de mi interés y mi relación con H.O.M.E., y yo tiendo a recordarles que un pequeño ejército de consejeros de Vivienda es en parte responsable de implementar, difundir y conectar a los participantes con los distintos programas que conformarán el universo de H.O.M.E. guiando y conectando a los ciudadanos de Filadelfia con esas oportunidades.  Y así como dejo escapar esta opinión en su adolescencia, es decir en evolución, espero también reencontrarnos durante su senectud para que podamos reportar el logro de treinta mil familias habiendo logrado resolver sus problemas de vivienda.

Abraham Reyes Pardo es vicepresidente de “Office of Housing and Diversion Services/Urban League of Greater Philadelphia”.

El futuro ya está aquí, Martín Alfaro destaca el creciente impacto de los hispanos en Filadelfia  

Martín Alfaro durante su intervención en el evento Global Philadelphia Association, resaltando el papel de los hispanos en la ciudad: (Foto: Suministrada)

En una noche cargada de emoción, orgullo y visión, Martin Alfaro, fundador y director ejecutivo de Alfaro Media Consulting, uno de los copresidentesde Jóvenes Profesionales de este año, ofreció un discurso memorable durante la celebración del décimo aniversario de la nominación de Filadelfia como Ciudad Patrimonio Mundial. Su intervención no solo rindió homenaje al legado histórico de la ciudad, sino que también trazó una hoja de ruta hacia un futuro vibrante y diverso.

Con humor y humildad, Alfaro comenzó anunciando su “retiro oficial” como joven profesional, autodenominándose ahora un “profesional ligeramente sazonado”. Esta transición simbólica marcó el tono de una reflexión profunda sobre el liderazgo, la comunidad y el papel de Filadelfia en el escenario global.

Un encuentro que refleja el compromiso de la comunidad latina con el futuro de Filadelfia. (Foto: Suministrada)

“Si hay algo que Filadelfia hace mejor que cualquier otro lugar, es producir líderes”, afirmó Alfaro, reconociendo a figuras como Pailyn, Madeline Bell, Dan Hilferty y el Embajador David Cohen, quienes han transformado sus respectivos campos y elevado el nombre de la ciudad.

El discurso también fue un tributo personal a los mentores que han guiado su camino: Sue Jacobson, Mike Innocenzo, Pedro Ramos y Jim Friedlich, entre otros. Alfaro compartió cómo llegó a Filadelfia sin conocer a nadie, y encontró una ciudad que lo recibió con los brazos abiertos, siempre que estuviera dispuesto a contribuir y hacer suya la historia de la ciudad.

Más allá de los logros individuales, Alfaro subrayó la importancia de programas como el de la Global Philadelphia Association, que brindan a los jóvenes profesionales una voz real en la mesa. “Ser una Ciudad Patrimonio Mundial no se trata solo de preservar el pasado — se trata de moldear el futuro”, dijo, destacando los próximos eventos que pondrán a Filadelfia en el centro del mundo: el 250º aniversario de Estados Unidos, la Copa Mundial de la FIFA, el Juego de Estrellas de la MLB, y el orgullo local por los Eagles.

Con un llamado a la acción, Alfaro cerró su discurso invitando a todos — jóvenes y “ligeramente sazonados” — a seguir contando las historias que reflejan la diversidad, la resiliencia y el orgullo compartido de Filadelfia.

“Gracias por permitirnos ser parte de este hito — y por creer, como nosotros, que los mejores capítulos de Filadelfia aún están por escribirse”.

“Tenemos el poder. Solo falta ejercerlo, juntos”. Nilda Ruiz

Nilda Ruiz analiza los retos que enfrenta la isla. (Foto: Haydeé Rosario/Impacto staff)

La crisis fiscal de Puerto Rico sigue sin solución clara, mientras aumentan las tensiones entre el control federal, las necesidades locales y el papel de la diáspora desde la creación de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) en 2016.

La JSF es un ente federal encargado de controlar las finanzas de Puerto Rico y manejar su deuda pública. Aunque busca estabilidad económica, ha impuesto recortes severos que afectan servicios esenciales como salud, educación y pensiones. Estos recortes han provocado una mayor migración hacia Estados Unidos continental, impactando comunidades puertorriqueñas en ciudades como Filadelfia. Esta migración acelerada genera retos en vivienda, empleo, educación y acceso a servicios en la diáspora.

En entrevista con Nilda Ruiz, presidenta de la Agenda Nacional Puertorriqueña (ANP) y de la Asociación de Puertorriqueños en Marcha (APM), compartió sobre los retos que enfrenta Puerto Rico y el papel de las organizaciones comunitarias para defender a los puertorriqueños dentro y fuera de la isla.

En agosto de 2025, el presidente de Estados Unidos Donald Trump removió a la mayoría de los miembros de la Junta, generando incertidumbre sobre su futuro. Sin embargo, un dato positivo es que la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (PREPA), que antes representaba 50 centavos por dólar en la factura eléctrica, ahora equivale solo a 7 centavos, liberando recursos para mejorar la calidad de vida, según señaló.

Pero la pregunta clave sigue siendo: ¿Quién vigila a la Junta? Su director ejecutivo, Robert Mujica Jr., un puertorriqueño de la diáspora, ha expresado que no se deben exigir más pagos a los bonistas. Por otro lado, muchos, como Nilda Ruiz, creen que “la Junta no debería existir” debido a su falta de transparencia y a que no es una entidad electa.

Para muchos en Puerto Rico, la crisis fiscal se ha vuelto una rutina resignada, reflejada en frases como “La vida es así”. Aunque la juventud se moviliza en protestas, hay un nivel oculto en Puerto Rico; no se sabe qué pasa realmente”, advierte.

En Estados Unidos, la diáspora puertorriqueña vive una realidad compleja. Por un lado, tienen acceso a información y pueden contactar legisladores; por otro, enfrentan la carga de apoyar económicamente a sus familias en la isla. “El Congreso tiene poder sobre Puerto Rico. Por eso es vital que nuestra gente se organice, se informe y toque las puertas correctas”, señala.

Nilda y otros líderes coinciden en que la solución está en empoderar a la ciudadanía con acciones concretas:

-Informarse en la página web oficial de la Junta de Supervisión Fiscal.

-Educar a puertorriqueños en la isla y la diáspora sobre el proceso fiscal y sus efectos.

-Organizarse y presionar a los legisladores federales para que actúen con justicia y respeto.

Puerto Rico está en una encrucijada. La diáspora es clave, no solo como resistencia, sino como motor de cambio.