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Cynthia Klitbo y Geraldine Bazán se reencuentran en un “encerron”

Con el propósito de promocionar el reality show original, “Secretos de Villanas” que reunió por primera vez a seis de las villanas de telenovelas que han hecho época, Cynthia Klitbo y Geraldine Bazán, conversaron con Impacto y nos compartieron su experiencia y vivencias en este proyecto, el cual ya transmitió sus primeros dos capítulos, y este jueves se estrena el tercero.

“Es un programa donde la gente nos va a conocer, porque nos ven y piensan que no nos pasan cosas, no piensan que tengamos una vida y sufrimos, nosotras también vivimos un día a día, tenemos debilidades, entonces, es una buena oportunidad para que la gente conozca a estas actrices”. Dijo Cynthia, quien reconoció que, de lo más difícil de hacer este proyecto, fue que cuando lo grabaron ella estaba saliendo una relación y se encontraba en un momento especialmente vulnerable.

De viaje por una semana en Los Cabos, Baja California, la convivencia durante 24 horas al día, entre 6 mujeres con personalidad fuerte e historias de vida complejas, resulta un escenario perfecto para la catarsis colectiva.

“Acepte este proyecto porque era un viaje donde íbamos a convivir. Ya conocía a varias de ellas, otras no las conocía personalmente, pero tenía muchas ganas de compartir y me llevé sorpresas maravillosas. Y fue una sola semana, no podría aguantar un mes encerrada”; acepto Klitbo.

Geraldine Bazán, otra de nuestras entrevistadas, nos comparte que aceptó este proyecto por su originalidad, y para vivir esta gran experiencia, “No me había tocado hacer este tipo de proyectos en los que nos reuniéramos, en este caso villanas icónicas. Y tampoco se había hecho en la televisión. Es una nueva opción para el público, conocer cómo son las villanas de sus telenovelas que han visto durante tanto tiempo. Y también para mí, compartir con actrices que tienen una trayectoria increíble, de las cuales aprendí mucho”.

Después del estreno, la emoción, adrenalina, confesiones y convivencia, dejaron con ganas de más, a la audiencia. “Escuchando las historias unas de las otras, de pronto empieza esta sororidad entre mujeres. Y creo que es un programa donde la gente se va a identificar muchísimo, vamos a causar la misma ternura que me causaron algunas a mí, el enojo que tuve por lo que tuvieron que pasar. Porque somos mujeres que ya somos famosas como antagonistas, pero hay muchas cosas de nuestra vida que la gente no sabe y vernos juntas resolviendo nuestras diferencias, viajando juntas, riéndonos juntas, en pijamas, chismeando de la otra, les va a gustar de verdad”. Compartió Klitbo.

PLANES A FUTURO

Geraldine, quien actualmente se encuentra realizando teatro, con un monólogo por primera vez en su carrera teatral, nos cuenta que ha significado para ella. “La verdad ha sido un gran reto, por lo que significa mantener al público cautivo durante hora y media, tú sola en un escenario, sigo al aire con Corona de lágrimas, esta telenovela en donde estoy haciendo un personaje antagónico, tuve mi primer proyecto como productora asociada, en donde también actuó, Bocetos. Es una serie, donde se plasma la realidad de los jóvenes en este momento, un proyecto muy especial para mí, porque además de actuar también estuve produciendo”.

Aylín Mújica, Cynthia Klitbo, Gabriela Spanic, Geraldine Bazán, Sabine Moussier y Sarah Mintz, juntas por primera vez, en una original serie de 13 capítulos. “Secretos de Villanas” está disponible a través del app de CanelaTV y en la página web www.Canela.TV

El crimen y las elecciones en EEUU: un garrote electoral que no pasa de moda

Una persona trota y otro monta en bicicleta, el 25 de octubre de 2022, en una calle de Baltimore, Maryland (EEUU). (Foto: EFE/Jorge Dastis)

Baltimore, Maryland, EE. UU.– Si está en Estados Unidos, encienda la televisión uno de estos días de campaña electoral y lo más probable es que acabe escuchando algún mensaje del estilo «los demócratas son blandos con el crimen» o «por culpa de las políticas progresistas nuestras ciudades están bañadas en sangre».

El crimen violento y la supuesta tibieza de los legisladores del Partido Demócrata son algunos de los lemas de campaña favoritos de los candidatos republicanos, y con razón: según las encuestas, la inseguridad es uno de los asuntos que más preocupan a los votantes estadounidenses, por debajo tan solo de la inflación y la economía.

Además, hay más gente que opina que los candidatos conservadores son más eficaces en este asunto que los progresistas, de acuerdo a los últimos sondeos del Pew Research Center y de Ipsos.

En pocas ciudades se habla más de crimen que en Baltimore (Maryland). El escenario de la icónica serie The Wire aparece consistentemente en los «rankings» de lugares más inseguros del país, y es la segunda urbe que más homicidios per cápita registra de todo Estados Unidos (casi 60 por cada 100.000 habitantes), por detrás solo de San Luis (Misuri).

El criminólogo de la Universidad de Baltimore Jeffrey Ian Ross explicó a EFE que la ciudad presenta una serie de características muy arraigadas que son extrapolables a otros centros metropolitanos estadounidenses con altos niveles de delincuencia: una subcultura criminal muy activa y una gran presencia de armas de fuego.

Y a pesar de que el enclave es claramente un bastión progresista, algunos de sus residentes creen que las posturas anti Policía de algunos demócratas y su cercanía con el movimiento «Defund the Police» (desfinanciar a la Policía) van a pasarle factura al partido del presidente Joe Biden en las elecciones legislativas de noviembre.

Lorraine, Dan y Christy, que reconocen que van a votar a los demócratas, posa para Efe, el 25 de octubre de 2022, en una calle de Baltimore, Maryland (EEUU). (Foto: EFE/Jorge Dastis)

«LA MAYORÍA QUIERE SEGURIDAD»

«La mayoría de la gente quiere seguridad, especialmente en una ciudad como Baltimore. Y eso (la cercanía con «Defund the Police») disgustó a mucha gente, y creo que les va a pasar factura a los demócratas en las elecciones», dijo a EFE Michael Salconi, un actor italoamericano que, casualmente, interpreta a un detective en la serie The Wire.

