La exsecretaria de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, llaga para declarar en el edificio de oficinas Rayburn House en el Capitolio, el viernes 29 de mayo de 2026, en Washington. (Foto: AP/Manuel Ceneta)

La exsecretaria de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, se negó el viernes a responder preguntas sobre la participación del presidente Donald Trump en la divulgación de los archivos del caso Jeffrey Epstein, mientras defendía las acciones del gobierno de Trump ante legisladores de la Cámara de Representantes que examinaban un proceso que se retrasó e incluyó información personal de posibles víctimas.

Bondi, quien llegó el viernes por la mañana al Capitolio para su entrevista a puerta cerrada, se mostró desafiante en testimonios públicos anteriores cuando los legisladores la confrontaron sobre la investigación de Epstein. En su declaración inicial, mantuvo la misma línea y afirmó que el entonces subsecretario de Justicia y actual titular interino del cargo, Todd Blanche, supervisó el proceso para divulgar los archivos del caso Epstein, tal como lo exige una ley aprobada por el Congreso y firmada por Trump el año pasado.

“En definitiva: la justicia y la transparencia en este asunto se han cumplido por instrucción del presidente Trump y su gobierno”, manifestó, según una copia escrita de su declaración inicial.

La entrevista transcrita a Bondi dio a los legisladores la oportunidad de buscar información sobre la gestión del gobierno de Trump respecto a los archivos de Epstein y otros asuntos relacionados, incluida la condena de prisión de la exnovia y confidente del magnate, Ghislaine Maxwell.

Pero legisladores demócratas señalaron que Bondi les dijo que no hablaría del presidente en la entrevista y, tras consultar con un abogado del Departamento de Justicia, invocó su facultad de negarse a responder preguntas porque aceptó comparecer ante el comité de manera voluntaria.

“Es una farsa ahí dentro. No responden ninguna pregunta”, declaró el representante demócrata de California, Dave Min, durante un receso de la entrevista.

El representante demócrata de Virginia, James Walkinshaw, indicó que le preguntó a Bondi si Trump tenía algún conocimiento de los delitos de Epstein antes de que se hicieran públicos. Al leer sus notas del diálogo, Walkinshaw dijo a los reporteros que la respuesta de Bondi fue: “No estoy segura del alcance de su conocimiento”.

Epstein se suicidó en una celda de una cárcel de la ciudad de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio. Maxwell, una socialité británica, fue condenada en 2021 por atraer a adolescentes para que Epstein abusara sexualmente de ellas, pero ha insistido en que es inocente, afirmando que nunca debió haber sido procesada. En agosto pasado, el Departamento de Justicia trasladó a Maxwell de una prisión federal en Florida a un campamento penitenciario en Texas.

Los legisladores intentan averiguar qué decisiones han tomado los fiscales sobre investigar a asociados de Epstein, cómo el Departamento de Justicia gestionó el mandato del Congreso de divulgar los archivos del caso y si el presidente Donald Trump participó en el proceso.

Bondi dijo a los legisladores en su declaración inicial que divulgar los archivos del caso Epstein fue “un proceso enormemente complicado y que requirió mucha mano de obra”, y admitió que el departamento cometió errores en las tachaduras. Pero defendió en gran medida el trabajo del Departamento de Justicia, al afirmar que cumplió la ley y demostró “un compromiso sin precedentes con la transparencia”.

Varias sobrevivientes de los abusos de Epstein también se reunieron fuera de la oficina del Capitolio donde se realizaba la entrevista. Intentaron hacer notar su presencia a La exfuncionaria cuando entró a la sala, pero varias de ellas dijeron que agentes de policía las empujaron a un lado.

“Solo espero que ella tenga un momento en el que recuerde su propia humanidad y la nuestra, y encuentre su compasión, y recuerde que esta es una historia más grande que la retórica política”, expresó Danielle Bensky, una de las sobrevivientes.

Las sobrevivientes también instaron a los legisladores a exigirle cuentas a Bondi por la forma en que se gestionó la divulgación de los archivos del caso Epstein, en la que se reveló información personal de posibles víctimas.

También enfrentaron al presidente del comité, el representante republicano de Kentucky, James Comer, y él les dijo que presionaría para que se liberen los archivos completos del caso, según lo exige la ley.

“Queremos justicia para las sobrevivientes, sí la queremos”, añadió Comer.

Bondi, quien reveló esta semana que está en tratamiento por cáncer de tiroides, se ha mantenido dentro de la órbita del presidente republicano aun después de haber sido destituida de su cargo a principios de abril.

Trump nombró a Bondi esta semana para integrarse a un panel de la Casa Blanca sobre inteligencia artificial, y el viernes estará acompañada por funcionarios del Departamento de Justicia, incluida Harmeet Dhillon, quien dirige la División de Derechos Civiles del departamento, actuando como su asesora legal.

Los demócratas dicen que ese arreglo constituye un conflicto de intereses.

Bondi fue una figura central en la saga de Epstein

La exsecretaria de Justicia ha sido una figura central en la tormenta política en torno a Epstein, al elevar inicialmente las expectativas de una divulgación total de lo que se conoce como los archivos Epstein, para luego dar marcha atrás. Ese giro llevó al Congreso a intervenir y aprobar una ley que exige la divulgación.

Bondi enfrentó aún más críticas cuando la divulgación de los archivos por parte del Departamento de Justicia se retrasó y luego incluyó información personal y fotos de desnudos de varias posibles víctimas. Ella ha insistido, en audiencias del Congreso, que intentaba cumplir la ley.

Por su parte, el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes ha realizado una investigación amplia sobre Epstein que abarca varias administraciones presidenciales.

El formato de la entrevista ya es motivo de disputa

El comité citó a Bondi en marzo mediante una votación bipartidista, pero ella intentó frenar esa exigencia al celebrar ese mes una reunión a puerta cerrada con legisladores. La maniobra no hizo más que aumentar la animadversión entre ella y los demócratas del comité.

La salida de Bondi del Departamento de Justicia también generó dudas sobre la aplicación de la citación del Congreso. Después de que los demócratas del comité maniobraran para impulsar una resolución de desacato civil al Congreso contra la exsecretaria, ella aceptó someterse a una entrevista transcrita en lugar de una declaración jurada.

Los demócratas del panel de Supervisión han criticado ese arreglo, señalando que le permitió a Bondi negarse a responder preguntas. También objetaron la decisión de Comer de no grabar en video la entrevista.

“Seguimos increíblemente decepcionados por la decisión de no grabar en video esta entrevista y luego publicarla para el público estadounidense”, afirmó el representante Robert Garcia, el principal demócrata del panel.

Comer ha dicho que permitió que Bondi participe en una entrevista transcrita en lugar de una declaración formal como un incentivo para cooperar. Anteriormente, hizo cumplir una citación contra el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton después de que resistieran la exigencia. Ambas declaraciones fueron grabadas en video.

Aun así, Comer dijo que Bondi podría enfrentar un proceso judicial si miente al Congreso. Señaló que el comité también publicará una transcripción de la entrevista.

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