Una mujer muestra su manos con artritis reumatoide. (Foto: EFE/Alex Cruz)

Cleveland, EE.UU .- La artritis reumatoide se suma a las condiciones de salud donde los hispanos en Estados Unidos se encuentran en desventaja. Con más de 4.4 millones de hispanos diagnosticados con algún tipo de artritis, el acceso a información en español para educar a los pacientes es limitada.

Para el doctor Daniel Hernández, director de asuntos médicos y enlace para la comunidad hispana de CreakyJoints Español, el tener datos en español para los latinos ha sido un reto al cual se han tenido que enfrentar muchos latinos, y más cuando se trata de conseguir información con base científica.

Según Hernández, a través de CreakyJoint, comunidad multicultural digital de artritis para pacientes y cuidadores, han tratado de crear todo el contenido para los pacientes con condiciones reumáticas en especial con artritis reumatoide en español.

«La mayoría de la información que está en internet es información falsa. Te prometen curar tu condición si compras una pastilla o un libro. Sabemos que estas condiciones no tienen una cura pero sí tienen tratamientos y hay que atenderse con un especialista», dijo a Efe.

Por ello recomendó visitar las páginas en español de CreakyJoint y Arthrtitis Power, un registro de investigación centrado en el paciente para personas que viven con condiciones articulares, óseas y cutáneas inflamatorias, como artritis.

Este tipo de herramientas disponibles para los hispanos y en su idioma fueron de gran ayuda para Yaideliz Acevedo y su familia. Acevedo, una puertorriqueña radicada en Nueva Yersey, quien se enfrentó a un diagnóstico de artritis reumatoide a los 21 años de edad y en medio de un embarazo.

«Tenía 38 semanas de embarazo de mi hijo cuando comencé a tener una inflamación muy fuerte en mis manos. Estaban hinchadas y dolorosas, pero mi médico me dijo que era parte normal del embarazo», dijo Acevedo a Efe.

«El dolor en mis manos empeoró después de que di a luz a mi hijo. Durante los primeros días en casa con él, hubo momentos en que el dolor y la rigidez eran tan fuertes que ni tan siquiera podía cerrar el pañal,» añadió.

Según Acevedo, fue su insistencia la que permitió que le realizaran pruebas de laboratorios y dieran con el causante de sus dolores.

Ella jamás pensaba que un diagnóstico de artritis reumatoide podía darse en una persona joven y en el proceso de indagar y aceptar su condición de salud, comenzó a navegar por diferentes páginas en internet.

«Lo primero que uno hace es meterse a Google a buscar información. Mi mamá es una de esas madres que quiere saber todo y quería saber más de mi condición. Todo lo que encontraba (en internet) era para gente mayor y no había nada con lo que me pudiera relacionar. Todo estaba en inglés y no podía encontrar nada para traducirle a mi mamá», dijo Acevedo.

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