Michael pasea a sus cuatro perros junto a su hermano por el barrio de Little Italy cuando se encuentra a dos viejos amigos sentados en un banco, fumando puros.

Todos coinciden en que la economía es su principal preocupación de cara a las elecciones, ya que, en su barrio, el crimen no está tan presente como en las zonas más deprimidas de la ciudad.

«Aunque bueno», dice de pronto Ed, uno de los dos fumadores, «¿oísteis lo del guardia de seguridad que le pegó un tiro en la cara a un yonqui en la puerta del CVS (una cadena de farmacias) el otro día?».

Jesse, que trabaja de profesor en Fresh Start, un programa de educación para jóvenes que han abandonado los estudios, posa para Efe junto a su compañero Quantana el 24 de octubre de 2022, en una calle de Baltimore, Maryland (EEUU). (Foto: EFE/Jorge Dastis)

«NO SE TRATA DE AYUDARLOS, SE TRATA DE ENCERRARLOS»

Quien sí tiene claro que el crimen es el principal problema de la ciudad es Jesse, que trabaja de profesor en Fresh Start, un programa de educación para jóvenes que han abandonado los estudios.

El educador no opina, sin embargo, que haya ningún candidato, ni demócrata ni republicano, que tenga realmente intención de afrontarlo, ya que las propuestas conservadoras de aumentar los recursos de la Policía o de los progresistas de limitar el acceso a las armas de fuego ignoran la verdadera causa de fondo: la pobreza y la falta de oportunidades.

«Nadie quiere ayudar a estos jóvenes, se trata de encerrarlos. No se trata de educarlos, se trata de encerrarlos», repitió el hombre, que aseguró tener estudiantes de 16 años que no saben leer.

Jesse es muy crítico con los políticos que solo fingen preocuparse por los jóvenes de la ciudad para salir elegidos, y por eso cree que no votará en las elecciones. Ha visto venir y pasar a gobernadores y alcaldes y las cosas siguen exactamente igual.

«Se ha dejado de cuidar la ayuda (institucional) a las comunidades. Una vez quitas el cuidado, el crimen lo único que hace es desplazarse. No puede tratarse de números y dólares, la gente tiene que valorar su comunidad para valorarse a sí mismos», afirmó a EFE.

UN DESAFÍO A LA DEMOCRACIA

En los barrios más históricos (y turísticos) que hay cerca del puerto, las prioridades son otras.

Lorraine y Christy, que ya de entrada reconocen que van a votar a los demócratas, consideran que el principal problema al que se enfrenta el país es el extremismo de los conservadores y sus desafíos a la democracia.

En cuanto a la inflación, piensan que los más afectados por el aumento de los precios son las grandes compañías, que ya ganan fortunas, y el crimen, aunque reconocen que es un problema en algunas zonas de la ciudad, no les afecta tanto en su barrio.

«Yo tengo calle, sé qué cosas puedo hacer y qué no, pero el crimen aquí siempre ha sido igual», explicó Lorraine.

Más allá de las preocupaciones de los ciudadanos, lo que está claro es que el crimen ocupa un lugar central en las campañas de muchos candidatos en EE.UU., especialmente los republicanos.

Para Ross, el criminólogo, esto tiene un motivo claro: la muerte a manos de la Policía de George Floyd en Mineápolis (Minesota) en 2020 y el protagonismo del movimiento Black Lives Matter (las vidas negras importan), muy crítico con la labor de las fuerzas de seguridad, han contribuido a crear una «tormenta perfecta» a nivel nacional.

Aunque en Baltimore, indicó Ross, que aterrizó en la ciudad a comienzos de los 2000, «el debate ya estaba ahí cuando llegué».

Astros y Filis, duelo de picheo contra el poder ofensivo en la Serie Mundial

Fotografía de archivo, tomada el pasado 19 de octubre, en la que se registró a Justin Verlander, lanzador abridor estrella de los Astros de Houston, al celebrar su buena actuación frente a los Yanquis de Nueva York, durante la Serie de Campeonato de la Liga Ameriana de la MLB, en el estadio Minute Maid Park, en Houston (Texas, EE.UU.). (Foto: EFE/Erik S. Lesser)

Redacción deportes.- Los Astros de Houston y los Filis de Filadelfia inician este viernes la disputa por la Serie Mundial del béisbol de las Grandes Ligas, un duelo que pondrá a prueba la solidez del picheo y el poder ofensivo de largo metraje.

Los Astros, con cuatro visitas al Clásico de Otoño en las últimas seis temporadas, tienen la ventaja en cuanto a la experiencia con relación a los Filis, equipo que no avanzaba hasta esta instancia desde 2009.

PICHEO, EL PUNTO FUERTE DE ASTROS

Para los Astros su picheo ha sido el sostén que los ha llevado a mantener una marca perfecta de 7-0, barriendo tanto en la Serie Divisional (3-0) ante los Marineros de Seattle y la de Campeonato (4-0) frente a los Yanquis de Nueva York.

En cuanto a estadísticas individuales, los números de su as Justin Verlander (1 0,6.30) se han visto seriamente afectados por su primera salida ante los Marineros, en la que le anotaron seis carreras en cuatro entradas.

Pero tras esa flaca presentación, el lanzador de 39 años demostró porque es el favorito a conquistar el premio Cy Young de la Liga Americana, al trabajar seis episodios de una carrera y 11 ponches frente a los Yanquis en el primer partido de la Serie de Campeonato.

Pero Verlander solo es la punta de lanza de un picheo que ha visto continuar el dominio del zurdo dominicano Framber Valdez (1 0,1.42), de un regreso consistente de Lance McCullers Jr. (0-0,2.45) y una calidad irrefutable en el trabajo del también dominicano Cristian Javier (1-0, 1.35) quienes le ha tocado tomar la pelota para iniciar los partidos.

El relevo de los Astros sin dudas ha sido una piedra para sus rivales.

Encabezados por el tridente de brazos dominicanos conformado por Bryan Abreu (0-0, 0.00 en seis presentaciones) Rafael Montero (1-0, 1.69 en seis relevos) y Héctor Neris (2 -0, 2.25 en las cinco relevos), quienes se han encargado de llevar el partido de manera segura hasta el cerrador Ryan Pressly (0-0, 0.00 en cinco 5 relevos), quien ha preservado las cinco oportunidades de salvamento que se le ha presentado, a esto se suma la labor del venezolano Luis García (1-0, 0.00), quien juega generalmente como abridor.

