PENNSYLVANIA — La tesorera estatal Stacy Garrity enfrenta cuestionamientos por negarse a revelar cuál fue la pregunta que, según ella misma, le permitió obtener el respaldo del presidente Donald Trump en su campaña a la gobernación del estado.
De acuerdo con un reporte de WITF publicado el 27 de febrero por el periodista Jaxon White, Garrity comentó en una cena privada con líderes republicanos que consiguió el respaldo de Trump tras responder “una sola pregunta”. Sin embargo, no reveló cuál fue esa interrogante, y su campaña no ha respondido a solicitudes reiteradas de información al respecto.
El presidente del Partido Demócrata de Pensilvania, Eugene DePasquale, sostuvo que los votantes merecen conocer el contenido de esa conversación. “Los votantes deberían saber cuál fue la pregunta”, declaró. Agregó que, de haber sido algo favorable para la candidata, probablemente ya lo habría hecho público.
Los demócratas han publicado varios comunicados criticando a Garrity por no transparentar los detalles de su intercambio con Trump. La acusan de mostrar mayor lealtad a la agenda del presidente que a los intereses del estado. Según el partido, esta preocupación se suma a posturas previas de la funcionaria, entre ellas su apoyo a políticas federales que, afirman, han incrementado costos de salud y afectado empleos y agricultores en Pensilvania.
Garrity, aliada de larga data de Trump, busca desbancar al actual gobernador Josh Shapiro en las elecciones de noviembre. Hasta el momento, no enfrenta rivales en la primaria republicana programada para el 19 de mayo.
El portavoz de Shapiro, Manuel Bonder, también cuestionó públicamente a Garrity y al congresista Scott Perry —quien, según la candidata, habría transmitido la pregunta de Trump por teléfono— preguntando qué fue lo que se prometió a cambio del respaldo.
Mientras tanto, el debate político continúa intensificándose en un estado clave de cara a las próximas elecciones.






