
Jerry Esters exhibe con orgullo la bandera estadounidense cada día en su casa de Detroit. A pocos kilómetros, Yvonne Pistochini afirma que no hay ningún escenario en el que permitiría que las barras y estrellas proyectaran su sombra donde ella vive.
Ambos son negros.
Para Esters, la bandera representa las oportunidades que permitieron al tataranieto de esclavos encontrar el éxito y prosperar. Pistochini, de 79 años, se limita a decir que el Estados Unidos que identifica la bandera no es el mismo país que ella vio mientras crecía.
Las opiniones de los estadounidenses sobre la bandera están divididas por la política, la edad y la raza, según una nueva encuesta realizada por el Centro AP-NORC para la Investigación de Asuntos Públicos antes de la celebración del 250.º aniversario del país.
Los republicanos y los adultos blancos de mayor edad son especialmente propensos a decir que izan la bandera estadounidense, mientras que los demócratas más jóvenes y los adultos negros son más propensos a decir que no la izan. Las opiniones sobre la bandera —y sobre si es un símbolo que une o que divide— van de la mano con otras profundas divisiones entre los estadounidenses, que ven la historia y los logros de su país de maneras muy distintas.
“Muchos estadounidenses negros ven la bandera como un símbolo tanto de inclusión como de exclusión», señaló Matthew Delmont, profesor de historia estadounidense en Dartmouth College. «Los estadounidenses negros, más que los estadounidenses blancos, también entienden que la bandera puede usarse para justificar una versión del patriotismo que está arraigada en la exclusión, usando la bandera para decir: ‘tú no perteneces aquí’”.
La encuesta a 2.596 adultos se realizó del 16 al 20 de abril. Sugiere que los estadounidenses blancos de mayor edad, especialmente los republicanos, son más propensos a ver la bandera como un elemento unificador.
Aproximadamente la mitad de los adultos dijo que exhibe la bandera en casa durante la mayor parte del año, o durante los días festivos. Cerca de 7 de cada 10 republicanos y alrededor de 6 de cada 10 ciudadanos de 60 años o más izan la bandera al menos durante los días festivos.
Alrededor de 6 de cada 10 demócratas e independientes, en cambio, dicen que “nunca” izan la bandera. Eso incluye el 75%, de los demócratas menores de 45 años.
Oportunidades por las que vale la pena luchar
Esters, un escultor de arcilla jubilado de 64 años que trabajó para un fabricante de automóviles de Detroit, iza tres banderas estadounidenses en su casa de Sherwood Forest, en el lado oeste de la ciudad.
“Cuando se construyeron estas casas, hombres negros como yo, mi madre y mi familia… ni siquiera podíamos comprar estas casas”, comentó. “Para mí, esa es una razón por la que izo la bandera. Pasamos por mucho para poder tener casas bonitas, y esto es por lo que luchamos”.
La otra razón es Moriah Martin, la tatarabuela de Esters, que nació en la esclavitud.
“De alguna manera estoy viviendo sus sueños: lo que hice para ganarme la vida, tener un negocio, tener una casa bonita”, expresó. “Creo que esa es la manera estadounidense, pero tenemos que luchar por ello y nosotros, como negros, luchamos por ello”.
Según la encuesta, él está en minoría entre los adultos negros, ya que encontró que solo alrededor de 3 de cada 10 adultos negros dicen que alguna vez exhiben la bandera estadounidense, en comparación con aproximadamente la mitad de los adultos blancos e hispanos.
Pistochini sostiene que las divisiones políticas actuales y la desigualdad de oportunidades para los pobres y las personas de color, no son lo que ella cree que la bandera debería representar. La gente confunde izarla con ser patriota, añadió.
“Que ondees una bandera no te convierte en patriota», declaró Pistochini. «Si hubiera patriotismo, no tendríamos todo esto. No podemos mirar (lo que está pasando) y decir que esto es Estados Unidos”.
Por el país y la libertad
Ben Gaskins, presidente del departamento de ciencias políticas en Lewis & Clark College en Portland, Oregon, dice que la bandera es un símbolo importante de patriotismo para muchos estadounidenses.
“Son las personas mayores, las personas blancas y las personas más conservadoras», explicó Gaskins. «La consideran más central para su identidad”.
Nancy Hansen, una empleada jubilada de 73 años de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza en Culvertson, Montana, cree que “hay que estar a favor del país, pase lo que pase” y que la bandera significa “libertad”.
“Libertad para vivir donde queremos vivir, viajar donde queremos viajar, criar a nuestros hijos donde queremos criar a nuestros hijos”, indicó Hansen, que es blanca y se identifica como republicana.
Cada año alrededor del 4 de julio, los puestos de la Legión Americana colocan banderas afuera de negocios y casas en Culvertson, incluida la casa de Hansen.
Linda y Greg Cunningham también equiparan la bandera con la libertad.
La pareja blanca y conservadora de Pontiac, Michigan, se está esmerando este verano. El exterior de su casa, al noroeste de Detroit, está inundado de rojo, blanco y azul. La bandera está en lo alto de un asta a solo unos pasos de su puerta.
“No es algo político, para nada», señaló Linda Cunningham, de 63 años. «Es nuestra libertad. Me encanta la bandera estadounidense. Me encanta todo el concepto. Me encanta Estados Unidos. Sé que están pasando tantas cosas en el mundo ahora mismo, y sé que cada quien tiene sus propias opiniones, y me entristece que la política tenga que meterse en la bandera”.
La bandera como un “recordatorio doloroso”
De quienes respondieron la encuesta, el 47% ve la bandera como un símbolo “más unificador”. Alrededor del 16% la califica como un ícono “más divisivo”, mientras que el 36% dice que no es ni divisiva ni unificadora.
Solo el 22% de los adultos negros ve la bandera como un símbolo unificador, en comparación con el 55% de los adultos blancos y el 42% de los adultos hispanos.
“Es un símbolo doloroso. Es un recordatorio de lo que podríamos ser y de cómo no lo hemos logrado para las personas negras, para los pueblos indígenas y para las personas de color”, apuntó Allison Wiltz, una autora negra y fundadora de Writers and Editors of Color.
Paul Walthour, de 71 años, ocasionalmente iza la bandera afuera de su casa en el área de Minneapolis en ocasiones especiales y algunos días festivos. Cuenta que cuando está fuera de casa y en su cabaña, la bandera se iza cada mañana y se baja al final del día.
“Esto es anticuado, quizá”, comentó Walthour, que es blanco y un director creativo jubilado de una agencia de publicidad. “Siento que es un símbolo de que estás orgulloso de ser estadounidense”.
“Por desgracia, creo que es más un símbolo de división que de unión”, añadió Walthour, quien se identifica como demócrata. “La gente que la iza en la extrema derecha tiene un tipo de sentimiento al respecto, y la gente que la iza en la izquierda tiene un tipo de sentimiento diferente”.