En general el picheo de los Astros acumula un porcentaje de carreras limpias permitidas de 1.88 en 72.0 entradas, en las que le han anotado 18 carreras, de las cuales solos 15 son limpias, mientras ha ponchado a 89 bateadores.

Aunque los bates del dominicano Jeremy Peña, del cubano Yordan Álvarez o Alex Bregman han respondido, el punto fuerte de este equipo ha sido la solidez de su picheo.

FILIS Y UNA OFENSIVA DEMOLEDORA

Con 16 cuadrangulares en 11 juegos, los Filis han demostrado el poder demoledor que poseen los bateadores de su alineación en la actual postemporada.

Si la presentación de los Astros ha sido picheo, el poder ofensivo de los de Filadelfia ha demostrado que le harán pagar el más mínimo error que comentan al enfrentarlos.

Los dirigidos por Rob Thomson ya han demostrado que no temen a enfrentar a cuerpos de lanzadores de calidad, ya que para llegar hasta este punto han pasado sobre dos de los mejores cuerpos de lanzadores de toda las Grandes Ligas, como son los de los Bravos de Atlanta y los Padres de San Diego.

Con su estelar Bryce Harper (.419-5-11) a la cabeza, seguido de Rhys Hoskins (.182-5-11), Kyle Schwarber (.200-3-6) y J.T. Realmuto (.244-2-4) los Filis descifraron todos los secretos de sus rivales para pisar el plato en 57 ocasiones.

El ataque de los campeones de la Liga Nacional fue tan contundente que el 47.5% de sus imparables (82-39) en esta postemporada son extrabases, divididos en 23 dobles y 16 cuadrangulares.

La Serie Mundial pondrá en escena el poder de los bates de los Filis ante la calidad del picheo de los Astros y quien logra mejores resultados será el último de pie en la temporada 2022 de las Grandes Ligas.

La población latina de EEUU se expande, con marcadas diferencias entre grupos

Fotografía de archivo de pastores y líderes Latinos del sur de California se manifiestan con un cartel frente al edificio federal del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) en los Ángeles, California. (Foto: EFE/Iván Mejía)

Los Ángeles, EE. UU.- El rostro de la población latina en Estados Unidos ha cambiado notablemente y si bien aquellos de ascendencia mexicana siguen siendo mayoría con casi 60 %, la proporción de paraguayos, hondureños y guatemaltecos se cuadruplicó entre los años 2000 y 2020 mientras la comunidad venezolana aumentó más de seis veces, señala un estudio publicado hoy.

De acuerdo con el análisis del Instituto de Política Latina de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), la población latina del país pasó de 35 millones en 2000 a más de 62 millones, y en la actualidad uno de cada cinco residentes de Estados Unidos pertenece a esa comunidad.

Asimismo, señala el reporte, los latinos representan más de la mitad del crecimiento demográfico estadounidense en las últimas dos décadas.

El estudio señala igualmente que dos terceras partes de los latinos del país son nacidos en Estados Unidos, con las tasas más altas entre mexicanos y panameños.

Si bien la población latina tiende a ser joven (con una edad media de 30 años frente a los 20 años del 2000), inmigrantes de países como Cuba, Argentina y Uruguay tienen una edad promedio de 38 años o superior, más cercana a la media de la población blanca.

Un mayor segmento de la población latina está compuesto por mujeres, particularmente entre aquellos de ascendencia mexicana, guatemalteca y salvadoreña.

El reporte también muestra que los latinos se han expandido más allá de sus enclaves geográficos tradicionales hacia áreas del Medio Oeste y el Sur con poblaciones latinas históricamente escasas.

Dakota del Norte y Dakota del Sur, por ejemplo, registraron el crecimiento más rápido de la población latina en los últimos 20 años, mientras Kentucky, Carolina del Sur y Alabama vieron incrementos superiores al 200 %.

En el ámbito educativo, la proporción de latinos con título universitario o superior pasó de 10 % a 20 % entre 2000 y 2020.

Sin embargo, existen profundas diferencias en cuanto a nivel educativo dentro de la comunidad, con 53 % de los venezolanos que tienen cuando menos un grado de educación superior en comparación con sólo el 12 % de aquellos de raíces guatemaltecas, salvadoreñas, hondureñas y mexicanas.

En general, uno de cada tres latinos habla solamente inglés en casa, frente a la tasa de uno de cada cinco en 2000.

Por otra parte, la participación latina en la fuerza laboral es ahora mayor que la de cualquier otro grupo en Estados Unidos, con un 67 % de las personas en edad laboral.

Los latinos también experimentaron la mayor caída en cuanto a la proporción de individuos que viven en la pobreza, una baja de seis puntos porcentuales.

Pero los índices de pobreza varían marcadamente, con los sudamericanos registrando en general tasas más bajas y los mexicanos, centroamericanos y puertorriqueños las más altas.

Asimismo, es más probable hoy que en 2000 que los latinos sean propietarios de sus casas, un incremento de 49 % a 56 %. Pero aunque casi todos los grupos experimentaron un aumento en este apartado, varios de ellos (cubanos, paraguayos y venezolanos) vieron una reducción.

«Los latinos a menudo son tratados como un monolito en discusiones sobre políticas, pero nuestro reporte muestra una gran diversidad en la forma en que diferentes grupos experimentan oportunidades y logros», dijo Rodrigo Domínguez Villegas, director de investigación del instituto.

A su vez, el investigador Jie Zong, autor del estudio, señaló que «factores como una inmigración más lenta desde países latinoamericanos y mejoras socioeconómicas generales han cambiado el rostro de los latinos en Estados Unidos».

Jóvenes inmigrantes lanzan vídeo para movilizar a los votantes latinos

(Foto: EFE/TANNEN MAURY)

Washington, EE. UU.– La organización United We Dream Action, formada por jóvenes inmigrantes, lanzó hoy un vídeo que luce como un juego digital y que apunta a movilizar a los votantes latinos para las elecciones de medio término del 8 de noviembre.

