Lo que hace apenas unos meses parecía una discusión teórica, hoy se perfila como una realidad inminente para la organización de Filadelfia. El futuro de Dallas Goedert se ha convertido en uno de los dilemas más complejos de la próxima temporada baja. Según reportes de AP y EFE, el alto valor de mercado del jugador y el momento financiero que atraviesa el equipo obligarían a tomar medidas drásticas.
Rendimiento récord frente a la presión salarial
A pesar de los rumores de traspaso, Goedert respondió en el campo con una de las mejores temporadas de su carrera. De acuerdo con datos compartidos por Inquirer, el ala cerrada estableció un récord de franquicia para su posición al cerrar la campaña con 11 touchdowns. Su impacto fue tal que, en la ronda de comodines, se convirtió en apenas el sexto ala cerrada en la historia de la NFL en registrar un touchdown por tierra y otro por recepción en un mismo partido de postemporada.
Sin embargo, existen factores críticos que pesan en su contra:
- Edad y disponibilidad: El jugador acaba de cumplir 31 años y se ha perdido 15 partidos en las últimas tres temporadas debido a lesiones.
- El estándar del mercado: El reciente contrato de Mark Andrews con los Ravens, que promedia 13 millones de dólares anuales, establece un punto de referencia que complica las aspiraciones salariales del equipo.
- Prioridades defensivas: La organización deberá invertir pronto en sus jóvenes talentos defensivos, lo que limita el presupuesto para la posición de ala cerrada.
Un ciclo que podría concluir
Aunque el gerente general Howie Roseman es conocido por su habilidad para maniobrar con el tope salarial, un nuevo acuerdo no está garantizado. Tras el estancamiento de las negociaciones el año pasado, las posibilidades de que Goedert acepte un descuento por lealtad parecen lejanas.
Con su extensión de contrato a punto de expirar, la conclusión que cobra fuerza es que el tiempo de Goedert con los Eagles podría estar llegando a su fin, sin importar qué tan productiva haya sido su última temporada.






