
Soy un inmigrante argentino en Filadelfia que asistí a mi octavo Mundial; pasé un mes en lo que hoy es Catar. Hace 500 años eran tribus nómadas que vivían en el desierto y se dedicaban a buscar perlas en el golfo. Después de varias guerras y divisiones del territorio, se quedaron con esa porción de terreno. Fueron un protectorado británico hasta 1971, cuando encontraron gas natural en el golfo, y no muy profundo; más fácil de extraer que el petróleo, entonces se independizaron de los ingleses y crearon esta rica nación. La familia Al Thani, los actuales emires, crearon una monarquía. El padre del actual Emir destronó al abuelo en un “golpe de Estado pacífico, sin derramar sangre”; después, el abuelo abdicó del trono para coronar al actual Emir.
Tienen 1.200.000 habitantes, de los cuales aproximadamente 800.000 son trabajadores extranjeros. Esto hizo que el Mundial fuera distinto. En otros mundiales, ibas al mercado y te encontrabas con rusos, brasileños, sudafricanos, etc. Acá te encontrabas con bangladesíes, nepaleses, kenianos, ugandeses, polacos, alemanes y hasta migrantes del continente americano, haciendo todo tipo de trabajos, desde los más humildes hasta los más profesionales. Eso hizo que no te pudieras familiarizar con la sociedad catarí. También influyó mucho el nivel económico, tan diferente al de un catarí de a pie. No te lo encontrabas en la calle.

Pude hablar con varios trabajadores. Esto es lo que me contó Luciana, una chica santiagueña que trabaja en el O’ Glacé Bar, nos contó que firmó un contrato por 9 meses, le dan comida, alojamiento, trabaja entre 9 y 11 horas por día y el sueldo es de 500 dólares mensuales. Por supuesto, no estaba conforme, pues le habían prometido otras cosas.
Se estima que unos 6.500 trabajadores fallecieron durante la construcción de la infraestructura, me parece que el Mundial ayudó a cambiar un poco el trato y espero que mejoren las leyes que protegen a los más indefensos.
También se habló mucho de la falta de protección para la comunidad LGBTQ; no tengo suficiente información para opinar al respecto.
En otros temas controversiales, se denunció el apoyo a organizaciones terroristas, en logística, alojamiento y protección a sus líderes, y miles de millones de dólares que podrían ser utilizados para promover la paz y mejores condiciones para los ciudadanos, que supuestamente quieren ayudar.
Mundial raro, lindo y feo. Sin cerveza, todos en una misma ciudad, casi nada para hacer, solo mirar fútbol. Quizás ir al Museo Nacional a aprender un poco de su historia, o hacer un viaje por el desierto; yo me decidí por museos y fútbol.

Una experiencia inolvidable que dudo que se repita
Por ser un país tan pequeño y tener las sedes tan cercanas, fue único e irrepetible.
Mi amigo de Filadelfia, Ari Charlestein, vio 6 partidos en 5 días; yo vi 13 partidos en la cancha y otros 30 en el Doha Fan Fest, hay otros pibes que dicen que vieron 41 partidos en la cancha. Nunca más van a ver otra cosa igual.
En el plano personal fue excelente, 30 días en Catar, vi todos los partidos de Argentina, especialmente la final con 2 de mis hijos, Bianca y Gaby, conocí gente divina, me reencontré con viejos amigos, e hice nuevos amigos, como saben, soy medio charlatán, fueron 30 días de hablar de fútbol y más fútbol, en el tren, en el restaurante, ir caminando y detenerte a hablar con alguien por 30 minutos.
Fue quizás el principio del uso de la tecnología en los partidos, el VAR llegó para quedarse, y hace que el fútbol sea distinto, es raro no poder gritar un gol, y esperar 3 o 4 minutos para poder saber si fue penal. Algo que me sorprendió, cuando el árbitro está revisando la jugada, ponen en la pantalla, «revisando posible penal»
¿Quizás lo hace más justo? No lo sé; veremos en el futuro. Otra innovación, es la tecnología de la ley del offside, pusieron un láser súper rápido, no me pregunten cuántos megapíxeles tiene, pero detecta los fuera de juego al milímetro, lo usaron mucho en el partido Argentina contra Arabia Saudita, y nos anularon 3 goles. Después parece que no le prestaron tanta atención.

Bienvenida la tecnología, pero se plantea una interrogante: ¿Cuánta tecnología? ¿Vamos a poner 40 drones para que reemplacen a los árbitros?
La Mano de D10s en México, 1986: digamos que ensució el fútbol; este nuevo láser también lo ensucia.
También hemos visto que el fútbol se igualó; ya no hay rivales pequeños: Japón, Corea, Marruecos demostraron que hoy más que nunca, cualquiera le puede ganar a cualquiera.
En el plano del hincha argentino, fue increíble. Perdimos el primer partido ante Arabia Saudita. Ya nos daban fuera del Mundial. Después tardamos 70 minutos en hacerle un gol a México. Terminábamos cansados después de cada partido. Parecía que habíamos jugado nosotros.
El 3.er partido contra Polonia, regular, no tienen nada, llegamos a octavos contra Australia, cómodos con 2-0, pero cuando llega el 2-1, a sufrir. Cuartos de final contra Holanda: cómodos 2-0 y, en 5 minutos, se ponen 2-2; suplementario y penales. Ahí aparece el Messi más maradoniano: le hace burla a Van Gaal, se pelea con todos; el “¿qué mira, bobo?” se vuelve viral. El mejor partido de cuartos de todos los mundiales.
Semis contra Croacia, un gran equipo, dejaron afuera a Brasil y tienen a Luka Modrić, me encanta, gran jugador; pero jugamos un gran partido.
Final contra Francia, último campeón, 2-0 cómodo, tranquilo, no patearon al arco en 60 minutos, los dominamos completamente, quizás los mejores 60 minutos de Argentina en el Mundial. Después aparece ese genio, Mbappé, y te marca 2 goles en 2 minutos. De vuelta a empezar, tenemos garra, hambre, somos argentinos, queremos esta copa, 3-2 en el suplemento, ya está, partido cerrado, pero no, nacimos para sufrir, mano de Montiel, penal, Mbapé de vuelta, 3-3 en 122 minutos, falla de Otamendi, se escapa un francés, y ahí aparece otro héroe, Dibu Martínez, salvada genial.

¡Penales! El resto es historia ¿la tengo que contar? No. La vieron 4 billones de personas, ya sabes, es la final del deporte más lindo del mundo, si no lo sabes, estás leyendo la historia equivocada.
Te dejo 2 frases para que las pienses. ¿Sabes lo que es la vida? La vida es esa pequeña cosita que pasa entre Mundial y Mundial. Si cuando falleces, te quedaron 10 dólares en el banco… hiciste mal las cuentas.