«El aviso es el resultado de la investigación realizada específicamente sobre los latinos jóvenes y que usan los juegos», señaló un comunicado del grupo.

«El aviso seguirá en YouTube hasta el día de la elección, dirigido a hombres con edades de 18 a 35 años en los distritos postales con más de 70 % de población hispana», añadió.

United We Dream es la mayor red nacional que apoya a los inmigrantes que eran menores de edad cuando fueron traídos de forma irregular a Estados Unidos, y están amparados de la deportación bajo un programa creado en 2012 denominado Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

El programa ampara actualmente a casi 600.000 inmigrantes, conocidos como «soñadores», y está sujeto a una decisión del Tribunal Supremo. Los «soñadores» buscan que el Congreso brinde una solución legislativa definitiva para su situacion.

«United We Dream busca siempre formas únicas e innovadoras para llegar a los votantes jóvenes y latinos que, a menudo, son dejados de lado en las tácticas estándar de aproximación al votante», dijo José Alonso Muñoz, subdirector de comunicaciones en l organización.

El aviso de 15 segundos, con la imagen de un joven que salta vallas y corre al puesto de votación, indica, en inglés: «Sí tienes la capacidad, es hora de que te comprometas. Estamos en esto juntos. Nuestro futuro está en juego».

«Está en tus manos y las de tus amigos. Lleva la pelea directamente a tus enemigos que quieren abandonarte», añade el locutor. «Moldea nuestro mundo y nuestro futuro. Tu voto es tu poder».

En los comicios del 8 de noviembre estarán en juego 35 de los 100 curules en el Senado y los 435 escaños de la Cámara de Representantes en el Congreso federal, así como los gobiernos de 36 de los 50 estados y miles de puestos ejecutivos y legislativos en decenas de estados.

Alejandro González Iñárritu se “rinde” ante las certezas de la vida

El director de cine mexicano, Alejandro González Iñárritu, saluda durante una rueda de prensa del Festival Internacional de Cine de Morelia, el 22 de octubre del 2022, en el estado de Michoacán (México). (Foto: EFE/Ivan Villanueva)

Morelia, México.- El director mexicano Alejandro González Iñárritu se ha rendido ante todo acto de afianzar una figura inamovible de él mismo, ante la búsqueda de la verdad absoluta, de las certezas de la vida y ahora abraza la vulnerabilidad, fragilidad, e incertidumbre que lo llevaron a crear “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades”.

“Esta película habla de alguna forma de rendirte, esta es la parte que veo ahorita, pero eso sí no lo poseía hace 20 años (cuando inició en el cine). Cuando eres más joven quieres poseer las cosas, quieres explicar todo y está bien, pero después te das cuenta que es inútil, no hay mucho crecimiento en este abordaje”, relata en entrevista con EFE el director del filme que estrena este jueves.

En el año 2000, González Iñárritu marcó un hito en la historia del cine mexicano con el estreno de “Amores perros”, una historia de cruda realidad y narrativa novedosa, con una exploración emocional fuerte de sus varios personajes atravesados por un accidente.

El escenario era la caótica Ciudad de México -de donde es originario- y a lo largo de las siguientes dos décadas el director exploró la industria fuera de su país, fue hasta el 2021 que regresó a su ciudad para comenzar las grabaciones de su filme.

“Veo con cierta satisfacción el poder llegar a ejercer un oficio que me permite hacer una película de esta envergadura técnicamente, y a nivel personal, poder expresar mis emociones y mis sentimientos, el tener el valor y el coraje de poder decirlo sin miedo”, cuenta.

“Bardo” sigue la historia de Silverio Gama, un periodista que regresa a su país tras varios años de vivir en Estados Unidos y en una experiencia onírica y psicodélica explora temas políticos, su condición migratoria, el paso del tiempo, su identidad nacional, familiar y personal.

El periodista de su filme es muy parecido a él mismo y encarna sus dos formas de abordar su quehacer cinematográfico, con su fascinación a la hora de investigación, similar a la del ejercicio periodístico, hasta su interés de ficcionar la realidad.

Es a partir de ahí que el director comienza con un juego entre la realidad y la ficción que considera, está separado por una línea muy difusa.

“Me gustaba la idea de que estos dos mundos (el periodismo y el cine) navegaran porque quería reflexionar sobre cosas que solo el periodismo te da, como los migrantes y también me gustaba esa dualidad del personaje para hablar de lo que me interesa a mí y de lo que he experimentado de una forma”, responde.

COMPONER A SILBIDOS

Desde el tráiler, González Iñárritu deja entrever que la música en el filme tendrá un gran peso.

De The Beatles a David Bowie, pasando por banda mexicana, el filme explora la sonoridad y la música de forma particular y en los créditos de composición destaca su nombre junto al de Bryce Dessner, a quien asegura el silbó parte de las piezas.

«Fue para mí un proceso muy bonito porque tenía clara la idea desde el principio que iban a ser metales, quería una banda como oaxaqueña, de pueblo, de esta música mexicana, muy parecida a la música serbia-judía, que es de melancolía pero que tiene mucho de absurdo porque es lo que oyes en una boda, pero también en un funeral, y con esa cosa exquisita un poco desentonada», explica.

La película también cuenta con el trabajo de su amigo Eugenio Caballero, encargado del diseño de producción y responsable de materializar lo onírico del proyecto de Alejandro, quien religiosamente se dedicó a explicar las sensaciones inexpresables con palabras que quería transmitir al hacer anotaciones y dibujos de cada escena en el guion que trabajo junto a Nicolás Giacobone.

«Fue bien complicado el proceso, nunca había hecho una película así porque es una historia sin historia, es una historia que está básicamente construida no con una estructura de actos con un centro dramático, el centro es emocional, entonces muchas veces puedes reflexionar o sentir cosas, o imaginar cosas y fantasear cosas, reflexionarlas pero la dificultad es que estas cosas su naturaleza es muy abstracta es muy elusiva son conceptos», responde.

El filme ya está disponible en salas nacionales donde será exhibida en el país por siete semanas. En Suramérica tendrá su estreno el 4 de noviembre, a partir del 18 será un estreno global y finalmente llegará a Netflix el 16 de diciembre.

