Un grupo de niños juega bajo el agua lanzada por una boca de incendios abierta por las autoridades de la ciudad de Chicago, EEUU, para aliviar el calor de los transeúntes, ante las altas temperaturas que afectan la región. (Foto: EFE/Tannen Maury)

Los Ángeles, EE.UU.- Las personas de color y las que habitan hogares por debajo de la línea de pobreza suelen vivir en áreas con mayores temperaturas que los blancos y quienes tienes mayores ingresos en las grandes ciudades de Estados Unidos, indica un estudio publicado este martes por la revista Nature Communications.

De acuerdo con el estudio, una persona de color, en promedio, vive en una área censal que está más de un grado Celsius (casi dos grados Fahrenheit) por encima que las zonas de los blancos en todas excepto seis de las 175 grandes áreas urbanas en la parte continental de Estados Unidos durante el verano.

Para efectos de la investigación fueron incluidas personas que no se identificaron como “solo blancas”, además de los hispanos.

La diferencia en la temperatura que soportan algunas comunidades incluso puede llegar a diez grados Celsius en ciertas áreas.

“Eso es mucho cuando se traduce en impactos reales y cómo se siente en un día de verano”, dijo Angel Hsu, autora principal del estudio y profesora asistente de política pública y medioambiente en la Universidad de Carolina del Norte-Chapel Hill.

Algunos vecindarios Greenville, pueblo natal de Hsu en Carolina del Sur, pueden experimentar temperaturas de seis a ocho grados Celsius más elevadas que otras partes de la ciudad. Esos vecindarios tienden a tener mayores proporciones de residentes afroamericanos.

Otras comunidades en Baltimore, en el estado de Maryland, registraron temperaturas de ocho a diez grados Celsius superiores que las de sus vecinos.

Un patrón similar emerge para personas que viven en hogares por debajo de la línea de pobreza en relación con aquellos de más de dos veces la línea de pobreza.

Sin embargo, la persona de color en promedio enfrenta temperaturas más elevadas que los blancos, independientemente de los ingresos.

El estudio señala que las características de un ambiente urbano (espacios verdes, tamaño y forma de la ciudad y reflectividad solar, entre otras) no solo crean diferencias de temperatura entre las ciudades y las zonas rurales circundantes, sino que también contribuyen a variaciones dentro de las propias ciudades.

“Esta variación tiene el potencial de causar disparidades en la distribución de la carga de resultados adversos relacionados con el calor a través de grupos sociodemográficos”, indica el artículo en Nature Communications.

Subraya asimismo que la exposición al calor está asociada en numerosos problemas de salud, incluyendo deshidratación y golpes de calor.

“La mortalidad vinculada al calor en Estados Unidos causa alrededor de 1.500 decesos al año, más que otros eventos severos relacionados con el clima”, acotó.

El estudio fue publicado mientras la primera ola de calor del año está golpeando una amplia zona del sureste del país, con temperaturas superiores a los 100 grados Fahrenheit (37,7 grados Celsius), que alcanzarán el máximo a mediados de semana como un adelanto del verano.

La compañía meteorológica privada AccuWeather indicó que mayo se va a despedir con una serie de días más cálidos que lo normal en estados como Carolina del Norte, Carolina del Sur, Tennesse, Georgia, Florida, Alabama.

«El calor batirá los récords de temperaturas máximas durante varios días seguidos en ciudades como Charlotte y Raleigh (ambas en Carolina del Norte) con picos incluso ligeramente por encima de lo que normalmente alcanzan en julio o agosto», dijo el meteorólogo sénior de AccuWeather, Dan Pydynowski.

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