EEUU: Todavía no se votó, pero ya empiezan las demandas

Una mujer inserta una boleta en un buzón de votación durante las elecciones primarias de Maryland, el martes 19 de julio de 2022, en Baltimore. (Foto: AP/Julio Cortez/Archivo)

Washington, EE. UU. — Faltan 12 días para las elecciones, pero los tribunales de todo el país ya están lidiando con esfuerzos para sembrar dudas acerca de los resultados.

Se han radicado más de 100 demandas relacionadas con los comicios de mitad de término del 8 de noviembre. Los cuestionamientos, generalmente de republicanos, se enfocan más que nada en las reglas que rigen el voto por correo, el voto anticipado, el acceso a las urnas, el equipo a ser usado, los empadronamientos, el recuento de votos en ausencia y el acceso de los observadores de los partidos.

Si ya hay tantos cuestionamientos antes de la votación, es de prever que lo mismo sucederá después. La estrategia parece una reacción a los fallidos esfuerzos de Donald Trump y sus aliados por desconocer una victoria limpia de Joe Biden en los comicios del 2020.

En esa ocasión, los abogados de Trump, incluido Rudy Giuliani, no estaban preparados para recurrir a los tribunales. Los esfuerzos actuales, en cambio, son más formales, coordinados por el Comité Nacional Republicano (CNR) y aliados de renombre. Los dirigentes del partido dicen que se están preparando para recuentos, cuestionamientos y otros litigios. Miles de voluntarios están listos para buscar pruebas de irregularidades.

“Hemos llegado a un momento en el que los partidos toman en cuenta los votos a ser cuestionados al hacer sus cálculos sobre la participación del electorado”, afirmó Benajamin Ginsberg, copresidente de la Election Official Legal Defense Network y ex asesor de las campañas de George W. Bush y de otros políticos republicanos. “Los republicanos denuncian fraudes. Los demócratas se quejan de que restringen el voto. Y ambos partidos amplifican sus posturas con costosas demandas y declaraciones”.

El CNR dice que tiene un equipo encargado de velar por la “integridad de las elecciones”, por el que paga millones de dólares. Contrató 37 abogados en estados determinantes, realizó más de 5.000 talleres para capacitar a voluntarios en la búsqueda de fraudes –algo que ocurre en casos muy aislados– y presentó 73 demandas en 20 estados. Hay más esfuerzos, como el de American First Legal, una agrupación encabezada por el ex asesor de Trump Stephen Miller.

“Pusimos en marcha un esfuerzo sin precedentes para velar por la integridad de las elecciones y asegurarnos de que los comicios de mitad de término de noviembre son libres, justos y transparentes”, declaró el mes pasado Ronna McDaniel, presidenta del CNR.

Los demócratas, por su parte, buscan facilitar el voto y ayudar a quienes se les niega la oportunidad de votar. Un equipo encabezado por el abogado Marc Elias y su firma trabajan en unos 40 procesos en 19 estados, varios de ellos iniciados por los republicanos.

Elias dijo que se prepara para una lluvia de cuestionamientos de los resultados de las elecciones. Algunos candidatos republicanos ya han dicho que no aceptarán los resultados si pierden o sembraron dudas en torno al proceso electoral a pesar de que no hay evidencia alguna de fraude.

“El problema con el Partido Republicanos es que admitir la derrota en una elección es lo único que los puede perjudicar”, manifestó Elias. “La estructura actual empuja a cuestionar los resultados de una elección claramente perdida y eso es muy dañino para la democracia”.

Casi siempre en las elecciones hay cuestionamientos legales. Pero se dan generalmente después de la votación.

En el 2020, abogados trumpistas presentaron unas 60 demandas en las que pidieron a los jueces que desconociesen los resultados. Todas fueron rechazadas. La propia gente de Trump comprobó que las elecciones habían sido limpias y las autoridades no encontraron pruebas de un fraude grande.

Inicialmente el establishment republicano no repitió las mentiras de Trump sobre las elecciones. Pero con el correr del tiempo, el partido cambió y ahora propaga las falsedades.

Ginsberg dijo que las denuncias de fraude sin sustento son la herramienta a la que apelaron los republicanos para ganar contiendas discutidas en las primarias.

“Eso afecta la confianza del público en las elecciones, algo por lo que los republicanos terminarán pagando”, sostuvo.

Durante tres décadas el CNR estuvo impedido de cuestionar los resultados por un acuerdo que caducó en el 2019. Asumió ese compromiso luego de que el Comité Nacional Demócrata dijese en los tribunales que los republicanos colocaron guardias armados en algunos centros de votación para tratar de desalentar a los votantes de raza negra de que emitiesen su voto y enviaron cartas advirtiendo que cualquier irregularidad sería castigada.

En el 2020, denuncias de observadores republicanos que no desempeñaban papel oficial alguno, autorizados solo a ver la votación, sin intervenir, fueron la base de numerosas demandas. Pero cuando los jueces les pidieron pruebas, no tenían.

El personal que trabajará en los centros de votación ha sido hostigado y ha recibido amenazas. La intimidación de votantes está en alza y aumenta la preocupación de que observadores agresivos, o gente que se hace pasar por observadora, trate de intimidar a los votantes.

Antes de las elecciones del 2020, las autoridades advirtieron contra posibles interferencias extranjeras, de Rusia y tal vez China. Pero las autoridades electorales y los propios organismos del gobierno de Trump dijeron que habían sido las elecciones más seguras de la historia. Fueron Trump y sus partidarios los que lanzaron teorías conspirativas.

Election Day is Nov. 8, but legal challenges already begin

Rolls of "I Voted Early" stickers await voters in the final hours of early voting in the primary election in Noblesville, Ind., May 2, 2022. Election Day is still 12 days away. But in courtrooms across the country, efforts to sow doubt over the outcome have already begun. (Photo: AP/Michael Conroy/File)

Washington, EE. UU. — Election Day is 12 days away. But in courtrooms across the country, efforts to sow doubt over the outcome have already begun.

More than 100 lawsuits have been filed this year around the upcoming midterm elections. The suits, largely by Republicans, target rules over mail-in voting, early voting, voter access, voting machines, voting registration, the counting of mismarked absentee ballots and access for partisan poll watchers.

It’s the most litigation ever before an election and it’s likely a preview of a potentially contentious post-election landscape. The strategy was born in part of the failure of allies of former President Donald Trump to successfully challenge and overturn the free and fair results of the 2020 presidential election.

But while the 2020 election effort was an ad hoc response fronted by a collection of increasingly ill-prepared lawyers that included Rudy Giuliani, today’s effort is a more formalized, well-funded and well-organized campaign run by the Republican National Committee and other legal allies with strong bona fides. Party officials say they are actively preparing for recounts, contested elections and more litigation. And there are thousands of volunteers in place primed to challenge ballots and hunt down evidence of malfeasance.

“We’re now at the point where charges of fraud and suppression are baked into the turnout models for each party. Republicans charge fraud. Democrats charge suppression. Each side amplifies its position with massive and costly amounts of litigation and messaging,» said Benjamin Ginsberg, co-chair of the Election Official Legal Defense Network and former counsel to the George W. Bush campaign and other Republican candidates.

Democrats, too, have similar efforts underway. But their legal effort ahead of the election focuses on making voting easier and helping those denied a chance to vote, through legal hotlines and volunteers. A team led by attorney Marc Elias and his firm is litigating roughly 40 cases in 19 states, some in which they have intervened in Republican-led lawsuits.

Elias said he’s bracing for a deluge of litigation challenging election results, particularly as some Republican candidates have already said they will not accept a loss or have planted doubt on the election process despite no evidence of fraud.

“The problem with the Republican Party right now is that conceding you lost an election is the only thing that will hurt you,” Elias said. “Contesting an election that is clearly lost is now where all the incentive structure is, and that is incredibly corrosive for democracy.”

Litigation around elections is nothing new; almost every election begets some legal challenge. But the bulk of this litigation generally occurs after the votes have been cast, not before Election Day.

In 2020, pro-Trump attorneys filed roughly 60 lawsuits across the nation and asked judges to set aside votes. Those lawsuits were roundly rejected. Trump’s own leadership found the election was fair, and state election officials nationwide saw no widespread evidence of fraud. Biden earned 306 electoral votes to Trump’s 232, the same margin in Trump’s 2016 victory over Hillary Clinton, which he repeatedly described as a “landslide.”

At the time, the Republican establishment had not adopted Trump’s lies about the election. Since then, though, the falsehoods have taken root within the party and become a major talking point for many of the candidates. Some have refused to commit to accepting the results after Nov. 8.

Ginsberg said that unsubstantiated charges that elections were fraudulent or rigged or unreliable have became the ante for a Republican candidate to win a contested 2022 primary in most states, and that’s a problem.

“That can only harm public faith in elections, something for which Republicans will eventually pay a price.”

This year, the focus is on offense. The RNC said it has built a multimillion-dollar “election integrity” team, hiring 37 lawyers in key states, holding more than 5,000 trainings to teach volunteers to look for voter fraud, which is rare, and filing 73 lawsuits in 20 states. Other Trump-allied legal teams are also ramping up and preparing for litigation, including America First Legal, run by former Trump adviser Stephen Miller.

“We built an unprecedented election integrity ground game to ensure that November’s midterm elections are free, fair, and transparent,” RNC Chair Ronna McDaniel said late last month.

For three decades, the RNC was under a consent decree that prohibited it from challenging voters’ qualifications and targeting alleged fraud. The consent decree, which ended in 2019, arose from a Democratic National Committee lawsuit that argued Republicans sought to dissuade Black Americans from voting by posting armed, off-duty law enforcement officers at certain polling sites and sending targeted mailings warning about penalties for violating election laws.

In 2020, Republican poll watchers, who have no direct role in the elections and cannot interfere in the electoral process apart from watching and reporting issues, were the basis of many of the lawsuits filed by Trump allies. But when pressed by judges for evidence backing partisan claims of fishy behavior by election workers, litigation faltered.

Election workers have increasingly been subjected to abuse and threats of violence. In battleground states, voter intimidation cases are on the rise. There’s growing concern among election officials and law enforcement about overly aggressive poll watchers or people pretending to be poll watchers intimidating voters.

Last week the RNC won a legal challenge against Michigan’s secretary of state, Democrat Jocelyn Benson, who sought to tamp down rank partisanship by issuing rules around how poll challengers can operate.

“Jocelyn Benson not only disregarded Michigan election law in issuing this guidance, she also violated the rights of political parties and poll challengers to fully ensure transparency and promote confidence that Michigan elections are run fairly and lawfully,” McDaniel said in a statement.

The RNC has won legal challenges in Nevada and Arizona over the appointment of poll workers and in Wisconsin on ballot curing and drop boxes. Other legal action includes litigation in Pennsylvania over absentee ballots dating and whether outside parties should be allowed examine voting machines.

Democrats are continuing to file litigation, too. Democratic-led groups have initiated roughly 35 lawsuits that focus largely on making voting easier. Just this week, litigation was filed on behalf of Voto Latino and the Arizona Alliance for Retired Americans to stop intimidation over using drop boxes in Arizona. The ACLU of Pennsylvania sent a letter to Allegheny County officials on mail-in ballot concerns.

Heading into 2020, the nation had been focused mostly on whether any foreign actors — Russia or perhaps China — would meddle in the election and wreak havoc on vote tabulations. That didn’t come true; instead, the conspiracy was born and nurtured from Trump and his supporters.

U.S. officials are again sounding the alarm that Russia is working to amplify doubts over the integrity of the elections.

This week, White House press secretary Karine Jean-Pierre said, «No outside cyber activity has ever prevented a registered voter from casting a ballot; compromised the integrity of any ballot cast; or affected the accuracy of voter registration information.»

And she promised the government would “monitor any threats to our elections if they arise and work as a cohesive, coherent interagency to get relevant information to the election officials and workers on the ground.”

Fetterman’s rocky debate raises anxiety among Democrats

Pennsylvania Lt. Gov. John Fetterman, a Democratic candidate for U.S. Senate, speaks during a campaign event with Dave Matthews in downtown Pittsburgh, Wednesday, Oct. 26, 2022. (Photo: AP/Gene J. Puskar)

HARRISBURG, Pa. — Pennsylvania Democrat John Fetterman’s rocky debate performance fueled concern inside his party on Wednesday, as leaders assessed whether it would significantly shift a race that could decide control of the U.S. Senate and the future of Joe Biden’s presidency.

Appearing on stage five months after his stroke, Fetterman, Pennsylvania’s 53-year-old lieutenant governor, struggled to complete sentences, and he jumbled words throughout the hourlong televised event.

That was no surprise for medical professionals, who noted that the format, including time limits on answers, was the opposite of what a person recovering from a stroke would need to support his communication. And for those who have known Fetterman for years, the debate was a reminder that he was never a smooth orator — even before the stroke.

But with so much hinging on his campaign, some Democrats expressed concern that Fetterman’s appearance at Tuesday night’s debate was a mistake. While he would have been criticized for skipping the forum, they felt that might have been better than exposing him in such a difficult environment — for a performance that his Republican opponent, Dr. Mehmet Oz, can exploit in ads and social media clips in the closing days of the contest.

“In retrospect, he probably shouldn’t have debated,» former Pennsylvania Gov. Ed Rendell, a Democrat, said in an interview. “But the key is he is recovering from a stroke.”

“The only way to recover from this,» he added, “is for John to go out in public as much as possible, to be seen, to be interviewed, and do as much as he can to let people know that he’s ready to take office.”

In fact, Fetterman appeared at a rally Wednesday night at an outdoor stage in Pittsburgh and, before a crowd of what the campaign said was 3,000 people, spoke smoothly for 13 minutes before introducing musician Dave Matthews.

Fetterman acknowledged that doing the debate “wasn’t exactly easy» just months after a stroke.

“In fact, I don’t think that’s ever been done before in American political history,” he said.

After the debate, Fetterman said, “something remarkable happened»: The campaign raised more than $2 million. He then launched into a stump speech that both attacked Oz and aimed to turn his recovery into a way to connect with voters.

“After that stroke, I got knocked down and I got back up,” Fetterman said. “And I’m going to fight for everyone in Pennsylvania who ever got knocked down and who ever had to get back up.”

Fetterman is also expected to speak at a dinner Friday night in Philadelphia for the state Democratic Party headlined by Biden and Vice President Kamala Harris.

During the debate, the Democratic Senate contender refused anew to commit to releasing his medical records, but independent experts consulted by The Associated Press said Fetterman appears to be recovering remarkably well.

“In my opinion, he did very well,” said Dr. Sonia Sheth, of Northwestern Medicine Marianjoy Rehabilitation Hospital in suburban Chicago, who watched the debate. “He had his stroke less than one year ago and will continue to recover over the next year. He had some errors in his responses, but overall he was able to formulate fluent, thoughtful answers.”

Still, the debate was difficult to watch for Brooke Hatfield, a Maryland speech pathologist who has worked extensively with stroke patients.

“Putting a timer on someone adds pressure to a system that is already working hard,” Hatfield said. “Ultimately it’s important to remember that changes in communication are different than changes in intelligence, reasoning and other cognitive skills.”

For now, the political implications of the debate are unclear.

The Pennsylvania contest represents the Democratic Party’s best opportunity to flip a Senate seat currently held by Republicans, who are aggressively challenging Democratic incumbents across Arizona, Georgia, Nevada and New Hampshire. Any shift in Pennsylvania, where at least 639,000 mail votes have already been returned, could imperil Democratic efforts to keep the Senate, which they hold by the narrowest of margins.

Sen. Chris Coons, D-Del., told CNN on Wednesday that the debate was “hard to watch, frankly.”

But he said voters have a “stark choice” between Fetterman and Oz, a heart surgeon and TV personality.

Other U.S. senators have experienced strokes, but none faced fiercely competitive contests so quickly. Both Sens. Chris Van Hollen, D-Md., and Ben Ray Lujan, D-N.M., disclosed this year that they had suffered minor strokes. Van Hollen is likely to easily win reelection in his deeply Democratic state this year, and Lujan isn’t on the ballot again until 2026.

Former Sen. Mark Kirk, R-Ill., had a serious stroke in 2012 and would go on to lose his reelection four years later.

Over the years, many other senators have faced questions about their age. Republican Sen. Chuck Grassley, of Iowa would be 95 at the end of his next term, assuming he wins reelection on Nov. 8.

Fetterman’s campaign and other Democrats sought to focus Wednesday on Oz’s comments about abortion during the debate. The Republican said he wanted abortion access decided by “women, doctors, local political leaders,” a comment that suggested he believed there was a role for public officials in determining whether women can obtain the procedure, which remains legal in Pennsylvania.

Fetterman’s new ad focuses on Oz’s reference to “local political leaders,” repeating the phrase three times in a 30-second spot.

“Oz would let politicians like Doug Mastriano ban abortions without exceptions,” the narrator says, referring to the state’s polarizing Republican candidate for governor. “Oz is too extreme for Pennsylvania.”

Biden shared the new ad on social media.

The White House would not say whether Biden watched the debate. But press secretary Karine Jean-Pierre said Biden has found Fetterman to be “just as capable as always” to govern.

“In his conversations that he’s had with Lt. Gov. Fetterman, he finds the lieutenant governor to be a strong and authentic advocate for the middle class,” Jean-Pierre said, adding that the president “finds him incredibly impressive.”

Meanwhile, Oz on Wednesday was attending an event in the state capital with former U.N. Ambassador Nikki Haley, a potential 2024 Republican presidential candidate. Oz avoided Fetterman’s health at the event, as he did during the debate, focusing instead on crime.

“I vow here and now that, as a U.S. senator, I’ll do the right thing for our communities,” he declared. “Amongst them, I’m going to let police do their jobs. I want our prosecutors to do their jobs.”

But the debate was on the minds of many voters.

Barbara Orr, a psychotherapist and registered Democrat who supports Fetterman, said she and a group of like-minded friends who watched the debate were saddened and nervous, but unswayed from their decision to vote for him.

Her “heart hurt for him,” she said, and she worried that voters who weren’t familiar with the candidates might take away a bad impression.

“Unfortunately, people who don’t know what he stands for and haven’t heard him elsewhere might think he’s not smart,” said Orr, who lives in Lampeter.

She added: “I’m hoping some people at least pulled their empathy pants on and realized that he’s trying to recover from something.”

Democratic voter Frank Mallon, a 61-year-old driving instructor who lives in suburban Philadelphia, said Fetterman “came across as not being sure of himself.»

“Yes, I do know about the disability,» Mallon said. «Do I think that everyone who watched that debate knows about his disability? No, I don’t.”

He said he’d still vote for Fetterman.

Fetterman’s allies noted that he also had performed poorly in a primary debate earlier in the year before the stroke.

“It needs to settle with people for a minute. People on the Democratic side were terrified about what was going to happen,» said Jamie Perrapato, executive director of Turn PA Blue. “His performance was actually better than I expected.”

Meanwhile, it’s unclear how many Pennsylvania voters were paying close attention.

Bonnie Chang, a telecommunications retiree from Doylestown who describes herself as a liberal Fetterman supporter, didn’t tune in.

“I was so fearful I did not watch the debate,” Chang said. “First of all, Oz is a TV guy. He has honed his skills. … I think Fetterman is in a no-win situation. He’s recovering from the stroke.»

“I’m willing to give him time to recover.»

Schwarber powers Phillies in postseason with mythical homers

Philadelphia Phillies' Kyle Schwarber celebrates his home run during the sixth inning in Game 4 of the baseball NL Championship Series between the San Diego Padres and the Philadelphia Phillies on Saturday, Oct. 22, 2022, in Philadelphia. (Photo: AP/Matt Rourke)

PHILADELPHIA. — Kyle Schwarber crushed a 98 mph slider beyond the center field fence and the ball disappeared into a thicket of English ivy, Arborvitae, Holly, and other evergreen flourishing as the greenery backdrop at Citizens Bank Park.

Most of Schwarber’s homers land — and yes, they do land even as some he hits might best be viewed through the Hubble once they reach orbit — in easy to track spots.

This particular ball, hit against San Diego during Game 4 of the National League Championship Series, almost needed a search party to locate. The area was swept, not by the grounds crew as might be the assumption, but by the team in charge of collecting game-used memorabilia. Schwarber doesn’t make it easy; he hit two into the bushes in one game this year and it couldn’t be verified which ball was which.

The NLCS ball was, indeed, found (though the authenticator was careful not to disturb one worn ball resting in a bird’s nest).

“Trees and shrubs, you’ve got to really look through,” said John Hollinger, who runs the authentication program. “Balls do get wedged in different spots.”

Schwarber will say there is no spinach that fuels his muscle — even as his mammoth shots through the years have sunk into ivy or even smashed car windshields as he did in college — and that he’s just a slugger who happens to have a little extra oomph in his swing.

Let everyone else stand in awe of Schwarber’s prodigious blasts, that include the NL-best 46 he hit this season and three more in the NLCS. The Philadelphia Phillies slugger only counts the runs that each homer scores, not the distant distance.

“Everyone likes to talk about the far homers,” Schwarber said Wednesday. “I really don’t care how far they go for me. It’s more about getting a run on the board.”

Schwarber has bashed and mashed baseballs his entire career and his power surge in the first season of his $79 million, four-year contract with the Phillies has fueled their run to the World Series. Schwarber took his hacks during Wednesday’s workout at the ballpark before the team left for Houston. The Phillies will start right-hander Aaron Nola in Game 1 and right-handed ace Zack Wheeler in Game 2.

Schwarber has done the bulk of his damage from the leadoff spot, as the game moves far away from the days of speedy table-setters such as Vince Coleman or Rickey Henderson at the top of the lineup. Schwarber struck out 200 times and hit only .218 but had a knack for hitting some of the memorable homers of Philadelphia’s surprising run at the pennant.

Schwarber slammed a homer off the second-deck facade on opening day in his first at-bat with the Phillies. He led off Game 3 of the NLCS with a homer off Padres ace Joe Musgrove. And the capper, so far, of all the Schwarbombs — as they’re affectionately known in Philly — the 488-foot blast in Game 1 against the Padres that had an exit velocity of 120 mph.

That homer — the second longest overall in the postseason since Statcast started tracking distance in 2015 — launched 1,001 memes thanks to teammate Bryce Harper’s bug-eyed, mouth-agape reaction in the dugout.

“I thought it got pretty small pretty fast,” Harper said after the game.

The 29-year-old Schwarber simply remembered the homer came in a postseason win. It’s a run no matter that Schwarber turns into some sort of Paul Bunyan mythical figure that can scare the leather off the ball with each colossal moon shot.

“Who cares about distance?” he asked. “I think it’s more about trying to impact a game in any way that you can, especially in important times, too.”

Schwarber made big October games a habit since he broke into the big leagues with the Chicago Cubs in 2015 and hit five homers in the postseason. The next year, Schwarber tore two ligaments in his left knee after a frightening collision with outfielder Dexter Fowler while chasing down a flyball. It was only the third game of the season and Schwarber about figured his year was over.

But 201 days later, and following months of relentless rehab, Schwarber returned to help the Cubs break the curse and win the 2016 World Series. He hit .412 with seven hits, one double and two RBIs in five World Series games.

He had a brief 72-game stint last season with Washington before he was traded to Boston. Naturally, Schwarber had a grand slam for the Red Sox in the AL Championship Series.

It’s certainly not his first postseason rodeo — Schwarber’s popularity soared like one of his homers after he rode a mechanical bull at the Phillies’ NLCS party at a bar across the street from the ballpark.

“He’s done it in a lot of different places, and when that usually happens, that tends to not be an accident,” Phillies first baseman Rhys Hoskins said. “Some guys just have that knack. They know what it takes to win. They know how to bring guys together, which I think has probably been some of the most important stuff he’s done in a Phillies uniform.”

Phillies manager Rob Thomson lauded Schwarber’s clubhouse contributions on Wednesday and noted how the slugger has seemed to enjoy holding court in front of his locker with younger teammates.

“He’s very outgoing and very honest with people,” Thomson said. “He jokes around about himself a lot which makes people feel comfortable to approach him. He helps the veterans, he helps the kids. And he goes through slumps, too, or periods of time when he’s not swinging the bat particularly well. Even though he’s trying to fix his own stuff, he’s still trying to help other people. That’s a great sign of a great teammate.”